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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Columnas

El voto: ¿Derecho o deber?

julio 8, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Andrés Palma

Economista DC y de Foro para el Desarrollo Justo y Sostenible

Se vuelve a legislar la obligatoriedad del voto, es un compromiso con la igualdad, pero si no hay sanción, ¿será obligatorio?

En 2013 se aplicó por primera vez el voto voluntario y la inscripción automática. Ya en esa fecha fue posible medir su impacto en la composición del universo electoral.

Un informe del Estudio de Valores Sociales de la USACH nos dijo que, en la primera vuelta de las elecciones presidenciales y parlamentarias de fines del 2013, la participación electoral fue muy diferenciada en función de, principalmente, dos variables: Edad y Nivel Socioeconómico. El informe señalaba que a mayor edad hubo mayor participación electoral, es decir los mayores votaron en mayor proporción que los más jóvenes, y a mayor nivel socioeconómico hubo mayor participación electoral, es decir los más ricos y educados votaron en una proporción mayor que los más pobres y con menor nivel de educación.

El mismo Estudio preguntó por la auto calificación en la escala social, y casi un 90% de los que se autodefinían como clase alta o media alta votaron en esa elección, cuando la participación global alcanzó a solo un 52% del padrón.

Un nivel de participación bajo en si no tendría por qué ser un problema. Muchos estudios dicen que hay sociedades desarrolladas y no tan desarrolladas en que la participación es baja. Pero es un problema si la participación electoral es segregada, como demostró el Estudio de Valores Sociales.

Posteriormente se modificó el sistema electoral instaurado por la dictadura por uno que permitiera una representación más amplia y que hiciera más igualitaria la representación, con el objeto de mejorar la participación, ya que con el sistema que prevalecía el voto de una persona en Maipú valía menos de la mitad que el voto de una persona en Melipilla, y menos de la cuarta parte que en Vallenar. Pero el problema de la baja participación se mantuvo, y se mantuvo la diferencia por edad y por nivel socioeconómico.

La expectativa del cambio constitucional elevó la participación en el plebiscito, y se modificó la legislación para que los independientes pudieran constituir listas con mayor facilidad, para incentivar la participación, pero esta cayó nuevamente papa la elección múltiple de alcaldes, concejales, gobernadores y convencionales constituyentes, y se mantuvo la diferencia por edades y niveles socioeconómicos.

No funciona bien una sociedad donde los ricos y calificados participan y los demás no lo hacen. Por eso tiene sentido el que el voto sea obligatorio y que, como en otros aspectos sociales relevantes como el pago de impuestos o el correcto comportamiento en las calles, haya una sanción al que no cumple.

Hoy día se legisla para reponer el voto obligatorio, lo que es una buena noticia.

Pero aún hay quienes se oponen al voto obligatorio y lo hacen argumentando que la baja participación no es un problema, que los que no participan están conforme con la situación de la sociedad, pero eso sería contradictorio con que son los más privilegiados los que más participan. Ese planteamiento esconde dos realidades, una es obvio y corresponde a la defensa de lo actual que realizan esos privilegiados, pero otro es más difuso y corresponde a la idea ya dominante que el Estado y sus instituciones no son necesarias, incluida la democracia representativa y sus articuladores, los partidos, y que debe prevalecer la libertad sobre la comunidad.

Otros siendo partidarios del voto voluntario reconocen que hoy, asamblea constituyente mediante, no es posible mantener esa posición, y aceptan y apoyan el voto obligatorio, pero rechazan que deba haber una sanción a su incumplimiento, olvidando por ejemplo que ser vocal de mesa es obligatorio. Ello no resolverá la situación de diferencial de voto y, posiblemente, incrementará solo marginalmente la participación.

Nadie discute que el voto es un derecho, pero para algunos no debe ser una obligación o compromiso. Es el deterioro del sentido de comunidad en el sentido más amplio de la palabra.

