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Columnas

Chile-Colombia: inquietantes y tóxicas relaciones en nuestra América

noviembre 2, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Jorge Vera Castillo.

Analista político 

Históricas, normales y respetuosas relaciones bilaterales chileno-colombianas han sido distorsionadas, en los contextos regional de América Latina y el Caribe y subregional de Suramérica, durante los dos períodos presidenciales de Sebastián Piñera Echeñique y, con particular énfasis, durante su actual gestión, en pleno desarrollo, desde el 11 de marzo de 2018, lo cual constituye una complejidad estratégica sensible, para tenerla muy en cuenta y que, amerita hacerle un agudizado seguimiento permanente.

El anterior y conocido relacionamiento bipersonal de Piñera con el execrable ex presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, y ahora con el actual, Iván Duque Márquez -“heredero” y súbdito político del anterior-, se ha transformado en un elemento contaminante y perturbador para las referidas relaciones bilaterales, y las decisiones soberanas de la Política Exterior Chilena.

Son públicos los contactos estrechos, personales y políticos del Presidente Piñera, su ex ministro de Defensa (en su segundo período presidencial) y ex senador, Alberto Espina Otero, y su ex ministro de Defensa (en su primer período presidencial), ex senador y ministro de Relaciones Exteriores (en este su segundo período presidencial), Andrés Allamand Zavala, con Uribe Vélez y con su entorno compartimentado, de mayor confianza encriptada, en defensa, información política y seguridad estratégica.

La constatación de esos intrincados vínculos ya se remonta, incluso, con anterioridad a que Piñera iniciara su primer período presidencial, el 11 de marzo de 2010, con la muy publicitada visita que, los tres mencionados, en párrafo precedente, hicieron a ciertos territorios de Colombia, como unos privilegiados invitados de Uribe Vélez, en pleno ejercicio de su segundo mandato presidencial, a mediados de julio de 2008, con toda una exultante logística puesta a disposición, y con traspaso de información acondicionada, y falsa, atentatoria y enjuiciadora, sobre algunos ciudadanos chilenos.

A mayor abundamiento, el ministro Allamand Zavala -que, como es conocido, nunca ocultó sus aspiraciones y deseos de ejercer la cartera ministerial de Relaciones Exteriores-, tuvo y mantiene una aproximación de antigua data con Colombia, ya que su bien ilustrada madre, doña Margarita Zavala Pintos, estuvo encargada de asuntos culturales y de prensa en la Embajada de Chile, en Bogotá, en 1984-1985, por designación del dictador, a través de su entonces ministro en esta esfera, el obediente y sumiso Jaime del Valle Alliende.

En política, y más aún en la Política Exterior, nada es por azar. De allí que, actores, antecedentes, circunstancias, datos, hechos e informaciones, todos concatenados, constituirán una Información Estratégica Procesada (IEP), que siempre será relevante, en perspectiva de Fuentes de Inteligencia, con que debiera contar todo análisis político, que aspire a ser prolijo, responsable, riguroso y serio.

Las actuales relaciones bilaterales de Chile con Colombia no podrían eludir y escapar a lo anterior. Además, realidades colombianas singulares, y trágicas, desde mediados del siglo XX, lo demandan. La condición de Chile como país acompañante, en la consecución de los Acuerdos de Paz de 2016, es algo aleccionador. Ex Presidenta Michelle Bachelet Jeria así lo comprendió. Sus representantes Luis Maira Aguirre y Raúl Vergara Meneses, titular y suplente, prestigiaron al Estado de Chile, en la especie. Diplomacia y solución pacífica de las controversias fueron una contribución invaluable. Y jugaron roles cardinales, como países garantes, la República de Cuba y el Reino de Noruega. A su vez, la República Bolivariana de Venezuela también fue otro leal y valioso país acompañante.

De allí que, complicidades y silencios, desde Chile, su gubernamental Palacio de La Moneda y su Ministerio de Relaciones Exteriores, ante las atroces realidades cotidianas que sufre y vive el pueblo colombiano, tanto urbano como rural, más cruenta y descarnadamente en ese último caso, resultan vergonzantes. Y Sebastián Piñera, en una de sus ya muy depreciadas puestas en escena, el martes 22 de septiembre de 2020, acompañado de los ministros Allamand Zavala y Couve Correa (de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación) -sentados a sana distancia-, tuvo telemáticamente la compañía verbal y visual, en pantalla gigante, del presidente Duque Márquez, con pretexto del anuncio de planes de vacunas para inmunizar de la terrible Covid-19, en unas coincidentes perspectivas.

En ese mismo día, e incluso horas, seguían los asesinatos de líderes sociales y ex combatientes de las FARC-EP, en campos y ciudades del vasto territorio colombiano y, a la vez, se conocían nuevas masacres de grupos de jóvenes, muchachos y muchachas, por parte de los paramilitares, ya nuevamente en destemplado, incontrolado y pleno accionar criminal delictivo. Pero, Piñera y Duque se dedicaron a auto alabarse, bipersonalmente, enfatizando su amistad, risueñamente.

Ahora, Uribe Vélez, estando investigado, agudizaba su conocida astucia sin ética, para recuperar su libertad, después del arresto decretado por la Corte Suprema colombiana, para lo cual no dudó en renunciar a su cargo de senador, el domingo 16 de agosto de 2020. El sábado 9 de octubre logró su objetivo, aunque seguirá denunciado por diversos y graves delitos, como manipulación de testigos, y no ha sido declarado inocente. Sus amigos chilenos, de viajes por territorio colombiano, nada han dicho: mas, seguramente no debieran olvidar privilegiadas atenciones, informaciones y obsequios variados.

