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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Juan Claudio Reyes

Sociólogo Juan Claudio Reyes En La Fontana: «La única manera de disminuir la posibilidad de un nuevo estallido social (…) es avanzar hacia condiciones de mayor equidad»

diciembre 11, 2023 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Hablamos En La Fontana con un especialista DC en materias sociales para que analice cómo ve a Chile, a una semana del plebiscito de salida del texto constitucional propuesto en Proceso Constituyente. También se le consulta acerca de por qué como país estamos tan divididos.

Se trata de Juan Claudio Reyes, quien ahonda en este fenómeno de polarización que azota a la sociedad chilena.

Reyes es licenciado en sociología de la Universidad de Chile. La secundaria la realizó en Liceo J.V. Lastarria y se considera progresista y liberal. Es consultor independiente en materias de desarrollo local y educación pública. Por otro lado, es asesor de la Bancada de Diputados DC y director de TEAM Consultores Asociados.

Responde, en consecuencia, las siguientes preguntas:

-¿Por qué cree que la sociedad chilena está tan polarizada?, ¿Esto lo aprecia desde octubre de 2019 o de antes?

-Todas las sociedades, especialmente las menos desarrolladas, viven procesos de cierta polarización, en la medida que las aspiraciones, legítimas, de las grandes mayorías no logran ser resueltas por la institucionalidad del Estado.
Ello ocurrió en Chile y, lo que hubo en octubre de 2019 es la manifestación de ello. No es inusual, más bien es esperable, en la medida que pasan muchos años en que, esos sectores, reciben promesas que no se cumplen, en una medida importante. Pero lo ocurrido ese octubre, no puede ser entendido como el inicio de la polarización, sino como la manifestación más visible de un tema acumulado por años.

-¿Esto es culpa de la clase política y los partidos o también tiene culpa de esto la elite económica de Chile?

-Supongo que al decir la “clase política” te refieres al ejercicio de los roles propios de la institucionalidad política. Dicho esto y, en relación con la primera pregunta, el descontento social tiene las causas anotadas. Pero, por cierto, además, en ese descontento mayor, acompañan fuertemente los dueños del capital, o “élite económica” que, particularmente en Chile, no hacen ningún esfuerzo por resolver las malas condiciones, muy extremas, de acceso a los beneficios del desarrollo (salario mínimo; horarios de trabajo; acceso a incentivos por logros de las empresas, etc.). Y eso, cada cierto tiempo, inevitablemente ayudará a el aumento de la movilización social, en contra de un sistema que mantiene con muy poca variación, las condiciones de inequidad, en las que vive la mayoría, en relación a esa élite.

-¿Usted cree que esta polarización podría derivar en un nuevo estallido social?

-Sin ninguna duda. La única manera de disminuir la posibilidad de que estos fenómenos se produzcan, tiene que ver con la capacidad de que los diferentes actores sociales acuerden -lo que no se ve muy próximo-, avanzar hacia condiciones de mayor equidad, para quienes viven de salarios muy precarios, en barrios muy distintos a los que dominan social y económicamente.

-¿La reducción de las desigualdades sociales podría incidir en que se reduzca esta polarización?

-Eso, es exactamente lo que ha ocurrido en los países más desarrollados. Si las personas y las familias, incluso las que carecen de mayores estudios o permanecen en zonas rurales, perciben que con sus ingresos pueden tener una vida digna, donde pueden constituir familias que vean mayores perspectivas de desarrollo, por cierto, los fenómenos de polarización se reducen.

«El futuro cercano seguirá siendo complejo. Por una parte, porque quienes se han refugiado, por más de 40 años, en una Constitución que les asegura el resguardo de sus privilegios y que, ahora han intentado (supongo que sin éxito), construir una propuesta aún más regresiva, no tendrán, como lo han demostrado hasta aquí, de avanzar en la construcción de una sociedad mas justa», dice En La Fontana.

-¿Luego del plebiscito de salida, cómo cree que la sociedad chilena se pueda reunificar para un gran acuerdo nacional en materias de seguridad, salud, pensiones, educación, etc.?

-No es fácil. Por ejemplo, en materia de pensiones. No es posible, en el mundo, encontrar un negocio donde los que ponen la plata (en este caso los trabajadores), pierdan mucho y tengan jubilaciones que los condenan a vivir sus últimos años en la pobreza, mientras que los que administran ese capital (los dueños de las AFP) gana miles de millones de pesos al año, administrando los fondos de los trabajadores.

-¿Es posible que, de mantenerse esas condiciones, se puedan construir “grandes acuerdos”?

-Muy difícil. ¿Es posible construir acuerdos en educación, cuando lo que reciben los colegios públicos, incluyendo todos los programas de apoyo, sea del orden de los 140 mil pesos mensuales por estudiantes pero, solo se paga por asistencia, lo que implica alrededor de un 20% menos, mientras que en los colegios particulares, ese monto llega a ser hasta 10 veces más? Lo mismo ocurre en salud. El 16% que está en ISAPRES recibe una atención absolutamente distinta y de demasiada menor calidad que el 84% restante. Así, estos “grandes acuerdos”, no parecen fáciles de alcanzar.

-Finalmente, ¿Cómo aprecia el futuro de Chile con esta polarización desatada, con un Congreso atomizado al haber tantos partidos políticos y la incapacidad de la clase política de llegar a acuerdos?

-El futuro cercano seguirá siendo complejo. Por una parte, porque quienes se han refugiado, por más de 40 años, en una Constitución que les asegura el resguardo de sus privilegios y que, ahora han intentado (supongo que sin éxito), construir una propuesta aún más regresiva, no tendrán, como lo han demostrado hasta aquí, de avanzar en la construcción de una sociedad mas justa. Lo del Congreso, es la expresión de la democracia, que siempre es mejor respetar y, por cierto, siempre va a a ser deseable que quienes ocupan roles destacados en las diversas instituciones del Estado, puedan tener la vocación de llegar a acuerdos, por el bien del país. Sin embargo, ello no se ve muy factible en el corto plazo. //ELF

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Democracia Cristiana, Entrevista, Juan Claudio Reyes, Nota

Sondeo En La Fontana: Expertos coinciden en que candidatos de oposición obtendrán más votos y esperan una alta participación ciudadana

mayo 14, 2021 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Los panoramas políticos y sociales que se asoman el próximo lunes, marcarán tendencia para las presidenciales de noviembre. Los resultados de la megaelección de este 15 y 16 de mayo son clave para conocer el futuro de la centroizquierda, la izquierda y la derecha.

Por eso, consultamos En La Fontana la opinión de cuatro especialistas y analistas políticos: 3 sociólogos y 1 abogado. Se trata de Juan Claudio Reyes, Ernesto Moreno y Sixto Carrasco; además de Ricardo Hormazábal. Lo que se viene en Chile Vamos, Unidad Constituyente, el Frente Amplio y otras fuerzas políticas es incierto.

Lo que sí se podría extrapolar, a partir de las votaciones para alcaldes, concejales, gobernadores y constituyentes, según los expertos, es que el bajo respaldo al Ejecutivo y la figura del Presidente, Sebastián Piñera (6%, según últimos sondeos) podría beneficiar a candidatos de centroizquierda, independientes y de izquierda.

-¿Qué expectativas tiene para las mega elecciones de este 15 y 16 de mayo?

