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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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columna

50 años: La conmemoración impensada

julio 3, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Alfredo Joignant

Este año, Chile conmemora 50 años del golpe de Estado que acabó con la democracia y puso fin a un original experimento de transformación revolucionaria por la vía legal (la Unidad Popular liderada por el presidente Salvador Allende).

Una fecha relevante cuya conmemoración ya se inició rememorando varias estaciones intermedias, como el intento de golpe de Estado un 29 de junio de 1973 (el tanquetazo) que fue abortado por el Ejército, con el general Carlos Prats a la cabeza (para entonces comandante en jefe de esa rama castrense) secundado por quien lo reemplazaría semanas después, el general Augusto Pinochet.

El tanquetazo fue un dramático episodio, un verdadero preludio de lo que sería el 11 de septiembre de 1973.

Desde el retorno a la democracia en 1990, la conmemoración del golpe de Estado de 1973 gozaba de una poderosa energía memorial, especialmente por la izquierda y la oposición democratacristiana a la dictadura, lo que se observó con especial claridad en 2003 y 2013.

Pues bien, este año 2023 es diferente, ya que se observa una energía conmemorativa declinante, por ejemplo, al recordar el tanquetazo, un suceso que, a diferencia de otros años, dejó muy indiferentes a los chilenos (pese a haber arrojado 22 muertos y decenas de heridos), en el que sobresale la muerte del camarógrafo argentino Leonardo Henrichsen, quien filmó su propio asesinato.

Bien podría ser que el silencio que rodeó a esta primera estación previa al golpe (la próxima es el asesinato del edecán naval del presidente Salvador Allende, capitán Arturo Araya, el 27 de julio de 1973) sea la prefiguración de un aniversario del golpe ya no marcado por la alegría ni por la emoción, sino por una masiva indiferencia.

En 2007 publiqué un libro sobre la historia del 11 de septiembre entendido como fecha en la que se aglutinaban los sucesos de la última catástrofe de Chile: en ese libro mostraba de qué manera el 11 pudo ser vivido por muchos chilenos como una fiesta (entre 1974 y 1977), para en seguida desembocar lentamente en una fecha triste.

Es probable que nos encontremos en presencia de una nueva mutación de la fecha, en gran medida explicable por el cambio demográfico de quienes son receptores de su conmemoración.

Qué lejos estamos, en este año 2023, de aquellas conmemoraciones en las que dominaba el dolor de quienes fueron masacrados o el orgullo del deber cumplido por quienes resultaron vencedores de una guerra que no fue, en el marco de verdaderas batallas conmemorativas sin mediar violencia: tan solo luchas en torno a rituales, símbolos e interpretaciones de la historia.

Hace un puñado de días, estalló una extraña polémica sobre lo que conmemorar quiere decir a medio siglo del golpe, a partir de opiniones emitidas por Patricio Fernández (un connotado periodista y ensayista encargado por el presidente Gabriel Boric de enmarcar las conmemoraciones de los 50 años en una clave transversal), en un podcast conducido por el sociólogo Manuel Antonio Garretón.

La controversia, desmedida por sus efectos en redes sociales, provocó duras reacciones del Partido Comunista y la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, en donde lo controversial (en una interpretación libre de lo que significa una controversia) se refiere, en un lenguaje poco preciso dado su origen verbal emanado de una conversación, a la necesidad de “acordar [qué] sucesos posteriores a ese golpe son inaceptables en cualquier pacto civilizatorio”.

A decir verdad, estas palabras de Fernández no tienen nada de controversial, ni aun menos de chocantes. El propio presidente Boric sostuvo que “se habla mucho de la Unidad Popular y yo creo que es un período a revisar”.

La pregunta es por qué las palabras de Fernández (y junto a él, del propio presidente) pudieron generar reacciones exageradas y desmedidamente agraviadas. No tengo dudas que en el origen de la controversia se encuentran las tres coordenadas conmemorativas que el Gobierno busca promover: memoria, democracia, futuro.

Estas tres coordenadas son correctas ante los ojos de quienes no vivieron el golpe (el 80% de la población), a quienes no se les puede pedir ni memoria ni emoción: según la encuesta MORI publicada hace algunas semanas, el 41% de los jóvenes chilenos declara saber poco o nada de la dictadura militar de Pinochet.

