• Saltar al contenido principal
  • Skip to secondary navigation

En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos
  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos

columna

Día internacional del Medio Ambiente: El deber ético y la urgencia por salvar el planeta

junio 5, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Rodrigo Andrade

Demasiados son los diagnósticos y razones para comprender cabalmente que la ventana de oportunidad que tenemos como humanidad para salvar el planeta está a punto de cerrarse.

Paradójicamente, la pandemia del coronavirus ha significado un freno a la caída libre en la que se encontraba la causa ambiental y climática ante el rotundo fracaso de la COP 25, debido a la obligación de encerrarse por parte de una enorme porción de la población mundial, lo que a su vez ha producido efectos directos en la disminución de emisiones, aplacando la locura compulsiva de consumir más allá de lo necesario, una revalorización inaudita de lo público, junto a orientar la mirada hacia lo humanista por sobre lo economicista.

Como era de esperarse, también comenzó una carrera de todo tipo de novedosas fórmulas y alianzas por parte de los grupos dominantes y sus nuevos rostros, para rescatar a toda costa los trazos fundamentales del modelo capitalista de desarrollo, con fórmulas como “reactivación resiliente” o “recuperación sostenible”, todas ellas valiosas por cierto, porque al menos llaman a la conversación y búsqueda de fórmulas, pero que a la vez no dan cuenta de ninguna lección aprendida a partir de octubre pasado, como del aprendizaje de necesitar más participación del Estado en decisiones que el mercado ya no fue capaz de regular o emprender, como por ejemplo, prever un sistema de salud que tuviera la capacidad de responder ante toda la población, aunque fuera “ineficiente” o “costoso” mantenerlo mientras no se requiriera; o bien, el considerar tener un salario de emergencia para la clase trabajadora y así sostener el mínimo de dignidad que cada ciudadano y familia necesita y merece.

Parece ser que el verdadero diálogo no será sobre el sueldo de las actuales autoridades, ni sobre sus excepcionales condiciones de trabajo, ni tampoco sobre qué partido político se sentará en la mesa del viejo y enfermo poder o se renueva en otro nuevo grupo lo suficientemente distinto para no ser considerado del pasado, y lo suficientemente parecido al anterior para así asegurar una cuota de poder a los socios de siempre.

El debate que debemos instalar con sentido de urgencia, tanto desde una perspectiva climático- ambiental como social y civilizatorio, considerando que hoy conmemoramos el Día Internacional del Medio Ambiente, se trata del modelo de sociedad que debemos construir considerando que la única manera de cumplir el Acuerdo de París es justamente en escenarios de baja actividad como el actual, el que pareciera ser una especie de entrenamiento para ir acostumbrándonos al tipo de vida al que debemos retornar, porque alguna vez lo tuvimos, si queremos mantenernos como especie humana en el bello y fascinante planeta en que vivimos.

Es imposible volver a atrás, a repensar una economía que se auto regula por mano divina, porque ya sabemos que no es cierto y que sólo sirve a una pequeña porción de la población. Debemos efectivamente hablar de economía, de educación, de pensiones y de aseguramiento de la calidad de vida de la población en su conjunto, pero desde la planificación a largo plazo con participación decidida del Estado. Quienes lo manejan y lo han manejado en la época reciente, deben hacerse cargos de sus vicios, de la corrupción que los capturó, de las ganas irrefrenables de permanecer por siempre en sus cargos, de su imposibilidad para bajarse siquiera sus sueldos millonarios e inmorales dejando a la deriva en esta crisis sanitaria a enormes porciones de población (connacionales e inmigrantes), y deben dar cuenta de ello al país de una vez por todas.

El futuro que nos espera y que tendremos que ofrecer a las nuevas generaciones ya fue vendido por las generaciones pasadas y no es prometedor, requiere de muchos sacrificios en estilos de vida, costumbres que deberemos dejar suspendidas en el tiempo y basarnos en principios éticos estrictos que nos reorienten, en el menor tiempo (y generaciones) posible, hacia una mirada de amor verdadero a la naturaleza y a la vida humana puesta en ella. La vida de las generaciones futuras que aún no están sobre el planeta depende ello.

Debemos ser capaces de construir proyectos políticos y de sociedad basados en la más profunda adhesión de los ciudadanos, comprometidos y activos, y líderes que sean merecedores de esa posición. Se acabó el tiempo de ir a votar por cualquier cosa sin proyecto ni futuro.

