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A reconstruir la centroizquierda

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Sergio Bitar

Ex ministro de Allende y de Bachelet Sergio Bitar por levantamiento de secreto de informe Valech: Lo que importa “es saber quiénes son los victimarios”

septiembre 4, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

En el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado, el Gobierno está evaluando la posibilidad de derogar el secreto del informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, conocido como la Comisión Valech.

Tras esto, el exministro de Minería de Salvador Allende y de Obras Públicas de Bachelet, Sergio Bitar, conversó con CNN Chile, donde comentó que “a mí me costaría mucho tomar esa decisión (y pasar por encima de la voluntad de las víctimas), entonces cuál es la fórmula alternativa, es levantar con anonimato“.

Bitar añadió que, aunque sería un hecho beneficioso para el país, se debe tomar con respeto y precaución. En esta misma línea, señala que si tras levantar la información se descubren detalles sobre la desaparición de personas, se pueda consultar a aquellos que saben, pero “la primera fase debería ser de anonimato y si están fallecidos, consultar a la familia“.

“La información que nos importa es saber quiénes son los victimarios para llevar a cabo las investigaciones y, en esas investigaciones, preguntarles ‘¿qué sabe usted?’, eso es lo que no sabemos, eso es lo que tenemos que buscar“, agregó.

Por otro lado, el exministro fue consultado respecto al clima de polarización política que existe actualmente en torno a la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado.

“Esto se ha polarizado de una manera muy extraña (…). Un tema son las causas que son debatibles y las otras son las consecuencias, el golpe y lo que ocurrió es absolutamente incuestionable“, dijo.

“La condena del golpe y la condena de los derechos humanos y sus violaciones deben ser un acuerdo de todos y apelar a la buena fe de los sectores“, agregó.

Respecto a la posibilidad de que no todos los partidos se adhieran al llamado del gobierno a firmar un acuerdo por los 50 años, Bitar señaló que esto “es necesario para la gobernabilidad futura, para las próximas generaciones, esto es muy antipatriótico (…). Esto debe ocurrir (los acuerdos) y antes del 11 de septiembre”.

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Sergio Bitar

Un libro que nos deja una gran enseñanza: «Dawson Isla 10» de Sergio Bitar

febrero 23, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

El propio autor invita a leer el libro: «¡Hola a tod@s! 👋🏼 Les quiero compartir mi libro “Dawson, Isla 10” de forma gratuita y digital», cuyo autor es el exministro Sergio Bitar.

«Un libro que nos deja una gran enseñanza: Lo que no debe ocurrir nunca más en Chile. Y que debemos construir un país mejor», añadió.

¡Hola a tod@s! 👋🏼 Les quiero compartir mi libro “Dawson, Isla 10” de forma gratuita y digital.

Un libro que nos deja una gran enseñanza: Lo que no debe ocurrir nunca más en Chile. Y que debemos construir un país mejor. https://t.co/DmhruBz1Hq#Iquique #Chile #DawsonIsla10 pic.twitter.com/OFiLIoFjJL

— Sergio Bitar (@sergiobitar) February 22, 2023

😉Léelo acá en PDF👇

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Chile 2023, ¿Cómo reducir la brecha de ingobernabilidad democrática?

enero 9, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Sergio Bitar

Exministro de Educación 

Cuando sobrevino la pandemia en 2020, muchos pensamos que la democracia correría riesgos ante la gravedad de la situación de salud y sus secuelas económicas y sociales. Advertíamos que la insuficiencia de capacidades operacionales del sector público socavaría la voluntad democrática y la gobernabilidad. Con razón, se temía que pudieran imponerse prácticas autoritarias para contener protestas, implantar orden, suspender derechos. Y, a la par, se atisbaba el peligro que surgieran estilos populistas que ofertaran fórmulas simplistas para atraer falsamente a la población. Sin embargo, a pesar de todas las insuficiencias y temores la inteligencia ciudadana prevaleció, y se ha confiado hasta ahora en la via electoral para buscar salidas.

