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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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columinista

La ausencia de la discapacidad en la nueva propuesta constitucional

agosto 2, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Matías Poblete

La propuesta constitucional rechazada por la mayoría del pueblo chileno el 4 de septiembre de 2022 pudo haber sido una Constitución con el mayor articulado en temas de discapacidad, al menos en América Latina y el Caribe; y si bien dicha propuesta contaba con varias menciones en este ámbito, era evidente la falta de coherencia y la incorporación de temas demasiado específicos que desvirtuaban su contenido, dejando a la luz una falta de equilibrio en relación con el abordaje de las problemáticas que presentan las personas con distintos tipos de discapacidad.

Los reconocimientos de grupos específicos y los símbolos ideológicos marcaron el desarrollo y el contenido de la propuesta que no satisfizo a la mayoría de los chilenos, aun cuando el tema de la discapacidad estuvo presente.

En la actualidad, en nuestro país se encuentra en desarrollo un nuevo proceso, cuya base es la propuesta de comisión de expertos que redactó un anteproyecto de nueva Constitución, el cual dista mucho de la iniciativa anterior, y en materia de discapacidad, su abordaje, es casi nulo.

Ardua tarea tiene el Consejo Constitucional, que debe tener muy presente que una nueva Constitución no es sólo un asunto de seguridad, migración o el tamaño del Estado, sino que también debe sentar las bases para que nuestro país continúe avanzando en el camino de la inclusión de las personas con discapacidad.

A su vez, la ciudadanía debe tener presente que una Constitución no puede ser en esencia un catálogo de derechos que no tengan cumplimiento, tal como ocurre en muchos países en los que su Carta Magna es letra muerta en este ámbito. Por ello, una nueva Constitución también tiene que garantizar la forma en que los derechos tengan fiel cumplimiento, sin problemas de financiamiento.

Hoy, a diferencia de ayer, existen datos importantes que evidencian cómo es que el Estado chileno se encuentra en deuda con la inclusión de las personas con discapacidad, debido al incumplimiento total o parcial de tratados internacionales y normativas nacionales vigentes. Es aquí donde el Consejo Constitucional debe poner su atención, pues, se torna necesario fortalecer la institucionalidad en materia de discapacidad y dejar atrás los compromisos vacíos que suscribe el Estado, generando así un funcionamiento ineficiente del mismo y que con ello segrega a este grupo tan importante de la población.

Las iniciativas populares que alcanzaron el número de firmas para ser discutidas en el Consejo Constitucional y que dicen relación con los derechos de las personas en situación de discapacidad y el abordaje de los cuidados, se relacionan con un problema país, frente al cual la actual institucionalidad no ha dado una respuesta efectiva. Por su parte, el primer observatorio chileno sobre derechos de personas con discapacidad de la Fundación Chilena para la Discapacidad es un insumo técnico y objetivo para tener un diagnóstico sobre estos asuntos y trazar los lineamientos para construir un Chile más inclusivo.

La invitación es a ampliar el debate y a incorporar los temas relacionados con la discapacidad en la discusión de una nueva constitución, de manera que esta si sea la Carta Magna que satisfaga las expectativas y las necesidades de la mayoría de nuestro país. //ELF

*Columna aparecida en Cooperativa.cl

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66 años del Partido Demócrata Cristiano de Chile

julio 31, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Manuel Robledo Cofré, Presidente Comunal Valparaíso. Partido Demócrata Cristiano.

Estimadas y estimados camaradas hoy nuestro querido partido cumple 66 años de vida. Sin lugar a dudas, esta es un buena oportunidad para recordar a nuestras y nuestros fundadores que le han dado vida al partido y que han permitido llevar adelante profundas reformas que han beneficiado a millones de chilenos y chilenas.