Juan Claudio Reyes (sociólogo):

«Creo que es probable que se den algunos escenarios no esperados al principio de este proceso. Primero, probablemente se elijan menos candidatos “independientes” y mucho más de la listas de los partidos; segundo, desgraciadamente no es esperable un salto muy importante en el nivel de participación electoral; tercero, sería esperable una distribución relativamente normal de opciones, es decir, Chile Vamos debiera tener alrededor de un tercio de la votación y, algo más e eso en la representación, por la absurda dispersión de candidatos de oposición (…) Con esos supuestos, no es fácil prever el grado de descontento que podría permanecer en los ciudadanos, que, probablemente, en una proporción importante, le restarán confianza a lo que surja de la Convención Constitucional».

Ricardo Hormazábal (abogado):

«Tengo serias dudas sobre el porcentaje de participación ya que para el plebiscito, con lo relevante del tema, sólo votó el 52% de los electores. Tradicionalmente las elecciones municipales atraen menos que otras, pero la mezcla de gobernadores, alcaldes, constituyentes y concejales es inédita. El rechazo al gobierno y a los partidos es muy fuerte. El clientelismo necesita pocos votantes, por su capacidad para mantener una cartera de votos para los señores feudales.

Asimismo, lesos candidatos a Constituyentes no han marcado temas relevantes que puedan motivar. La pandemia ha hecho que la política se cubra con el debate sobre los retiros de fondos y los casi 20 candidatos presidenciales sin programas y no sobre cómo funcionan los municipios, que Constitución necesitamos para el siglo XXI y que tipo de políticos necesitamos».

Ernesto Moreno (sociólogo):

«La mayor expectativa que tengo para las mega elecciones de este 15 y 16 de Mayo son, en primer lugar, que la ciudadanía tenga una significativa participación y sobre todo que al momento de sufragar tengan claro que no da lo mismo por quien votar, en relación a quienes administran las comunas, en relación a quienes van a gobernar las regiones y, sobre todo en relación a quienes van a redactar la nueva constitución para Chile».

Sixto Carrasco (sociólogo):

«Una alta participación electoral, especialmente en Constituyentes».

-¿Está en juego la democracia y la institucionalidad, considerando que se está eligiendo a constituyentes?

Juan Claudio Reyes:

«No “esta en juego”, el llamado formal es, precisamente a cambiar el orden institucional, desde su matriz, la Constitución. Precisamente, el mecanismo adoptado, de constituyentes elegidos por los ciudadanos es el principal elemento que debiera asegurar la estabilidad y adhesión a lo que ahí se acuerde (…) Esta es una obligación de todos, que debiera fortalecer los acuerdos, para 30 o 40 años, lo que dependerá, entre otras cosas, de los mecanismos que se acuerden, para los textos que luego se plebisciten y, allí, una de las exigencias democráticas, debiera ser ter minar con los quórum supra mayoritarios, contemplados en la Constitución del 80».

Ricardo Hormazábal:

«Nuestra democracia está en riesgo por muchas razones. Las fuerzas centrífugas son muchas. Los conflictos en el sur, La falta de proyecto de futuro como país, las tremendas injusticias que vivimos, la desigualdad terrible, que la pandemia ha desnudado de una manera brutal, la incapacidad del gobierno y la oposición para mostrar caminos de solución y la corrupción política, uniformada y religiosa que ha contaminado a buena parte del país.

¿Cómo no entender que el país necesita una sólida mayoría política, social e institucional para enfrentar estos grandes retos? Bueno, nuestra oposición necesita claridad. El máximo acuerdo posible para la emergencia, para ganar un gobierno y dar soluciones para los próximos 4 años.

Hay señales alentadoras, pero insuficientes. La DC aprende después de su grave error de ir sola, quebrar la oposición y permitir el triunfo de la derecha. Su propuesta política de unidad, no ha sido suficientemente acogida y ha fallado en no hacer gestos políticos de altura. ¿Para que insistir en candidaturas dónde las encuestas muestran que sus candidatos no tienen opción y, divididos, gana la derecha.? ¿Qué no hay reciprocidad? Es una pena, pero el país está primero. ¿Los otros partidos no lo hacen, entonces , por qué no hacer la diferencia? Creo que la DC va a seguir siendo la primera fuerza en la oposición, entonces, la grandeza exige generosidad y capacidad de hacer sacrificios.

Los constituyentes son una ruleta, espero que no rusa. Son tantos los candidatos y tan reducidos los que aportan confianza, conocimientos y espíritu creativo para hacer de Chile un país más justo, que la gente está confusa. Aquí, el dinero está jugando un papel esencial y las fortunas que se gastan los candidatos de derecha y unos pocos candidatos , supuestamente de oposición , entre ellos Cortázar y Correa, prueban que les interesa mucho lo que viene. La oposición, incapaz de hacer acuerdos, auto encerrados en normas electorales que pudieron ser distintas, manteniendo la paridad, pero aumentando el número de candidatos por listas y dictando reglas para favorecer los acuerdos.

La tensión que viviremos en los próximos meses en lo social, se extremará con la presencia de dos órganos elegidos por el pueblo que pueden fácilmente colisionar. El Congreso, gravemente cuestionado el, pero vigente hasta marzo del 2022 y la Convención Constituyente, en funciones desde agosto de este año, hasta julio del año 2022. Hay ejemplos muy claros de los conflictos. Venezuela, Bolivia, entre otros».

Ernesto Moreno:

«A mí me parece que la democracia y su institucionalidad no están en peligro, pero si están profundamente desafiadas, por un lado, para que la democracia se profundice y la ciudadanía se convierta en un actor protagónico de su desarrollo; paralelamente, debemos reforzar lo anterior con una institucionalidad ágil y dúctil. Estamos en presencia de una coyuntura histórica que da la posibilidad para que Chile inicie un proceso de transformaciones y cambios que redunden en una mayor justicia social, en un medio ambiente saludable y en una distribución de las riquezas y recursos equitativos».

Sixto Carrasco:

«Por supuesto que no, lo que está en juego es precisamente profundizar la democracia y la institucionalidad democrática».

-¿Cómo ve el escenario político y social si estas elecciones la gana los candidatos de Chile Vamos?

Juan Claudio Reyes:

«Desde el punto de vista de los resultados, no es esperable que la mayoría la logre Chile Vamos. Si así fuera, sería complejo pero, sería también aquello que eligieron los ciudadanos, pero ello es demasiado improbable».

Ricardo Hormazábal:

«De la misma manera que he explicado antes, pero con una extrema polarización y movilización social que será aprovechada por la ultra izquierda para aumentar sus acciones y favorecer, como siempre, la llegada de la fuerza bruta al servicio de los grupos económicos».

Ernesto Moreno:

«Si los candidatos de Chile Vamos ganan las elecciones comunales y de gobernadores sería desde mi punto de vista preocupante, pero lo que si me parece dramáticamente inquietante es que Chile Vamos obtenga un triunfo o un porcentaje en torno al 35% en la elección de los constituyentes, ya que ello permitiría a la derecha, vía el veto, impedir el que se redacte una constitución que de verdad posibilite y conduzca a un cambio de la sociedad chilena».

Sixto Carrasco: 

«El escenario más probable es que Chile Vamos este más cercano al piso de su votación que al máximo, hace poco Chile vamos decía que ganaría 4-0, es decir, en gobernadores, Alcaldes, Concejales y Constituyentes, la probabilidad de que ello ocurra es muy baja».

