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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Opinión

Sondeo constituyente En La Fontana: Tres dirigentes políticos opinan sobre cómo anhelan una nueva constitución para Chile

septiembre 17, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

En La Fontana realizamos un sondeo ciudadano a dirigentes políticos, ciudadanos, militantes de partidos, sociólogos, abogados, entre otros. Nos dirigimos a ellos, como medio de comunicación online, para conocer sus anhelos y expectativas respecto de lo que será la Nueva Constitución para Chile.

⛔En ese marco, realizamos un sondeo de tres preguntas- a modo encuesta- para saber la opinión de la ciudadanía respecto del plebiscito del 25 de octubre. Solo indicamos por su nombre a los consultados, sin mencionar cargo ni partido.

Por todo lo anterior, agradecemos En La Fontana la participación y opinión de cada uno de los lectores y seguidores de nuestro portal web, en este cuestionario de cara a lo que será un momento histórico en Chile.

⭕❔Estas son las preguntas que realizamos:

1. ¿Cuáles son los 3 temas más relevantes que deberían estar en la Nueva Constitución?

-Laura Albornoz:

«Reconocer el Estado social de derecho, para asumir ciertos derechos esenciales y así otorgarle dignidad a todas las personas en materia de vivienda, salud, educación, trabajo digno y medio ambiente».

-Karina Delfino:

«Una nueva Constitución tiene que asegurar un Estado social y democrático de derechos. Hoy, lo que se resguarda en la actual constitución es más bien un Estado Subsidiario y no de derechos. Entonces, creemos que la Nueva Constitución tiene que resguardar derechos sociales mínimos. Como el derecho a la salud, educación, vivienda digna, entre otros».

-Fuad Chahín:

«La lógica de distribución del poder, definir régimen de gobierno y rol del Estado, y los derechos sociales, viendo cómo los garantizamos (…) Debemos discutir esencialmente la distribución del poder. Hay que distribuir más poder a los territorios y a los ciudadanos, a través de consagrar el derecho a la participación ciudadana con el fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil, y dar más facultades a los territorios mediante la descentralización. Por otro lado, es importante determinar cómo vamos a consagrar y garantizar los derechos sociales, como la salud, la educación y la previsión, como derechos garantizados desde el punto de vista del acceso y la calidad», comenta.

Y agrega: «Es muy importante ver el reconocimiento constitucional de los pueblos originarios, con sus derechos colectivos. Ver también el tema del estado jurídico del agua. Creo que eso es fundamental, y ver los recursos naturales en general, respecto de cuál va a ser su estado jurídico. Yo creo que hay que establecer que el agua es un bien nacional de uso público, para su acceso como derecho garantizado. Y hay que definir el rol del Estado. Hay que pasar de un Estado subsidiario, a un Estado solidario que tenga una mayor cantidad de injerencia para poder lograr el bien común, que tiene que ser el objetivo del Estado. Esos son elementos centrales, pero también hay que discutir el régimen de Gobierno, pasando a un sistema semipresidencial. Además, hay que discutir la incorporación de nuevas instituciones. Soy partidario de incorporar al Defensor Ciudadano en la constitución política. Esos serían los temas esenciales».

2. ¿Cuál es el rol que debería jugar el Estado chileno, en estos tres temas señalados?

-Laura Albornoz:

«Creo que el Estado debe asegurar la explotación de empresas del estado de los recursos naturales que le pertenecen a Chile al menos en un 70% (…) El agua como bien común que debe ser garantizado y gestionado por el Estado para asegurar el acceso de todas las personas».

-Karina Delfino:

«Insisto, que hay que pasar del Estado subsidiario que existe hoy en día, a un Estado social de derechos para que finalmente el Estado se vea fortalecido y no reducido, porque lo que hoy opera es que el Estado interviene solo cuando el privado no puede hacerlo. En ese marco, creo que es importante que el Estado tenga mayor participación en la sociedad chilena», dice.

Y añade: «Un tema primordial es la igualdad de género, pensando en una constitución que sea derechamente feminista y que ponga en el centro la igualdad entre hombres y mujeres».

