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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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columinista

Las cooperativas de energías

julio 22, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Eduardo Reveco

En la columna anterior (https://diarioenlafontana.cl/la-vigencia-del-cooperativismo/ ) vimos como las cooperativas reflejan la organización en comunidad para trabajar por el Bien Común. Un modelo de organización que el gobierno de la revolución en libertad promovió al considerarlo como un instrumento válido para las políticas reformistas del Estado, que en 1965, creó la Comisión Nacional Coordinadora de Cooperativas y el Departamento de Desarrollo Cooperativo del servicio de cooperación técnica provocando una significativa creación de cooperativas. En este contexto, la Democracia Cristiana debe retomar esta bandera de lucha en donde hoy se demanda más colaboración y menos competencia, más comunitarismo y menos capitalismo.

Hoy en día las cooperativas relacionadas con la generación de energías renovables no convencionales (ERNC) están teniendo mucho éxito en Alemania. Sus aportes en generación de energía eólica, solar, geotérmica y maremotriz son cada vez de mayor envergadura y a menores costos lo que las hace más competitivas y atractivas, nada menos que de la mano de la asociación de los ciudadanos. ¿Por qué sucede esto en Alemania y no en el resto del mundo? Principalmente porque la mayoría de los mercados energéticos del mundo están muy regulados y protegen a las grandes compañías, que han estado abasteciendo de electricidad a la gente. Sin embargo, lo que es único en Alemania es que los ciudadanos lograran que sus políticos aprobaran leyes para que las personas corrientes pudieran producir su propia energía y además venderla a la red. Los Daneses han realizado algo similar. Esta democracia energética permite la elección de a que compañía comprar la electricidad en el caso de que no la produzca, pero también es la opción de generar electricidad propia, si uno quiere poner paneles en su tejado o asociarse con su comunidad e invertir en un parque eólico.

Estas cooperativas energéticas también pueden fomentar la cooperación entre municipios, como ha ocurrido en una región del sur de Alemania. Diez y siete municipios han formado una cooperativa de energía para implementar conjuntamente proyectos de energía renovable. Los ciudadanos han comprado acciones por un mínimo de 500 euros y hasta ahora, más de 1.450 personas han adquirido más de 38.000 acciones, lo que en total configuran un volumen de inversión de 56 millones de euros, con los cuales se han instalado 20 plantas fotovoltaicas y un parque eólico.

*Ver columna anterior del autor: Una decisión histórica 

En la mayoría de los países, las grandes compañías generadoras de energía eléctrica tienen mercados muy cerrados como es el caso de Chile; son responsables ante los accionistas, pero no ante los ciudadanos. Esto podría cambiar si se aprueba la propuesta de la nueva constitución, que señala en el artículo 21 que “El Estado fomentará y protegerá las empresas cooperativas de energía y del autoconsumo”. Abrir las posibilidades de generación le está funcionando a Alemania y a los países que están siguiendo su ejemplo.

Creo que las condiciones se están dando para que el Partido tome el liderazgo en este tema emergente, para lograr eso es fundamental acompañar con cambios estructurales de la institucionalidad cooperativa actual para enfocarlas hacia lo social, proponer un nuevo modelo de cofinanciamiento de mediano y largo plazo que involucre al Estado a través de Corfo y el Banco Estado que permita a las cooperativas competir con las grandes empresas. Para el caso de las cooperativas de energía proponer estrategia de enganche con las ventajas competitivas que tiene Chile para el desarrollo de las Energías Renovables No Convencionales a bajo costo respecto de otros países y finalmente desarrollar un plan que guie el empoderamiento y formación comunitaria.

Sería una buena iniciativa que la directiva del PDC tomara los puntos antes planteados y abriera el espacio de discusión y propuestas conformando una comisión político-técnica. Estamos llamados a ser protagonistas de este nuevo Chile que quiere proyectarse con mejor calidad de vida para todas y todos, con una sociedad inclusiva, comunitaria, equitativa y amigable con el medio ambiente. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Slider Etiquetado como: columinista, columna, Columnas, Cooperativa, Eduardo Reveco

Carta abierta de Rodolfo Fortunatti a Luisa Durán de Lagos: «También nosotros, señora Luisa»

julio 15, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

TAMBIÉN NOSOTROS, SEÑORA LUISA

Por Rodolfo Fortunatti

Usted siente rabia y dolor y dice que ha faltado nobleza. ¿Y nosotros? ¿Dónde deja nuestros sentimientos?

