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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Democracia Cristiana

La chispa

octubre 24, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

 

 

 

 

Por Nicolás Preuss

Camarada DC, 

Magíster en economía aplicada, ex concejal y director del Injuv

En La Fontana

Iskra en ruso, o simplemente “La Chispa” en español, fue el nombre que eligió Vladimir Lenin y otros militantes del Partido Obrero Social Demócrata de Rusia -antecesor de mencheviques, bolcheviques y del Partido Comunista de Rusia- eligieron para denominar al más importante de sus diarios militantes.

En la rusia zarista, los diarios políticos constituían una de las principales fuentes de expansión política y social de la naciente clase política, ilustres como Trotsky, Pléjanov y otros también referenciaban su accionar político y social a través de estos medios.

“La Chispa” proviene de un poema dedicado a los prisioneros políticos anti-zaristas recluidos en Siberia, el lema del periódico se extrajo de aquel poema, y versaba así: “De una chispa el fuego se reavivará”, en una clara alusión al momento en el cual las condiciones sociales permitirían la revolución en la rusia de los zares Romanov.

Hoy, pocos dudarían en hablar de estallido social para catalogar los hechos acaecidos en los últimos días, algunos han realizado analogías como las del estallido de una olla de presión, el alfiler que revienta un globo y otros de similares características. Sin embargo, tanto los estallidos sociales como la analogía a la olla de presión suelen ser explosiones con poca sintomatología, fulminantes y repentinas.

La situación que vemos hoy en nuestro país dista de tener esas características, más bien, responde a un largo proceso de agotamiento de las condiciones sociales presentes en las últimas décadas, hemos construido un país de castas con nula movilidad social, un país donde la distribución del ingreso muestra un GINI de 0,48 siendo el segundo país más desigual de América Latina, un país donde los aranceles universitarios son más altos que los de muchos países europeos, un país que depende del IVA para recaudar el 54% de los tributos, y del cual las familias pagan casi el 80%, representando uno de los impuestos más regresivos del mundo. Construimos una sociedad aspiracional en lo material, porque durante años la forma de movilidad socialmente aceptada ha sido la consecución de objetivos materiales, la obtención del estatus se ha obtenido mediante la ostentación material de la cual se desprenden las relaciones familiares, amistades, laborales y sociales.

Pero todo fuego que se reaviva necesita una “chispa”, y la acumulación de cenizas, en forma de colusiones del confort y farmacias, evasión de contribuciones del propio presidente de la república, los llamados a comprar flores, la desidia de llamar “reuniones sociales” a las necesidades médicas de la población, los llamados a rezar para que las cosas mejoren y decenas de situaciones similares, encontraron su “chispa” en las palabras del Ministro Fontaine, y su lamentable llamado a que la ciudadanía asumiera el alza del coste del transporte público adelantando el horario de su despertar y el viaje a sus lugares de trabajo.

“La Chispa” encontró su fuego, halló sus cenizas y avivó el fuego del malestar ciudadano, pero cuando el día de mañana nos preguntemos por qué llegamos hasta aquí, no olvidemos que cada ceniza, fue una chispa que aportó al fuego.  Y por sobre todas las cosas, no olvidemos que apagar las cenizas, implica pensar en un nuevo modelo que no sucumba ante nuevas “chispas”.

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: columna, DC, Democracia Cristiana, La Chispa, Nicolás Preuss

Declaración pública de camaradas DC ante crisis social y política en Chile: Comparten la indignación de millones de ciudadanos

octubre 23, 2019 by Admin Istrador 3 comentarios

Declaración Pública de camaradas de la Democracia Cristiana (DC), sobre la crisis social y política que vive nuestra nación. 

Ante los graves sucesos de protesta social y la declaración del Estado de Emergencia, por el Gobierno del Presidente Piñera, los militantes de la Democracia Cristiana abajo firmantes venimos a declarar lo siguiente:

1. Que compartimos la indignación de la ciudadanía que se ha volcado a protestar de manera pacífica. Solidarizamos con el malestar de la ciudadanía, pues el modelo económico tiene ahogadas a las grandes mayorías. La desigualdad y la injusticia son intolerables. Apoyamos el protagonismo de los actores sociales y de base.