-Si por el contrario, ganan los candidatos de la centroizquierda y la izquierda, ¿Cómo ve el panorama político a partir del próximo lunes?

Juan Claudio Reyes:

«No es fácil , porque, en este período, la centro izquierda y la izquierda, han dado las peores muestras de irresponsabilidad, trabajando más para la división de ese sector, mucho más que para el entendimiento, lo que podría terminar, incluso en el triunfo de la derecha en la próxima elección presidencial. Con todo, el esfuerzo debiera estar puesto, ojalá en la mayor parte de los actores relevantes, en buscar, como ha señalado la Senadora Provoste, los “mínimos comunes”, en este caso de la centro izquierda, que permitan la construcción de un programa común, para lo que, en mi opinión será un “gobierno de emergencia”, después de la crisis sanitaria y el desastroso gobierno de Piñera».

Ricardo Hormazábal:

«Mi enfoque central no cambia, salvo que si se logran acuerdos programáticos y políticos para alcanzar esa mayoría política, social e institucional, la minoría ultra, será favorecida por los grupos golpistas. Hay expertos internacionales que vienen a Chile invitados por los grupos económicos y que declaran su pesimismo sobre el futuro de la democracia por la horrible desigualdad y la falta de comprensión de las elites privilegiadas en dar las respuestas necesarias, existiendo, dicen algunos de ellos, los recursos para cambiar esta indignante situación».

Ernesto Moreno:

«Si ganan los candidatos de la centro izquierda e izquierda, se abre una oportunidad excepcional para reimpulsar un proceso de cambios políticos, socio económicos y culturales que la mayoría de los chilenos vienen desde hace ya varios años exigiendo, al comienzo algo tímidamente y posteriormente de manera categórica y manifiesta, una de cuyas expresiones emblemáticas es el llamado “Estallido Social” de octubre 2019. Sin embargo, dichas tendencias políticas deberán ser capaces de responder al gran desafío que implica la capacidad para responder con altura, con unidad y con planteamientos programáticos claros, a las dramáticas condiciones que viven tantos compatriotas y que han sido ilustradas en múltiples estudios e investigaciones».

Sixto Carrasco:

«En el caso de los Constituyentes, lo esperable es que las “oposiciones estén entre un 60 y 70%, pero es necesario precisar que muchos candidatos independientes no responden a la lógica centro izquierda e izquierda. En cualquier caso, el próximo lunes, los conglomerados deberán leer rápidamente los resultados y tomar sus decisiones para la presidencial. En cuanto a la Constituyente, esperamos que sea un especio democrático, de diálogo y que permita generar una Carta Fundamental, que respete los Derechos Humanos, avance en materias económico-sociales, y en una institucionalidad democrática».

-¿Es mejor una primaria de toda la oposición para candidato o candidata únic@ para las presidenciales?

Juan Claudio Reyes:

«Esperaría que primara la cordura y se lograran los acuerdos necesarios, que permitieran una sólida y única candidatura de la oposición. Pero sé que es una expectativa ilusa y, en esa condición, Unidad Constituyente podría, si deja de lado algunas odiosidades infantiles, encontrar alguna fórmula atractiva, que le ofrezca a los chilenos una alternativa atractiva, con posibilidad de encontrar apoyos mayoritarios. Si ello no ocurre, demostraría el más completo fracaso de le élite dirigente de la actual oposición. Sin embargo, algunos parecieran hacer diarios esfuerzos denodados para que esto ocurra».

Ricardo Hormazábal:

«He planteado que debe haber acuerdo en lo programático y en lo estratégico. No debe exigirse renunciar a convicciones doctrinarias. Como aprendí leyendo a Maritain, se pueden producir acuerdo sobre un conjunto de verdades prácticas e impulsarlas en común, sobre todo en temas de derechos humanos. Las AFP, Las ISAPRES, el lucro desatado, la falta de participación en esta democracia semi soberana, nos obliga a entregar respuestas y sumar fuerza política, social e institucional para promoverlas y respaldarlas. La Nueva Mayoría demostró que los comunistas estaban tan preocupados como los otros partidos de tener cargos y no de cambiar el modelo injusto. Tuvieron 2 Ministros, subsecretarios y varios parlamentarios, y no llegó el comunismo, siguió el consumismo. Si los PC dejan su actitud divisionista y provocativa pueden ser parte de este esfuerzo».

Ernesto Moreno:

«Yo fui siempre partidario de hacer un efectivo y sincero intento para realizar una primaria presidencial de toda la oposición. Creo que habría sido una instancia de madurez política y por cierto un primer acuerdo opositor con proyecciones claramente auspiciosas para los resultados de la elección de constituyentes, la presidencial y la posibilidad de elaborar un programa común de transformaciones en el
país».

Sixto Carrasco:

«No existe ninguna posibilidad de primaria única de todas las oposiciones, el escenario más probable es llegar a la presidencial con a lo menos 3 candidatos de oposición».

-¿Si Yasna Provoste tiene una adhesión ciudadana mayor, reflejada en las encuestas, debería ser ella la carta presidencial de la DC, en lugar de Ximena Rincón?

Juan Claudio Reyes:

«Cuando los partidos capacitaban a sus “pre militantes”, en la DC nos repetían que, siempre, había que tener presente que “primero está el país, después el partido y, muy después, las personas”. Ello debiera informar la toma de decisiones ahora. Si la senadora Provoste, como están demostrando los sondeos de opinión tiene más posibilidad de convocar a más ciudadanos a ponerse detrás de la candidatura DC y luego de Unidad Constituyente, con la posibilidad de motivar a otros sectores, ¿Qué razón, ética y estética podría haber para con considerar, como dijo el senador Quintana, un “cambio de jugador”? En otra época, cuando la política era algo más noble, ello habría aparecido de tal obviedad, que nadie lo habría dudado».

Ricardo Hormazábal:

«En 1990 Eduardo Frei Ruiz-Tagle superaba en las encuestas a Patricio Aylwin, pero cuando se definió el candidato DC, sin confusiones, saltó en las encuestas y se logró el acuerdo amplio. Los liderazgos se demuestran haciendo que las encuestas sigan sus lineamientos y no al revés. Ximena Rincón ganó limpiamente una elección interna, Yasna Provoste la ha respaldado con fuerza , es capaz de ganar la primaria por la debilidad de nuestros futuros aliados, entonces por qué debilitarla?

Si ella logra un programa que abandone el modelo neo liberal y se aleja de los neoliberales que tratan de influir, puede ser una ganadora. Yasna es una figura que tiene un rol esencial en la etapa que vivimos. El gobierno ya la dejará caer, porque no habrá acuerdos y sectores de oposición la usan en contra de Ximena.  Si se diera el hecho que las candidaturas aliadas estuvieran dispuestas a sumarse a Yasna Provoste, creo que Ximena apoyaría esa salida. Pero eso es casi irreal. Prefiero fortalecer la candidatura de Ximena ahora y preservar la de Yasna para el futuro».

Ernesto Moreno:

«Ximena Rincón es en propiedad la legítima candidata actual de la DC a través de los procedimientos y normas que las instancias regulares de la organización partidaria han establecido. Es la candidata DC que debería llegar a las primarias de la Unidad Constituyente en pleno derecho. Sin embargo, la historia política de Chile y del mundo, está llena de ejemplos en que un hecho imprevisto, anómalo y altamente significativo, llevan a tomar decisiones y a provocar cambios en tal o cual situación. Un crecimiento sustantivo en el apoyo de la ciudadanía a la opción presidencial de Yasna Provoste, muy por sobre el resto de los candidatos de la Unidad Constituyente, creo que podría hacer temblar el tablero».