El miércoles 7 de octubre de 2020, la ex senadora y ex candidata presidencial de Colombia, Piedad Córdoba Ruiz, enviaba sentida y urgente Carta a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, denunciando: “el asesinato sistemático de jóvenes y adultos, muchos de ellos afrodescendientes, indígenas, estudiantes, campesinos, líderes sociales pertenecientes a familias y comunidades vulnerables, quienes en razón de su condición social y de sus orígenes étnicos han sido victimizados. En los primeros 9 meses del año en curso, van ejecutadas de forma alarmante 61 masacres con cerca de 246 víctimas”. Más: “El pasado mes de agosto fueron ejecutadas 11 masacres con 64 víctimas, que se suman a los asesinatos casi diarios de activistas civiles que luchan por la paz, el medio ambiente, la justicia social y la equidad”. “…el direccionamiento de la muerte en términos étnicos y regionales, toma ya ribetes de etnocidio. Pero en medio de la grave crisis de desequilibrio democrático las masacres han llegado incluso a la capital de la república como pudo evidenciarse tristemente en las luctuosas jornadas del pasado 8 y 9 de septiembre donde violencia policial hoy impune asesinó a discreción 13 ciudadanos y dejó heridos más de 2 centenares.” Y complementó, con: “la ejecución extrajudicial de más de 230 integrantes de la antigua guerrilla de las FARC-EP”.

Este documento fue enviado con copia al Secretario General de la ONU, al mismísimo Iván Duque y a su inefable ministro de Defensa -ex de Relaciones Exteriores- Carlos Holmes Trujillo. Y téngase presente que António Guterres envió al Consejo de Seguridad, su fundado Informe S/2020/943, de viernes 25 de septiembre de 2020, sobre la agravada situación sintetizada, dando cuenta de la “Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia”, en 19 páginas.

Los gobiernos de Piñera y Duque, amparados y cobijados en el injerencista y demonizador “Grupo de Lima”, son transgresores habituales, en particular, de los Compromisos tercero, cuarto y quinto, de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada en la II Cumbre de la CELAC, en La Habana, el 29 de enero de 2014. Como es bien conocido, con el mayor número de 32 Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno asistentes, Piñera fue el último en firmarla, a regañadientes, manifestando variados desprecios, epítetos e interrogantes sobre sus contenidos, significado y utilidad. Pero, fue firmante, por ende, el sentido del honor y la ética de la responsabilidad, lo obligan a cumplirla y respetarla.

Las complicidades de ambos, y la sumisión en diversas temáticas políticas, medio ambientales y de seguridad regional a dictados, objetivos estratégicos y propósitos intervencionistas, con sanciones, de la Administración Trump, y su pícnico mensajero Pompeo, son demostrables e inocultables. Desde nuestra panorámica integracionista, internacionalista, latinoamericanista, nacional, patriótica y popular, es una afrenta a las mejores tradiciones de la Política Exterior Chilena.

En efecto, se trata del grave incumplimiento de los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas, entre otros, el “Fomentar entre las naciones relaciones de amistad, basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos”, y, que, “en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”.

El gobierno de Chile no debe ser cómplice de gobiernos colombianos que, ya han perdido toda su autonomía soberana, en materia de Política Exterior y de Defensa, con el polémico -hasta hoy- “Acuerdo complementario para la Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad entre los Gobiernos de la República de Colombia y los Estados Unidos de América”, firmado en Bogotá el viernes 30 de octubre de 2009, fechado 03/11/2009, y conocido, forzada y oficialmente, el 10 de noviembre de 2009. En su Artículo IV, establece el “Acceso, uso y propiedad de las instalaciones y ubicaciones convenidas”, y punto 1, que “cooperará con los Estados Unidos para llevar a cabo…”.

Debe saberse, aquí, que se trataba, en concreto, de la sigilosa implementación del acceso y uso a todas las instalaciones de: Base Aérea Germán Olano Moreno, en Palanquero; Base Aérea Alberto Powells Rodríguez, en Matambo; Fuerte Militar de Tolemaida, en Nilo; Fuerte Militar Laranda, en Florencia; Base Aérea Capitán Luis Fernando Gómez Niño, en Aplay; Base Naval ARC Bolívar, en Cartagena, y, Base Naval ARC Málaga, en Bahía Málaga. Ergo, 7 bases militares extranjeras, para yankees, nada menos, y sí mucho más, en otros Artículos, del citado “Acuerdo complementario”.

Esta presencia militar sigue en disputa. Nuevos cuestionamientos surgen, de tiempo en tiempo, hacia el gobierno. El 1° julio de 2020, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca falló y ordenó, en Sentencia 2020-02312, que el Presidente Duque debía “parar cualquier actividad de Brigada del Ejército de EE.UU. en Colombia”, de 53 miembros, para Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB, sigla en inglés), sin haber contado con la aprobación previa del Senado, prevista en la Constitución, ni con “toda la información y antecedentes relacionados con el ingreso, llegada y permanencia”.

El viernes 16 de octubre de 2020, el mismo Tribunal decidió “Abrir incidente de desacato contra el señor presidente de la República Iván Duque Márquez, según la solicitud de los accionantes” (25 Senadores, entre ellos Iván Cepeda Castro y Jorge Robledo Castillo), otorgándole, así, “al incidentado el plazo de tres (03) días contados a partir de la notificación personal de esta providencia para que se pronuncie sobre el aludido incumplimiento de la sentencia”, de su fallo ya referido del 1° de julio de 2020.

Pero, inmanente a disputas interinstitucionales, en horas posteriores, la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado revocó el fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, y declaró “la improcedencia de la acción de tutela por no concurrir el requisito de subsidiariedad”.

Sigue y suma. Otro aspecto a analizar, denunciar y pesquisar es el affaire de creación de “Prosur”, por iniciativa de Colombia y Chile, se dice. Recuérdese que, en su Carta, fechada 27 de agosto de 2018, dirigida a “Señores Secretaría General de la UNASUR”, se notifica “la decisión de la República de Colombia de denunciar el referido Acuerdo, acogiéndose a lo Consagrado en el artículo 24, el cual dispone:…”. ¿De dónde recibió Colombia la “idea” de crear Prosur, y comenzar el desmembramiento de la UNASUR? Es bien conocido, y deducible. El paso siguiente: será mejor pedirle a Chile (Piñera) que, lidere ese Prosur. Este acepta – creyendo avanzar en su muy ridículo y soñado liderazgo (¡desde “su oasis”, antes del 18 de octubre de 2019!) -, la “honrosa tarea”.