La única manera de emprender el desafío que tenemos por delante es con una sociedad empoderada y autoridades legítimas moral y socialmente, porque las medidas a largo plazo que debemos tomar no resisten ganancias individuales y acomodos de grupos de poder y mucho menos privilegios.
La tarea no es simple, de hecho, es cada vez más compleja, pero posible.

En este Día Internacional del Medio Ambiente debemos juramentarnos para que esta sea la última década en que sobreviva el viejo modelo autodestructivo, a organizarnos para tomar decisiones y decidirnos a dar el paso a una nueva sociedad, y todo indica que ya comenzó a hacerse porque se sienten los dolores de parto.//ELF

*Rodrigo Andrade, líder climático latinoamericano de The Climate Reality Project (del Ex VicePresidente Al Gore); Fundador Diálogo Energético Latinoamericano y LatamSustentable.
TW: @randrader

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: Cambio climático, columna, Columnista, Coronavirus, Desarrollo sostenible, Medio Ambiente

Reactivación sustentable: Un pacto verde posible y necesario en tiempos de pandemia

junio 2, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Pablo Santander Acevedo

Ingeniero civil químico y Magister (c) Gestión integrada Medioambiente y RSE

Estamos viviendo una Pandemia mundial, por causa del coronavirus Covid-19, la cual ha dejado, no solo consecuencias sanitarias junto a la perdida lamentable de valiosas vidas humanas, también ha dejado en evidencia algunas debilidades del modelo actual, por ejemplo, efectos sociales negativos como inseguridad laboral, alimentaria y deficiencias en el acceso a la salud, entre otras. Esta situación provoca incertidumbre y temor en la comunidad, que no tiene certeza de lo que pueda pasar a futuro, sin embargo, también se abre la posibilidad de generar cambios y nuevas ideas, nuevas formas de hacer las cosas de manera colectiva, mas humana y solidaria.

Hemos visto como en momentos de crisis, la comunidad organizada da ejemplo de cooperación y trabajo solidario, se han creado iniciativas de recolección de alimentos y también comedores solidarios vecinales para ir en ayuda de quienes están necesitando un apoyo, pero lejos de romantizar estas muy valorables iniciativas, quisiera dejar en claro que esto no debería estar sucediendo, necesitamos un modelo que nos permita un desarrollo sustentable que ponga la vida como centro y no otros intereses particulares que van en desmedro de un desarrollo social equilibrado, donde la economía sea consciente de las necesidades de las personas y de los ecosistemas, que no permita la degradación ecológica indiscriminada solo por ambición de unos pocos, que mire el bien común y no el bien individual y tenga una mirada de futuro, urge la necesidad de nuevas respuestas, mas justas, mas igualitarias y mas solidarias. Todo esto se debe traducir en políticas publicas que transformen las deficiencias de hoy en las fortalezas del mañana.

Tenemos la oportunidad de seguir un camino nuevo y por eso debemos tomar medidas para impulsar una reactivación económica que sea social y medioambientalmente sustentable, en la unión europea, numerosos países y representantes han solicitado que se utilice el Pacto Verde Europeo como herramienta de recuperación de la economía, ya que hay voces que pretenden ablandar las medidas de protección al medioambiente con la excusa de reactivar la economía, este plan incluye cincuenta acciones concretas para la lucha contra el cambio climático y pretende convertir a Europa en el primer continente climáticamente neutro al año 2050, “el objetivo de este ‘EU Green Deal’ es que Europa tenga una economía limpia, con cero emisiones, y proteger nuestro hábitat natural para mejorar el bienestar de las personas, de las empresas y que tome el liderazgo en la acción climática en todo el planeta” indica la web oficial de la unión europea.

¿Qué medidas tomar en Chile? Necesitamos inversión pública y privada para reactivar nuestra economía y es importante aprovechar que Chile ya definió sus contribuciones nacionales determinadas, las cuales van de la mano con el cumplimiento de los objetivos del desarrollo sostenible contenidos en la Agenda 2030, para que esta reactivación sea acorde a lo ya comprometido.

En estos momentos es primordial proteger a las familias y las PYMES que han sido las mas golpeadas, por eso esta reactivación requiere preocupación del estado para brindarles apoyo durante esta pandemia, es una inversión justa y necesaria.