¿Seguirá así? En años agitados e inseguros, apremiados por la escasez de recursos, la inflación, las secuelas de la guerra de Ucrania, la incertidumbre, la anomia, el crimen organizado internacional, los gobiernos elegidos han navegado entre turbulencias, algunos estados fallidos han recurrido a restringir las libertades, otros gobernantes han sido reemplazados, sin romper el marco constitucional. Pero los costos han crecido, y hay síntomas preocupantes que se ciernen sobre el año que se inicia. Han emergido nuevos indicios de degradación política, los grupos de extrema derecha han crecido; y otros radicalizados de izquierda buscan atajos inexistentes; los partidos se fragmentan; se ha extendido la protesta legitima, muchas veces infiltrada por grupos violentos, cuyo repudio atrae el autoritarismo.

Estos hechos suscitan reacciones destempladas, en algunos un cuestionamiento a la democracia, otros en críticas contra los gobiernos, en muchos un menosprecio hacia los políticos y los partidos. Muchas personas buscan culpables en vez de descubrir causas más profundas, no ofrecen propuestas, exacerban los ánimos y la polarización. A ratos se propaga una actitud de desazón, desidia y pesimismo, sin horizonte, que subsume a las personas en irritación o una indiferencia estéril.

La declinante gobernabilidad se acentúa a medida que aumenta la brecha entre la menguada capacidad de los gobiernos de actuar y la magnitud y complejidad de los problemas a resolver. Es esencial, entonces, debatir qué causas y procesos profundos subyacen bajo estos síntomas. ¿Es que el Estado se ha vuelto incapaz de resolver los mismos problemas de antes, o es que hay problemas nuevos, como la conciencia de la desigualdad, ansiedad ante el cambio climático, agobio por la pandemia, creciente velocidad de la vida? ¿Estamos deslizándonos inevitablemente a la ingobernabilidad o podemos ingresar a una nueva etapa de innovación institucional para discurrir con fluidez en medio de esa creciente complejidad?

La causa es la implosión de procesos nuevos de mucha mayor complejidad

Una causa principal es la velocidad exponencial de la digitalización, en un mundo interconectado con 8.000 millones de habitantes. Cuando yo nací éramos 2.300 millones, no existía TV, ni internet, ni celulares inteligentes, ni redes sociales. Vaya cambio.

En efecto:

Se expande velozmente la variedad de grupos, sus expectativas y conflictos; se eleva la participación por medios virtuales y el teletrabajo; se fragmentan los espacios de conversación, las plataformas separan en grupos homogéneos que interactúan poco entre sí; se triza y desarticula la esfera pública, que es donde se deben gestar confluencias y acuerdos

Se amplifica la desigualdad de ingresos, crece la conciencia de las diferencias de acceso y oportunidades, y también la percepción de rezago y abandono entre amplios sectores de la población. El Estado no es capaz de frenar el incremento de esta desigualdad o de amortiguarlas o compensarlas con medidas eficaces

Se empodera a cada persona, cada ciudadano pugna por opinar, cuestionar, participar, conglomerarse, emprender acciones rápidas en la red. A ratos, ese empoderamiento alimenta una actitud personalista, con indiferencia por la convivencia colectiva, los partidos políticos se fragmentan, muchos políticos anteponen sus egos, pendientes de sus redes sociales, más que dar solución efectiva a los problemas y responder al bien común (Ej. en Chile: retiros de fondos de pensiones, oposición a reforma tributaria, negligencia ante la violencia)

¿Qué políticas pueden reducir esta brecha?

Esas mismas tecnologías disruptivas tienen a su vez un enorme potencial democrático. Con ellas se puede elevar la gobernabilidad a través de la participación, de consultas ciudadanas, alentando la solución de problemas colectivamente, proveer información, y con ello lograr una convivencia más solidaria y democrática.