Pero queda la esperanza que el parlamento renueve ese sentido perdido, y luego lo ratifique la nueva constitución

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: Andrés Palma, columna, Columnista, Foro, Foro para el Desarrollo Justo y Sostenible

La guerra de los cincuenta años (parte 1)

julio 2, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Andrés Palma

Economista DC del Foro para el Desarrollo Justo y Sustentable

Hace cincuenta años Nixon inició la guerra contra las drogas. Ha sido un completo fracaso, pero se insiste en ella. ¿Quiénes son los que la sostienen, quién gana en esta guerra?

El 17 de junio recién pasado, EMOL reproducía un artículo de El Universal de México con el siguiente título: “Guerra contra las drogas” de EE.UU. cumple 50 años: Los operativos y hechos violentos que han marcado a la región.” A continuación, subtitulaba: “En 1971 el presidente estadounidense Richard Nixon declaró el combate contra el narcotráfico. Desde entonces, han muerto miles de personas y, lejos de ceder, el alcance y la violencia han incrementado.”

Lo que a continuación señalaba el artículo no es nada nuevo: el fracaso de una estrategia reiterada como si fuera exitosa.

Einstein nos enseñó : si algo no funciona, por muchas veces que se repita no va a funcionar. Es el caso de esta guerra de cincuenta años. Entonces cabe preguntarse, ¿por qué, si se sabe que se va a ser derrotado en esta guerra, como lo demuestran cincuenta años de lucha, se insiste en lo mismo?

En primer lugar, sin duda alguna, por visiones ideológicas obtusas que no permiten ver la realidad. La discusión sobre el tema adquiere caracteres de religiosa, ya que el debate científico sobre el efecto en las personas y en la sociedad de las drogas está abierto, hay visiones en pro y en contra de legalizar el consumo de unas drogas y de otras, y no hay un argumento determinante que resuelva la cuestión. Sin embargo, habiendo un consenso generalizado que, desde que se declaró la guerra “han muerto miles de personas y, lejos de ceder, el alcance y la violencia han incrementado”, resulta inexplicable la cerrazón a reconocer el fracaso.

El rostro antiguo de un fracaso repetido

Resulta igualmente paradojal que el país que declaró la guerra hace cincuenta años, y que nos embarcó en ella, no considerara su propia experiencia: declaró ilegal el consumo de alcohol, una droga que en exceso causa enormes daños sociales, para luego levantar esa disposición al comprobar que en lugar de disminuir los daños sociales estos se habían incrementado.

Entonces cabe preguntarse si, dado que es un buen negocio, ¿no habrá otros intereses detrás de mantener esta guerra, luego de cincuenta años de derrotas?

Está claro que, así como ha crecido el negocio del narcotráfico, ha crecido la demanda por seguridad, y respondiendo a ella la oferta de servicios de seguridad. Aunque la seguridad que otorguen sea incierta, ya que no tienen, ni pueden dar ninguna garantía de darla. Su aparente beneficio se construye con más fuerza en la medida que la inseguridad aumenta. Así las policías reclaman mayores recursos, que se incrementan año a año, y muchos expolicías instalan empresas que ofrecen aparente seguridad. Lo dramático de esta situación es que también lo hacen los narcos en los territorios sobre los que van adquiriendo dominio, extendiendo su poder y sus bases de apoyo.

No quiero que se distorsione mi reflexión. Debemos distinguir entre las personas, policías y expolicías, de la industria de la seguridad y su desarrollo. La industria tiene un comportamiento independiente de las personas.

Así como la industria de la seguridad, domiciliaria y personal, otra industria que se beneficia de la guerra es la de las cárceles, especialmente si son concesionadas, como promueve el país que declaró la guerra, y resulta inevitable para los países cuyos gobiernos disponen de menos recursos. Los que administran sistemas concesionados reciben recursos por el número de internos que ingresan a sus establecimientos. ¿Cuál es la proporción de personas recluidas por microtráfico en nuestro país?

También está el negocio de las armas. Es obvio, pero sin guerras no se necesitan armas. En esta guerra hay dos demandas por armamento. Por un lado, están las personas que son incentivadas a tener un arma en casa para su propia defensa ante el clima de inseguridad; pero por otra están los propios narcos que las necesitan para proteger a sus soldados y su negocio frente a otros narcos y a la policía.

