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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Entrevista

Juan Valdés (PS), concejal de La Granja y eventual candidatura presidencial de Paulina Vodanovic: “Tiene un liderazgo distinto y franco, que convoca a la centroizquierda”

enero 20, 2025 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Gabriel Angulo González

El escenario ante las Presidenciales 2025 en Chile, es imprevisible. Sin embargo, las distintas fuerzas políticas van potenciando sus rostros. La derecha baraja una proclamada por Renovación Nacional (RN) y la Unión Demócrata Independiente (UDI): Evelyn Matthei. Más a la derecha, el diputado libertario, Johannes Kaiser, ya se autoproclamó candidato y no irá a primarias.

En cambio, en “las izquierdas”, el asunto es incierto. Suenan nombres, pero aún nadie confirmado. Tema que, a más tardar en marzo, los partidos oficialistas deberán zanjar y así tener tiempo para las primarias y luego la campaña presidencial. La idea es dar con el liderazgo que represente mejor el sentir de todo el espectro del socialismo democrático, incluido el apoyo del Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista.

Para conocer y analizar el momento actual que atraviesa la centroizquierda, conversamos con el exvicepresidente Partido Socialista (PS), y actual concejal de La Granja, Juan Valdés.

Administrador público de profesión, y experto en salud primaria, integra la comisión de seguridad pública del municipio granjino. Como referente de un sector del PS, teniendo cargos en el comité central nacional y comisionado político, entrega los liderazgos socialistas idóneos para llegar a La Moneda.

“Todos los momentos previos a una elección son especiales. Hay que diferenciarse mucho de uno u otro sector político, como algo legítimo. Pero creo que, en esta oportunidad, tenemos una amenaza muy fuerte por parte de la derecha más dura, más ultra, que condiciona también a la centroderecha. Entonces, esto también afecta a la izquierda, porque tenemos una preocupación por el país, que es legítima. En este caso, la crisis de seguridad, pero se pueden ver afectados todos los avances sociales que hemos tenido”, parte diciendo.

Y añade: “El país se ha ido a los extremos (…) Entonces, los momentos actuales son bastantes complejos, pero yo rescato un valor: En el mundo de la centroizquierda hemos tenido la suficiente capacidad de mirar por el país y enfrentar con unidad el último proceso electoral. Eso, ha permitido contener el avance de la ultraderecha y la gente se ha ido dando cuenta de eso. Tanto es así, que a pasar que republicanos y otros actores han tenido buenos resultados electorales con elección de concejales, no obtuvieron ningún alcalde”.

–Pero el futuro electoral es incierto…

-Hoy, la ciudadanía transita por otro momento. Cada elección es un misterio, por supuesto, pero creo que tenemos un grado de consolidación de la unidad, que va a permitir que la centroizquierda tenga un candidato único que enfrente a las derechas.

Nombres que convocan

– ¿Están disponibles los liderazgos para representar ese sentir de unidad del que habla en la centroizquierda para las presidenciales y que incluye el PC y el FA?

-Al parecer, el FA el único candidato que tiene es Tomás Vodanovic, porque Vlado Mirosevic es más bien del socialismo democrático. Pero Tomás ha dicho en reiteradas ocasiones que su compromiso es ser alcalde de Maipú y está firme en esa postura. Por otro lado, hay una crítica generalizada de la ciudadanía respecto del actuar del FA en los últimos años, respecto de hechos de corrupción en los que se ha visto envueltos, que tiende a deslegitimar sus posibles nombres. En consecuencia, el socialismo democrático se ha ido consolidando como una opción que garantiza gobernabilidad y forma de hacer políticas en llegar a acuerdos para enfrentar los desafíos de Chile en el futuro y seguir avanzando, en reformas sociales importantes.

-En ese marco, ¿Surge algún liderazgo dentro de su partido?

-Claro, yo rescato mucho lo que ha sido la irrupción de la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic. Ella tiene un liderazgo distinto, franco y claro, que convoca a la centroizquierda, que ha tenido el carácter y la fuerza de la convicción para enfrentar los temas, en los que no estamos de acuerdo del todo con el Gobierno. Ha tenido el suficiente coraje para decir las cosas cuando no le parecen bien, con el ánimo propositivo y constructivo de avanzar en dar una mejor calidad de vida para la gente. Es muy importante que los liderazgos políticos de hoy puedan manifestar su opinión. Eso no significa que uno no apoye al Gobierno. Por el contrario, cuando uno tiene una visión crítica uno tiene que tener el suficiente respeto, pero también la firmeza de plantearla. Ella ha tenido una conducta muy coherente y con acciones firmes, y una visión en desarrollar políticas públicas sociales, que permitan el desarrollo del país y bienestar de la ciudadanía.

