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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Columnista

El sentido común y la nueva Constitución

mayo 20, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Ernesto Moreno

Doctor en Sociología

Es precisamente en la perspectiva de este desafío que debemos resaltar y compartir que los contenidos gruesos y fundamentales de lo que se ha conocido oficialmente como “Propuesta de borrador constitucional”, es un tremendo y esperanzador paso, como un marco que ayuda a encauzar las expectativas de la inmensa mayoría de los chilenos de construir una sociedad más justa, participativa y solidaria. Pudiendo tener más o menos reservas sobre lo obrado, no hay duda que subyace al conjunto de nuevas normas un relato que se aleja definitivamente del predominante en el texto jurídico anterior, cuya génesis se remonta al Gobierno de Pinochet, junto a la derecha política y económica.

Una nueva forma de Estado que deja atrás su distorsionado rol subsidiario, una democracia representativa y participativa, un Estado plurinacional y laico, una mayor regionalización, el reconocimiento de los pueblos originarios y los componentes centrales de la parte dogmático-doctrinaria, entre otros, son ilustración de ello.

Se llega al fin de una etapa en el difícil pero fascinante camino recorrido por la Convención Constitucional, cuya meta es la redacción de nuestro nuevo “Contrato Social”.

Durante un tiempo no despreciable de este proceso, y más allá de las legítimas dudas y controversias, el país ha estado saturado de reportes distorsionados, aseveraciones fuera de contexto y versiones reñidas con la verdad, lo que ha dado lugar a una fatídica fórmula, según la cual, a mayor cantidad de información tergiversada y dispersa, mayor desatención y falta de reflexión serena acerca de lo que formal y realmente ha sido aprobado por el plenario de dicho organismo.

Sectores por todos conocidos, han logrado difundir e instalar una versión de “lo que va a ser” la nueva Carta constitucional, lo que, digámoslo con franqueza, ha terminado erosionando y degradando a lo largo del país, de manera desproporcionada, su verdadero contenido.

En medio de esta controversia, el llamado “sentido común” ha pasado a ser un componente fundamental en la argumentación de muchos de los opositores al trabajo constituyente. Su tesis es que toda Constitución tiene que representar, por sobre todo, el sentido común y, por el contrario, la que no cumpla con este requisito, que sería el caso del nuevo proyecto, deviene en un documento excluyente y deficiente. Todo ello, bajo el entendido de que para estos interpeladores, y tal cual lo expresa la antropóloga Kate Crehan, el sentido común es en sí mismo una verdad, sin complicaciones para comprender y que no exige ni requiere pruebas o evidencias para su aceptación.

Sin embargo, la cuestión es algo más compleja y debatible. Es así como, desde la filosofía griega hasta nuestros tiempos, el sentido común ha tenido diferentes aplicaciones y significados. Baste recordar que Aristóteles lo asociaba con un sexto sentido que le daba una suerte de estructuración a los otros cinco y, además, era clave para comprender el mundo.

Más contemporáneamente, el sociólogo Alfred Schütz, inspirado en Husserl, apunta a cierta espontaneidad cognitiva, a partir de la experiencia, la que permite que las personas adquieran diferentes conductas y actitudes para desenvolverse en la vida cotidiana.

Lo cierto es que el sentido común ha sido y es diverso, suele ser manipulado, muta con el tiempo y pueden coexistir diferentes expresiones de él, lo que lo vincula necesariamente a las inevitables y a veces necesarias controversias acerca de los modelos de sociedad y sus respectivos fundamentos valórico-ideológicos.

De aquí que el sentido común, más que una especie de argumentación y/o creencia que no requiere discusión por su obviedad, siempre implica, de una u otra forma, concepciones y visiones acerca de cómo se cree que debe funcionar la sociedad y el mundo. Si logras socializar, convencer o imponer esta o aquella opción del sentido común en la mayoría de los ciudadanos, entonces fortaleces y/o adquieres un mayor poder político. En este sentido, toda democracia, que siempre debe aspirar a la mayor legitimidad de quienes gobiernan, requiere de una cierta concordancia y entendimiento (no consenso) en torno al sentido común, el que debe ser elaborado con significativa participación ciudadana.