-Fuad Chahín:

«Nosotros queremos un Estado garante y solidario. Que tenga la capacidad de garantizar derechos sociales, o que sea capaz de poder regular adecuadamente el mercado y corregir sus distorsiones. Para eso, el Estado tiene que ser más fuerte, pero también más eficiente, más descentralizado y más participativo».

3. ¿Cuáles son los 3 temas que rescataría de la Constitución del 80′ y de qué manera se deberían incluir?

-Laura Albornoz: 

«Mantendría y profundizaría la protección de la familia, la igualdad entre mujeres y hombres, privacidad del hogar y la protección a la honra de las personas».

-Karina Delfino:

«Más que los tres temas que rescataría, yo creo que nuestro país tiene una tradición democrática larga. En los últimos años también hemos tenido algunos inconvenientes, pero finalmente somos un país democrático. Es importante que la democracia se siga resguardando en esta nueva constitución. Que existan más mecanismos democráticos también acorde a los nuevos tiempos; y el proceso constituyente es un tiempo de reencuentro, de diálogos y reflexiones a nivel de sociedad que es una gran oportunidad finalmente», asevera.

Y añade: «No sé si hay que rescatar algo de la constitución del 80`. Es lo que nos rigió hasta ahora, y que nos impidió hacer muchos cambios. Y hoy estamos en un proceso que nos ayudará a construir un Chile mejor».

-Fuad Chahín:

«Rescataría las acciones legales de protección y amparo, que hay que perfeccionarlas, pero me parece bien que estén acogidas a la constitución del 80`. También los derechos fundamentales que están en el artículo N° 19. Eso es perfectible. También hay temas importantes como la autonomía del Banco Central, porque es una garantía que el manejo de la política pública monetaria esté independiente del Gobierno de turno, y eso es un buen elemento que se puede rescatar de la constitución que nos rige».//ELF

Publicado en: Notas, Politica, Sin categoría Etiquetado como: #Apruebo, 25 de octubre, ciudadanía, Encuesta, Fuad Chahín, Gabriela Flores, Manuel Gallardo, Opinión, Plebiscito constituyente, Proceso Constituyente, Sondeo

A propósito de los dichos del Presidente Piñera e inadmisibilidad de proyectos de ley

junio 23, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Francisco Huenchumilla

Senador DC

El Presidente de la República una vez más, dando cuenta de la incontinencia verbal que le caracteriza, sale a la palestra nuevamente, esta vez para denunciar a los parlamentarios que presentan proyectos de ley inconstitucionales invadiendo la esfera de competencia privativa del Ejecutivo, trayendo a colación conceptos jurídicos respecto del estado de derecho ( sobre el cual hay un amplio consenso a lo largo de nuestra historia republicana), y como colofón, señala que en los próximos días convocará a una serie de personajes, probablemente de su círculo social, con el objeto de perfeccionar los procedimientos en virtud del cual el Congreso determina la admisibilidad o inadmisibilidad de las mociones de diputados o senadores.

Es decir, el Presidente y su círculo de asesores detecta un problema, con las mociones supuestamente inadmisibles por inconstitucionales, y de ahí deriva que tiene con el Congreso un problema de naturaleza jurídica y eso explica la conformación de un grupo de abogados para resolver el problema. Si hay una materia que está ampliamente regulada en nuestro ordenamiento es precisamente ésta, como que hay normas al respecto en la Constitución, en la Lay Orgánica del Congreso y en los Reglamentos de las respectivas Corporaciones; y además por vicios en la tramitación de las leyes puede recurrir en ultima instancia al Tribunal Constitucional (instancia de singular simpatía para un gobierno de derecha).

Se equivoca una vez más el Presidente. El problema que tiene con el Congreso, a propósito de estas mociones supuestamente inadmisibles, es de naturaleza política y no jurídica, como lo plantea en su intervención.
¿Se ha preguntado el Presidente y sus asesores por qué en este escenario de crisis han proliferado distintas mociones parlamentarias, algunas de las cuales pudieran ser discutibles desde el punto de vista de quién tiene la iniciativa de ley? Esta es la pregunta que debería responderse y no presumir equivocadamente que de un tiempo a esta parte los parlamentarios se olvidaron que existe una Constitución.

