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A reconstruir la centroizquierda

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Convención

Convención activa prórroga de 3 meses: Además rectifica mesa directiva de Quinteros y Domínguez

marzo 22, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

La mañana de este martes, la Mesa Directiva de la Convención Constitucional activó la prórroga que extiende el período de trabajo del órgano por tres meses más.

Esta facultad, que estaba contemplada desde un inicio en el artículo 137 de la Constitución, permitirá ampliar el plazo inicial de nueves meses a un año.

Cabe recordar que la Convención comenzó a ejercer sus funciones el 4 de julio del 2021, por lo que -sin la extensión- podía sesionar hasta el 4 de abril de este año.

“El plazo de prórroga comenzará a correr el día siguiente a aquel en que venza el plazo original”, señala la Constitución. De acuerdo a esto, la ampliación del plazo permitirá extender el trabajo del órgano desde el 5 de abril hasta el 5 de julio del 2022.

Esta medida no causa mayores sorpresas, pues la Mesa Directiva anterior, compuesta por Elisa Loncon y Jaime Bassa, ya habían adelantado que sería necesario solicitarla.

“Les puedo decir que estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance para llegar al 5 de julio con una propuesta de texto constitucional en forma y fondo, cumpliendo el mandato que el país nos dio”, señaló la presidenta de la Convención, María Elisa Quinteros.

Una vez activada la prórroga de tres meses, el Pleno del órgano ratificó a la Mesa Directiva, tal como lo establecía el artículo 40 del Reglamento General.

“Se deberá ratificar la Mesa Vigente por el Pleno por la mayoría absoluta de los convencionales en ejercicio. En caso de rechazarse dicha ratificación, se procederá a elegir todos los cargos de la Mesa conforme a las reglas generales establecidas al efecto”, sostiene dicha normativa.

Por 114 votos a favor, 8 en contra y 25 abstenciones, se respaldó a la dupla conformada por María Elisa Quinteros (MSC) y Gaspar Domínguez (INN) -como presidenta y vicepresidente, respectivamente-, quienes asumieron su cargos en enero pasado.

Además, cabe recordar que Tomás Laibe, Amaya Alvez, Bárbara Sepúlveda, Lidia González, Natividad Llanquileo, Raúl Celis y Giovanna Grandón desempeñan funciones en las vicepresidencias adjuntas.

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Convención: Comisión aprueba norma popular de amnistía a presos del estallido

marzo 17, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

La Comisión de Sistemas de Justicia de la Convención Constitucional aprobó en general una iniciativa de norma popular que propone amnistía a los denominados «presos del estallido social».

Llamada “por la libertad de los presos políticos de la rebelión popular”, fue una de las 77 propuestas que consiguió las 15 mil firmas necesarias para ser debatida al interior del órgano constituyente.

De acuerdo al articulado, el beneficio abarca a quienes hayan cometido delitos como desórdenes, incendios y homicidio frustrado en “en protestas, manifestaciones o movilizaciones sociales, o con ocasión o a propósito de ellas”. Considera como plazo desde el 7 de octubre de 2019 hasta el «día de ratificada la presente constitución en el plebiscito de salida».

La propuesta fue aprobada con 9 votos a favor y 8 en contra. Los apoyos fueron de los convencionales Mauricio Daza (INN), Manuel Woldarsky (Coordinadora Plurinacional), Hugo Gutiérrez (PC), Vanessa Hoppe (MSC), Manuela Royo (MSC), Rodrigo Logan (Colectivo del Apruebo), Daniel Bravo (Pueblo Constituyente), Ingrid Villena (Pueblo Constituyente) y Luis Jiménez (Pueblo Aymara).

En contra votaron Christian Viera (Ind. FA) Daniel Stingo (FA), Ruth Hurtado (Chile Libre), Patricia Labra (RN), Luis Mayol (RN), Carol Bown (UDI), Tomás Laibe (Colectivo Socialista) y Andrés Cruz (Colectivo Socialista).