2. Denunciamos la negligencia del gobierno para conducir de manera democrática y pacífica los conflictos de nuestra sociedad. El desgobierno y el fracaso en mantener el orden público son de exclusiva responsabilidad del poder ejecutivo personalizado en A. Chadwick y S. Piñera.

3. Rechazamos la violencia desmedida contra los ciudadanos que protestan pacíficamente, al mismo tiempo que exigimos la reposición del orden público. El gobierno no asume su responsabilidad en esta crisis. Al declarar el Estado de Emergencia el gobierno ha recurrido a limitar los derechos constitucionales de los chilenos ante lo cual exigimos que estos sean repuestos a la brevedad.

4. Defendemos el derecho a protestar pacíficamente y rechazamos la criminalización de la protesta social. Llamamos a no provocar durante la protesta a las FFAA y policiales: el responsable del caos es el gobierno, no los militares ni carabineros.

5. Denunciamos y condenamos los destrozos a los bienes públicos y privados. Eso no es protesta, es vandalismo o sinvergüenzura. Exigimos que las FFAA y carabineros cumplan su cometido de cautelar a las personas y los bienes con mesura para no tener que lamentar la pérdida de vidas humanas.

6. Emplazamos a los sectores privilegiados y exigimos que participen en la solución de los problemas concretos de la gran mayoría de la gente. Solo el bienestar de las mayorías trae progreso y paz social. El gobierno y las élites privilegiadas no pueden seguir pidiendo que se les rebajen los impuestos, ya que deben imponer más, como lo exige la solidaridad en un país, tan desigual.

7. Exigimos una Agenda Corta que defienda reformas económicas inmediatas como la administración por un ente estatal del pilar solidario previsional, la reposición de los recursos para la salud en crisis, acordar una reforma tributaria sin reintegración y que suba los impuestos del global complementario a los más ricos, sin compensación y se los baje a las Pymes, para financiar esta agenda. Por cierto, apoyar la rebaja del pasaje del Metro.

8. Exigimos que las demandas de los actores sociales sean priorizadas en las soluciones que vayamos a construir, en especial en educación, salud, trabajo y pensiones.

9. Exigimos que la clase política y la élite empresarial asuman que el modelo económico debe ser corregido para resolver los principales problemas, en el mediano y largo plazo, del desarrollo y de la calidad de vida de la gente. Para esto, debemos cambiar la institucionalidad actual, vía un proceso constituyente. El sistema político chileno no es capaz de dar cuenta de estos cambios necesarios sin profundizar la democracia y eso implica cambiar la Constitución Política del Estado por una de mayor legitimidad.

10. De no existir una voluntad clara de rectificación de parte de Piñera y del oficialismo, deberemos convocar a toda la oposición política y social a convertir las próximas elecciones Regionales y municipales en un plebiscito al gobierno de Piñera. Esto obligara a unir a todo el arco opositor y a construir un proyecto común de cambio para Chile.

12. El PDC debe jugar un rol de liderazgo en la construcción de esta alternativa. Es la hora de la unidad de todos los DC y participaremos dando ejemplo pacifico al movimiento social en marcha. No permitamos la confusión con los cantos de sirena de un gobierno rotundamente fracasado.

Tenemos fe y confianza en el pueblo de Chile y en la sabiduría de las grandes mayorías. Como lo hemos demostrado en otras épocas de nuestra historia, los problemas de Chile se deben enfrentar con más democracia y no limitando la libertad y los derechos de nuestros compatriotas.

Los siguientes son los firmantes, entre otros cientos más del país:

-Humberto Burotto Vice Presidente PDC

-Mariano Ruiz-Esquide Viña del Mar.

-Jaime Correa San Vicente Rodolfo.

-Marcelo Yevenes

-Eduardo Reveco.