Hoy, frente a la crisis profunda que vive la actividad política, tenemos el deber de insertarnos en el territorio y dar valor a aquellas y aquellos camaradas que no han dejado de vincularse con la comunidades en todos sus aspectos. Considero que esto es prioridad si queremos retomar la senda que mostraron nuestros fundadores, inquietos frente a la pobreza y el sufrimiento del ser humano. Reconociendo en la acción política una herramienta de acción social en favor de los más necesitados de la patria.

Internamente no hemos dejado de estar incansablemente trabajando en la búsqueda de los cambios estatutarios devolviéndole el poder a las bases, haciéndonos parte del congreso ideológico con nuestros valores y principios, poniendo como ejes fundamentales el humanismo cristiano, derechos humanos, justicia social y acción comunitaria en la base. Por tanto, es urgente y necesario también que tengamos un programa coherente con las necesidades de la ciudadanía y que además sea respetada por todas y todos los camaradas que serán representantes en la alcaldía, el consejo municipal, consejo regional, Gobernador regional y también en el Parlamento tanto en la cámara de diputados como en el Senado.

Como Presidente comunal, quiero destacar el compromiso de los camaradas que participan en el Renacer del Puerto con un trabajo constante solidario. En esta oportunidad contamos con la juventud quienes organizaron las distintas actividades dando inicio con un minuto de silencio por la partida de nuestra camarada Oriele Zencovich Madrid y también el querido Pablo Díaz Astudillo a quienes nunca olvidaremos.

Continuamos con la reseña histórica por nuestra camarada profesora de historia Maite Uriarte Muñoz y en este año al cumplirse 50 años del golpe militar nuestro camarada Eugenio Trincado Suárez compartió un relato de vivencias de la época, se reconocieron camaradas históricos como el mismo Eugenio,Ilse Yañez, Gabriel Unzaga, Félix Rivera, Adriana Madrid, Ester Ojeda, Denis Madina. También destacar a David Pino, militante joven que está colaborando a organizar a sus vecinos.

Los desafíos son grandes, las expectativas son importantes y la esperanza de un futuro partidario lo tomamos con mucho optimismo y fe. Seguimos creyendo que la Democracia Cristiana es un elemento relevante para, mediante la acción política comunitaria, llevar adelante los cambios que la sociedad de mercado necesita para ser más humana y menos mercado. Avanzar hacia una nueva sociedad donde el foco sea la persona humana y su dignidad debe ser el foco que debe guiar nuestra acción política. Así, y sólo así, volveremos a recuperar la confianza de las grandes mayorías del país, quienes en varias oportunidades confiaron en la DC para llevar adelante cambios en democracia y libertad. //ELF

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Casen 2022: Una buena noticia en pobreza

julio 28, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Andrés Palma

Economista. Miembro del Foro por el Desarrollo Justo y Sostenible

Se dieron a conocer los resultados generales de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional 2022 (Casen). Esperábamos esta información con ansiedad para saber si la caída en los indicadores de avance social producto de la pandemia, que mostró la anterior encuesta (Casen 2020), se mantenían o eran coyunturales.

En este primer análisis vemos que las cifras dadas a conocer nos indican que los resultados del 2020 eran coyunturales, atribuibles a la pandemia y a la ausencia de adecuadas políticas de compensación, pero se han revertido ya en el 2022, en que un 6,5% de la población se encuentra en situación de pobreza según ingresos, una cifra no solo menor al 2020 (10,8%) sino también al 2017, año que podríamos considerar como normal, en que este indicador era de 8,6%.

Es interesante recordar que, con la excepción del 2020, la pobreza según ingresos ha disminuido secuencialmente desde que se han publicado los resultados de la encuesta Casen, en 1990, coincidentemente con el retorno a la democracia, año en que, de acuerdo con la actual metodología, el indicador de prevalencia de pobreza fue de 68,5%. Si consideramos la población actual, hoy son casi un millón trescientas mil personas, y si proyectáramos la población actual a la tasa de 1990 serían algo más de trece millones seiscientas mil personas. La continuidad de la lucha para reducir la pobreza ha reducido a la décima parte las familias que sufren esta carencia de ingresos.