Ahora el texto será discutido en particular, etapa en donde se le pueden ingresar indicaciones. En caso de volver a ser aprobado, pasará a ser votado en el Pleno.

La iniciativa fue duramente criticada por el senador Felipe Kast (Evópoli). «La Convención se supera día a día en su capacidad de aprobar aberraciones: ahora la ‘libertad de los presos políticos de la rebelión popular’, que concede amnistía a quienes hayan incurrido en delitos, entre los que se encuentran desórdenes, incendios y homicidio», escribió el legislador en Twitter.

En concreto, el texto señala: «Concédase amnistía a todos quienes, en calidad de autores, cómplices o encubridores, en cualquiera de los grados de desarrollo del delito, hayan incurrido o se encuentren imputados por hechos delictivos o que revistan características de un hecho delictivo consistentes en las figuras descritas en los siguientes cuerpos normativos».

– Del Código Penal, los artículos 121, 126, 261, 262, 268 sexies, 268 septies, 269, 292, 293 y 294, 391 en grado de frustrado, 474 a 481, 484. Numerales 1, 4, 6, 7 y 8 del artículo 485, 486 y 487; numerales 1, 4 y 21 del artículo 495; numerales 1 y 5 del artículo 496; y los que queden comprendidos en las figuras del 449 ter, 449 quater y el inciso final del 450.

– Del Decreto 400, que fija el Texto Refundido, Coordinado y Sistematizado de la Ley N° 17.798, Sobre Control de Armas, y sus modificaciones.

– Del Código de Justicia Militar, los artículos 416 bis, 416 ter y 417.

– De la Ley N° 12.927 sobre seguridad del Estado.

También se incluye a adolescentes investigados por los mismos delitos y se deja fuera a «miembros de las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad Pública, o funcionarios de cualquiera de los organismos y poderes del Estado a la época de la comisión de los hechos».

Si los sujetos están en medidas cautelares privativas de libertad, se establece que “por el sólo hecho de solicitar su revisión invocando la concurrencia de las condiciones de los artículos 1º, 2º y 3º de la presente ley, éstas serán revocadas en cada caso, hasta que el juez de la causa resuelva sobre la solicitud”.

Asimismo, consigna que “en caso de que el juez de garantía o la Corte de Apelaciones respectiva conceda la presente amnistía, se entenderá de pleno derecho que la privación de libertad sufrida por el imputado fue manifiestamente errónea o arbitraria, pudiendo en consecuencia, la parte afectada, ejercer la acción de indemnización por error judicial en el plazo de 6 meses desde que la resolución estuviere firme y ejecutoriada”.

La medida también propone que dejar sin efecto resoluciones o actos administrativos que hayan provocado “despidos, sanciones, limitaciones o suspensiones de los derechos de los trabajadores o sindicales (…), sea por haber participado en huelga o en cualquier movimiento reivindicatorio o de reclamación de derechos regidos por la legislación vigente”.

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La fuerza democrática de la Convención

marzo 17, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Rodolfo Fortunatti

Sociólogo DC

Que Chile no se petrifique, como Pompeya, es el reto de la Convención, y lo está afrontando. Su mayor escollo es, sin embargo, el pesado y naturalizado hábito de mantener las cosas donde están, el miedo a moverlas, el fastidio de que se les cambie de lugar, o de que otros siquiera las toquen.

En el extremo, la obsesión fantasiosa, conspirativa y autodestructiva por la inercia. Y ya en el abismo, la banalización de la acción política por la depravación del lenguaje, el envilecimiento de la crítica, donde todos son expertos en todo, y la lógica ilógica del argumento «ad hominem»: estoy en desacuerdo con tus ideas, pero la cuestión de fondo es que no me gusta cómo eres.

Chile no puede quedar paralizado. Petrificado en el pasado de los últimos cincuenta años del que son también tributarios el ritmo y la velocidad que tomaron la democratización y el desarrollo que hemos vivido. El país no ha satisfecho las expectativas democráticas pendientes desde el golpe de Estado del ‘73. Sigue latente el sopor de un orden político semi-soberano, según Huneeus, o tutelado, en la visión de Felipe Portales, y nuestro sistema productivo no ha conseguido cruzar el umbral que lo separa de una economía avanzada.