«Tiene que haber primarias amplias en todo el espectro político de la centroizquierda, y que una vez definido el o la candidata con el voto popular ciudadano, juntarnos todos en torno a esa figura que surja y así derrotar a la derecha», dijo Valdés En La Fontana.

 

– ¿Y qué pasa si la expresidenta, Michelle Bachelet, irrumpe en el último momento, ¿Vodanovic debería dar un paso al costado y apoyarla a ella?

-Claramente, si la Presidenta Bachelet aceptara ser candidata presidencial, porque es alguien muy solidaria y generosa –aunque en todos los tonos ha dicho que no- probablemente, ningún socialista se va a oponer y tampoco nadie de la centroizquierda, porque entendemos que representa y tiene la altura moral y ética, además de trayectoria e historia con el compromiso suficiente, por lo que nadie podría discutir una eventual candidatura de ella. Sin embargo, ella ha reiterado en todos los tonos que ella no quiere ser candidata. Sin perjuicio de aquello, lo importante aquí es que el PS tomó una definición en su último comité central, de tener una carta presidencial para enfrentar una primaria amplia y unitaria. En ese marco, el PS siempre ha tenido elenco suficiente para presentar nombres a la ciudadanía. El nombre del ministro de la Segpres, Álvaro Elizalde, siempre suena dentro de los candidatos, que pudiéramos tener, porque es nuestro capitán del partido, pero la presidenta de la colectividad, Paulina Vodanovic, ha ejercido un liderazgo importante que los socialistas se lo han reconocido a diario. Tal es así que, en la Región del Maule, en el último pleno del PS, la proclamaron la candidata presidencial del PS. Y ella, ha tenido la prudencia de no decir nada. Yo creo que sería una gran candidata.

– ¿Cuándo el PS va anunciar si Vodanovic será su candidata presidencial oficial?, ¿En marzo?

-Estamos en proceso de elecciones internas. Tenemos fecha límite para inscribir candidaturas el próximo 16 de febrero y tenemos las elecciones internas del PS el 16 de marzo. Y creo que después de este proceso, el PS tendrá un tiempo para definir su carta presidencial (…) Creemos que tiene que haber primarias amplias en todo el espectro político de la centroizquierda, y que una vez definido el o la candidata con el voto popular ciudadano, juntarnos todos en torno a esa figura que surja y así derrotar a la derecha. La unidad tiene que primar sobre todas las cosas, desde la Democracia Cristiana hasta el Partido Comunista.

-Pero en el oficialismo hay otros nombres como Carolina Tohá, Claudio Orrego y el expresidente, Eduardo Frei Ruiz-Tagle…

-Los partidos pueden proponer nombres. La DC debe definir a su candidato. Lo esencial es que actuemos en unidad y que tengamos elecciones primarias amplias, con un compromiso programático de base, que nos permita dar gobernabilidad a Chile e ir avanzando en todos los desafíos que tenemos por delante.

-La unidad tiene que ser no solo en nombres, sino en un eje programático sólido que la ciudadanía identifique con claridad…

-La ciudadanía exige más bien propuestas. La gente está esperando que cualquier pacto electoral no sea un mero trámite administrativo, sino que sea una forma de garantía de gobernabilidad y expresar estas ideas a la ciudadanía de forma clara, de cómo se pretende gobernar, y cuáles son los principales ejes con los cuales queremos seducir a la ciudadanía. Y también llevar a cabo este programa con un compromiso político con el país, que sea fácil de identificar por parte del electorado.

-Pero se pueden recoger las demás de terminar con la crisis de seguridad y migratorias, que afectan al país, y que siempre la derecha los toma como caballos de batalla…

-Claro que sí podemos asumir esos temas e incorporar propuestas. El Gobierno, de hecho, lo ha asumido y ha tenido una alta inversión pública en seguridad. Es cierto que no estaban estos temas en su programa de Gobierno, sin embargo, la realidad nos ha impulsado a que nos hagamos cargo del problema de la seguridad. Si no tenemos seguridad para garantizar la vida de los ciudadanos, estamos en riesgo de no tener una democracia sana. O sea, hay que invertir mucho y proteger así a las familias chilenas. Yo diría que hay que atacar las causas dela inseguridad en Chile. Cuando vemos que hay adultos mayores que con pensiones de cien mil pesos, crían a dos niños, eso es una realidad que refuerza la inseguridad en las poblaciones. No hay posibilidades en muchos sectores de dar cuidados debidos a la infancia. Los flagelos sociales son muchos y claramente, esto influye en que suban los niveles de delincuencia. Por eso, ya no es sorprendente ver a niños de diez, once o trece años de edad, haciendo portonazos. Entonces, tenemos que abordar políticas para abordar esta problemática para impedir el desarrollo del narcotráfico en las poblaciones, donde hay un abandono del Estado. El narcotráfico apoya esas causas sociales y así compra de alguna forma a estos menores y crean sus pandillas para su autodefensa. Entonces, el tema de seguridad hay que abordarlo resolviendo sus causas.