En la sociedad chilena de las últimas dos décadas, se terminó por plasmar y desplegar, a través de diferentes instancias, algún tipo de sentido común, una de cuyas expresiones o sentencias más clásica era aquella que daba como “natural” que, si no te iba bien dentro del sistema económico-social imperante, era porque eras un flojo o evidenciabas una cierta ineptitud que no te permitía acceder a los múltiples beneficios que ofrecía dicho sistema. La sociedad y sus diferentes instancias nada tendrían que decir o hacer al respecto.

Esta versión y creencia en relación con el sentido común, junto a varias otras, particularmente la “obviedad” de que las relaciones entre nosotros estaban orientadas por el individualismo, la competitividad a cualquier costo, la necesidad del crecimiento económico sin mayores condiciones y la sacralización de la propiedad privada, se amalgamaron y dieron lugar a un marco cultural cuya hegemonía ha funcionado y se ha desplegado muy diestramente, convirtiéndose en uno de los pivotes más férreos del neoliberalismo y de las tendencias restauradoras últimamente emergentes en nuestro país.

Dado que, tal cual lo hemos sostenido en diferentes publicaciones desde hace ya un buen tiempo, la deseada transformación de la sociedad chilena requiere y exige también un cambio cultural, surge como imprescindible crear y socializar comunitariamente un nuevo sentido común que lleve a proyectar un futuro cualitativamente distinto a la realidad actual.

Es precisamente en la perspectiva de este desafío que debemos resaltar y compartir que los contenidos gruesos y fundamentales de lo que se ha conocido oficialmente como “Propuesta de borrador constitucional”, es un tremendo y esperanzador paso, como un marco que ayuda a encauzar las expectativas de la inmensa mayoría de los chilenos de construir una sociedad más justa, participativa y solidaria

Pudiendo tener más o menos reservas sobre lo obrado, no hay duda que subyace al conjunto de nuevas normas un relato que se aleja definitivamente del predominante en el texto jurídico anterior, cuya génesis se remonta al Gobierno de Pinochet, junto a la derecha política y económica. Una nueva forma de Estado que deja atrás su distorsionado rol subsidiario, una democracia representativa y participativa, un Estado plurinacional y laico, una mayor regionalización, el reconocimiento de los pueblos originarios y los componentes centrales de la parte dogmático-doctrinaria, entre otros, son ilustración de ello.

Se trata de un relato que nos dice que ya no se puede seguir esperando hasta que “las condiciones lo hagan viable”, a la vez que se aleja de los anuncios apocalípticos frente a cualquier intento de cambio social y cultural. Es un relato que, a pesar de los pesares y sin olvidar que la nueva Constitución es una obra humana, expresa un encuentro intergeneracional, es una invitación a construir horizontes de esperanza, haciendo sentirse a cada chileno como un protagonista de este inédito hecho de nuestra historia.

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Cámara regional

mayo 6, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por María Angélica Illanes

Doctora en historia, exacadémica de la Universidad Austral de Chile y candidata al Premio Nacional de Historia 2022.

Después de dos siglos de República y luego de nuevas luchas protagonizadas por el pueblo y las regiones, ha surgido una Convención Constituyente genuinamente democrática, paritaria y con representación de pueblos indígenas. Constituyente que rompe con el mito de ser Chile una “nación y raza-homogénea” y escribe su identidad “plurinacional e intercultural”, fundando un nuevo orden como Estado Regional, que reconoce las luchas de las regiones a través de la creación de un órgano de participación regional: la Asamblea Regional, aunque con incapacidad de legislar.

El parto de la modernidad ocurre al fragmentarse el poder concentrado en el cuerpo y nombre “Yo, el Rey” y sustituirse por un texto que, escrituralmente, distribuyese el poder entre distintos órganos, fuerzas sociales y territorios, buscando el equilibrio entre estos. Un capítulo de la historia moderna quedó narrado por las luchas de las fuerzas sociales por participar en la escritura de este texto constituyente con capacidad de crear realidad al otorgar y distribuir los poderes.

Luchas de las que no estuvieron exentos nuestros países en la posindependencia; estas ensangrentaron a Chile en el siglo XIX (1829, 1850, 1859, 1891), generando inestabilidad y descontento: la oligarquía santiaguina pro-capitalismo mercantil-financiero-extractivista logró controlar el texto y concentrar el poder, en detrimento de las provincias. Inestabilidad social que buscó resolverse en el temprano siglo XX con un golpe militar que destituyó a la oligarquía política y, a través de un nuevo texto (Constitución de 1925), levantó al Estado como entidad llamada a ejercer el poder a nombre de la nación, respondiendo a la secular demanda de las provincias con un órgano político, la Asamblea Provincial, que nunca se reglamentó.

