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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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columna

Mechones

abril 8, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Daniel Matamala 

Carlos Alberto Délano “no desea seguir siendo empresario (porque) se ha sido injusto con él”, se lee en los informes de Gendarmería, en los que el “Choclo” vuelve a autodenominarse como “una máquina de dar empleo”. Para una máquina como él, tal vez esta pesada cruz se convierta en un emprendimiento. Cuando apruebe su curso podría abrir un instituto especializado en impartir clases de ética. Basta ojear los diarios de esta semana para comprobar que sobran potenciales alumnos.

Cada viernes a las 9 y media de la mañana, por tres horas, hasta diciembre próximo, Carlos Délano y Carlos Lavín deben asistir a un curso de ética en la Universidad Adolfo Ibáñez.

Esas clases, más una multa, son la condena que purgan los dueños de Penta por evadir 1.714 millones de pesos en impuestos.

Además, claro, de haber inundado de plata negra la política chilena. Pero eso, ya lo sabemos, en Chile es una nimiedad.

Los forzados mechones están molestos. Lavín le dijo a la delegada de Gendarmería que “se siente privado de libertad, ya que no podrá programar ningún tipo de actividad fuera de Santiago o del país por más de una semana mientras se estén impartiendo las clases”.

Las celebraciones en París y los viajes a carreras de caballos en Nueva York que ambos han disfrutado durante su condena tendrán que restringirse, apenas, de viernes en la tarde a jueves en la noche.
El ex paniaguado de Penta, el senador Iván Moreira, acusó “un linchamiento” de Délano y Lavín. Linchamiento. Porque tener a alguien sentado tres horas estudiando a Kant y Aristóteles, es equivalente a asesinarlo sin derecho a defensa.

Délano “no desea seguir siendo empresario (porque) se ha sido injusto con él”, se lee en los informes de Gendarmería, en los que el “Choclo” vuelve a autodenominarse como “una máquina de dar empleo”.
Para una máquina como él, tal vez esta pesada cruz se convierta en un emprendimiento. Cuando apruebe su curso podría abrir un instituto especializado en impartir clases de ética.

Basta ojear los diarios de esta semana para comprobar que sobran potenciales alumnos.

Délano podría partir matriculando al fiscal nacional Jorge Abbot, y al senador PS Juan Pablo Letelier. Según publicó CIPER, Letelier visitó a Abbot para mostrar su preocupación por las indagaciones del fiscal Emiliano Arias contra los ministros de la Corte Suprema de Rancagua, por donde el político socialista es senador. De inmediato, el siempre obediente Abbot sacó a Arias de la causa que ahora ha explotado con un incontrolable reguero de revelaciones escandalosas.

Se sugiere para ellos un curso de separación de los poderes del Estado, con lecturas en profundidad de Montesquieu.

Otra línea docente, sobre corrupción en la política, podría convocar a los ejecutivos de Quiborax, Entel, SQM, GTD, Costanera SACI, Ariztía e Inversiones Santa Macarena quienes, según confesó el lunes Orpis, también le entregaron platas negras. O al intendente Jorge Ulloa, quien, como publicó La Tercera el jueves, recibió 7,6 millones de pesos de las pesqueras de Asipes, además de pagos a una exasesora y a una empresa de transportes fundada por él. Mientras se discutía la ley de pesca, Ulloa llevaba como “asesores” al Congreso a ejecutivos de las pesqueras. O a Pablo Longueira, sobreseído el martes de delitos tributarios por el dinero de SQM, porque el Servicio de Impuestos Internos jamás se querelló contra él. O a Javiera Blanco, sobreseída el mismo día que Longueira, en un perfecto empate político, por las irregularidades en contrataciones en Gendarmería. O a Marco Enríquez-Ominami, acusado de delitos tributarios y fraude al fisco por las platas brasileñas de su campaña presidencial.

Con tantos alumnos, tal vez el emprendimiento de Délano y Lavín necesite refuerzos. Podrían reclutar como profesor a Jovino Novoa, ahora que acaba de cumplir su condena por delitos tributarios: firma mensual y una multa pagadera en cuotas.