¿Qué debemos sentir cuando esperanzados en cambiar este país, Lagos encuentra equivalentes votar Apruebo y votar Rechazo?

¿Qué debemos sentir nosotros y nosotras cuando nos trata de partisanos y partisanas, porque defendemos la obra de la Convención Constitucional más legítima, representativa y democrática de la historia de Chile?

No solo usted tiene un corazón que sufre y se lamenta. También millones de jóvenes, de mujeres, de hombres que, como yo, no se conformaron con votar por Lagos el 99, sino que lo defendieron a él y a su gobierno, incluso de los ataques de nuestros propios camaradas.

Yo estaba junto a Claudio Huepe cuando como ministro vocero hacía esfuerzos infructuosos para que la mesa de la DC ―algunos de cuyos miembros de entonces hoy están muy a gusto promoviendo el voto de Rechazo―, tendiera puentes de colaboración hacia su administración.

Ese era el tiempo, señora Luisa, en que la derecha hojeaba la Constitución para hallar la fórmula jurídica de provocar la capitulación de Lagos. Fue cuando le impusieron la reforma constitucional del 2005, que tuvimos que tragarnos para que concluyera su mandato y diera curso, al menos, a la opción de Bachelet. Más de alguna vez acompañé a su despacho a algún parlamentario, para alimentar vínculos de cooperación y de lealtad de la coalición hacia su gobierno.

Lagos nos debe mucho a quienes como yo, sin ningún título de gloria ni pretensión de posteridad histórica, nos jugamos por él. No nos merecemos el trato que nos da. Y pienso que aún está a tiempo de recapacitar y de alejarse de aquellos aduladores que lo ensalzan y engalanan para seguir conservando sus privilegios. De hacer un gesto preparatorio tan valiente como aquel otro frente a la periodista Raquel Correa, cuando exhortó al dictador a fijar metas y plazos.

Asistimos a una cita con la historia, y a ella también Lagos está invitado. //ELF

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Los trece no son los 13

julio 11, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Andrés Palma 

Tres militantes de larga trayectoria han compartido una declaración cuyo título de archivo es “13 y constitución”, lo que da a entender que declaran en representación de los firmantes de la histórica declaración a que hacen alusión en el primer párrafo del texto que distribuyen.

No podemos saber qué posición adoptaría cada uno de los firmantes en aquel 13 de septiembre de 1973 ya fallecidos.

Sabemos, eso si, que ese testimonio permitió que muchos y muchas jóvenes, se inspiraran en el para adherir a la Democracia Cristiana.

Los tres camaradas que firman la reciente declaración no pueden atribuirse la representación de los originales. Ellos destacan a tres.
Por supuesto, nadie puede saber qué habría dicho mi padre, o don Bernardo o don Renán, pero si puedo recordar que con don Eduardo rechazaron la Constitución por la que los tres optan, al anunciar su voto de rechazo en el Plebiscito de Salida.

Lo hacen con argumentos que son rebatibles, y que han sido utilizados por los sectores refractarios a los cambios con gran apoyo comunicacional.
No es efectivo que la propuesta constitucional ponga en riesgo la democracia, ni la separación de poderes, ni la responsabilidad fiscal, como afirman.

La actual normativa en cambio, con todos sus candados y pese a todas las modificaciones, aún impide el gobierno de la mayoría, que junto con la alternancia en el poder son los principios fundamentales de la democracia.

Tampoco dan razón, los tres, de por qué al optar por mantener el sistema vigente, están dispuestos a que el poder de cambiar la institucionalidad siga en manos de la derecha, que no ha estado disponible para hacerlo y que en su reciente convocatoria al rechazo, a la que se suman, no manifiesta disposición a modificar el modelo social y económico que la actual constitución impuso.
Lamento, especialmente por el afecto que les tengo, que los tres asuman esta posición.

