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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Crisis en Chile

Para salir de la crisis

febrero 21, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Gonzalo Martner

El gobierno y el ministro del Interior Blumel se querellan contra personas que emiten opiniones de extrema izquierda, pero no por la compra de AK 47 por gente de derecha.

¿Dónde quedó en este caso la condena de la violencia? Elocuente silencio de la derecha, que emplaza a medio mundo todo el día exigiendo esa condena cuando se trata de destrucciones urbanas y piedrazos a la policía por pequeños grupos, desgraciadamente a la deriva y sin proyecto, a los que se quiere asimilar la legítima protesta popular masiva, que es otra cosa muy distinta.

En eso está Chile, avanzando día a día a un Estado policial con una jerarquía de Carabineros que no se concentra en controlar como corresponde a los que delinquen, trafican o saquean sino en reprimir manifestaciones de protesta, empujada por autoridades divididas e incompetentes que sólo se cohesionan en su temor al movimiento social.

Y con una mayoría en la derecha que no quiere una Constitución que exprese la soberanía popular y con una minoría de este sector dispuesta a discutir una nueva Constitución (para eso dispone, en todo caso, del candado de los dos tercios) que apenas se expresa por imposición de la derecha dura y unos ministros que insólitamente no pueden hablar del tema.

El país tiene que volver a ser gobernado. En abril, es fundamental una gran movilización por el Apruebo. Luego, el gobierno debe asumir de una vez la voluntad popular y llamar a discutir con amplitud y de inmediato un nuevo pacto social de largo plazo como sustrato de la nueva Constitución.

Si no está dispuesto a hacerlo y su único proyecto de país sigue siendo mantener el dominio oligárquico del 1%, no le quedará sino adelantar las elecciones presidenciales y parlamentarias para que el país salga de la crisis democráticamente con autoridades que gocen de una nueva legitimidad.

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: #NuevaConstitucionParaChile, Carta fundamental, carta magna, columna, Columnista, Crisis en Chile, Gonzalo Martner

¿Cómo salimos de la actual crisis política?

febrero 19, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Jaime Abedrapo

Director Escuela de Gobierno de la USS

Primeramente, hay que comprender las causas que nos han llevado al estallido de violencia. Sin ello no hay comprensión del fenómeno y las respuestas serán más bien mediáticas y de corto plazo. Hay quienes se han empantanado en qué es primero: el orden público o el pacto social que permita salir de la crisis. Recuerdan aquel dilema de qué es primero, ¿el huevo o la gallina? Comprender lo que nos ha sucedido como pueblo es necesario para renovar la confianza en las instituciones de la República. Al respecto, la estrategia de desarrollo actual recogida desde la gobernanza mundial ha permitido la concentración de capital producto del sistema financiero y comercial, el cual fue instaurado voluntariamente por las élites políticas y empresariales del país, por lo que en el trasfondo de la violencia política y social estaría la percepción de injusticia que conlleva las fuerzas de la globalización.

Hace que las personas estén supeditadas a las necesidades del capital financiero.

Las respuestas del paradigma moderno (racional) no satisfacen a muchos actores sociales.

Parecieran caer en el vacío los contrargumentos tales como que el sistema ha sido beneficioso porque ha conseguido ‘objetivamente’ mejorar la calidad de vida de todos, ya que el país se ha capitalizado, la pobreza reducido, la cobertura educacional ampliado, el ingreso a las universidades se ha multiplicado por cuatro o cinco, entre otros muchos datos o realidades que parecieran incontestables desde la perspectiva ‘progresista’- racionalista. Sin embargo, no consigna el proceso que muy posiblemente explica la irrupción de la violencia, que es la constante y gradual pulverización del tejido social, es decir, el alma del pueblo.

La causa primera de aquello estaría en el individualismo, el cual ha caracterizado el diseño de las políticas públicas en particular en un contexto general de pérdida de sentido de pertenencia entre los miembros del pueblo, situación que nubla el pasado común y no proyecta un futuro unido, relegando al presente a un campo de batalla entre quienes pugnan por sus intereses contrapuestos según la autopercepción del papel al que ha sido relegado en la sociedad.