Después de todo, Novoa tiene espíritu docente. Preside la Fundación Jaime Guzmán, encargada de “formar jóvenes bajo una inspiración cristiana”, según se lee en su misión. Cuando fue condenado, la Fundación lo ratificó como presidente. “No podemos sancionar a las personas a la proscripción, a una suerte de muerte civil”, zanjó el entonces presidente de la UDI Hernán Larraín.

El mismo que hoy, siendo ministro de Justicia, apoya públicamente a un acusado en pleno juicio por corrupción, y que antes, con un olfato envidiable, respaldó a Paul Schäfer y a los mismos Délano y Lavín (“los sé personas de bien, gente íntegra”).

¿Se dan cuenta? Un Instituto de Ética Los Carlos estaría condenado al éxito.

Publicado en: Columnas Etiquetado como: columna, Daniel Matamala

El fin de la retórica democrática de Israel

abril 1, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

Netanyahu, quien busca la reelección en abril, está muy lejos de ser el líder de un sistema democrático, por el contrario, su ideario y actuación han sido motivados en la construcción de un hogar nacional judío sin importar que en esas tierras han vivido, viven y vivirán personas de otras confesiones o creencias. Esta realidad siempre ha sido desmentida o matizada en el proceso formal electoral, que algunos presentan como contraargumento a quienes denuncian la limpieza étnica que se realiza en territorio ocupado y el “apartheid” que se vive al interior de Israel, existiendo unas sesenta leyes discriminatorias para los no judíos.

Por Jaime Abedrapo 

Dr. en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales. Director Comunidad Palestina de Chile

 

El Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, dejó en evidencia que el proyecto político de Israel no es una democracia representativa, como suelen argumentar sus adeptos por el mundo, tras declarar abiertamente que “Israel solo pertenece a los judíos. No a todos sus ciudadanos”.

Esta declaración, que de suyo es excluyente y totalitaria, es gravemente preocupante si consideramos que en Israel más del 20% de su población es árabe (no judía) y aproximadamente un 2% se reconoce como Druso. Ello sin contar a los aproximadamente cinco millones de palestinos que se encuentran en Cisjordania y Franja de Gaza, territorios ocupados y administrados por Israel.

Netanyahu, quien busca la reelección en abril próximo, está muy lejos de ser el líder de un sistema democrático, por el contrario, su ideario y actuación han sido motivados en la construcción de un hogar nacional judío sin importar que en esas tierras han vivido, viven y vivirán personas de otras confesiones o creencias. Esta realidad siempre ha sido desmentida o matizada en el proceso formal electoral, que algunos presentan como contraargumento a quienes denuncian la limpieza étnica que se realiza en territorio ocupado y el “apartheid” que se vive al interior de Israel, existiendo unas sesenta leyes discriminatorias para los no judíos.

Tras décadas de una política de hechos consumados en los cuales se insertan colonos (ilegales) en territorios ocupados y se desplaza sistemáticamente a la población aborigen, las palabras del Primer Ministro sólo han venido a sincerar la verdadera política de Estado de Israel, la cual ha sido inmutable a pesar de las decenas de resoluciones de Naciones Unidas que la condenan.

Las democracias modernas que se muestran perplejas por la falta de credibilidad entre sus ciudadanos, o por la crítica ante su falta de consistencia en la defensa de los derechos humanos y derecho internacional, debieran comprender que su doble rasero es razón suficiente para dicho descrédito.

De hecho, en los tiempos post modernos las democracias representativas han tendido a sincerar que en la escena internacional priman los intereses y la política de alianzas, ya que les es prácticamente imposible “esconder” o justificar las explícitas declaraciones del Ministro Netanyahu que no sólo van contra el corazón de la democracia, sino que atenta en contra de los principios del régimen internacional de los derechos humanos. Sin embargo, ya sabemos que no habrán sanciones de ningún tipo, como tampoco las habrá contra Arabia Saudita por su acción sistemática de violación a los derechos humanos en contra de los yemeníes.