Que Chile no se inmovilice es precisamente el desafío de la Convención Constitucional. No del gobierno de Boric. No la tarea del Congreso, sino del órgano constituyente. Es la Convención quien tiene la función de acomodar nuestra organización política a la tierra y el tiempo que compartimos, y hacerlo cuando el mundo se reajusta de un modo tan acelerado, que corremos el riesgo de percibirnos lentos, más bien ralentizados no obstante ser conmovidos por los inesperados beneficios de la guerra y la pandemia. Ahí están como muestra los inéditos 4,8 dólares por libra de cobre y el 12 por ciento de crecimiento del PIB.

Que Chile no se petrifique, como Pompeya, es el reto de la Convención, y lo está afrontando. Su mayor escollo es, sin embargo, el pesado y naturalizado hábito de mantener las cosas donde están, el miedo a moverlas, el fastidio de que se les cambie de lugar, o de que otros siquiera las toquen. En el extremo, la obsesión fantasiosa, conspirativa y autodestructiva por la inercia. Y ya en el abismo, la banalización de la acción política por la depravación del lenguaje, el envilecimiento de la crítica, donde todos son expertos en todo, y la lógica ilógica del argumento «ad hominem»: estoy en desacuerdo con tus ideas, pero la cuestión de fondo es que no me gusta cómo eres.

Los detractores del actual proceso constituyente han buscado desacreditar su trabajo, porque no pueden objetar sus contenidos pues todavía no existe un texto escrito.

La más grave de estas acusaciones la realizó el presidente del Servicio Electoral al cuestionar el origen democrático de la Convención, lo que fue refutado por los miembros del directorio.

Hoy se dice que la Convención está trabajando a matacaballo, deprisa o atropelladamente, e incluso de manera histérica e insensata, lo que justificaría prolongar por medio año el plazo de su mandato.

Seis meses más, sin embargo, no van a mejorar los actuales máximos consensos, permiten un periodo de penetración en la opinión pública a la sistemática campaña de menoscabo en que está empeñada la prensa y la televisión de derechas.

Hoy, la inmensa mayoría de quienes tienen claro su voto aprobará el texto constitucional que está preparando la Convención, y es improbable que esta actitud cambie de ahora al mes de agosto, que es la fecha de realización del plebiscito de salida, incluso mediando una fuerte propaganda de desprestigio. Se necesitan más días para que los mensajes maduren y prendan.

La encuesta Barómetro del Trabajo de la Fundación Instituto de Estudios Laborales, junto con MORI, de febrero recién pasado, comprobó que el 36 por ciento votaría por el apruebo y sólo un 17 por ciento por el rechazo. Esto significa un triunfo por un 67 por ciento, o sea, dos tercios.

No obstante, alrededor de siete millones de electores, el 47 por ciento de quienes deberían concurrir al plebiscito, no tiene resuelto qué hacer, y, naturalmente, sería permeable a la publicidad engañosa.

La reciente encuesta Data Influye confirmó que el 45 por ciento de la población se inclina por aprobarla, mientras el 31 por ciento está por rechazar y el 24 por ciento se declara indeciso. Asimismo, el 29 por ciento cree que el texto será visado por amplio margen y el 22 por ciento que lo hará estrechamente, cifras que disminuyen al 12 y el 7 por ciento, respectivamente, en cuanto al rechazo.

Las cosas no pueden quedar atrapadas en el tiempo. Nosotros mismos no podemos dejarnos fosilizar por esta erupción de atavismos y miedos. El máximo consenso posible con que hoy se busca condicionar la legitimidad del trabajo de la Convención, no es algo por garantizar y que deba tutelar el gobierno, el parlamento o los jueces. Si acaso está al alcance de los partidos políticos hacerlo cuando se arriba a la coronación del debate constitucional.

