• Saltar al contenido principal
  • Skip to secondary navigation

En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos
  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos

PDC

Undurraga en Junta Nacional DC: «Les pido que confíen en tod@s aquell@s que nos toca servir desde la conducción del partido»

noviembre 12, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

En La Fontana publicamos discurso del Presidente Nacional de la Democracia Cristiana (DC), Alberto Undurraga, en Junta Nacional  de hoy 12 de noviembre de 2022. 

«Estimadas y estimados camaradas:

Asumo la presidencia del partido con plena conciencia del honor que se me hace y de la responsabilidad que adquiero.

Las tareas que tenemos por delante son inmensas. Superan con mucho lo que una persona aislada puede hacer. No asumiría esta responsabilidad si no fuera por la certeza de compartir con ustedes el mismo amor por nuestro partido y el mismo sentido del deber heredado de nuestros líderes. A nuestros fundadores no solo hay que admirarlos, hay que imitarlos, si lo hacemos vamos por camino seguro.

Hemos atravesado y estamos atravesando por prolongadas turbulencias, producto de una seria crisis con varias dimensiones: administrativa, política, pero sobre todo de identidad, de convivencia y falta de propuestas compartidas, lo cual ha generado desafectos y muchos conflictos.

Lo que esta crisis nos ha enseñado es que debemos reaprender a procesar nuestras diferencias sin dejar de poner por delante los puntos de común acuerdo. Nos ha enseñado que nuestras propuestas se pierden cuando nos peleamos entre nosotros y dejamos que otros le hablen al país.

Hemos aprendido que, así como la desconfianza se cultiva y se puede llegar a tener peleas irreconciliables, así también la confianza se cultiva y los reencuentros parten por el respeto mutuo.

Sin embargo, estoy profundamente convencido de que juntos podemos salir de la crisis y juntos, todas y todos nosotros, vamos a darle una oportunidad al PDC para seguir sirviendo a Chile.

Lo que nos debemos proponer en conjunto es superar la crisis múltiple que vivimos. Tengo la profunda convicción de que nuestra tarea no es superior a nuestras fuerzas cuando actuamos con coherencia y convicción.

Lo que me propongo, junto a la Directiva Nacional, es reanudar nuestra permanente vocación por el diálogo y el entendimiento.

Primera tarea: Re construir una sana convivencia

Mi primer propósito es trabajar por recuperar la convivencia interna y que todas y todos los camaradas puedan ver en el PDC una comunidad en que cada militante y simpatizante se sienta reflejado y reflejada en un mismo mensaje nítido de transformaciones sociales con responsabilidad. La tarea es que se reconozcan y valoren las diferencias para la construcción del alma común que nos une.

Todos las y los demócratas cristianos tenemos una obligación: darle una oportunidad de resurgimiento a la Democracia Cristiana. Cuando entramos como militantes juramos, comprometiéndonos a tratar a los demás y a ser tratados como camaradas. Tenemos que ser fieles a ese juramento.

A la Democracia Cristiana no se le dice lo que hay que hacer. Se resuelve en conjunto lo que decidimos realizar. Por eso me propongo darme la oportunidad de conversar con los militantes y dirigentes de cada una de las regiones del país.

Necesitamos volver a vernos y escucharnos. Recuperar la convivencia interna no es una tarea más. Es el punto de partida para cualquier cosa que nos propongamos.

Ya hace algunos días tuve la oportunidad de reunirme con muchos de nuestros concejales y concejalas en Osorno, en el marco del Congreso Anual de Concejales de Chile, donde estuve también con los camaradas alcalde de Osorno Emeterio Carrillo y de La Granja y ex presidente nacional, Felipe Delpin, junto a los Vicepresidentes Diputado Héctor Barría y Diputada Joanna Pérez.

He renovado mi convicción de que, cuando nos comportamos con fraternidad, nuestros problemas no son más grandes que el partido.

La Democracia Cristiana sólo existe como comunidad, que se reconoce compartiendo y tratando de vivir los mismos valores y practicando el mismo respeto mutuo.

La Democracia Cristiana es un partido que ha sabido convivir con sus diferencias. El debate interno ha permitido tomar decisiones más sólidas y decantadas. Pero las opiniones no son almas. Se trata de un alma común.

Lo que todos los demócratas cristianos queremos es recuperar nuestra alma común, que no es otra cosa que la comunidad fraterna que siempre hemos sido. Cuando decidimos entrar a militar, resolvimos entrar a un partido, no a un segmento del partido. En cada debate podemos tener distintas opiniones, pero más importante que las opiniones particulares es la causa común.