Desde otra perspectiva, un tanto más optimista, la nueva manera de hacer política exterior por parte de actores como Trump y Netanyahu evitan la manipulación de la opinión pública, ya que de primera fuente conocemos los objetivos políticos detrás de sus acciones.

Lo lamentable de ello, es que ha quedado lejos la declaración de los derechos del hombre y los principios de la Carta de las Naciones Unidas. En los hechos las potencias occidentales demuestran fatiga y/o desinterés en la defensa y promoción de los derechos humanos. La pregunta que cabe es, ¿será que a la sociedad civil también le es indiferente, y están más bien interesadas en reivindicar solo sus propios intereses?, ¿o podremos esperar que alcen la voz en defensa de las personas y valoren la democracia como el régimen que mejor protege sus derechos fundamentales?

democraciasderecho internacionalIsraelpalestina
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Jaime Abedrapo
Dr. en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales. Director Comunidad Palestina de Chile

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: columna, Jorge Abedrapo

Contaminación ambiental y propuestas

abril 1, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Marcio Villouta

Presidente de la DC, Región de Aysén

 

Desde ya hace años que como región y, especialmente, nuestra capital regional se enfrenta a la disyuntiva de la contaminación ambiental, producto en gran parte de la combustión de leña para calefacción. Este problema tiene como consecuencia que todos en nuestra capital regional -de una u otra forma- analicemos la situación y busquemos medidas que permitan abordar esta dura realidad.

Por ahora, vemos cómo en medio de una visita que originalmente era de la Ministra de Medio Ambiente, sea en definitiva el Subsecretario de la cartera, Felipe Riesco, quien llegue a la zona, acompañado del Subsecretario de Vivienda y Urbanismo, Guillermo Rolando, ambos con la decidida intención de promocionar y respaldar las medidas entregadas recientemente por el Gobierno.

Entre las medidas, destacan los $2.900 millones para el recambio de calefactores y se invita a postular a los cerca de 2.400 recambios, que se espera realizar en el año en curso, una cifra que por el momento no solo resulta compleja de cumplir, sino además muy insuficiente para con esta medida abordar la totalidad del problema que, año a año, se torna de alta complejidad para quienes vivimos en Coyhaique. Pensemos, que se nos entrega un horizonte de trabajo que se acerca a una década más, frente a este periodo de tiempo cabe preguntarse si podemos esperar 10 años para terminar de implementar las medidas del Plan de Descontaminación Ambiental o lo que se requiere es mayor celeridad y compromiso político de todos para ir en contra de este problema que nos ahoga día a día y que parece que solo recordamos cuando llega el otoño-invierno.

Por otra parte, se destaca la inversión en temas relacionados al acondicionamiento térmico y en ese contexto es muy interesante ver que se consolide una política de intervención en temas relacionados a la eficiencia energética. Sin embargo, es fundamental que la focalización de los subsidios no solo involucre sectores vulnerables, sino una mirada mucho más amplia que posibilite a la clase media tener acceso al acondicionamiento de sus viviendas, porque así abordamos de manera sostenible con medidas que son de mediano plazo. Otro aspecto, es el relativo al perímetro de intervención que no debe estar limitado a la zona urbana de Coyhaique, pudiendo abarcar también las zonas periurbanas que igualmente conviven con la contaminación, solo así podremos avanzar en la verdadera implementación de políticas anti-contaminación.

Por último, es clave que se avance en el cumplimiento del Plan de Descontaminación, sin obviar aquellos aprendizajes propios de lo que ya hemos visto en nuestra región, pero también considerando las experiencias y resultados observados en ciudades como Temuco, que en el sur de nuestro país viven realidades similares y llevan mucho más tiempo en esta compleja situación.

Publicado en: Columnas Etiquetado como: columna, contaminación, Coyhaique, DC región de Aysén, Marcio Villouta

El comendador

abril 1, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

 

 

 

Por Daniel Matamala

Periodista de CNN Chile

Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral, en grado de Comendador. Ese fue el reconocimiento del Gobierno de Chile a Carlos Cardoen.

El mismo homenaje que, en grado de Gran Oficial, han recibido Paul McCartney, Gabriel García Márquez y Raúl Ruiz.