Casos para ejemplificar lo señalado son muchos, quedando en evidencia la atomización de la ciudadanía y la fragilidad de una perspectiva de vida en común. Como botón de muestra vemos cómo las encuestas revelan que una gran mayoría de los chilenos, sobre el 60 por ciento, quiere que el seis por ciento de incremento en materia de pensiones vayan a sus cuentas individuales y no al pilar solidario.

La política debe brindar las respuestas al cómo construir una nación que sea más que la simple suma de bienes o intereses individuales. En definitiva, debemos encontrar el camino para reconstruir los afectos (amistad cívica) de los unos con los otros y así renovar un compromiso de bien común de la nación como un todo.

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: columna, Columnista, Crisis en Chile, Crisis social, Jaime Abedrapo

Senador Jorge Pizarro (DC) En La Fontana: «Para la estabilidad social y política del país es fundamental el proceso constituyente»

enero 9, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Conversamos En La Fontana con el senador de la Democracia Cristiana (DC) por la Región de Coquimbo, quien hizo un balance del 2019 en materia legislativa, política y crisis social, que partió el 18-O. También anticipó su mirada optimista de lo que espera de este año y analizó el rol que ha jugado la falange durante los últimos meses. 

Fue presidente de la DC, entre los años 2015 y 2016. Con larga trayectoria política y miembro de la falange desde joven, su visión optimista acerca de que Chile superará la crisis, no cambia. Siempre y cuando – dice- se logren grandes acuerdos en cambios prioritarios que la sociedad requiere.

El ex diputado, ovallino de nacimiento, y actual senador, Jorge Pizarro, dio un espacio de su agenda para conceder esta entrevista En La Fontana. Partió analizando lo que dejó el año pasado.

 -¿Cuál es el balance que hace del 2019 en términos políticos, legislativo y la crisis social que surgió en Chile el 18-O?

-El 2019 es un año en que el Gobierno del Presidente, Sebastián Piñera, insistió en implementar una propuesta, que claramente iba en contra de lo que estaba sucediendo en la vida diaria de los chilenos. Con una visión marcada por el crecimiento, por la inversión. Es decir, una mirada marcada por la economía, en contra de lo que veníamos manifestando desde nuestra campaña, de la necesidad de colocar los énfasis en lo social y enfrentar los grandes desafíos que el país tenía pendiente, en materia de salud, de pensiones, de educación pública, de garantía para las personas, en fin. Todo esto se ha manifestado con mucha fuerza a partir del 18 de octubre de 2019.

-Hay un antes y después de esa fecha del estallido social…

-Es evidente que a partir de entonces se genera un cambio obligado de la agenda política y también un cambio en enfoque social, desde la ciudadanía, que el actual Gobierno no ha querido enfrentar.

-¿Al Gobierno le ha faltado conducción, a partir de la crisis?

-Creo que el Gobierno está sin conducción, que es lo más delicado para el país. Cada día se demuestra que la agenda que ellos han tratado de implementar, de manera improvisada, no calza con la realidad, pero quiero decir con franqueza que, así como el Gobierno perdió un año, también las fuerzas políticas, sobretodo de la oposición, perdieron ese mismo año, dado que no fuimos capaces de sintonizar con la necesidad de presentar una unidad, desde las fuerzas opositoras, para ir tienendo una alternativa real al Gobierno de derecha. Más bien lo que hubo fueron intentos individuales de cada partido por imponer sus criterios o generar improntas que pudieran ser respaldadas por la ciudadanía.

-¿Es un fracaso de la clase política en su conjunto?

-El fracaso de todas las fuerzas políticas ha sido total. Eso se demuestra con el movimiento del 18-O, porque la ciudadanía no obedece a ningún padrón o ninguna conducción, ni política, ni gremial, ni de organizaciones específicas. Esto ha sido la expontaneidad y la expresión que se ha ido imponiendo en las calles.

«Para aquellos que solo se fijan en aspectos económicos, les quiero decir que para la estabilidad social y política del país es fundamental este proceso constituyente, porque paralelamente va haber renovación de autoridades locales y por primera vez vamos a elegir gobernadores; al año siguiente ya estaremos votando por un nuevo ejecutivo y nuevo Congreso, de manera que los tiempos van a ir ayudando a que el proceso de cambio, que se está viviendo en el país, pueda llegar a buen puerto», dijo Pizarro En La Fontana. 