-Miguel Cisternas Quilpué Gerardo

-Muñoz Curicó

Ricardo Andrade

Laura Albornoz
Enrique Soto Donaire

Patricio Pinilla
Verónica Ozimica

Maria Fuenzalida

Rodrigo Hidalgo

Abdon Anais

Octavio Arratia

Tomas Rogers

Tamara Mora

Nestor Aravena Renca

Jorge Calderón

Eliecer Bahamondes

Jorge Gibert

María Teresa Palma

Eduardo Reyes

José Soto

Richard Vargas

Luis Platoni

Gonzalo Pacheco

Carlos Contador

Alejandro Gutiérrez

Beatriz Fuenzalida

Silvana Vidal

Carlos Tomic

Esteban Tumba

Maria Eugenia Parra

Lía Román

Mario Lizana

Cleofe Molina

Rodrigo Bustos

Carlos Bastias

Cecilia Agüero

Sebastian Vega

Homero Varela
Mariol Acevedo

Galo Maureira

Arturo Verá

Marco Ensignia

Juan Pablo Álvarez

Verónica Lagos

Héctor Alvarado

Victor León

María Newman

Rosana Adaros

Carolina Rollano

Pedro Espinosa

Leonardo Olivares

Claudio Bahamondes

Guillermo Pareja

José Romero

Héctor Moreno

Gabriel Gil

Pedro Salazar

Eulogia Ortiz San Bernardo

Julio Valdebenito

Eduardo Alvarez El Monte

Publicado en: Notas Etiquetado como: camaradas, DC, Democracia Cristiana

Declaración pública de la JDC, llamando a la Paz Social en Chile, haciéndonos cargo de las legítimas demandas ciudadanas

octubre 20, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

Chile está pasando por su crisis más profunda desde el retorno de la democracia, el llamado a concurrir a un Pacto Social amplio, es una cuestión imperante para tratar de resolver desde la profundidad que se requiere este malestar que hoy la sociedad chilena expresa.

Es un error reducir lo que sucede en las calles a un problema meramente de seguridad pública, la democracia que creíamos estaba asegurada y que gozaba de una robustez institucional, no era tal.

Si bien Chile ha avanzado en muchas áreas los últimos 30 años, fue a costa de profundizar un modelo que escondió debajo de Chile está pasando por su crisis más profunda desde el retorno de la democracia, el llamado a concurrir a un Pacto Social amplio, es una cuestión imperante para tratar de resolver desde la profundidad que se requiere este malestar que hoy la sociedad chilena expresa.

Es un error reducir lo que sucede en las calles a un problema meramente de seguridad pública, la democracia que creíamos estaba asegurada y que gozaba de una robustez institucional, no era tal.

Si bien Chile ha avanzado en muchas áreas los últimos 30 años, fue a costa de profundizar un modelo que escondió debajo de la alfombra todos sus dolores, que tomaron rostro en la desigualdad social, en los abusos y en la violencia
estructural que la ciudadanía vive día a día.

El problema que vemos es mucho más profundo que la desconfianza en la figura del Presidente, al que
sin dobleces responsabilizamos políticamente de todo los hechos ocurridos, ni a los partidos políticos o en el congreso, lo que existe es una desconfianza profunda con nuestro sistema democrático, que genuinamente iba a estallar.

Desde la política tenemos el deber de cuidar la democracia, pero esto requiere más que voluntarismo y frases que llamen a la cordura, se requiere urgentemente una autocrítica respecto a cómo la clase política ha sido responsable de este escenario.

La gente asocia privilegios innecesarios en la realización de esta función, condena con fuerza la corrupción, y no nos exime de responsabilidades a la hora de evaluar como las medidas
que se toman, parecieran ir siempre en protección del más poderoso y a costo de los más débiles, como hemos
visto con nuestros propios ojos.

En ese sentido la autocrítica debe ser honesta y profunda, por un lado sectores de izquierda representados por el Frente Amplio y el Partido Comunista deben asumir que no han sido capaces de proponer un rumbo certero a la ciudadanía en materia de crecimiento económico, generación de empleos y seguridad ciudadana; por otro lado, los partidos como el nuestro (PDC) y de Convergencia Progresista (PS – PPD – PR), no hemos sido capaces de superar nuestras divisiones internas y hacer una reflexión sobre los errores que
cometimos, a fin de poder ofrecer una alternativa al país; y, la centro derecha representada por el gobierno no
ha sido capaz de superar la ortodoxia neoliberal que han defendido desde los años 80, siendo incapaces de
hacer una autocrítica sobre el modelo económico y social impuesto por la dictadura.

