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El sentido común y la nueva Constitución

mayo 20, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Ernesto Moreno

Doctor en Sociología

Es precisamente en la perspectiva de este desafío que debemos resaltar y compartir que los contenidos gruesos y fundamentales de lo que se ha conocido oficialmente como “Propuesta de borrador constitucional”, es un tremendo y esperanzador paso, como un marco que ayuda a encauzar las expectativas de la inmensa mayoría de los chilenos de construir una sociedad más justa, participativa y solidaria. Pudiendo tener más o menos reservas sobre lo obrado, no hay duda que subyace al conjunto de nuevas normas un relato que se aleja definitivamente del predominante en el texto jurídico anterior, cuya génesis se remonta al Gobierno de Pinochet, junto a la derecha política y económica.

Una nueva forma de Estado que deja atrás su distorsionado rol subsidiario, una democracia representativa y participativa, un Estado plurinacional y laico, una mayor regionalización, el reconocimiento de los pueblos originarios y los componentes centrales de la parte dogmático-doctrinaria, entre otros, son ilustración de ello.

Se llega al fin de una etapa en el difícil pero fascinante camino recorrido por la Convención Constitucional, cuya meta es la redacción de nuestro nuevo “Contrato Social”.

Durante un tiempo no despreciable de este proceso, y más allá de las legítimas dudas y controversias, el país ha estado saturado de reportes distorsionados, aseveraciones fuera de contexto y versiones reñidas con la verdad, lo que ha dado lugar a una fatídica fórmula, según la cual, a mayor cantidad de información tergiversada y dispersa, mayor desatención y falta de reflexión serena acerca de lo que formal y realmente ha sido aprobado por el plenario de dicho organismo.

Sectores por todos conocidos, han logrado difundir e instalar una versión de “lo que va a ser” la nueva Carta constitucional, lo que, digámoslo con franqueza, ha terminado erosionando y degradando a lo largo del país, de manera desproporcionada, su verdadero contenido.

En medio de esta controversia, el llamado “sentido común” ha pasado a ser un componente fundamental en la argumentación de muchos de los opositores al trabajo constituyente. Su tesis es que toda Constitución tiene que representar, por sobre todo, el sentido común y, por el contrario, la que no cumpla con este requisito, que sería el caso del nuevo proyecto, deviene en un documento excluyente y deficiente. Todo ello, bajo el entendido de que para estos interpeladores, y tal cual lo expresa la antropóloga Kate Crehan, el sentido común es en sí mismo una verdad, sin complicaciones para comprender y que no exige ni requiere pruebas o evidencias para su aceptación.

Sin embargo, la cuestión es algo más compleja y debatible. Es así como, desde la filosofía griega hasta nuestros tiempos, el sentido común ha tenido diferentes aplicaciones y significados. Baste recordar que Aristóteles lo asociaba con un sexto sentido que le daba una suerte de estructuración a los otros cinco y, además, era clave para comprender el mundo.

Más contemporáneamente, el sociólogo Alfred Schütz, inspirado en Husserl, apunta a cierta espontaneidad cognitiva, a partir de la experiencia, la que permite que las personas adquieran diferentes conductas y actitudes para desenvolverse en la vida cotidiana.

Lo cierto es que el sentido común ha sido y es diverso, suele ser manipulado, muta con el tiempo y pueden coexistir diferentes expresiones de él, lo que lo vincula necesariamente a las inevitables y a veces necesarias controversias acerca de los modelos de sociedad y sus respectivos fundamentos valórico-ideológicos.

De aquí que el sentido común, más que una especie de argumentación y/o creencia que no requiere discusión por su obviedad, siempre implica, de una u otra forma, concepciones y visiones acerca de cómo se cree que debe funcionar la sociedad y el mundo. Si logras socializar, convencer o imponer esta o aquella opción del sentido común en la mayoría de los ciudadanos, entonces fortaleces y/o adquieres un mayor poder político. En este sentido, toda democracia, que siempre debe aspirar a la mayor legitimidad de quienes gobiernan, requiere de una cierta concordancia y entendimiento (no consenso) en torno al sentido común, el que debe ser elaborado con significativa participación ciudadana.

En la sociedad chilena de las últimas dos décadas, se terminó por plasmar y desplegar, a través de diferentes instancias, algún tipo de sentido común, una de cuyas expresiones o sentencias más clásica era aquella que daba como “natural” que, si no te iba bien dentro del sistema económico-social imperante, era porque eras un flojo o evidenciabas una cierta ineptitud que no te permitía acceder a los múltiples beneficios que ofrecía dicho sistema. La sociedad y sus diferentes instancias nada tendrían que decir o hacer al respecto.

Esta versión y creencia en relación con el sentido común, junto a varias otras, particularmente la “obviedad” de que las relaciones entre nosotros estaban orientadas por el individualismo, la competitividad a cualquier costo, la necesidad del crecimiento económico sin mayores condiciones y la sacralización de la propiedad privada, se amalgamaron y dieron lugar a un marco cultural cuya hegemonía ha funcionado y se ha desplegado muy diestramente, convirtiéndose en uno de los pivotes más férreos del neoliberalismo y de las tendencias restauradoras últimamente emergentes en nuestro país.

Dado que, tal cual lo hemos sostenido en diferentes publicaciones desde hace ya un buen tiempo, la deseada transformación de la sociedad chilena requiere y exige también un cambio cultural, surge como imprescindible crear y socializar comunitariamente un nuevo sentido común que lleve a proyectar un futuro cualitativamente distinto a la realidad actual.

Es precisamente en la perspectiva de este desafío que debemos resaltar y compartir que los contenidos gruesos y fundamentales de lo que se ha conocido oficialmente como “Propuesta de borrador constitucional”, es un tremendo y esperanzador paso, como un marco que ayuda a encauzar las expectativas de la inmensa mayoría de los chilenos de construir una sociedad más justa, participativa y solidaria

Pudiendo tener más o menos reservas sobre lo obrado, no hay duda que subyace al conjunto de nuevas normas un relato que se aleja definitivamente del predominante en el texto jurídico anterior, cuya génesis se remonta al Gobierno de Pinochet, junto a la derecha política y económica. Una nueva forma de Estado que deja atrás su distorsionado rol subsidiario, una democracia representativa y participativa, un Estado plurinacional y laico, una mayor regionalización, el reconocimiento de los pueblos originarios y los componentes centrales de la parte dogmático-doctrinaria, entre otros, son ilustración de ello.