Proceso constituyente

–Sin embargo, ¿Usted valora el acuerdo histórico alcanzado por clase política para una nueva constitución? 

-Ante la incapacidad de las fuerzas políticas de buscar caminos de solución, el Congreso y, fundamentalmente, el Senado, fue capaz de construir un acuerdo que obligó al Gobierno y a los partidos ponerse detrás de un cronograma de salida institucional ante la grave crisis que estábamos viviendo. Y eso me parece positivo. Porque, por un lado, fija hitos respecto de los cuales se van tomando decisiones para poder construir una nueva constitución. Y ahí es donde hay que trabajar de manera integral, al menos, en unas cuatro prioridades absolutas. Una, es la agenda social, otra el tema de las pensiones, el empleo, la salud, la educación, acceso a servicios básicos, entre otros, que no pueden seguir esperando.

-La nueva constitución, por sí sola, no resuelve los problemas sociales…

-Lo que importa de una nueva constitución, es que el marco jurídico e institucional, que implica sea capaz de cobijarnos a todos y que nuestros derechos mínimos estén garantizados. Esto, es un gran avance, porque la legitimidad de la definición de ese marco o «Casa común», como decíamos los demócrata cristianos, es lo que importa. Ya nadie podrá reclamar que no ha participado, que no se ha involucrado en un proceso de construcción de una nueva constitución con participación de todos los sectores y actores, con elementos de representación que nos han parecido que dan más legitimidad, a quienes vayan a plantear una propuesta de nueva Constitución, porque esa legitimidad le va a dar sustento después más permanente a ese proyecto, que sea bueno y positivo para todos.

-Pero hay sectores de la derecha que llaman a votar en contra de la nueva constitución. 

-Hay gente que está planteando esto como una campaña del terror, como la del plebiscito de 1988. Eso me parece un error. Por el contrario, lo que se va a generar son mayores certezas, porque tendrá una legitimidad de origen, que la Constitución actual no la tiene. Para aquellos que solo se fijan en aspectos económicos, les quiero decir que para la estabilidad social y política del país es fundamental este proceso constituyente, porque paralelamente va haber renovación de autoridades locales y por primera vez vamos a elegir gobernadores; al año siguiente ya estaremos votando por un nuevo ejecutivo y nuevo Congreso, de manera que los tiempos van a ir ayudando a que el proceso de cambio, que se está viviendo en el país, pueda llegar a buen puerto.

Agenda social

-¿Cómo se genera una agenda social potente que de respuestas permanentes a las demandas sociales?

-Para esta agenda social se requieren recursos, y para conseguirlos, se necesita mayor crecimiento y dinamismo de la economía, y que ese crecimiento pueda ser distribuido de manera más equitativa. Para ello, se necesita también estabilidad social, económica y seguridad en las personas. Aquí, cuando hablo de seguridad, me refiero a certezas, a la tranquilidad de la persona que va a trabajar, certeza de que la población sea atendida en un servicio de salud, certeza de seguridad en los barrios (…) Y eso no se logra solo con la mirada del orden público, sacando a militares a la calle o a la policía en masa, a como de lugar, a enfrentar a los ciudadanos. O sea, estamos hablando que se requiere de un nuevo acuerdo social, político y económico, donde tienen que participar todos los actores.

-¿La clase empresarial también deberían tener un rol más activo en esta materia?

-Hecho de menos al mundo privado y empresarial, que debe entender que tiene que invertir y buscar crecimiento, que tiene que dar más garantías a sus trabajadores, y repartir de mejor manera los frutos de ese crecimiento. También, hecho de menos a las fuerzas políticas que vayan construyendo niveles de unidad que permitan a la gente avizorar un futuro, donde exista una alternativa de gobierno real.

