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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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democracia

LOS RETOS DE LA DEMOCRACIA CRISTIANA EN ESTOS TIEMPOS DE CAMBIO E INCERTIDUMBRE

febrero 21, 2025 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Rodolfo Fortunatti
Nada puede sustituir a la fuerza del ethos común, a la energía interna de las convicciones democráticas y de la moralidad civil del pueblo mismo, a la complacencia que encuentra (o debería encontrar) en una libertad real que asegura su dignidad en su existencia de cada día y en un standard de vida verdaderamente humano y a su participación activa en la vida política a partir de las estructuras de base.
Jacques Maritain
  1. Las últimas elecciones municipales y regionales han mostrado la inestabilidad política de la Democracia Cristiana, llevando al partido a una situación crítica que necesita atención. Su representación ha bajado drásticamente, pasando de 47 a 23 alcaldes y de 208 a 95 concejales en tan solo cuatro años, y también ha perdido todos sus gobernadores. Con solo 325.102 votos, que representan el 3,16% del total, la continuidad del partido se encuentra seriamente amenazada, lo que exige una reflexión estratégica urgente antes de las elecciones de noviembre. Por cierto, semejante declive no es algo nuevo, sino que proviene de cambios profundos en la sociedad y en el sistema político.
  2. El fin de la Guerra Fría, la secularización de la cultura política y el debilitamiento de los partidos centristas, han afectado su base de apoyo, tradicionalmente conformada por la población católica. Además, el surgimiento de coaliciones de izquierda y derecha, simultáneo a un faccionalismo interno, ha dado lugar a la formación de partidos marginales y redes clientelares que han agravado su situación. En un plano más contingente, la voluble disposición de la DC a mantener alianzas estables y amplias de centroizquierda, su proverbial renuencia a negociar con la derecha y la confusión de su identidad ideológica, han contribuido a un moderacionismo que convierte la negociación del poder en un fin en sí misma, limitando la acción política a la administración del orden establecido y sus inequidades.
  3. La recurrente reproducción de corrientes conservadoras que acaban alineándose con la derecha, y de otras más progresistas que luchan por promover cambios significativos en sintonía con la trayectoria de la colectividad, lejos de expresar pluralismo democrático, han entorpecido la acción colectiva lo que contrasta dramáticamente con las urgencias del momento. La DC debe realizar una evaluación crítica y un cambio de perspectiva que contemple su renovación ética y política; solo así podrá recuperar su papel como un actor importante de la esfera pública. Proponemos organizar un diálogo técnico y político, bajo la metodología de cabildos comunales, a cargo de los equipos técnicos y profesionales del partido, con el objetivo de lograr una elaboración programática y legislativa efectiva y consistente.
  4. El desafío del aggiornamento interpela no solo a la DC, sino también a sus aliados. La desconexión de la centroizquierda —trasfigurada hoy en un grupo elitista— con las comunidades y territorios, ha favorecido la emergencia de líderes populistas que sugestionan a los que se sienten desatendidos. Esta misma expansión del populismo, ofrece, sin embargo, una oportunidad para vigorizar lazos amplios y unitarios, pues la dispersión de los ya débiles partidos políticos de centroizquierda, constituye un riesgo para la unidad política y social, para la formación y estabilidad de gobiernos de mayoría, y para la defensa de los derechos económicos, sociales y culturales conquistados a lo largo de las últimas décadas por los gobiernos de la Concertación Democrática, la Nueva Mayoría y Convergencia Social-Apruebo Dignidad. La evidencia electoral reciente y las actuales condiciones nacionales e internacionales, confirman la viabilidad estratégica de impulsar una sola coalición parlamentaria y de gobierno, un programa común y una candidatura presidencial que, más que testimonial, posea el aplomo de una opción realmente competitiva. Para lograr este objetivo es preciso llevar al límite del entendimiento con la izquierda la política de acuerdos propugnada por la actual mesa directiva.