-¿Usted cree que la gente votará por populismos de ultraderecha?

-La ciudadanía es sabia. Más allá de los resultados electorales que pueden favorecernos o no. Para las próximas elecciones el riesgo del populismo de derecha, o que venga con un discurso de ultraderecha, es un riesgo que corremos, porque la política aún no ha estado a la altura de dar una respuesta sensata a la ciudadanía. Y cuando la política no está a la altura de dar eso, entonces, corremos el riesgo de que cualquier populismo tome las banderas de lo que la ciudadanía quiere. Y por un voto de rechazo, de rabia o de molestia, en un discurso duro que crispa, la ciudadanía puede sentirse seducida, aunque estos candidatos “ultra” no tengan grandes propuestas. Pero ahí, la responsabilidad es de la política, no es de los ciudadanos, que a veces no dan el ancho y resaltan con hechos de corrupción o farándula política, que aumenta este descontento.

-En consecuencia, usted considera que Paulina Vodanovic representar mejor esta mirada no populista…

-Por supuesto, porque este es un valor que tiene la presidenta del PS, la senadora Vodanovic, en el sentido de que ha sido capaz de enfrentar a la ciudadanía con franqueza y verdad, con la idoneidad suficiente para hacer los planteamientos que se requieren para mejorar la vida de los ciudadanos. ELF//

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Entrevista, Juan Valdés, Partido Socialista, PS

Sixto Carrasco, sociólogo DC luego de triunfo del En Contra: «Si los ciudadanos tuvieran más acceso a espacios públicos, buenos servicios y la capacidad de incidir en la cosa pública sería posible reducir la polarización en Chile»

diciembre 18, 2023 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

En La Fontana conversamos con el sociólogo, camarada DC, runners aficionado y magíster en políticas públicas, Sixto Carrasco, para analizar el escenario que se abre, luego de que el En Contra ganara la elección del plebiscito de salida de ayer, con el casi 56% de los votos. 

En nuestro medio, el experto analiza la división, la polarización y segregación que se mantiene, al parecer, a la luz los resultados de comicios desarrollados ayer en Chile.

-¿Por qué cree que la sociedad chilena está tan polarizada?, ¿Esto lo aprecia desde octubre de 2019 o de antes?

-Sí, efectivamente, es posible dar cuenta de una polarización. Y diría que existen varias dimensiones del fenómeno. En primer lugar, la desigual distribución del ingreso. Segundo, la polarización social entendida como conjunto de grupos humanos, personas y hogares, que tienen una alta heterogeneidad entre sí, pero cada uno con homogeneidad interna. Por ejemplo, desde el punto de vista del capital cultural, acceso a salud de calidad, servicios, etc. En tercer lugar, un alto grado de desigualdad socioterritorial, por ejemplo, la esperanza de vida en Vitacura es 11 años más que en La Pintana. Estos son fenómenos históricos y socioculturales, que, por supuesto, anteceden al estallido social de octubre de 2019.

-¿Y cómo se manifiesta esta polarización?

-La polarización política se aprecia, más bien, en relación con la crisis del centro político, a la dicotomía clásica izquierda-derecha, y hay que agregar pueblo-élite, radicalizados-moderados. El punto es que muchos ciudadanos se autodefinen como de centro, pero están huérfanos de una expresión política que los represente.

«El patrón de desigualdad socioeconómica y el malestar subjetivo de la población, expresado como irritación, estallido, o los problemas de salud mental de la población, se mantienen», dice En La Fontana.

-¿Esto es culpa de la clase política y los partidos o también tiene culpa la elite económica de Chile?

-Más que de culpa, prefiero hablar de las responsabilidades de los actores sociales, económicos y políticos. Creo que ha faltado una mirada de largo plazo y no centrada en las ganancias de corto plazo. Hace ya 18 años un empresario de la élite, expresidente de la SOFOFA dijo: “Chile no va a cambiar, mientras las elites no suelten la teta”. Lo anterior, a la concentración del poder económico y también político, con un alto grado de desconexión respecto de las necesidades de la ciudadanía. Esto, básicamente, no ha cambiado, es decir, el patrón de desigualdad socioeconómica y el malestar subjetivo de la población, expresado como irritación, estallido, o los problemas de salud mental de la población, se mantienen.

-¿Usted cree que esta polarización podría derivar en un nuevo estallido social?

-Sin duda, tal vez expresado de otras formas, pero es la sociedad que se manifiesta. Esto puede tener expresiones callejeras, movilizaciones, pero también lo que podríamos llamar el estallido silencioso, que se manifiesta en los problemas de salud mental de la población, y en el extremo, el suicidio.