Igualmente positiva es la evolución del indicador de pobreza extrema, o indigencia, como prefiero llamarlo en base a su definición técnica (esto es, personas cuyo ingreso no les permite adquirir la canasta básica de alimentos). Al igual que la pobreza, la indigencia aumentó fuertemente con la pandemia, de 2,3% en el 2017 a 4,3% el 2020, pero recuperó la tendencia a la disminución en 2022, cuando la prevalencia alcanzó a solo un 2% de la población.

El que se recuperen las tendencias y que nos alegremos por ello no debe, no obstante, dejar de preocuparnos por estas cifras: si cuatrocientas mil personas indigentes sufren hambre y/o desnutrición, tenemos una obligación pendiente como país. No basta con la caridad ni con las actuales políticas.

Sin duda, estos resultados se deben en parte muy importante a políticas focalizadas en las familias pobres, que se han profundizado en estos últimos años y gobiernos. Entre ellas se deben considerar la PGU y su incremento, el aumento en el salario mínimo, los aportes por el incremento del precio de los alimentos, y otros beneficios que entrega el Estado. Estas políticas recientes tienen su raíz en otras de larga data, pero en esta coyuntura deben tener mayor peso, debido a que, especialmente en las décadas de 1990 y del 2000, el aporte del crecimiento de la economía, con impacto en empleos y salarios, era mucho mayor que después.

También son buenos los resultados de la evolución del indicador de pobreza multidimensional, aunque ello no es satisfactorio en todas sus cinco categorías. Recordemos que este indicador considera las dimensiones de Educación, Salud, Trabajo y Seguridad Social, Vivienda y Entorno, y Redes y Cohesión Social, y si bien en el conjunto se detecta una mejora, no es así respecto al escenario previo a la pandemia en Trato Igualitario (componente de Redes y Cohesión Social), que pasa de una carencia en un 14% de los hogares en 2017, a una de 17,6% en 2022; tampoco en Entorno de Vivienda ni en Ocupación, que pasan de un 9,4% de los hogares a un 10,1%, y de un 10,1% a un 10,7%, respectivamente. Tampoco es buen resultado el incremento de las carencias respecto al escenario pandémico que se observa en las dimensiones Seguridad Social y Atención en Salud, donde las carencias en 2020 se presentaban en un 22% y 5,6% de los hogares, respectivamente, y en 2022 lo hacen en el 28,5% y el 6,3% de los correspondientes hogares.

Continuando con la revisión de las cifras de pobreza multidimensional, y a la espera de los resultados precisos del sector, llama la atención lo que se observa en cuanto a la dimensión de Educación, donde el subindicador de hogares con carencia de escolaridad se incrementa en un monto no estadísticamente significativo entre 2020 y 2022 (pasa de un 23,7% de los hogares a un 23,9%), pero el de asistencia mejora significativamente, variando de 4,4% a 1,8% de los hogares entre 2020 y 2022, como era esperable, y de 2,2% en 2015 y 2,3% en 2017 a 1,8% en 2022, lo que pondría en cuestión la discusión sobre la tendencia al incremento del ausentismo. En todo caso, como señalo, habrá que esperar la revisión de las cifras desagregadas.

Los indicadores de distribución del ingreso también entregan información interesante. Los indicadores mejoran respecto al año 2020, pero respecto al año 2017 tienen un comportamiento desigual.

Los índices que relacionan los ingresos del trabajo de la población más pobre con la población de mayores ingresos se deterioran, lo que refleja un problema con las remuneraciones de los asalariados y personas sin calificaciones en relación con los mejor calificados; algo similar, aunque en menor magnitud, ocurre con los ingresos autónomos (que incluyen las pensiones y rentas); pero no ocurre con los ingresos monetarios, que mejoran también respecto al 2017, demostrando la importancia que han tenido las políticas de transferencias el último tiempo.