La ruta hacia una reactivación sustentable debe ir acompañada de fomento a las energías renovables no convencionales, ya la semana pasada supimos del cierre anticipado de las termoeléctricas bocamina I y II en coronel, tras muchos años de presión ciudadana y el camino es fortalecer las inversiones en energías limpias en desmedro de proyectos con tecnologías obsoletas y contaminantes, en Chile el 24,6% de la matriz energética son ERNC, se ha avanzado, pero aun tenemos camino por recorrer ya que la política energética de Chile dice que al año 2035 deberíamos alcanzar un 60%.

No podemos dejar de mencionar el acceso al agua, que debe ser un derecho, no podemos llamar a la gente a lavarse las manos frecuentemente cuando algunas comunidades sufren por la escasez, en ese sentido se debe invertir en agua potable y saneamiento, ya que en nuestro país aun hay mas de 350.000 hogares que carecen del servicio de agua potable continuamente.

Otro concepto para avanzar hacia un reactivación sustentable es la Economía Circular, un modelo innovador que derriba el paradigma actual de “producir, consumir y tirar” y pasa a un modelo basado en el “reducir, reutilizar y reciclar”, toma el modelo cíclico que de la naturaleza y se preocupa de generar el menor impacto ambiental posible en toda la cadena de valor “desde la cuna a la cuna”, Chile ocupa el segundo lugar de reciclaje más bajo de los países de la OCDE la reutilización de residuos orgánicos alcanza apenas un 1% y solo el 8% de los residuos plásticos, podemos ver que existe una oportunidad de generar empleos verdes a partir de la industria del reciclaje.

Existen otras medidas que se pueden concretar en relación a protección de la biodiversidad, planificación territorial y construcción, transporte sustentable, cambio climático y seguridad alimentaria y es importante que nazcan propuestas desde la comunidad, hace menos de una semana adherí firmando un llamado a la acción a través del sitio web reactivacionsostenible.cl, donde se invita a trabajar unidos al Estado, la academia, gremios, gobiernos locales, sindicatos, pueblos originarios, parlamentarios, ONGs, inversionistas, empresarios, sociedad civil, partidos políticos, entre otros actores, para proponer medidas concretas para “Construir una sociedad más justa, inclusiva, sostenible, innovadora, con una economía competitiva que permita recuperar los equilibrios de la naturaleza”, creo que es una iniciativa muy valorable y ojala se sumen todos y todas para poder lograr resultados concretos, estoy convencido de que el cuidado del medioambiente y la sustentabilidad es un tema transversal, que nos afecta por igual, tenemos una oportunidad única y no podemos seguir esperando, por eso debemos involucrarnos en este pacto verde de reactivación sustentable, el momento es ahora. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: columna, Columnista, Coronavirus, COVID19, Desarrollo sostenible, Medio Ambiente, Pablo Santander

Insisto, más ayuda a las familias

mayo 29, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Alberto Undurraga

Exministro y exalcalde DC

La semana pasada se aprobó el Ingreso Familiar de Emergencia, pero para definir su valor y cobertura se requirió del veto presidencial, dado que en el trámite legislativo el parlamento no aprobó los montos, por considerarlos insuficientes.

En circunstancias normales, hasta aquí llegaría la discusión, se resolvió la ley en el marco de la institucionalidad. Son las reglas, no correspondería insistir. Sin embargo, hay un conjunto de razones por las cuales, dado la magnitud de la crisis en que estamos, es necesario insistir.

En primer lugar, está la urgencia de millones de personas en materia de empleo. A la fecha, casi un millón quinientas mil trabajadores están sin trabajo, recién despedidos o con contratos suspendidos, afectando dramáticamente sus ingresos, grupo familiar e incertidumbre respecto al futuro.

De igual forma, miles de familias tienen problemas para obtener los alimentos requeridos para el día, generándose una multiplicación de los apoyos de parte de municipios, instituciones de beneficencia, y el resurgimiento de las ollas comunes en organizaciones comunitarias.

La ayuda para todos ellos no puede esperar, el principal soporte que puede tener es el Estado y, para muchos, resulta inentendible que habiendo recursos no se aumenten los apoyos en el ingreso, generando angustia en lo inmediato y desconfianza de lo público en el mediano plazo. Las cajas de mercaderías son necesarias y bienvenidas, pero es un aporte complementario.