Un cruento golpe civil-militar en 1973 derrocó este texto, imponiendo otro en 1980 que, si bien declara la “regionalización» del país, restituyó el poder de la oligarquía mercantil-financiera-extractivista neoliberal santiaguina.

Después de dos siglos de República y luego de nuevas luchas protagonizadas por el pueblo y las regiones, ha surgido una Convención Constituyente genuinamente democrática, paritaria y con representación de pueblos indígenas. Constituyente que rompe con el mito de ser Chile una “nación y raza-homogénea” y escribe su identidad “plurinacional e intercultural”, fundando un nuevo orden como Estado Regional, que reconoce las luchas de las regiones a través de la creación de un órgano de participación regional: la Asamblea Regional, aunque con incapacidad de legislar.

Entonces, ¿Dónde residirá la potestad de legislar de las regiones –cada una de cuyas partes forman la nación/toda– sino en una Cámara del Congreso Nacional: la propuesta Cámara (Consejo) Territorial? ¿Por qué esa negación a una representación propiamente legislativa para las regiones y no meramente electoral? //ELF

*Columna aparecida en ElMostrador.cl que replicamos EnLaFontana.cl.

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Consensos y disensos en salud y nueva Constitución

abril 27, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Osvaldo Artaza

Exministro de Salud

Parece del todo razonable que la nueva Constitución señale que cada persona tiene derecho al más alto nivel posible de la salud y que para ello el Estado deba proveer las condiciones, actuando sobre las determinantes sociales. Hay amplio consenso en que corresponde exclusivamente al Estado la función de regir el sistema de salud, la regulación, supervisión y fiscalización de las instituciones públicas y privadas, incluyendo la planificación de la formación, distribución y capacitación permanente del personal sanitario.

A mi juicio, es necesario que exista un Sistema Nacional de Salud de carácter universal, público e integrado, que se rija por los principios de equidad, solidaridad, calidad, desconcentración y pertinencia territorial, enfoque de género e interculturalidad, que ponga fin al esquema actual, inequitativo y discriminatorio.

También generan amplios consensos las propuestas que signifiquen incorporar acciones integrales de promoción, prevención, atención, rehabilitación y cuidados de largo plazo, reconociendo y preservando los conocimientos y prácticas de salud indígena; asimismo, la atención primaria debería constituirse en la base del sistema y se debe asegurar la participación de las personas y las comunidades en las políticas de salud y las condiciones para su ejercicio efectivo. Dicho sistema, en línea con lo que nuestro país concordó el año 2007 en la Organización Panamericana de la Salud (salud universal), debería mancomunar solidariamente el financiamiento que provenga de impuestos y de cotizaciones, poniendo término a las isapres, las que nunca lograron legitimarse en la opinión pública.

Al ponerles fin, parece razonable que puedan existir seguros privados voluntarios, de carácter complementario y no sustitutivo.

Lo que es totalmente discutible, y genera mucha controversia y resistencia, es que la Constitución defina temas que son propios de una ley específica posterior, tales como la cobertura de ciertos padecimientos o sobre la forma de integración de los prestadores con el sistema público.

Restringir a priori a parte importante de ellos parece totalmente inconveniente, toda vez que para enfrentar los enormes desafíos en salud serán por mucho tiempo necesarios todos los prestadores, sean públicos o privados. De hecho, recientemente el Colegio Médico -con todo el peso que tiene en la opinión pública- ha señalado que deben ser materia de ley los criterios con los cuales los prestadores privados se integren a las redes públicas de atención. Aún es tiempo para mejoras que impliquen sumar y no restar de cara al plebiscito de salida.// ELF

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Solución para que los trabajadores vuelvan a sus labores en suspendido proyecto de Ñuñoa

abril 17, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

 

 

 

 

Por Patricio Herman

Fundación Defendamos La Ciudad 

La opinión pública ya tiene conocimiento que, como consecuencia de un fallo del Segundo Tribunal Ambiental, por 9 votos contra 2, la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) de la región metropolitana de Santiago, dejó sin efecto una anterior Resolución de Calificación Ambiental (RCA) que tenía el proyecto inmobiliario, de 4 torres habitaciones y de oficinas de 32 pisos c/u, llamado Egaña Sustentable de la empresa Fundamenta, actualmente paralizado por decisión del fondo de inversión Frontal Trust.