En conclusión, se puede decir que hay diversos intereses detrás de esta guerra, económicos los más, pero también ideológicos, y estos son complicados porque reconocer el fracaso de lo afirmado por cincuenta años se transforma en algo difícil de asumir por instituciones, grupos y personas.

Pero, como se enseña en economía, a veces los incentivos son perversos, es decir, conducen a un resultado diferente del que se busca. Es el caso de las políticas de represión al narcotráfico. Con la represión se busca que el narcotráfico desaparezca, pero solo se consigue aumentar el riesgo de comprar y vender drogas. Se sabe que, al aumentar el riesgo en un negocio lo que ocurre es que, como cuesta más producir y acceder a la mercadería, se eleva el precio, pero como la demanda es estable el resultado es que el volumen de negocio aumenta, lo que le permite eliminar riesgos, crecer y corromper. Tal como ocurrió en Estados Unidos para la prohibición del alcohol.

Así ocurre con las drogas ilegales, se suman los intereses de uno y otro lado, aumenta el volumen del negocio, lo que lo hace más rentable y difícil de contener. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: Andrés Palma, columinista, columna, Columnas

La DC en el nuevo ciclo político

julio 2, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Esteban Vega.

Dirigente Regional DC en Valparaíso

Han culminado las mega elecciones de mayo y junio. Después de semanas de incertidumbre y muchas sorpresas, el panorama comienza a despejarse. Y aunque los analistas políticos hacen distintas reflexiones que definen ganadores y perdedores, todos coinciden en que se ha configurado un nuevo mapa político en Chile, que remite a nuestra geografía electoral de hace cincuenta años, o tiene semejanzas con la España post Aznar y Rodríguez Zapatero, como resultado de la crisis económica europea de inicios de la década pasada.

La Democracia Cristiana, actor fundamental del Chile de los últimos 60 años, ha estado en el debate y el análisis de todos los politólogos de la plaza. Y no pocos han caído en la tentación de decretar su muerte, apelando al desastroso resultado de las elecciones de convencionales constituyentes, donde la otrora todopoderosa DC solo obtuvo 2 de 155 convencionales constituyentes. Ese resultado, funesto por donde se mire, se contrapone con la condición de partido político con más alcaldes del país, una gran cantidad de concejales, y 4 gobernadores regionales electos (5 si contamos al Ex DC Rodrigo Díaz en Bio Bio), entre ellos, Claudio Orrego, en la Región Metropolitana.

¿Ganó o perdió la DC en estas elecciones? ¿Cómo leer los resultados obtenidos? ¿Mal resultado, considerando las elecciones de convencionales? ¿Buen resultado, considerando las elecciones de alcaldes, concejales y gobernadores? Casi como una ironía del destino, el mismo partido que muchos vienen dando por muerto hace décadas, hoy tiene la primera opción presidencial, en manos de la presidenta del Senado, Yasna Provoste.

No es posible configurar, respecto de los resultados, una sola lectura y una sola visión; sin embargo, es posible avanzar hacia la construcción de un diagnóstico común, y proyectar caminos que permitan definir qué rol debe cumplir la Democracia Cristiana en el nuevo ciclo político de nuestro país.

En primer lugar y en relación al diagnóstico, es necesario entender que el resultado de este domingo es multicausal. Tan importante como el rechazo que el tono soberbio y polarizante de Karina Oliva y Daniel Jadue producen en muchas personas, es la confianza que las personas han depositado en Unidad Constituyente como representante de la oposición que es garantía de cambios con responsabilidad política.

En relación a las proyecciones, es importante que el resultado electoral no nos impida “ver los árboles en el bosque”. Y es que la ciudadanía ha hablado: Quienes han votado (pocos, para ser honestos) nos han dicho que en Chile las cosas deben cambiar.