Claro, el ex fabricante de bombas de racimo reconvertido en empresario turístico no compuso Hey Jude, no escribió Cien Años de Soledad, ni filmó El Tiempo Recobrado, pero hizo algo mucho más valioso a ojos de quienes lo condecoraron: financiar sus campañas políticas.

Junto a Anacleto Angelini y Julio Ponce, entendió que el cambio de dictadura a democracia abría una oportunidad única para aliarse con los políticos de la Concertación que, escasos de efectivo, podían ser cooptados a un precio módico.

Así se convirtieron en parteros de la joven democracia. La cuenta la pagamos hasta hoy.
El dinero de Ponce le permitió conservar SQM, privatizada por la dictadura de su ex suegro, y controlar así el litio, a través de una serie de ventajosos acuerdos. El último de ellos, firmado con el saliente gobierno de Bachelet en diciembre de 2017.

El de Angelini aceitó una serie de leyes, la primera de ellas aprobada al undécimo día de democracia, el 21 de marzo de 1990, que le entregaron el dominio de gran parte de los peces de Chile. Esos privilegios siguen vigentes, aun después que el ex gerente general del buque insignia de Angelini, Corpesca, reconociera haber sobornado a parlamentarios con millonarias mesadas mensuales.

La generosidad de Cardoen no nos costó el litio ni los peces. Sí algunos símbolos públicos como ese homenaje entregado el 2005, en plena campaña presidencial, con Ricardo Lagos como Presidente y Sergio Bitar como ministro de Educación. “Ninguno es ángel sobre la tierra”, dijo Bitar para explicar el galardón.

Cardoen dice ser “de la Concertación, desde el momento en que se creó” y reconoce “abiertamente, absolutamente” haber financiado sus campañas. Estuvo casado con una sobrina de Aylwin. A Lagos incluso lo trasladó en su helicóptero. Bachelet no ha escatimado gestos hacia el empresario, inaugurando varios de sus emprendimientos y compartiendo con él amistosas cenas privadas.

Con certera puntería política, también respaldó a Sebastián Piñera. “Le pedí dos cosas: que por favor aprendiera a escuchar a la gente y que no se comiera las uñas”, dijo Cardoen.

Su fortuna la hizo vendiendo armas de racimo a Saddam Hussein. Cuando Saddam invadió Kuwait, pasando de aliado a enemigo de Washington, Cardoen entró también en la lista negra estadounidense. En 1993, el FBI emitió una orden de captura internacional, acusándolo de importación ilegal del circonio usado en sus bombas.
Entonces llegó la hora de cobrar. Los gobiernos de Frei, Lagos, Bachelet y Piñera enviaron notas diplomáticas, y Lagos llegó a hacer lobby personal por Cardoen en una cumbre presidencial con Bill Clinton.

El Congreso también ha sido fiel a Cardoen, enviando una delegación parlamentaria a Washington para interceder por él (el PS Juan Pablo Letelier y el UDI Rodrigo Álvarez), y aprobando ocho resoluciones en su favor. La última, el 23 de enero de 2019, exhorta a realizar las gestiones “políticas, diplomáticas y judiciales necesarias para darle auxilio”, y fue aprobada por 26 votos a favor, ninguno en contra y una abstención.

En días de polarización, cuando ni la educación, ni la salud, ni la seguridad de los chilenos logran poner de acuerdo a gobierno y oposición, Cardoen sí opera ese milagro.

¿Cuántos de los parlamentarios que han usado sus cargos para operar por décadas a favor de Cardoen han sido financiados por él? ¿Cuánto han recibido? No lo sabemos. Es dinero negro, por fuera de la ley electoral (“era un mecanismo común”, dice Cardoen).

Esta semana, Estados Unidos pidió la extradición. Los cargos presentados podrían no ser delitos en Chile o estar prescritos, lo que permitiría a la justicia rechazar la petición sin siquiera entrar al fondo.