  5. Nos encontramos en un contexto geopolítico espinoso, donde hay crisis acumuladas que pueden provocar grandes cambios en el mundo y en América Latina. Los compromisos son volátiles, inciertos, complejos y ambiguos, lo que significa que acciones extremas pueden surgir en cualquier momento y lugar, y provocar erosiones profundas en la democracia. Ello envuelve un peligro para el sistema internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial, dado que los populismos, tanto de izquierda como de derecha, se infiltran en las democracias avanzadas, convirtiéndose en un peligro para la estabilidad política. Lo hemos vivido en nuestra democracia, donde la desafección afecta negativamente la percepción sobre la clase política y se extiende a todas las instituciones, ocasionando la deslegitimación del sistema en su conjunto. Pero la democracia juega un rol esencial en promover el pluralismo y organizar la diversidad. Crea un entorno favorable para avanzar hacia la justicia y la autodeterminación. Por ello, es importante que el partido escuche aquellas voces de la sociedad que piden la reconstrucción de espacios para la participación activa, y rompa con el estancamiento político a través de la ejecución de políticas públicas que fomenten la participación cívica desde las propias organizaciones sociales y sus bases militantes.
  6. En esta hora la principal amenaza para la paz, la seguridad y la justicia proviene de la extrema derecha, que desafía a las facciones más moderadas de la derecha liberal, arrastrándolas a posturas más conservadoras y autoritarias. Hace cuatro años, esta ultraderecha republicana estuvo a solo 6 puntos de alcanzar la mayoría absoluta. De este modo, el autoritarismo busca instalarse como respuesta a la delincuencia, el terrorismo y la inseguridad. Pero nosotros sabemos, por los años de dictadura, que sin garantías de libertad no puede haber auténtica seguridad, y que la democracia es vital para enfrentar las amenazas del extremismo y el totalitarismo. La experiencia ha sido elocuente: los derechos sexuales y reproductivos se convierten en objetivos de retrocesos bajo gobiernos de ultraderecha, lo que pone en peligro los logros en equidad de género. Asimismo, las políticas medioambientales necesarias para abordar la crisis climática, la contaminación y la pérdida de biodiversidad, son generalmente suprimidas. Por eso, debemos recuperar la participación activa en los movimientos ciudadanos que denuncian los abusos de las isapres, las AFPs, así como de las empresas pesqueras, mineras y forestales, que son los principales bastiones de la ultraderecha y fuentes de injusticias sociales.
  7. Valoramos los avances sociales emprendidos por el gobierno durante este agitado ciclo histórico, como es la reciente aprobación, tras quince años de intransigencias, de la reforma de pensiones. Un arreglo que no trastoca la herencia estructural del modelo, pero que alivia la carga de millones de personas, reivindica el rol del Estado en la seguridad social, y deja sin banderas a la extrema derecha. Esta vez también el partido ha contribuido lealmente a la causa de la justicia social y del bienestar de los trabajadores, como lo ha hecho a lo largo de su trayectoria. Empero, es urgente establecer las bases para un nuevo contrato social que involucre a todos los sectores del país, permitiendo que los partidos canalicen demandas populares sin reemplazar la participación directa de las organizaciones sociales. Este contrato debe fortalecer la defensa de derechos fundamentales, tales como derechos económicos, sociales y humanos. Promover procesos de Diálogo y Concertación Social es crucial para proteger derechos y garantizar justicia social y progreso. Además, la representación política va más allá de elecciones; implica una lucha constante por necesidades y aspiraciones. El trabajo debe ser valorado éticamente, priorizando su dignidad y preservación sobre otros intereses económicos.