-¿La reducción de las desigualdades sociales podría incidir en que se reduzca esta polarización?

-No cabe duda de que si las y los ciudadanos tuvieran más acceso a espacios públicos, buenos servicios y la capacidad de incidir en la cosa pública sería posible reducir la polarización en Chile. La polarización política, en tanto, va un poco por otro carril, puesto que se requieren cambios al sistema político, mayor incidencia de la ciudadanía y el surgimiento de un centro político con capacidad de representación.

-Luego del plebiscito de salida, ¿Cómo analiza el escenario que se viene en Chile?

-El resultado del un triunfo de la opción “En Contra”, nos dice que la ciudadanía no quiere un juego de “todo o nada”, parece existir más sabiduría en la ciudadanía de la cual las élites políticas carecen, vale decir, existe una interpelación ciudadana, para avanzar en grandes acuerdos (…) Diría que se requieren tres grandes acuerdos, un acuerdo por el crecimiento económico, un acuerdo por el orden público y la seguridad ciudadana y un acuerdo por los derechos sociales, trabajo, vivienda, salud y educación. Es difícil, si sin duda, pero es el rol que tienen que jugar los liderazgos y la elite política, a eso están convocados. //ELF

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Ernesto Moreno, sociólogo DC En La Fontana: «Si el domingo fracasa la propuesta de la extrema derecha, el país volverá a la situación de octubre del 2019»

diciembre 14, 2023 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

En La Fontana entrevistamos al sociólogo de la Universidad Católica y doctor en sociología de la Universidad de Heidelberg (Alemania), Ernesto Moreno, para que comente por qué la sociedad chilena está tan dividida, política y socialmente, ahondar en sus causas y las consecuencias que eso tendría, de cara al plebiscito de salida del 17 de diciembre, en el que compatriotas escogen estar A Favor o En Contra del texto constitucional elaborado en el Consejo Constitucional. 

El también exconcejal de Recoleta y camarada de la Democracia Cristiana (DC) manifiesta sus respuesta de manera abierta, a consultas que le realizamos en nuestro medio online.

-¿Por qué cree que la sociedad chilena está polarizada?

-Desde comienzos del siglo XXI el país muestra una agudización de las injusticias, la desigualdad y la concentración de la riqueza, las que dan lugar a una tensión que subyace a las relaciones entre diferentes actores de nuestra sociedad. Se ha ido progresivamente instalando una controversia frente al proyecto de país que se quiere construir, cuyas opciones constan y se inspiran en referentes valórico- ideológico definitivamente opuestos. Mientras uno, interpelado por valores tales como la justicia social, dignidad de la persona, bien común y una cultura de la cooperación y solidaridad, plantea la imperiosa necesidad de llevar a cabo diferentes transformaciones en las estructuras de nuestra sociedad. El otro, el instalado y más hegemónico, es claramente refractario y obstaculizador de dichos cambios. Las causas de esta polarización se vienen fraguando de antes y el movimiento de octubre del 2019 es una manifestación o chispa en medio de un ambiente contaminado y tenso. (Ojo: ignorar la existencia y los derechos de otros, tarde o temprano genera la violencia).

-¿Esto es culpa de la clase política y los partidos o también tiene culpa de esto la elite económica de Chile?

-Ambos tienen responsabilidad. Y, lamentablemente, sus omisiones sus acciones han formado un círculo vicioso y agravante del problema. Por un lado, la élite que controla y demanda para sí la mayoría de los bienes y recursos, que son propietarios de las grandes empresas y que a la vez poseen la mayoría de los medios de comunicación, han dado prioridad a sus intereses por sobre el bien común y la mayor justicia, a la vez, que operan todas sus influencias en el poder político frente a cualquier intento de cambiar las cosas. Cualquier intento de transformación es visto como una amenaza a sus privilegios de diferente e índole, sobre todo, los aterra una posible alteración en las relaciones de poder (…) Por su lado, los partidos políticos y los gobiernos han mostrado una -a veces- patética incapacidad para dar respuesta a las necesidades más sentidas por la gente (basta solo pensar en el tema de las pensiones), lo que ha ido acompañado por el quiebre de las identidades políticas, particularmente de las organizaciones partidarias que han dejado en el patio trasero sus fundamentos y razón de ser cayendo en un pragmatismo e inmediatismo que priva al quehacer político de su sentido más profundo y deja a la democracia desprovista de su espíritu.

– ¿Ud. cree que esta polarización podría derivar en un nuevo estallido social?