Estoy triste además porque creo que estos tres, a diferencia de entonces, no convocarán nuevas generaciones a la Democracia Cristiana. //ELF

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No es por miedo; es por Chile: Respuesta a Francisco Huenchumilla

julio 2, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Ricardo Hormazábal

Expresidente DC

En relación con la respetuosa petición que nueve expresidentes de la DC hicimos a la directiva nacional para tener libertad de acción en el plebiscito, el camarada Francisco Huenchumilla publicó una declaración en que nos critica de forma inesperada.

Reconozco su derecho a discrepar, pero no considero aceptable que se desconozcan hechos objetivos o que se plantee la sospecha de que los firmantes tienen motivos ocultos.

Lamentablemente, nuestra petición recibió una poco fraterna negativa de la directiva partidaria -bastaba con decir que no- pero me siento obligado a señalar que, esta vez, no veo en la actitud de Francisco ninguna maniobra electoral. Creo que solo refleja el profundo cambio político que experimentó y al que haré referencia en esta respuesta. Creo que la gravedad de la situación que viven el país y el partido nos obligan a ser muy cuidadosos en los argumentos que utilicemos en el debate nacional y especialmente en el interno. Mis comentarios intentarán cumplir esos requisitos.

1.- Hace un par de años Francisco usó el mismo derecho de petición que usamos nosotros ahora, cuando pidió postergar la elección del candidato presidencial de la DC pues tenía interés en postular. Recibió una negativa más cordial que nosotros y no postuló. La DC logró recuperar un buen clima interno en las primarias entre Ximena Rincón y Alberto Undurraga. Hubo debates respetuosos, más de 27 mil personas votaron en la primaria y el amplio triunfo de Ximena fue reconocido de inmediato por su contendor, quien la respaldó decididamente.

Pero tras la derrota en la elección de convencionales, donde solo un militante fue elegido, la situación interna se volvió muy complicada. Las acciones de los aliados de entonces apuntaban más a sumarse al Partido Comunista y al Frente Amplio que a trabajar con nosotros. Pasamos momentos muy malos, bajando a la candidata elegida y nombrando en su lugar a la expresidenta del Senado, Yasna Provoste, que ganó por amplio margen las primarias convencionales en las que votaron más de 150 mil personas. A pesar de su despliegue y el del partido, nuestra candidata quedó en quinto lugar. Bajamos, una vez más, nuestra votación, obtuvimos menos del 5% en las parlamentarias y solo mantuvimos nuestra existencia legal porque logramos elegir unos pocos parlamentarios, más por su prestigio y labor personal que por ser DC.

2.- La situación era tan complicada que pensamos que se requería un tiempo para reflexionar en común, pero las facciones internas presionaron por hacer elecciones de directiva nacional. Varios expresidentes pedimos suspender las elecciones. No fuimos escuchados. El resultado fue estrecho, con denuncias públicas que aún se debaten en los medios de comunicación.

3.- Ante las declaraciones de algunos líderes a favor del Apruebo o el Rechazo, muchos camaradas pedimos una difusión masiva de las propuestas y una votación universal para decidir nuestra posición frente al plebiscito con la participación de todos los militantes. Ante el rechazo de la mesa directiva, pedimos libertad de voto, ya que en temas de esta envergadura los partidos debieran estar en condiciones de orientar a sus militantes y a los ciudadanos. Recibimos un NO rotundo y ataques desproporcionados.

La libertad de voto que solicitamos, no de conciencia, se fundaba en la búsqueda del mal menor. Fue un intento por evitar profundizar la brecha interna existente y tratar de juntarnos después del plebiscito para definir con amplia participación la propuesta DC para el siglo XXI y, en particular, para las elecciones que habrá en tres años más. Fue el amor a la DC, no el miedo como dice Francisco, lo que nos impulsó a actuar.

No estuve de acuerdo cuando el camarada Delpin declaró en CNN que si el partido acordaba votar Rechazo, él votaría en conciencia. Ahora nuestros dirigentes impidieron el debate, negaron el voto a la militancia y se saltaron las normas estatutarias para convocar a una junta nacional de última hora. Yo votaré Rechazo al margen de lo que se acuerde en esa instancia. Respeto a sus integrantes, no cuestiono que hayan sido elegidos hace tres o cuatro años pues la pandemia genera situaciones aceptables por fuerza mayor, pero no aceptaré las decisiones que se adopten por respeto a la doctrina democrática y a la tradición DC, que exigen que la autoridad cumpla con dos requisitos: que el imperio, la fuerza para imponer una decisión, tenga un sustento moral, la autoritas. La directiva nacional no puede exigir el cumplimiento de algunas normas si no respeta otras.

