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A reconstruir la centroizquierda

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Abogado

¿El dinero no importa? Accountability de la técnica

diciembre 16, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Fernando Araya, abogado y socio de Estudio Lewin

Si durante los próximos años en Chile seremos testigos de una industria de medios de pago con tarjeta con cambios cosméticos, o bien de un ecosistema moderno de soluciones de pagos minoristas, es algo que está en manos tanto de los reguladores de libre competencia como financieros.

A mediados de noviembre, diversos intervinientes expusieron ante el TDLC (Tribunal de Libre Competencia) en la audiencia pública relativa al procedimiento de consulta de Transbank sobre un sistema de autorregulación tarifaria para el margen adquirente, uno de los elementos –pero no el más importante– que pagan los comercios (y los consumidores) por la utilización de tarjetas como medios de pago.

Esta semana, adicionalmente, el TDLC dio inicio a un procedimiento para la dictación de instrucciones de carácter general que deberán considerar las empresas al determinar las tasas de intercambio en el mercado de medios de pago con tarjetas, hasta que las mismas se regulen por ley.

Una cuestión tan importante para el bolsillo de todos los consumidores está siendo resuelta por lo más sofisticado del conocimiento técnico del país, al margen de un control democrático. En buena hora, dada la profunda crisis que afecta a gran parte de nuestra clase política.

El operador dominante, la FNE (Fiscalía Nacional Económica), grandes comercios, recaudadores, proveedores de servicios de pago, desafiantes en adquirencia, marcas de tarjetas, consumidores, son todos parte de un debate que nos mantendrá en un juego de suma cero –con meras distribuciones de excedentes entre los participantes- o bien nos llevará a un incremento de la torta, es decir a soluciones de pago innovadoras y que estén a disposición de más comercios y más consumidores. Sin embargo, éstos son sólo nuevos capítulos de debates que se estarán verificando en los próximos meses.

La falta de control democrático en gran parte del esquema regulatorio a ser diseñado, implementado y -luego de un tiempo- evaluado, impone a los reguladores los más elevados estándares de accountability y calidad normativa en las decisiones que adopten en los próximos meses. Muy probablemente, implique recomendaciones de cambios en el diseño institucional con un hipotético nuevo órgano regulador a cargo de sistemas de pago minoristas.

El dinero plástico, el dinero digital, el dinero móvil, hacen posible el e-commerce. El período de pandemia ha mostrado que el futuro va hacia allá: hacia un ecosistema moderno de soluciones de pagos minoristas. Los reguladores vuelven a tener la llave. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: Abogado, columna, Columnista, Fernando Araya

A cuarenta y siete años del Golpe Militar: ¿Nos olvidamos de los errores y horrores?

septiembre 11, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Ricardo Hormazábal

Camarada DC, abogado y exsenador

George Santayana, poeta nacido en España, educado en USA y fallecido en 1952 en la Roma eterna: nos legó una frase muy citada: “Aquéllos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”
El Golpe de Estado de 1973 se produjo por la incapacidad de construir un acuerdo político que valorara la democracia y la diversidad para seguir haciendo justicia social y, aún hoy tenemos diferencias sobre como actuaron los diferentes actores. Yo he escrito un libro y muchos artículos sobre ello y participado en distintos seminarios sobre el particular, tratando de persuadir y ser persuadido sobre las causas reales. ¿Es importante hacerlo? Por supuesto. Por algo he iniciado este artículo con la frase de Santayana.

Pero ese proceso es para aprender de los errores cometidos y valorar los aciertos. Uno muy importante fue hacer que las diferencias no impidieran acuerdos muy valiosos para alcanzar una vida más civilizada. Esas coincidencias permitieron un acuerdo político con quienes tenían un poder brutal. Manejaban las armas, la economía y los medios de comunicación. Si, tuvimos que aceptar a Pinochet en el ejército hasta 1998, pero no les dimos impunidad como la exigían. Algunos se burlan de “la justicia en la medida de lo posible” Al mismo tiempo, solidarizan y defienden a los sandinistas que llegaron al poder dándole amnistía total a los esbirros de Somoza. Hablé el tema con el Comandante Daniel Ortega el año 2000, que gobierna hoy con mano de hierro, ese país.

Él me señaló que tuvieron que aceptarlo porque era la única manera de parar la guerra civil que desangraba a su país. Otros le dan categoría de héroe a un juez español que activó juicios contra la dictadura chilena y no llevó ninguno en su país, dónde los 40 años de Franco estuvieron marcados por violaciones brutales a los derechos humanos. Hay admiradores de Nelson Mandela que son críticos de lo hecho en Chile. Yo también admiro a Mandela, porque él fue un hombre excepcional. Chile los asesoró para enfrentar la situación al comienzo de su gobierno. ¿Qué exigieron en Sud África? Acorde con su cultura y sus condiciones, exigieron que los culpables reconocieran sus crímenes y luego se fueron libres. ¿Cómo te perdono si no reconoces lo que hicisteis?

En Chile han transcurrido 30 años y asesinos y torturadores siguen siendo procesados o están cumpliendo condenas. No ha sido fácil, pero lo hemos hecho. Se dictaron normas básicas para beneficiar en lo posible a las víctimas, insuficientes para algunos, pero valiosas para una gran mayoría. ¿Cuál de estos críticos es capaz de hacer lo imposible? Los políticos comprometidos hacemos nuestra la tarea que es, EXTENDER LAS

Fronteras de lo posible

Otros critican que la transición se hizo entre 4 paredes y a espaldas del pueblo. ¿Las elecciones por internet que hacen algunos movimientos, con una participación tan pobre, se hacen al aire libre? Se puede hacer daño al pueblo en la calle, quemando estaciones del Metro o Buses o en reuniones cerradas bajo techo. En 1989, el 92% de los ciudadanos inscritos apoyo los acuerdos de 54 cambios a la Constitución logrados entre la oposición y la dictadura.