Tenemos el deber de hacernos cargo de esa demanda social, dejar de lado la soberbia y entender que no habrá mejor práctica política, que simplemente hacer todos los esfuerzos necesarios para dialogar ye la alfombra todos sus dolores, que tomaron rostro en la desigualdad social, en los abusos y en la violencia estructural que la ciudadanía vive día a día.

El problema que vemos es mucho más profundo que la desconfianza en la figura del Presidente, al que sin dobleces responsabilizamos políticamente de todo los hechos ocurridos, ni a los partidos políticos o en el congreso, lo que existe es una desconfianza profunda con nuestro sistema democrático, que genuinamente iba a estallar.

Desde la política tenemos el deber de cuidar la democracia, pero esto requiere más que voluntarismo y frases que llamen a la cordura, se requiere urgentemente una autocrítica respecto a cómo la clase política ha sido responsable de este escenario.

La gente asocia privilegios innecesarios en la realización de esta función, condena con fuerza la corrupción, y no nos exime de responsabilidades a la hora de evaluar como las medidas que se toman, parecieran ir siempre en protección del más poderoso y a costo de los más débiles, como hemos visto con nuestros propios ojos.

En ese sentido la autocrítica debe ser honesta y profunda, por un lado sectores de izquierda representados por el Frente Amplio y el Partido Comunista deben asumir que no han sido capaces de proponer un rumbo certero a la ciudadanía en materia de crecimiento económico, generación de empleos y seguridad  ciudadana; por otro lado, los partidos como el nuestro (PDC) y de Convergencia Progresista (PS – PPD – PR), no hemos sido capaces de superar nuestras divisiones internas y hacer una reflexión sobre los errores que cometimos, a fin de poder ofrecer una alternativa al país; y, la centro derecha representada por el gobierno no ha sido capaz de superar la ortodoxia neoliberal que han defendido desde los años 80, siendo incapaces de hacer una autocrítica sobre el modelo económico y social impuesto por la dictadura.

Tenemos el deber de hacernos cargo de esa demanda social, dejar de lado la soberbia y entender que no habrá mejor práctica política, que simplemente hacer todos los esfuerzos necesarios para dialogar habrá mejor práctica política, que simplemente hacer todos los esfuerzos necesarios para dialogar y
sintonizar con sinceridad con aquellos que pretendemos representar.

La democracia no es legítima únicamente por la legalidad de su sistema, sino que esta legitimidad implica necesariamente una confianza ciudadana. Justamente esa confianza de la que abusamos y que perdimos, es la que debemos recuperar.

Urge dar garantías inmediatas a los ciudadanos, por eso es que cualquier intento de salida de esta crisis, es mucho más que un acuerdo entre el Gobierno y la Oposición, no podemos permitirnos el solo llamado a una mesa técnica que implique una foto de todos los sectores levantando los brazos, ya no basta.

Para enfrentar esta crisis, se requiere tomar medidas inmediatas que vayan orientadas a reducir el abuso en la cotidianidad de las personas: revisar el alza de las cuentas de la luz, el monopolio en los servicios básicos, los precios del transporte público, el costo de los medicamentos, el acceso garantizado al agua, etc.

Estás acciones concretas requieren de un compromiso político transversal, por lo que hoy exigimos a nuestros representantes entrar en una fase que nos permita realizar cambios profundos, y esos cambios requieren necesariamente de una agenda social que enfrente los principales yugos que este modelo tiene, que agobian a las familias chilenas y que han hecho que se pierda la confianza en el sistema democrático: Reforma al sistema de pensiones que asegure mejores jubilaciones, reforma al sistema de salud que no discrimine entre los chilenos que pueden o no pagar por este derecho, reformas políticas constitucionales que permitan recobrar la confianza en las instituciones.

Cambios profundos que permitan la urgente redistribución del ingreso a fin de poder aumentar los salarios de esa gran mayoría de la población que no le alcanza el dinero para vivir.