Sixto Carrasco:

«La posibilidad de que Yasna Provoste se convierta en candidata, supone varias consideraciones, en primer lugar, pensar estratégicamente, en segundo la decisión de los /as precandidatos legítimos y en tercer lugar poner los intereses generales por encima de las legítimas aspiraciones personales».//ELF

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Ernesto Moreno, Juan Claudio Reyes, Ricardo Hormazábal, Sixto Carrasco, Sociología, sociólogos, Sufragio, votos

Tres sociólogos analizan En La Fontana la crisis sanitaria y las medidas «insuficientes» del Gobierno para enfrentarla

julio 8, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

La pandemia en Chile sigue afectado de sobremanera a los ciudadanos. Si bien el ministro de Salud, Enrique Paris, señaló que ya estamos frente a una «leve mejoría», en cuanto a la baja el el número de contagios (de un 44% a un 20%), y existe menos mortandad, aún es prematuro bajar la guardia y establecer, al corto plazo, el plan de desconfinamiento.

Sin embargo, esta crisis también devela otra situación: la denominada «pandemia social». Algunos pensarán que tal concepto es erróneo o que la crisis revela más bien la tremenda desigualad social, que arrastra nuestro país por más de tres décadas.

Como una forma de analizar, comparativamente, los efectos del coronavirus, las medidas del Ejecutivo para ir en ayuda de las familias más necesitadas y del plan de protección a la clase media conversamos con tres sociólogos camaradas de la Democracia Cristiana (DC). Uno es Juan Claudio Reyes, el otro es Ernesto Moreno y su colega, Sixto Carrasco.

✨Reyes es militante DC, lastarrino y cruzado; se considera progresista y liberal. Es consultor independiente en materias de desarrollo local y educación pública. También es asesor de la Bancada de Diputados DC y director de TEAM Consultores Asociados.

✨Moreno, en tanto, es sociólogo de la Universidad Católica y doctor en sociología de la Universidad de Heidelberg (Alemania). También es concejal de Recoleta y camarada DC.

✨Carrasco es sociólogo, camarada DC y Magíster en Políticas Públicas.

⭕ Consultados sobre si las medidas del Gobierno llegan tarde, los expertos responden. En específico, respecto del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE 2.0), para familias más vulnerables, que aumentó de $65 mil por persona a $ 100 mil, gracias a la presión de la oposición.

-Reyes: «No solo ha llegado tarde con los apoyos financieros, sino con las medidas sanitarias que, de haberse tomado a tiempo, habrían evitado, probablemente, miles de muertos y decenas de miles de contagiados. Y, se ha privilegiado lo económico, por sobre la salud y la vida de los chilenos (…) Toda la preocupación del Gobierno ha sido no tocar el modelo, lo que ha significado despreocupación por la salud de la población, con cuarentenas postergadas y, al asumirlas, no dotar a las familias de la liquidez suficiente para quedarse en casa».

-Moreno: «Solo gracias a las presiones de la oposición, diferentes actores sociales y centros de análisis e investigación, el Gobierno accedió a ir en ayuda de la gente. La llamada del presidente Piñera a un acuerdo nacional, al respecto, además que nadie lo reconoció como tal, sino como una colaboración puntual frente a la emergencia, solo tuvo un propósito comunicacional (…) La inflexibilidad gubernamental, hizo claramente retardar la llegada de la ayuda, lo que obligó a mucha gente a salir a trabajar dando lugar a un fatídico círculo vicioso que perjudicó lo más importante: la pandemia. Los $100 mil por persona finalmente aprobados están aún a una buena distancia del per cápita de la línea de pobreza».

-Carrasco: «Es una medida correcta, para complementar ingresos de las familias mientras estemos en
emergencia sanitaria, pero por supuesto pudo ser implementado antes. Desde un punto de vista sanitario, la medida se debe complementar con otras, para lograr que las personas se queden en casa o disminuyan sustancialmente su movilidad».

⭕ Cobertura social del IFE, que no llega a gran parte de la clase media y opinión sobre mecanismo de préstamos blandos para esta población o retiro del 10% del fondo de las AFP. 

-Reyes: «Lo primero es que se debiera reconceptualizar qué se entiende por “clase media” en Chile. Cuando más del 80% de las personas tiene ingresos por debajo de los $750 mil líquidos, es difícil hablar de clase media y, en todo caso, con los niveles de endeudamiento que tienen están, como suele decirse, ´a un resfrío de caer en la pobreza` (…) Dicho eso, es evidente que, ninguno de los instrumentos ofrecidos como apoyo, alcanzan a los sectores que pagan dividendos o educación superior de alguno de sus miembros. Eso, está pendiente».

-Moreno: «Hay algo más de un millón de hogares que pertenecen a los grupos más vulnerables de nuestra sociedad y, sin embargo, quedaron fuera del beneficio. Muchos de ellos, más otros, pertenecen a eso que sociológicamente se puede llamar ´clase media mentirosa`, debido a que en su mayoría es un conglomerado endeudado y/o moroso en cantidades mensuales que son un porcentaje más que significativo de sus ingresos y cuya situación se ha visto aún más deteriorada por la cesantía y las dificultades laborales».

Y añade: «Lo del retiro del 10% de las AFP, es una expresión de cierta desesperación reinante. Las medidas anunciadas por el Presidente, en su casi totalidad, implican postergar deudas y/o adquirir otras nuevas que es precisamente el karma de este estrato social. Un impuesto aplicado a los más ricos de Chile,(unas 5.840 personas según estimaciones del Boston Consulting Group y publicadas por CIPER), aunque sea por una sola vez, recaudaría unos US$ 6.000 millones, lo que permitiría una ayuda sustantiva y sin costos para los afectados».

-Carrasco: «El Gobierno es muy coherente en estas medidas de préstamos de dinero, con su ideología de base, que es proveer soluciones de mercado para problemas públicos. Ninguna de las medidas del plan se sustenta en un concepto de seguridad social, solamente una, significa subsidio directo para la clase media; y todas las medidas han sido fuertemente criticadas (…) Esto profundiza el endeudamiento de las familias, en un contexto donde de acuerdo al Banco Central, el endeudamiento de los hogares se mantiene en máximos históricos, al representar un 75,4% de sus ingresos».

Sobre esto agrega: «Ante la falta de medidas de transferencias directas, y de real apoyo seguridad social, surge la alternativa del retiro de fondos de AFP. Esta es digámoslo, claramente:´una mala medida`, pero surge como una posibilidad, ante la falta de una solución de Estado y de seguridad social».

⭕ Iniciativas del postnatal de emergencia (tal como ingresó, primeramente, al Congreso) y el no corte de servicios básicos no verían la luz, porque el Ejecutivo no les da prioridad y que los considera proyectos «inconstitucionales».

-Reyes: «El país debiera aprovechar este período para discutir la relación entre las normas y la ética, lo que, de no hacerse ahora, debiera ser la base de la discusión de la nueva Constitución. Es imposible que el Gobierno ponga por sobre la necesidad ética de proteger a los recién nacidos, permitiendo que sus madres,  en las actuales circunstancias, permanezcan en sus casas, con el argumento de la constitucionalidad, en vez de asumir el fondo del tema y proponerlo desde el ejecutivo, con lo que el tema se habría resuelto.