Pues bien, por lo mismo, estas tres coordenadas carecen de fuerza emocional para quienes sí vivieron el golpe y sus secuelas (cuyas opiniones tienen eco en la opinión pública), lo que explica la escalada de una parte de la izquierda en la crítica. Si a esto agregamos que la polémica se inscribe en un momento revisionista en el que se intenta rehabilitar tanto el sentido liberador del golpe como a quien fuese dictador, entonces se encuentran instaladas las condiciones perfectas para una tormenta (la que aun está lejos de transformarse en una tormenta perfecta).

Durante 30 años, la conmemoración del 11 de septiembre gozó de completa unanimidad en la izquierda, especialmente en dos de sus tres secuencias: sobre lo que ocurrió el día del golpe y sobre las consecuencias nefastas que le siguieron. Con las coordenadas consensuales que están operando en 2023, se abre un debate intolerable para una parte de la izquierda sobre la primera secuencia, aquella que tiene que ver con la naturaleza del proyecto de cambio social de la Unidad Popular y su contribución al quiebre institucional.

El trecho, entonces, se vuelve mucho más corto para reivindicar públicamente el golpe como solución a una crisis de enormes proporciones y, en menor medida, para emprender el camino de la rehabilitación de la dictadura y el dictador, relativizando las masivas violaciones a los derechos humanos que tuvieron lugar entre 1973 y 1990.

No hay nada reprochable, ni menos repudiable en las palabras de Patricio Fernández: tan solo una cierta inocencia sobre los efectos inclementes de conmemorar en clave consensual una fecha tan difícil sin la complicidad activa de una derecha hegemonizada, hoy, por Republicanos, una fuerza que ejerce sin piedad su derecho a juzgar los 50 años en la más completa indiferencia por quienes sufrieron lo indecible.

Chile no está lejos, está a años luz de la posibilidad de conmemorar un quiebre institucional y sus consecuencias entre izquierdas y derechas juntas, como sí lo logró Uruguay hace pocos días. //ELF

♦️Columna publicada en El País de España: https://elpais.com/chile/2023-07-03/50-anos-la-conmemoracion-impensada.html

Publicado en: Columnas, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Alfredo Joignant, columna, Columnas

¿Volver a querer ser desarrollados?

junio 30, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Eugenio Tironi

Economista

Chile está cumpliendo una década con un ingreso per cápita prácticamente estancado. Tampoco hay signos de esto mejorará en los próximos tres años. La necesidad de recuperar el crecimiento ni figuraba en el programa del actual gobierno Boric o FA-PC. Así lo reconoció hace poco el propio Ministro de Hacienda.

Como consecuencia de lo anterior no hay recursos fiscales para los nuevos programas sociales prometidos para mejorar la distribución del ingreso. Por eso, además, el Presidente en su Cuenta Pública y el Ministro insisten en la necesidad de una cuarta reforma tributaria en poco más de 12 años. Pero es difícil su aprobación en el Congreso, y menos ante la magnitud de la corrupción estatal alcanzada por el actual gobierno, recién descubierta.

En materia económica, el acento hoy debería ponerse en volver a crecer, como lo han planteado la mayoría de los parlamentarios, dirigentes políticos, gremios y expertos. También fue uno de los mayores énfasis del discurso y entrevista con que el ex Presidente Piñera reapareció en la escena pública nacional la semana pasada. “Hay que recuperar el sueño de volver a ser un país desarrollado”, declaró (El Mercurio,p.D4, 18-6-3). Agregó: “Perdimos el rumbo, el ritmo, la voluntad, las fuerzas, las ganas de ser un país desarrollado”. Y lo remató diciendo: “Cuando se frena el crecimiento se produce mucha frustración. Mucha gente piensa que una de las causas del 18 de octubre fue que Chile dejó de crecer”. ¿Será este un diagnóstico correcto? ¿Será uno de los anhelos principales de los chilenos? ¿Debería ser una de las prioridades a futuro? Pero por sobre todo: ¿Qué entenderemos por “ser desarrollados”? ¿Es una meta a alcanzar a cualquier costo?, y ¿cómo alcanzar ese sueño?

Personalmente estimo que este sueño sí fue muy importante especialmente para los economistas y otros expertos que tanta influencia tuvieron en los gobiernos anteriores a Boric. Pero considero también que tuvimos muy poca consciencia de qué entendían ellos, otras autoridades y la mayoría de los chilenos por “ser desarrollados” y de las consecuencias (y daños) laterales que ese “sueño” estaba teniendo. Estimo que crecer y ser más desarrollado se entendió sólo como un asunto monetario de alcanzar mayores ingresos para poder comprar más cosas.