  8. El estallido social de octubre de 2019, los dos fallidos procesos constitucionales y las expectativas generadas por el gobierno del Presidente Gabriel Boric, exigen de la DC un análisis reflexivo que la conecte con su historia y le permita adaptarse a la nueva realidad internacional y social de Chile. El partido debe luchar por transformaciones estructurales que superen la institucionalidad heredada de la dictadura y la estrategia de desarrollo impuesta por una minoría oligárquica que no tiene empacho en proclamarse dueña de los fondos previsionales de los chilenos. Es esencial que la DC tome decisiones políticas que fortalezcan a los sectores más vulnerables y retome su esencia ideológica. Que aborde asuntos urgentes, como la lucha de nuestros pueblos originarios contra su secular segregación, estigmatización y pérdida de identidad y reconocimiento. Como la lucha de los migrantes, que buscan refugio, aceptación y un lugar para aportar al desarrollo. Como la lucha por salarios justos, acceso a servicios básicos de educación, de salud y de seguridad pública en comunidades deprimidas. Y como la lucha de los trabajadores por una negociación ramal que fortalezca la capacidad de los sindicatos. Un esfuerzo que implica reconocer al mundo del trabajo, que no se reduce a los sindicatos ni a la formalidad del empleo, como un ámbito fundamental en la labor del partido y en el testimonio de sus figuras destacadas, lo que requiere reorganización y reforma estatutaria.
  9. Chile ofrece condiciones propicias para asegurar bienestar y seguridad a su población gracias a sus diversos recursos naturales. Sin embargo, la realidad indica que faltan garantías adecuadas en bienes públicos y derechos fundamentales. La desigualdad en la distribución de ingresos, reflejada en que la mitad de la población solo accede al 17% de los recursos nacionales, subraya la necesidad de reorientar la estrategia de desarrollo, especialmente ahora ante el reflujo del proteccionismo, que restablece tarifas mínimas y aranceles específicos al cobre, el acero y el aluminio, mientras los artífices de la apertura comercial, la desindustrialización y el extractivismo permanecen en silencio. Y el principal riesgo de la estrategia de desarrollo es abandonarse a la Inteligencia Artificial que, en lo sustantivo, reproduce una relación de poder y dominación entre las economías avanzadas y la periferia rezagada. El único control de nuestra democracia sobre la IA generativa que garantice la autodeterminación del país, conlleva la existencia de una matriz energética de alto consumo eléctrico y de agua en los centros de datos, que solo puede ser sostenida por energías renovables, actualmente blanco de ataques del negacionismo climático frente al llamado permisivismo. El hecho es que sin IA, no hay productividad, crecimiento ni competitividad. Esto, asimismo, implica un enfoque en el uso justo y sostenible de los recursos mineros, forestales y pesqueros. Dicho enfoque era el que entregaban desde los tiempos de Jorge Ahumada, Aníbal Pinto y Osvaldo Sunkel, los congresos de la DC, el último de los cuales tuvo lugar hace 18 años. Debemos reiniciar el proceso de diseño, organización y realización del Congreso Nacional de la Democracia Cristiana, para convertirlo en la máxima instancia de deliberación, camaradería y vocación de futuro de la colectividad.
  10. La democracia es un régimen que asegura a sus ciudadanos el derecho a elegir y ser elegidos, promoviendo así su participación en la vida política. En una democracia, los partidos políticos son intermediarios entre las aspiraciones de la ciudadanía y los candidatos que representan sus intereses. La trayectoria de Michelle Bachelet es un ejemplo de buen gobierno, con políticas inclusivas que han impactado de manera positiva en la sociedad chilena y que han dejado una huella significativa en la historia reciente del país. Su experiencia, tanto nacional como internacional, contribuye al valor de las colectividades políticas de centroizquierda, mientras que su liderazgo representa la superación de un pasado de pérdida de derechos y libertades. Michelle Bachelet fomenta el diálogo y el progreso, elementos esenciales para enfrentar los desafíos contemporáneos, y su candidatura revitalizaría los valores humanistas cristianos defendidos por la Falange Nacional y la Democracia Cristiana. La esperanza nacional de que Chile continúe su trayectoria hacia la democracia y la justicia social nos motiva a ponernos a disposición para buscar un amplio consenso del progresismo con el objetivo de presentar una candidatura única. Nos dirigimos a nuestro partido a través de su Junta Nacional, solicitando que participe activamente en la nominación de Michelle Bachelet como candidata presidencial que represente el más amplio abanico de fuerzas; un apoyo que debe incluir un pacto de gobierno para un período de cuatro años, sustentado en una coalición parlamentaria de mayoría, la cual derive de una lista única de candidatos electos en las elecciones del próximo 16 de noviembre.