La Democracia Cristiana ha sido grande cuando ha liderado procesos transformadores. Lo ha sido cuando, sin mirar el cálculo pequeño y de corto plazo, ha sido capaz de representar una esperanza para los chilenos y chilenas. Transformaciones fundamentales de nuestra patria son el legado de un partido que está en el corazón de miles de chilenos: la reforma agraria, la promoción popular, la recuperación de la democracia o la reducción de la pobreza y la indigencia en Chile son el legado de la Democracia Cristiana para Chile.

Hoy son otros los desafíos. El próximo gobierno deberá enfrentar el arduo proceso de recuperación económicas post pandemia, el cual requerirá de mucha unidad y capacidad de anteponer el bien de Chile. Ese mismo gobierno deberá implementar las definiciones de la nueva Constitución, y conducir las reformas urgentes que la ciudadanía demanda en salud, pensiones, educación y descentralización.

¿Puede seguir aportando la DC en este nuevo Chile? Sin duda. Para ello, debe ser capaz de actuar, de cara a la ciudadanía, para ofrecer un proyecto de transformaciones construido en paz social, sin exclusiones ni polarizaciones, y que ponga al ser humano al centro, para la construcción de un Chile más justo, y donde valga la pena vivir. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: columna, Columnista, DC, Esteban Vega, PDC

Minoría universal en la Central Unitaria de Trabajadores CUT

junio 26, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Nino Mundaca, Dirigente Sindical Federación CCU

Twitter: @Nino_Mundaca

Hace unas semanas se llevó a cabo la elección universal de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). La diferencia de esta elección, respecto de las anteriores, es que por primera vez en más de 40 años la elección de la Central sería de manera directa (un trabajador o trabajadora, un voto), lo que representaba un avance importante para la democratización de la CUT. A más de una semana de realizadas las elecciones, quisiera compartir con ustedes algunas ideas y reflexiones de lo que fue el proceso electoral y lo que me tocó ver como trabajador, dirigente sindical y candidato al consejo de la CUT.

Desgraciadamente, las cifras finales de la elección nos dan luces de una pobre participación, de un irregular proceso electoral y de la nula diversidad y pluralismo de pensamiento que quedó reflejado en el ejecutivo de la Central. La muy baja participación en la elección de la Central más grande e histórica del país, con alrededor de 1.000.000 de trabajadores afiliados y donde votaron solo 33.065 trabajadores, esto es, menos de un 4 % del global afiliado, creemos, puede explicarse a lo menos por tres factores.

Primero:

En la gestión de la Tesorería y de Vicepresidencia de Organización no se implementó la cuota directa que faculta la ley, para descuento por planilla a cada asociado, dejando esto a voluntad de cada sindicato. Lo anterior permite que las organizaciones o sus directivas determinen por quién pagar y por quién no, lo que produjo como resultado que se dejara fuera a la inmensa cantidad de afiliados sin derecho a votar y a solo a 181.000 socios con sus obligaciones al día habilitados para ello, bajando la cantidad de votantes a menos de un 20% del universo CUT.

Segundo:

La elección no contó con espacios de debates necesarios ni con tiempos de campaña adecuada a una votación universal. Tampoco hubo espacios para la difusión a las bases y conocimiento de los candidatos y sus proyectos. Este proceso se desarrolló a escasos días de realizada la histórica jornada eleccionaria de los constituyentes, con la consecuencia de que no hubiese la claridad ni la transparencia debidas para una decisión de voto informada, por parte de los electores.

Tercero:

La elección se transformó en un irregular proceso lleno de fallas, sin reglamentación, malas decisiones y poca claridad para las bases. Lamentablemente, la repetición el proceso por nulidad del primer intento y no darse los tiempos para corregir importantes detalles, lógicamente generó desconfianzas. No hubo resguardos mínimos como, por ejemplo, que hubiera un solo voto por equipo electrónico (IP), y que los computadores cuya IP estuviera autorizada a más de un voto, estuvieran en sedes o provinciales y contarán con un ministro de fe de la Dirección del Trabajo, como es habitual. Otra irregularidad fue la aplicación de un sistema proporcional no reglamentado en los estatutos, decidiéndose aplicar el sistema D´Hondt, lo que terminó perjudicando a las listas menos votadas y favoreciendo a las más votadas.