-Al parecer, hay consenso en los temas que se deben priorizar…

-Los temas están arriba de la mesa. Estos ejes prioritarios de los que hablaba hay que enfrentarlos, simultáneamente. No es uno por encima de otro. No es uno solo y debemos enfrentarlos de manera integrada, y eso pasa en que exista mayor generosidad política y voluntad de entendimiento de todos los actores. Lo que no podemos hacer es seguir polarizando el país. No podemos seguir pretendiendo imponer la verdad individual, sobre el resto, y no podemos tampoco seguir descalificándonos, o no respetando los derechos de cada uno. Creo que eso es lo esencial. Es un proceso largo y duro, pero si vamos fijando objetivos prioritarios, tengo la sensación que los chilenos podremos construir un Chile mejor del que tenemos.

Senador Pizarro, en entrevista con periodista de En La Fontana en su oficina senatorial.

El papel de la DC

El parlamentario también habló sobre el rol que, a su juicio, ha jugado su partido con una estrategia errónea, al tener, primero, una postura de buscar acuerdos con el Ejecutivo antes de la crisis y, tras el 18-O, tender puentes con sectores y propuestas de izquierda.

-¿Cómo evalúa el rol y la estrategia de la DC desde el estallido social?

-Yo, francamente, he sostenido que la estrategia de la DC ha sido errada absolutamente. Nadie entiende en qué es lo que está la DC. La gente no sabe decir si es un partido de Gobierno o de oposición. Los acuerdos que se buscaron y se hicieron, desde la conducción del partido directamente con el Gobierno, significaron pagar un costo social y de prioridad muy alto.

-¿A qué se refiere con que ha tenido una estrategia errada?

-Usted comprenderá que, por ejemplo, cuando se hace un acuerdo en materia tributaria, que tenía esa mirada y el enfoque que tenía esa propuesta, que se aprobó en la Cámara de Diputados y que significó la división de los diputados del partido, el dar el aval para que los grandes empresarios rebajaran el pago de sus impuestos, en más de $US 800 millones, y una reforma que sólo buscaba solamente motivar inversión, sin preocuparse de lo social, va en contra de toda la lógica. Hoy, el cuadro es otro y nosotros en el Senado construimos el escenario de una reforma tributaria completamente distinta y con enfoque distinto para recaudar más para financiar la agenda social. Lo mismo que hicimos en materia de presupuesto.

-A su parecer, ¿La DC ha tendido a tener una postura ambigua?

-El partido ha estado en una posición completamente ambigua, que nadie entiende. Pasamos a ser el partido que buscaba acuerdos con el gobierno a cualquier precio, y ahora tiene que estar desdiciéndose de todo lo que se dijo, para decir, entonces, ahora en lo tributario vamos a exigir que paguen más impuestos aquellos a los que se los estábamos rebajando hace meses atrás y queremos ponerle más impuestos. Eso, no lo entiende nadie al final. Y lamento mucho lo que nos está pasando, porque, además, el aislamiento en el que nuestro partido quedó respecto de las otras fuerzas de oposición, es un costo político alto.

-¿Falta un reordenamiento, tanto en la bancada de diputados DC, así como de senadores?

-En la bancada de senadores tratamos de actuar de la manera más unitaria posible. Y lo que estamos haciendo es un trabajo permanente con el resto de la oposición. Esto que hacemos no es fácil. Acá somos menos y la diversidad no es tan amplia. Me refiero a los representantes que son de oposición. No es fácil buscar esos acuerdos, aún cuando el camino para lograrlo es duro. Mientras que en la Cámara la diversidad, que es muy rica, potencia la coordinación y el trabajo en conjunto, es mucho más compleja. Además, porque es evidentemente, nuestra bancada ha estado marcada y muy quebrada por las decisiones de la mesa del partido. Y eso es algo que al final debilita el trabajo de las bancadas. Estoy hablando del ámbito netamente legislativo.

-¿Llamaría, entonces, a la unidad?

-Espero que con esta nueva realidad que está viviendo el país, la necesidad que tenemos de aportar a una propuesta en los cuatro ejes fundamentales que apuntaba, nos permita que con nuestros diputados y senadores podamos trabajar mejor, el tema tributario, el tema de la implementación de la agenda social, de salud y todo lo que hemos estado viendo ahora, a propósito de las leyes de paridad, en la conformación de una convención constituyente, la incorporación de nuestros pueblos originarios e independientes. Es decir, actuar con una visión política mucho más amplia y flexible, buscando unidad, primero entre nosotros y luego con otros.