4.- Francisco Huenchumilla descalifica a camaradas senadores que presentaron una propuesta de reforma constitucional oportuna y también a nosotros, acusándonos de ser parte de un plan B de la derecha. Esa acusación es tan ridícula como la de ser comunistas, con la que se atacaba a los falangistas. La Falange primero y la DC después han integrado alianzas en diversos momentos de nuestra historia. Algunas de fondo, como la Concertación y la Nueva Mayoría, y otras electorales. En 1970, pactamos con la UP para votar por Allende. Todos los DC cumplieron el acuerdo tomado con el acuerdo del 60% de la junta nacional. En 1973 enfrentamos una maniobra de la derecha y la UP que buscaba destruirnos haciendo un pacto electoral con la misma derecha, firmado por Renán Fuentealba con abrumador respaldado partidario y defendido por Radomiro Tomic, Eduardo Frei Montalva y Bernardo Leighton, que encabezaron la lista electoral de la llamada Confederación de la Democracia. En 1980, don Eduardo respaldó y jugó un rol central en el primer encuentro público de los antiguos adversarios contra la Constitución del tirano, actitud que le costó la vida. En 1989, Aylwin, que había encabezado el partido en 1973, pactó con Clodomiro Almeyda, que había promovido la dictadura del proletariado. Sobre la base de la dolorosa experiencia nacional e internacional sostuvimos una de las alianzas políticas más estables de la historia moderna de Chile.

No le reconozco a nuestros críticos la misma talla moral y política de esos grandes líderes, pero reconozco que la dureza de sus ataques me duele. Pero eso no me impedirá seguir buscando acuerdos con quienes estén disponibles para poner a Chile en primer lugar, concebido como el producto del valioso aporte de los pueblos originarios y de numerosas corrientes migratorias. No represento a nadie y no participaré en pacto alguno con la derecha ni con los amarillos, pero mi disposición es votar Rechazo por las razones que expondré para quienes quieran conocerlas.

5.- La Constitución actual NO es la de Pinochet, pero necesita ser cambiada por una mejor y no por una que mantenga las situaciones injustas y sume nuevos problemas. Se requieren normas más cercanas a las necesidades de la ciudadanía, no prosa ni solo retórica, ya que los chilenos y extranjeros que vivimos en esta tierra necesitamos respuestas urgentes.

Negar los cambios hechos en democracia es desconocer la lucha por salir de la dictadura y eliminar los enclaves autoritarios. Además, es un penoso recurso para caricaturizar a los DC partidarios del Rechazo y negarse a un debate serio y fraterno sobre la propuesta de la Convención Constitucional. Las 54 reformas de 1989, a las que se opuso la UDI y parte de la izquierda, fueron respaldadas por el 90% de los votantes en julio de ese año. Eso no es un hecho menor. Una de ellas eliminó el artículo que dejaba fuera del sistema al PC, por ejemplo, y que se usó en contra de varios líderes socialistas. Las reformas impulsadas por el presidente Lagos y luego por la presidenta Bachelet en su segundo gobierno eliminaron enclaves autoritarios, desde el fin de la autonomía extrema de las Fuerzas Armadas hasta la eliminación del sistema electoral binominal y su reemplazo por uno proporcional.

He criticado públicamente a nuestros exaliados y a los DC que ocuparon cargos en nuestros gobiernos y que aprobaron estas reformas pero no se jugaron por cambiar el injusto modelo económico y social que la Concertación y el PC mantuvieron como Nueva Mayoría. Estas críticas las he formulado en mis libros, artículos y discursos, basándome en mi experiencia profesional, académica y política y en los estudios de varios académicos, como Ricardo Ffrench-Davis, Premio Nacional de Humanidades, en los temas económicos, y otros como Carlos Huneeus, Mario Fernández, Ernesto Moreno, Jaime Hales y Edgardo Riveros en los temas constitucionales, de ciencia política, modelo político e historia política. Sugiero leer sus publicaciones, particularmente un estudio publicado en Asuntos Públicos por Ffrench-Davis en junio de 2012, además de su reciente libro La Pandemia Neoliberal y el libro de Carlos Huneeus La Democracia Semisoberana para obtener una fundada convicción sobre las debilidades del modelo y sus negativas consecuencias económicas y sociales. Invito también a leer la columna del profesor Huneeus Chile: agotamiento de la democracia semisoberana en El Mostrador. Para evitar confusiones, aclaro que las personas que menciono no son responsables de lo que digo y hago y desconozco cómo votarán en el plebiscito.