Y prosigue: «Y, en relación a los servicios básicos, negarse a que las familias puedan evitar su pago, mientras han disminuido sus salarios o han desaparecido, para proteger empresas que han tenido altísimas rentabilidades, durante décadas, muestra, una vez más, el privilegio por cuidar los negocios de los amigos, por sobre la salud de la población».

-A Moreno y Carrasco: No se les consultó sobre esta situación.

⭕ Gestión del ministro de Salud, Enrique Paris?, ¿Es más dialogante y convocante a gremios, expertos y alcaldes?

-Reyes: «Después de Mañalich, era imposible encontrar alguien más prepotente e irresponsable. Ya llegará la hora de procesarlo, a Mañalich, penalmente, por la responsabilidad que implico decenas de miles de contagiados y miles de fallecidos que se pudieron evitar. Paris, en tanto, ha percibido bien eso y demostrado cierta autonomía que sería bueno lo siguiera acompañando. Todo lo que venga en salud, para los próximos años, deberá ser más inclusivo y comunitario».

-Moreno: «Todos deseamos que al nuevo ministro le vaya bien. Ciertamente, se ha mostrado más dialogante y con mayor humildad. Ahora bien, la semana pasada hubo una carta firmada por todos los partidos de oposición, sin excepción, y de una gran cantidad de dirigentes y organizaciones ligados a la salud, en que le plantean algunas medidas que sería importante considerar para realmente hacer un giro en la forma de enfrentar la situación sanitaria. Espero que lo considere y las implemente».

-Carrasco: No se pronunció sobre este asunto.

⭕ Se les pregunta si estamos cerca de llegar a controlar la pandemia, con mayor trazabilidad, prioridad a la atención primaria y respeto a las cuarentenas.

-Reyes: «Han tardado semanas en generar los recursos para que la salud primaria aumente la trazabilidad y, en relación a las cuarentenas, es preciso que ellas se mantengan todo lo que sea necesario pero, el requisito básico, es que se genere liquidez en las familias, para que puedan permanecer en casa, con las necesidades básicas cubiertas, sin necesidad de salir a buscar ingresos todos los días».

-Moreno: «Uno puede afirmar a la luz de la experiencia positiva y de la evidencia empírico-científica de los países que nos precedieron en la lucha contra el Covid-19, es que la tríada: diagnosticar, trazar y aislar, la condición fundamental para el éxito en esta lucha (…) Si mantenemos el alto número de test para medir los contagios, implementamos una trazabilidad masiva y técnicamente bien diseñada y aplicamos los correspondientes aislamientos, sin duda tendremos una significativa mejora. En esto, la atención primaria es esencial. Mientras tanto, las cuarentenas deberían mantenerse siguiendo la misma voz de los entendidos y la práctica de otros países».

-Carrasco: No se le preguntó sobre esta materia.

⭕ Cómo ven a la oposición y la centroizquierda, ¿Han estado a la altura para enfrentar la pandemia con unidad?

-Reyes: «En épocas de crisis, tan profundas como la actual, la oposición debe ser colaborativa, sobre la base de que el Ejecutivo actúe de manera inclusiva y, en nuestro caso, durante meses, el Gobierno, sobre la base de la mitomanía presidencial, quiso mostrar al mundo que podían enfrentar la pandemia mejor que nadie, por lo que no solo no dialogó, sino que despreció toda sugerencia y, cuando el desastre era mayor, llamó a un “gran acuerdo” pero, solo con la intención de hacer lo que hace todo especulador “privatizar las ganancias y socializar las pérdidas” (…) Ahora bien, la oposición, especialmente desde la DC, le ha faltado la voluntad necesaria para actuar de manera unitaria, pese a tener un próximo año cargado de elecciones, que obligan a entenderse para el logro de buenos resultados. La crisis era una buena oportunidad para presentar un frente común, propositivo para enfrentar los temas sanitarios y, sobre todo, para tener un programa sólido para entrar como propuesta al país, para el año que viene. Ojalá aún haya tiempo y, voluntad».

-Moreno: «En esta oportunidad, la oposición y centroizquierda sí han actuado en varias ocasiones con espíritu unitario. Ello, no solo por apoyar a los organismos especializados en sus críticas a las autoridades de salud y en la necesidad de reorientar la gestión anti-virus, sino que, sobre todo, ante la actitud y ligereza con que el Gobierno ha enfrentado los tremendos problemas socio-económicos que han caído sobre millones de chilenos. Dicha unidad se ha plasmado en muchas de las decisiones y discusiones sobre la legislación urgente para el momento.
Creo además, que la oposición ha sido prudente y no ha caído en ningún abuso de la situación sanitaria para su beneficio político (…) El Presidente Piñera, ha dado pruebas de que el humanismo del cual alguna vez han vociferado, ha quedado al desnudo en su demagogia cuando se trata de garantizar, en situaciones extremas como las que vivimos, seguridades y bienestar mínimo a más del 70% de la población que lo necesita. Ante eso, la oposición no puede guardar silencio y nadie podría decir que es aprovechamiento político del momento que se vive».

-Carrasco: «Las oposiciones son un conjunto de archipiélagos, sin un principio ordenador. Esperamos que logren articularse en torno a una agenda económico-social de reconstrucción. Algunas ideas, que podrían ordenar el debate, son las siguientes: En materia económica y productiva, lo que viene es como re-impulsar la economía. En este punto, me parece que la oposición podría recoger las propuesta de economistas como Mariana Mazzucatto, Thomas Piketty y las que hace años viene haciendo en Chile, Ricardo French-Davis. Las resumiría en reimpulso del rol del Estado, en materia de desarrollo productivo, impulso industrializador, desarrollo de obras públicas, nueva reforma tributaria, con impuestos a los super-ricos. Avanzar hacia un Estado social inclusivo, con un fortalecimiento de la salud pública, seguro único de salud y verdadera seguridad social».

⭕ Sobre si está en peligro la realización del plebiscito de octubre, responden: 

-Reyes: «Es difícil la situación actual. Si los contagios no disminuyen fuertemente, en los próximos 40 días, sería irresponsable pretender que en un día se movilicen diez o más millones de chilenos y, se puedan hacer actos de campaña. Tal vez sería razonable considerar la posibilidad de elegir, en abril, directamente la Convención Constituyente, sobre la base de admitir que la opción “Apruebo” habría ganado el plebiscito, sí o sí».

-Moreno: «He podido apreciar cómo algunos, en el Gobierno, en la coalición política oficialista, en la derecha más radical y en gremios empresariales, han visto en esta situación crítica derivada de la lucha contra el virus, una ocasión propicia para, de manera claramente provocadora e irresponsable, hacer un giro en la direccionalidad que se había plasmado en el país. Entonces, la fórmula: crisis por el estallido social = proceso constituyente como primer paso en el inicio de transformaciones fundamentales en el país, se intenta remplazar por esta otra: coronavirus = “justificación” para un movimiento restaurador, destinado a negar y mimetizar el proceso constituyente y todo cambio social (…) El proceso constituyente, partiendo por el plebiscito, es el primer episodio que debe llevarse a cabo en los términos e implicancias que está previsto sin ninguna transacción ni fórmulas extrañas. Es el propio pueblo, por lo demás, quien se convertirá en el gran custodio de que esto sea así».