-Si este domingo fracasa la propuesta de la extrema derecha y derecha en el plebiscito, el país, en los hechos, volverá a la situación de octubre del 2019, en el sentido de que la inmensa mayoría de las demandas de las personas no han sido absorbidas y solucionadas por las autoridades del gobierno y Parlamento. Todo dependerá de cómo funcionen las cosas y qué capacidad tenga el gobierno para concretar algunos de los cambios que prometió al país. En este sentido, me parece arrogante y, con todo respeto, evidencia una cierta ignorancia sociológica e histórica creer que se pueden “declarar clausurados y terminados” los procesos constituyentes, los que, en definitiva, y tal cual lo demostró la experiencia chilena, dependen de dinámicas grupales y sociales que no siempre se pueden predecir ni mucho menos controlar

-¿La reducción de las desigualdades sociales podría incidir en que se reduzca esta polarización?

-Sin duda es un componente fundamental, el que sí debe ir acompañado de otros elementos de manera que sea un cambio que perdure en el tiempo y no sea algo coyuntural resultado de alguna política o plan económico concreto. Estoy pensando en un proceso distributivo sustentado en una adecuada política de tributación, en un salario ético, en negociaciones colectivas por ramas, en una nueva cultura para relacionarnos (más solidaria y menos individualista, más austera y menos de aspiraciones sin límites, más participativa, etc.).

– ¿Luego del plebiscito de salida, cómo cree que la sociedad chilena se pueda reunificar para un gran acuerdo nacional en materias de seguridad, salud, pensiones, educación?

-Dos cosas. Primero, no creo que la derecha vaya a dar “su pasada” a un acuerdo de este tipo. Ellos están en una actitud obstruccionista y defensora de intereses (basta analizar objetivamente sus posiciones frente a estas materias que tu enumeras en la pregunta). Lo que sí podría suceder es que la derecha sí concurra hacia aquellos consensos que terminan en propuestas absolutamente desprovistas de su espíritu original, que se transan lo medular, algo pusilánime, muy publicitadas, pero finalmente no sustancial es (…) En segundo lugar, es cierto que la gente está en este momento con necesidades urgentes que requieren solución. Sin embargo, en una política de mediano plazo no se puede seguir en una acción y gestión político-gubernamental del tipo estímulo respuesta e inmediatista, sino que urge pasar a un proyecto de país valórica y culturalmente sustentado y en el que los acuerdos o los programas apunten a una concepción integral de transformación de la sociedad actual. No se trata de cambiar el sistema democrático, pero sí de hacer cambios en el sistema democrático de manera que, tal como lo señalé en preguntas anteriores, la democracia se profundice, amplíe y se encuentre con su verdadero espíritu. //ELF

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José Pérez, presidente de la ANEF En La Fontana y propuesta constitucional: «Este texto no nos representa y es un retroceso en derechos fundamentales»

diciembre 13, 2023 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Con 55 años José Pérez Debelli fue reelecto presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) este año. Es también dirigente sindical de ANFDGAC y Consejero de la Central Unitaria de Trabajadores/as (CUT).

El dirigente es profesor de educación técnica en la Universidad Tecnológica Metropolitana (UMCE) y su mandato se inscribe “en el desafío de una ANEF más cercana a las bases y, especialmente, en regiones”, donde señala que “nuestra presencia y apoyo deben ser permanentes».

Conversamos En La Fontana con él para conocer la importancia de la función pública de miles de trabajadores del Estado, el reajuste salarial del sector y de qué opina sobre la propuesta de nueva Constitución, que se vota el próximo domingo 17 de diciembre.

Ayer, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputad@s aprobó en general y por unanimidad, el Proyecto de Ley de Reajuste General de Remuneraciones del Sector Público, que establece un incremento salarial de 4,3%, acordado con las 15 organizaciones que componen la mesa de negociación.

El proyecto de ley contempla los lineamientos del acuerdo logrado con las asociaciones gremiales en cuanto a los beneficios económicos, estableciendo que las remuneraciones tendrán un reajuste de 4,3%, mientras que los bonos, aguinaldos y el reajuste de remuneraciones mínimas será de 4,8%. Se estima que el reajuste de remuneraciones beneficiará a 844.934 trabajadores, mientras que los reajustes de bonos y aguinaldos los recibirán otras 3.946.962 personas, entre beneficiarios activos y pasivos. El costo fiscal de estos incrementos será de $1.078.788 millones para los salarios, de los cuales $81.024 millones se destinarán a bonos y aguinaldos en 2024.

«Estamos por poder recuperar el poder adquisitivo de las y los funcionarios del sector público», parte diciendo.

«Por eso, en esta relación de contraparte con el Gobierno sinceramos las posturas. El Ejecutivo partió ofreciendo un 3,5%. La segunda oferta un 4,3%, y es lo que se acordó y aprobó. No podemos estar por debajo del IPC acumulado de noviembre del 2022 a noviembre de este años. Ese es nuestro piso referencial», añade.