6- Los gobiernos DC, antes y después del golpe, aprobaron leyes y políticas para acabar con las discriminaciones de clase y etnia. Francisco Huenchumilla reconoce que nunca lo motivó la causa mapuche, que actuó como DC y no como parte de una etnia. No protestó contra las acciones legítimas de nuestros gobiernos contra el extremismo disfrazado de reivindicación indígena y se sentía muy lejos de posiciones extremas. Un artículo de CIPER (El Hombre de Oro) relata la historia y evolución de Francisco, donde el senador explica su cambio político, se aleja de su familia materna de ascendencia española y se convierte en un defensor más de la causa mapuche. Su alejamiento político es extraño. La DC puede mostrar respeto a la diversidad étnica, cultural y social en sus representantes municipales y parlamentarios a lo largo del país, tanto en Isla de Pascua como en la macrozona sur o en el norte. Francisco opta por una de sus raíces, explicable, pero ¿por qué discriminar a las otras? Nos dice que actuó como DC hasta que cambió de posición política. Optó por defender la etnia de su padre, alejándose de la de su madre y del 87,2% de los chilenos que según el censo no se identifica con un pueblo originario. ¿Por qué hacerlo si la DC respeta la diversidad y el pluralismo?

7.- Entre los fundadores de la Falange Nacional había personas de familias latifundistas o que tenían fortunas. Ellos optaron por servir a un proyecto político basado en los valores del humanismo cristiano, que reconoce en todas las personas a un prójimo que merece el respeto de sus derechos humanos. Por eso se hicieron parte de la misión de eliminar pacíficamente los valores individualistas, alejar los riesgos de los totalitarismos de derecha e izquierda y sustituir los valores de las estructuras capitalistas injustas. Pagaron un alto costo familiar y tuvieron la fuerza moral para resistir los ataques de la jerarquía católica y las fuerzas políticas de la época. La mayoría eran católicos, pero se negaron a confundir la política con la religión y acogieron a personas con otras creencias.

8.- No fuimos santos, no siempre hemos sido consecuentes, nos enseñaba Tomic, pero hemos intentado seguir esos ideales. Más allá de nuestros errores, nuestro testimonio nos deja un saldo a favor. Lo saben los campesinos, los jóvenes, las mujeres, los profesionales, los pueblos originarios, los pobladores y también hermanos de otros países. Nosotros lideramos la lucha política, social y juvenil contra la dictadura y defendimos los derechos humanos de nuestros adversarios en los momentos más oscuros. Dejamos de lado nuestra arrogancia y nos sumamos a otros para servir mejor a Chile.

El alejamiento del electorado se debe a nuestra conducta, no a nuestro nombre. Cambiar el nombre es repudiar inmerecidamente una historia digna, lo que corresponde es cambiar de conducta personal y colectiva.

9.- Si votar por el Apruebo es legítimo, también lo es votar por el Rechazo. Lo reconoce el propio presidente Boric. Si el texto aprobado no concita la mayoría ciudadana y de todos los DC, es porque la Convención no tuvo la visión cívica que requería redactar la primera Constitución hecha por representantes elegidos por el pueblo. He analizado la propuesta aprobada por los dos tercios y no reconozco el Chile que crea. Me siento ciudadano de segunda clase por ser hijo de una dirigente vecinal inmigrante y un dirigente sindical mestizo. Advierto además la existencia de riesgos concretos de gobernabilidad interna, para el Congreso Nacional, el Poder Judicial, las atribuciones que fomentan la demagogia parlamentaria, sumado a las dificultades que afectan nuestra relación con países vecinos, la que debemos preservar y profundizar. El Wallmapu defendido por miembros del actual gabinete es una pretensión extrema de recuperar territorios en Chile y Argentina. Incluso obligó a este gobierno a dar explicaciones al país vecino. La recuperación de tierras y autonomías con derecho a la autodeterminación en Chile, especialmente en el norte y en el sur, abren futuros conflictos internos y externos. En este tema comparto el tenor de la columna La verdad sobre las izquierdas indigenistas, escrita por un académico de excelencia, José Rodríguez Elizondo.