Y “la guinda de la torta” colombiana, en lo estratégico, se gesta, por sugerencia desde el -norteamericano-, también, cuando su ex Presidente Juan Manuel Santos Calderón, en ceremonia en Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova, en Bogotá, el sábado 1 de junio de 2013, con destemplada y eufórica oratoria, afirmó que: “Este mes que comienza, el mes de junio, la OTAN va a suscribir un acuerdo con el Gobierno colombiano, con el Ministerio de Defensa, para iniciar todo un proceso de acercamiento, de cooperación, con miras también a ingresar a esa organización”. Y arengó mucho más: “Porque Colombia tiene derecho y puede pensar en grande. Porque, como les decía, estamos dejando el miedo a un lado y llenándonos de razones para ser los mejores, ¡y ya no de la región sino del mundo entero! Tenemos con qué. Lo hemos demostrado.” Sus dichos remecieron los ambientes. Apresuradas aclaraciones, confusiones y precisiones hubo en Bogotá, e incluso, desde Bruselas.

En síntesis, esa desatada voluntad política, se tradujo, primero, en la firma de un “Acuerdo entre la República de Colombia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte sobre Cooperación y Seguridad de Información”, de solo seis artículos, en Bruselas, el jueves 25 de junio de 2013. Pero, el presidente Santos Calderón persistió, en su mandato, logrando para Colombia, un “Acuerdo que otorga el status de Socio Global a Colombia” (único país de América Latina y el Caribe), que firmó, en la sede de la OTAN, con su Secretario General, Jens Stoltenberg, el jueves 31 de mayo de 2018, como último acto exterior de su gobierno. Y, así, Duque Márquez asumió el 7 de agosto de 2018.

Es con esa Colombia que, los dos gobiernos encabezados por Piñera, y sus ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa, desarrollan contactos estrechos, contagiando la Política Exterior Chilena. Con ninguna alusión a todo lo cuestionable, y con total cinismo, se desarrolló la V Reunión de la Comisión de Asuntos Políticos y Sociales, el jueves 8 de octubre de 2020, en marco del existente Consejo de Asociación Estratégica. Complicidades y silencios, ante los desvaríos y sumisiones internacionales de Colombia y ante las aberrantes y repudiables atrocidades internas en territorio colombiano, violatorias de Derechos Humanos de su agobiado pueblo sufriente, han terminado convirtiendo en inquietantes y tóxicas las relaciones bilaterales de Chile con Colombia, para toda Nuestra América.

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: columinista, columna, Jorge Vera Castillo

La Matrix del Oasis

octubre 31, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por David Pellizzari Ossa

“Chile es un oasis en Latinoamérica”… Esas fueron las palabras de Sebastián Piñera, entonces Presidente de nuestro país, a finales de Septiembre de 2019, hace poco mas de un año. Unos pocos días mas tarde, el país fue testigo de uno de los estallidos sociales mas importantes de nuestra historia, con millones de chilenos en las calles a lo largo y ancho del territorio nacional exigiendo algo tan elemental como dignidad…

El ex presidente (hoy solo se administra el gobierno hasta el término del mandato formal), pretendía comparar a nuestro país con su vecindario, contrastando su “estabilidad” y “éxito económico”, con el resto de américa, sumida en crisis económicas y sociales… éramos, según esta visión, un oasis de tranquilidad y estabilidad en un árido desierto de caos y pobreza.

Los números hablaban por sí solos, mejor ingreso per capita que nuestros vecinos, mayor producto interno bruto, una economía “sana”, con importantes y muy “valiosos” equilibrios macroeconómicos… en resumen, un ejemplo para el continente… un verdadero oasis.

Y, sin embargo, el país estalló.

Los números demostraron ser solo eso, números, fríos y lejanos de la realidad que enfrentan día a día los chilenos, la elite política y económica se autoconvenció de que éramos exitosos y se encerró en una burbuja, se dejó llevar por la autocomplacencia y se durmió, cayó en un sueño profundo e indolente mientras los chilenos normales debían sufrir horribles pesadillas, agobiados por bajos sueldos e inestabilidad laboral, la triste certeza de que le espera una vejez frágil y pobre debido a pensiones de miseria, una educación deficiente y costosa que los obliga a endeudarse para obtenerla, una salud que condena a quienes no tienen recursos a la enfermedad e incluso a la muerte, y finalmente la sensación, muy justificada, de sentirse desamparado frente a los abusos, que las empresas de servicios, el comercio, las financieras y u largo etcétera, abusan impunemente de los ciudadanos, mientras el Estado es un espectador pasivo que se limita a “atender” a los chilenos, como si fuera un mesón de atención al cliente de alguna Isapre… y reniega de su función básica y natural de “defenderlos”.

Chile no fue el que despertó en octubre de 2019… su elite si. El Oasis en el que creían vivir resultó ser solo un espejismo que decidieron aceptar como una realidad, para no hacer frente a su responsabilidad en las desigualdades que sufría el resto del país. La revolución de la dignidad despertó a los que no querían ver la realidad, porque el resto de los chilenos estamos despiertos hace mucho tiempo.

El oasis no era otra cosa que una suerte de realidad virtual, una “matrix” de libertad y desarrollo, cuyo sustento ideológico descansaba en una Constitución creada al efecto. Esa Carta Fundamental lejos de ser un pacto político y social, era la imposición de una dictadura, y un acto refundacional que buscaba instaurar un nuevo modelo de Estado y sociedad, uno confesional y militante del dogma del neoliberalismo.

Expuesto el engaño de la matrix, borrado el espejismo del oasis, los chilenos por fin hacen ver al mundo la realidad que sufrían, y, consecuentemente con eso, han sido capaces de terminar con la fuente formal de esas proyecciones irreales… la Constitución de 1980. En un acto de madurez y valentía, Chile ha decidido tener una nueva constitución, no reformar una existente, sino refundar nuestra institucionalidad, pero ahora en plena democracia, y con participación de la sociedad en su conjunto.