A mí me habría gustado incluir otras cosas, pero no se pudo y apoyé el gran avance y no me arrepiento. ¿A espaldas del pueblo? El líder de la transición, Patricio Aylwin, fue elegido Presidente de Chile por más del 50% de los votantes. Su sucesor, Eduardo Frei RT, obtuvo más votos, porque ya eran menos los chilenos que tenían miedo a la democracia. Las segundas vueltas se hicieron obligatorias con Lagos y Michelle Bachelet porque las promesas no se cumplían y el modelo neo liberal se fortalecía. Las críticas a estas políticas y conductas me parecen justificadas y necesarias.

Llevo 20 años fuera de cargos de poder, porque no he aceptado esas medidas, he reclamado, hecho las denuncias y presentado propuestas distintas. He pagado los costos de ser minoría y opositor al modelo, sin arrepentirme de ello, pero Nunca, Nunca, he actuado ni actuaré para favorecer a la derecha.

Estoy muy preocupado por la respuesta que puede producir la incapacidad política de ofrecer soluciones acordes con las exigencias de la pandemia sanitaria y los abusos de la pandemia neoliberal. Estoy convencido que la grave crisis actual, es muy diferente a la que vivimos en 1973, aunque los grupos de derecha perseveran en sus campañas odiosas destinadas a incrementar el miedo y buscar respuestas autoritarias para mantener una desigualdad pocas vistas en el país. Para variar, cuentan con la complicidad de minorías anarquistas o de ultra izquierda que promueven acciones violentas que sólo ayudan a los objetivos antidemocráticos de grupos empresariales y políticos. El lenguaje bélico del Presidente, el involucramiento de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico y como fuerza represiva a las movilizaciones pacíficas es muy dañino y peligroso.

La situación no es igual al 73, dónde hubo fuerzas importantes que creían en la violencia armada para obtener o mantener el poder, pero hay peligros nuevos. Las fuerzas centrífugas que apuntan a la división del país, la violencia de minorías irracionales y la falta de sensibilidad de los que tanto tienen, se seguirán expresando. Los acuerdos inaceptables que les otorgan impunidad a los políticos culpables de delitos o faltas a la ética, generan indignación en la ciudadanía y en los uniformados. Si podemos trabajar juntos, aunque no revueltos para el plebiscito, es un avance. Pero si no actuamos juntos en las elecciones, el país puede pasar a ser ingobernable. ¿Es legítimo perfilarse como fuerza política? Sí, en la medida que no pulverice la necesaria capacidad de acuerdos.

No son los temas del 73 los que nos dividen y, a pesar de su profundidad, pudimos darle a Chile una salida. Ahora se requiere esa madurez, reconocer con valentía que estamos orgullosos de muchos de los logros y que reconocemos los errores en AFP, ISAPRES, Educación, probidad y participación. Los nuevos políticos debieran aportar algo más que críticas y actitudes arrogantes. Tienen un muy buen componente humano y tienen la obligación de usarlos pare el Bien Común.

Entre tanto, los ciudadanos no creen en nadie, las encuestas y las votaciones muestran esta grave circunstancia. En la histórica Fech, no participan ni el 15% de los estudiantes, los sindicatos no resisten bien el embate del neoliberalismo y los personalismos. La estrategia del neo liberalismo para debilitar el mundo político y social ha tenido éxito, la democracia semisoberana construida, ha logrado mantener un modelo económico y social fracasado, fortalecida por la corrupción de muchos integrantes de las elites civiles, militares y religiosas. Que el 50% de los ciudadanos no vaya a votar en las últimas elecciones presidenciales, a pesar de tener opciones extremistas y de todos los sectores es una advertencia que no puede ser desoída.

El extremismo de izquierda tiene éxito en los medios de la derecha, al generar violencia que daña a los que dicen defender. Les responden grupos neonazis que salen a agredir, protegidos por la fuerza pública y que no tienen pudor para organizar seminarios sobre Hitler, como lo hizo en estos días el Banco Security. Los ricos no usan el Metro ni el Transantiago, tampoco los afectan las barricadas, porque no viven en esos barrios y si algunos incursionan en las comunas dónde viven, sólo los asustan más y aumentan las presiones para una respuesta represiva odiosa. Debemos destacar que algunos extremistas, así como funcionarios policiales que cometieron delitos, están siendo juzgados por los Tribunales, no sin superar, en estos casos, las trabas de altos mandos. La corrupción en los grados superiores uniformados ha provocado una baja de la moral interna y generalizado una rabia por la falta de respeto a la autoridad y los ataques que reciben todos sus integrantes. Estoy seguro que son más las mujeres y hombres honestos en los cuerpos armados, así como en los distintos sectores civiles y religiosos, pero el sentir ciudadano no lo diferencia.

No debemos generalizar

No todos los políticos, sacerdotes, pastores, jueces, uniformados, sindicalistas y empresarios son corruptos. Castigo ejemplar para los culpables y respeto para los inocentes. ¡Cómo no entienden nuestros uniformados que la tortura, el asesinato y la violencia excesiva “no es desempeño profesional”! Son los propios protocolos aplicables en las guerras los que dictan normas para el trato de los derrotados. Son normas aprobadas por los Altos Mandos los que indican que no se pueden disparar balines, bombas lacrimógenas y otros elementos represivos a la cabeza de los manifestantes. Si la vida de estos servidores está en riesgo, se aplica el derecho a defensa propia, derecho que existe para todos.

Pensar en una sociedad dónde no se respete a la autoridad, se atente impunemente contra la integridad física o la vida de los integrantes de las fuerzas de orden, es desconocer el indispensable papel que cumplen estas entidades. Conozco como actúan y los medios en que desarrollan su tarea, he estado en las calles muchas veces y he visto verdaderos profesionales y brutos abusivos. En muchas ocasiones, incluso en dictadura, nos despedimos hasta de mano, reconociendo nuestros distintos roles. Pero no pueden sentirse ofendidos cuando ellos mismos tienen conductas diferentes. He observado a carabineros que intentan controlar los excesos de algunos funcionarios, pero la excesiva debilidad del mando hace muy difícil esa tarea. Los entiendo, a mi pasa cuando nos acusan a todos los políticos de corruptos.
Sé lo difícil que es hacer cumplir esas normas cuando tú propia vida está en peligro o eres testigo de las heridas de tus colegas. ¿Es humano ese sentimiento? Claro que sí. Pero un profesional es aquella persona que se entrena para actuar como una persona preparada, no para improvisar ante las situaciones que les corresponde vivir.