Pero ese es un problema de Cardoen y sus abogados. Lo que debería preocuparnos a todos los chilenos es la fragilidad de nuestra diplomacia, nuestros gobiernos y nuestros congresos, cooptados para ponerse al servicio de los problemas particulares de un hombre con demasiado poder.

Publicado en: Columnas Etiquetado como: Cardoen, columna, Daniel Matamala

El eterno dilema falangista: ¿Qué hacer con la Democracia Cristiana?

marzo 29, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

A estas alturas de la vida, es una pregunta compleja que solo sirve para descargar malestares existentes. La idea es tratar de ser un aporte para entender el grado de masoquismo que hoy tienen muchos militantes de mi partido. Lo que pasa es que las ramas de la política contingente no dejan ver el bosque de los problemas globales de la DC. 

 

Por Patricio Gilbert

Académico de la USACH

Camarada DC

Partiremos definiendo qué es la Democracia Cristiana (DC), y para mí, en específico, qué entiendo por DC. Creo que mi partido es un reflejo de la sociedad chilena desde siempre y existen argumentos de sobra para esto. Por ejemplo, las grandes trasformaciones en la sociedad chilena, esas que lograron cambiar el eje de las personas fueron realizadas en el gobierno de Frei Montalva, esas donde la sociedad civil se organiza para enfrentar a las élites de siempre, y para eso debíamos instruirla mejor (ley que hace obligatoria la educación básica), que se ampliara el conocimiento permitiendo el desarrollo de este en el país (plan Chile California), que las personas pudieran ser dueños de la tierra que trabajaban (ley de reforma agraria) y permitir que la sociedad se organizara para que fuera un contrapeso de los “poderosos de siempre”. Eso por el año 1960.

Así, podríamos seguir y hablar del lado oscuro de la DC en el 73` y el lado más heroico en los años 80`, terminando con el retorno a la democracia, donde la DC jugó un papel preponderante en lograr que la vía pacífica y la unidad de la centro izquierda, fueran los ejes de esta recuperación.

Pero eso es ya pasado y hoy, a 30 años de haber dejado atrás la dictadura, son solo bonitos recuerdos que nos sirven para saber, qué hicimos bien, pero más fundamental, que hicimos mal para estar como estamos hoy.

El individualismo caló hondo en la DC. Igual que en la sociedad chilena, los proyectos personales son más importantes que los colectivos (ya ni recuerdo el momento en el cual la “maquina” cambió de ser el medio a transformarse en el fin), la tolerancia a la frustración solo quedó relegada para aquellos sectores que siempre pierden y se mantiene (masoquistas) dentro del partido.

Ya un amplio sector del partido, quiere la ganancia rápida, fácil y a cualquier costo; igual que la “chispeza” del chileno, ese “vivo” que se salta la fila, adelanta por la berma, no paga en la micro o se come el chocolate en el supermercado justificándose “porque estos me roban”.

Ese reflejo de la sociedad, es la DC, esa misma sociedad que se jactaba de no ser corrupta. Sin embargo, cada vez que puede, no paga impuesto, no devuelve la plata extra que le dan, que le saca el saco de cemento a la construcción o saca las cosas más inverosímiles bajo el pretexto de que “me explotan”. Parece más fácil ser así, que organizarse para lograr que el país cambie.

En eso cayó la DC, se conformó con su historia y no miró al futuro (como el país), viendo en su horizonte solo el hecho de administrar el poder que las élites le entreguen y no el poder que le puede entregar la gente.
Es cierto que este camino es mucho más largo, se requiere constancia y perseverancia y lo que es más difícil hoy, ser generoso para que los frutos de lo sembrado, lo disfruten otros.

¿Se imaginan a Frei Montalva diciendo, “para que me muestran ese plano si nos vamos a demorar décadas en construir eso del metro?” lo más seguro es que hoy día esas ideas “revolucionarias” (en el amplio sentido de la palabra) nadie las impulsaría.