Lo anterior no es un ejercicio simple, y por supuesto que nos obliga a pensar en nuevas formas de actuar que le den legitimidad a este proceso, por eso creemos que nuestro deber como dirigentes políticos jóvenes, es cooperar en la unidad, reflexión y deliberación sobre las decisiones y acciones que debe ir tomando la Democracia Cristiana, a fin de aportar desde la humildad y la autocrítica a este ejercicio nacional que se debe desarrollar para salvar nuestra democracia. Vivimos tiempos complejos, y por lo tanto las soluciones no son fáciles. Se debe valorar la movilización social pacífica, condenar los actos de violencia que poco tienen que ver con las legítimas demandas ciudadana, y por sobre todo, debemos dar todos los gestos que sean necesarios para restablecer la Paz Social en Chile, esa Paz Social que no tiene que ver con la seguridad pública, sino con el sanar esas heridas profundas que producto de la desigualdad viven las familias chilenas.

En fraternidad en estos momentos complejos.

Directiva Nacional

Juventud Demócrata Cristiana

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Crisis en Chile, DC, Democracia Cristiana

Chahín llama a un «pacto social» nacional y advierte que al gobierno no le queda tiempo

octubre 19, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

El Presidente de la Democracia Cristiana, Fuad Chahin, acompañado por los miembros de su directiva Rodrigo Albornoz, Cecilia Valdés, el alcalde Felipe Delpín, el Core Ramón Mallea, el diputado Gabriel Silber, y militantes, se refirió hoy a las protestas en Santiago, el agobio de los ciudadanos, el uso de la violencia y también a la declaración del Estado de Emergencia en la capital.

“Nosotros condenamos y rechazamos –sin matices- la violencia, la delincuencia y el vandalismo que hemos visto. Creemos que esto perfectamente se podría haber –al menos- mitigado, evitado, si hubiésemos tenido un Gobierno que actuara a tiempo. Las primeras señales que está ocurriendo partieron a inicios de la semana y vimos a un Gobierno ausente, indolente, errático, que parece haber renunciado a la política, y endosarle toda la responsabilidad a Carabineros, al Ejército, a nosotros nos parece que es fundamental reponer el orden público. Y desde ese punto de vista estimamos que hay que tomar las medidas necesarias”, indicó el Presidente DC.

En esta misma línea, Chahin advirtió que “simultáneamente hay que dar conducción política. Aquí lo que ocurre es que hay una rabia, un hastío, un malestar acumulado en las familias chilenas, porque no hemos sido capaces de priorizar la agenda política con las prioridades de la gente. La Familia chilena está cansada. Está cansada de que suban las cuentas de la electricidad, que suban los medicamentos, que suba el transporte público, que aumente la delincuencia. Pero lo que no suben son las pensiones, no suben los salarios, y la verdad es que hay que darle respuestas a la gente”.

Del mismo modo, el Timonel DC agregó que “el Gobierno en lugar de buscar un espacio para canalizar políticamente esto, ha tratado esto sólo como un tema de orden público, invocando la Ley de Seguridad del Estado y luego el Estado de Excepción. Y creo que es fundamental que el Gobierno no renuncie a gobernar, a dar respuestas a los chilenos. Nosotros como partido hace tiempo que hemos planteado un nuevo Pacto Social, justamente que nos permitan re sintonizar con las prioridades de las familias chilenas que a veces sienten que nuestros debates son muy distantes con lo que a ellos les sucede en su casa.

Asimismo, Chahin fue enfático en señalar que “nosotros comprendemos, empatizamos con ese malestar, pero no podemos compartir la violencia. Por eso hacemos un llamado a que el legítimo derecho a manifestarse se haga de manera pacífica. Y le decimos al Gobierno: no le queda tiempo. Es urgente que se tomen medidas. No sólo el congelamiento del alza de las tarifas, sino que efectivamente que se tome este llamado al Pacto Social, que se re sintonice la agenda legislativa, para dar respuestas. Hace mucho tiempo que hemos denunciado el riesgo del populismo en nuestro país. Pero no basta con denunciar los males del populismo, sino que las instituciones de la democracia, el gobierno, el parlamento, los partidos políticos, tenemos que ser capaces de articular soluciones a los problemas que agobian a los chilenos. De lo contrario, puede ser demasiado tarde”.