Los discursos ambiguos en contra de la violencia extremista son tan dañinos como los de los que se hacen cómplices de la represión bruta. No son los extremistas los únicos que usan e lenguaje bélico. Ha sido este gobierno derechista el que nos ha tratado a todos los opositores como enemigos, marionetas de gobiernos extranjeros o de los grupos extremos que saben que no cuentan con nosotros.

La debilidad de los partidos, las federaciones de estudiantes y los sindicatos, se muestra también por nuestra incapacidad para controlar a los extremistas en las legítimas movilizaciones masivas que realizamos. En plena dictadura, fuimos capaces de controlar esos excesos, por persuasión previa o por acción en la calle. Por ello, nunca un uniformado fue asesinado, golpeado o torturado en nuestras protestas. La historia muestra que siempre las víctimas desarmadas fueron nuestras.

Me preocupa el clima de odiosidad que se ha ido imponiendo. Es cierto, yo mismo me indigno cuando los que gobiernan no escuchan, cuando veo la represión desatada, y, me duele mucho, que tengamos tantos compatriotas que sufren lesiones graves por acción criminal de los que nos deben cuidar. Para mí es evidente que la decisión del Presidente Piñera de cambiar 41 generales hasta llegar a uno que le diera confianza personal, ha dañado a la Institución y al país. Un error más grave que el del gobierno anterior, de no cambiar al General Director como responsable de los actos de corrupción grave en la Institución conocidos en esa época.

Creo que es vital cumplir con lo acordado en noviembre. Que el pueblo participe en un plebiscito de entrada y otro de salida, y que exista la posibilidad de crear una Convención Constituyente 100% elegida, que redacte un texto más acorde con nuestra realidad es un gran paso. Apoyo con toda convicción este acuerdo y advierto de los riesgos de no cumplirlos, pero no debemos olvidar que los problemas reales siguen, porque sólo hemos conocido medidas de parche. Y las diferencias no pueden impedir un acuerdo sobre cómo salir de la crisis.

¿No había diferencias, aún mayores, cuando Eduardo Frei Montalva emocionaba y unía a los asistentes al Teatro Caupolicán, antes de la farsa plebiscitaria de 1980? Si las había. Pero ese acto masivo, emocionante, organizado por un equipo amplio, que coordinó Belisario Velasco y en el que me tocó ser el animador, los adversarios de ayer empezamos a recorrer el largo camino de 9 años que nos llevó a la victoria. Antes del triunfo, tuvimos precios muy altos que pagar. Don Eduardo fue asesinado por Pinochet porque buscaba la unidad en la diversidad para recuperar la democracia.

Frei Montalva, Aylwin, Valdés, Almeyda, Aniceto Rodríguez, Carlos Briones, Enrique Silva, Ricardo Lagos, Armando Jaramillo, y tantos otros dejaron el pasado atrás y se comprometieron a defender la vida, promover la justicia social, recuperar la democracia para todos y actuar pacíficamente para construir una Patria para Todos. Para el plebiscito de 1988, superando las vacilaciones de otros partidos, fuimos juntos a derrotar al tirano y logramos acuerdos para apoyar al que se convirtió en el líder indispensable de la transición, Patricio Aylwin Azócar. La unidad esencial duró 20 años, suficientes para una transición necesaria y con grandes logros, aunque luego el abandono de los proyectos de cambio y la penetración de la ideología neo liberal en las fuerzas concertacionistas y de la Nueva Mayoría, nos hicieron perder la confianza popular dos veces.

Las diferencias actuales son grandes, pero el pueblo nos muestra el camino. No se puede seguir con las AFP, las ISAPRES, la Educación clasista, el lucro desenfrenado. El Estado, que es sólo una parte de la sociedad política, no puede ser sólo el guardián del desorden que favorece a los poderosos. Necesitamos un Estado promotor del Bien Común y de la Justicia Social, que nos dé participación a los otros actores de la sociedad, las personas, los gremios, las comunidades, las sociedades. Un Estado que proteja el medio ambiente y a la creación más valiosa de la humanidad, la persona humana.

La teoría democrática moderna exige un Estado fuerte y cuerpos intermedios muy activos, por lo que ante su debilidad se deben definir políticas que hagan que sus posibles integrantes les tengan confianza. Más control en las reglas y transparencia en la administración de los recursos de las organizaciones son indispensables. Ninguna sociedad puede partir de cero y los líderes actuales deben escuchar y nosotros aceptar lo que sea positivo. Chile necesita que cambien, que con seriedad y humildad busquen los caminos apropiados para disminuir el odio ambiente y el egoísmo desenfrenado. No necesitamos un nombre de candidato o candidata presidencial. Necesitamos propuestas y acciones que muestren que han entendido que Chile necesita una mayoría política, institucional y social.

En ese hermoso discurso de 1980, Don Eduardo Frei Montalva improvisó unas palabras que quiero repetir aquí: La Esperanza de Chile no tiene el nombre de una persona. La Esperanza de Chile, es el pueblo de Chile.

¿Se cree alguna o alguno de las figuras actuales que tienen más meritos que este gran líder asesinado?
Los méritos de cada una de las personas que quieren asumir el liderazgo en la oposición, son respetables, no tengo dudas de ello. Pero eso no basta. Tienen que probar su capacidad para construir propuestas sólidas y viables. Tienen que ser capaces de reunir una amplia mayoría que concuerde con un programa, además de la estrategia pacifica y electoral que Chile necesita, hoy, tanto como en 1970 y en 1990: Una mayoría política, institucional y social.//ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: 11 de septiembre, Abogado, columna, Columnas, Columnista, exsenador, Golpe Militar, Ricardo Hormazábal

Partido Fuerza Común de Fernando Atria se suma al Frente Amplio tras plebiscito interno

agosto 17, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Fuerza Común (FC), partido liderado por el ex socialista Fernando Atria, se sumó al Frente Amplio (FA) tras una votación en la que participaron más del 40% de los firmantes.