Esto sucedió porque los parlamentarios vinieron a llenar un vació que el Gobierno no vio o no quiso ver respecto de las necesidades de la gente mas vulnerable; el gobierno falló en el diagnostico de aquello que era necesario hacer y cuando los parlamentarios llenaron ese vacío no halló nada mejor respuesta que atrincherarse en cuestiones formales señalando que aquellos no tenían facultades para inmiscuirse en esas materias, en vez de que, de buena fe, lo hubiera visto como una oportunidad política para buscar los acuerdos que después, tardíamente, tuvo que aceptar, y no haberse enfrascado en una política del goteo que tuvo que abandonar por ineficiente, dándose cuenta, después de estos tropiezos, que el mejor camino posible, sobre todo en situación de crisis, es el dialogo, es la política en su mejor acepción.

Y lo más lamentable que esto ocurre, a poco mas de una semana de haberse firmado un Acuerdo para enfrentar la emergencia, por lo cual uno pudiera haber esperado que esa metodología virtuosa hubiera sido el inicio de una manera diferente de relacionarse del Gobierno con la oposición, dejando atrás la estrategia del “goteo” y del “pirquineo” que le podrán dar rédito en el corto plazo y en el área chica, pero que no sirven para una política de Estado sobre todo en la crítica situación que como país estamos viviendo.

Con grandeza, el Presidente de la República, en vez de convocar a sus amigos, debería instruir a sus Ministros de hacer Política, así con mayúscula, y sentarse a dialogar con los parlamentarios y sus mociones, y buscar los acuerdos para superar los problemas formales y dar una respuesta a las necesidades de la gente que es, en definitiva, lo único que importa. Los parlamentarios saben de razones pero para ello el gobierno tiene que hacer su trabajo. Esto requiere generosidad, buena fe, sentido de estado, y por supuesto, gestión política.//ELF

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: Bancada DC, columna, Columnas, Columnista, combate del coronavirus, Comentario, congresista, Coronavirus, Francisco Huenchumilla, legislador, Opinión, parlamentario, Senador

No podemos abandonar a la gente: Hambre en Chile

junio 11, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Pablo Santander Acevedo
Ingeniero Civil Químico y Magister(c) Gestión integrada Medioambiente y RSE

En marzo de este año 2020, la Organización para la cooperación y el desarrollo económico, publicó un estudio titulado ¿Como es la vida en Chile?, en este documento indica que el 53% de los chilenos está en riesgo de caer en la pobreza si no recibe ingresos durante tres meses, esto demuestra el nivel de vulnerabilidad económica que existe en las familias de nuestro país, cabe destacar que de los 28 países OCDE que cuentan con este dato estadístico, Chile ocupa el quinto lugar dentro de los más altos niveles de riesgo y esta pandemia por Covid-19 ha dejado en evidencia que lo indicado en el estudio no está lejos de la realidad.

No he podido quedar indiferente ante la necesidad de la gente, vivo en la comuna de Villa alemana en Chile y conformamos un equipo de trabajo, para poder llevar alimento a familias que en este momento están necesitando una mano, estamos realizando una campaña, la cual nos ha permitido en la primera semana entregar 120 almuerzos a 2 juntas de vecinos y, la semana de este lunes 8 de junio logramos llegar a los 400 almuerzos en 10 juntas de vecinos, en esta labor ha sido fundamental el apoyo de las y los dirigentes sociales, sin ellos no sería posible llegar con mayor facilidad a quienes realmente más lo necesitan.

Son ellos dirigentes sociales, quienes en verdad conocen la realidad que se vive en sus territorios, situación que ya lo advertía nuestra Diputada Carolina Marzán, quien en una entrevista realizada hace unos días, indicaba: “Sumemos a organizaciones sociales, porque tienen un diagnóstico certero de lo que está sucediendo en sus comunidades”, refiriéndose a cómo debemos enfrentar de mejor manera la pandemia actual, claramente ha sido y es necesario sumarlos a esta causa.

Es fuerte ver cuando llegan adultos mayores, con vergüenza y los ojos rojos de pena y rabia acumulada, de llanto contenido, por no tener recursos para llevar un plato de comida a su hogar, diciendo «Vengo a humillarme» cuando llegan a recibir un plato de almuerzo solidario, por supuesto que no es humillación nunca y menos en un momento como este, recurrir a la ayuda cuando no se tiene, esta pandemia solo debe sacar lo mejor de nosotros, más humanidad y solidaridad.