Por otro lado, en la Mesa del Sector Público (MSP) «quedamos en que nadie en el Estado puede ganar menos de $500 mil», dice.

Incentivo permanente 

«No dejamos de lado, la posibilidad de una Ley de incentivo permanente al retiro. Es decir, esto llegó para quedarse. Y entendemos en este ejercicio presupuestario 2023 el Ejecutivo he demostrado sensibilidad de abordar esta normativa permanente para el sector público (…) Lo que tenemos que concordar, a partir de enero de 2024», precisa.

Texto constitucional 

Acerca de la propuesta de nueva Constitución, Pérez fue enfático en declarse a su gremio partidario del En Contra.

«Hicimos un debate en nuestras estructuras sindicales, con las bases afiliadas a nuestra Confederación, con los consejeros regionales. Y lo que hemos señalado es que, efectivamente, tenemos una obligación desde el sindicalismo sociopolítico de entregar una orientación que permita entregar las herramientas para una decisión informada», comenta en nuestro medio digital.

Al respecto complementa: «Sin embargo, tras haber leído la propuesta constitucional, consideramos que aprobar el texto sería un retroceso, dado que condena y restringe los derechos fundamentales, los derechos colectivos y no incorpora ni pone rango constitucional algo que a nosotros no nos hace mucho sentido, en el mundo sindical, que es la ratificación de los derechos internacionales, como el Convenio 87, 98 y 151 que se hacen cargo de las relaciones labores entre los trabajadores del Estado y los gobiernos de turno».

«Entonces, no hay nada de aquello. Ni hablar también del artículo 16, que señala que se prohíbe el derecho a la huelga por parte de funcionarios públicos, incluyendo a los de municipios. Hoy, ya tenemos aquello en la actual constitución de la dictadura. Estamos proscritos a que nos llamemos sindicatos. Somos Asociación de Funcionarios. No tenemos derecho a negociación colectiva ni a huelga, lo hacemos de hecho. Son conquistas sindicales. Entonces, nos deja al margen. Y con la propuesta que se vota el domingo nos terminan poniendo una lápida. Por tanto, no nos interesa este texto y es un retroceso», agrega.

«Si bien mantenemos nuestra autonomía como derecho sindical (…) este texto constitucional no nos representa y es un retroceso en derechos fundamentales. Además, no hay derechos fundamentales reconocidos en este documento, como la salud, la vivienda y la educación, y no se recupera la seguridad social», prosigue.

«Además, mantiene el negocio de las AFP, que nos condena a pensiones miserables y que, en el caso del sector público, entrega 1/3 de la renta de actividad y si eres mujer, la mitad de eso. Entonces, nos parece vergonzoso desde ese punto de vista», sentencia.

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: ANEF, Entrevista, José Pérez

Diputada Claudia Mix En La Fontana y propuesta constitucional: «Si bien consagra el Estado social de derecho, la norma lo define como subsidiario, porque otorga a los privados, responsabilidades que deben ser del Estado»

diciembre 12, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

En La Fontana conversamos con la diputada Claudia Mix Jiménez, sobre las expectativas -que tiene muy pocas- respecto de la propuesta constitucional que se vota este domingo 17 de diciembre, y que redactaron los consejeros del Consejo Constitucional. 

Mix es egresada de trabajo social, gestora cultural y militante fundadora del Partido Comunes. Actualmente, es legisladora por el 8º Distrito, Región Metropolitana, ya en dos periodos 2018-2022 y 2022-2026. Fue segunda vicepresidenta de la Cámara de Diputadas y Diputados, desde el 11 de marzo de 2022 al 7 de noviembre del ño pasado.

La parlamentaria frenteamplista tiene clara su presencia y la manifiesta en la siguiente entrevista.

-Qué opina de la labor que llevó a cabo el Consejo Constitucional en este segundo proceso constitucional?

-Nunca tuve expectativas respecto a su resultado. Siempre supimos que era muy difícil que la extrema derecha quisiera buscar acuerdos. Ellos tenían la mayoría absoluta en el Consejo Constitucional e impusieron sus intereses al los del resto de la ciudadanía. Asimismo, vetaron temas, porque su único interés era imponer sus ideas, que claramente no representan las aspiraciones de la gente. El resultado siempre estuvo definido tanto por la composición del Consejo, como por la falta de voluntad política del mismo. Producto de ello, el texto emanado representa solo a la extrema derecha y presenta, además, una serie de fallas estructurales y trabas para su modificación.

-¿No se respetaron las recomendaciones de los expertos, tampoco los 12 cuerdos y primaron los intereses ideológicos?