Mirada de futuro

-Dicen que se viene un marzo complicado…

-Todos los meses son complicados. Usted ve que, los alumnos que tienen que ir a dar la PSU, se vean enfrentados a otros que quieren que no se dé esta prueba, en un proceso que todo el mundo en lo que piensa es en el futuro de esos jóvenes, que no pueden dar esta prueba tranquilos, en el entendido que, además, están bajo un sistema de medición de conocimientos que se termina. Entonces, aparece como absurdo esto de manifestaciones, toma de liceos (…) Necesitamos tener más respeto por el derecho de los otros. No imponer nuestras propias verdades. Un grupo decide imponer sus condiciones y el resto tiene que acatar. Eso no resulta, eso no funciona,.

-Hay gente que, lisa y llanamente, quiere fumar todo, destruir todo…

-Hay gente que está por destruir todo, por no hacer nada en avanzar y buscar soluciones entre todos y desean imponer sus verdades, que reviste caracteres incluso de fanatismo y fascismo, de quienes no aceptan opiniones distintas.

-¿Cómo aislar a estos grupos?

-Tenemos que ir construyendo con las grandes mayorías de este país, con una visión con igualdad de oportunidades, donde los derechos de las personas sean respetados, donde podamos crecer, y que ese crecimiento se transforme en beneficio para toda la sociedad, no solo para unos pocos, y hacerlo de manera sostenible y sustentable, que es lo que aspiramos todos como sociedad.

-En definitiva, ¿Usted tiene una visión optimista respecto del futuro de Chile?

-Si somos capaces desde el punto de vista político trabajar en conjunto y abiertos a otros para buscar acuerdos, porque hay gente en las calles que pide polarización, veo una posible salida. La obligación nuestra es construir puntos de acuerdos que permitan ir dando salida a los temas. No podemos caer en la lógica de la guerra o del blanco o negro, o imponer verdades, porque no es nuestra labor y lo podrán plantear otros, pero teniendo voluntad política, mayor claridad en la conducción, y entender que este es un proceso que debemos sumar a otros y configurar grandes mayorías. Así es perfectamente posible salir de esta crisis que vive Chile. //ELF

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica Etiquetado como: congresista, Crisis en Chile, Entrevista, Jorge Pizarro, Manifestaciones sociales, Senador DC

Oposición plantea que Presidente «no dimensiona» lo que ocurre en Chile: «La crisis está vigente y lista para rebrotar»

diciembre 29, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

Esto, después de que el Mandatario afirmara estar «convencido de que lo peor de esta crisis ya pasó», en alusión al estallido social que afecta al país desde el 18 de octubre, informa Emol.cl.

Era que no. Rechazo generaron los dichos del Presidente Sebastián Piñera, quien dijo estar «convencido de que lo peor de esta crisis ya pasó». Esto en alusión al estallido social que ha afectado al país, desde el pasado 18 de octubre.

«Le voy a decir dos cosas. Estoy convencido de que el año 2020 va a ser mucho mejor que el año 2019 y, además, estoy convencido de que lo peor de esta crisis ya pasó y ahora tenemos que hacernos cargo de aprender las lecciones para construir un país mejor entre todos», señaló en entrevista con La Tercera.

Al respecto, el timonel del PS, Álvaro Elizalde, consideró que el Mandatario, «no dimensiona lo que realmente está ocurriendo en el país, tenemos un desafío enorme que es dar respuesta a las demandas ciudadanas que se han expresado en las calles. Y el Presidente hace dos afirmaciones que van en un sentido contrario, primero señala que no va a modificar lo que es su programa de Gobierno e insiste en el concepto del sistema de pensiones fundado solo en la capitalización individual y un elemento de solidaridad y eso difícilmente va a resolver el drama de las pensiones».

A su juicio, «estas declaraciones del Presidente lejos de contribuir a superar la crisis como una señal de que ha escuchado a la ciudadanía y está dispuesto a acoger sus demandas, más bien es el reflejo de que no está escuchando, que se está cerrando a lo que están reclamando los ciudadanos».