El máximo de acuerdo está fijado por la regla de los dos tercios que operó como cepo desde los años ochenta. La fórmula del candado institucional, del quórum del 67 por ciento, difícil de lograr, fue impuesta durante la dictadura y rehabilitada a instancias del expresidente de la UDI, Pablo Longueira, como moneda de cambio para destrabar las negociaciones y darle curso al Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución.

El máximo consenso posible de los dos tercios fue, asimismo, resistido por el Partido Comunista, que, dadas sus reiteradas derrotas en el seno de la Convención, sugirió que la norma pudiera ser enmendada por el nuevo parlamento que creía afín. Pero no fue factible y, así acabó resignándose a ella, y ha sido en virtud de ella que ese mismo partido ha podido frenar la fragmentación político-administrativa del país y la desarticulación de la organización sindical que acarrearía consigo. Ese máximo consenso sigue prevaleciendo para garantizar el respeto de los tratados internacionales, el régimen democrático y republicano, y los derechos fundamentales de las personas y de los pueblos. Precisamente por todo esto la Convención es poder instituido y no poder constituyente.

No debiera excitar pasiones flamencas, el cambio de la estructura y composición del Congreso, la mayor autonomía de las regiones o la nacionalización del cobre, el litio y el oro, pues no hay nadie aquí apostando la vida a una carta. Hace cincuenta años, cuando algunos de nuestros políticos recién comenzaban a caminar, en Chile ya se discutía públicamente la propuesta de cámara única, que, en las democracias parlamentarias, forman nada menos que el gobierno, algo que nunca ha tenido lugar en nuestra historia.

Luego, por primera vez en sesenta años, desde que escuchamos la voz técnica, está asomando una genuina descentralización y desconcentración, pero no acaba de nacer y es motejada de federalismo y secesionismo ―como aquel calificativo según el cual lo de La Araucanía es invasión de un país por otro país―, un soberano disparate. Y así también son las reacciones cáusticas que suscita la protección del patrimonio material de Chile. Nada extraño para el Congreso de la Democracia Cristiana, donde se ha defendido que el cobre, el litio, el cobalto y las tierras raras debían ser de nuestro país y, por lo tanto, administrados por el Estado, revisando el accionar de CORFO y los contratos suscritos con países y empresas extranjeras.

No cabe imputarle a la Convención el propósito de copiar en el papel constitucional un boceto foráneo. Porque el único camino posible es la vía chilena. No hay votos para otra cosa. Incluso a contrapelo de quienes emulan sin consecuencias prácticas la Venezuela de Chávez, la Cuba de Fidel o la Rusia de Putin. Y si la distancia con Suecia y Canadá es geográfica, cultural y económica, es porque tampoco se pretenden sus estándares sin pasar por las propias etapas de nuestro desarrollo humano. Por eso, de todo punto de vista resulta peregrina la idea de un reprobatorio plan B, como si hubiera habido un aprobatorio plan A.

Desear una nueva Constitución no necesariamente entraña aprobar la que ofrezca la Convención, pero será ésta la que apruebe la mayoría de los quince millones de ciudadanos convocados a plebiscito. A la inversa, rechazar el texto de la Convención no necesariamente significa que éste sea malo. Puede ser un buen escrito, pero que una minoría de la ciudadanía rechace porque quiere seguir votando por la Constitución de 1980. Así y todo, nada será más dramático que seguir perfeccionando la Carta a lo largo de los años, como en el pasado. O volver a cambiarla.

Esto no es Pompeya, que quedó sepultada el año 79 bajo el flujo piroclástico del volcán Vesubio. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Slider Etiquetado como: columna, Columnas, Columnista, Convención, Convención Constituyente, Rodolfo Fortunatti, sociólogo

Convención aprobó en particular norma de interrupción voluntaria del embarazo

marzo 15, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

El Pleno de la Convención Constitucional despachó al borrador de la nueva Constitución el artículo que establece que todas las personas son titulares de derechos sexuales y reproductivos, lo que incluye la «interrupción voluntaria del embarazo».