De manera virtual, cerca de un 80% de ellos apoyó la moción de integrar el bloque opositor pensando en el plebiscito programado para el 25 de octubre.

Según señaló la colectividad, la determinación fue adoptada luego de “semanas de reflexión, conversación, debate y plebiscito interno”.

Atria destacó en conversación con La Tercera la “considerable participación” en la votación.

Además, dijo que el resultado “muestra la disposición completa de Fuerza Común para sumarse con entusiasmo a la construcción de una izquierda transformadora desde el Frente Amplio, y así participar decididamente en el proceso constituyente con la finalidad de darnos la Nueva Constitución que Chile necesita”.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: "Fuerza Común", Abogado, FA, Fernando Atria, Frente Amplio

Las AFP: A destruir sus mentiras y seguir con las acciones en tribunales

julio 13, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Ricardo Hormazábal

Abogado, camarada DC y exsenador

Que los tribunales y el Congreso estén más receptivos al drama nacional que vivimos es un hecho nuevo, destacable y que debe seguir operando para usar debidamente las facultades constitucionales y legales que el sistema tiene para protección de los habitantes y que no se aplican por la tremenda debilidad que han mostrado las elites dirigentes políticas y sociales para cumplir sus deberes.

Muy importantes han sido, por una parte, la masiva movilización ciudadana del año pasado y por la otra, la terrible pandemia que nos azota, ya que ha puesto en evidencia la tremenda desigualdad existente en nuestro país. No ha sido posible seguir ocultando la falta de conexión del gobierno, la élite política y las instituciones privadas que ganan millones para, supuestamente, proteger a las personas en situaciones tan catastróficas como las que sufrimos.

1.-LOS TRIBUNALES ESTÁN COOPERANDO A PARAR LOS ABUSOS DE LAS ISAPRES

Las isapres anuncian alzas cercanas al 5%, que sólo se suspendieron por pocos meses en una maniobra política burda, pero insistirán. Invito, una vez más, a los afiliados recurrir a la Superintendencia de Salud en contra de las alzas.

Primero, carta de rechazo del alza y luego, a la Superintendencia de Salud, dónde se puede hacer el trámite por internet. Yo mismo estoy en estos días, reclamando allí. Ya tengo una resolución favorable, pero fue apelada por la isapre.

Otro camino viable es buscar abogados que ofrecen sus servicios profesionales en distintas regiones, pagándose sólo con las costas que pagan las isapres, es decir, nosotros los cotizantes, por supuesto. Son cientos de miles los recursos
acogidos, desde que el año 2010, el Tribunal Constitucional dictó una sentencia, redactada por mi amigo el abogado Mario Fernández Baeza, y que ha sido aplicada en sentencias de diversas Cortes de Apelaciones y en la Corte Suprema.

Constato con indignación que los diversos gobiernos, incluso los que yo he apoyado, no hayan sido capaces de dictado una ley para corregir esos excesos, ya que sólo el 25% de los afiliados a isapres han reclamado y vencido a las isapres. Pero como el 75% se queda tranquilo, perseveran en el abuso. Esta es una de las diferencias entre sentencias y leyes.

Las primeras, afectan a las partes del proceso y las segundas tienen aplicación general.
Hace pocos días se ha obligado a las isapres a aplicar las normas de enfermedades catastróficas para los costos de los tratamientos de los afectados por el Covid-19. Existe un camino para canalizar la indignación y encontrar soluciones. Basta de quejarse o lamentarse, a usar los instrumentos que la democracia nos proporciona.

2.- CÓMO ENFRENTAR A LAS AFP.

Yo soy contrario a ellas desde que las impusieron en dictadura y organizamos acciones de los trabajadores bancarios privados, en las que nos unimos todos, hasta partidarios de Pinochet, porque el sistema es malo para todos los
trabajadores.

No hay bonos para pinochetistas o derechistas. Son pensiones menores al 25% de nuestras últimas remuneraciones según se puede leer en los documentos de la Superintendencia de Pensiones, que no cumple la ley y las
defiende y protege.

Este año, 2020, deberíamos estar recibiendo pensiones del 100% de nuestras remuneraciones, dijeron las AFP en El Mercurio el año 2000 y el 2010, no el 70% como había prometido José Piñera. Les incluyo el link a la Súper de pensiones para que confirmen el monto promedio de ingresos de los afiliados y el monto de las pensiones.

a) UN PRIMER ACUERDO

Sigo pensando que el primer acuerdo debería ser, devolvernos el derecho de elegir entre las AFP y una entidad pública, sin fines de lucro, con experiencia en manejo de cuentas, como lo es el IPS. Si algunos quieren seguir en esta
montaña rusa, con malas pensiones y proveedora de fondos baratos para los grupos económicos, allá ellos, pero con aporte patrón al obligatorio y seguro de longevidad. Esos elementos humanizan la máquina del lucro para no dañar tanto a los que opten por ellas.

Muchos se hacen gárgaras con la palabra libertad para elegir, pero no nos la dan. La Constitución lo permite y hasta vergüenza me da cuando debo recordar por rigor intelectual, que hasta Pinochet nos reconoció un plazo de 5 años para optar entre las Cajas de Previsión y las AFP. (Artículo primero transitorio del DL 3500).