 

Néstor Aravena

Carmen Arias

Jorge Calderón

Julio Cárcamo

Miguel Cisternas

Raúl Collado

Jorge Consales

Carlos Contador

Heraldo De Pujadas

Carmen María Del Picó

Hernán Díaz

Raúl Donckaster

Miguel Echeverria

María Antonieta Escobar

Rodolfo Fortunatti

Francisco Garay

Flavio Garrido

Laura Giannici

René González

Luz Gutiérrez

Guido Iturriaga

Víctor León

Nicolás Mena

Alejandra Miranda

Cecilia Montt

Alejandra Núnez

Marcela Piñeiro

Eduardo Reveco

Juan Manuel Sepúlveda

                               José Soto

Cecilia Valdés

Claudina Valdés

Pedro Vera

Homero Varela

Denis Yáñez

Marcelo Yévenes

Marcel Young

Publicado en: Columnas, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: columinista, Columnas, DC, democracia, PDC, Rodolfo Fortunatti

DC realiza su primer Consejo Nacional presencial desde inicio de la pandemia

enero 7, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

“Nosotros estamos convencidos de que la DC ha sido grande e importante para el país cuando actúa de manera unida” señaló el Diputado Alberto Undurraga, Presidente de la DC. 

Medio centenar de dirigentes y dirigentas nacionales de la Democracia Cristiana se reunieron en la primera cita, de manera presencial, que organiza la colectividad desde que comenzó la pandemia.

“Hemos convocado este consejo de manera presencial con un primer propósito de reencontrarnos y a partir de ese reencuentro construir el plan estratégico de la DC para este año 2023 y por supuesto también discutir materias coyunturales. Nosotros estamos convencidos de que la DC ha sido grande e importante para el país cuando actúa de manera unida, cuando integramos las distintas visiones en una mirada común. Tuvimos problemas hace unos meses en esta materia, pero nos estamos volviendo a encontrar y ese ha sido el tono de esta jornada y esperamos terminar con una mirada común.”

En la instancia, que los últimos meses se realizó de forma telemática cada 15 días, se discutió el plan estratégico basado en cuatro pilares y luego se pasó al debate político en el pleno.

Participaron la Directiva Nacional, los consejeros y consejeras nacionales, las y los 16 presidentes regionales de la DC y los y las presidentas del frente Juventud, Trabajadores, indígena y los departamentos Pymes y Sociedad Civil.

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Consejero Nacional, DC, democracia, Democracia Cristiana

Siches sobre gestión de Mañalich: “Hubo errores y omisiones graves evitables»

octubre 7, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

La presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, criticó con dureza la gestión del ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, en la comisión que revisa la acusación constitucional contra la ex autoridad de La Moneda por su manejo de la pandemia de covid-19.

La dirigente gremial comenzó señalando que en un inicio se planteó un plan, conjuntamente con el Presidente Sebastián Piñera y el entonces ministro Mañalich, que apuntaría a establecer un equipo coordinado transversal “que permitiera visualizar el difícil escenario que enfrentábamos».

«Sin embargo -añadió- ese plan no se siguió a cabo, pero sí se conformaron algunas instancias participativas, entre esas, la Mesa Social, que ha tenido un funcionamiento un tanto regular, pero sin mucho impacto en la toma de definiciones”, apuntando que Mañalich “participaba muy escasamente en esas reuniones”.

Luego, Siches acusó que “nuestro ministerio de Salud, liderado por el señor Jaime Mañalich, debilitó aún más la credibilidad institucional, justamente en un momento donde necesitábamos unidad, colaboración y paz social. Existió una negativa a la colaboración de sociedades científicas, gremios, universidades y alcaldes, y se optó por un manejo totalmente cerrado de la pandemia (…) El ministro tuvo enfrentamientos públicos con sociedades tan estratégicas como la Sociedad Chilena de Infectología, Epidemiología, alcaldes, medios de comunicación, a pesar de que se requería unidad”.