La norma forma parte del informe emanado de la Comisión de Derechos Fundamentales y había sido respaldada en general el pasado 10 de marzo. Hoy fue aprobada en particular con 108 votos a favor, 39 votos en contra y seis abstenciones, por lo que superó el quórum de dos tercios necesario para su validación.

La iniciativa establece que los derechos sexuales y reproductivos «comprenden, entre otros, el derecho a decidir de forma libre, autónoma e informada sobre el propio cuerpo, sobre el ejercicio de la sexualidad, la reproducción, el placer y la anticoncepción».

Además, establece que «el Estado garantiza el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos sin discriminación, con enfoque de género, inclusión y pertinencia cultural, así como el acceso a la información, educación, salud, y a los servicios y prestaciones requeridos para ello, asegurando a todas las mujeres y personas con capacidad de gestar, las condiciones para un embarazo, una interrupción voluntaria del embarazo, parto y maternidad voluntarios y protegidos».

Dicho extracto generó especiales cuestionamientos desde la derecha, desde donde aseguran que se permitirá un «aborto libre sin límites». La convencional Ruth Hurtado (IND-RN) acusó que «lo sensato sería resguardar los milagros de la vida y dejar al legislador los detalles de la regulación. Si el articulado que establece el derecho a la vida, no considera la vida desde la concepción, no lo aprobaré».

Por otro lado, el texto garantiza que el ejercicio de los mencionados derechos será «libre de violencias y de interferencias por parte de terceros, ya sean individuos o instituciones».

También indica que «el Estado reconoce y garantiza el derecho de las personas a beneficiarse del progreso científico para ejercer de manera libre, autónoma y no discriminatoria, sus derechos sexuales y reproductivos».

Cabe señalar que esta mañana se realizaron distintas actividades encabezadas por la Asamblea Permanente por la Legalización del Aborto en las afueras del ex-Congreso de Santiago, como un «pañuelazo verde» y una «pichanga abortera».

«Es fundamental que exista una garantía y una normativa que, a través de la Constitución, pueda entregar a toda la población el derecho humano que significa hoy día acceder a una educación sexual desde la primera infancia, para precisamente prevenir de manera sistemática los abusos y delitos sexuales que se siguen cometiendo a niñas, niños y niñes», había aseverado la directora ejecutiva de la Asociación de Matronas y Matrones de Chile (Asomat), Katiuska Rojas, en El Mostrador.

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Aborto libre, Convención

Convención: Mujer agrede a convencional comunista Marcos Barraza

marzo 14, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

El convencional comunista Marcos Barraza fue agredido por una manifestante de ultraderecha en las afueras del ex Congreso Nacional. La mujer, que portaba una pañoleta celeste, que simboliza la defensa del “niño que está por nacer”, cubrió la cabeza del convencional con una bandera chilena.

La mujer, que además no contaba con una mascarilla, insultó además a los convencionales Hernán Larraín Matte, de Evopoli; y Patricia Politzer, del colectivo Independientes No Neutrales. Peor le fue al comunista Barraza, quien fue seguido y agredido físicamente por la mujer, quien, además de envolver con fuerza la cabeza del exministro de Desarrollo Social en el segundo gobierno de Michelle Bachelet, atisbó un gesto de ahorcamiento del que Barraza finalmente pudo zafar.

El registro de la agresión fue captado por el convencional socialista Pedro Muñoz, video que ya se encuentra viralizado en redes sociales.

“Hoy fui agredido por los fanáticos de la ultraderecha. Los que profesan la intolerancia y el odio. Esto no me amedrenta, al contrario me refuerza a seguir construyendo un país sin fanatismos”, escribió Barraza en su cuenta de Twitter.

El hecho provocó una condena transversal, especialmente en la comisión de Sistema Político, instancia temática que integra precisamente el convencional, donde no sólo expresaron su repulsa por el hecho en sí, sino por la lentitud en la reacción del personal policial apostado en la plazoleta. Se informó que posteriormente la mujer quedó detenida.

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Convención, Convencional, Marcos Barraza

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