Para que expropiar, pagando, abriendo conflictos con los Tratados de Protección de Inversiones y judicializando el problema. Si los trabajadores somos dueños de nuestros fondos, como lo somos, nos llevamos nuestra plata al órgano estatal, tripartito, dirigido por trabajadores, empleadores y Estado. Eso es respetar el derecho de propiedad.

b) TERMINAR CON EXPECTATIVAS DE VIDA DE 110 AÑOS. ESO ES MENTIRA

Esto no cambia el sistema, pero ayuda elevar las insignificantes pensiones de 500 mil pensionados por retiro programado y a los que en el futuro se pensionen en ese sistema. La senadora Rincón y el profesor Patricio Basso han propuesto poner fin a la artificial y arbitraria tabla de expectativas de vida.

Ellos sugieren calcular hasta los 85 años y cuando se terminen los fondos, cubra el gasto el Estado, o, agrego yo, con un seguro de longevidad, que tendría un costo de entre el 1% y el 1,5% de las remuneraciones y que debería sacarse del aporte patronal que este propio gobierno ha definido en un 6%. Por favor, visiten la página Web de AFP Capital. Allí informan que las mujeres tienen expectativas de vida hasta los 91 años, y los hombres hasta los 86. A confesión de parte…….

c) ELIMINAR LA COMISIÓN DEL ARTÍCULO 45 BIS DEL DL 3500.

Las AFP se llevan arbitrariamente 500 millones de dólares al año, sin justificación y sin informar. Así se puede constatar en el informe del cuarto trimestre del 2019 de la Superintendencia de Pensiones. En la Cámara de Diputados ya está aprobada su eliminación, tras indicación del Diputado Tucapel Jiménez y con votos de toda la oposición. 1,5 millones de dólares diarios, además de las altas comisiones que nos cobran.

El 11 de julio he recibido otra carta de Habitat, esta vez es la cartola, no el alegato politiquero que hicieron en contra de la Reforma Constitucional. Me informan que he perdido, en 4 meses, más de 8 millones de pesos, no hay descuento alguno en sus comisiones y, nuevamente NO me informan cuanto sacan de mi Fondo de Pensiones por la Comisión denominada fantasma.

Con datos de la Superintendencia de Pensiones en un informe trimestral se calcula que a los afiliados con 100 millones en la cuenta, les sacan arbitraria y clandestinamente más de 25 mil pesos mensuales.

Yo estoy recurriendo de Protección en su contra, representado gratuitamente por un equipo jurídico que dirige mi amigo y Camarada Fuad Chaín, los que ya han dado otras batallas, como las fusiones truchas, y el derecho de recibir
información. Creo que el ejemplo de la Corte de Apelaciones de Antofagasta y espero que el fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago, ratifiquen este indispensable rol del Poder Judicial para amparar nuestros derechos vulnerados.

Invito, una vez más, a las organizaciones de trabajadores, a los Colegios profesionales y a cada afiliado a recurrir a los Tribunales. No estamos pidiendo nada que debilite la institucionalidad, al contrario, estamos mostrando un camino
pacífico de salida, que excluye, tanto la violencia de estas entidades como la violencia de una minoría que hace crecer el miedo y no ayuda a las soluciones.

Tenemos que encontrar formas de movilización que sean compatibles con el cuidado que debemos tener frente a la pandemia, pero que demuestre voluntad de cambios permanentes.

3.- LAS MEDIDAS DE EMERGENCIA

Respaldo plenamente la Reforma Constitucional aprobada hasta ahora, precisamente, porque es una medida de emergencia. Señalé verbalmente y por escrito que las AFP no eran cajeros automáticos, que con una tarjeta no se
podían sacar billetes.

También me preocupaba el impacto en las ya misérrimas pensiones y mi rechazo a que la crisis sea pagada por los propios trabajadores, como ha ocurrido con los Fondos de Cesantía. Álvaro Gallegos, destacado profesional del PS, aportó la idea de un Bono especial para compensar a los trabajadores cuando se pensionen. Es una gran solución, y la Reforma contempla medidas para esto.

Por otra parte, si el costo total de esta Reforma se estima en 16 mil millones de dólares, como dice el gobierno, el Estado es dueño ahora, de 20 mil millones de dólares.

*Les incluyo los datos que se publican en la página Web del Ministerio de Hacienda:

https://www.hacienda.cl/fondos-soberanos/fondo-de-estabilizacion-economica-y/informacion-financiera/valor-de- mercado.html

A.-FONDO RESERVA PENSIONES Y FONDO DE ESTABILIZACIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL a Mayo de 2020

El valor de mercado del FRP al cierre de mayo alcanzó US$10.603,84 millones.

B.- El valor de mercado del FEES alcanzó US$10.507,99 millones.

Creo que mis argumentos son buenos, pero siempre se aprende o hay que apoyar lo que ayude a generar más acuerdos. Por eso, conversando con personas muy capaces, de distintos sectores he decidido apoyar la Reforma. Quiero ayudar despejando mentiras:

1.-Los Fondos son sagrados. Pero si el 80% los manejan los grupos económicos, 40% en Chile y $40% en el exterior. 20% se invierte en pagares de Tesorería o Banco Central para cubrir el déficit del sistema de AFP y el robo llamado deuda subordinada. Esto se llama “adorar al dios dinero” y no a los propietarios reales.

Acaban de perder más de lo que se requiere para la Reforma y eso, “es normal en el mercado” Pero la gente afiliada está sin empleo, con rentas reducidas, con familiares cesantes o enfermos y ellos quieren seguir usándola. Lo más sagrado es la vida humana.

No soy partidario de amenazarlos con quitarles el 40% que administran. Se descargarían en las víctimas de siempre y tendríamos más trabajadores cesantes.

Entonces, ¿Por qué no invertimos 16 mil de esos 20 mil millones de dólares en acciones de las empresas sanitarias, eléctricas, en más recursos al Banco del Estado, en instrumentos del Estado para fortalecer el sistema sanitario, el escolar, en fin, en la calidad de vida de los chilenos?

No olvidemos que las AFP están exentas de IVA en muchas operaciones, lo que no ocurre ni con el pan, ni los libros, Pero los 16 mil millones de dólares SE INVERTIRÁN EN Chile, dinamizando la economía, ampliando oportunidades de empleo y, con eso, más de 3 mil millones de dólares volverían al Estado en los meses siguientes, por el impacto del IVA a los productos de consumo masivo.