Pero el análisis del coeficiente de Gini –el indicador más utilizado para medir distribuciones del ingreso– nos muestra algo muy importante: el cambio de menor magnitud se produce en relación con el ingreso autónomo de los hogares, que es el que incluye las pensiones. ¿No será necesario revisar nuestro sistema de pensiones y aprobar ya una reforma? //ELF

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La DC ante el deber de la memoria

julio 22, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Rodolfo Fortunatti

Podríamos asumir que no existe culpa, ni tampoco inocencia de todo un pueblo. Que la culpa y el perdón no pueden ser colectivos. Que toda la sociedad no puede ser inculpada por actos que no cometió. Pero que quienes vivieron la experiencia del golpe de Estado ―nunca antes más conscientes que entonces de la realidad política del país―, no pueden ignorar todo lo que ocurrió, embriagando su conciencia en un falso olvido.

Con ocasión de conmemorarse cincuenta años del golpe de Estado en Chile, el presidente Gabriel Boric ha propuesto una convención entre partidos políticos que, en lo sustantivo, rechace la acción violenta de grupos sediciosos para apoderarse del gobierno, y reafirme la vigencia y respeto de los derechos humanos considerados anteriores y superiores al Estado.

La iniciativa ha generado críticas en sectores de izquierda y derecha, y reticencias en las colectividades políticas nacidas y herederas de la colaboración con la dictadura.

La investidura de jefe de Estado

¿Es necesario el beneplácito de los partidos políticos para confirmar la adhesión del país a los principios y valores de la república, la democracia, la convivencia pacífica y la dignidad inherente a la persona humana, que sugiere el presidente?

Es bueno que los partidos apoyen un compromiso semejante, pero su sola adhesión no es suficiente para darle solemnidad y representatividad a la promesa. Antes bien se precisa que ésta sea refrendada por la investidura del jefe de Estado, que es la representación de los intereses permanentes de Chile.

No otra fue la magnificencia y sobriedad que exhibió el presidente de Alemania, el democristiano Richard von Weizsäcker, en su discurso ante el Parlamento Federal al conmemorar el cuadragésimo aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa. Y no menos que ésta es la expectativa que deberíamos abrigar sobre la memoria del golpe de Estado.

No es un día de celebración, dijo el presidente, y no debemos separar el 8 de mayo de 1945 del 30 de enero de 1933, cuando el fascismo arribó al poder. Y si hubo quienes creyeron que luchaban y sufrían por una buena causa, prosiguió el mandatario, todo aquello sirvió a los propósitos inhumanos de un liderazgo criminal.

Parafraseando el discurso del presidente von Weizsäcker, también nosotros podríamos declarar que, junto a los miles de muertos, se levanta una montaña de sufrimiento humano por los desaparecidos, por los torturados, por los exiliados, por los relegados, por los exonerados, por el hambre y la miseria, por el miedo al arresto y la muerte… y por las mujeres, tantas veces omitidas e ignoradas.

Podríamos asumir que no existe culpa, ni tampoco inocencia de todo un pueblo. Que la culpa y el perdón no pueden ser colectivos. Que toda la sociedad no puede ser inculpada por actos que no cometió. Pero que quienes vivieron la experiencia del golpe de Estado ―nunca antes más conscientes que entonces de la realidad política del país―, no pueden ignorar todo lo que ocurrió, embriagando su conciencia en un falso olvido. Deberían admitir lo que vieron, oyeron o supieron.

Los hechos y la voluntad política

Es posible que la declaración de la Democracia Cristiana del 12 de septiembre de 1973 encienda nuevas controversias respecto de lo que en ella se describe como desastre económico, caos institucional, violencia armada, crisis moral y peligros de destrucción y totalitarismo del gobierno de Allende.