Se trata de un relato que nos dice que ya no se puede seguir esperando hasta que “las condiciones lo hagan viable”, a la vez que se aleja de los anuncios apocalípticos frente a cualquier intento de cambio social y cultural. Es un relato que, a pesar de los pesares y sin olvidar que la nueva Constitución es una obra humana, expresa un encuentro intergeneracional, es una invitación a construir horizontes de esperanza, haciendo sentirse a cada chileno como un protagonista de este inédito hecho de nuestra historia.

Publicado en: Columnas, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: columna, Columnas, Columnista, doctor, Ernesto Moreno, sociólogo

Dr. Jorge Gibert: “Hay muchos temas pertinentes para el desarrollo nacional que no se están investigando”

diciembre 4, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

*En La Fontana republicanos  entrevista al Dr. Jorge Gilbert, aparecida en CienciaenChile.cl. 

El académico de la Universidad de Valparaíso publicó en 2011  la investigación titulada “La construcción social del científico. Notas sobre Identidad intelectual y social de comunidades científicas en Chile”. En el estudio se abordó el quehacer científico de los académicos e investigadores, su identidad y rol en la sociedad chilena. De la misma manera se evalúo preliminarmente el rol del Estado y las universidades para con los científicos.

También, el estudio abordó algunas de las razones por las que diversos profesionales optaban por el oficio de “profesor universitario” permanente o de planta. Entre otras, la existencia de un mercado con bajas barreras de entrada y una actividad menos estresante en comparación con otras actividades laborales.

Sin embargo, bajo el contexto Neoliberal y en especial luego del ingreso de Chile a la OCDE, el mundo universitario ha cambiado mucho. La atmósfera dentro de la academia hoy es muy competitiva y aunque se hace ciencia de primer nivel en varias universidades, el sistema en general no garantiza o potencia el quehacer académico serio. Las huelgas estudiantiles, la escasez de presupuesto, el exceso de reuniones, direcciones erráticas de las facultades y departamentos o institutos y hasta de las universidades, incluso con algunas de ellas en quiebra permanente; habrían permeado y contaminado la actividad de investigación, en todas las disciplinas. El investigador afirmaba en esa época que el rol asignado a las universidades se había mantenido en lo que históricamente se le confió: “la mera reproducción de funcionarios, primero de la Capitanía General y ahora de la Sociedad de la Información”.

En resumen, el estudio revelaba una identidad social de los científicos frágil y que su evolución dependería más de la dinámica de las prácticas institucionales al interior de las universidades que de los incentivos del Estado o del mercado.

A casi 10 años de este artículo tuvimos una conversación en profundidad con el Dr. Jorge Gibert Galassi, donde abordamos los temas expuestos en su investigación y cómo el veía de manera general estos rasgos en la actualidad.

Respecto a la identidad social del científico ¿La seguiría considerando frágil?

Quizás desde el punto de vista comparativo, las identidades científicas siguen siendo débiles y esto debido a que en las universidades, la principal institución que nos acoge, el científico sigue siendo una minoría. De los más de 63 mil profesores universitarios de tiempo completo o parcial, solo 13 o 14 mil son investigadores activos. Pero también se podría decir que desde el punto de vista social, político e institucional la investigación y los científicos han sido revalorizados, y existe un prestigio en aumento. Si le sumas que cuando yo escribí este paper recién se había dado la marcha de los científicos frente al CONICYT en providencia… desde ese minuto hasta ahora han pasado muchas cosas. En la actualidad hay muchas personas que defienden el status o rol del científico en la sociedad sin ser científicos. En Chile existe un movimiento a favor de las ciencias, hay muchas ONG y fundaciones que antes no existían. Además, ahora tenemos el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Evidentemente todo eso ha hecho que la identidad del científico se fortalezca al menos en el discurso público y el imaginario colectivo. Pero el número de investigadores es más bien bajo y la cultura científica y tecnológica no ha logrado permear a la sociedad chilena.

Sobre el último punto, si bien en un comienzo la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación tuvo una gran aceptación. ¿Hoy, con el recorte presupuestario como que se vinieron abajo un poco las esperanzas depositadas?

Yo creo que la respuesta a esta pregunta es bien clara. La creación misma del Ministerio tuvo entre sus razones políticas de peso establecer un diálogo de igual a igual con Hacienda, de ministro a ministro, para negociar mejor el presupuesto. Al menos eso decían los científicos. Pero esa esperanza no se ha cumplido. Además, no necesariamente el ministro de CTCI tiene que ser un científico. Probablemente un representante que ha trabajado toda su vida en política y comprende bien el rol de las ciencias no hubiese permitido este recorte, quizás  hubiese peleado por un aumento o pudo haber llegado a otro tipo de negociación. Independientemente de cómo se maneje en temas presupuestarios, ser un destacado científico no te transforma automáticamente en apto o idóneo para el cargo de Ministro de Ciencias. El cargo debe funcionar como vínculo entre el mundo científico y los otros mundos, el mundo social, de la empresa, del gobierno y de la cultura. No solamente como guardián de los privilegios corporativos de los científicos establecidos.

Aparte de la Creación del Ministerio de CTCI, ¿existen otras acciones que usted consideraría relevantes al momento de afirmar que la identidad del científico se ha reforzado y fortalecido?

Sin duda, en estos 10 años hubo un cambio muy sustantivo que se refleja precisamente en los jóvenes doctores que volvieron después de haber cursado estudios de posgrado gracias a Becas Chile, creadas en el primer gobierno de la presidenta Bachelet. Ellos, hoy en día se posicionan como  referentes de distintas discusiones técnicas, científicas e intelectuales dentro de la esfera pública y ese es un gran cambio. Tu abres cualquier periódico y encuentras a jóvenes científicos que están diciendo cosas súper inteligentes y súper importantes. Te das cuenta que ellos han tenido una educación de postgrado extraordinaria y son un gran aporte. Diría que la mitad de los investigadores activos hoy en Chile provienen de esa notable política pública.