Un entendimiento puramente económico y consumista del desarrollo, con muy poca consideración por los medios, exigencias y consecuencias laterales y no económicas de ese modo de orientar la sociedad y, a la larga, también la vida personal. Me refiero con esto, a dejar de lado muchas otras dimensiones de la vida, desde las consecuencias emocionales de llevar una vida centrada en el querer ganar siempre más dinero, pasando por temas como vivir excesivamente endeudado, con sus consecuentes angustias, así como trabajar más horas de las humanamente soportables, descuidar relaciones fundamentales con hijos, padres y amigos, hasta postergar casi totalmente el disfrutar tiempo en la naturaleza y, con mayor razón, nuestro desarrollo cultural y espiritual.

He tenido por mucho tiempo la intuición de que el malestar que terminó por estallar el 18 de octubre de 2019, tuvo que ver con un hastío personal contra un sueño inalcanzable que más parecía un espejismo o un engaño. Que alcanzar los “bienes” que prometía ese crecimiento o desarrollo perseguido hasta entonces, traía muy poco de la satisfacción o felicidad que la publicidad omnipresente de la TV y los avisos publicitarios ofrecían. En cambio, lo que sí traía y dejaba era el agobio de trabajar cada día más, de pasar más horas en el deficiente transporte público, el miedo de dejar hijas solas, la soledad y la falta de quietud y paz. Entonces, ante ese estallido del inconsciente individual y colectivo en octubre, un habilidoso grupo de dirigentes políticos, sociales y universitarios, con ideas simplistas y grandes ansias de poder plantearon dos culpables: Piñera, la derecha, la izquierda concertacionista y los empresarios y, segundo, la desigualdad de ingresos en Chile y su modelo económico neoliberal. La gran masa agobiada de chilenos en estado de shock todavía por ese sueño/pesadilla que estaba viviendo, en su desesperación aceptó inicialmente a ciegas esa explicación simplista que se le ofreció. Hasta que despertó un 4 de septiembre, 34 meses más tarde.

Regreso a la pregunta inicial: ¿Es volver a querer ser un país desarrollado, lo que la mayoría de los chilenos más necesita y anhela hoy? No creo que ese desarrollo que hemos llevado hasta ahora, me respondo. No a ese centrado en querer ganar siempre más, en la creencia que tener más cosas nos hará personalmente y como sociedad más felices. Tampoco lo seremos centrados en medidas para que ganemos todos igual o parecido; ¿con cuánta reducción de desigualdad seríamos todos más felices?

Mi conclusión: la mayoría de los chilenos anhelamos desarrollo con paz social y personal. Que junto con, y a la par con un desarrollo económico, tengamos un desarrollo humano y espiritual. ¿Seremos capaces de abrir conversaciones sobre esto, incluyendo qué debería contener un desarrollo con esas características? //ELF

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Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas: el proyecto ambiental más importante de la última década

junio 26, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Isabel Allende Bussi

Senadora de la república

El 14 de junio, y después de 13 años de tramitación en el Congreso, fue despachado a ley el proyecto que crea el nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) para nuestro país. Estamos hablando de un paso histórico que nos permitirá ponernos al día con una tarea pendiente, permitiendo a Chile completar su institucionalidad ambiental, diseñada originalmente como un eje compuesto por cuatro instituciones, a saber: el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), la Superintendencia del Medio Ambiente, los Tribunales Ambientales y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas.

El SBAP se erige como el proyecto ambiental más importante y ambicioso de la última década en nuestro país, permitiéndonos hacer frente de mejor manera a la emergencia climática que nos acecha. Hoy en día se calcula que un millón de especies están en peligro de extinción, y que cada 10 minutos desaparece una en nuestro planeta. Nuestros ecosistemas han superado diferentes umbrales críticos y no hay duda alguna de que nosotros, los humanos y nuestro modelo de desarrollo, estamos detrás de esa presión sobre el planeta. La crisis que vivimos hoy no es solo climática, sino también una crisis que amenaza nuestra biodiversidad.

Chile ha avanzado enormemente en el aumento de la protección de sus áreas protegidas en los últimos años. Hoy en día el país cuenta con al menos 105 áreas bajo el resguardo de Conaf. Esto equivale a 18 millones de hectáreas, lo que corresponde al 21,3% del territorio continental. En el caso de ecosistemas marinos, las áreas protegidas ocupan el 42% de las 200 millas de Zona Económica Exclusiva. Según el Banco Mundial, a nivel comparativo, ubica a Chile en el puesto 77 de casi 200 países entre los que tienen mayor resguardo de áreas terrestres y en el quinto puesto en áreas marinas.