Una segunda razón, que agrava la precariedad anterior viene desde lo sanitario. En efecto, las autoridades han adoptado una amplia cuarentena que contempla 42 comunas del país, teniendo al menos a más de 7,7 millones de personas confinadas en sus casas, medida necesaria para enfrentar y contener el virus, pero que genera mucho costo para las familias.

Esta cuarentena contrasta con los conceptos de “Nueva Normalidad”, “Retorno Seguro” o apertura de malls que se impulsaban, apresuradamente, al inicio de la discusión del Ingreso Familiar de Emergencia.

Por lo tanto, los supuestos sanitarios considerados para impulsar la medida han sido sobrepasados por la realidad, afectando la capacidad de las familias para generar ingresos y, por lo mismo, incurriendo en problemas para el cumplimiento de la cuarentena.

Una tercera razón está en el financiamiento, donde estimaciones de economistas señalan que los montos totales de gasto público para ayudar a las personas son aún muy pequeños (0,7% del PIB, Andrea Repetto), lo que contrasta con las cifras globales anunciadas para el total de la crisis.

Por lo tanto, es posible financiar un mayor gasto que permita subir el Ingreso Familiar de Emergencia y aumentar su cobertura. Asimismo, el trasfondo de la decisión de financiamiento debe discutirse.

¿Cuánta deuda puede absorber el Estado?, es una pregunta legítima que debemos contestar y manifestarla como parte del acuerdo nacional en ciernes, así como lo fueron los de equilibrios macroeconómicos, que permita a todos saber el marco de financiamiento posible y evitar estar negociando montos cada vez que haya una nueva ley durante la crisis.

La discusión que se tuvo sobre la tramitación del Ingreso Familiar de Emergencia se dio en un contexto bajo supuestos determinados. Estos supuestos cambiaron porque la crisis sanitaria se volvió más crítica para millones de personas. Por eso ¡insisto! se requiere más apoyo para las familias. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: Alberto Undurraga, ayuda, columna, Columnista, Coronavirus, COVID19

Covid-19: ¿La pandemia del espíritu?

mayo 29, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Gabriel de Pujadas Hermosilla

Consultor en Educación y Desarrollo Humano

Quizá, como no lo esperábamos, henos aquí pensando en el significado profundo de nuestra existencia, que se plantea con tanto dramatismo frente a lo que se constituye como una catástrofe mundial, en relación a la cual aún no existen los medios suficientes para detenerla, sin que antes de ello el dolor, el miedo y la tristeza nos oculten los hechos más profundos de nuestras vidas, dado que esta pandemia no solo toca a la “la gente” sino que somos parte integrales de ella y en cada caso nos situamos como personas que tenemos distintas respuestas frente a los temores señalados.

Ya no son solo los otros los que pueden sufrir esta miseria, sino que cada una de nosotros, como personas en carne viva, pero con una eminente identidad que está siempre abierta a ser descubierta en los terrenos más profundos de nuestro ser.

Seguir pensando que después de esta tragedia el mundo puede seguir igual, es no comprender nada de lo que está sucediendo en el mismo y en sus distintos ámbitos. Sin duda que en nuestra sociedad no podrán mantenerse los arrogantes privilegios del cual han gozado muchas personas (algunas de trabajo esforzado y otras expertas en lucro, finanzas y no en trabajos productivos), frente a la miseria que viven miles y miles de hermanos en las sufridas condiciones que viven momentos.

Con esperanza podemos pensar que las ciencias médicas y otras anexas nos podrán ayudar a dar un paso más adelante de este mal período. Pero como bien se ha dicho, este es una de las dimensiones de la Pandemia que nos consume y que es posible superar.

Del mismo modo, pensamos que esta es una tragedia para el mundo del trabajo y del capital, bien usado. Nada justificaría que volviésemos a tener empresas (productivas y de servicio) que no respetaran la eminente dignidad del trabajador o que sencillamente el lucro sea el eje valórico que se debe sustentar por parte de aquellos que han sido favorecidos.

Así como lo decía en un artículo anterior (Un Estado Comunitario), es necesario crear unos espacios comunitarios y solidarios intermedios, para fundar un Estado sólido y moderno, velador en propiedad y ejecutor de nuestras energías básicas y supervisor permanente de las buenas medidas que hay que seguir para todos los chilenos de acuerdo al poder conferido a los Gobiernos que se gesta democráticamente. Es lo que llamaría una pandemia económica y social, si es que seguimos el camino que ya traíamos a cuesta con un sistema económico y social que demostró su ineptitud para dar a todos lo que merecen, en igualdad de condiciones.