A la luz de los resultados se puede analizar la estadística y ver el comportamiento en la participación de la base y su incidencia por organización en los resultados finales. Según el desglose de las cifras, se aprecia un promedio de participación de los habilitados para votar, del orden del 18%. Sin embargo, hay dos organizaciones que escapan muy por sobre el promedio. Descartando este fenómeno (dos organizaciones), podríamos decir que la participación en realidad estuvo en un promedio de 9%. Quienes se escapan son el SIL y la Confederación del Comercio, cuyas directivas están adscritas a la lista B, encabezada por José Manuel Díaz, lista oficial del Partido Socialista.

Prácticamente un 50% de la votación efectiva se concentró en esas organizaciones, lo que las hizo muy incidentes en la conformación del nuevo Consejo. Esto, sumado a que se aplicó en forma irregular un sistema de reparto como el D’Hondt, permitió que menos del 2% de todos los trabajadores de la CUT decidiera el ejecutivo de la principal Central de Chile. Esto equivale a que en nuestro país se eligiera gobierno con la mitad de la población de una comuna como la de San Ramón.

A la luz de lo anterior cabe preguntarse: ¿Por qué se dio este alto y extraño nivel de participación en dos organizaciones que eran de un mismo color político? Ello da como resultado una directiva que nace cuestionada por la baja participación en un irregular proceso electoral y por denuncias de violencia de género al candidato más votado de la lista B, donde iban precisamente las dos organizaciones nombradas más arriba.

Vemos con preocupación la captura de una histórica organización por menos del dos por ciento de los que son representados. Además, públicamente un partido se vanagloria de este acaparamiento irregular de una parte del movimiento sindical.

Por el bien de la Central, todo lo acá expuesto debiese ser revisado y analizado. Lo que debió constituir una verdadera fiesta de participación, con democracia base y universalidad, resultó nada más que una pobre e irregular elección con bajísima participación.

Esta realidad deslegitima el proceso y coloca de espalda a la confianza de la mayoría ausente. Falta mucho por construir y esa confianza que se venía construyendo se pone en riesgo.//ELF

  • Luis Mundaca Segovia. (Nino), Dirigente Sindical. Twitter: @Nino_Mundaca.

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Nino Mundaca

Diputados DC emplazan al Gobierno a resolver situación de feriantes por bono de alivio a las pymes: “es inaceptable lo que hace el Ejecutivo»

junio 24, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

Los diputados DC emplazaron hoy al Gobierno a “resolver a la brevedad la exclusión que estaría afectando a miles de feriantes en el país, quedando fuera del bono de alivio a las pymes”. Acusaron “falta de empatía, desconexión con la realidad y una ausencia de sentido común para apoyar a los trabajadores en pandemia”.

Así lo manifestaron los diputados Jorge Sabag, Joana Pérez, en la foto, Miguel Angel Calisto, Iván Flores, y Daniel Verdesi, junto con agregar que “hoy los feriantes tienen toda la razón en manifestar su público malestar y nos hemos coordinado con ellos para apoyar desde el Congreso una pronta solución”.

Lo anterior, luego que el ministro Palacios indicara que varios feriantes podrían quedar fuera de los beneficiados, planteando que para obtener dichos beneficios debieran contar con inicio de actividades ante el Servicio de Impuestos Internos.

Al respecto, el diputado Sabag señaló que “cuando tramitamos la ley aprobamos expresamente incluir a feriantes y artesanos; lo que está pasando ahora vulnera lo acordado en el Congreso y un trabajo que realizamos siempre pensando en incluir a los miles de feriantes”.