Por sí o por no, seguirá suscitando polémica la carta del expresidente Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor del 8 de noviembre de 1973, ensayo histórico sobre el gobierno de Allende estructurado sobre la hipótesis general de que la Unidad Popular buscaba establecer en Chile una dictadura marxista totalitaria que, combinada con Cuba, permitiría el control del hemisferio sur americano.

Resultará, en todo caso, fútil la pretensión ideológica de forzar el consenso en torno a dichas tesis y a sus opuestas.

Con todo, no hay justificación moral ni política para el golpe de Estado.

No hay excusa para el bombardeo de La Moneda, el primer acto de agresión a los derechos humanos. No hay descargo que valga para el cese de las instituciones democráticas.

Algunos, como el Grupo de los Trece, lo supieron desde el primer momento. Otros, por la comprensión universalista que brinda el ejercicio diplomático, lo combatieron sin ambigüedades. Y hubo quienes, refugiándose en el ostracismo y la colaboración, dejaron hacer.

Muchos hasta hoy afirman que no sabían ni sospechaban nada. Sólo décadas después, cuando fueron desclasificados los archivos secretos, se habrían enterado de que la CIA financió operaciones de propaganda de sus dirigentes. ¿Debería imputárseles complicidad con quienes se lo ocultaron? Von Weizsäcker diría que ninguna persona inteligente esperaría que se vistieran la camisa de penitente solo por ser democratacristianos.

Soberanía, condición irrenunciable

Sin que sirva de atenuante a la intervención norteamericana, también sus rivales de izquierda habrían sabido de los ingentes recursos procedentes del campo socialista recién cuando, tras la caída de la Unión Soviética y del Muro de Berlín, se abrieron los registros de la KGB y de la Stasi, como lo revela la fecunda obra de la desaparecida escritora de origen ruso, Olga Ulianova.

Aquel era el mundo de la Guerra Fría. Un lugar donde el realismo cínico relativizaba la libertad, la democracia y la autodeterminación de los pueblos.

Sin embargo, culpables o no, contemporáneos o no, todos somos afectados por las consecuencias del golpe de Estado y debemos hacernos responsables de ellas. Es por eso que el deber de la memoria y la promesa de mañana están representados en la investidura del jefe de Estado.

Alemania, Italia, Francia y los países invadidos, podrán explicar que la causa del ascenso y expansión del fascismo fue la debilidad de las democracias europeas, pero nunca ello supondrá prestar legitimidad a la regresión moral y humana que significó su implantación. La misma distinción es aplicable a los hechos de nuestro pasado.

En los últimos cincuenta años se ha escrito más sobre las causas que condujeron al golpe de Estado de 1973, que todo lo registrado y publicado sobre las circunstancias que desembocaron en la Guerra Civil de 1891. Con seguridad, el debate político y académico de aquellos sucesos continuará su marcha, pero no podrá justificar la naturaleza intrínsecamente violenta y contraria al progreso civilizatorio de ambas rupturas. //ELF

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¿Volver a querer ser desarrollados?

junio 30, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Eugenio Tironi

Economista

Chile está cumpliendo una década con un ingreso per cápita prácticamente estancado. Tampoco hay signos de esto mejorará en los próximos tres años. La necesidad de recuperar el crecimiento ni figuraba en el programa del actual gobierno Boric o FA-PC. Así lo reconoció hace poco el propio Ministro de Hacienda.

Como consecuencia de lo anterior no hay recursos fiscales para los nuevos programas sociales prometidos para mejorar la distribución del ingreso. Por eso, además, el Presidente en su Cuenta Pública y el Ministro insisten en la necesidad de una cuarta reforma tributaria en poco más de 12 años. Pero es difícil su aprobación en el Congreso, y menos ante la magnitud de la corrupción estatal alcanzada por el actual gobierno, recién descubierta.