Con cariño y respeto, todo el debate que se quiera, nada con intransigencia y sectarismo. Con fraternidad, la pluralidad interna de opiniones es una riqueza.

La Democracia Cristiana ha de ser un partido fiel a sus principios y a su objetivo central. Queremos construir comunidades fraternas de personas dignas y respetadas. Es lo que debe ser el partido. Nos proponemos unir a Chile para tener un país más justo y libre. Para eso el partido debe estar unido primero.

Segunda tarea: construir propuestas de amplio respaldo

Un segundo desafío es abordar nuestro “Congreso DC, Raíces, Comunidad y Esperanza” y tomar las definiciones fundamentales en un plazo breve, es decir, antes de que termine el primer semestre del próximo año.

Tenemos mucho tiempo para ponernos de acuerdo en los detalles, pero tenemos poco tiempo para definir las líneas centrales de un proyecto DC para Chile. Vamos a pronunciarnos respecto de los principales temas presentes en nuestro país, en los desafíos políticos, sociales, económicos y culturales de nuestra sociedad, y vamos a defender una misma posición en lo sustantivo.

Reafirmo mi convicción de que el PDC es un partido que nació para transformaciones sociales y económicas profundas, planteadas con responsabilidad y pensadas para perdurar.

Ponemos en el centro a la persona humana por sobre cualquier ideología y fomentamos la colaboración y la comunidad por sobre el individualismo. Impulsamos la justicia social y al mismo tiempo el desarrollo económico.

Proponemos la paridad en nuestra sociedad. Queremos dignificar el trabajo y defendemos a las y los trabajadores. Creemos en la iniciativa privada y en el rol del Estado en el marco de una Economía Social de Mercado. Impulsamos la descentralización, lo que es reconocido en Chile al ser el principal partido en alcaldes(as) y concejales(as). Creemos en la gradualidad para hacer posibles las transformaciones sociales. Tenemos un firme compromiso con la protección ambiental.

Lo que nuestro congreso hará es aterrizar al Chile de hoy los más exigentes y posibles avances en todas estas materias y otras que sean parte del debate para hacerlos realidad en los próximos años.

Tercera tarea: modernizar nuestro instrumento partidario

En el mismo orden, y en los mismos plazos, tenemos el desafío de modernizar nuestro instrumento partidario, nuestro partido. Ello implica abordar aspectos relativos a nuestra orgánica, a aspectos patrimoniales y de comunicación efectiva con la ciudadanía. También implica reflexionar acerca de la validez o modificaciones que requiere nuestro instrumento tal como lo conocemos hoy.

La crisis es de identidad, convivencia, política y administrativa. Pero nuestro instrumento partidario también requiere ser reflexionado, entre todos nosotros y con toda la militancia.

Contamos con menos recursos financieros y no podemos desperdiciarlos. Se hace necesario contar con un plan administrativo y aplicarlo con rigurosidad. Siempre será necesario ordenar la casa y vivir con lo que se tiene. Iremos dando cuenta próximamente de nuestras acciones al respecto.

Cuarta tarea: construir una alternativa electoral solvente

En lo electoral, debemos reforzar el trabajo iniciado con miras a las próximas elecciones municipales y regionales, y ratificar desde ya a nuestros candidatos y candidatas que van a la reelección y asimismo definir candidaturas con criterios electorales y de unidad interna.

El partido siempre termina ratificando a sus lideres comunales que están en condiciones de repostularse. Ahora necesitamos actuar con mucha anticipación.

Me propongo algo muy sencillo: empezar ratificando a los camaradas que estén dispuestos a repostularse. Estoy seguro de que esta propuesta de sentido común será ratificada por nuestro Junta y Consejo.

Hay que tener candidatos y candidatas, y el apoyo partidario a cada uno de ellos y ellas, conformar listas competitivas y para ello buscar socios. Es mi tarea, la de la directiva trabajar en todos estos aspectos, así como la delos distintos comités y comisiones que en conjunto con el Consejo definamos para ello.

Por cierto, estaremos atentos respecto del proceso constituyente, para preparar la estrategia en función de lo que se defina en el acuerdo nacional en que participamos.

No nos vamos a aislar ni dejaremos que nos aíslen. Para eso hay que empezar a trabajar desde ahora, partiendo por cuidar todos los liderazgos sin ninguna excepción.