Los chilenos han hablado fuerte y claro, y han desafiado al sistema político a estar a la altura de la historia; quieren ser protagonistas del cambio; quieren que las decisiones importantes no se tomen a siderales distancias sociales, económicas y hasta físicas de ellos. Exigen ser parte de un nuevo pacto y solo espectadores de los acuerdos a los que lleguen los de siempre, y si el sistema político no entiende la profundidad de ese mensaje, simplemente será superado por la realidad y la historia.

Los que prefieren seguir viviendo en la matrix, los que creen que Sebastián Piñera sigue siendo Presidente, los que no despertaron con el estallido social, los que no despertaron con la crisis social provocada por la pandemia que enfrentamos, los que creen que el plebiscito destruirá el oasis en que viven… siempre serán bienvenidos a construir una nueva realidad a partir de los sueños y esperanzas, porque el nuevo Chile debe incluir y nunca excluir, y en el nuevo pacto social y político que construiremos, pueden y deben caber todos.//ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: columna, Columnas, David Pellizzari Ossa, guerra, Oasis, Sebastián Piñera

Recordando a Don Jaime Castillo Velasco al maestro…

octubre 30, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Juan Manuel Sepúlveda

Asesor del Frente de Trabajadores DC

Cómo extrañamos al Maestro Castillo, mi humilde testimonio y un modesto aporte para la memoria histórica.

Les ruego disculparme ya que me referiré al maestro desde mi testimonio muy personal, sin embargo intentaré desde este testimonio personal reflejar la coherencia entre el pensamiento y la acción de Jaime Castillo Velasco, el maestro Castillo, Don Jaime…
Conocí al maestro Castillo en mi juventud recién ingresado a la Democracia Cristiana, a inicios de los años 70, a través de sus ensayos, artículos, de los cursos de formación y capacitación.

Personalmente lo conocí a mediados de los 70, en plena dictadura en pequeños grupos de encuentros de reflexión.
EL MAESTRO CASTILLO Y EL MOVIMIENTO SINDICAL

En la Coordinadora Nacional Sindical, CNS, discutíamos si nos dábamos a conocer a la opinión pública o continuábamos el trabajo de manera “privada”, algunos lo llamaban clandestino, pero nos faltaba muchísimo para llegar a ello. Decidimos dar a conocer la CNS públicamente con un manifiesto por la unidad para alcanzar la democracia.

Varios de sus fundadores hoy están fallecidos, mi querido amigo Manuel Bustos, mi compañero Héctor Cuevas –compañero de nuestra primera relegación al altiplano-, mi camarada Georgina Aceituno –compañera en mi segunda relegación al altiplano-, el compañero Sergio Freyhofer que nos dejo en el 2011, dirigente de la salud y militante del Partido Radical, otros continúan en esa calificación de “detenido-desaparecido” como el profesor Juan Gianelli.

Continuamos nuestros encuentros con Don Jaime. Ahora éramos una organización pública y nuestra preocupación, entre otros, fue como iniciar un proceso de acumulación de fuerzas del movimiento sindical. Fue así, con los consejos del maestro Castillo, que llegamos a construir de manera unitaria lo que se denomino en 1981 el Pliego de Chile, que reflejaba los intereses comunes y más inmediatos de los trabajadores organizados. Fue un proceso largo de elaboración y de convencimiento, se trataba de una demanda en que todos y todas deberían sentirse interpretados y partícipes.
Recorrimos Chile, firmaron más de 700 sindicatos, es decir setecientos dirigentes sindicales que desafiaron a la dictadura. Se presentó a las autoridades de ese entonces y su reacción no se dejo esperar: la represión. La dirigencia nacional de la CNS fue encarcelada, yo fui impedido de ingresar a mi país, me encontraba divulgando el pliego nacional. Don Jaime fue expulsado violentamente del país junto a Carlos Briones, Orlando Cantuarias, Alberto Jerez, por haber constituido un Comité de solidaridad con la CNS. Era su segundo exilio.
EL EXILIO.

Con el maestro Castillo nos encontramos en Bélgica, donde fije mi residencia, país de acogida de muchos chilenos durante la dictadura.

En octubre de 1981, el maestro Castillo elabora un manifiesto sobre el exilio que fue firmado por 6 dirigentes del Partido Demócrata Cristiano que habían sido expulsados de su país: Jaime Castillo Velasco, Renán Fuentealba, Claudio Huepe, Luis Resk (dirigentes de la DC paraguaya), Andrés Zaldívar y el suscrito Juan Manuel Sepúlveda M.

El manifiesto fue dirigido a los organismos internacionales, gobiernos, partidos políticos, organizaciones sociales. Se planteaba “el exilio como una cuestión grave que afecta a toda la humanidad. Estamos seguros de que, uniendo a quienes creen en los ideales humanistas, es posible lograr el termino de la arbitrariedad y la crueldad que aquel significa”.

LA DEFENSA DE LOS PERSEGUIDOS

Era la navidad de 1980, asesinaban a mi hermano, Alejandro Rodrigo Sepúlveda Malbrán, dirigente del MIR, buscado intensamente por la dictadura. Don Jaime presentó un recurso de amparo por toda la familia y me acompañó a una conferencia de prensa para denunciar el asesinato.

Pero había que proteger la vida de su mujer y de su hija. Los servicios represivos de la dictadura las buscaban. Personalmente el maestro Castillo, tomo el riesgo, junto a otras personas, entre ellas mi esposa Claudina, de conducir a madre e hija para que pudieran recibir la protección de una embajada. Se necesitaba mucho coraje, fue una operación peligrosa que fracaso porque fallaron las coordinaciones necesarias. Sin embargo, mientras se ponían provisoriamente a buen resguardo a esta familia, el maestro Castillo, casi como último recurso, hizo un llamado telefónico y luego escribió al Presidente de la Republica de Venezuela, su amigo Luis Herrera Campins, quien dio instrucciones a su embajador para refugiarlas en su residencia hasta que pudieron viajar al exilio y así salvar sus vidas.