Sin embargo, las distintas funciones estatales respecto a la gestión de la biodiversidad hoy están fragmentadas y aisladas en al menos cinco ministerios que muchas veces actúan de manera descoordinada. Además, necesitamos un fuerte aumento en el presupuesto que destinamos a proteger nuestra biodiversidad. Según datos del PNUD, Chile gasta solo US$ 0,60 por hectárea protegida, lejos del promedio de América latina y el Caribe de US$1,95.

Esta nueva institucionalidad nos permitirá enfrentar la dispersión administrativa de nuestras áreas protegidas, así como dotar al país de mayores instrumentos para la conservación en todo el territorio, tanto en el mar como en tierra, en territorio continental e insular, así como dentro y fuera de áreas protegidas, teniendo como único foco la protección y preservación de la naturaleza. Aquello se materializará mediante un aumento de 57% del presupuesto anual destinado a esta materia, junto con la participación privada en la gestión de áreas protegidas, duplicando la cantidad de guardaparques en el país, los cuales han sido fundamentales en la tramitación, llegando a importantes acuerdos y asegurando su participación en la implementación del Servicio.

Este proyecto contempla la creación de cerca de 10 nuevos instrumentos, que en la práctica son nuevas potestades para el Estado de Chile para conservar su valioso patrimonio ambiental. Entre ellas, destacan la planificación ecológica, con el objetivo de definir prioridades de conservación de la biodiversidad, así como los planes de manejo para cada una de las áreas protegidas, los cuales también podrán variar en su objetivo, pudiendo tratarse por ejemplo de planes de manejo de conservación para ecosistemas amenazados, así como planes de restauración ecológica para las áreas degradadas.

La nueva ley SBAP reagrupa las categorías hoy vigentes de nuestras áreas protegidas, pasando de nueve a seis nuevas categorías (Reserva de Región Virgen, Parque Nacional, Reserva Nacional, Monumento Natural, Área de Conservación y Áreas de Conservación de Pueblos Indígenas) según los estándares internacionales de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo que permitirá una mejor gestión y fiscalización en relación a los usos permitidos en cada área, incluyendo las áreas protegidas privadas.

Pero más allá de la gran cantidad de hectáreas de áreas protegidas que se han sumado a nuestro país en los últimos años, no debemos perder de vista que aún estamos lejos de alcanzar un modelo de desarrollo sustentable para un país que basa su economía en la explotación de recursos naturales. Durante mucho tiempo, las áreas protegidas se han encontrado altamente vulnerables a la realización de actividades industriales en su interior. Según datos del Fondo Mundial para el Medio Ambiente, de un total de 173 áreas protegidas de diversas categorías, en 73 de ellas (42%), se ha desarrollado o ha habido intenciones de desarrollar actividades industriales (minería, proyectos hidroeléctricos, concesión eléctrica, otorgamiento de derechos de agua, entre otros).

Por estos motivos en la ley SBAP incorporamos usos permitidos para cada categoría, los cuales deberán adecuarse a su plan de manejo. Del mismo modo, se reguló las concesiones que podrán otorgarse, permitiendo aquellas destinadas a la educación, científicas y de turismo. Para otras concesiones sectoriales en las áreas protegidas deberán sujetarse a lo establecido en su plan de manejo, estando prohibida su instalación en reservas de región virgen, parques nacionales y monumentos naturales.

Adicionalmente, se discutió la limitación para futuras concesiones acuícolas en áreas protegidas en relación a especies exóticas, fundamentalmente concesiones salmoneras, teniendo siempre a la vista la continuidad de las concesiones ya otorgadas y las que están en trámite, algunas de las cuales son indefinidas y representan ⅔ de las vigentes, otorgando certeza jurídica a una industria que cuenta ya con 426 concesiones otorgadas, asegurando su irretroactividad y que aquellos procedimientos avanzados puedan finalizar su tramitación. Sin perjuicio de ello, aquello no puede soslayar los gravísimos desastres ambientales que se han provocado en los últimos años en nuestras áreas protegidas y las enormes pérdidas económicas asociadas, que han derivado en crisis sociales y la afectación de miles de empleos para las familias que dependen de esta actividad. En la práctica, no se llegó a acuerdo en esta materia, la cual seguramente volverá a ser contingente en un futuro proyecto de ley acuícola anunciado por el gobierno.