¿Cómo emplearlas con ese propósito? Hoy, Chile vive un momento propicio para fundar su convivencia en una nueva Constitución, y para valorar los acuerdos como una práctica democrática. Los acuerdos no deben considerarse como concesiones de los débiles, sino como conquistas de los fuertes. Solo tejiendo compromisos que resguarden los derechos y oportunidades de cada uno podremos desplegar el potencial de todos. La reciente aprobación en Chile de la ley que restablece el voto obligatorio es también una medida positiva que exige la responsabilidad ciudadana.

Numerosos académicos y dirigentes, internacionales y nacionales, proponen vías y recomendaciones para acortar la brecha de gobernabilidad.

A lo menos ocho recomendaciones encuentran mayor consenso:

Crear nuevos espacios formales y sistemáticos de diálogo social. La digitalización y virtualidad de las relaciones humanas, e información via plataformas, puede reducir la comunicación interpersonal y elevar la segmentación social y política, fenómenos que debilitan la actividad política. Suele alimentar la desconfianza cuando los que piensan igual están confinados a sitios excluyentes, y por ende se aleja el sentido de comunidad. Cuando crece la individuación, sin referencia a un interés o un proyecto colectivo es mayor el egocentrismo. Muchos dirigentes políticos se afanan por la espectacularidad y la diferenciación, en vez de explorar entendimientos y conciliar intereses. Se ha explorado antes la creación de un Consejo Económico Social Ambiental, con representantes de la sociedad civil, u otras fórmulas equivalentes, con gobernaciones elegidas

Establecer y promover nuevas formas de democracia cercana, priorizando la descentralización, el poder local, y las decisiones directas. Entregar más información a la ciudadanía y crear instancias permanentes de conversación y consulta a nivel comunal o sectorial o social

Regular las plataformas digitales para que ellas mismas reduzcan la manipulación, la polarización y las noticias falsas, cuidando de resguardar la libertad de expresión, sustentada en la veracidad. Y el resguardo a la privacidad de los datos, sustento de la libertad personal

Elevar la cantidad y calidad de los bienes y servicios públicos esenciales a toda la población, esencialmente en salud, educación, vivienda, pensiones y seguridad, a fin de generar mayor igualdad y solidaridad, sustento esencial de un proyecto colectivo. Elevar la eficacia y capacidad del Estado para proveerlas, fortalecer su coordinación interna y acrecentar los recursos humanos, financieros e institucionales para mejorar su ejecución, y con ello alcanzar más inclusión

Impulsar nuevas instancias de coordinación público-privada. Inducir el mayor involucramiento de las empresas en los objetivos nacionales de bienestar y equidad, y en la gestión de los problemas de la comunidad. El Estado no puede solo. La complejidad de la tarea requiere superar la confrontación Estado Mercado y fundar bases para una acción armónica y sinérgica, combinando sin prejuicios una orientación estratégica y políticas públicas con gestión e iniciativa privada

Corregir las normas electorales a fin de disminuir la dispersión de la representación política, e inhibir las actitudes populistas. Incrementar los porcentajes mínimos de votación para que un partido político subsista legalmente, incentivar la formación de coaliciones y la elaboración de programas de gobierno. Sancionar con la pérdida del cargo parlamentario a quien postula por un partido y luego lo abandona, eludiendo su responsabilidad y disciplina de trabajo colectivo

Propagar y alentar una cultura de acuerdos y no violencia. Afianzar un relato de que no hay democracia sin orden público, y respeto a los derechos humanos, que la inseguridad socava la convivencia y el Estado, junto a la sociedad civil, deben combatir la droga, el crimen organizado y la violencia anarquista

Priorizar la educación para la democracia en la escuela, universidades, organizaciones sociales, y priorizar el desarrollo de los jóvenes para pensar futuros y resguardar los derechos de las nuevas generaciones. Anticipar y concordar acciones ambientales para la supervivencia de todos. //ELF

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Ayudar al triunfo del Apruebo: Reconocer los riesgos y coordinar la acción

abril 14, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Sergio Bitar

Exministro de Educación

Quienes pensamos que es esencial para Chile un proyecto de Constitución superior a la actual debemos advertir los riesgos del rechazo, para corregir a tiempo. Es prioridad para los partidarios del apruebo levantar la voz cuando nos deslizamos hacia un terreno pantanoso. Ya lo viví en otro momento histórico de Chile, cuando el voluntarismo nublaba la realidad.