«Las declaraciones del Presidente se enmarcan dentro de lo que ha sido su tónica, él está más bien en una lógica que desde el punto de vista psicológico es de la negación, no está queriendo ver la realidad, no la ha visto en materia de Derechos Humanos, donde ha hecho declaraciones bastante desafortunadas y lamentablemente tampoco la está viendo respecto de las demandas ciudadanas», recalcó el senador Elizalde.

En la misma línea, el líder del PPD, Heraldo Muñoz, planteó que «el diagnóstico del Presidente de la República carece de realismo al sostener que lo peor de la crisis ya pasó y que ahora toca aprender de las lecciones. Me parece que el Presidente está en un mundo paralelo, su discurso es predecible y no apunta a lo fundamental que es lograr un gran pacto social con justicia tributaria, respuestas sociales a las demandas sociales de un sistema mixto de pensiones, por ejemplo, un nuevo sistema de salud pública, mejores salarios y un conjunto de otras materias que hasta ahora no han sido planteadas».

«Lo que sostiene el Presidente básicamente son más parches que, por ejemplo, dejan intactas a las AFP, no veo cómo aparezca en sus planteamientos la distribución de la riqueza que es tan necesaria para tener un país con menos desigualdad (…) Eso está ausente en el Presidente de la República y por eso, su diagnóstico me parece que carece de realismo», enfatizó Muñoz.

Asimismo, el presidente del PR, Carlos Maldonano, cree que «está equivocado el Presidente (Piñera), la crisis está ahí, sigue vigente y lista para rebrotar aún con más fuerza, porque las inequidades estructurales siguen también ahí, afectando la calidad de vida de millones de chilenos, en las pensiones, en la salud, en el costo de la educación, en el maltrato del transporte público, porque el problema de fondo es que aún no hay una verdadera agenda social».

«Este Gobierno, políticamente, terminó el 18 de octubre, su programa ya se hizo inviable, porque la ciudadanía dijo fuerte y claro que quiere ir en otra dirección, pero restan más de dos años (…) es necesario que el Gobierno sepa leer la situación y con humildad y sentido de país, y abrirse a un pacto de transición político y social, que permita que Chile camine por un sendero positivo durante estos dos años. Piñera ya no puede pretender llevar a la practica sus ideas, pero aún puede hacer un aporte valioso al país, si entiende que su rol cambió, que ahora debe ser un facilitador de acuerdos que permitan a Chile encaminarse correctamente hacia un nuevo ciclo histórico», sostuvo Maldonano.

Por su parte, el diputado del PC Daniel Núñez, opinó que «las palabras de Piñera corroboran lo que ha sido siempre la estrategia del Gobierno que es la estrategia del desgaste, esperar que esto pasara por un tema de cansancio, de agotamiento, por el ciclo natural de las protestas sociales. Lo peor de eso es que una vez que decaiga la protesta social, Piñera se sienta más liberado para volver a su programa de Gobierno y dejar de lado todas reformas y cuestionamientos que hoy existen de parte de la ciudadanía».

«Creo que es una ingenuidad pensar que este ciclo de protestas se acaba con lo que puede ocurrir de cara a meses que son tan complejos y desmovilizadores como es enero y febrero (…) cuando hay una eclosión social tan profunda, claramente que esto no se apaga como sucede con movilizaciones normales. Este ciclo no ha terminado y su término va a estar muy vinculado al plebiscito de abril y al resultado de la Asamblea Constituyente», precisó Núñez.

Asimismo, el diputado DC Gabriel Ascencio sostuvo que «él se autoconvece de eso. Así actúa siempre, como lo que ha sido en su vida, el ha sido siempre un gran especulador y como cree que ya capeó el temporal, entonces él esta seguro que puede volver a lo de siempre: un par de maquillaje por acá, unos arreglos por el otro lado, pone contentos a algunos y con eso cree que puede solucionar los problemas o las demandas de la gente, lo que naturalmente no va a ocurrir».

El diputado de la falange finaliza diciendo que «es muy decepcionante y preocupante la entrevista al Presidente Piñera. La verdad es que sincera su posición pero demuestra que no logra captar bien lo que ha ocurrido en nuestra sociedad y fundamentalmente no entiende los graves problemas que enfrenta su gobierno por su propia responsabilidad».