10.- Votaré Rechazo porque la nueva carta fundamental que necesitamos para reemplazar a la Constitución reformada en democracia se nutre de la constatación de la grave crisis de representación y de la existencia de una democracia semisoberana que la élites han construido, refugiándose en una burbuja de privilegios que han enojado a los ciudadanos.

Más del 50% de la ciudadanía se niega a votar o lo hace por grupos antisistema que no aceptan el bien común como marco para la convivencia. No es un dato menor que solo el 41,5% de las personas habilitadas para votar participara en las elecciones de convencionales constituyentes, y que un porcentaje aún menor, el 22,81%, de los chilenos habilitados en el recién creado padrón electoral de pueblos indígenas votara por los escaños reservados. Cabe recordar que 7 de los 17 convencionales elegidos por escaños reservados obtuvieron menos de 7.000 votos, 3 fueron elegidos con menos de mil y uno fue respaldado por 61 votantes. No doy este dato para cuestionar la representatividad de la Convención ni las cualidades de cada convencional, entre los que hay personas de excepción, con mucha confianza esperé que todos pudieran responder a la confianza entregada. Mi juicio adverso y mi desilusión se basan en el resultado que nos entregaron. No es el momento de experimentar, somos seres humanos y no sujetos de laboratorio.

11.- Necesitamos con urgencia propuestas que sobrevivan al plebiscito, como la reforma propuesta por tres senadores DC, o un acuerdo para reconocer, ahora, el derecho de los ciudadanos a elegir dónde depositar sus fondos para las pensiones, si en las AFP o en el Fondo de Garantía. Se requiere aprobar leyes que obliguen a invertir los fondos previsionales en Chile, eliminar el artículo 45 bis del DL 3.500 que permite a las AFP expropiarnos 1.200.000 dólares diarios. La Cámara de Diputados ya lo hizo.

Apoyo los principios propuestos en seguridad social, pero no permitir un sistema mixto es un error grave. Mientras se tramiten las leyes para crear el sistema público, lo que tomará años, habrá miles de juicios en Chile y reacciones de países amigos por su efecto en las inversiones extranjeras. Desde que las AFP fueron impuestas he luchado contra ellas, he escrito dos libros, cientos de artículos y marchado siempre que he podido, tanto durante los gobiernos por los que voté como los de derecha, pero no es viable NO establecer un sistema mixto con libre elección del afiliado y genera dificultades serias para el país y los trabajadores. Esto lo acordó el congreso del PDC en 2007 pero los camaradas que estuvieron en el gobierno, en el parlamento y en la dirección del partido no cumplieron esos acuerdos. No es cierto que las AFP se terminen al entrar en vigencia la nueva Constitución, quienes sostienen eso engañan al país y solo hacen crecer expectativas de cambio que no vendrán cuando ellos dicen.

12.- Espero después del plebiscito coincidir con Francisco, otras y otros camaradas y no camaradas. El país requiere constructores de esperanza, propuestas serias y no primeras líneas violentas ni profetas de exclusiones y desastres. Ojalá sea posible el reencuentro de los DC como un primer paso para ser una vanguardia que ayude a formar una nueva coalición política, social y cultural que deje atrás el modelo neoliberal y refuerce la Patria Grande y Buena que Patricio Aylwin nos invitaba a alcanzar, un Chile pluricultural y pluriétnico. //ELF

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A propósito de una carta de expresidentes nacionales de la Democracia Cristiana

junio 27, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Ernesto Moreno

(Con respeto, pero con franqueza)

Se ha dado a conocer una carta de ex presidentes nacionales del PDC, en que se propone que el partido acuerde libertad de acción ante el próximo plebiscito de septiembre.

Me permito entregar algunos comentarios y reflexiones sobre dicho texto, de manera que quienes han leído su contenido puedan, simplemente, tener otra opinión sobre la tesis central que suscriben los ex dirigentes nacionales y así enriquecer un debate que, claramente, la carta ha instalado.