-Carrasco: «Es difícil predecir, pero se va a requerir un esfuerzo muy grande de reflexión, dialogo y acción,
para enfrentar la profundidad de la crisis que esta pandemia (…) Con aumento de desempleo, la pobreza, y un tremendo retroceso en los logros alcanzados durante años, será necesario un programa de reconstrucción económico-social. La pregunta es si tenemos una élite política, a la altura del desafío. Posiblemente algunos actores políticos y económicos, van a buscar que no se haga el plebiscito, o aplazarlo ad infinitum, pero tarde o temprano Chile va a tener que resolver cuestiones estructurales, del modelo de desarrollo, de la convivencia y valores fundamentales y eso requiere un Nueva Constitución».

⭕ Una nueva Constitución como respuesta para transitar de un Estado subsidiario a un Estado de beneficios sociales:

-Reyes: «Eso es lo que tiene que estar en la base de la discusión constitucional. Los países con mayor equidad generan transferencias directas a las personas (salud, educación, vivienda, transporte, etc.), de hasta un 30% del PIB, Chile no pasa del 5% (…) Esa es la diferencia básica entre un Estado que deja botados a los ciudadanos, como en nuestro caso y unos que se hace cargo de derechos garantizados, generando sociedades más inclusivas, donde jamás se verá la inequidad que observamos por estos lados».

-Moreno: «No tengo ninguna duda de ello, sobre todo, porque como se ha demostrado durante todas estas décadas, ha sido la Constitución actual y el particular concepto que allí se plasmó de subsidiariedad, lo que se convirtió en un obstáculo permanente para hacer transformaciones en nuestro país hacia una mayor justicia social y participación ciudadana. Concretamente, esta nueva carta fundamental debería garantizar que los derechos sociales, económicos y culturales fundamentales de las personas, se establezcan como disposiciones constitucionales»

-Carrasco: No se le consultó  ene específico sobre aquello.

⭕Por último, se refirieron sobre eventualidad de un estallido social 2.0 postpandemia:

-Reyes: «Sin ninguna duda y, si el pasado 17 de octubre había razones para ello, la forma en que se ha enfrentado esta crisis, han agudizado el escenario. Solo es esperable una movilización mayor a la que conocimos hacia fines del año pasado».

-Moreno: «En el Chile post pandemia, lejos de constituir un escenario que frene o desvíe los anhelos ciudadanos de transformación y cambios, creo que instala una ocasión propicia para retomarlos con responsabilidad, pero con decisión. Si esto no ocurre, -y creo que una vez ya lo conversamos-, surge como hipótesis inquietante que el conflicto ya mencionado comience un ciclo agudizante y con altas posibilidades de escalar».

-Carrasco: No se le consultó sobre el particular. //ELF

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Juan Claudio Reyes, sociólogo En La Fontana: «En la medida en que esta crisis sanitaria se exacerba colaborará a incrementar el descontento ciudadano respecto del modelo neoliberal»

mayo 30, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

En La Fontana dialogamos con el sociólogo de la Universidad de Chile, Juan Claudio Reyes, acerca de la crisis sanitaria del coronavirus, vista desde el punto de vista social, situación que ha ventilado aún más las desigualdades intrínsecas en Chile.

«No existe lo que se podría llamar “pandemia social”. Si es cierto que, en la medida en que esta crisis sanitaria se exacerba, colaborará a incrementar el descontento ciudadano respecto del modelo de desarrollo, que hizo crisis el pasado 18 de octubre», comenta al respecto en nuestro medio.

Reyes, militante de la Democracia Cristiana (DC), es lastarrino y cruzado; se considera progresista y liberal. Es consultor independiente en materias de desarrollo local y educación pública. También es asesor de la Bancada de Diputados DC y director de TEAM Consultores Asociados.

-¿Cómo evalúa hasta el momento la gestión del Gobierno respecto del combate del coronavirus en Chile?

-Hay dos aspectos distintos a considerar. El primero tiene que ver con lo estrictamente sanitario y, allí, hemos pasado de “el mejor sistema de salud del planeta”, según Mañalich y de que “estábamos preparados desde enero”, de Piñera, a una condición en que tenemos, desde hace algunos días, la mayor cantidad de contagios del mundo, por cada millón de habitantes y, el tope en la cantidad de camas para atender a los contagiados.

Y, ahora, el Ministro de Salud, luego de maltratar a todos aquellos que le dijeron que estuvo equivocado, desde el principio, debe reconocer que “las fórmulas de proyección con las que yo mismo me seduje en enero, se han derrumbado como castillo de naipes».

-El Ejecutivo tuvo una actitud relajada al principio…

-Eso solo demuestra que, desgraciadamente, esta crisis sanitaria nos encontró en las peores manos. Luego, en el ámbito de la contención de las consecuencias sociales, el tema es, si se puede, aún peor. ¿Por qué? Pues porque el Gobierno, respaldado por todos los partidos de derecha, tomaron la decisión de que era más importante la economía que las salud de la población, por lo que no estableció cuarentenas a tiempo y, aún no las provoca para la Región de Valparaíso, por ejemplo, con la consecuencia de tener varios miles de contagios evitable y decenas de fallecidos que se pudieron haber salvado.

Apoyo a la familias

-¿Son insuficientes las ayudas a las familias vulnerables como el bono covid, el ingreso de Emergencia y las cajas de alimentos?

-En lo que dice relación con el apoyo financiero, para que los más vulnerables ´puedan estar en sus casas`, el Gobierno ha tenido la más alta insensibilidad que se podía esperar. Es imposible que millones de chilenos puedan hacer cuarentena, si no tienen los recursos mínimos para alimentarse y recibir los servicios básicos que no podrán pagar, por un tiempo. Eso hará más crisis en los próximos meses.

Nadie puede explicar la torpeza del programa de canastas, después de negarse a entregar los mismos recursos que ellas cuestan, directamente a las familias, para dinamizar la economía local (los almacenes de barrio), en vez de este despliegue de la peor forma de propaganda, que tiene a todas las comunidades estresadas y que ya está generando protestas en las calles.

-¿Usted cree que como sociedad estamos preparados por si se viene lo peor con esta pandemia, que deriva en una pandemia social?

-No existe lo que se podría llamar “pandemia social”. Si es cierto que, en la medida en que esta crisis sanitaria se exacerba, colaborará a incrementar el descontento ciudadano respecto de nuestro modelo neoliberal de desarrollo, que hizo crisis el pasado 18 de octubre. Eso es esperable y, el Gobierno juega con fuego, al no tomar medidas activas, para paliar los efectos de la crisis. Ello es completamente esperable. Por eso, es que se debiera trabajar en dos líneas: una enfrentar las condiciones de la crisis sanitaria y, la otra, de más largo aliento, para entrar a resolver las inequidades que se acumulan por décadas.

-¿El Gobierno tiene una actitud triunfalista con su discurso del «retorno seguro» o «nueva normalidad» para zonas sin cuarentena?

-Este Gobierno tiene el síndrome del “winner”; es decir, por la personalidad del Presidente, siempre está tratando de demostrar que son “los mejores”, lo que rara vez les resulta. Por ello transmitían, desde el principio, que era el “país que mejor lo estaba haciendo” o que “de muchas partes del mundo están viendo cómo lo hacemos en Chile”, hasta que, “se cayó el castillo de naipes”.