Los miembros de la CEA que votaron a favor de la empresa, fueron Arturo Farías, director (i) del Servicio Evaluación Ambiental (SEA) y Rocío Andrade, Seremi de Vivienda y Urbanismo.

Pues bien, el 14 de abril de 2022, la empresa titular del megaproyecto comunicó a la prensa, ver link:

https://www.df.cl/fundamenta- anuncia-despido-de- trabajadores-de-obra-en-nunoa- tras-rechazo?utm_source=email& utm_medium=email&utm_campaign= Lo+Leido_14042022&utm_content= Link_Nota

La empresa Fundamenta anuncia despido de trabajadores de obra en Ñuñoa tras rechazo de nuevas autoridades

La inmobiliaria Fundamenta –controlada por el empresario Pablo Medina- acaba de anunciar el despido de todos los trabajadores de su proyecto frente a Plaza Egaña en Ñuñoa. Esto se da luego que, el pasado 4 de abril, la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región Metropolitana -presidida www.df.cl

La empresa desvinculó a los 350 trabajadores que allí se desempeñaban y que, para tal objeto, según El Mercurio, lo hizo mediante una carta enviada a la ministra del Trabajo y Previsión Social, Jeannette Jara, con copia a los ministros de Hacienda, Economía y Vivienda y Urbanismo. Nos extrañó sobremanera que tal misiva no fuera con copia a la ministra de Medio Ambiente, pues la paralización de faenas es consecuencia directa del ejercicio de funciones de la institucionalidad ambiental.

Ante esta situación, hemos sabido que la alcaldesa de Ñuñoa, Emilia Ríos, ha invitado a los dueños de este proyecto que lo replanteen, en orden a reducir su altura y constructibilidad, conforme a lo establecido en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) y como la empresa ha manifestado que tiene la mejor disposición para solucionar el intríngulis, es indispensable que su dueño le pida una entrevista a la alcaldesa para llegar a un acuerdo satisfactorio para las partes, en los términos expresamos en dicha OGUC.

En efecto, el artículo 5.1.18 de ese reglamento de la ley respectiva contempla modificaciones a los permisos otorgados que no cuenten con recepción de obras, cuando hay cambios en la regulación urbana y al respecto, cita textual en lo que importa: “el propietario podrá solicitar acogerse a las nuevas disposiciones (…) se tramitará una modificación al respectivo proyecto (…) siempre que la modificación no contemple un aumento de superficie edificada mayor al 5%”.

Es decir, la norma de carácter nacional, si bien impide construir más del 5% de los 178.802,94 m2 considerados en el permiso de edificación N° 296 del 12/10/18, admite disminuir el volumen del proyecto. Teniéndose en cuenta que el actual Plan Regulador Comunal (PRC) de Ñuñoa fija para ese terreno una altura máxima de 15 pisos y como el proyecto es un Conjunto Armónico, las alturas de las torres pueden ser de 19 pisos cada una.

Dicho lo anterior, la inmobiliaria estaría en condiciones de continuar ejecutando su proyecto, sin solicitar un nuevo permiso de edificación, sin hacer aportes al espacio público, como lo exige la actual ley, sin disponer de un Informe de Mitigación de Impacto Vial (IMIV) y sin ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Dado que la modificación del proyecto es muy sencilla, los trabajadores en breve plazo recuperarán sus empleos y en paralelo los ministros del gobierno de Boric estarán muy contentos porque el actor privado y la autoridad municipal se enmarcaron en la ley para evitar males mayores.

Finalmente, encontramos patético lo que manifestó el lenguaraz y regalón de la prensa, Juan Sutil, respecto de este asunto, ver link:

https://cambio21.cl/politica/ presidente-de-los-empresarios- juan-sutil-por-suspensin-de- obra-en-uoa-es-casi-volver-a- la-unidad-popular- 6259773faa2d7477542c10d3

El Presidente de los empresarios Juan Sutil por suspensión de obra en Ñuñoa: “Es casi volver a la Unidad Popular” – cambio21.cl

Sutil, presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), criticó duramente la revocación de la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto “Egaña – Comunidad Sustentable” de la constructora Fundamenta, cuyos trabajadores ya se habían manifestado en contra de la medida. cambio21.cl

Este encumbrado dirigente empresarial, demostró una supina ignorancia al amenazar que, con la aplicación de la ley ambiental, se corre el riesgo de volver al gobierno de la Unidad Popular.