La diputada Joana Pérez, agregó que “en la Cámara poder tener el bono alivio de $ 1 millón de pesos para los feriantes, independientemente de si estaban formalizados y si tenían o no su patente municipal al día. Por eso tenemos que encontrar una fórmula para que se materialice el apoyo para los feriantes. Creo que más que interpretar la ley o necesitar un proyecto interpretativo para ello, lo que se necesita , es simplemente cambiar la operatoria misma con la que se determina la entrega de este bono porque esta ayuda fue una excepción que dimos al trabajo que se realizó con las pymes y por ello hago un llamado al gobierno”.

Pérez agregó que “no quiero pensar que esta es una estrategia solapada del gobierno para en el fondo no entregar los apoyos a los feriantes que tanto lo necesitan y si no están disponibles iniciaremos cualquier acción fiscalizadora que permita que se aplique la ley que hemos aprobado”.

El diputado Iván Flores, en tanto, agregó que “yo le pediría al Gobierno y al ministro Palacios que se den una vuelta por nuestras regiones y comunas y que conozcan la realidad de las ferias libres. No han entendido nada y siguen sin entender. Cada vez que hay un apoyo, surge una excepción que perjudica a la gente».

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: Joanna Pérez

Informe iCOVID: Nuevos casos comienzan a bajar, con una ocupación hospitalaria alta y mortalidad en niveles críticos

junio 17, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

El equipo ICovid Chile, iniciativa liderada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Concepción, presentó su informe número 45 con análisis y datos de las dimensiones propuestas para monitorear la pandemia en el país, con información obtenida hasta el sábado 12 de junio de 2021, proporcionada a través de un convenio con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Esta última semana el indicador de carga a nivel nacional fue de 32,68 casos por 100 mil habitantes que, comparado con las cifras de la semana anterior (35,53 casos por 100 mil habitantes), representan un quiebre en la tendencia al alza que se había observado en las semanas anteriores, con una baja estadísticamente significativa de 8,0%. Sin embargo, a pesar de esta disminución, el indicador sigue siendo más del triple del valor que permite salir de la zona roja y afirmar que la pandemia está en vías de ser controlada.

A nivel regional, en tanto, este indicador es superior a 30 en nueve regiones, mientras que en las siete restantes toma valores entre 20 y 30, cifras preocupantes ya que “solo valores menores que 10 (lo que equivale a 1900 casos diarios a nivel nacional) y con tendencia a la baja indican que la pandemia que está en vías de ser controlada”. No obstante, se observan bajas estadísticamente significativas en siete regiones: Coquimbo (-19,8%), Valparaíso (-10,0%), Metropolitana (-10,0%), O´Higgins (-13,2%), Biobío (-11,4%), Los Lagos (-16,5%) y Aysén (-16,9%).

Ante este escenario, el médico y académico de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, Mauricio Canals, enfatizó que, a pesar de esta leve disminución, continuamos con una carga tres veces más alta de lo máximo tolerable y una positividad de exámenes de 10%. “Sigue existiendo una alta ocupación UCI, con ocho regiones con una ocupación mayor que un 90%. Además, más de un 72% de esta ocupación es por pacientes Covid y la trazabilidad sigue sin mejoría. Seguimos en un momento muy complicado. La cobertura con la segunda dosis de la vacuna avanza, pero lento. Es necesario mejorar y mantener en forma estricta las intervenciones epidemiológicas y aumentar la cobertura y velocidad de la campaña de vacunación”, explicó el académico.

Asimismo, y luego de cuatro semanas en que el valor de R a nivel nacional fue mayor que 1, la última semana el valor de este indicador es de 0,956. A nivel regional, en cinco regiones se observan valores de R significativamente menores que 1 en la última semana: Metropolitana (0,961), O’Higgins (0,940), Biobío (0,957), La Araucanía (0,949) y Los Lagos (0,880).

En tanto, para la semana analizada se mantiene la capacidad de testeo, con 23,3 test por mil habitantes promedio semanal, mientras que la positividad a nivel nacional asciende a 10,2% (color rojo) durante la última semana, similar al valor de 10,6% de la semana anterior. Las regiones donde este indicador toma los valores más altos son la Metropolitana (12,7%), La Araucanía (13,1%) y Los Ríos (13,2%). Solo Magallanes, con una positividad de 4,57%, alcanza un índice de positividad inferior al 5% (color amarillo).