Entonces… ¿Qué es lo que hace que la cantidad de investigadores siga siendo tan baja?

En el actual sistema chileno, podríamos decir que existen entre 10 y 15 universidades que en realidad tiene una masa de científicos que nos permitiría poder hablar de universidades de investigación. En el resto de las universidades, podríamos decir que son muy parecidas a un buen instituto de formación técnica, de hecho hay institutos que se han transformado en universidades. Pero como la educación superior es un negocio y como el Estado entrega fondos basales insuficientes, en general las universidades no tienen recursos para una política de formación de investigadores y entonces cuando necesitan investigadores, contratan a gente ya posgraduada. Además, las empresas públicas y privadas contratan pocos investigadores, y eso no contribuye a que crezca la oferta.

¿Cuál sería la raíz de este problema?

Las universidades del tercer mundo surgen en general como respuestas institucionales a lo que es la construcción de la república. El concepto mismo de Academia siempre se desarrolla en hibridación con las funciones que efectivamente la construcción de la república le demanda a la universidad, lo que se traduce principalmente en la formación de profesionales. Si analizamos la primera función de la Universidad de Chile no fue crear una comunidad de profesores y estudiantes sino ser la Superintendencia de Educación de la época. Muy después se transforma en una organización que forma profesionales que principalmente se desempeñaran en el Estado o algunas industrias emergentes. La raíz del problema es el colonialismo, que te dice que no somos capaces de pensar y que, por tanto, tenemos que comprar las soluciones para nuestros problemas en el mundo desarrollado y reducirnos a formar técnicos para administrar esas soluciones.

Sumado a esto tenemos algunos incentivos en las universidades, que a veces te marginan de la población funcionaria, generando una suerte de categoría especial del científico dentro de la universidad. Por una vereda, están los académicos que se homologan de manera errónea con un docente y, por otro lado, están los investigadores, como si ellos fueran individuos exóticos fuera del mundo académico. Afortunadamente, esto ha cambiado. Cada día más, el investigador es reconocido en su doble rol de académico-investigador. El rol de mero reproductor de contenidos fijados de antemano no es sostenible. La universidad cada día requiere menos profesores Wikipedia y más profesores que tengan sus áreas de investigación activas, que entreguen un conocimiento de frontera para que efectivamente la universidad cumpla su función como tal.

¿Cuáles serían las causas de estos incentivos por parte de las universidades y que existen hasta el día de hoy en Chile?

Bueno, muchas de las exigencias que tiene Chile por el hecho de pertenecer a la OCDE obligan a ciertas instituciones universitarias a funcionar de determinada manera. Para ser un miembro de la OCDE hay que fortalecer el sistema universitario y uno de los principales indicadores de eso es la publicación científica indexada en los grandes directorios de revistas especializadas. Estos requerimientos se traducen en obligar a quienes aspiran a ser académicos o profesores universitarios a concursar por fondos para investigación. Si uno ve qué buscan las universidades para contratar es: un investigador que tenga grado de doctor y que además de hacer clases tiene que publicar mucho. Sumado a esto, los concursos son hechos en su mayoría para personas ya formadas y que ya poseen prestigio y publicaciones, de esta manera cumplir los parámetros para pertenecer a la OCDE. Esto es positivo, porque cumples con el atributo creador que desde siempre define al universitario. Pero también existe un lado opaco, cual es el de publicar cuestiones que tributan a las agendas de investigación de los países centrales, esto es trabajar para otros, no para nosotros o el país.

En ese sentido la UNESCO creo que es más sabia, porque no solo hace una evaluación de las publicaciones científicas a través de las publicaciones indexadas, sino que ha sugerido una serie de indicadores científicos que tienen que ver con el impacto de la investigación científica en la economía, en la cultura, en la política y en general en la sociedad. Yo creo que eso es mucho más necesario para un país como Chile y lamentablemente no se ve mucho.

¿Por qué diría que no se aprecian o no se ven los beneficios de las investigaciones en el país?

Lo responderé con un ejemplo. La renta básica universal es un tema que se ha discutido mucho en la sociedad chilena. A modo personal, sólo conozco dos trabajos que han surgido sobre ese tema desde universidades chilenas. A lo mejor han salido más trabajos pero aún siguen siendo pocos. En una situación de crisis sanitaria, económica y política como la que está viviendo Chile, claramente este tema debería estar siendo investigado de manera mucho más profunda o con mucha mayor frecuencia, como una solución para el mundo post-pandemia que deberemos vivir. Pero para el mundo político y empresarial, formado en universidades donde se reproduce un pensamiento más bien homogéneo, quizás esto es muy comunista o muy europeo. Por lo tanto, es considerado un planteamiento inútil. Mientras la ciencia sea vista como un lujo por la elite económica y política, el país seguirá siendo de segunda categoría y los presupuestos seguirán siendo bajos. Pero si concebimos a la ciencia y a la tecnología como los motores de nuestra sociedad, probablemente se genere un efecto cascada, aumentaran los presupuestos, el número de investigadores, habrá mayor vinculación entre el mundo científico y el mundo empresarial, se concretaran mayores beneficios sociales y económicos, etc.

En la actualidad  hay muchos temas pertinentes para el desarrollo nacional que no se están investigando, temas de productividad, temas de energía, temas de convivencia social, etc.

¿Esto no significaría que la condición de investigador siga igual o no sea más valorada que hace 10 años atrás?

Claro que no… y una expresión de esto es que la investigación ha sido incorporada en muchas visiones estratégicas de facultades e incluso de las universidades. Es más, la investigación científica se destaca en la definición de identidad institucional y se transforma en parte consustancial de la actividad universitaria. Desde ese punto de vista se podría destacar el rol que los científicos han tomado al interior de las instituciones en los años recientes.

Y… ¿Cuál sería el escenario fuera de las instituciones? ¿Son más escuchados los científicos que hace 10 años?