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Ayudar al triunfo del Apruebo: Reconocer los riesgos y coordinar la acción

abril 14, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Sergio Bitar

Exministro de Educación

Quienes pensamos que es esencial para Chile un proyecto de Constitución superior a la actual debemos advertir los riesgos del rechazo, para corregir a tiempo. Es prioridad para los partidarios del apruebo levantar la voz cuando nos deslizamos hacia un terreno pantanoso. Ya lo viví en otro momento histórico de Chile, cuando el voluntarismo nublaba la realidad.

Para asegurar una mayoría por el apruebo es preciso actuar en dos frentes principales: a) corregir los artículos que provocan un desequilibrio del sistema político, que debilita la democracia o que generan una dispersión de instancias que traben la gestión gubernamental; y b) comunicar y explicar a la ciudadanía los verdaderos alcances de las normas nuevas, rebatiendo con prontitud los argumentos falaces del rechazo.

¿Qué riesgos hay?

1. Alimentar la campaña del rechazo con declaraciones y propuestas radicales de algunos convencionales. Es indispensable limitar su difusión o señalar que son materias no aprobadas por la mayoría. Circulan por redes denuncias variedad de hechos negativos sobre la Convención. La capacidad de aclaración a la opinión pública es muy pobre

2. El sufragio obligatorio llevará a las urnas a personas que normalmente no votan, menos interesadas en política y pocos conocen la Constitución. Es muy probable que no lean el nuevo texto y que su voto dependa más de las críticas que escuchen y temores que despierten temor al apruebo. Representan cerca del 50% del universo electoral

3. Paralelamente, sectores partidarios del rechazo están proponiendo una «tercera opción», que restaría fortaleza al principal argumento del Apruebo, que es terminar con la Constitución nacida en dictadura para construir una gestada en democracia. Esta «tercera opción» pretende persuadir de que en caso de ganar el rechazo no se mantendría la Constitución actual

4. Las lecciones de otros plebiscitos ilustran también otros riesgos. Una principal es que los electores no realizan un análisis de los textos, menos cuando se trata de temas complejos. Cuando se trata de una opción binaria -sí o no-, las campañas se concentran en pocos temas controversiales que sensibilizan en contra. El rechazo buscará sumar a los diversos grupos que se oponen por razones distintas

En Chile es más probable que los ataques se focalicen en temas y argumentos como: el aborto (sin límites) , la política indígena (se les favorece sobre los demás, hay dos sistemas de justicia), inmigrantes (quitan empleo y traen delincuencia), fondos individuales de pensiones (nos los quitarán), unicameralismo (concentra el poder, la Convención busca crear un Parlamento a su semejanza y disminuir al actual Senado), «organizaciones políticas» (se esconde la intención de desarmar los partidos y crear múltiples grupos que llevarán a la ingobernabilidad), menor independencia del Poder Judicial (ayudará a la delincuencia), Ministerio Público (se diluye la autoridad, será ineficiente), profusión de poderes regionales y locales (más difícil gobernar para resolver problemas)

Dos ejemplos de derrota: los plebiscitos de Inglaterra y Colombia en 2016

Conviene tener presente y revisar las causas de dos derrotas en plebiscitos cuyos partidarios consideraban seguros: la permanencia de Inglaterra en la Unión Europea y el Acuerdo por la Paz en Colombia. En 2016, Cameron en Inglaterra y Santos en Colombia convocaron a sendos plebiscitos. El primero para afirmar la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. Lo daban por seguro, y en los últimos días las encuestas cambiaron, no alcanzaron a reaccionar y fracasaron. Las causas que se han dado son variadas, los argumentos más gravitantes habrían sido: la pérdida de soberanía, los extranjeros, la inmigración y la xenofobia.

El segundo plebiscito fue para aprobar los Acuerdos de Paz en Colombia. La pregunta a los electores fue: ¿apoya Ud. el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera? ¡Quien podría votar no! El presidente Santos acababa de recibir el Premio Nobel de la Paz. Y ganó el No. Aun se discuten las causas, pero muchos sostienen que las heridas de la larga violencia socavaron la credibilidad del intento y que muchos se resistían a acoger a los lideres de la guerrilla en el sistema político.

Ambos plebiscitos se perdieron, con graves consecuencias. Esto debe alertar a los chilenos confiados.

¿Qué hacer?

Si bien faltan meses y el voto es aún fluido, la decisión de cada votante se está consolidando rápido y se irá tornando más difícil revertir.