En definitiva, los avances que entrega la ley que crea este servicio son innumerables y representan un verdadero cambio de timón en la manera en cómo hemos gestionado nuestra naturaleza y biodiversidad durante décadas, lo que nos augura proyectar políticas a largo plazo, incluyendo a la ciudadanía y al mundo privado; sentando lineamientos de prevención que nos aseguren un óptimo manejo de nuestro patrimonio natural, tanto dentro como fuera de las áreas protegidas.

El camino al desarrollo no pasa por debatir falsamente entre crecimiento y cuidado de la naturaleza, sino que más bien por entender que la conservación de nuestro patrimonio ambiental potencia el crecimiento, permitiendo desarrollar una cultura de aprecio y valoración del capital natural del país. Lo que se busca a fin de cuentas con este nuevo servicio no es más ni menos que eso: un desarrollo sustentable para Chile; un desarrollo que sea integral y perdurable en el tiempo, y que nos permita resguardar nuestros ecosistemas para las generaciones presentes y futuras, previniendo con ello el colapso de ecosistemas producto de la crisis civilizatoria que nos aqueja. //ELF

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El abuso de poder

junio 20, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Camilo Escalona

Ex presidente del PS

Habitualmente se identifica la agresión criminal desde el poder con la política y a la corrupción, con prácticas realizadas por personeros investidos de autoridad, sea en jefaturas de gobierno, cargos ministeriales, castrenses, parlamentarios, judiciales o municipales.

Pero, hechos crimínales y corruptos están conectados también con agentes empresariales que pagan altas sumas para obtener licitaciones o contratos, apropiarse de concesiones diversas, ignorar colusiones u otras decisiones que engrosan voluminosas propiedades y favorecen sus enormes negocios. También en la vergonzosa lista de las agresiones están numerosos pederastas camuflados y emboscados en su condición de religiosos o familiares de las víctimas.

Ahora en la sociedad global aparece otra especie de delincuente, famoso y millonario, ídolo de multitudes, que cree puede hacer lo que le viene en gana. Un caso reciente es una rutilante estrella de fútbol encarcelada en Barcelona, por una brutal agresión sexual en contra de una ciudadana española. Es el caso de quien piensa que la fama y el dinero le permiten, a quien los posee, hacer lo que le viene en gana. Lamentablemente no es el primero, ya ha habido denuncias similares en Italia, Reino Unido y otros países.

Se trata de atroces agresiones sexuales, sin duda provocadas por el convencimiento de tener impunidad, que el poder de una enorme fortuna o el glamour de la fama conllevan impunidad, que la mujer violada y humillada o el niño o niña violentados, no tendrán más alternativa que someterse ante el brutal ataque sufrido y guardar silencio.

De hombres bestiales están llenas las páginas de la historia de Chile, por eso, los Tribunales de Justicia siguen investigando, casi medio siglo después, terribles acciones criminales como la Caravana de la Muerte, las ejecuciones en Pisagua, los fusilamientos en el Estadio Nacional, aberraciones como las realizadas en la llamada Colonia Dignidad o en los centros de tormentos como Villa Grimaldi, hoy el Parque por la Paz, el triple degollamiento de tres profesionales comunistas, o el caso quemados, hechos atroces cometidas por agentes de la DINA y otras estructuras criminales, bajo el pretexto de ser los «aparatos de seguridad», cuyo objetivo era asegurar la permanencia de Pinochet en el poder para lo cual ejecutaron acciones de terrorismo de Estado, definidas por el Derecho Internacional Humanitario como crímenes de lesa humanidad.

Esta estremecedora realidad fue también vívida amargamente en Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay, los que se asociaron con la tiranía pinochetista en la llamada «Operación Cóndor», cuyo fin fue apresar, secuestrar y asesinar a jóvenes de izquierda, «peligrosos» para la supervivencia de las brutales dictaduras entonces imperantes.

No es casual que el prototipo de ese tipo de individuos, repulsivos y bestiales, haciendo apología de machismo y homofobia se involucren en la contingencia política apoyando a la ultraderecha y sus fines fascistoides.

Así se confirma que el dinero en sí mismo no es garantía civilizadora, por el contrario, incita aberraciones increíbles. Son los valores de una cultura democrática y humanista los que deben lograr que el hombre respete a la mujer y a la infancia en su condición de tales, hay que perseverar para conseguir que la dignidad del ser humano sea una realidad y que cada persona sea respetada en el diario vivir.