-La comisión de expertos emitió más de 600 recomendaciones al Consejo Constitucional, objetando vulneraciones del texto aprobado por el Consejo a los llamados bordes constitucionales, que son los 12 acuerdos que servirían como base al trabajo que se debía realizar; estos constituían los principios básicos sobre los cuales se tenía que redactar la Constitución. De esas 600 recomendaciones, solo un número muy menor, cercano a 100, fueron acogidas y en su mayoría se referían a errores formales. Por eso, ni siquiera la Comisión de Expertos aprueba este texto.

«Este texto constitucional no responde a las necesidades sociales y atenta gravemente contra derechos ciudadanos adquiridos tras años de lucha», dice Mix En La Fontana.

-El artículo 1º establece que “El Estado de Chile es social y democrático de derecho”, ¿Cree Usted que esa frase es más bien declarativa y que, por el contrario, reivindica el Estado Subsidiario?

-Hay que distinguir entre la forma y el contenido del artículo. Sin bien, reconoce la existencia de un Estado social y democrático de derecho, después define un Estado Subsidiario, cuando dice que “promueve el desarrollo progresivo de los derechos sociales, con sujeción al principio de responsabilidad fiscal y a través de instituciones estatales y privadas”. Si bien consagra el Estado social de derecho, la norma lo define como subsidiario, porque otorga a los privados, responsabilidades que deben ser del Estado. En la práctica, deja las cosas tal y como están.

-¿Existe un retroceso en cuanto los derechos adquiridos de los ciudadanos?, ¿Ve mermados algunos?

-Por supuesto, esta propuesta no solo no responde a las expectativas de la sociedad, sino que atenta contra derechos ya adquiridos por la ciudadanía. Por ejemplo, respecto al derecho a la vida, que puede terminar con el derecho al aborto en tres causales, que tanto tiempo y dolor le tomó conquistar a las mujeres. Los republicanos han anunciado públicamente que, de aprobarse su texto, intentarán terminar con la esta ley (…) La objeción de conciencia que plantea el texto, es el derecho de una persona a incumplir la ley, supone que las empresas tienen conciencia y que, por lo tanto, pueden negarse a realizar un aborto. Lo mismo puede ocurrir con la entrega de la píldora del día después y con los colegios, que podrían discriminar a hijos de padres separados, adolescentes embarazadas o de alguna disidencia. Otros artículos impiden ampliar derechos laborales, como por ejemplo el derecho a huelga, no asegura el agua como un bien público y protegen a las AFP y las Isapres. No asegura la calidad de la educación ni de la salud, debilitando el rol de los ministerios en cuestión (…) La ultraderecha sobrepasó los límites de lo que debía abordar la Constitución, para asegurar políticas públicas afines a sus intereses, dificultando además el debate democrático.

-¿Se inclina Usted por la opción “En Contra”, como lo han señalado algunos partidos oficialistas?

-Sin duda, mi voto es “En Contra”.

-¿Cuál sería su llamado a la ciudadanía, de cara al plebiscito de salida del próximo domingo?

-Mi llamado es a que las personas se informen, que lean la propuesta o, al menos, lo que aparece en la prensa, que conversen, para que voten en conciencia. Este texto constitucional no responde a las necesidades sociales y atenta gravemente contra derechos ciudadanos adquiridos tras años de lucha. Aprobarlo sería retroceder y cerrar la posibilidad de avanzar mediante modificaciones, ya que los quórums serían mucho más difíciles de conseguir. Votar En Contra es más seguro. //ELF

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Claudia Mix, Comunes, Entrevista, Proceso Constituyente

Sociólogo Juan Claudio Reyes En La Fontana: «La única manera de disminuir la posibilidad de un nuevo estallido social (…) es avanzar hacia condiciones de mayor equidad»

diciembre 11, 2023 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Hablamos En La Fontana con un especialista DC en materias sociales para que analice cómo ve a Chile, a una semana del plebiscito de salida del texto constitucional propuesto en Proceso Constituyente. También se le consulta acerca de por qué como país estamos tan divididos.

Se trata de Juan Claudio Reyes, quien ahonda en este fenómeno de polarización que azota a la sociedad chilena.

Reyes es licenciado en sociología de la Universidad de Chile. La secundaria la realizó en Liceo J.V. Lastarria y se considera progresista y liberal. Es consultor independiente en materias de desarrollo local y educación pública. Por otro lado, es asesor de la Bancada de Diputados DC y director de TEAM Consultores Asociados.

Responde, en consecuencia, las siguientes preguntas:

-¿Por qué cree que la sociedad chilena está tan polarizada?, ¿Esto lo aprecia desde octubre de 2019 o de antes?