Su permanente compromiso por la defensa de los derechos humanos
Su compromiso irrenunciable por la defensa de los derechos humanos, ocurrieran donde ocurrieran bajo cualquier régimen político se reflejo en otro episodio. Estaba destacado en Lima por la Organización Internacional del Trabajo, OIT, puede ser el año 1998, Chile se encontraba en pleno desarrollo democrático. Don Jaime viajaba expresamente a Perú para visitar a la hija de una escritora chilena, Matilde Ladrón de Guevara, que era acusada por el gobierno de Fujimori de participar y ser parte del movimiento terrorista Sendero Luminoso y por tanto desde mucho tiempo se encontraba encarcelada e incomunicada. Inició su defensa y los trámites ante las autoridades peruanas para mejorar sus condiciones carcelarias.

Los Derechos Humanos deben ser respetados en todo el mundo y, por eso, Jaime Castillo Velasco respaldó las acciones de una justicia internacional que ponga límites y sancione a quienes cometen delitos de lesa humanidad y violan los derechos de las personas.
SU PENSAMIENTO EN EL CHILE ACTUAL
En uno de los actos de homenajes que se le hizo a Don Jaime, en la misma casa que alberga a la Comisión Chilena de Derechos Humanos, se decía que si bien no nos acompañaba físicamente, estaba presente entre todos con su pensamiento y testimonio.

Y hoy día está presente más que nunca, su pensamiento cobra tal actualidad, gran dimensión y relevancia ante la realidad política, económica y social que estamos viviendo, que pareciera que se encuentra a nuestro lado, aconsejándonos, orientándonos, como lo hizo en aquellos años.

En 1984 decía el maestro Castillo: “El mensaje indispensable para la renovación del país es la tesis del reagrupamiento del pueblo. Esto exige una forma de unidad basada en los hechos, en la realidad económica y social de Chile. Desde ahí es indispensable la solidaridad. El reagrupamiento del pueblo debe ser democrático en su base y debe seguir con una visión de democracia plena. La idea de un pacto social es clave pues este convocaría a todos los sectores del país. El método de acción es primordial: acciones pacificas de movilización social, un esfuerzo con sentido humanitario y resultados de convivencia para evitar el estallido de una nueva tragedia”.

Si maestro Castillo, la representación política se da en la lucha cotidiana de los ciudadanos en torno a sus necesidades y aspiraciones no se da sólo en los procesos electorales, sean estos para elegir diputados, senadores, concejales o Presidentes de la Republica. Esto es lo que desde hace ya mucho tiempo usted denomino“Movilización Social”, que algunos han confundido con la agitación callejera.

Usted lo dijo, la organización del pueblo en su base permitirá que los partidos cumplan con su función de canalizar las inquietudes y demandas populares desde la perspectiva de cada uno, pero sin eliminar, postergar o sustituir a los actores directos que son las personas debidamente organizadas en su base social.

En nuestros diálogos el maestro Castillo nos insistía en el fortalecimiento de la organización social y la participación de las personas para contribuir a empoderar al país para la defensa de sus derechos fundamentales. Eso fue el Pliego de Chile de la Coordinadora Nacional Sindical.

Los derechos económicos y sociales, la vivienda, la salud, la educación, el sistema de justicia, el régimen de seguridad social y la protección de los más desvalidos, son desafíos pendientes de urgente realización, junto a los derechos humanos de segunda y tercera generación.

Maestro Castillo, usted bregaba por una sociedad de derechos y garantías explicitas en los campos de la protección social, la educación, la justicia y la salud, para que, del mismo modo que la defensa nacional y la seguridad interna tengan un estatus reconocido e indiscutible dentro del Estado como promotor del Bien Común y estos alcancen una real jerarquía en nuestro ordenamiento institucional.

Maestro Castillo, continuaremos luchando, como usted lo hizo, para que los valores de cooperación y solidaridad se impongan sobre los antivalores que sustentan el individualismo, el consumismo, el enriquecimiento y la mera satisfacción hedonista como motores del desarrollo.

Debemos superar el desanimo y la apatía, a canalizar la indignación en acción, organización y propuestas para cambiar lo que debe ser cambiado. El primer cambio que debemos asumir es el de superar nuestros propios egoísmos y debilidades.

Solo así estaremos en condiciones de proponer a nuestros compatriotas el cambio del individualismo que nos ahoga, el fin del capitalismo ineficiente que nos explota, la superación de la injusticia social que nos indigna.

El mejor homenaje que podemos tributarle es nuestro compromiso de continuar por el sendero que nos trazo.//ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: DC, Democracia Cristiana, PDC

Con una próxima Constitución de verdad: ¿Habrá impunidad para los ilegales guetos verticales?

octubre 28, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Patricio Herman

Presidente de la Fundación Defendamos la Ciudad

Con el amplio y categórico resultado del plebiscito, con el cual tendremos una Constitución de verdad, esperaríamos que no habrá impunidad para los avispados inversionistas. En este nuevo escenario político les compete a las más altas autoridades del Estado respetar el marco regulatorio aplicable, buscando una contraprestación o indemnización por la vulneración cometida, que justifique la no demolición de las torres y en paralelo resarcir a las familias de Estación Central cuyas calidades de vida se han deteriorado.

Recientemente la 3ª Sala de la Corte Suprema, como era su deber legal, confirmó un fallo anterior de la Corte de Apelaciones de Santiago, que rechazó la pretensión de la Inmobiliaria Dalmacia que había dicho que la Contraloría General de la República carecía de atribuciones para fiscalizar su permiso de edificación para un gueto vertical, mal cursado por el Director de Obras Municipales (DOM) de Estación Central. Esta noticia tuvo bastante cobertura de prensa, sobre todo en los canales de televisión y recordemos que ya han existido otros tantos fallos judiciales similares e incluso una sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que no han aceptado los reclamos de otras inmobiliarias.