Sin embargo, se entiende la impotencia la gente, por eso la indignación ante esta situación debe transformarse en acción, nuestra iniciativa de comedor solidario claramente no va a solucionar el problema en toda la comuna, ni en el país o en el mundo, pero tengo la convicción de que pequeñas acciones unidas pueden generar grandes cambios, y ya lo estamos viendo cuando dos de las juntas de vecinos donde comenzamos, están realizando su propio comedor en los días en que nosotros no podemos acudir, precisamente es esta actitud la que queremos motivar.

He sido testigo de que la comunidad en nuestro país se está organizando de forma solidaria implementando ollas comunes, iniciativas muy valiosas que debemos apoyar, pero que no deberían ser necesarias si tuviéramos un modelo económico, social y medioambiental más equilibrado, como ejemplo de esto, Chile está tercero dentro de los países más desiguales de la OCDE, con un coeficiente de Gini de 0.46, por todos estos motivos es que el estado debe tomar un rol protagónico, para proteger a las personas y sus vidas, es un deber y una prioridad en esta situación de pandemia actual.

¿Realmente podemos dormir bien mientras la gente, niños, niñas y adultos mayores están pasando hambre?

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: columna, Columnista, Coronavirus, COVID19, Opinión, Pablo Santander

Hacia dónde debe ir la Democracia Cristiana

mayo 10, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Ernesto Moreno y Carlos Eduardo Mena

Camaradas DC

Los camaradas Jorge Burgos e Ignacio Walker, han recientemente dado a conocer un artículo en el que plantean algunas tesis acerca de lo que a juicio de ellos debería ser el rol y la estrategia política de la DC en los próximos tiempos.

Dentro de lo que nos parece un legítimo y deseable debate, nos hemos permitido entregar algunas consideraciones y discrepancias con dichas tesis, las que quisiéramos expresar en los siguientes puntos:

1- Los camaradas Burgos y Walker han planteado que la democracia cristiana debe perfilarse como un partido de centro reformista, en que la DC debe ser una minoría dirimente y no subordinada y todo esto, dentro de lo que ellos denominan la hora de la diversidad y no de la unidad.

Creemos que estamos en un caso evidente de voluntarismo político en que se confunden lo que nos gustaría que las cosas fueran con lo que realmente son.

En efecto, los partidos políticos se constituyen en una dinámica tensión entre aquellos que ponen el énfasis en los intereses más que en los valores y entre aquellos que están básicamente por conservar la sociedad tal cual es y los que quieren transformarla. La democracia cristiana nació a la vida política para impulsar valores y para transformar la sociedad y hacerla más democrática y justa.

En este sentido, lo planteado por Burgos y Walker en las primeras líneas del escrito en cuanto a que “cada partido tiene que aparecer frente a su electorado y al país, como lo que es realmente”, agregando que “Solo desde esa posición será posible construir caminos de convergencia desde la coherencia y no del mero oportunismo electoral”, nos parece acertada, pero, lamentablemente, dicha frase no termina por profundizarse o al menos especificarse un poco más en lo que es y/o la razón de ser de la DC. Esto nos parece esencial, ya que de ello se deriva el componente fundamental para responder a cualquier duda o deseo acerca de la” posición y clasificación” de la DC en el ámbito político.

Estamos absolutamente convencidos de que la DC chilena consta de un conjunto de valores y un cuerpo doctrinal, los que acorde con cada realidad y momento histórico, nos llevan a definir y optar por el logro de determinados objetivos en lo político, socio-cultural y económico, lo que constituye lo esencial de nuestra ideología y proyecto de sociedad.

A partir de esta matriz doctrinal e ideológica y en una perspectiva del corto y mediano plazo, los demócratas

cristianos debemos cuestionar y oponernos a un orden social que contiene flagrantes injusticias sociales como son la extrema desigualdad y una agresiva concentración de la riqueza; tenemos que comprometernos por cambiar la actual constitución y, sobre todo, proponer que en el nuevo texto constitucional los derechos sociales, económicos y culturales participen en condición de verdaderos derechos, a la vez de garantizar la propiedad pública de los recursos naturales del país; debemos también implementar un nuevo sistema previsional solidario y digno; debemos apoyar el establecimiento de una renta universal básica para que muchos chilenos pueden vivir su cuarentena y el período post-pandemia en paz; implementar una nueva política impositiva, definitiva y claramente progresiva para el porcentaje de la población de mayores ingresos.