Necesitamos dinero fresco. Es cierto. Entonces usemos en Chile los 600 millones de dólares al mes que depositamos los trabajadores en las AFP, recaudado por los empleadores en dinero efectivo.

4.-CREAR UN CLIMA GRATO PARA PERSUADIR Y LLEGAR AL PLEBISCITO

Hay que dialogar con respeto. Fuerte en el fondo y suave pero directo en la forma. Yo me alegro que fuerzas que gobernaron antes y ahora, hoy busquen nuevos caminos. Hay que valorar a los que cambien de opinión y se sumen a las soluciones. La crisis del gobierno no es la del país.

Así lo demostraremos en el Plebiscito, sin violencia, con argumentos, persuadir es un verbo clave a conjugar. Que políticos tan justamente criticados estén rompiendo muros y escuchando el clamor popular, fortalece la democracia.

La debilita el lenguaje bélico, la arrogancia y falta de empatía del Presidente. Pero es necesario que aprenda o será el responsable de una tragedia nacional, que obligaría a sus descendientes a cambiar de apellido en el futuro.//ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: Abogado, columna, Columnista, Coronavirus, exsenador, No más AFP, retiro de fondos, Ricardo Hormazábal

Réquiem en verde o la muerte de una institución

julio 6, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por David Pellizzari Ossa

Fueron miles los hombres y mujeres que sirvieron con valor, dedicación y corrección en sus filas, que materializaron los principios en que se basa toda institución policial. Algunos incluso llegaron a entregar su vida con genuino heroísmo, y, en este réquiem, debemos reconocer su entrega, procurando que su recuerdo sea lo que atesoremos hacia el futuro, cuando recordemos a la institución que hoy despedimos, que ha muerto… Carabineros de Chile.

Su activa participación en las deleznables violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura cívico militar, su evidente ineficacia en el control de la delincuencia común y el narcotráfico, su actuación desproporcionada y errática durante las movilizaciones posteriores al 18-10 y, en general en cualquier manifestación masiva, así como el triste historial de irregularidades y cuantiosos desfalcos, fueron minando su credibilidad y legitimidad en la ciudadanía, fueron matando el alma de una institución teóricamente concebida para servir a la comunidad; sin embargo, aunque graves, no son la causa de muerte de la institución, sino, más bien, síntomas de una enfermedad congénita, que la aquejó toda su existencia, pero que en los últimos años se hizo cada vez más visible y gravosa: su carácter militarizado.

“Carabineros de Chile es una institución policial técnica y de carácter militar”, así comienza el artículo 1 de su Ley Orgánica Constitucional; ese carácter militar grabado a fuego desde su definición más básica fue el cáncer que terminó por matarla.

La definición citada no solo está escrita en una Ley que pocos conocen, determinó la naturaleza misma de la institución, su misión, atribuciones y tristemente, el modo en que se relacionó con la comunidad. La naturaleza castrense de Carabineros significó su aislamiento del resto de la sociedad, con una justicia diferenciada, con un sistema de salud separado del resto de los chilenos y hasta con pensiones que se sujetan a reglas distintas y que no responden, necesariamente, a la naturaleza de sus funciones, sino más bien, a una concepción decimonónica de la “carrera militar”.

La policía militarizada tuvo una concepción vertical no solo del mando en su interior, sino en el ejercicio de la autoridad respecto de los civiles, profundamente machista, burocrática, racista y clasista, a pesar de estar compuesta, en su mayoría, por chilenos provenientes de los estratos sociales menos favorecidos, terminó siendo percibida como una especie de guardia pretoriana de los poderosos, y no como un aliado de los desposeídos; los que más necesitaban de su protección.

La lógica militar de buscar “enemigos” y  “escenarios de conflicto”, se fue haciendo cada día mas evidente en su actuar, la represión, los abusos, las torturas y la violencia desproporcionada, se explican así de un modo estructural, y no se subsana con una distinta formación o mejores protocolos; está determinada por la naturaleza de la institución.

Carabineros se fue encerrando en sí mismo, sus procedimientos empezaron a ser más importantes que su función, y, en ese proceso, se fue divorciando crecientemente de su necesaria relación con la comunidad; éste fenómeno es relativamente normal en las organizaciones que tienen reglas distintas del resto de la sociedad en que funcionan, y tampoco es privativo de las uniformadas, también están en crisis las instituciones religiosas y las políticas, ambas constituidas en verdaderas castas encerradas en burbujas, que las mantienen separadas de las personas que dicen representar.

La Ley y la forma en que se concibió fueron construyendo una policía uniformada que, con el paso del tiempo, fue acrecentando su desconexión con la realidad del país y terminó siendo profundamente ineficiente en el cumplimiento de las tareas esenciales, y, por tanto, requerimos replantearnos la función permanente del Estado que pretendía cumplir la institución que hoy despedimos, así como la necesidad de la existencia de dos policías distintas con una superposición de funciones difícil de comprender.

En Estados Unidos, a raíz del estallido social desencadenado por un nuevo hecho de violencia racial con la policía como protagonista, hemos escuchado con envidia que se estudiará, no una reforma a las policías, no una modernización de sus protocolos, no, lo que se ha anunciado es una redefinición de la función policial.

En Chile, después del debido luto, corresponde construir un modelo de función policial acorde a las necesidades de nuestra sociedad actual, y diseñar instituciones adecuadas para su cumplimiento, que, uniformadas o no, deben tener un carácter civil y absolutamente inmerso en los territorios y empapadas de cada realidad particular. Nuestro país requiere una policía organizada bajo un modelo comunitario, en estrecha relación con la comunidad en que se inserta, distribuida en pequeñas unidades policiales en las que se presten además otros servicios públicos y sociales, sin distancias ni barreras insalvables que solo son mascaras de “autoridad”. Necesitamos y merecemos una policía moderna y funcional, con otro nombre y otra “alma”, más allá de la nostalgia de instituciones anacrónicas.//ELF

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Fernando Atria, abogado constitucionalista En La Fontana: «Lo que estamos viendo hoy, con esta pandemia, es que el neoliberalismo mata. Es un sistema malo para la salud»

julio 6, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Para conocer su visión sobre cómo la pandemia del coronavirus destapó las desigualdades existentes en Chile, y que justifican el advenimiento de una nueva constitución, En La Fontana entrevistamos al exsocialista y abogado de la Universidad de Chile, Fernando Atria.

