24 comunas de la Región Metropolitana estarán, a partir de mañana, en cuarentena total, con la incorporación de 14 nuevas; se trata de Cerro Navia, Conchalí, La Cisterna, La Florida, La Granja, Lo Espejo, Lo Prado, Macul, Peñalolén, Renca, San Joaquín y San Miguel.
Junto a ellas, las que se encontraban vigentes hoy como Estación Central, Puente Alto, Santiago, Quilicura, Recoleta, Independencia, Pedro Aguirre Cerda, Cerrillos, El Bosque y Quinta Normal. Régimen que afecta alrededor de 5 millones de personas, según población regional.
Para conocer sus impresiones sobre esta medida sanitaria para combatir el coronavirus, En La Fontana entrevistamos al diputado Juan Luis Castro González (PS), médico cirujano de profesión, dirigente sindical y expresidente del Colegio Médico de Chile entre 2002 y 2008.
Diputado por segundo periodo consecutivo para la Región de O`Higgins, Castro considera que la estrategia de confinamientos parciales tuvo efecto solo al principio. «Fue una buena medida hasta el 20 de abril, cuando la autoridad sanitaria comenzó a sugerir juntarse a tomar café, abrir malls, retornar al trabajo o, incluso, volver a clases en los colegios. Ahí comenzó a confundirse todo y eso hizo que las personas tomaran conductas bien distintas, sin mantener el despliegue que tuvieron originalmente frente a la pandemia y de ahí, se explican las cifras tan altas que tenemos ahora. Hubo un error en el manejo del Gobierno, un paso en falso, porque el Ejecutivo creía que tenía controlada la situación, pero se no veía por dónde aparecería la llamada «nueva normalidad», dice el parlamentario.
-¿Se debió implementar desde un comienzo cuarententa total en la Región Metropolitana o ahora espera que se haga en todas las comunas?
-Se pudo haber partido así, solo por comunas, pero ya llevamos dos meses, y al mes, ya se notaba que comunas como independencia o Puente Alto no tenían resultado positivo, con estas cuarentenas focales. Esto ya se propagó, claramente, a muchas otras comunas populares de Santiago. En el caso de la Región Metropolitana amerita una cuarentena total, dado que acá está el 80% de los casos. No así, en otras regiones. La situación de La Araucanía es delicada, también en Punta Arenas; la situación del norte es compleja, como Antofagasta y hay que observar eso muy bien, por tanto, no haría una regla pareja para todas las regiones. Sin embargo, en la RM debería haber una fiscalización mucho más estricta, con una cuarentena total para evitar que la pandemia se nos escape de las manos.
Aumento de casos
-¿Ya no se aplanó la curva de contagios ni se llegó a la llamada meseta?
-La teoría de la meseta se calló. Estamos en una alza progresiva, porque la semana pasada estábamos con un rango de contagios diarios de alrededor de 500 personas, y hoy estamos en rangos de 1.000 y 1.500 diarios. Es decir, se duplicaron o casi triplicaron las cifras y eso, claramente, una no es meseta, es un ascenso rápidamente progresivo, y podríamos llegar al peak pronto como se había pronosticado al principio de mayo, estando en esta primera semana de dicho mes.

-¿La pandemia pone en peligro la suspensión del plebiscito constituyente del 25 de octubre?
-No creo, porque eso está aún a 5 o 6 meses de distancia y veo que ya a esa altura habrá una recuperación y transición hacia una normalidad nueva y real, que debería llegar, a mi juicio, a principios de septiembre. Entonces, no veo por qué deba tener que alterarse el cronograma electoral. Las encuestas demuestran que las personas quieren participar. La gente no quiere que le coloquen una escusa o pretexto para que no haya plebiscito. Salvo que hubiera algo grave derivado de la epidemia, que no se ve aún para esa época de octubre, la verdad es que debiera mantenerse la fecha tal como está.
-¿La clase política, el Congreso y el Gobierno con sus medidas han estado a la altura de las circunstancias?
-El Gobierno ha tratado de hacer un esfuerzo, pero es poco todavía. La gente no nota ayudas reales. Hay demoras en la implementación de los bonos, de los subsidios. Y hay lentitud del Estado en eso. Ha ido más rápido el discurso que la realidad. La gente se queja porque ve lo que viene en sus situación de ingreso y eso requiere que el Gobierno, que lleva la batuta en todo esto, tenga mejor capacidad de hacer mejor las cosas. Con más eficiencia. El Congreso está ayudando y colaborando, pero el Parlamento no gobierna. Es estado de catástrofe no le da más poderes al Congreso, le da más poder al Presidente de la República y al Gobierno.
-¿En el Congreso la oposición corrige los proyectos enviados desde el nivel central y por eso hay demora en despacho de esas leyes referidas a ayudas a las personas?
-Nosotros corregimos los proyectos enviados por el Ejecutivo, los mejoramos para darle mayor cobertura y mejor nivel de aumento de lo que se va entregar, en cuanto a dinero, pero todo esto pasa por Hacienda y por las restricciones del propio Gobierno. El Ejecutivo es que el tiene que jugarse el todo por el todo para salir de la crisis en la que nos encontramos, a partir de los planes económicos que se han ido proponiendo.
-En el Ministerio de Hacienda, siempre van a querer cuidar las arcas fiscales, argumentando que los recursos no son ilimitados…
-Los expertos, como el economista, Sebastián edwards, que es derecha, dicen que Chile tiene más holgura para mejorar su capacidad de financiamiento para combatir la emergencia. Por tanto, si lo están diciendo quienes saben, porque además sintonizan con el oficialismo, se debería hacer un mayor esfuerzo fiscal para financiar todas las mejoras que deben llegar a la clase media y sectores vulnerables. Yo me quedo con eso, porque me parece que si lo dice él, es posible.
-Por último, ¿Usted ve con optimismo o pesimismo el futuro próximo de Chile frente a esta pandemia?
-Tengo optimismo, pero creo que estamos en un momento clave, porque si no se hace el giro drástico, ahora, hacia un confinamiento voluntario real, con un discurso único de la autoridad, y sin la ambigüedad que ha tenido hasta ahora, esto puede empeorar. Tiene que haber un discurso y medidas, sin tratar de mirar la economía antes que la salud, sin tratar de favorecer a los empresarios antes que a los trabajadores, sin que se precipite el regreso a clases, sin que se vuelva a la normalidad sin medias sanitarias estrictas, etc. Si eso no ocurre y seguimos con las contradicciones del Ejecutivo esto puede salirse de control. //ELF