Son precisamente estas opciones, entre otras, y las acciones que se deriven de ello y no nuestros deseos u opciones individuales, las que dilucidarán ante el país el rol que la DC jugará en los próximos meses y años, así como también lo que nos llevará a encontrar más naturalmente las posibles alianzas o unidades (unidades en la diversidad) con otras fuerzas políticas y así darle un gobierno a Chile que implemente las necesarias e impostergables transformaciones que nuestra sociedad demanda.

2- Hay una cierta tendencia mecanicista y error en parte del análisis del texto en comento, particularmente en la identificación clases sociales- partidos. La actual sociedad chilena ha alcanzado una suficiente complejidad que hace que dicha identificación entre partidos políticos y clases sociales sea algo más que discutible. Los partidos no representan necesariamente clases medias, altas o trabajadoras y actualmente se habla incluso de más de una clase media. Por lo tanto, querer patentar que la democracia cristiana representa a las clases medias y que las opciones más progresistas del partido pueden llevar a que ellas se identifiquen con la derecha, no corresponde a la realidad.

Asimismo, es evidente que las adscripciones partidistas de la sociedad cada vez son menos claras, y por tanto, no se puede hablar de centro izquierda o derecha, porque dichas categorías no necesariamente expresan la diversidad y heterogeneidad socio-política de la sociedad, lo que está demostrado con el hecho de que la votación de Michelle Bachelet no fue solamente de izquierda y tampoco fue sólo de derecha la votación de Sebastián Piñera.

Adicionalmente, hay que destacar que la representación política esta severamente cuestionada y los ciudadanos no se sienten representados ni por los partidos ni por las instituciones. Este es un fenómeno mundial y todas las encuestas así lo demuestran.

En el Chile de hoy, esta crisis de representación se deriva de muchos factores pero, los principales tienen que ver con la falta de confianza de la ciudadanía en la política de los partidos y la corrupción que ha afectado de manera generalizada a las instituciones. Si no se toma en cuenta esta situación y se cree que la política del partido podrá volver después de la pandemia como si no hubiese ocurrido nada en el país, especialmente después dl 18 de octubre, es no querer hacerse cargo de esta nueva realidad.

3- Explicar el triunfo de Piñera en la última elección presidencial por los votos que se fueron de los independientes y del centro a la derecha, además de lo ya señalado en el punto anterior, nos parece, con todo respeto, un análisis muy simplista y metodológicamente incorrecto. El tema trasciende sin dudas estas reflexiones, pero convengamos en que se trata de un típico caso de mutlicausalidad con presencia de variados factores y variables. Baste recordar la crisis transversal del mundo político por los vículos dinero-politica, en los que los partidos de gobierno aparecieron claramente comprometidos; la mala comunicación e información acerca de las significativas transformaciones del gobierno de Michelle Bachelet, más allá de sus errores; la falta de asertividad y claridad de los partidos de la coalición oficialista para apoyar algunos proyectos emblemáticos de ese gobierno, en lo que la DC no paso desapercibida desde el primer momento; el suceso Caval; el espectáculo dado por el PS y la propia DC en las nominaciones internas de sus pre-candidaturas presidenciales, en fin, por último algo que uds. deben saber en cuanto que en una votación de solo el 48% del padrón electoral, en medio de un gran desinterés por la política y con una alta volatividad del voto ciudadano, cualquier elección consta con una caja de sorpresa o una inclinación en un sentido u otro no siempre posible de estimar.