No obstante esto, las Pandemias pueden ser de distintas dimensiones y en el caso de un país que se confiese mayormente como cristiano, en sus valores éticos fundantes, no podemos dejar de pensar en otro tipo de Pandemia, más silenciosa, más profunda, que no solo toca el cuerpo, sino sus dimensiones connaturales de ser un cuerpo con un alma y con un espíritu.

De ahí la aparición, todavía no vista por algunas generaciones o grupos de poder, de estas exigencias del futuro. Yo no quiero ser un animal que se alimenta, que compra, que se vende por vil dinero, o por traición a principios elementales, quizá sustentados durante sus vidas.

El que no escucha el claro llamado a la espiritualidad como eje central de la sanación de nosotros y de nuestro entorno, lo puede hacer si así lo elije, pero eso también lo puede dejar sin sentido de su existencia. De ahí la aparición de educadores, psicólogos, médicos, junto con otros profesionales y personas que trabajan con nuestra alma para darle sentido a nuestras vidas.

La vocación demostrada por tantas y tantos en el campo del servicio a la salud del prójimo, son una clara y contundente muestra que el espíritu está presente en cada una de esas vidas puestas al servicio de los otros. De ahí también, no solo la fuerza y el ímpetu de felicitarlos por lo que hacen, sino reconocer en ellos/ellas una clara muestra de la existencia de ese Espíritu de Amor presente en la historia de toda la humanidad.

Pandemia biopsicosocial que es necesario tener en cuenta como dato duro de la realidad, pero que debe modificar la voluntad y la inteligencia, las emociones e imaginación, de todos aquellos que quieren nuestra superación como una comunidad humana solidaria y justa. El espíritu vendrá a nosotros cuando lo sepamos llamar mediante la meditación, la ejercitación del cuerpo, la oración, la vida en familia y amistades, dando cada uno de nosotros lo mejor de sí mismos. Con eso, sin duda, la Pandemia del Espíritu se puede transformar en la Pandemia del Amor, la Esperanza y la Caridad.//ELF

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: columna, Columnista, Coronavirus, COVID19, Gabriel de Pujadas Hermosilla, Jaime Mañalich

El gobierno Bolsonaro es un riesgo internacional

mayo 24, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Tito Olavarría

Cientista político

Vivimos tiempos extraordinariamente difíciles, tiempos que nos convoca el espíritu de sacrificio, solidaridad, grandeza, humanismo y disciplina. Sin embargo estos valores civilizatorios en tiempos de crisis están amenazados y bajo un violento ataque autoritario, por ejemplo, durante días en el estado norteamericano de Michigan, un grupo de manifestante invadió la asamblea legislativa local, armados hasta los dientes para presionar los legisladores a rechazar la extensión de la cuarentana en ese estado.

Pero no existe ningún mejor ejemplo de la encarnación de la guerra a los valores civilizatorios como el actual presidente de Brasil Jair Bolsonaro, su gobierno desastroso está llevando a Brasil a convertirse en el nuevo epicentro mundial de la pandemia, mientras los cuerpos se apilan el gobierno actúa deliberadamente en contra las recomendaciones de la OMS y de la comunidad científica, su anti política de salud ha sufrido protestas como los Médicos Sin Fronteras y críticas de la comisión de DDHH de la ONU.

Tal la confusión que en un hecho sin precedentes en el mundo Occidental ha resultado en el despido de dos ministros de salud que se reusaron en autorizar un remedio (Hidroxicloroquina) que según el presidente sería eficaz en contra el COVID-19.
Bolsonaro mientras el caos se acerca ha declarado que “todos moriremos un día” y “no soy sepulturero” y que no podía hacer nada.

Como si ya no bastara estas posiciones en contra la ciencia y su rechazo al aislamiento social, el número de infectados y muertos crece de forma exponencial, hasta el 22 de mayo Brasil era el tercer país en números absolutos de infectados (310 mil) en el mundo, ultrapasando ya las mil muertes por día, 1.188 en el último conteo.

El país ya contabiliza 20.047. Mientras el país colecciona muertes y Bolsonaro niega la ciencia, el presidente encuentra otra forma de pasar el tiempo: desafiar las instituciones democráticas.