Para asegurar una mayoría por el apruebo es preciso actuar en dos frentes principales: a) corregir los artículos que provocan un desequilibrio del sistema político, que debilita la democracia o que generan una dispersión de instancias que traben la gestión gubernamental; y b) comunicar y explicar a la ciudadanía los verdaderos alcances de las normas nuevas, rebatiendo con prontitud los argumentos falaces del rechazo.

¿Qué riesgos hay?

1. Alimentar la campaña del rechazo con declaraciones y propuestas radicales de algunos convencionales. Es indispensable limitar su difusión o señalar que son materias no aprobadas por la mayoría. Circulan por redes denuncias variedad de hechos negativos sobre la Convención. La capacidad de aclaración a la opinión pública es muy pobre

2. El sufragio obligatorio llevará a las urnas a personas que normalmente no votan, menos interesadas en política y pocos conocen la Constitución. Es muy probable que no lean el nuevo texto y que su voto dependa más de las críticas que escuchen y temores que despierten temor al apruebo. Representan cerca del 50% del universo electoral

3. Paralelamente, sectores partidarios del rechazo están proponiendo una «tercera opción», que restaría fortaleza al principal argumento del Apruebo, que es terminar con la Constitución nacida en dictadura para construir una gestada en democracia. Esta «tercera opción» pretende persuadir de que en caso de ganar el rechazo no se mantendría la Constitución actual

4. Las lecciones de otros plebiscitos ilustran también otros riesgos. Una principal es que los electores no realizan un análisis de los textos, menos cuando se trata de temas complejos. Cuando se trata de una opción binaria -sí o no-, las campañas se concentran en pocos temas controversiales que sensibilizan en contra. El rechazo buscará sumar a los diversos grupos que se oponen por razones distintas

En Chile es más probable que los ataques se focalicen en temas y argumentos como: el aborto (sin límites) , la política indígena (se les favorece sobre los demás, hay dos sistemas de justicia), inmigrantes (quitan empleo y traen delincuencia), fondos individuales de pensiones (nos los quitarán), unicameralismo (concentra el poder, la Convención busca crear un Parlamento a su semejanza y disminuir al actual Senado), «organizaciones políticas» (se esconde la intención de desarmar los partidos y crear múltiples grupos que llevarán a la ingobernabilidad), menor independencia del Poder Judicial (ayudará a la delincuencia), Ministerio Público (se diluye la autoridad, será ineficiente), profusión de poderes regionales y locales (más difícil gobernar para resolver problemas)

Dos ejemplos de derrota: los plebiscitos de Inglaterra y Colombia en 2016

Conviene tener presente y revisar las causas de dos derrotas en plebiscitos cuyos partidarios consideraban seguros: la permanencia de Inglaterra en la Unión Europea y el Acuerdo por la Paz en Colombia. En 2016, Cameron en Inglaterra y Santos en Colombia convocaron a sendos plebiscitos. El primero para afirmar la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. Lo daban por seguro, y en los últimos días las encuestas cambiaron, no alcanzaron a reaccionar y fracasaron. Las causas que se han dado son variadas, los argumentos más gravitantes habrían sido: la pérdida de soberanía, los extranjeros, la inmigración y la xenofobia.