4- Se observa una contradicción fundamental del artículo que afecta a lo medular de las tesis de los autores, lo que queda de manifiesto al contrastar las dos afirmaciones más emblemáticas del texto con la conclusión del mismo. El sostener que “esta no es la hora de la unidad de la oposición, sino de la diferenciación” y la aspiración que “ la DC sea una minoría dirimente y no una minoría subordinada”, se torna confuso y claramente contradictorio al concluir con un no disimulado llamado a un proceso de convergencia, en los hechos a una posible unidad, con otras fuerzas políticas (social cristianos, social demócratas, socialistas democráticos y social liberales) ¿Qué hace la diferencia entre este grupo de partidos de oposición y otros con los que se podría converger ?; ¿A partir de qué expediente o circunstancias, salvo cierto prejuicio, la DC sería en esta agrupación una minoría dirimente y no una minoría subordinada?

5- La democracia cristiana debe promover e impulsar coaliciones estables de gobierno que tengan acuerdos programáticos claros y directamente relacionados con los cambios que son necesarios en nuestra sociedad. Ello debe plasmarse en un nuevo pacto social que tenga básicamente los siguientes componentes, algunos de los cuales ya fueron mencionados: 1) llevar a término en el corto y mediano plazo el proceso constituyente, con dos objetivos esenciales entre otros: que los derechos sociales, económicos y culturales participen en condición de verdaderos derechos, estableciéndose como disposiciones constitucionales de principio y que el nuevo texto constitucional garantice la propiedad pública de los recursos naturales del país 2- perfeccionar la democracia como forma de vida y mecanismos de solución de conflictos promoviendo una cada vez mayor interacción entre todos los actores de la sociedad para abordar problemas no solamente nacionales sino globales, impulsando políticas públicas ojalá consensuadas entre los diversos actores.

Esto va a requerir un perfeccionamiento de la democracia para otorgarle más poder a los ciudadanos y complementar de esta manera la democracia representativa con una democracia participativa y deliberativa, estableciendo mecanismos tales como la rendición de cuentas, plebiscitos sobre temas fundamentales, términos anticipados de mandatos etcétera.

Promover la disminución de las viejas y nuevas desigualdades en la sociedad chilena. Entre éstas nos parecen especialmente significativas las inequidades entre las regiones, y entre comunas dentro de las regiones, así como las desigualdades de vida al interior de las ciudades que tienen que ver, con la seguridad ciudadana, el acceso al transporte público y el derecho a vivir en ciudades no contaminadas //ELF

Publicado en: Columnas Etiquetado como: columna, Columnista, Coronavirus, Ernesto Moreno, Opinión, sociólogo

¿La economía por sobre la vida, o decisiones erráticas?

abril 21, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Iván Flores 

Diputado DC

Expresidente de la Cámara de Diputados

Diversas autoridades hemos venido insistiendo en las medidas básicas que deben ser tomadas para la prevención y el control de esta enfermedad. Respecto de las políticas de Gobierno, hemos insistido desde el comienzo de la pandemia en la necesidad de equipar a los trabajadores de la salud y que estén debidamente protegidos cuando se iniciare el brote. Fuimos “majaderos” en la necesidad de un diagnóstico nacional claro que permita solventar las deficiencias de un sistema de salud pública que ya no era capaz de atender al país desde antes del estallido social. Por esa razón, en febrero dijimos que esta pandemia debía ocuparnos en hacer fuertes, urgentes e indispensables inversiones para preparar al sistema de salud.

Como segundo pilar, a través de todos los medios posibles, hemos insistido reiteradamente en el autocuidado de la comunidad. Es irreemplazable, como medida de protección, el comportamiento individual en términos de autocuidado y responsabilidad, ya sea el distanciamiento social, cubrir nariz y boca usando mascarillas y lavar frecuentemente y a conciencia las manos, además de protegerlas con guantes si fuere necesario.

Por ellos, me resulta incomprensible o errático por decir lo menos, los anuncios que ha hecho el Presidente de la República sobre el regreso de los funcionarios públicos al trabajo presencial, dado que los servicios están funcionando correctamente con turnos. Por otro lado, tampoco se entiende abrir los grandes centros comerciales, cuando fueron ellos los primeros en ser cerrados debido a la concentración de personas que estos complejos generan.

Esta medida injustificada va en sentido contrario de lo que se había venido buscando proteger, y esto es la salud de las personas, mediante la disminución del coeficiente de choque entre unos y otros.

Una cosa es asegurar el abastecimiento mediante el comercio estratégico, la protección del empleo, y ayudar trabajadores de cuenta propia que deben recibir el apoyo del Estado en pandemia, y otra cosa es reabrir los grandes centros comerciales como si fuese un período normal.