La presidenta del Colegio Médico también abordó la “inmunidad de rebaño”: “A pesar de que ahora se ha intentado negar esta estrategia, fueron múltiples las intervenciones en la prensa que hacía alusión a este objetivo”, dijo.

Además, planteó que “el rol clave para controlar la pandemia no era comprar más ventiladores, sino que era testeo, trazabilidad y aislamiento. Esta estrategia no se desarrolló, sin presupuesto para las seremis, sin capacidad instalada y el 15 de abril del 2020 se dejó de reportar dentro de los indicadores de los propios reportes ministeriales».

También señaló que “recomendaciones explícitas del consejo asesor no fueron seguidas” y que “existieron errores y omisiones graves y evitables, contradiciendo la opinión de expertos y procedimientos establecidos. Se habría actuado con imprudencia temeraria en el manejo de la pandemia en varios ámbitos: en el manejo de los datos, en hacer aperturas precoces con el levantamiento de las cuarentenas y en cuarentenas dinámicas».

Finalmente, Siches concluyó que “podría existir negligencia o impericia (de Mañalich) al no seguir las recomendaciones del consejo asesor y abandonar las estrategias para el control de la pandemia”.
En la jornada también participaron la periodista Alejandra Matus y el experto en salud pública, Gonzalo Bacigalupe.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Acusación constitucional, Colegio Médico, Colmed, democracia, Izkia Siches, Jaime Mañalich

Democracia Cristiana confirma que presentará acusación constitucional contra el ministro Víctor Pérez

septiembre 2, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

El principal argumento es que el Gobierno no ha aplicado la Ley de Seguridad del Estado ni la Ley Antibarricadas contra los camioneros en paro.

El diputado Daniel Verdessi, jefe de bancada de la Democracia Cristiana (DC) confirmó la presentación de una acusación constitucional en su contra ministro del Interior, Víctor Pérez por el paro de los camioneros.

“Habiéndose cumplido el plazo que nosotros hemos dado para solucionar la grave situación en que se encuentra el país por el paro de camioneros he pedido a Gabriel Ascencio que comience la redacción del texto de la acusación constitucional”, aseguró Verdessi.

El principal argumento de la DC es que en el Gobierno “se ha transgredido la ley al no aplicar la Ley de Seguridad Interior del Estado y la Ley Antibarricadas”.

El también diputado DC, Iván Flores, contó que “la acusación constitucional que fue advertida ayer está ya a partir de las 24 horas encargada a un equipo que la redacte”, ya que “el daño ya está hecho”.

“Esperamos que no siga el daño y esperamos que el Gobierno llegue a un acuerdo con este gremio de los camioneros, no con todos los camioneros, hay que aclararlo, el daño ya está hecho y la acusación se va a presentar, porque hoy día tenemos un alto costo, tenemos un desabastecimiento”, argumentó Flores.

Tras el anuncio de la Democracia Cristiana, miembros de Chile Vamos cuestionaron la eventual acusación constitucional contra el ministro Víctor Pérez.

El diputado Juan Antonio Coloma (UDI) calificó de “lamentable” la declaración de la DC, porque son quienes “no se atrevieron a condenar la violencia de octubre, las barricadas y muchas veces los saqueos”.

Además, Coloma planteó que “se han acercado las posiciones. El ministro del Interior está haciendo todo lo posible por llegar a acuerdo y aquí lo que hay es un evidente aprovechamiento político”.

Similar a lo que indicó el diputado Miguel Mellado (RN). Para el legislador, el ministro Pérez ya habría cumplido al sentarse a negociar con los dirigentes de los camioneros.