Es difícil saber si los científicos son más escuchados que hace 10 años. Desde el punto de vista de la comunicación política, los científicos están más presentes en la conversación política y en las discusiones pero no estoy tan seguro si es que son tomados más en cuenta que hace 10 años. Hay cuestiones interesantes como que en la Cumbre del Cambio Climático en Madrid hubo varios expertos chilenos que fueron parte de la organización y, además, expositores principales. Eso refleja que la política y la ciencia no tienen por qué estar en caminos separados y pueden trabajar en conjunto para enfrentar los desafíos que enfrentamos hoy como país y como humanidad.

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica Etiquetado como: Ciencia en Chile, doctor, Jorge Gilbert

La DC en la centroizquierda

agosto 13, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Rodolfo Fortunatti

Doctor en Ciencias Políticas y Sociología 

No es posible entender el Estallido y el malestar social que lo alienta, sin tomarle el peso al daño que ha ocasionado a la centroizquierda, en términos de credibilidad y de resultados políticos y electorales, la proverbial actitud de los autocomplacientes. De cara al cambio de época, parece haber llegado la hora de procesarla.

En vísperas del aniversario 63° de la fundación de la Democracia Cristiana, el 28 de julio pasado, el senador Francisco Huenchumilla envió una carta a la militancia del partido. En ella el exintendente de La Araucanía formula una propuesta que, en lo sustantivo, exhorta a la conformación de una directiva nacional «unitaria», término que alude a la concurrencia de la vasta diversidad de visiones políticas y estratégicas de la colectividad. Mesa «ampliada», además, a un consejo de presidentes regionales con facultades ejecutivas generales.

El exministro ofrece cuatro argumentos para sustentar esta propuesta. De entrada, señala que se precisa un cambio, a la luz del desgaste electoral y orgánico que viene exhibiendo el partido. Seguidamente, que la actual mesa tiene su mandato vencido, y que no corresponde que éste se prolongue por la vía de los hechos consumados. Luego, que se requiere integrar y representar a los distintos sectores para que todos se sientan reflejados en la nueva conducción. Por último, que una elección interna no es solución, porque se convertiría en una lucha de poder que postergaría el debate esencial sobre las definiciones de fondo.

Autocomplacencia: el freno al progreso

Cada una de estas razones tiene elementos a favor y en contra, que es conveniente aquilatar en su mérito —que lo tienen—, para formarse un juicio político ajustado a la realidad y actuar en consecuencia.

La preocupación del senador Huenchumilla por el declive de la DC es un hecho concreto que puede ser demostrado a la luz de las estadísticas electorales de la transición. Solo que este descenso no se inicia el año 2000, como sugiere el autor, sino en la segunda mitad del gobierno de Aylwin. Y si bien la promesa Para Los Nuevos Tiempos de Frei, consiguió atenuar esta caída, hacia el año 1997 la pendiente se hizo demasiado evidente como para desconocerla. Y no fue ignorada. O, mejor dicho, nadie quedó indiferente al debate que, por entonces, protagonizaron los calificados de modo peyorativo como autocomplacientes y autoflagelantes, y que ya daba cuenta de las insatisfacciones que empezaban a despertar en la población tanto la negociación como los límites de la democratización. No es posible entender el Estallido y el malestar social que lo alienta, sin tomarle el peso al daño que ha ocasionado a la centroizquierda, en términos de credibilidad y de resultados políticos y electorales, la proverbial actitud de los autocomplacientes. De cara al cambio de época, parece haber llegado la hora de procesarla.

«Esperaría que los hombres y mujeres que siguen añorando el pasado, dejen la conducción de esta transición —ha emplazado la senadora Yasna Provoste―. Tuvieron su tiempo, deben dejar paso para que la DC se fortalezca en una alianza para las transformaciones».

La mesa conducida por el exdiputado Fuad Chahín se instaló hace más de dos años gracias a la alianza mayoritaria y representativa de las principales facciones de poder interno. Lo hizo con el sugestivo propósito de emprender «la revolución de la dignidad» y de poner al PDC en la primera línea del debate nacional. El Estallido del 18 de Octubre puso la revolución de la dignidad en primera línea, y empujó al PDC a firmar una salida institucional, que no otra cosa fue el acuerdo del 15 de noviembre por el cual se fijó un plebiscito para reformar la Constitución. El mandato de la actual mesa está vencido desde el Estallido, como superados y agotados están los programas y adhesivos de los grupos que le brindaron apoyo. De ahí la urgencia de la sucesión.

Es deseable, como indica el senador, que una nueva mesa refleje la diversidad interna, pero es también una aspiración muy sentida que no haya facultad de veto de ninguno de sus miembros sobre la gestión política, lo cual hoy se ve como un requisito difícil de satisfacer. Porque ha surgido una diversidad distinta, como la destacada por seis presidentes regionales, que no es conciliable con las antiguas fórmulas que llevaron al fracaso, y que debe abrirse paso para gobernar.

Otra diversidad, mayoritaria y unitaria

Aquella diversidad es la que se expresa en el cambio de la Constitución, a diferencia de su pura enmienda. Se manifiesta también, en una Convención Constituyente, enteramente elegida por la ciudadanía, a diferencia de una Convención Mixta, donde una parte de la asamblea esté compuesta por actuales parlamentarios, como se recordará era el camino aconsejado por los resabios autocomplacientes. Se revela en el retiro del diez por ciento de las AFPs, a diferencia del dogma liberal que considera intocable la herencia económica del régimen civil militar. Se expone en el deseo de construir una mayoría de centroizquierda para gobernar, a diferencia de quienes quisieran mantenerse en el confinamiento político y en un «virtual pacto por omisión», que permite a la derecha conquistar el poder y conservarlo. Se muestra en el futuro que nace después de esta crisis social, sanitaria, económica y política, a diferencia del pasado que muere con ella.

Esta nueva conducción debería clausurar la experiencia neoliberal y, por eso, su misión debería ser representar la identidad de vanguardia, reformadora y popular que ha encarnado en sus momentos estelares la Democracia Cristiana. Hoy por hoy, es perentorio para todos marcar estas diferencias.