Y, entonces, como buenos especuladores, cuando se les desarma todo, llaman a “un gran acuerdo nacional”. O sea, como siempre, “las utilidades se privatizan y las pérdidas se socializan”. Dicho de otro modo, “cuando las cosas van bien”, los exitosos somos nosotros; cuando van mal, “la culpa es de la gente”, como proclaman hoy.

Acuerdo nacional

-¿Están las condiciones para un acuerdo nacional o pacto social que dijo el Presidente Piñera hoy?, ¿Qué rol debe cumplir la oposición durante esta pandemia?

-No hay que confundir. Nuevamente, son dos espacios temporales distintos. Una cosa es ponerse de acuerdo para enfrentar la crisis, para lo cual se requiere que el Gobierno y la derecha, acepten que lo prioritario es aumentar el gasto fiscal, para lo que hay condiciones, como lo han señalado los economistas convocados por el Colegio Médico y, luego, una discusión profunda de las condiciones que había en el país, antes del 218 de octubre.

Lo que pretende la derecha, los empresarios y el gobierno, es “volver a la normalidad” del 17 de octubre y, eso es completamente inaceptable. Esas condiciones de extrema inequidad fueron las razones de las movilizaciones y ellas no desaparecen con la crisis sanitaria, sino que se acrecientan. La base mínima, para cualquier acuerdo, tiene que ver con la disposición para un cambio radical del modelo neoliberal que arrastra el país por más de 40 años.

-¿Cómo ve el futuro de Chile en los próximos meses, afecta esto al plebiscito constituyente?

-Esa es la pretensión de la derecha, que firmó los acuerdos del 15 de noviembre solo por temor, sin ningún convencimiento y, ahora, encuentran la excusa perfecta para dar píe atrás. Esa es la otra condición básica para discutir cualquier posibilidad de acuerdo. Si no se respeta ese acuerdo, no hay base para avanzar.//ELF

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Sociólogo Juan Claudio Reyes En La Fontana: «En la centroizquierda han aflorado los egoísmos»

marzo 4, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

En La Fontana conversamos con este experto para que analizara cómo ve a Chile, a cinco meses de producido el estallido social.

Asimismo, se refierió al fenómeno de la desigualdad en el país, que explica e,n parte, la crisis, y plantea su pensamiento respecto de cómo se puede llegar a una salida para el conflicto.

Reyes es licenciado en Sociología de la Universidad de Chile. Lastarrino y cruzado, se considera progresista y liberal. Es consultor independiente en materias de desarrollo local y educación pública. También es asesor de la Bancada de Diputados DC y director de TEAM Consultores Asociados.

«El plebiscito, sobre la base del probable triunfo de la opción «Apruebo», es, esperemos, el inicio del camino pero, obviamente, ello no resuelve cuestiones que no requieren cambio constitucional», dijo sobre el proceso constituyente en curso.

También habló sobre los liderazgos de la Democracia Cristiana (DC) y el actuar del partido en estos tiempos de crisis y de la centro izquierda.

-Pasados ya 5 meses desde el estallido social, ¿Cómo evalúa la crisis, en cuanto a las causas del conflicto y su desarrollo hasta ahora?

-Las causas del conflicto permanecen intactas, pues no tienen que ver con algo circunstancial, sino con la estructura de un modelo socio económico, esencialmente inequitativo y, todas las respuestas, hasta aquí, apuntan a muy pequeñas respuestas a temas de mayor complejidad. No hay avances en justicia tributaria; los grandes grupos económicos siguen lucrando en términos abusivos, con las AFP, los bancos; las Isapres, etc.

Del mismo modo, el exiguo incremento del salario mínimo y de las pensiones más bajas, son solo paliativos de poca monta, que no debieran generar ninguna satisfacción a los millones de movilizados.

-¿Es la desigualdad el principal problema de Chile?

-Por cierto; es el país más desigual del mundo, entre los países de crecimiento medio, como lo ha señalado el Banco Mundial. Esto es lo que está en la base de la protesta social tan extendida y masiva, desde el 18 de octubre. Ello se fue anidando, durante 30 años, a partir de la frase maldita “la medida de lo posible”, que fue la renuncia a gobernar sobre la base de convicciones y, se sucumbió a administraciones que no se atrevieron a ir más allá de lo que “entregaban” los dueños del capital. Esa fue la causa profunda del descontento, que se fue anidando, durante tanto tiempo.

-¿Cómo cree que enfrentó la centroizquierda este fenómeno?

-En principio bien, en el sentido que apoyó las movilizaciones. Desgraciadamente, a la hora de construir propuestas unitarias, que permitieran a los movilizados confiar en una respuesta adecuada del sector, en la centroizquierda han aflorado los egoísmos, incluso al nivel de la pretensión de sacar dividendos de figuración personal, que resulta muy deleznable, dado la magnitud de la crisis.

– ¿Cómo evalúa a los liderazgos demócrata cristianos frente al estallido social?

-Habría que separar. La directiva DC ha sido errática y, desgraciadamente, ha permanecido en la conducta pre 18-O, en el sentido de presumir que, la búsqueda de acuerdos con el gobierno, perfila a la DC como un partido responsable, sin entender que ello es, exactamente, lo más repudiado por los chilenos, que esperan posturas consecuentes, con convicciones que se expresan con claridad, sin ambages.

Luego, como suele suceder, hay expresiones de algunos dirigentes de ese partido que han generado algunos espacios de claridad, en su discurso y su actuar. Probablemente el más claro a ese respecto sea el senador Huenchumilla, que ha puesto el acento en el error de la DC y la centro izquierda de permitir la construcción de una sociedad eminentemente inequitativa, desde la acción de los gobiernos y los partidos de la centro izquierda.

-¿Por dónde usted cree que vamos a llegar a una salida como país?, ¿Solo con la nueva constitución?, ¿Por dónde más?

-El plebiscito, sobre la base del probable triunfo de la opción «Apruebo», es, esperemos, el inicio del camino pero, obviamente, ello no resuelve cuestiones que no requieren cambio constitucional, como el incremento del salario mínimo; el mejoramiento sustantivo de las pensiones, que debiera ser igual al salario mínimo, como piso; planes de salud digna, asegurados para todos y educación gratuita y de calidad. Estas cuestiones están pendientes y, con una adecuada presión, por parte de los partidos de la centro izquierda y las organizaciones sociales, ello puede ser posible, antes de los 2 años que habrá que esperar por la nueva Constitución. //ELF

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Sociólogo Juan Claudio Reyes, analiza lo que vive Chile: “La actual crisis es la gran crisis de la élite post dictadura»

enero 29, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

El sociólogo de la Universidad de Chile Juan Claudio Reyes y militante de la Democracia Cristiana está preocupado de lo que va a ocurrir en nuestro país en el mes de marzo de cara a las anunciadas movilizaciones que ocurrirán en ese crucial mes del año.

Algunos ya hablan que al presidente Piñera se le «aparecerá rápidamente marzo» con el ingreso de los estudiantes secundarios y universitarios a sus clases, los pagos que se realizan en ese mes, el día de la Mujer del 8 de marzo y el debate político con el plebiscito a un mes y medio de su realización.

Y como analista de la realidad social plantea su tesis de lo que está ocurriendo y de lo que posiblemente ocurrirá.

-¿Era posible prever lo que pasó el 18 de octubre?

-Los sistemas sociales no son muy diferentes a otros sistemas. Es decir, resisten hasta una determinada presión y luego, igual que todos, explotan o se desintegran.