La medida muestra una incoherencia y colisión de estrategias contrarias. Mientras el Gobierno no exhiba antecedentes claros que justifiquen esta medida, todo indica que se ha cometido un nuevo gran error que podría llegar a ser mortal para algunas personas. El mensaje al Gobierno entonces es a que reconozcan el error y se continúe con el cuidado de las personas como primera necesidad nacional.

Publicado en: Columnas Etiquetado como: columna, Columnista, diputado, Iván Flores, Opinión, parlamentario

Semana Santa de rodillas frente al espejo: Un reencuentro con la fe

abril 7, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Jorge Lindemann S.

Profesor de Estado
Militante DC

La Semana Santa es, para nosotros los golpeados y avergonzados católicos y para todos los amigos y amigas fraternales, un espacio de tiempo de reposo e introspección y la acción. Primero, el de continuar siendo agentes de cambios y testimonio de humanidad viva, no solo con los que comparto este poco prestigiado dogma de fe, sino para todas las personas de buena voluntad que son y viven con nuestro prójimo o nuestros » legítimos otros».

En este tiempo de pandemia o pestes democráticas, es tiempo que debe servir más que nunca, para hacer revisión del vivir y el actuar, siendo partícipes y promotores de grandes liberaciones del pueblo y de perversiones sociales, que según la historia son momentos de nacimiento de una gran fuerza revolucionaria, para toda la sociedad, las culturas, los dogmas petreos y nuestras conductas, como lo fueron en su época la Peste Bubónica y la Gripe Española; en que se generaron grandes y profundos cambios, radicales movimientis sociales y que permitió a la humanidad y las estructuras societarias de la época reconocer la de una vez la dignidad humana, la urgente cuestión social, la evangélica caridad, el desarrollo de vivencia más justas y consideradas frente al dolor, la condición y miserias humana y la ignorancia.

Esas plagas hicieron que la dominante y omnipotente iglesia católica pierdiera su imágen monárquica, mágica, culpadora y poderosa. El pueblo cristiano se reveló frente a la ausencia de ese Dios castigador, culpable de los signos de muerte y dolor. Los aterrorizó los jinetes del mal, el miedo a lo desconocido y al horror del fin.

Se derrumbó toda la estructura social, sus verdades absolutas, «la tierra prometida» y sus paradigmas absolutistas.

Pasaron los años y nuevamente nos sorprende la fragilidad, la insignificancia de la realidad, el dolor, el miedo y pavor de una pandemia que nos paraliza, y una sociedad que se desafía a sí misma y se muestra impávida, en que se desnuda la injusticia, la discriminación, los poderes fácticos absolutos y que termina por dejar a la iglesia católica en una vergonzosa evidencia de lo lejana que ha estado de su doctrina y por ende del ser humano.

En las antiguas pandemias la rebelión social puso todos los sistemas de gobierno y absolutismos en jaque, en desvaríos, y en una evidente desconfianza en los autodefinidos poderes protectores contra el bien y el mal, una rebeldía que sublima y desahoga en la quema de palacios, castillos y templos religiosos. Su conciencia oculta explotaba buscando el origen de las maldiciones apocalípticas. Huyen como ratas estás curas y monjes; se deconstruye el poder de lo absoluto, la colusión, el desprecio al pacto iglesia-Estado, poder y miedo fundido en un solo verbo.

El remesón de la iglesia católica fue enorme y fuerte, los Papas de los años siguientes se obligan a un proceso de inflexión culposa, de recuperar las verdades y profundidades del evangelio, leer con el alma las profesias reveladas; hasta hoy tratan de descubren lo que siempre fue La Verdad, leyeron las entrelineas de los evangelios, ven el mensaje de la doctrina que ocultaron, del compromiso social, laboral, de los derechos humanos, de la encarnación de la fe en la propuesta de Dios para la justicia, derechos, bienaventuranzas, la amigabilidad con lo natural, de los humanos como obra divina de las artes y toda la cultura, y el conocimiento humano al servicio de todos y no de algunos.

Se inicia un reencuentro con la auténtica fe, la del amor.