Por último, el senador Huenchumilla ha planteado que no es conveniente realizar una elección interna que mantendría las cosas como están. Convengamos que siempre ha existido el riesgo de que la lucha por los cargos desatienda la renovación de las ideas. Sin embargo, admitamos que nada mantendría mejor las cosas como están que una mesa de integración que detuviera el tiempo en los equilibrios de poder —y en las ideas que le dieron origen— anteriores al Estallido. Sería un anacronismo a la luz de la actual coyuntura.

La elección de una nueva dirección política es imperativa para el aggiornamento de la centroizquierda, y lo es para un partido que aspira a ser parte de la historia política y constitucional que se abrió con el Estallido.

No hay nada que impida la renovación de la mesa de la Democracia Cristiana y, sí muchos desafíos futuros que la justifican.

Si el Plebiscito del 25 de octubre se realiza, y no hay comuna del territorio nacional en estado de cuarentena, entonces debería ser el momento de concretar dicho proceso, aun cuando no se haya efectuado la junta nacional pendiente.

Desde luego, el senador Francisco Huenchumilla, cuya misiva ha justificado estos párrafos, es una de las mejores opciones que posee la Democracia Cristiana para encabezar este desafío.//ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: camarada DC, columna, Columnista, Democracia Cristiana, doctor, PDC, Rodolfo Fortunatti, sociólogo

Dr. Jaime Sepúlveda, de mesa directiva del Colegio Médico En La Fontana: «Las cuarentenas no han funcionado, porque no se han hecho bien en Chile»

junio 28, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Para analizar la pandemia en Chile, la estrategia adoptada hasta ahora por el Ejecutivo y los caminos que se deben seguir para salir de esta crisis sanitaria, En La Fontana conversamos con actual Tesorero Nacional del Colegio Médico de Chile (COLMED). 

Se trata del Dr. Jaime Sepúlveda Cisternas, quien además integra el directorio de la Fundación de Asistencia Legal del COLMED.

Desde la obtención de título profesional de médico en la Universidad de Concepción en el año 1988, se ha desempeñado en el sector público, en el ámbito académico, en el político como concejal en Concepción y Hualqui (donde vive), y actualmente en el ámbito gremial como dirigente nacional del COLMED, desde que fuera electo y asumiera el cargo en junio del 2017 junto a la actual Presidenta Izkia Siches.

«El Gobierno, como gestión global frente a la pandemia, no lo ha hecho bien. Sin duda, el cambio de ministro nos da esperanza. En lo que lleva en el cargo el Dr. Paris se ha desempeñado bien, en lo comunicacional, sobre todo, en especial en reconocer las cifras de casos y fallecidos que no se estaban contabilizando. Lo anterior, da cuenta de lo mal que lo estaba haciendo el ministro (Jaime) Mañalich y que todas las dudas que surgían respecto de los datos que entregaba eran ciertas», parte diciendo a nuestro medio Sepúlveda.

Acerca de aquello, profundizó: «Que bueno que se corrigió. Nosotros como Colegio hemos valorado la llegada del Dr. Paris, porque, evidentemente, es un cambio que la comunidad de salud esperaba y se ve reflejado en la población que evaluó bien su incorporación al gabinete como muestra la última encuesta dada a conocer a la opinión pública».

– ¿Enrique Paris es más dialogante y convocante a los gremios?

-El Dr. Paris nos dio una buena señal a nosotros como Colegio Médico. A los pocos días de haber asumido el cargo nos invitó a una reunión por videoconferencia con él, donde participó toda la mesa directiva. Una reunión distendida, cordial, entre pares, en roles diferentes. Ese es un cambio radical respecto de la gestión anterior.

– ¿Eso no había ocurrido con Mañalich?

-No. Entonces, eso ya es un avance. Y esta semana, además, hubo una reunión del equipo técnico del Departamento de Estudios de Políticas Públicas con funcionarios del Ministerio de Salud convocada por el Dr. Paris, para que les diéramos a conocer como vemos desde el COLMED el abordaje de la pandemia. Así que con su actuar hay un cambio hasta el momento.

-Me imagino, esperan desde el Colegio que el Minsal acoja sus propuestas…

-Si la participación de la comunidad científica y el Colegio Médico en las instancias de que las autoridades han establecido, donde se generan propuestas y estas no se acogen, el diálogo es infecundo. Respondiendo a su pregunta, si esperamos que los aportes del COLMED y los expertos sean considerados, cuando ello no ocurre se genera desconcierto frentes a las medidas que se adoptan. La sociedad civil y todos, como nosotros, no tenemos otra opción que acatar lo que plantea el Gobierno, porque ellos tienen la potestad de autoridad. Cuando el Ejecutivo inventó las cuarentenas móviles no nos quedó otra más que aceptarlas, a pesar, de que siempre dijimos que eso no era una buena idea, sugerimos desde un comienzo que había que hacer cuarentenas, reales, sin otros nombres ni apellidos, que son las que funcionan, el problema en nuestro país, es que hasta el momento no se ha hecho ninguna cuarenta de la forma correcta, obtener un salvoconducto es muy fácil y existe una incapacidad de fiscalizar su cumplimiento para la autoridad.

– ¿Mañalich erró con su estrategia sanitaria?

-Se planteó desde la soberbia, que estábamos mejor preparados que países con mayor desarrollo y recursos que nosotros, desde la minimización del problema que el virus se podía poner buena persona, con ocultamiento de los casos y fallecidos. Se habló de inmunidad de rebaño, lo que fue ratificado en varias oportunidades, no sólo por él, también por otras autoridades de salud, basta leer, ver y escuchar, las noticas escritas, los registros de televisión y radio. Sumando a lo anterior, El manejo de la información. la comunicación de riesgo de fue pésima, lo contario de lo que había que haber hecho (…). Si esto fuera un resfrío común, y un virus “buena gente” donde mueren muy pocos, se podría haber pensado en ello, pero ya se sabía al momento de iniciar la pandemia en nuestro país lo que había ocasionado en Europa, en particular en Italia y España, sabíamos que el coronavirus no actuaba así.