El constitucionalista, que hace años viene instalando el tema de que exista una carta fundamental, y consciente de que muchas voces sociales que salieron a mostrar su descontento tras el estallido social del 18-O, no se sienten representados por la clase política tradicional. Ante aquello, convocó a colaboradores y dirigentes comunales para crear un nuevo partido: Fuerza Común (FC).

Colectividad inaugurada hace poco más de cuatro meses, que buscará ganarse un espacio en el espectro político de la centroizquierda, pero con gran arraigo en la ciudadanía que plantea cambios estructurales. Realidad que pasa por el surgimiento de un nuevo pacto social traducido en una nueva constitución elaborada cívicamente por los chilenos.

Pandemia en Chile

-¿Cómo evalúa la gestión del Gobierno en enfrentar la pandemia? Ahora dice que hay una «leve mejora»…

-Sabemos bastante poco acerca de cómo va evolucionar esto. Ya hemos pasado por estas declaraciones que, a partir de datos selectivamente considerados, se declara que todo viene mejor. Así que yo respecto de eso sería más bien escéptico. Por otro lado, hay mantener la prudencia y esperar a ver qué pasa (…) Hemos aprendido en estos meses, que esas declaraciones suelen tener consecuencias bien graves.

-¿Cómo debería actuar el Ejecutivo?

-El Gobierno debería entender, el hecho de la renuncia del ministro de Salud anterior (Jaime Mañalich), tiene el sentido de que el Ejecutivo usó y perdió la posibilidad de fijar unilateralmente la estrategia para enfrentar la pandemia. Hoy se necesita una estrategia que esté socialmente validada, conversada con la sociedad civil, sean gremios, expertos, asociaciones de epidemiólogos y sociedades científicas, etc. El Ejecutivo debería convocar a todas esas instancias y elaborar así una estrategia que pueda presentarse al país y que represente el esfuerzo de todos los chilenos.

-Al parecer, el ministro Enrique Paris es más dialogante que su antecesor…

-Lo importante es que la estrategia que se vaya adoptado sea producto de esas conversaciones, y no una imposición del Gobierno.

Ayudas sociales

-¿Las medidas de bono Covid-19, el IFE 2.0, el reparto de cajas y ahora el plan para la clase media son insuficientes?

-Han sido medidas insuficientes de manera manifiesta, y en algunos casos desastrosas. El reparto de cajas fue una pésima medida orientada por la conveniencia de que funcionarios de Gobierno se sacaran fotos frente a personas, en cuyas cara se ve la penuria de una forma bien vergonzosa e inadecuada, porque además afectó a pequeños almaceneros al no ser parte de proveer esos bienes. En fin, fue una mala señal. En general, la respuesta económica ante el hambre y la cesantía ha dejado mucho que desear (…) El Gobierno está pensando en cómo, las cosas que se hagan o no se hagan, van afectar el proceso constituyente (…) No creo que estén buscando dilatar el proceso, lo que sí están considerando es que, si aplicar medidas más estatistas son vistas por la sociedad como medidas que solucionan el problema, entonces, esas posiciones van a ser reforzadas en la discusión constituyente.

-¿Usted apoya el retiro por parte de los cotizantes del 10% de los fondos de las AFP?

-La discusión del no retiro del 10% de las AFP tiene que ver con proteger al sistema de de capitalización individual respecto de lo que vendría después de ese 10%, o las consecuencias para la economía que tendría el hecho de este retiro a cambio de un bono de reconocimiento del Estado a los cotizantes. En consecuencia, parte de la negativa del Gobierno de considerar medidas urgentes en beneficio de las personas, es que tienen el temor que se derrumben los principios del neoliberalismo ,al que ellos adscriben, en el proceso constituyente.

-¿La excesiva focalización de las ayudas sociales perjudica a la misma sociedad, al no existir medidas más universales?

-Una de las discusiones que se van a dar es que si los beneficios sociales tienen que ser en clave universalista o no. Si justo antes del proceso constituyente las políticas universalistas se validan públicamente, eso es, desde la óptica del actual Gobierno, un problema. En ese marco, la misma lógica de la focalización empieza a ser un poco absurda, porque la gente espera del Estado una ayuda directa para la gran mayoría de la población, y no solo a quienes más lo necesitan.

-¿Es un peligro endeudar más a la clase media, «con préstamos blandos», en lugar de que el Estado otorgue transferencias directas a este segmento de la población, que es la mayoría en Chile?

-La manera en que hay que proceder, ahora, no es con programas a los que haya que postular, porque la calificación de una postulación significa que la ayuda va a llegar semanas después, en el mejor de los casos. Lo que hay que hacer es establecer mecanismos universales que, a través de transferencias a la Cuenta RUT, funcionen ágilmente y que, finalmente, después se vea si le correspondía o no ese monto a una persona determinada, de acuerdo a los ingresos formales que posea. Es urgente que la ayuda llegue a las personas lo más rápido posible.

Protección del modelo

-¿El Gobierno ha priorizado la economía por sobre la salud de las personas?

-Lo que estamos viendo hoy, con esta pandemia, es que el neoliberalismo mata. Es un sistema malo para la salud. Hoy, estamos en un momento en que el Estado debería gastar mucho más dinero de lo normal y, probablemente, esos US$ 12 mil millones del marco de entendimiento no serán suficientes para lo que se necesita. En las condiciones actuales, Chile tiene acceso a créditos internacionales para endeudarse y, con ellos, gastar más. Es decir, tiene un enorme espacio para endeudarse, o usar bonos soberanos para un bono ulterior de reconocimiento en caso de retiro de fondos del 10% de las AFP. Lo que quiero decir es que fuentes hay de sobra. No hay justificación para no enfrentar esto de manera adecuada.