En materia económica, el acento hoy debería ponerse en volver a crecer, como lo han planteado la mayoría de los parlamentarios, dirigentes políticos, gremios y expertos. También fue uno de los mayores énfasis del discurso y entrevista con que el ex Presidente Piñera reapareció en la escena pública nacional la semana pasada. “Hay que recuperar el sueño de volver a ser un país desarrollado”, declaró (El Mercurio,p.D4, 18-6-3). Agregó: “Perdimos el rumbo, el ritmo, la voluntad, las fuerzas, las ganas de ser un país desarrollado”. Y lo remató diciendo: “Cuando se frena el crecimiento se produce mucha frustración. Mucha gente piensa que una de las causas del 18 de octubre fue que Chile dejó de crecer”. ¿Será este un diagnóstico correcto? ¿Será uno de los anhelos principales de los chilenos? ¿Debería ser una de las prioridades a futuro? Pero por sobre todo: ¿Qué entenderemos por “ser desarrollados”? ¿Es una meta a alcanzar a cualquier costo?, y ¿cómo alcanzar ese sueño?

Personalmente estimo que este sueño sí fue muy importante especialmente para los economistas y otros expertos que tanta influencia tuvieron en los gobiernos anteriores a Boric. Pero considero también que tuvimos muy poca consciencia de qué entendían ellos, otras autoridades y la mayoría de los chilenos por “ser desarrollados” y de las consecuencias (y daños) laterales que ese “sueño” estaba teniendo. Estimo que crecer y ser más desarrollado se entendió sólo como un asunto monetario de alcanzar mayores ingresos para poder comprar más cosas.

Un entendimiento puramente económico y consumista del desarrollo, con muy poca consideración por los medios, exigencias y consecuencias laterales y no económicas de ese modo de orientar la sociedad y, a la larga, también la vida personal. Me refiero con esto, a dejar de lado muchas otras dimensiones de la vida, desde las consecuencias emocionales de llevar una vida centrada en el querer ganar siempre más dinero, pasando por temas como vivir excesivamente endeudado, con sus consecuentes angustias, así como trabajar más horas de las humanamente soportables, descuidar relaciones fundamentales con hijos, padres y amigos, hasta postergar casi totalmente el disfrutar tiempo en la naturaleza y, con mayor razón, nuestro desarrollo cultural y espiritual.

He tenido por mucho tiempo la intuición de que el malestar que terminó por estallar el 18 de octubre de 2019, tuvo que ver con un hastío personal contra un sueño inalcanzable que más parecía un espejismo o un engaño. Que alcanzar los “bienes” que prometía ese crecimiento o desarrollo perseguido hasta entonces, traía muy poco de la satisfacción o felicidad que la publicidad omnipresente de la TV y los avisos publicitarios ofrecían. En cambio, lo que sí traía y dejaba era el agobio de trabajar cada día más, de pasar más horas en el deficiente transporte público, el miedo de dejar hijas solas, la soledad y la falta de quietud y paz. Entonces, ante ese estallido del inconsciente individual y colectivo en octubre, un habilidoso grupo de dirigentes políticos, sociales y universitarios, con ideas simplistas y grandes ansias de poder plantearon dos culpables: Piñera, la derecha, la izquierda concertacionista y los empresarios y, segundo, la desigualdad de ingresos en Chile y su modelo económico neoliberal. La gran masa agobiada de chilenos en estado de shock todavía por ese sueño/pesadilla que estaba viviendo, en su desesperación aceptó inicialmente a ciegas esa explicación simplista que se le ofreció. Hasta que despertó un 4 de septiembre, 34 meses más tarde.

Regreso a la pregunta inicial: ¿Es volver a querer ser un país desarrollado, lo que la mayoría de los chilenos más necesita y anhela hoy? No creo que ese desarrollo que hemos llevado hasta ahora, me respondo. No a ese centrado en querer ganar siempre más, en la creencia que tener más cosas nos hará personalmente y como sociedad más felices. Tampoco lo seremos centrados en medidas para que ganemos todos igual o parecido; ¿con cuánta reducción de desigualdad seríamos todos más felices?