También, el Presidente DC denunció que “el Gobierno ha estado ausente. El Gobierno demostró una indolencia e indiferencia absoluta. Ante el alza del costo de la vida decía que había que comprar flores, ante el alza de los pasajes decía que había que levantarse más temprano simplemente. O sea, no se ponen en los pies de las chilenas y los chilenos. Tuvimos una Intendenta desaparecida que no fue capaz de dar la cara sino hasta las 02:00 am de hoy cuando ya se había declarado Estado de Excepción. Parece que el Gobierno está más preocupado de cuidar las cartas para su próxima elección que de responder a los chilenos”.

Asimismo, aclaró que “nosotros no queremos entrar en una lógica del oportunismo ni exacerbar la polarización. La polarización le hace mal al país. Hoy día lo responsable no es negar la realidad sino enfrentarla. Y eso se hace con conducción política. Y desde la DC queremos hacer un llamado a que ese Pacto Social del que hemos hablado todo este año, se haga realidad articulando soluciones. Y lo decimos con un sentido de autocrítica, de humildad: hagámonos cargo de que no hemos sido –probablemente- capaces de responder a demandas que se acumulan durante mucho tiempo, y los chilenos queremos respuestas y no diagnósticos. Más bien lo que uno quisiera es que los ministros y el Presidente Gobiernen, que conduzcan, que jueguen su rol. Parece que el Gobierno renunció a Gobernar y quiere de alguna manera suplir la ausencia del liderazgo político endosándole esa responsabilidad a los carabineros y militares”.

Finalmente, Chahin indicó que “los Carabineros y militares tienen que resguardar y reponer el orden público, la tranquilidad, el orden en la ciudad, pero eso no resuelve el problema de fondo para eso lo que se debe hacer es gestión política, abrir los canales de dialogo de canalización política y el Gobierno no lo ha hecho. Nosotros estamos disponibles para reunirnos con el Gobierno, pero no para hacer una medida dilatoria, distractora comunicacionales, nosotros estamos conscientes de la profundidad del problema y estamos trabajando para aportar en la solución y para eso jamás nos vamos a negar para ello, pero el Gobierno lo primero que tiene que hacer es generar la condiciones para que ese dialogo sea posible”.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Crisis social, DC, declaración pública, Democracia Cristiana, Evasión Metro

Senadores DC demandan al gobierno “urgente” reforma al Tribunal Constitucional

octubre 10, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

“La propuesta que formulamos corresponde a una reforma estructural del Tribunal Constitucional reconociendo el rol que ha de cumplir en nuestro sistema para asegurar la supremacía constitucional, pero siendo conscientes de la urgencia de reformularlo para que no pueda alterar la voluntad soberana del Poder Legislativo ni de los Tribunales de Justicia”.

Los senadores DC Francisco Huenchumilla, Yasna Provoste, Carolina Goic, Jorge Pizarro y Ximena Rincón señalaron que la reforma al Tribunal Constitucional es un paso necesario para mejorar la democracia, el respeto entre las instituciones y generar más confianza ciudadana.

Al respecto, el comité de Senadores DC indicó que “ha llegado la hora de hacer una reforma estructural al Tribunal Constitucional”.

“El TC no puede ser una instancia que altere voluntad del legislador ni ser protector de quienes vulneran la ley. Sólo con mejores instituciones democráticas es posible el desarrollo que busca la mayoría de chilenas y chilenos” añadieron los parlamentarios.

Además, los integrantes de la bancada DC explicaron que la “propuesta ha sido construida sobre la base de un diálogo abierto y transversal que ha recogido la opinión de expertos constitucionalistas, parlamentarios de todos los sectores, y de representantes de la sociedad civil”.

“Es necesario construir una mayoría amplia y sólida que permita contar con un Tribunal Constitucional acorde a las exigencias de nuestros tiempos, que sea visto por la ciudadanía como herramienta eficaz para la defensa de sus derechos garantizados constitucionalmente”, añadieron.

¿Qué Proponemos?

La propuesta que formulamos corresponde a una reforma estructural del Tribunal Constitucional reconociendo el rol que ha de cumplir en nuestro sistema para asegurar la supremacía constitucional, pero siendo conscientes de la urgencia de reformularlo para que no pueda alterar la voluntad soberana del Poder Legislativo ni de los Tribunales de Justicia.

1.Cambios en quien designa sus miembros.