Por eso es que, a todos ellos, se les suele “hacer mantención” y, para ello están los especialistas. Nuestro problema es que los especialistas en la mantención del sistema social del país son, además, incumbentes en sus resultados y, desgraciadamente, la mayoría se acostumbró a administrar sus beneficios, ya no solo en términos políticos, sino que, en demasiados casos, desde el punto de vista de sus intereses económicos.

Entonces, no es tan cierto que “esto no se vio venir”; más bien, escuchando los aullidos del sistema, que generaba una situación de injusticia social abismante, prefirieron, como en el viejo cuento del avestruz, esconder la cabeza en la arena, para no mirar el desenlace, completamente previsible.

Esta es, por lo tanto, la gran crisis de la elite, no solo la económica, que nunca reacciona a tiempo. Aquí hubo una relación incestuosa, con la elite política, que actuaron con extrema irresponsabilidad.

-¿Qué rol cumple el gobierno en esta crisis?

-En principio, el gobierno es parte de la misma elite que desoyó los avisos provenientes de la realidad social.

Ahora, luego de eso, el gobierno ha sido absolutamente incapaz de generar las respuestas adecuadas a las necesidades legítimas planteadas por los movilizados y, en esa medida, es el principal responsable de lo que pueda ocurrir, a partir de marzo.

A esa fecha, el salario mínimo habrá tenido una muy modesta variación (de 240 mil pesos líquidos a 280 mil); la media de salarios (en 500 mil pesos) casi no habrá variado. Las pensiones de la inmensa mayoría permanecerán casi iguales, con anuncios para las próximas décadas (similar a lo que ofrecía José Piñera); las deudas del CAE permanecerán intocadas y, lo que es peor, el nivel de endeudamiento de las familias seguirá en niveles imposibles de pagar.

Como contrapartida de ello, no habrá reforma tributaria que haga que los más ricos paguen más; las utilidades de los Bancos seguirán creciendo; el negocio de las AFP no se habrá tocado y, como consecuencia del mal andar de la economía, anterior al 18 de octubre, más las consecuencias de las protestas, hará que aumenten los niveles de desempleo.

A nada de eso el gobierno está disponible para dar respuesta, ¿Por qué? Simplemente porque tienen, por una parte, un compromiso ideológico con el modelo y, por la otra, la elite de derecha está demasiado ligada a los intereses de la burguesía económica, lo que le impide llegar a acuerdos que afecten los intereses que para ellos son más decisivos, los económicos.

-¿Y la oposición?

-Veremos cuestiones diversas. La actual dividida oposición verá muy afectada su apreciación social y electoral. Deberán asumir parte del castigo por “no ver lo que se venía”. Concursarán movimientos nuevos pero, se verá favorecida por la mayor conexión temática con el sentimiento popular, lo que, probablemente, se exprese en un amplio triunfo de la opción por el cambio de la Constitución, elaborada por una Convención plenamente elegida.

Otra cosa es como se organice para la próxima elección de octubre. Dado su historial, es esperable que no de el ancho y, enfrente ese proceso sin acuerdos globales, lo que le volverá a dar algún aire a la derecha. Y, luego, empezará el proceso para enfrentar la elección presidencial y parlamentaria del próximo año.

Si la oposición hace las cosas, mínimamente bien, puede recuperar el gobierno, pero eso pasa, inevitablemente, por la construcción de una plataforma unitaria, lo que está, desagraciadamente, lejos de ocurrir.

-Y, ¿Qué pasa con la violencia?

Todas las sociedades, por muy ordenadas que sean, mantienen, de manera explícita, o en estado larvado, un cierto sustrato de violencia que, en determinadas condiciones, se expresa como hemos visto en estos meses.

No ha sido “puro lumpen”, ni menos “alienígenas organizados”, por más que el inexperto Ministro del Interior se haya comprado el famoso “informe big data”, que a todos les quema las manos y nadie lo asume.

Son fenómenos complejos. No es lo mismo el saqueo de bandas locales, con el ingreso a los supermercados de “delincuentes de ocasión”, que ven la posibilidad de un buen asado gratis o los pañales desechables para el mes, cuestiones que nunca han podido tener. Tampoco es lo mismo algunas expresiones, en la “primera línea”, de adolescentes, en número importante, ex Sename, que grupos con alto nivel de conciencia política, que se ubican en posiciones extra sistémicas o, incluso, de activos vinculados al narcotráfico, que prefiere a carabineros en Plaza de la Dignidad y no en las poblaciones que ellos controlan.

La carencia de inteligencia del estado no permite mirar estos elementos con seriedad y se asilan en una cierta “falta de condena” de algunos sectores, privilegiando solo los elementos de represión irracional de carabineros que no obedecen a ninguna autoridad civil, recreando los peores tiempos de la represión dictatorial, con efectos sobre las personas muy dramáticos, que ya convirtió al gobierno, en el más represivo y trasgresor de los Derechos Humanos, en períodos democráticos, en la historia del país.

Este es un tema muy delicado. Una policía militarizada y falta de control, unida a autoridades del gobierno interior, completamente faltos de personalidad y calificación, dirigidos por un Presidente ausente, es muy mal mix, para los dos años que quedan de administración.

-¿Y la DC?

-La historia moderna, de las transiciones, suele ser bastante cruel con los partidos que cumplen el rol de articulador del inicio de esos procesos. Chile no está siendo la excepción.

Adicionalmente, lo que se conoció como “centro político” desaparece en el mundo y, algunos dirigentes locales, que leen poco, creen que ahí se encuentra la fuente desde la cual beber, electoralmente, lo que es un error mayúsculo.

Las personas, especialmente los más jóvenes, se orientan más por temas que para las antiguas generaciones no eran prioritarios, como el medio ambiente, los estudios de pos grado o las libertades individuales, entendidas en su más amplia acepción.

A la DC, por su influencia católica y una cierta impronta conservadora, especialmente en su paso por los gobiernos pos dictadura, le ha costado mucho adaptarse y, probablemente no lo hará.

Pero eso no es un drama. Los partidos son esencialmente fungibles y, los que no saben interpretar los “signos de los tiempos”, tienden a desaparecer. Eso puede ocurrir en nuestra realidad, no solo con la Democracia Cristiana.

En este caso, ayuda una cierta degradación de su dirigencia, que ha abandonado los elementos de ideología que acompañaron a ese partido en su historia, introduciéndole una dosis de pragmatismo que, además equivocó los diagnósticos y apareció con compromisos con un gobierno que se desmoronaba, incluso antes del 18-O. Desgraciadamente, su institucionalidad superior porfía con seguir por el mismo caminos y, no hay masa crítica alternativa, como para forzar el cambio de rumbo.

-¿Para lo que viene, pesimista u optimista?

Muy optimista. Me gustan los procesos cuando las sociedades se plantean revisar su historia reciente y, me alienta, que el grito más compartido sea en contra de la inequidad y el abuso.

Desgraciadamente aún no se expresan movimientos sociales y políticos capaces de llevar esa demanda al ámbito institucional. Si no lo hacen los actuales actores, vendrán otros, pero en el mediano plazo es esperable que los elementos que marquen la relación entre los chilenos sean de más cooperación que competencia; más inclusión que segregación y, como aspiración de un sociólogo viejo, más encaminado hacia un sistema de mayor Justicia Social, que a uno del liberalismo despiadado que nos tragamos por más de 30 años.

Por Alfredo Peña R., de Cambio21.cl.

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