En chile recién en los años cincuenta nace un movimiento que recoge los grandes propósitos de está iglesia con propuestas renovadoras, junto a los cambios nace la doctrina demócrata cristiana, con una fuerza social de grandes esperanzas, proyectos liberadores y muchos sueños, en la que le me uní con convicciones que aún mantengo; pero como condición humana también, me sostengo en dudas de pertenencia. Abandonamos principios fundamentales en el camino y caimos en el » lugar común» de los tiempos, en los acomodados pensamientos post modernos, del individualismo, de una cautivadora confianza en un capitalismo desbordado y deshumanizante. Tranzamos la fe por un estado de bienestar impersonal y anónimo, nos olvidamos de la verdadera caridad, la del sermón de la montaña, el anuncio de la buena nueva en comunidad y optamos por el egoísmo del propio confort y la ceguera.

Espero que con esta nueva y no última prueba de la fragilidad del todo, con mucha humildad podamos rehacernos y recuperar nuestra doctrina e influencia clerical que aún nos traiciona.
La DC no cae en su propuesta social solo por si misma, sino que matrimoniada con la iglesia formada por humanos y sus grandes y eternas debilidades.

Nuevamente está humanidad pseudocristiana sucumbió a la atracción mágica del poder, la soberbia, el egoísmo, el legitimado y enmascarado abuso esclavizante de las personas y su vida familiar y su trabajo; en los privilegios y placeres materiales, en las complicidades con la maldad y con la injusticia.

Para los que hemos recibido el mensaje del evangelio y el estar realizando un esfuerzo por comprenderlo, escuchamos y sabemos que es “Él”, Jesús, quien nos llama siempre como obreros, nos convoca a la denuncia, la renuncia y a la acción. Nos lo dice de forma majadera permanentemente. Nos llama al compromiso de ser cristiano como militante de una verdad revolucionaria como la de muchos que nos ha dado la historia del hombre, que siendo agnósticos y ateos o de otras opciones y religiosas repiten y gritan el mismo llamado.

Sabemos que la debilidad es parte nuestra condición humana, que el uso de la fe para manipular y usar al mundo para el beneficio propio y de su elite ha nublado el humanismo.
En esta Semana Santa viviremos nuevamente la pasión, junto con hermanos y hermanas no creyentes, con la más grande fraternidad que podamos construir. Esta vez más dolorosa que otros años; recordaremos los atropellos a la dignidad humana, el calvario de la pobreza, de los presos, los cesantes, los migrantes, los enfermos, etc… Nuevamente veremos a los autonominados «cristianos», los privilegiados de los bienes y los poderes, los que se sienten escogidos a ser invitados a la mesa de Dios según F.Cabral, verán pasar, con su habitual conducta indolente a su cristo de yeso, a adorar sus muchos cristos de fantasía romántica o histórica o de dramaturgias sangrientas y penosas, lacrimosa y chocolateras. Ahora, sin viajes ni turismo, ni misas en la playa, sin banquetes marinos, sin retiros en el barrio alto salvando culpas.

Nosotros, el pueblo de Cristo, viviremos el Cristo vivo, sabemos que hay Pascua (como dicen, saldremos de esta).

No esperemos que los obispos y muchos curas se desvistan de príncipes, ni que se arrepientan de haber gastado fortunas en construir templos ahora vacíos, en vez de hogares de ancianos, ni casas para mujeres agredidas, ni policlínica en sectores populares, ni equipos salvavidas, pues ahí está el Cristo que resusitará, entre el dolor y la esperanza. No hay que esperar que los médicos «católicos» de clínicas privadas colaboren en hospitales públicos, ni que un farmacéutico » católico» no abuse con los precios. No, no será, pero nuevamente renace la ESPERANZA, con todos, nadie queda fuera, para todos y todas.

Que el miedo y la incertidumbre de ahora, el derrumbe de lo seguro, y el desnudo del sistema nos haga rescatar lo bueno. Con es cardad que nace los rincones más profundos de la voluntad humana, no esa que te sacan artificialmente con las mismas herramientas que te la apagaron, la esa » caridad de mercado», rebelate con lo hermoso y bueno que llevamos cada uno de nosotros y nosotras dentro.

¡Felices Pascuas!

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