Ahora bien, el 2 de enero de 2018, casi tres años atrás, publicamos en la radio Bio Bío la columna ¿Las utilidades de los ilegales guetos verticales para los inversionistas?, texto que se aprecia en link en la cual, entre otras cosas, dábamos cuenta de nuestra reunión con el directorio del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano (CNDU) haciéndoles notar a nuestros distinguidos y formales contertulios que sería verdaderamente impúdico que los dueños de estas inmobiliarias se llevaran para sus casas las utilidades que estaban obteniendo con sus negocios contrarios a derecho. La entrevista fue muy grata pero los arquitectos que nos escuchaban no mostraron ningún interés en que operara la legalidad.

En todo caso, para dejar constancia de nuestra posición a favor de la decencia en el mercado y cumplimiento de las leyes, a su presidente Luis Eduardo Bresciani, le entregamos una fundamentada carta, la que se aprecia en el tercer párrafo de la aludida columna de opinión.

Obviamente esa epístola nunca fue contestada, con lo cual se evidencia que tal CNDU es una mera institución de fachada, que no le interesa para nada el cumplimiento de la regulación urbana. Se siente cómoda solo emitiendo declaraciones grandilocuentes sobre cómo deben ser las ciudades ideales, pero nunca refiriéndose a las ciudades reales donde vivimos, ni menos criticando las malas prácticas detectadas en el sector.

En razón a que disponemos de un listado oficial de fecha 23 de junio de 2017 referido a 73 permisos de edificación con agrupamiento continuo, cursados a partir del año 2013 y 30 anteproyectos, algunos de los cuales sus titulares optaron por desistirse, debemos tener presente que en el cuadrante donde se construyeron esas elevadas torres habitacionales con diminutas celdas que se arriendan en el mercado, mayoritariamente a extranjeros, se regía por las restrictivas normas de edificación contenidas en el Plan Regulador Comunal (PRC) de Santiago, habida cuenta que la comuna de Estación Central creada por Pinochet se sustentó, para la tramitación y emisión de este tipo de permisos, con las regulaciones urbanísticas de las comunas colindantes existentes en aquella época, una de las cuales era Santiago.

Los primeros en reclamar por los perjuicios que les ocasionaban las faenas de construcción fueron los tradicionales vecinos de Estación Central y, como el alcalde Rodrigo Delgado nunca los escuchó, fueron a denunciar la situación ante el Seremi de Vivienda y Urbanismo, ante el Intendente Metropolitano, Claudio Orrego, y ante la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA). El primero analizó la situación con la División de Desarrollo Urbano (DDU) del Minvu, el Intendente Orrego los atendió regularmente bien, y fue quien les puso el nombre de guetos verticales a dichas torres. La SMA, como habitualmente procede, no se interesó en el asunto a pesar de los daños ambientales que ocasionaban tales edificios, algunos de los cuales llegaron al Tribunal Ambiental.

Suponemos que, para saltarse la restrictiva regulación del sector, entre otras disposiciones, altura máxima 8 metros, se urdió la ingeniosa fórmula de considerar que, no habiendo normas en esa comuna, para las construcciones con agrupamiento continuo sus alturas eran las que decidía discrecionalmente cada arquitecto proyectista y por ello hay torres con 35 y más pisos con 800 y hasta 1.000 habitáculos por cada una de ellas.

Para sustentar nuestro aserto de que sí había regulación en el sector, cabe recordar que la comuna de Estación Central fue creada el 1° de febrero de 1985, formándose por la escisión de territorios de las comunas de Santiago, Maipú, Pudahuel y Quinta Normal. En cada uno de los territorios heredados de otras comunas, también se heredaron las regulaciones de los respectivos PRC, con excepción de la comuna de Quinta Normal que, en aquella época, no tenía un PRC.

Los guetos verticales se concentran en aquella parte del territorio heredado de la comuna de Santiago, regido por el antiguo PRC de Santiago, que existía a la fecha de la creación de la comuna de Estación Central, conformado por el Plano Oficial de Urbanización de la comuna de Santiago N° 1.541 aprobado mediante DS N° 3.850 (Interior), de fecha 31 de julio de 1939, y por la Ordenanza Local de Edificación para la comuna de Santiago aprobada mediante DS N° 4.716 (Interior), de fecha 12 de septiembre de 1939, y sus modificaciones, contenidas en el DS N° 245 (Minvu), de 2 de mayo de 1967. Todo esto es conocido por la institucionalidad ad hoc.

Aquella regulación urbanística, como ya lo dijimos, limitaba la altura máxima de la edificación a solo 8 metros, es decir, 3 pisos, acorde con las características del barrio residencial del sector, en donde la mayor parte de la vialidad está conformada por calles con calzadas de sólo 6 metros de ancho. Con semejante restricción, durante 29 años nunca prosperaron proyectos inmobiliarios de altura, es decir, en el período desde la creación de la comuna en el año 1985, hasta el año 2014. Pero de noche a la mañana, empezaron a aparecer los famosos guetos verticales con altísimas densidades que, en algunos casos, superaron los 15.000 habitantes por hectárea, enfrentando vías sumamente estrechas.

¿Qué ocurrió?

El Seremi de Vivienda de Bachelet II convalidó la tesis de que la comuna de Estación Central carecía de un PRC, y por ello, había chipe libre para construir, es decir, no había restricción de altura máxima, ni de coeficiente de constructibilidad, ni de ocupación de suelo, ni densidad, ni nada. Al no haber ninguna restricción urbanística, ni siquiera lo relativo al sistema de agrupamiento de las edificaciones, surgieron los proyectos que se acogieron a la edificación continua, es decir, sin distanciamiento alguno hacia las propiedades vecinas.

Para justificar semejante argucia interpretativa, el mencionado Seremi de la época decía que el antiguo Seccional Alameda Poniente, con equivocada toma de razón del contralor Osvaldo Iturriaga en dictadura, del antiguo Plan Intercomunal de Santiago (PIS), había “derogado” el PRC de Santiago, vigente para Estación Central, y luego, dicho seccional fue derogado, a su vez, por el actual Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS), quedando con todo ello, sin norma alguna para toda esa parte del territorio urbano comunal.