Eso es lo que le falta a este país y a la DC, volver a soñar, eliminar los paradigmas y las soluciones cortas, poniendo de prioridad lo que queremos en el futuro. ¿Podemos tener salud igual para todos? Sí, ¿podemos tener pensiones justas para todos? Sí, lo que pasa es que las ramas de la política contingente, donde la élite se encarga de establecer sus paradigmas, sus dogmas de fe, como tablas de la ley; pero todo se puede cambiar y no es necesaria una revolución (para que algunos amigos no se pongan nervioso, saludos Sergio y Jaime), sino que se necesita una política que a través de hitos, pueda ir mostrando los frutos que este avance inexorable les traerá a cada uno de los ciudadanos.

Eso es lo que debe hacer la DC, olvidarse de la pelea chica, resultado inmediato y personalismo y pensar en el futuro, algo que hace tiempo, dejo de hacer; seguramente impulsado por esa élite interna que vio en el pensamiento un fusil que destruiría su “zona de confort”.

Publicado en: Columnas Etiquetado como: columna, Columnista, Patricio Gilbert

Día del Joven Combatiente: La jornada que recuerda un episodio oscuro de la dictadura

marzo 28, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

Es 29 de marzo de 1985, las calles de Santiago de Chile que en esa fecha debían estar pintadas del ocre otoñal, yacen teñidas del gris de la dictadura.

Por José Valencia

Periodista y diseñador gráfico

 

Marzo 29 de 1985, las calles de Santiago de Chile que en esa fecha debían estar pintadas del ocre otoñal, yacen teñidas del gris de la dictadura.

El mismo grisáceo oscuro que viste al alto mando del Ejército de Chile, que en esos días ejerce con total impunidad el poder al que años antes accedió con mano ajena, lejos del clamor popular y de los sueños más sentidos de la ciudadanía.

Ese 29 de marzo fueron ejecutados por el régimen militar, Eduardo y Rafael Vergara, Paulina Aguirre, Manuel Guerrero, Santiago Nattino y José Manuel Parada.

Los hermanos Vergara Toledo, cayeron víctimas del metal balístico que laceró sus cuerpos cuando interpretaban el sentir de miles de jóvenes que en esos años se opusieron de las maneras más diversas a la dictadura cívico-militar, que se organizaron, que se hicieron militantes de la juventud de un partido político cuando estos estaban proscritos y que lucharon por la libertad desde el lugar en que la historia los encontró. Que emprendieron esa batalla imbuidos de sueños, con la hermosa convicción de que el regalo no era otra cosa que recuperar la democracia que en septiembre de 1973 nos fue arrebatada por la fuerza, junto a las conquistas sociales que durante décadas fueron la causa reivindicativa de inmensos sectores de la sociedad chilena.

Desde que el crimen fue perpetrado, cada año, desde distintas perspectivas se realizan homenajes conmemorativos impulsados por organismos de defensa y promoción de los derechos humanos, por organizaciones de base y colectividades políticas, junto a la manifestación de estudiantes y pobladores que a pesar del tiempo se sienten representados y conmovidos por el sacrificio que Eduardo y Rafael Vergara Toledo realizaron, y que les significó ser ultimados a balazos en Villa Francia por agentes de Estado, cuando ninguno de los dos cumplía 20 años y sólo llevaban consigo el más sagrado de los deberes de todo revolucionario: luchar contra el imperialismo donde quiera que estés.

El sitio en que la historia ubicará a estos mártires trascenderá generaciones, así como las formas de lucha que ellos asumieron en ese momento definitivo, seguramente también encontrarán el sitial que merecen.

Pero también debiera repercutir hoy en nuestra acción política, en la delimitación del marco en que nos movemos para generar alianzas, en la forma en que pensamos Chile, en los resguardos que tomamos ahora para defender la democracia y las conquistas sociales que alcanzamos ayer, tendría que ser entonces, reflejo de las medidas que asumimos para garantizar gobernabilidad mañana entregando respuestas adecuadas a las demandas de la gente.

La ejecución política y desaparición forzada de más de 3.000 compatriotas entre 1973 y 1990, debiera tener el mejor de los homenajes: la unidad de las fuerzas políticas progresistas de nuestro país, convergiendo para impedir que el neofascismo esté nuevamente presente. 

Publicado en: Columnas Etiquetado como: columna, José Valencia

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