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Álvaro Elizalde, Crisis en Chile, Heraldo Muñoz, La Tercera, Manifestaciones sociales, Movilizaciones, movimientos sociales, oposición, PPD, Sebastián Piñera

De qué estamos hablando

diciembre 22, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Daniel Matamala 

Periodista de CNN Chile

Bastó que, en una entrevista radial, la periodista Verónica Franco preguntara al Presidente Piñera por un “cambio de modelo” para provocar este monólogo:

Si usted cuando me habla de cambio de modelo está pensando en el modelo venezolano…

No…

… donde destruyeron la democracia…

-No…

-… donde atropellan los derechos humanos todos los santos días, donde tienen al pueblo entero condenado a la muerte por hambre o por falta de medicamentos…

-… Es que no es dicotómico, Presidente…

-Entonces cuando hablamos de cambio de modelo, yo quiero decir, ¿de qué estamos hablando?

Le dicen “cambio de modelo” y él escucha “Venezuela”. El abismo entre la burbuja presidencial y el resto del país es enorme.

Entonces, ¿de qué estamos hablando?

Ni en las protestas abundan las banderas venezolanas, ni en la consulta de los municipios los ciudadanos votaron por un régimen chavista, ni en ninguna encuesta seria los chilenos piden convertirse en Chilezuela. Esa fantasía sólo existe en las mentes de un puñado de extremistas de izquierda y derecha (algunos, lamentablemente, muy escuchados en La Moneda).

Lo que los chilenos exigen se parece mucho más a cualquier informe de organismos internacionales capitalistas que a alguna asamblea revolucionaria.

La calle y la OCDE hablan a coro. Veamos.

Más del 94% de los 2 millones y medio de votantes de la consulta ciudadana está a favor de un IVA menor para productos de primera necesidad. Coinciden en ello con una de las principales críticas de la OCDE a nuestro país: que nuestro sistema tributario está patas para arriba. Se basa en impuestos al consumo, que golpean a los más pobres, y no en los tributos a la riqueza. Chile recauda el 41% de sus impuestos a través del IVA, contra apenas el 20% de promedio en la OCDE. Por eso, el organismo nos recomienda “incrementar impuestos ambientales, sobre la propiedad y a la renta para aumentar la equidad y estimular el crecimiento”.

Un modelo en que paguen más, no los que compran pan o leche, sino los que más contaminan, más ganan y más tienen. De eso estamos hablando.

La calle también exige frenar la destrucción del medio ambiente y los efectos de la privatización del agua. En la consulta municipal de Coquimbo, 90% apoyó que el agua sea pública.

Pues bien, según la Cepal, somos el país OCDE que menos invierte en proteger el medio ambiente: 0,1% del PIB. Y la OCDE advierte que en Chile “la contaminación atmosférica de las zonas urbanas es permanentemente alta, el agua es escasa y está contaminada, se está perdiendo hábitat y existe gran vulnerabilidad al cambio climático”. Por eso, el club de los países desarrollados nos exige tipificar el delito ambiental, con penas de cárcel efectiva.

Un modelo que cuide medio ambiente y castigue a los que lo destruyen. De eso estamos hablando.

“Mejorar las pensiones” es la primera prioridad de los chilenos según la consulta municipal. Nuestra tasa de reemplazo (la jubilación comparada con los últimos sueldos) es de 33,5% en los hombres y de 30,3% en las mujeres, la mitad del promedio OCDE (63%).

El Centro Internacional para la Gestión de Pensiones advierte que “la crisis de las pensiones chilenas no se puede resolver dentro de los límites del sistema actual” y que es necesario crear un “tercer pilar” (junto al ahorro individual y las pensiones solidarias) que “incluya elementos colectivos para mitigar riesgos entre generaciones”.

Un modelo de pensiones mixto y sustentable. De eso estamos hablando.

El 97,4% de los votantes en la consulta apoya sanciones más duras para la corrupción. Un informe de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), recomienda lo mismo: la pena máxima para el uso de información privilegiada hoy es una multa de hasta $420 millones, sin cárcel efectiva. En Estados Unidos o Corea del Sur, esos delitos suponen hasta 20 años de prisión.