-Espacio Público habló de instaurar una hibernación…

-Se ha propuesto de buena fe y para contribuir, palabras como de “hibernación”, dado que el gobierno ha dañado en la opinión pública la palabra cuarentena. Lo que se ha querido aportar es que las cuarentanas se deben hacer bien, aún es tiempo que efectivamente funcionen.

-Entonces, ¿Cuál debería ser la estrategia de aquí en adelante para lograr contener la pandemia en Chile?

-El testeo y la trazabilidad son centrales, la atención de los enfermos siempre. En eso, la atención primaria juega un rol fundamental. El virus es nuevo, pero la vigilancia epidemiológica, la vigilancia en salud son cosas que como país hemos hecho y sabemos hacer muy bien, pero tenemos que dar a los sectores involucrados el espacio para que puedan actuar. Cuando los alcaldes demandaban información y más participación, el Minsal no les escuchaba e incluso, se ironizó con las motivaciones de su solicitud. Nunca ha sido un capricho de los ediles, ¿quién mejor que los municipios conoce el territorio?, su demanda de un rol más activo y presente, es porque la Atención Primaria (APS) es la que está en el territorio y, no sólo es mayoritariamente de administración de los municipios, sino que es la que está inserta en la comunidad.  La vigilancia en salud y seguimiento de casos para el aislamiento respectivo lo debe hacer la APS. Es lo que  hacemos con todas las enfermedades de notificación obligatoria.

– ¿Si se hubiera hecho eso del principio se hubiera podido aislar el contagio y evitar la propagación masiva del virus?

-Es lo más probable. A lo mejor, no se hubiese perdido la trazabilidad, que es saber cuál es la cadena de contagio del virus. O sea, si se hubieran aplicado cuarentenas de verdad, trazabilidad y testeos con involucramiento la atención primaria para la vigilancia, a lo mejor, hoy tendríamos una realidad distinta. Eso ya no se hizo (…) Hoy nos preocupa, que en algunos lugares está habiendo hospitalización en la atención primaria, con lo cual hay que tener mucho cuidado. La atención primaria no es para hospitalizar pacientes, si ocurre esto, significa traspasar funciones hospitalarias a la APS, es comprensible si no hay otra opción, pero cuidado el fracaso en la hospitalización en las APS, no será el fracaso de la APS, más bien de no haber tomado las decisiones correctas a tiempo.

– ¿Se viene lo peor todavía?

-Los expertos que hacen las proyecciones, y en lo que todos concuerdan es que todavía no estamos en la situación de mayor gravedad, en nuestro país. Lo que se prevé es que vamos a tener más casos y fallecidos. ¿Cuántos? Espero que sean los menos, y que el Dr. Paris cuente con el apoyo técnico interno y político, para llevar adelante los cambios de rumbo que el control de la pandemia necesita.

-¿Habría un colapso en las morgues, de que estaría muriendo mucha más gente de la que reporta el Minsal a diario?

-No me atrevería a decir nada al respecto, no tengo esa información (…) Si las cifras de muertos que se calculan por los centros de estudios que hacen proyecciones se cumplieran, si fuera así el caso, no veremos enfrentados a una demanda de servicios que exigirá lo que hoy conocemos, la capacidad pudiera verse superada.  Espero que lo que hemos visto en otros países, como fosas comunes no nos ocurra.

Medidas sanitarias

– ¿Las residencias sanitarias han cumplido su misión hasta ahora?

-Las residencias sanitarias están cumpliendo su rol. En algunas regiones es expedito y en otras es muy burocrático acceder a ellas.

– ¿Por qué las medidas sanitarias no se han cumplido?

-Las medidas deben ser cumplidas por todos. Cuando uno ve a las autoridades no hacerlo, vulnerar los protocolos sanitarios que se aplican al resto del país, le estamos diciendo a la población que no es necesario que los cumplan, como nunca aplica, “los hechos valen más que las palabras”. Cuando la ciudadanía pierde la confianza en sus autoridades, la explicación está a la vista. Si uno va a un funeral y no cumple los protocolos sanitarios, evidentemente, el mensaje a la población es uno solo: se pueden pasar a llevar los protocolos.

-Las cuarentenas no han sido efectivas…

-Lo primero que hay que señalare es que la cuarentena es una medida sanitaria de excepción para problemas graves que afectan a toda la población de un territorio, no son vulneración de derechos. Aplicarlas no significa cerrar los servicios de primera necesidad, como a farmacias, supermercados, etc., significa que las personas tendrán restricción a su movilidad por razones sanitarias fundadas y que protegen el bien común. Dicho lo anterior, las cuarentenas aplicadas en nuestro país no ha sido efectiva por variadas razones, en primer lugar la información errática de las autoridades respecto de la magnitud y gravedad que implica el COVID-19, la no incorporación en las decisiones a la comunidad científica, a los actores gremiales y al territorito representado por lo municipios, la desconsideración de los más vulnerables con medidas de protección socio-económicas que les permita la tranquilidad de quedarse en casa, un sistema de salvoconductos vulnerable que no discrimina a quien se le otorga, y la condena permanente a quienes no cumplen por la razones ante expuestas. Se puede tener permiso para pasear al perro y no para salir a trabajar cuando no se tiene apoyo del estado, esto es lo que vulnera el sentido común de cualquier ciudadano. En consecuencia, las cuarentenas no han funcionado, porque se han hecho mal.

– ¿Qué proponen ustedes como Colmed?

-Hemos hecho muchas propuestas, en varios ámbitos. Sin duda, en las regiones que apliquen, cuarentenas efectivas, con limitación de los salvoconductos, otorgar permisos para salir por razones justificadas, que tengan que ver con alimentación, medicamentos y problemas de salud urgentes, una situación familiar que amerite el traslado y la visita para asistir a adultos mayores o una persona enferma. La solicitud debe contar con medidas de seguridad que aseguren el correcto uso.