Semejante tesis interpretativa carece de todo sentido jurídico porque, en primer lugar, un Plan Regulador Intercomunal nunca ha tenido la facultad para aprobar un plan seccional, prerrogativa que sólo tenía y tiene un municipio cuando carece de un PRC, de conformidad a lo establecido en el artículo 46 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones (LGUC). En segundo lugar, un seccional no puede derogar un PRC, con lo cual dicha rebuscada interpretación carecía de verdadero sustento jurídico.

Pero cuando los guetos verticales hicieron crisis en el año 2017, el Minvu concluyó que las torres con agrupamiento continuo, no existiendo un PRC, por lo tanto, no estando fijada la altura máxima, no era posible aplicar esa disposición urbanística regulada en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), lo que quedó a firme en la Circular DDU 313 de ese ministerio y consecuentemente se ratificó que estaban mal aprobados todos los permisos otorgados por la Dirección de Obras Municipales (DOM) de Estación Central.

La totalidad de los intervinientes, públicos y privados, sabían que la comuna de Estación Central había heredado los PRC de las comunas de origen, entre ellos, el correspondiente al PRC de Santiago. Quienes no podían saber lo anterior eran las comunidades de Estación Central por la sencilla razón de lo intrincado que es este asunto.

Se acredita lo mencionado precedentemente, cuando la Municipalidad de Estación Central, con ocasión de la Modificación N°1, del PRC de Santiago, del año 2014, vigente para Estación Central, aludió a la existencia y vigencia de tal instrumento de planificación comunal, al igual que luego se volvió a reconocer la existencia de tal PRC de Santiago, con ocasión de la Modificación N° 2, del año 2017, suscrita esta vez, por la Ministra de Vivienda Paulina Saball.

Así las cosas, en el año 2017 se interpusieron múltiples denuncias ante la Contraloría General de la República por parte de los vecinos de esa comuna y por la fundación Defendamos la Ciudad. Las inmobiliarias también expusieron sus particulares puntos de vista ante el órgano fiscalizador, argumentando buena fe y presuntos derechos adquiridos, dejándose en claro que la Contraloría aceptó la curiosa tesis de la ausencia de un PRC en esa zona de Estación Central.

Con los 2 dictámenes de la Contraloría que ordenaron al municipio la invalidación de los permisos de edificación de las torres y la paralización de obras de aquellas que se estaban levantando, la fundación Defendamos la Ciudad, solicitó al Estudio Jurídico Osorio Vargas que tomara la causa de los vecinos, en calidad de terceros coadyuvantes, lo que aceptó con singular buena onda, pues lo hizo con rigor profesional y absolutamente ad honorem. En las instancias judiciales, con sólidos argumentos, se rebatieron los razonamientos de las inmobiliarias.

La historia ya se conoce, pues los titulares de los proyectos sistemáticamente han perdido en la Justicia y resaltamos que los únicos concejales que apoyaron en sus demandas a los vecinos fueron Felipe Muñoz (ex PS) y Felipe Zabala (PC), el resto de los concejales siempre mantuvieron un sospechoso silencio, comportamiento que invita a sacar conclusiones ciertamente non sanctas.

Sobre este asunto y como derivación del reciente fallo de la Suprema, el viernes 23 de octubre el arquitecto Ives Besancon, de la Asociación de Oficinas de Arquitectos, que agrupa a la élite de esos profesiones, publicó en El Mercurio la carta “Permisos Anulados” poniendo el grito en el cielo por los dictámenes de la Contraloría y por los fallos judiciales, afirmando con sentida pena que cientos de compradores perderán su patrimonio, aludiendo a las celdas de 20 y 25 m2, ya que las torres serán demolidas, tal como lo exige la ley correspondiente.

Parece que el arquitecto no sabe que el negocio de los inversionistas de esas torres es arrendar, aprovechando las numerosas franquicias tributarias que otorga el DFL 2 de 1959 para esas unidades de alojamiento, una de las cuales es la exención del pago de impuestos por las rentas mensuales que reciben. El hombre concluyó en su sollozada carta que el único culpable en la materia descrita es el Estado que cometió errores en el sistema normativo y que, por ello, tratándose de un hecho grave, las instituciones deben darle una salida legal (sic)

La fundación Defendamos la Ciudad ya se adelantó en buscar una solución legal, la que se aprecia en link en donde se reproduce la carta del arquitecto Besancon y la comunicación enviada en noviembre del 2019 a Cristián Monckeberg, entonces flamante ministro de Vivienda, aludiendo a una reunión sostenida con él donde se le propuso la solución óptima y justa para todos, consistente en considerar compensaciones a favor de familias vulnerables. Proponíamos que, para no demoler las torres, un 20% de las unidades de viviendas de cada torre ilegal, se les traspasara a esas familias que hoy día están hacinadas en campamentos, con lo cual se estaría honrando el programa de integración social y urbana que impulsa con singular éxito el gobierno de Piñera.

A Monckeberg en principio le gustó la idea y por ello nos solicitó que se la enviáramos por escrito. Ahora quien tiene la pelota es su sucesor, Felipe Ward, quien no debiera permitir un nuevo hecho de corrupción que aprovecharán algunos privados apoyados por lobbystas y por las asociaciones gremiales empresariales de la construcción.