Mi conclusión: la mayoría de los chilenos anhelamos desarrollo con paz social y personal. Que junto con, y a la par con un desarrollo económico, tengamos un desarrollo humano y espiritual. ¿Seremos capaces de abrir conversaciones sobre esto, incluyendo qué debería contener un desarrollo con esas características? //ELF

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Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas: el proyecto ambiental más importante de la última década

junio 26, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Isabel Allende Bussi

Senadora de la república

El 14 de junio, y después de 13 años de tramitación en el Congreso, fue despachado a ley el proyecto que crea el nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) para nuestro país. Estamos hablando de un paso histórico que nos permitirá ponernos al día con una tarea pendiente, permitiendo a Chile completar su institucionalidad ambiental, diseñada originalmente como un eje compuesto por cuatro instituciones, a saber: el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), la Superintendencia del Medio Ambiente, los Tribunales Ambientales y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas.

El SBAP se erige como el proyecto ambiental más importante y ambicioso de la última década en nuestro país, permitiéndonos hacer frente de mejor manera a la emergencia climática que nos acecha. Hoy en día se calcula que un millón de especies están en peligro de extinción, y que cada 10 minutos desaparece una en nuestro planeta. Nuestros ecosistemas han superado diferentes umbrales críticos y no hay duda alguna de que nosotros, los humanos y nuestro modelo de desarrollo, estamos detrás de esa presión sobre el planeta. La crisis que vivimos hoy no es solo climática, sino también una crisis que amenaza nuestra biodiversidad.

Chile ha avanzado enormemente en el aumento de la protección de sus áreas protegidas en los últimos años. Hoy en día el país cuenta con al menos 105 áreas bajo el resguardo de Conaf. Esto equivale a 18 millones de hectáreas, lo que corresponde al 21,3% del territorio continental. En el caso de ecosistemas marinos, las áreas protegidas ocupan el 42% de las 200 millas de Zona Económica Exclusiva. Según el Banco Mundial, a nivel comparativo, ubica a Chile en el puesto 77 de casi 200 países entre los que tienen mayor resguardo de áreas terrestres y en el quinto puesto en áreas marinas.

Sin embargo, las distintas funciones estatales respecto a la gestión de la biodiversidad hoy están fragmentadas y aisladas en al menos cinco ministerios que muchas veces actúan de manera descoordinada. Además, necesitamos un fuerte aumento en el presupuesto que destinamos a proteger nuestra biodiversidad. Según datos del PNUD, Chile gasta solo US$ 0,60 por hectárea protegida, lejos del promedio de América latina y el Caribe de US$1,95.

Esta nueva institucionalidad nos permitirá enfrentar la dispersión administrativa de nuestras áreas protegidas, así como dotar al país de mayores instrumentos para la conservación en todo el territorio, tanto en el mar como en tierra, en territorio continental e insular, así como dentro y fuera de áreas protegidas, teniendo como único foco la protección y preservación de la naturaleza. Aquello se materializará mediante un aumento de 57% del presupuesto anual destinado a esta materia, junto con la participación privada en la gestión de áreas protegidas, duplicando la cantidad de guardaparques en el país, los cuales han sido fundamentales en la tramitación, llegando a importantes acuerdos y asegurando su participación en la implementación del Servicio.

Este proyecto contempla la creación de cerca de 10 nuevos instrumentos, que en la práctica son nuevas potestades para el Estado de Chile para conservar su valioso patrimonio ambiental. Entre ellas, destacan la planificación ecológica, con el objetivo de definir prioridades de conservación de la biodiversidad, así como los planes de manejo para cada una de las áreas protegidas, los cuales también podrán variar en su objetivo, pudiendo tratarse por ejemplo de planes de manejo de conservación para ecosistemas amenazados, así como planes de restauración ecológica para las áreas degradadas.