-Todas las sociedades, especialmente las menos desarrolladas, viven procesos de cierta polarización, en la medida que las aspiraciones, legítimas, de las grandes mayorías no logran ser resueltas por la institucionalidad del Estado.
Ello ocurrió en Chile y, lo que hubo en octubre de 2019 es la manifestación de ello. No es inusual, más bien es esperable, en la medida que pasan muchos años en que, esos sectores, reciben promesas que no se cumplen, en una medida importante. Pero lo ocurrido ese octubre, no puede ser entendido como el inicio de la polarización, sino como la manifestación más visible de un tema acumulado por años.

-¿Esto es culpa de la clase política y los partidos o también tiene culpa de esto la elite económica de Chile?

-Supongo que al decir la “clase política” te refieres al ejercicio de los roles propios de la institucionalidad política. Dicho esto y, en relación con la primera pregunta, el descontento social tiene las causas anotadas. Pero, por cierto, además, en ese descontento mayor, acompañan fuertemente los dueños del capital, o “élite económica” que, particularmente en Chile, no hacen ningún esfuerzo por resolver las malas condiciones, muy extremas, de acceso a los beneficios del desarrollo (salario mínimo; horarios de trabajo; acceso a incentivos por logros de las empresas, etc.). Y eso, cada cierto tiempo, inevitablemente ayudará a el aumento de la movilización social, en contra de un sistema que mantiene con muy poca variación, las condiciones de inequidad, en las que vive la mayoría, en relación a esa élite.

-¿Usted cree que esta polarización podría derivar en un nuevo estallido social?

-Sin ninguna duda. La única manera de disminuir la posibilidad de que estos fenómenos se produzcan, tiene que ver con la capacidad de que los diferentes actores sociales acuerden -lo que no se ve muy próximo-, avanzar hacia condiciones de mayor equidad, para quienes viven de salarios muy precarios, en barrios muy distintos a los que dominan social y económicamente.

-¿La reducción de las desigualdades sociales podría incidir en que se reduzca esta polarización?

-Eso, es exactamente lo que ha ocurrido en los países más desarrollados. Si las personas y las familias, incluso las que carecen de mayores estudios o permanecen en zonas rurales, perciben que con sus ingresos pueden tener una vida digna, donde pueden constituir familias que vean mayores perspectivas de desarrollo, por cierto, los fenómenos de polarización se reducen.

«El futuro cercano seguirá siendo complejo. Por una parte, porque quienes se han refugiado, por más de 40 años, en una Constitución que les asegura el resguardo de sus privilegios y que, ahora han intentado (supongo que sin éxito), construir una propuesta aún más regresiva, no tendrán, como lo han demostrado hasta aquí, de avanzar en la construcción de una sociedad mas justa», dice En La Fontana.

-¿Luego del plebiscito de salida, cómo cree que la sociedad chilena se pueda reunificar para un gran acuerdo nacional en materias de seguridad, salud, pensiones, educación, etc.?

-No es fácil. Por ejemplo, en materia de pensiones. No es posible, en el mundo, encontrar un negocio donde los que ponen la plata (en este caso los trabajadores), pierdan mucho y tengan jubilaciones que los condenan a vivir sus últimos años en la pobreza, mientras que los que administran ese capital (los dueños de las AFP) gana miles de millones de pesos al año, administrando los fondos de los trabajadores.

-¿Es posible que, de mantenerse esas condiciones, se puedan construir “grandes acuerdos”?

-Muy difícil. ¿Es posible construir acuerdos en educación, cuando lo que reciben los colegios públicos, incluyendo todos los programas de apoyo, sea del orden de los 140 mil pesos mensuales por estudiantes pero, solo se paga por asistencia, lo que implica alrededor de un 20% menos, mientras que en los colegios particulares, ese monto llega a ser hasta 10 veces más? Lo mismo ocurre en salud. El 16% que está en ISAPRES recibe una atención absolutamente distinta y de demasiada menor calidad que el 84% restante. Así, estos “grandes acuerdos”, no parecen fáciles de alcanzar.

-Finalmente, ¿Cómo aprecia el futuro de Chile con esta polarización desatada, con un Congreso atomizado al haber tantos partidos políticos y la incapacidad de la clase política de llegar a acuerdos?

-El futuro cercano seguirá siendo complejo. Por una parte, porque quienes se han refugiado, por más de 40 años, en una Constitución que les asegura el resguardo de sus privilegios y que, ahora han intentado (supongo que sin éxito), construir una propuesta aún más regresiva, no tendrán, como lo han demostrado hasta aquí, de avanzar en la construcción de una sociedad mas justa. Lo del Congreso, es la expresión de la democracia, que siempre es mejor respetar y, por cierto, siempre va a a ser deseable que quienes ocupan roles destacados en las diversas instituciones del Estado, puedan tener la vocación de llegar a acuerdos, por el bien del país. Sin embargo, ello no se ve muy factible en el corto plazo. //ELF

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Democracia Cristiana, Entrevista, Juan Claudio Reyes, Nota

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