Veremos y estaremos atentos si el nuevo ministro Ward toma cartas en el asunto, quedando claro que los famosos guetos verticales nunca se debieron construir, pues el restrictivo PRC de Santiago traspasado al sector en donde aquellos están emplazados no lo permitía. En todo caso, con el amplio y categórico resultado del plebiscito, con el cual tendremos una Constitución de verdad, esperaríamos que no habrá impunidad para los avispados inversionistas. En este nuevo escenario político les compete a las más altas autoridades del Estado respetar el marco regulatorio aplicable, buscando una contraprestación o indemnización por la vulneración cometida, que justifique la no demolición de las torres y en paralelo resarcir a las familias de Estación Central cuyas calidades de vida se han deteriorado. Si no es la formulada a Monckeberg, puede ser otra equivalente, ya que cuando se detectan las trampas debe haber sanciones

En sentido contrario, si la clase política se niega a ejercer sus atribuciones para que la justicia opere, estaríamos ante un nuevo y millonario hecho ilegal consumado, de los miles que se han conocido en nuestro querido país.//ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: columna, Columnista, Guetos Verticales, Patricio Herman

El valor del voto

octubre 27, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Jorge Pizarro

Senador DC

“El papel del ciudadano en nuestra democracia no acaba con el voto.” Sin duda, la frase de Barack Obama resuena el día después del Plebiscito, cuyos resultados de la consulta son contundentes con un 78,27% para el Apruebo y 78,99% para Convención Constitucional. Entonces, es evidente que ahora vienen varios desafíos, como la elección de los constituyentes y los cambios a la nueva Carta Fundamental.

Este 25 de octubre se robusteció la relevancia de la participación ciudadana en democracia. Demanda que la mayoría exigió a gritos en las calles y un año después, ratificó en las urnas. Lo contradictorio es que, en consultas pasadas, un alto porcentaje de compatriotas desestimó ese mismo derecho de voz y voto.

Desde el desafortunado cambio al sistema electoral que dio origen al voto voluntario, la participación de los electores no superó el 50% y en 2017, Sebastián Piñera fue electo en segunda vuelta con una participación de 49,02% del padrón electoral.

Hoy según las cuentas del Servel, este Plebiscito2020 se transformó en el proceso electoral más convocante de la historia de Chile, “desde el punto de vista de votos absolutos”, con más de 7,45 millones de votantes. Retomando la línea de anteriores elecciones presidenciales en nuestro país, que desde 1989 hasta 2009-2010, mantuvo un margen de participación ciudadana que superó el 87 por ciento.

Retomamos el valor del voto. Qué duda cabe.

Tenemos varias primeras lecturas de este categórico pronunciamiento ciudadano.

El porcentaje final demuestra la necesidad de generar una convención abierta que incluya el insumo directo de la ciudadanía. Incluso, con este rechazo al orden imperante, podemos corroborar una conclusión que ya varios comprobamos respecto lo contraproducente que puede llegar a ser el Presidencialismo vigente si no contamos con un liderazgo republicano que sea apuntalado por actores y sistema político macizo.

Pero creo que lo innegable del retorno del interés de participación, está en la reivindicación del poder de cambio. Ya no se trata de un slogan o un compromiso de campaña, sino de la tarea conjunta. Por ello se sostiene la premisa de que emitir el voto no es el único rol del ciudadano.

La tarea recién comienza y como Parlamento debemos ser articuladores de las instancias que nos faciliten avanzar, por ejemplo, empujando la consagración de escaños reservados para los pueblos indígenas e incluir a independientes.

Otra faena que debiera ocuparnos con afán, avanzar en la tramitación del retorno del voto obligatorio, cuya reforma claramente fue un error. Mientras, el gobierno debe ocuparse de ser garante de este recorrido y ocupar un rol neutral, que incluya restringirse de iniciativas que puedan entrampar los cambios.

El electorado es el protagonista, correspondiéndole colaborar y legitimar las decisiones mayoritarias, así como desplegar la condena a los violentistas que atentan contra toda decisión soberana, la participación democrática debe ser símbolo de Paz y respeto por todos.

Hoy está más patente que nunca, para pesar de los escépticos, que la Democracia se consagra a través de la participación ciudadana y ésa es una conquista colectiva.

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: columna, Columnista, congresista, Jorge Pizarro, legislador, parlamentario, Senador, Senadores DC

Ese pueblo…que hizo posible el proceso constituyente

octubre 24, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Cecilia Valdés

Vicepresidenta nacional de la DC

Estimados amigos y amigas, a dos días del plebiscito, siento en el estómago lo que sentí hace 32 años, una mezcla entre nerviosismo, ansiedad; y, en mi cabeza, retumba el grito: “el Pueblo Unido jamás será vencido”. Como no si fue justamente ese pueblo quien nos devolvió la sangre a nuestras venas. Ese pueblo que muchas veces fue ninguneado con un paternalismo asfixiante y manipulador. Ese pueblo que fue humillado por no tener “estudios superiores”, pero que nos dio una lección de educación cívica. Ese pueblo que ocupa su sabiduría en beneficio del país. Ese pueblo que respeta lo distinto; lo nuevo sin complicarse. Ese pueblo solidario que es capaz de estar en primera plana en las portadas de los más grandes medios de comunicación mundial por su fuerza, coraje y lucha.

Me acuerdo de los estudiantes que nos despertaron con su salto de torniquetes. Me acuerdo de esas jóvenes del “Violador eres tú” … y se me pone la piel de gallina. Me acuerdo del último 8 de marzo cuando nuestra marcha fue infinita. Me acuerdo de las marchas espontaneas y de los carnavales callejeros: en nuestra memoria estarán siempre, el negro matapacos, el rucio capucha, la abuela Pickachu, el Hombre Araña, Pareman, el Dinosaurio, la “Primera línea”.

También recuerdo a los jóvenes mutilados, atropellados, golpeados, con sus rostros manchados de sangre… y se me aprieta el corazón.

¿Es muy difícil comprender?, ¿Por qué la molestia, la bronca, la rabia?, ¿Tan complejo es reconocer que hemos construido dos países en el mismo territorio? Uno, con todas las oportunidades, y otro, sin ninguna. La exclusión no la comprenden los que siempre han estado incorporados a los beneficios; la pobreza no la comprende quienes no escuchan a los más marginados.

Tenemos una oportunidad, una solamente, de construir nosotros mismos nuestra historia. Sin ambages, sin dejar que manipulen nuestras conciencias y nuestros corazones. Actuar con osadía y con sabiduría, confiando en nuestro país y nuestro pueblo, pues si no hubiera sido por nuestra gente, nadie más habría tenido la fuerza -junto con la razón- para despertar un país que dormía y que nunca más lo volverá a hacer. //ELF

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