La nueva ley SBAP reagrupa las categorías hoy vigentes de nuestras áreas protegidas, pasando de nueve a seis nuevas categorías (Reserva de Región Virgen, Parque Nacional, Reserva Nacional, Monumento Natural, Área de Conservación y Áreas de Conservación de Pueblos Indígenas) según los estándares internacionales de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo que permitirá una mejor gestión y fiscalización en relación a los usos permitidos en cada área, incluyendo las áreas protegidas privadas.

Pero más allá de la gran cantidad de hectáreas de áreas protegidas que se han sumado a nuestro país en los últimos años, no debemos perder de vista que aún estamos lejos de alcanzar un modelo de desarrollo sustentable para un país que basa su economía en la explotación de recursos naturales. Durante mucho tiempo, las áreas protegidas se han encontrado altamente vulnerables a la realización de actividades industriales en su interior. Según datos del Fondo Mundial para el Medio Ambiente, de un total de 173 áreas protegidas de diversas categorías, en 73 de ellas (42%), se ha desarrollado o ha habido intenciones de desarrollar actividades industriales (minería, proyectos hidroeléctricos, concesión eléctrica, otorgamiento de derechos de agua, entre otros).

Por estos motivos en la ley SBAP incorporamos usos permitidos para cada categoría, los cuales deberán adecuarse a su plan de manejo. Del mismo modo, se reguló las concesiones que podrán otorgarse, permitiendo aquellas destinadas a la educación, científicas y de turismo. Para otras concesiones sectoriales en las áreas protegidas deberán sujetarse a lo establecido en su plan de manejo, estando prohibida su instalación en reservas de región virgen, parques nacionales y monumentos naturales.

Adicionalmente, se discutió la limitación para futuras concesiones acuícolas en áreas protegidas en relación a especies exóticas, fundamentalmente concesiones salmoneras, teniendo siempre a la vista la continuidad de las concesiones ya otorgadas y las que están en trámite, algunas de las cuales son indefinidas y representan ⅔ de las vigentes, otorgando certeza jurídica a una industria que cuenta ya con 426 concesiones otorgadas, asegurando su irretroactividad y que aquellos procedimientos avanzados puedan finalizar su tramitación. Sin perjuicio de ello, aquello no puede soslayar los gravísimos desastres ambientales que se han provocado en los últimos años en nuestras áreas protegidas y las enormes pérdidas económicas asociadas, que han derivado en crisis sociales y la afectación de miles de empleos para las familias que dependen de esta actividad. En la práctica, no se llegó a acuerdo en esta materia, la cual seguramente volverá a ser contingente en un futuro proyecto de ley acuícola anunciado por el gobierno.

En definitiva, los avances que entrega la ley que crea este servicio son innumerables y representan un verdadero cambio de timón en la manera en cómo hemos gestionado nuestra naturaleza y biodiversidad durante décadas, lo que nos augura proyectar políticas a largo plazo, incluyendo a la ciudadanía y al mundo privado; sentando lineamientos de prevención que nos aseguren un óptimo manejo de nuestro patrimonio natural, tanto dentro como fuera de las áreas protegidas.

El camino al desarrollo no pasa por debatir falsamente entre crecimiento y cuidado de la naturaleza, sino que más bien por entender que la conservación de nuestro patrimonio ambiental potencia el crecimiento, permitiendo desarrollar una cultura de aprecio y valoración del capital natural del país. Lo que se busca a fin de cuentas con este nuevo servicio no es más ni menos que eso: un desarrollo sustentable para Chile; un desarrollo que sea integral y perdurable en el tiempo, y que nos permita resguardar nuestros ecosistemas para las generaciones presentes y futuras, previniendo con ello el colapso de ecosistemas producto de la crisis civilizatoria que nos aqueja. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: biodiversidad, columinista, columna, Columnas, Isabel Allende

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