1. La primera alarma debe resonar entre los y las convencionales. Se trata de atender lo que ocurre fuera de la Convención, en la sociedad, que al final juzgará la labor realizada. Tener la mayoría de la Convención no es sinónimo de contar con la mayoría nacional. El grupo más identitario y radical debe apreciar que la radicalidad daña al apruebo al confundir acuerdos de comisiones con acuerdos de pleno. Deben dimensionar que las fuerzas conservadoras son más poderosas, que la representación que poseen en la Convención. Y actuar en consecuencia, buscando puntos de encuentro

2. Los convencionales deben fijar un objetivo compartido para trabajar los próximos 3 meses (abril, mayo y junio): retener a la mayor parte de los que votaron apruebo, no descalificar a los que dudan. Se debe negociar en vez de declamar

3. En relación con el sistema político, también se debe tener en cuenta la experiencia operativa, cómo lograr que funcione bien el aparato público. Si el sistema político y administrativo funciona mal no se satisfarían las expectativas, se elevaría la frustración y fracasarían los cambios

4. Junto con rebatir las interpretaciones distorsionadas, los partidarios del apruebo deben proclamar los propósitos que movilizan a favor del apruebo: derechos económicos y sociales, bienes públicos universales, solidaridad, sostenibilidad, descentralización y poder regional y local, y seguridad. También realzar las nuevas metas del futuro: igualdad, diversidad, feminismo, digitalización, y gobernabilidad democrática. En ellos se debería concentrar el esfuerzo comunicacional

5. Estudiar el posible comportamiento de los nuevos electores que participarán debido al voto obligatorio. No es seguro que tengan un comportamiento similar a los ciudadanos políticamente más activos. Son más del 50%. Urge estudiar sus preferencias e inquietudes, para cada estrato etario, de género, nivel socio económico. ¿Poseen una mayor propensión al rechazo? ¿Qué temores o deseos inducen su voto? ¿Cómo ofrecer más información y aclaración de los contenidos?

6. La Convención debiera otorgar poderes adicionales a la Comisión Armonizadora para que pueda proponer fórmulas alternativas que alcancen los 2/3, si no se logran con los procedimientos actuales. Y luego la Convención decidirá

7. Es esencial convocar desde ya a todos los partidarios del apruebo y constituir una instancia de coordinación para mostrar los avances, recorrer el país, realizar cabildos, convocar, oír y deliberar, dar seguridad. La Convención terminara sus funciones el 5 de julio. Luego hay plazo hasta septiembre para explicar y persuadir a favor del apruebo. ¿Quiénes conducirán la campaña y propondrán sus contenidos? ¿Serán los colectivos, el Gobierno, los partidos o espontáneos?

8. El PC y el FA deben alinearse para superar el riesgo de rechazo. Sus diferencias aumentan el riesgo, como también su distanciamiento de los convencionales de centro izquierda. Las dos coaliciones que sostienen al Gobierno de Boric deben hacer un esfuerzo mayor para aunar sus votos

La Convención está realizando una tarea trascendental en un tiempo brevísimo. Somos testigos de un ejercicio de participación y elaboración democrática único en la historia, no sólo en Chile. No hay que desesperar ni temer. Confío que se impondrá una vocación de transformación y acuerdo que asegure el triunfo que abra un nuevo periodo de progreso. //ELF

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Reflexiones desde la Convención: adaptaciones colectivas y frustraciones personales

abril 7, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Daniel Stingo

Abogado y convencional

Debe ser terrible para ellos y ellas. Durante un año trabajan en un lugar que les desagrada. Debe ser triste tener que ir diariamente a ese espacio, no a construir con otros, sino que a destruir. Tener como misión, durante doce meses, que el proyecto al cual dedicas más de diez horas diarias, fracase. Deben volver a sus casas molestos, irritados. Sus cercanos les deben alentar: “Lo estás haciendo por Chile”. Pero saben que no lo están haciendo por Chile.

Puede que estas reflexiones a algunos les resulten de perogrullo. Las manifiesto porque a mí me ayudan a ordenar mi mente y puede que hagan sentido a más de una persona.

Hoy vemos en la Convención Constitucional (CC), que algunos de sus miembros sorpresivamente han tomado partido por posiciones del Rechazo con bastante antelación al cierre del proceso. Faltan muchos temas por discutirse y no han sido aprobadas ni un tercio de los artículos finales.