-¿Hoy más que nunca, a su juicio, se hace necesario tener una nueva constitución en Chile?

-La cuestión de la constitución tiene que ver con la deslegitimación, evidente, de la política institucional hoy. O  sea, si desde afuera se quiere mirar lo que pasa en Chile, uno se daría cuenta de que no hay legitimidad ni credibilidad de las actuales instituciones que conformar el país. Y eso, no es bueno para nadie. Lo que necesitamos es una política institucional legitimada. Y eso, solo vendrá de una nueva constitución que le dé a la política capacidad de actuar para producir una transformación del modelo neoliberal. Mientras eso no pase, y tengamos una política que le da lo mismo cuántas personas marchen en contra de las AFP, la política seguirá siendo vista como el arreglo de la clase política para beneficiar al poder económico, que es lo que hoy ocurre.

-¿Debemos transitar de un Estado subsidiario a un Estado de beneficios sociales?

-Por cierto. Hay que erradicar esta idea de la constitución actual, que tiene que ver con el Estado subsidiario, que es una idea que solo pudo realizarse en la constitución gracias al golpe de Estado y posterior dictadura militar. De lo contrario, no tendríamos Estado subsdiario.

-Pero la Conceración mantuvo el modelo…

-La Concertación decidió jugar en la cancha constitucional sin impugnarla. Hay distintas explicaciones de por qué lo hizo, pero ese es el hecho que ocurrió. El año 2005 el Presidente, Ricardo Lagos, declaró con su reforma constitucional, que era la constitución que él quería. Y la consecuencia de ello, fue que este conglomerado pagó lo que hizo con una deslegitimación total. Hoy, la Concertación no existe ni menos la Nueva Mayoría.

Nuevo partido

«Necesitamos una nueva forma de hacer política, que sea más legitimada y eso solo podrá venir del proceso constituyente», dice Atria En La Fontana.

-¿Fuerza Común nace como una respuesta a estallido social?

-Toda esa gente que salió a movilizarse el pasado 18 de octubre, y que logró abrir el proceso constituyente, desbloqueó todos los cerrojos que protegían la actual constitución. Un poco menos de un mes del estallido social se tenía fecha del plebiscito constituyente, con este acuerdo nacional. Toda esa fuerza que surgió en esas fechas no está dispuesta a aceptar estar representada por los partidos políticos tradicionales. De ahí surge Fuerza Común.

-¿Está en peligro el proceso constituyente?

–Si no se hace el plebiscito, no va haber proceso constituyente. Si no se hace esta elección, todo el proceso que venga después no va a ser de verdad. Va a suceder como en el año 2005, que fue un acuerdo entre cuatro paredes para solo una reforma constitucional, que mantuvo el modelo actual. El proceso constituyente solo será de verdad, en la medida en que haya una fuerza social potente, que represente a la mayoría de los chilenos. Y si no se hace el proceso, esa fuerza social se restará de todo tipo de acuerdo posterior, porque lo considerará un tinglado o un «arreglín». Entonces, esto será válido si hay plebiscito y que la fuerza social surgida el 18-O encuentre caminos para manifestarse.

-¿Y su partido apunta a ese objetivo?

-Fuerza Común tiene la finalidad de ser un partido que pueda presentar candidatos, pero que no sea uno más de los partidos políticos tradicionales. De ese modo, ser un canal para que esa población mayoritaria se manifieste (…) Surge como visión de una nueva constitución y que quiere contribuir a que esa visión sirva de punto de encuentro de todas las fuerzas transformadoras.

-¿Hay unidad dentro de la oposición y la centroizquierda para establecer fines comunes ligados con el proceso constituyente?

-Hay mucha crítica contra esos partidos de centroizquierda, como la Convergencia Progresista (PR-PPD-PS), pero también veo un gran fraccionamiento de las fuerzas que no son de derecha por decirlo así. Va haber mucho que conversar y posiciones que fijar y acuerdos a los que llegar, para poder enfrentar con responsabilidad la elección de la convención constitucional, con tal de no cometer el error de quienes están por una nueva constitución. De modo, de no regalarle la mayoría de los votos a quienes están en contra de cambiarla. Sería una irresponsabilidad política histórica, que no lleguemos a acuerdo dentro de la oposición.

-¿Se podría dar un estallido social 2.0?

-Si el proceso constituyente termina siendo trunco. O sea, que la solución sea solo una reforma constitucional, eso quiere decir que todos los problemas que suscitaron el estallido del 18-O van a quedar sin solución. En ese caso, no me cabe duda que va haber otra irrupción popular como la que hubo el año pasado.

-Finalmente, ¿Cómo ve el futuro cercano del país?, ¿Con optimismo o pesimismo?

-Veo con preocupación el costo humano que tendrá la pandemia en Chile. Hay gente que murió y que seguirá muriendo. Hay gente que está pasando hambre y cesantía. Las consecuencias de la pandemia van a ser bien terribles. Además, la reactivación económica será lenta. Algunos dicen que el costo de la pandemia implica realizar el proceso constituyente es un lujo que no nos podemos dar. Yo diría ante eso, que con la emergencia que tenemos, es necesario una nueva forma de hacer política y que sea validada desde las bases sociales. O sea, hemos tenido que pasar la pandemia con una clase política deslegitimada. Y eso es un problema. Necesitamos una nueva forma de hacer política, que sea más legitimada y eso solo podrá venir del proceso constituyente.//ELF

Publicado en: Entrevista, Notas Etiquetado como: "Fuerza Común", #AReconstruirLaCentroIzquierda, Abogado, Convención Constituyente, Coronavirus, COVID19, Entrevista, estallido social, Fernando Atria, Nueva Constitución, nuevo partido, octubre, Plebiscito

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