Nuestro actual Tribunal Constitucional tiene 10 miembros, duran 9 años en el cargo y son designados por tres órganos distintos: 4 designa el Congreso Nacional, 3 la Corte Suprema y 3 el Presidente de la República.

Creemos que el modelo de generación existente no da suficientes garantías de legitimidad e independencia de origen.

En ese contexto, creemos que debiéramos pasar a un sistema de nombramiento en que todos sus integrantes sean designados por el Congreso Pleno.

Es un Congreso plural y representativo de la voluntad ciudadana el que tiene la legitimidad suficiente para elegir, por la vía mayoritaria y gradualmente, los miembros del Tribunal Constitucional.

2. Cambio en el número de integrantes.

La mayoría de los Tribunales Constitucionales, a nivel comparado, se uniforman en 9 miembros, siguiendo el modelo de la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Consideramos que ese número impar, facilita resolver las dificultades existentes en la actualidad con el número par de miembros.

3. Cambio en los requisitos para ser Ministro del Tribunal Constitucional.

Hoy para ser Ministro del Tribunal Constitucional, se requiere tener 15 años de título de abogado, haberse destacado en la actividad profesional, universitaria o pública.

Consideramos que los requisitos que hoy existen deben aumentar, en el siguiente sentido: No deben haber tenido altos cargos en partidos políticos, ni haber sido parlamentario, ni haber ocupado un alto cargo gubernamental en los cuatro años anteriores al nombramiento.

A fin de garantizar la idoneidad de los candidatos, el cumplimiento de los requisitos exigidos, deberá ser verificado por una comisión especial, compuesta por personas del más alto nivel (decanos, profesores universitarios, ex Presidentes del Senado, ex Presidentes del Tribunal Constitucional).

Esta comisión debiera ser designada por el Congreso y llevar adelante un concurso público abierto. Como resultado del mismo, la Comisión propondrá al Congreso los candidatos que hubieren obtenido la mejor evaluación. De este modo el Congreso votará respecto de candidatos cuyos requisitos han sido previamente verificados, evaluados y ponderados.

Lo anterior, sin perjuicio que las Comisiones de Constitución de ambas corporaciones, reunidas, puedan escuchar e interrogar a los candidatos preseleccionados.

4. Cambio en las potestades.

El Tribunal hoy día ejerce el control preventivo obligatorio de proyectos de ley y el control preventivo facultativo. Consideramos que ambos deben desaparecer.

El control preventivo obligatorio está asociado a las leyes orgánicas constitucionales (LOC). Consideramos que hay que eliminar esta facultad, porque ella se asocia a un control abstracto que impide ver eventuales inconstitucionalidades. Se diseñó cuando no había una inaplicabilidad eficaz de cargo de la Corte Suprema. Al eliminar esta facultad, inevitablemente se va a fortalecer la inaplicabilidad.

También consideramos que el Tribunal ha abusado el último tiempo de este control. Pues ha aumentado considerablemente, lo que ha sido calificado como LOC por el Congreso. El propio Tribunal ha establecido en sentencias de minorías este fenómeno. Algunos ejemplos paradigmáticos de esto, son: el fallo del SERNAC (STC 412), donde se consultó por trece normas y terminó conociendo de treinta y seis. Por su parte, el proyecto de educación superior (STC 4317) aumentaron de 5,3% a 36,5% las normas controladas.

5. Reforma a la inaplicabilidad.

La inaplicabilidad ha terminado convirtiéndose en lo que más hace el Tribunal Constitucional.

Es una facultad que ha operado relativamente bien. Es la facultad más requerida, y tiene un alto nivel de éxito. Son las personas comunes y corrientes las que llegan por esta vía, con sus juicios y no los órganos, llámese Congreso o Ejecutivo.

Sin embargo, creemos que esta facultad puede mejorarse, creando mecanismos de diálogo entre el Tribunal Constitucional y el Congreso Nacional.

6. Unificación de la interpretación constitucional

Nos preocupa que el legislador progresivamente haya entregado a distintos tribunales la potestad de interpretar la Constitución. Hoy interpretan la Constitución los tribunales laborales, los tribunales penales, los tribunales de familia, los tribunales civiles, las Cortes de Apelaciones, la Corte Suprema. Eso habla bien de la fuerza dinámica de la Constitución, pero se puede generar contradicciones interpretativas respecto del sentido y alcance de los preceptos constitucionales.