El hecho más grave ocurrido en los últimos días, fue el discurso del presidente Jair Bolsonaro en la puerta del cuartel general de Brasilia, donde se encontraba con un gran grupo de apoyadores que pedían el cierre del Congreso Federal y del Supremo Tribunal Federal, en el discurso Bolsonaro alentó a los manifestantes y declaró que no iba negociar nada con los políticos.

En ese contexto, sumado a los escándalos de corrupción que rondan a Bolsonaro y su familia, el Congreso ya ha recibido más de 35 pedidos de juicio político en su contra y ya hay una investigación en el STF en curso, los líderes políticos no saben cómo el presidente reaccionaria si es destituido, despertando el temor real de una ruptura constitucional y democrática, basándose en la actitud del presidente y los inúmeros militares que hacen parte de su gabinete.

El presidente ha defendido en la retórica una ruptura institucional del Estado de Derecho, los medios internacionales han noticiado ampliamente todas las faltas del presidente y sus ministros que hieren las formas y procedimientos democráticos en sus acciones como las agresiones verbales a periodistas y de sus apoyadores en las manifestaciones de apoyo convocadas por el gobierno acciones que fueron rechazadas por representantes de los otros dos poderes del Estado.

Estos graves hechos demuestran la falta de compromiso del presidente con la democracia y que debiesen ponernos en alerta, Brasil por ser el país con la primera economía de Sudamérica y con fronteras terrestres con todos los países sudamericanos (a excepción de Chile y Ecuador) con un situación política autoritaria influiría directamente en las relaciones políticas y económicas multilaterales con todos los Estados de la región.

El gobierno encabezado por un autoritario obscurantista presenta un riesgo a la seguridad sanitaria de la región y de la estabilidad política de la comunidad sudamericana, pudiendo agravar la lucha en contra el coronavírus en nuestros países y siendo una influencia autoritaria nefasta a la integridad democrática de nuestras instituciones, es imperativo que las fuerzas democráticas de nuestro país y de nuestros vecinos se empoderen y denuncien a la comunidad internacional los riesgos que representa el gobierno Bolsonaro. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: columna, Columnista, Coronavirus, COVID19, Tito Olavarría

Nueva Ley de reforma al Sename nacerá muerta

mayo 22, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Jorge Lindemann

Profesor de Estado y camarada DC

Durante 24 años estuve comprometido con una ONG colaboradora del Sename, se de tema, se de lo graves atropellos, vejaciones, maltrato y perversidad del Estado en contra de los «beneficiarios, usuarios o clientes» del Sename, se del negocio empresarial y conseciones políticas de los niños como mercadería económica subvencional.

Se de la ceguera inexplicable y cómplice de los gobiernos, agentes públicos y medios de comunicación. Se de la impresionante ignorancia y silencios de políticos y humanistas pensantes sobre derechos infanto-juveniles.

Ahora, si hoy, se está terminando de cocinar y ornamental una ley que deja todo igual, solo más maquillado y presentable. A ese Frankinstein que se armó a pedazos y parches desde la dictadura, ahora entra con un nuevo traje a la medida de esta sociedad neoliberal; pero es el mismo monstruo.

Los niños, niñas y adolescentes seguirán siendo una mercadería de transacciones políticas, religiosas y de control social. Seguirán siendo la escoria a la que hay que tapar, ignorar y contener.

Lamentable, mientras no tengamos un gobierno y un parlamento que entienda lo que es humanismo integral y justicia social como un digno derecho vital no hay nada más que hacer por hoy.
Chile es y seguirá siendo una vergüenza mundial en políticas de infancia.

Espero, como algunos dicen, que luego de esta pandemia cambiarán los paradigmas sociales, en que las cuarentenas nos harán pensar en el carnaval de mentiras en que vivíamos, pueda nacer una nueva ley de infancia y adolescencia, pero nacida desde una concepción inclusiva, de una infancia que es considerada persona y ciudadana, en una responsabilidad y no una carga. //ELF

Publicado en: Columnas Etiquetado como: columna, Columnas, Columnista, Coronavirus, Jorge Lindemann, Sename

  • « Ir a la página anterior
  • Página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Página 59
  • Página 60
  • Página 61
  • Página 62
  • Página 63
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Página 79
  • Ir a la página siguiente »

Copyright © 2026 · Author Pro on Genesis Framework · WordPress · Acceder

Enviar WhatsApp