La dimensión de trazabilidad, por otro lado, no evidencia grandes avances desde principios de mayo. Todos sus indicadores toman valores relativamente estables en este período, con dos indicadores en color naranja y uno en amarillo. Específicamente, a nivel nacional, para los últimos datos disponibles, la consulta temprana dentro de dos días desde el inicio de síntomas tomó un valor de 54% (naranja, dos semanas de rezago); el porcentaje de pruebas PCR informadas al Ministerio de Salud en un día o menos desde la consulta médica fue de 72% (amarillo, una semana de rezago); y la confirmación de casos antes de tres días fue 52% (naranjo, tres semanas de rezago).

OCUPACIÓN UCI

Por su parte, la capacidad hospitalaria continúa en niveles críticos, con una ocupación UCI que al 15 de junio alcanza 96,3%, prácticamente igual que la semana anterior (96,8%). La Región Metropolitana concentra la más alta ocupación (98,5%). El uso de camas UCI por pacientes con coronavirus se ha mantenido prácticamente constante en las dos últimas semanas (72,4% en la semana analizada), con los mayores ascensos en las regiones de Antofagasta (+8,8%) y Atacama (+8,6%).

Al desglosar las cifras de hospitalización por grupo etario, se observa que la ocupación de camas sigue en un nivel muy alto para todos los grupos. La ocupación actual de camas por pacientes Covid es de 444 camas para mayores de 70 años y 1.388 camas para pacientes entre 50 y 69 años, levemente superiores a la semana pasada. El grupo menor a 50 años actualmente ocupa 1.363 camas UCI, valores altos muy similares a los de la semana pasada. Esto debido a que “la alta tasa de transmisión y baja tasa de vacunación de esa población sigue repercutiendo en una alta ocupación del sistema de salud”, se detalla en el informe.

Ante las cifras, el ingeniero y académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, Eduardo Engel, recalcó que los decesos están subiendo, aun en grupos etarios donde más del 80 por ciento está vacunado. “La ocupación hospitalaria sigue en niveles críticos. Si bien se observa una baja en el número de nuevos casos, se requiere que estos bajen a menos de un tercio de su valor actual antes de comenzar a hablar de una pandemia en vías de ser controlada. Para llegar a estos valores y evitar nuevos brotes, se requiere reforzar las intervenciones epidemiológicas, mejorar la trazabilidad y aumentar la velocidad y cobertura del programa de vacunación”, señaló.

La mortalidad por Covid-19 según grupos de edad queagrupa a las personas fallecidas confirmadas y sospechosas a partir de los datos oficiales del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), registra 609 muertes en el grupo de mayores de 70 años; 281 entre las personas entre 50 y 69 años; y 117 para menores de 50 años (datos de la última semana disponible, entre el 30 de mayo y el 5 de junio de 2021).

El experto en estadística y académico de la Universidad de Harvard, José Zubizarreta, recalcó que “la situación general sigue siendo crítica, con una carga de contagios muy alta y UCIs al límite. En términos de mortalidad, esta es la tercera semana consecutiva en que se evidencia un aumento en el número de muertes mayor de 10% con respecto a la semana anterior en menores de 50 años. Esto, y los estudios acerca de la efectividad de las vacunas, sugieren que ese grupo debe aprovechar la oportunidad de vacunarse”.

En la semana entre el 7 y 14 de junio la cobertura de vacunación Covid-19 según grupos de edad muestra un aumento en la proporción de vacunados con dos dosis para las personas mayores de 70 años, llegando a 87,12% (+0,82%). Para el grupo entre 50 y 69 años esta cifra asciende a 83,12% (+0,97%), mientras que el valor para personas menores de 50 años alcanza 42,56% (4,95%). En este caso, vale la pena destacar que “la población de menores 50 años es aproximadamente seis veces mayor que la de mayores de 70 años, lo que dificulta la cobertura de este grupo”.

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: Covid-19

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