Proponemos que el Tribunal Constitucional se convierta en la instancia de unificación de la interpretación constitucional cuando existan criterios interpretativos distintos entre la Corte Suprema y el Tribunal Constitucional o entre distintos tribunales.

No se trata de resolver contiendas de competencia entre distintos órganos jurisdiccionales. Se trata de zanjar una interpretación diferente sostenida en sentencias firmes entre uno o más fallos emanados de tribunales y la interpretación establecida por el TC sobre uno o más preceptos de la Constitución.

Eso unificará la interpretación constitucional y le dará un rol de intérprete superior al Tribunal Constitucional.

7. Responsabilidad

Lo propio de una democracia es que las autoridades respondan por sus actuaciones.

Uno de los mecanismos que tiene nuestro sistema para hacer efectiva esa responsabilidad para las altas autoridades, es la acusación constitucional.

Están sujetas a este mecanismo autoridades semejantes a los ministros del TC, como los ministros de la Corte Suprema y los de la Corte de Apelaciones. Es cierto que algunas autoridades tienen mecanismos alternativos a la acusación, como el Fiscal Nacional o los Consejeros del Banco Central. Pero todos tienen un mecanismo de remoción.

Los ministros del Tribunal Constitucional están al margen en la actualidad de algún mecanismo de remoción.

Creemos que es indispensable revertir esta situación. Así, sobre la base del principio de responsabilidad, por la equivalencia con otras instituciones, y porque no se socava la independencia de los Ministros del Tribunal Constitucional, proponemos que éstos sean acusables constitucionalmente por la causal de notable abandono de deberes, tal como ocurre con los Ministros de la Corte Suprema.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Democracia Cristiana, legislador, parlamentario, Senadores DC

Senadores DC emplazan al gobierno por alza en cuentas de la luz: «Exigimos más recursos para protección de familias vulnerables”

octubre 10, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

Los senadores DC Francisco Huenchumilla, Yasna Provoste, Carolina Goic, Jorge Pizarro y Ximena Rincón, emplazaron al gobierno del presidente Piñera a pensar en los “más de 6,5 millones de hogares” que sufrirán las alzas en el precio de la electricidad y demandan “cambiar, en forma inmediata, la regulación tarifaria, y en especial, avanzar hacia la creación de un mecanismo de protección para las familias vulnerables que permitan suavizar estas desmesuradas alzas”.

“Esto no puede seguir. Recordemos que en noviembre volverán a subir las tarifas eléctricas (16% en Antofagasta, 9% en Coquimbo y Atacama, 8% en la Región Metropolitana, y 7% en la zona sur del país) dando un promedio del 9,2% y en mayo ya hubo otra alza que significó un incremento tarifario de 10%”, sostuvieron los legisladores.

Asimismo, la bancada de senadores DC aclaró que “estas alzas tarifarias afectan principalmente a las clases medias y familias vulnerables, que además, en el caso de la Región Metropolitana debe sumarse una nueva alza del transporte público”.

“Ante este aumento tarifario del sector eléctrico que sufren los usuarios finales (20% este año) el Gobierno reaccionó con una modificación a las utilidades de las empresas eléctricas que significa una Rebaja tarifaria de sólo 2% lo que resulta absolutamente insuficiente y tardío”, añadió Huenchumilla.

Además, la jefa de bancada DC, Yasna Provoste, indicó que “es urgente modificar la regulación tarifaria e introducir competencia en la distribución eléctrica y además, que exista un mecanismo de protección que suavice estas desmesuradas alzas tarifarias como lo establecido en artículo 151 de la ley de Servicios Eléctricos que autoriza al Presidente de la República a entregar un subsidio transitorio a las familias vulnerables cuando haya un alza que supere el 5%”.

Finalmente, el senador Huenchumilla, subjefe de bancada, sostuvo que exigirán “en la ley de presupuesto 2020 en la partida del Ministerio de Energía que se incorporen recursos fiscales en la subsecretaría para financiar este mecanismo de protección de para las familias vulnerables ante esta fuerte alza tarifaria”.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: DC, Democracia Cristiana, legisladores, parlamentarios, Senado, Senadores DC

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