“Anticiparse a esto es obviamente algún fuego artificial”, dijo ante los rumores de un eventual acuerdo transversal entre los camioneros y el Gobierno, sobre todo luego que el máximo dirigente de la Fedequinta, Iván Mateluna, pidió a sus seguidores suspender momentáneamente la paralización en la Ruta 68.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Acusación constitucional, Bancada DC, DC, democracia, Democracia Cristiana, Ministro del Interior, Partido Por la Democracia, PDC, Víctor Pérez

Las amenazas y oportunidades para nuestro sistema democrático

julio 7, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Ernesto Moreno

Sociólogo y concejal de Recoleta (DC)

La modernidad “reconceptualizó” la idea y práctica democrática que habíamos heredado desde las tradiciones griegas. Lo hizo, por un lado, impregnándole su proyección universal y convirtiéndola en uno de los indicadores más relevantes de una sociedad políticamente moderna y, por otro lado, colocando en su centro el principio de representatividad como vinculación entre el pueblo y la autoridad.

Pero el mundo y el desarrollo de las sociedades han experimentado inéditos cambios, de manera que los procesos e implicancias que hoy subyacen a las decisiones en torno al poder, se han hecho complejas y, a modo de una muestra del proceso de aculturación, las diferentes ciudadanías han ido forjando y exigiendo un protagonismo en la construcción de su destino.

Todo esto, en medio de una globalización succionante, de un capitalismo voraz y de mediaciones político-institucionales que provocan importantes frustraciones en las demandas de la gente.

Paralelamente, parece haberse olvidado que la democracia no es solamente algo procedimental, sino también y sobre todo, un modelo y estilo de vida, esto es, consta de un espíritu fundado en valores que inspiran y orientan las acciones de sus actores. Al respecto, muchas democracias del mundo, y por cierto la nuestra, han sido infiltradas por una hegemonía valórico-cultural distorsionadora y contraria al mencionado espíritu y fundamento democrático. Los valores y el marco cultural capitalista han operado fomentando acciones y conductas individualistas, competitivas y con aspiraciones sin límites que son la antítesis del bien común, la solidaridad y la inclusión, entre otros.

A medida que entramos en el s.XXI, la democracia sigue siendo el régimen más preferido por la gente (el menos malo dicen otros), sin embargo, la percepción y evaluación de la misma ha ido en franco declive. De una u otra forma, la democracia está siendo puesta a prueba en sus fortalezas, en la confianza en sus instituciones y, a las finales, en su legitimidad.

La última encuesta Latinobarómetro nos indica que en América Latina, entre el 2008 y el 2018, la insatisfacción con la democracia pasó de 51% a un 71% y, en el caso de Chile, un 84% piensa que la democracia tiene problemas y un 74% de chilenos expresa que se gobierna para beneficio de unos pocos poderosos.

Es nuestra impresión que en algunos países, y el nuestro no sería una excepción, se ha alcanzado un cierto punto que nos indica que la arquitectura del modelo contractualista existente se ha tornado insuficiente para satisfacer las fundadas y legítimas demandas sociales, las que en su cantidad y calidad no son más que una ilustración de la frustración y rebeldía frente al sistema.

Chile parece estar llegando al climax de esta situación como resultado del movimiento social de octubre del 2019 y la pandemia actual que recorre dramáticamente el territorio. Se trata de dos sucesos, que aunque de génesis diferente, terminan reforzándose y catapultando una más que plausible agudización de las tensiones sociales. El corona virus, no solamente ha dejado en evidencia la fragilidad y vulnerabilidad humana, sino también ha desnudado lo obsoleto del modelo socio-económico que ha predominado entre nosotros las últimas décadas.

Después de un innegable esfuerzo transformador del segundo gobierno de la presidenta Bachelet, el que por lo demás se vio en varias oportunidades dificultado por los propios partidos políticos que la apoyaban, el poder político cayó en manos de una coalición política encabezada por Sebastián Piñera que, tanto frente al estallido social como en relación a las consecuencias de la pandemia en la vida física y económico – social de las personas, ha dejado al descubierto el marco ideológico y valórico que lo inspira, lo que se ha plasmado en lo que muchos han destacado: medidas insuficientes que, además, llegan siempre tarde; se trata de un gobierno cuya mezquindad e inoperancia le ha impedido cubrir la urgencia y garantizar, en tiempos extremadamente críticos, las seguridades y el bienestar mínimo de la gente.