Obviamente, no me refiero a convencionales como Marinovic, Montealegre, Arrau, Cantuarias, Hubbe, Hurtado o Cretton, que desde que pisaron el edificio del ex Congreso venían con la misión de hacer fracasar el proceso, obstaculizar al máximo la tarea y buscar el Rechazo de salida.

Igual debe ser terrible para ellos y ellas. Y no es que tenga la más mínima empatía con aquellos convencionales, pero debe ser penoso. Un año de la vida. Durante un año trabajan en un lugar que les desagrada. Debe ser triste tener que ir diariamente a ese espacio, ya sea de forma presencial o vía remota, no a construir con otros, sino que a destruir. Tener como misión, durante doce meses, que el proyecto al cual dedicas más de diez horas diarias, fracase. Debe ser tremendo. Deben volver a sus casas molestos, irritados. Sus cercanos les deben alentar: “Lo estás haciendo por Chile”. Pero saben que no lo están haciendo por Chile. Buscan un resultado que es absolutamente incierto y muy probablemente adverso. Si gana el Apruebo, habrán entregado un año de sus vidas en una empresa que odian. Horas de sueño y estudio para nada. Debe ser irritante. Y lo peor, buscaron estar ahí. Hicieron campaña para ello.

Entonces comienzas a manifestar ese fastidio. Ya no aguantas. Tienes fantasías sexuales con un zapato (pueden buscar el discurso de esa convencional). Ofendes a diestra y siniestra… Bueno, solo a la siniestra. Y descalificas a todos y a todas las que presentan iniciativas, indicaciones y normas que te parecen aberrantes para tus intereses.

Les cuento que comenzaron a dejar de ir, poco a poco, a ese viejo edificio. Para algo que sirva la tecnología. Algunos van, se mandan su diatriba y se van. Supongo que para no tener que soportar a los indígenas, a los comunistas, a los pueblos y a los locos por el agua.

En fin, volviendo al punto central, decía que algunos convencionales están tomando prematuramente partido por el Rechazo, y yo creo que es porque se frustraron y no pudieron sobreponerse. Todos los que llegamos a la CC vinimos con alguna idea de lo que sería el proceso, con el rol que cumpliríamos y con la Constitución que queríamos redactar. Durante el proceso que hemos ido viviendo, todos y todas nos hemos frustrado, ya sea porque se rechaza una norma que creíamos importante de aprobar o porque no resulta una negociación. Nos enojamos porque no logramos que una indicación sea acogida por la comisión o por el Pleno, o nos apenamos porque alguna norma quedó en el camino. Frente a estas desilusiones, no menores por cierto, algunos logran sobreponerse, adaptarse y volver a la cancha. Otros se ofuscan y deciden botar por la borda sus ilusiones. Eso está pasando con un grupo de convencionales. Se dejaron llevar por la rabia y por la negación.

Esto tiene varias razones y quisiera plantear algunas que pueden explicar unas y otras conductas. Creo que, además de las experiencias personales, capacidad de adaptación y cierta flexibilidad, importa si estás trabajando dentro de un grupo que te acompaña o estás bregando solo. Los colectivos o bancadas no tienen solo un papel político. Los compañeros y compañeras te ayudan a ver tus errores, te apañan, te ayudan a bajar las expectativas, a subir el espíritu, te muestran visiones distintas a la tuya, etcétera.

En mi modesta opinión, algunos convencionales de la ex Concertación y de centro derecha no han tenido la suficiente compañía, por un lado, y sabiduría, por el otro, como para asimilar los fracasos y realizar el aprendizaje necesario. Entre otras cosas, no consiguieron entender que no son los líderes que creyeron ser; que se debe negociar con aquellos que piensan similar pero no igual; que las diferencias son útiles; no pudieron sobreponerse a la frustración de no ser considerados como pretendían y a que, en definitiva, no tienen la verdad absoluta y que esta se reparte entre muchas personas y grupos sociales y políticos. No lograron entender que debían ceder más de a lo que estaban dispuestos inicialmente, si realmente querían hacer una Constitución para la mayoría de los chilenos.

Por cierto que este aprendizaje es para los 154 que estamos en esta maravillosa tarea. Algunos pudimos entenderlo y otros no. Depende de ellos todavía si realmente serán un aporte y cómo pasarán a la historia. //ELF

*Columna publicada en: LaVozDeLosQueSobran.cl

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