En suma, como pidió Jack London, la visión humanista aspira a que el hombre deje de ser el lobo del hombre y se convierta en su hermano. Sin la ciudadanía alerta el poder económico o político, incluso la fama, se convierten en un arma mortífera en contra del ser humano. //ELF

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Virus respiratorios: Los niños siempre son primero para los profesores

junio 16, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

EDITORIAL

Los virus respiratorios están desatados este otoño, provocando crisis sanitaria en hospitales y centros de salud del país, porque no hay camillas pediátricas disponibles. Los bebés y niños los más afectados. Ellos no pueden esperar y jamás ser una prioridad secundaria, sino la primera.

La consecuencia política es que el Presidente anunció la salida del exsubsecretario de Redes Asistenciales, Fernando Araos, lo cual no cambia la situación grave en la que nos encontramos.

Desde la educación también hay crisis. El ministro del ramo a punto de ser acusado constitucionalmente. Y el Colegio de Profesores llama a paro nacional para adelantar vacaciones de invierno y que el Gobierno pague la deuda histórica de profesores.

Además de cuestionar la efectividad del uso obligatorio de mascarillas en establecimientos, el presidente del Colegio de Profesores de la Región Metropolitana, Mario Aguilar, manifestó preocupación por la presencia de delitos graves en los colegios, no solo en los de alta reputación, y defendió medidas más efectivas que la expulsión.

Respecto de bajo rendimiento en el Simce, criticó la falta de cambios significativos en el sistema educativo chileno desde 2011, señalando el regreso a prácticas antiguas como pruebas estandarizadas y un enfoque basado en rankings y competencia.

Sin bien considera que la educación es una prioridad en el actual Gobierno, descarta que cambiar al ministro resuelva los problemas. Califica la eventual acusación constitucional contra el ministro Ávila como una “chacota”, pues está basada en un material publicado desde 2017 y nunca se cuestionó a ministros anteriores.

La salud es el divino tesoro, más si hablamos de menores. Protegerlos es el deber del Estado y de todos. Cabe esperar que la gestión en comunicación de riesgo y redes con recintos privados para determinar disponibilidad de camillas mejore por parte del Ministerio de Salud. Y en educación, que se adelanten las vaciones de invierno; en casa los niños están más seguros y no se exponen a virus respiratorios, circulando en la población, en distintas ciudades de Chile. El Gobierno debe concretar aquella promesa – ya de Estado-de que los niños son primeros y evitar que la crisis sanitaria recrudezca.

En estos meses fríos se pondrá a prueba la administración del Presidente, Gabriel Boric, constantemente cuestionada por gestión en distintas áreas. El futuro de la izquierda y de la centroizquierda está en juego //ELF

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Valparaíso: ¿Joya del Pacífico o casa ocupa?

junio 15, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Santiago Jara Franco

Valparaíso entero se ha convertido en una “casa ocupa”.

Por cierto, está ocupado por comercio ambulante; ocupado por delincuentes que roban a destajo; ocupado por antisociales que rayan, destruyen, orinan y defecan por doquier.

Pero los porteños nos hemos acostumbrado o simplemente resignado. Hemos perdido el olfato para pasar por algunas calles y no sucumbir ante los olores nauseabundos. Hemos perdido la vista, para que no nos moleste la picantería que algunos llaman “arte”.

Hemos perdido el sentido del buen gusto para no sorprendernos de tanta destrucción y afeamiento de nuestra ciudad, que algunos insisten en confundir con “suciedad”.

Pareciera que hace tiempo tenemos perdida esta batalla.

Para que cambie esta situación, tenemos que recuperar el amor por este “puerto que amarra como el hambre”, como cantaba el Gitano Rodríguez.

Hay que querer, hay que amar el lugar donde nacimos, crecimos y vivimos.

Hay que amar cada calle, cada monumento, cada recóndito pasaje y quebrada por los cuales se encaminan nuestros pasos.

Hay que amar la tierra que pisaron nuestros antepasados y que pisarán nuestros hijos.

Hay que amar y, por ende, cuidar cada piedra, cada muralla, no porque sean patrimonio de la humanidad, sino porque son nuestro patrimonio y el de las futuras generaciones.

Sólo cuidamos lo que amamos.

En Valparaíso, urge ordenar y limpiar la casa, para que podamos sentirnos orgullosos de vivir en “la joya de Pacífico”…//ELF

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