Un modelo que se tome la libre competencia en serio y, por lo tanto, castigue a quienes hacen trampa. De eso estamos hablando.

La crítica al sistema extractivista se da por igual en cabildos, organizaciones sociales y en la academia. “Chile debe diversificar su economía hacia actividades no relacionadas con los recursos naturales. La economía sigue siendo muy dependiente del cobre (…) los bajos niveles de inversión en innovación e investigación y desarrollo (I+D) frenan la productividad”, dice la OCDE.

Un modelo que no se base en extraer piedras, sino en generar conocimiento e innovación, saliendo de nuestro vergonzoso puesto de colistas de la OCDE en I+D. De eso estamos hablando.

Quien mejor resume el desafío de Chile es el físico César Hidalgo, cocreador del Índice de Complejidad Económica, un ranking en que llevamos 40 años estancados (en 1980 éramos 61º; hoy somos 60º). Los datos del índice demuestran que crecimiento e igualdad no son metas contradictorias: ambas dependen de que Chile se vuelva más complejo y deje atrás “una economía primitiva y estática”, dice Hidalgo.

Ya lo hicieron en su momento países que eran más pobres que nosotros, como Corea o Singapur: pasar de un modelo básico, extractivista y vertical, que ya dio todo lo que podía dar, a uno basado en la innovación y el conocimiento.

Presidente: de eso estamos hablando.

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El desafío de los Derechos Humanos en Chile

diciembre 16, 2019 by Admin Istrador 1 comentario

La firma de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, se ha transformado en un gran paso para la humanidad, al establecer los principios base del respeto a las personas, acordado entre las naciones firmantes en el contexto de las masacres de millones de seres humanos que dejaron las dos guerras mundiales y las dictaduras totalitarias.

Por Eduardo Reveco, ingeniero, ex director del Centro de Integración y Desarrollo Social

Para nuestra Nación es un tema tremendamente sensible, luego de las violaciones a los DDHH ocurridas en la dictadura de Pinochet y cuyo fantasma revive con fuerza al ver la represión al pueblo mapuche, el asesinato de Camilo Catrillanca y la durísima represión ejercida en las movilizaciones sociales que se han dado a partir del 18 de Octubre que dejó a 240 jóvenes con lesiones oculares y algunos con perdida de la visión completa, represión que significó muertes, violaciones, torturas y seguimientos.

En este terrible escenario se puso a prueba al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH, que cimplió, vosibilizando esos delitos con una labor encomiable y valiente.

A más de un mes del estallido social, nos queda claro que las isntituciones tienen mucho por mejorar. No puede ser, ver declaraciones deliberantes de las FFAA y de Orden frente a las querellas y denuncias que se le imputan, no puede ser, las fuerzas de orden deben mejorar o reformularse urgentemente.

En este esfuerzo el INDH debe involucrarse con un firme rol fiscalizador para detectar debilidades y faltas e ir ajustando preventivamente el proceder de las policías. No podemos esperar encontrarnos en las manifestaciones legitimas y pacíficas con jóvenes con graves lesiones oculares y perdidas de visión, producto de balines que eran más acero que caucho y desligar responsabilidades en los proveedores, y que decir del uso en los guanacos de agua con químicos que queman la piel. Además, nos encontramos con el incumplimiento de los protocolos y la tremenda falta de criterio al reprimir durante las marchas pacíficas, lo peor, estaba escrito y eran de público conocimiento.

El INDH hace la diferencia de cuando luchabamos contra la dictadura, en donde no existía institución estatal que velara por el respeto nuestros derechos fundamentales, por lo que esperamos de esta institución acciones proactivas y no sólo reactivas, partiendo por la revisión permanente de los protocolos de las fuerzas de orden detectando falencias, corrigiéndolas y redefiniendo el rol de estas hasta tener un ente policial realmente ajustado a las exigencias democráticas.

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: columna, Columnista, Crisis en Chile, Derechos Humanos, Eduardo Reveco, INDH, Instituto Nacional de Derechos Humanos, Sergio Micco

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