Me parece un planteamiento delicado y con severas complicaciones doctrinales y políticas que, además, evidencia algunas contradicciones y/o vacíos no menores para un tema de tanta importancia.

Se reconoce que “el proceso iniciado en noviembre del 2019, apoyado por la mayoría de las fuerzas políticas puso de relieve la necesidad de cambios legales y constitucionales”, sin embargo, frente a la posibilidad de que ello ocurra, lo que sin duda está posibilitado por la actual propuesta de la convención Constitucional y sin mediar ningún argumento que inhabilite en lo esencial el contenido al respecto, simplemente se opta por la libertad de acción.

Se dice que “el desafío que representa la propuesta de la convención constitucional requiere un estudio profundo y riguroso de nuestra historia, de nuestra visión de Chile, del sistema político, de las formas de gobierno y de los deberes y derechos de los ciudadanos”. ¿Hay que entender, y lo digo con el mayor respeto y sin ironía, que para votar en el próximo plebiscito hay que haber tenido formación de tal o cual nivel de conocimientos de manera de responder “el desafío que representa la propuesta de la convención constitucional”?

¿No está teniendo la ciudadanía la oportunidad, que se acrecentará los próximos meses, de acceder a una información importante de sus contenidos, lo que se ha estado haciendo aún más fácil gracias a textos pedagógicos y explicativos que circulan y a las intervenciones de diferentes personas en los medios de comunicación? Una votación trasparente e informada de toda la ciudadanía, y no solo de especialistas y expertos, está absolutamente posibilitada en el próximo evento plebiscitario

Se agrega que en la medida que se cumpla con este requerimiento de estudio profundo y riguroso en las materias ya citadas, se va a tener la posibilidad de “avanzar en la concreción de un Estado Social y Democrático de Derecho que recoja las legítimas demandas de la ciudadanía de manera coherente, efectiva y eficiente”. Nuevamente surge lo paradojal del escrito de los ex presidentes que nos lleva a preguntarnos ¿no plasma y define la propuesta de nueva Constitución, después de largo tiempo, precisamente un Estado Social y Democrático de Derechos que supera un discutible concepto de Estado subsidiario que tantas experiencias dolorosas trajo a los más necesitados de nuestra sociedad y que contrarió durante años nuestro concepto de bien común?.

En íntima relación con estos contrasentidos del texto uno se pregunta, dado que los ex presidentes asumen la necesidad de cambios en el país, el establecimiento de un Estado Democrático y Social de Derechos, una preocupación por el presente y futuro de los pueblos originarios, mayor justicia social, entre otros, y considerando que el nuevo texto constitucional claramente se refiere, incorpora o posibilita la implementación de cada uno de ellos, ¿será la conclusión que más bien los autores de la carta, legítimamente por cierto, no están de acuerdo con la manera que el texto redactado por la Convención Constitucional analiza, vincula y/o define dichos componentes, en cuyo caso y por lo tanto, lo que cabe es recomendar y optar por el rechazo y no por la libertad de acción.?

Afirmo lo anterior, porque en el momento que vive nuestro país, dadas las expectativas de mucha gente y sin olvidar la génesis del proceso constituyente vinculada significativamente al movimiento social de octubre del 2019 y sus implicancias, el pronunciarse por omitir y/o soslayar una opción clara y fundada a cambio de un “laissez-faire”, deviene en una apuesta política arriesgada y algo descomprometida, a la vez que nadie puede desconocer, menos las inteligentes y excelentes personas que firman el documento, que muchas veces una opción por abstenerse, votar en blanco o libertad de acción, adquiere una significación comunicacional que claramente debilita la opción más comprometida y asertiva en relación con lo que se plebiscita.

Discrepo absolutamente de que la libertad de acción “nos evitará problemas”, como se señala en el escrito. Por el contrario, tiendo a pensar que, bajo el expediente de una aparente “prudencia y cordura”, el PDC como organización y en los hechos, nuevamente aparecerá titubeando, mirando para el lado y en un lavado de manos muy poco estético e incoherente con lo que nos define como partido. Ello no será percibido como un hecho político inocuo o pasajero por el país.