Cuando un gobierno se niega, pudiéndolo hacer, a este compromiso social básico, está no solamente fallando en la práctica de un humanismo del que tantas veces ha vociferado, sino que pavimenta un camino con suficientes trizaduras como para que los pilares de la democracia, ya cuestionados como hemos analizado anteriormente, se vean aún más debilitados.

Es el propio Jürgen Habermas, hablando de la crisis, quien nos recuerda que éstas alcanzan preocupantes dimensiones, cuando las estructuras sociales se tornan incapaces de resolver satisfactoriamente las diferentes demandas que son necesarias para su conservación.

Chile encara, de manera “recargada”, la alternativa de transformarse en un país justo y solidario o mantener, disfrazar y/o reforzar la insostenible situación actual, que ha sido diagnosticada por diversos organismos y publicaciones.

Es nuestra convicción que la democracia chilena superará su crisis y tomará rutas más estabilizadoras, solo en la medida que se tenga el coraje y la voluntad política de construir e implementar, con la unidad del progresismo y el máximo de actores sociales, un programa de transformaciones y reformas socio-económicas y culturales que alteren significativamente la actual estructura social.

La debilitada y cuestionada democracia chilena, para decirlo en términos de Proust, tiene una oportunidad de ir en busca del tiempo perdido, sin caer en ningún extremismo ni descontrol.

En este camino, el proceso constituyente, partiendo por el plebiscito, se convierte en el condicionante por excelencia para la implementación de dichos cambios. Cualquier intento de transacción y/o aparecimiento de fórmulas extrañas para mimetizarlo o desplazarlo, debe ser rechazado categóricamente. Por lo demás, es el propio pueblo quien constituye el gran custodio para que esto no suceda. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: columna, Columnista, combate del coronavirus, Coronavirus, COVID19, democracia, Ernesto Moreno

Encuesta Cadem: 72% aprueba la redacción de una nueva Constitución

enero 6, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Respecto del órgano que debiera redactarla, un 51% se inclinó por la Convención Constituyente mientras un 43% por la Convención Mixta.

La primera encuesta Cadem del 2020 se centró en la discusión por una nueva Constitución, donde un 72% de quienes participaron en el estudio aseguraron estar a favor de redactar una nueva Carta Magna.

Consultados respecto a qué tipo de órgano debiera escribir la Carta Fundamental, un 51% se inclinó por la opción Convención Constituyente, la que estaría integrada por ciudadanos electos democráticamente. En tanto, 43% optó por la Convención Mixta, un 50% de ciudadanos electos y un 50% integrado por miembros del Congreso.

Consultados por Cadem respecto al contenido de la nueva Constitución, un 89% busca que “parlamentarios puedan ser reelegidos sólo por uno o dos periodos”. Un 78% busca que “cualquier grupo de ciudadanos pueda presentar proyectos de ley”; un 71% quiere que el voto sea obligatorio; un 68% quiere que Chile tenga un “sistema político donde el poder político es compartido por el Presidente y el Parlamento”.

Un 67% quiere que el Presidente o Presidenta no pueda ser reelegido; un 52% quiere que exista “un sistema donde baste el 50% más uno para aprobar todas las leyes, cualquiera sea la materia”; un 52% quiere un “Congreso bicameral con diputados y senadores”; un 64% quiere que el Presidente o Presidenta gobierne por cuatro años.

Respecto a la aprobación del Presidente Sebastián Piñera, logró aumentar en dos puntos alcanzando el 13% mientras que la desaprobación se mantuvo en un 80%.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: #NuevaConstitucionParaChile, Cadem, Convención Constituyente, democracia, Nueva Constitución, Proceso Constituyente

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