-Estas ideas deben ser complementadas con medidas económicas para las familias chilenas…

-Nosotros como Colegio elaboramos una propuesta que es un aporte concreto al gobierno y la población, a los pocos días de la nuestra el ministro de hacienda presentó otra propuesta, similar. Las personas que necesitan ayuda, no pueden seguir esperando, las propuestas hay que aplicarlas, la mejor es la que le llega al bolsillo de las personas y familias ahora, a través de los municipios, porque ellos conocen los territorios y la comunidad a la que representan para llegar con las ayudas de forma directa. //ELF

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Marcelo Yévenes, médico y presidente regional DC Biobío En La Fontana: «Ha existido una actitud triunfalista del Gobierno en circunstancias que ni siquiera, a nivel mundial, se tiene claro el comportamiento poblacional del Covid-19»

mayo 4, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

En La Fontana hablamos con el presidente de la Democracia Cristiana (DC) de la Región del BíoBio, Marcelo Yévenes, y también médico para conocer sus impresiones respecto de cómo el Ejecutivo, liderado por el Presidente Sebastián Piñera y su ministro de Salud, Jaime Mañalich, han gestionado la pandemia del coronavirus.

Trabaja en el Centro de Salud Familiar (Cesfam) O’Higgins y SAR Tucapel de Concepción, por tanto, es de la primera línea en el combate contra el Covid-19 y conoce la realidad in situ, de los casos positivos, los más graves y el comportamiento de la gente.

Considera que el Ejecutivo ha tenido una actitud triunfalista en pretender «ganar la batalla a la pandemia», siendo que aún no se ha llegado al peak de contagios. Además, considera incongruente que se quieran abrir malls, regresar a clases y, al mismo tiempo, postergar de nuevo el plebiscito constituyente del 25 de octubre. «El Gobierno y algunos políticos oficialistas se contradicen», dice Yévenes.

-¿Cómo evalúa la gestión del Gobierno respecto de gestión contra el coronavirus en Chile?

De aciertos y desaciertos, pero muy personalista, soberbia, con escaso diálogo y déficit de participación de diferentes actores sociales, técnico y políticos que le podrían haber entregado mejor sustento a las decisiones adoptadas. El confinamiento de las personas y familias, los cercos sanitarios y cuarentenas también aislados, contar con exámenes para determinación de presencia viral aunque muy limitados en un principio, los llamados a las medidas preventivas y control de la red hospitalaria han sido medidas que se adoptaron y que van en la dirección correcta.

-¿Dónde aprecia las falencias?

-Los desaciertos, desde el inicio, son no haber tenido un equipo técnico fuerte y transversal; no contar con el apoyo de un equipo asesor técnico, social y político que le diera sustento a las medidas adoptadas; no considerar desde el principio disponer de exámenes en forma mas amplia para detectar el máximo de personas potencialmente contagiantes, haber tenido periódicos cambios de decisiones que fueron resueltos en base a presión social, por ejemplo, tratar de hacer retornar a los alumnos a clases presenciales en pleno período de incremento del número de casos.

-Loa alcaldes reclaman no haber sido escuchados…

-Aquí la presión de los alcaldes y otros actores sociales fue fundamental. Me parece grave no transparentar desde un comienzo las cifras reales de personas con examen de PCR positivos a COVID19 (no se consideraron pacientes positivos asintomáticos) y el manejo estadístico de las cifras poco riguroso (errores en las tablas usadas por el Ministerio de Salud ). Adoptar medidas como el carnet de alta de infección por coronavirus sin tener certeza de que la persona no es potencial transmisor, no parece una medida adecuada, tampoco el regreso a la normalidad cuando estamos con ascenso progresivo de casos.

Sugerencias personales

-Como médico, ¿Qué recomendaciones da a las personas respecto del coronavirus?, ¿Solo uso de mascarillas y lavado de manos?
– Adoptar el aislamiento domiciliario, para evitar la circulación viral y evitar que con el contacto persona a persona se mantenga la circulación viral. Además, de lavado de manos frecuente con jabón y agua corriente. Evitar tocarse la cara, llevar las manos a la boca y restregarse nariz u ojos sin lavarse las manos previamente. Uso de mascarilla para circular en el exterior. Si presenta tos, tapar boca con pañuelo desechable que se debe eliminar inmediatamente, o tapar boca con el antebrazo. Practicar distanciamiento entre personas al menos 1,5 metros y limpieza de superficies caseras o en lugares de trabajo con detergentes de uso habitual. Con higiene de manos posteriormente.

-¿El peak de contagios vendría pronto?

-Es difícil establecerlo en forma precisa, pero hoy estamos en ascenso de la curva de casos acumulados y si hacemos pesquisa masiva probablemente la cifra diaria de casos nuevos se incrementará aún más. Según las estimaciones de equipos analíticos internacionales, en la última semana de abril y primera de mayo se produciría el peak de casos, con reducción en los meses siguientes hasta primeros días de octubre. Preocupante es la llegada del invierno por la concomitancia con otras infecciones respiratorias que pudieran complicarse. Cabe destacar el importante número de personas que ha estado confinada en sus hogares; si éstas salen a circulación normal podría desplazarse el peak de contagio. Por ello, no debe bajarse la guardia, y mantener aún el confinamiento, permitiendo de esta manera bloquear la circulación viral.

-¿Estamos bien como país en cuanto a tasa de contagios vs fallecidos, en comparación a otros países?

-En cuanto al número de contagiados estamos en el lugar número 26 a nivel mundial ya llegando a las 20 mi personas infectadas acumuladas desde el primer caso a principios de marzo. En letalidad, es decir, número de fallecidos (260 personas al 04/05/20), respecto del total de infectados, tenemos una tasa bastante baja para la situación de América Latina y a nivel mundial, que alcanza al 1.41% . Pero desconocemos si fallecidos por otras causas pudieron haber tenido infección por coronavirus en forma concomitante.

Ejecutivo triunfalista

-¿Cómo evalúa la actuación del Minsal y del gobierno desde que se conocieron casos de coronavirus en Chile, que tiene una actitud triunfalista, con el discurso del «retorno seguro» a la «nueva normalidad»?