En efecto, habida consideración de nuestro marco doctrinal e ideológico, a la luz de los contenidos definitivos del texto propuesto como nueva Constitución, sin olvidar la génesis de este proceso ligada a muchas esperanzas de la gente y en el momento histórico inédito que vive Chile, un acuerdo que no defina un pronunciamiento, cualquiera sea este, ante una alternativa que es clara e inequívoca, constituiría un episodio trágico en nuestra historia partidaria.

Trágico para un partido que se funda en convicciones que lo mandatan ante decisiones en momentos trascendentales y trágico por la evaluación que de ello haría el pueblo de Chile. //ELF

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La vigencia de la vida en comunidad

junio 20, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Eduardo Reveco

En una época en que en el mundo y en Chile ha reinado sin contrapeso el liberalismo, más conocido como neoliberalismo, caracterizado por el predominio de la búsqueda del “Estado mínimo” y del capitalismo popular. Por otro lado, asistimos al fracaso y derrumbe del comunismo en Europa, luego de la caída del muro de Berlín que afectó a la izquierda tradicional, que tampoco ha vuelto a su gloria.

Estos fracasos trajeron aparejado el surgimiento de mezclas de sistemas, como el Ruso en donde coexiste un sistema político autocrático con un sistema capitalista, en China tenemos un modelo más extremo, un sistema político con un partido político único, el Partido Comunista Chino, coexistiendo con un sistema de mercado fuerte, mezclas que nunca hubiésemos considerado en los años previos, pero ahí están.

En este escenario mundial, donde podemos ver problemas sociales, que ni el mercado atiende ni el estado logra resolver, se perfilan algunos pensadores que plantean alternativas tal como la filosofía política del comunitarismo, que nos propone un renovado enfoque de la vigencia del Bien Común (https://diarioenlafontana.cl/vigencia-del-bien-comun/), retomando los valores morales sociales y de las instituciones básicas de cohesión social.

Entre los más destacados tenemos a Charles Taylor, Alasdair MacIntyre y Michael Sandel que partiendo de la crítica al liberalismo y a la modernidad como un consenso indiscutible de todos ellos, pretenden recuperar una tradición anterior ya abordadas por Jacques Maritain y Emanuel Mounier en el siglo pasado, en un contexto histórico de guerras mundiales y de la guerra fría. Ambos nos planteaban el “Bien Común como el fin u objetivo de la sociedad política, aspirando está a un Bien Común superior venido desde la conciencia comunitaria, más que a una mera colección de bienes individuales”.

Desde este común denominador Taylor nos replantea el comunitarismo indicando que “no somos individuos independientes que acuerdan convivir estableciendo pactos políticos y económicos basados en el interés. Antes de todo eso, estamos unidos por lazos de solidaridad, historia, cultura y valores. La modernidad, al marginar este aspecto, ha favorecido el atomismo social. Esto es lo que hay que corregir: se trata de que volvamos a ser una comunidad”.

*Ver columna anterior del autor: El PDC y el desafío ecológico

Por otro lado, la encíclica Fratelli Tutti publicada por el Papa Francisco, en 2022, nos plantea claramente que estamos llamados a ser con otros, tenemos que hacernos cargo de otros para ser personas y en ello nos jugamos nuestro ser transcendente; existimos en comunidad.

Cuando miramos las políticas públicas desde la comunidad, desde los lazos de solidaridad que solo la vida en comunidad nos provee, planteamos soluciones más cercana a las personas alejándonos de la formas de resolver centrados en la burocracia estatal como lo resolvería un socialdemócrata o confiar la solución a las leyes del mercado, si hay demanda de un servicio, la libre competencia la satisfará del modo más eficaz y más barato, como lo plantearía el neoliberal.

Como Democracia Cristiana tenemos el desafío de entender estas rearticulaciones de pensamientos y fuerzas en torno a la comunidad y replantearnos claramente desde la conciencia comunitaria que nos plantea Maritain, desde los lazos de solidaridad, historia, cultura y valores como nos actualiza Taylor y desde el hacernos cargo del otro, de nuestro ser transcendente como nos propone Fratelli Tutti, esta evolución nos permitirá como partido dar respuesta en los tiempos de cambios permanentes que están en curso. Un partido renovado que despliega los valores de la solidaridad, las responsabilidades comunitarias impulsando la colaboración y la confianza social como formas de convivencia. //ELF

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