El segundo plebiscito fue para aprobar los Acuerdos de Paz en Colombia. La pregunta a los electores fue: ¿apoya Ud. el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera? ¡Quien podría votar no! El presidente Santos acababa de recibir el Premio Nobel de la Paz. Y ganó el No. Aun se discuten las causas, pero muchos sostienen que las heridas de la larga violencia socavaron la credibilidad del intento y que muchos se resistían a acoger a los lideres de la guerrilla en el sistema político.

Ambos plebiscitos se perdieron, con graves consecuencias. Esto debe alertar a los chilenos confiados.

¿Qué hacer?

Si bien faltan meses y el voto es aún fluido, la decisión de cada votante se está consolidando rápido y se irá tornando más difícil revertir.

1. La primera alarma debe resonar entre los y las convencionales. Se trata de atender lo que ocurre fuera de la Convención, en la sociedad, que al final juzgará la labor realizada. Tener la mayoría de la Convención no es sinónimo de contar con la mayoría nacional. El grupo más identitario y radical debe apreciar que la radicalidad daña al apruebo al confundir acuerdos de comisiones con acuerdos de pleno. Deben dimensionar que las fuerzas conservadoras son más poderosas, que la representación que poseen en la Convención. Y actuar en consecuencia, buscando puntos de encuentro

2. Los convencionales deben fijar un objetivo compartido para trabajar los próximos 3 meses (abril, mayo y junio): retener a la mayor parte de los que votaron apruebo, no descalificar a los que dudan. Se debe negociar en vez de declamar

3. En relación con el sistema político, también se debe tener en cuenta la experiencia operativa, cómo lograr que funcione bien el aparato público. Si el sistema político y administrativo funciona mal no se satisfarían las expectativas, se elevaría la frustración y fracasarían los cambios

4. Junto con rebatir las interpretaciones distorsionadas, los partidarios del apruebo deben proclamar los propósitos que movilizan a favor del apruebo: derechos económicos y sociales, bienes públicos universales, solidaridad, sostenibilidad, descentralización y poder regional y local, y seguridad. También realzar las nuevas metas del futuro: igualdad, diversidad, feminismo, digitalización, y gobernabilidad democrática. En ellos se debería concentrar el esfuerzo comunicacional

5. Estudiar el posible comportamiento de los nuevos electores que participarán debido al voto obligatorio. No es seguro que tengan un comportamiento similar a los ciudadanos políticamente más activos. Son más del 50%. Urge estudiar sus preferencias e inquietudes, para cada estrato etario, de género, nivel socio económico. ¿Poseen una mayor propensión al rechazo? ¿Qué temores o deseos inducen su voto? ¿Cómo ofrecer más información y aclaración de los contenidos?

6. La Convención debiera otorgar poderes adicionales a la Comisión Armonizadora para que pueda proponer fórmulas alternativas que alcancen los 2/3, si no se logran con los procedimientos actuales. Y luego la Convención decidirá

7. Es esencial convocar desde ya a todos los partidarios del apruebo y constituir una instancia de coordinación para mostrar los avances, recorrer el país, realizar cabildos, convocar, oír y deliberar, dar seguridad. La Convención terminara sus funciones el 5 de julio. Luego hay plazo hasta septiembre para explicar y persuadir a favor del apruebo. ¿Quiénes conducirán la campaña y propondrán sus contenidos? ¿Serán los colectivos, el Gobierno, los partidos o espontáneos?

8. El PC y el FA deben alinearse para superar el riesgo de rechazo. Sus diferencias aumentan el riesgo, como también su distanciamiento de los convencionales de centro izquierda. Las dos coaliciones que sostienen al Gobierno de Boric deben hacer un esfuerzo mayor para aunar sus votos

La Convención está realizando una tarea trascendental en un tiempo brevísimo. Somos testigos de un ejercicio de participación y elaboración democrática único en la historia, no sólo en Chile. No hay que desesperar ni temer. Confío que se impondrá una vocación de transformación y acuerdo que asegure el triunfo que abra un nuevo periodo de progreso. //ELF

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