-Se debe actuar en forma muy prudente respecto de coronavirus y el impacto en nuestro país. Efectivamente, ha existido una actitud triunfalista de parte del Gobierno en circunstancias que ni siquiera a nivel mundial se tiene claro el comportamiento poblacional del Covid-19. Querer permanentemente competir con los resultados de otros países, adelantar fechas de inicio de clases o abrir prematuramente centros comerciales, forma parte del estilo de conducción gubernamental. Debe mantenerse la ponderación y evaluación periódica; me permito recordar los episodios de rebrotes en países que señalaban haber controlado la pandemia. Debo enfatizar que se debe adoptar medidas extraordinarias de apoyo financiero directo a las personas y familias para evitar que sufran las consecuencias de la falta de ingresos que pudiera ser grave, impactando en la satisfacción de las necesidades básicas.

-¿Ya no se justifica que se debe decretar cuarentena total a nivel nacional?, ¿Está bien que se decreten cuarentenas por comunas y con análisis de datos, día a día?

-Creo que debió haberse considerado cuarentena nacional inicialmente, además de implementar la toma masiva de exámenes para conocer claramente la circulación de Covid-19. Hoy tenemos casi dos meses desde la aparición del primer caso conocido en Chile. Se adoptaron cuarentenas y cordones sanitarios focalizados. Se ha logrado mantener una tasa de infección acumulada creciente relativamente constante. Es una evaluación que debemos hacer periódicamente según el comportamiento de la circulación viral en la población.

-Los estudios de prevalencia de seropositividad para Covvid-19 nos entregarán datos más precisos respecto de los ya infectados asintomáticos en la población general. Esto lo sugerimos desde el inicio, pero no fue considerado sino hasta ahora. Relevante es mantener las medidas de confinamiento domiciliario.

-¿La población chilena ha actuado bien?, ¿Afecta esto al plebiscito constituyente?.

-A mi juicio, nuestra población ha mostrado una disciplina sanitaria que destaco y tiene relación con la cultura sanitaria de larga data que proviene desde la época del Servicio Nacional de Salud. Destaco la labor del personal sanitario de Chile y la amplia red de establecimientos públicos que han demostrado una alta calidad profesional. Ha sido menor la existencia de personas que hacen prevalecer sus requerimientos individuales sobre los colectivos.

-Pero, ¿Podremos controlar la pandemia en Chile?

-Creo que lograremos controlarla, pero se debe tener en cuenta que es una enfermedad infecciosa que no conocemos suficientemente en su comportamiento individual y colectivo. Si que es altamente contagiosa y que genera muertes por complicaciones generales y del área respiratoria. Se debe mantener estrictas medidas de control individual y colectivo hasta que se logre controlar en el sentido de que vayan disminuyendo la tasa de nuevas infecciones.

-¿El coronavirus afectará la realización del plebiscito de octubre?

-El plebiscito constituyente será a fines de octubre. Se espera según todas las estimaciones que a esa fecha ya estará prácticamente controlada la pandemia por Covid-19 en Chile. Por tanto, debería efectuarse, salvo que exista rebrotes no esperados. Así las cosas, tal como he señalado, debería efectuarse el plebiscito.

-El oficialismo y parte de la derecha no quiere el plebiscito…

-El Gobierno y algunos políticos oficialistas se contradicen, pues por un lado quieren abrir los malls, iniciar clases y, por otro lado, postergar el plebiscito, incluyendo la posibilidad de no efectuarlo. Me parece que no corresponde a los acuerdos establecidos. Se debe respetar la palabra empeñada.

-Por último, ¿Las medidas económicas anunciadas por el Ejecutivo para hacer frente a la pandemia son insuficiente para las familias chilenas?

-Claro que sí. En una situación compleja desde el punto de vista económico, pues la pandemia tendrá impacto sin duda en los ingresos familiares, particularmente de las familias que obtienen ingresos del trabajo informal y también de aquellas personas que ejercen formal pero del ejercicio diario de su actividad presencial e independiente. En consecuencia, se requiere medidas más audaces de parte del Gobierno. Tal como lo ha planteado la Democracia Cristiana, debería entregarse un monto que asegure el ingreso mínimo a esas familias más afectadas por 3 meses. //ELF

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Ex subsecretario de Salud, Jaime Burrows (DC) por crisis del coronavirus: “Lo más probable es que en algún momento se llegue al colapso del sistema”

abril 4, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

El también académico de la Universidad Autónoma puntualiza que «no hemos ganado la pelea, hemos logrado un objetivo que es muy importante, que es ganar tiempo». En ese sentido, señala que la tarea es desplazar el peak de casos para impedir la sobrecarga en los hospitales.

El Ministerio de Salud informó este sábado que se notificaron 3424 nuevos casos de coronavirus en el último registro dado a conocer. Y ya son 4.161 las personas que han sido diagnosticadas con COVID-19 en el país. En tanto, hasta la fecha se registran 27 muertes a causa de la pandemia.

No obstante, al aumento de casos, el ex subsecretario de Salud, Jaime Burrows, sostiene que comparte una visión positiva de como se desarrolla la epidemia en Chile.

Esto porque según señala, a principios de marzo expertos hicieron proyecciones que indicaban que en esta fecha habría muchos más casos de los que actualmente se contabilizan.

En ese sentido, el también académico de la Universidad Autónoma enfatiza en que “no hemos ganado la pelea, hemos logrado un objetivo que es muy importante, que es ganar tiempo”. Por esa razón, puntualiza en que la tarea consta en desplazar el peak de casos, ya que “su desplazamiento nos va a permitir mejorar las condiciones en los hospitales”, afirma refiriéndose a la obtención de mas ventiladores mecánicos y camas críticas.

Sin embargo, Burrows es claro en señalar que el aumento de casos es inevitable, al igual que el copamiento en la capacidad de los recintos asistenciales. “La idea es tener más capacidad, de manera que los recursos sean menores, pero siempre hay que tener presente que lo más probable es que en algún momento se llegue al colapso del sistema”, comenta.

Por último, el ex subsecretario apunta a que “la idea es que todos podamos colaborar con esta lucha” al mismo tiempo que hace un llamado a “no dormirse en los laureles”. De este modo, concluye con que “las proyecciones son probabilísticas y tienen un margen de error que se puede ir reduciendo con la toma de exámenes que den resultados fidedignos”.

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