Quinta tarea: reconstruir la presencia DC en el debate nacional

En el corto plazo, tenemos que trabajar para tener posición única en los temas urgentes y de mayor preocupación ciudadana, como son propuestas de seguridad y recuperación económica, en reforma tributaria y de pensiones y en el nuevo proceso constitucional, entre otras materias que están en la agenda actual, y donde participan destacados y destacadas camaradas.

Sexta tarea: poner a la DC en la construcción de una mayoría política

Para tener vigencia, la Democracia Cristiana no tiene que renunciar a nada. Al revés, tiene que recurrir a lo mejor del partido.

Chile necesita construir una alternativa de gobierno sólida y constructiva frente a la derecha y la izquierda radicales. Es lo que siempre hemos sabido hacer. Chile salió de la dictadura con la Democracia Cristiana en Concertación. Me propongo que el partido siga el ejemplo de Patricio Aylwin, Gabriel Valdés, Eduardo Frei Ruiz Tagle, Andrés Zaldívar, Carmen Frei, Manuel Bustos, María Rozas, Rodolfo Seguel y tantos otros que fueron actores claves y relevantes en ese proceso. Asimismo, en el pasado los ejemplos de Frei Montalva, Tomic y Leighton y tantos otros que los precedieron.

Mientras más fuerte sea la DC más posible es congregar a una mayoría que le entregue a Chile gobernabilidad y justicia. Por ello debemos construir junto a otras fuerzas políticas afines acuerdos y mayorías, por cierto para las próximas elecciones, pero por sobre todo, para contribuir desde ahí al desarrollo de un Chile más justo y con mayor bienestar para todas y todos.

Séptima tarea: decidir con autonomía y actuar en consecuencia

Ya la Democracia Cristiana ha fijado su posición respecto del gobierno de Gabriel Boric al inicio de su período: “El PDC no se propone ingresar al futuro gobierno y colaborará con todo lo que le haga bien a Chile”.

Lo que decide y opina el PDC lo deciden sus órganos regulares, buscando ser los primeros en definirnos, sin esperar las decisiones de gobierno. Cuando coincidimos, apoyamos, y cuando diferimos también sabremos decirlo. Siempre con altura de miras, siempre pensando en el bien común y siempre orientándonos por nuestros principios y valores.

Esta Junta Nacional, mis queridos y queridas camaradas, está convocada para dar inicio al reordenamiento partidario, así como para reanudar la tradicional discusión política. Espero que el espíritu de recuperación de la crisis que anima a la inmensa mayoría de los camaradas se exprese en la discusión y en los acuerdos que tomemos.

Estimados y estimadas camaradas:

Tenemos tareas que cumplir (eso es la Política), tenemos el corazón conmovido por todo lo que nos ha ocurrido (eso es nuestro Espíritu). No somos pura razón, también tenemos sentimientos. Y si estamos aquí es porque sabemos conmovernos.

Los que nos mantiene de pie, después de todo lo que nos ha tocado vivir, es porque amamos profundamente a nuestro partido y el humanismo cristiano. Estamos orgullosos de su historia, honramos nuestras grandes figuras, guardamos como un tesoro el recuerdo de los que partieron, cuando queremos traer a nuestra mente nuestros grandes ideales pensamos en una flecha roja en una bandera azul, nos duele el alma nuestras peleas y divisiones.

¿Quiénes somos nosotros? Nosotros somos aquellos para quienes estas luchas, estos héroes y heroínas, estos ideales y estos sueños tienen sentido. Solo de nosotros depende que esta historia continue. Tenemos una antorcha digna que pasar a nuevas generaciones. Y lo podemos hacer.

Yo no les pido que confíen en mí, ni siquiera les pido que confíen en todos y todas aquellos que nos tocar servir desde la conducción del partido. Lo que les pido es que confíen en ustedes mismos y en lo que cada uno puede lograr cuando saca a relucir lo mejor de lo nuestro en comunidad. Se los pido de corazón.

Yo soy creyente, pero ahora no espero un milagro. Lo único que pido, lo único que espero, a lo único que los convoco es a que pongamos, nuevamente, a la Democracia Cristiana de pie, y lo hagamos con la mayor unidad posible.

Muchas gracias. //ELF

🔴VER DISCURSO EN PDF👇

Loading Viewer...

Publicado en: Notas, Politica, Sin categoría, Slider Etiquetado como: Alberto Undurraga, Discurso, Junta Nacional, Partido Demócrata Cristiana, PDC

Aquí nadie se rinde

noviembre 9, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Eduardo Reveco

y Carmen María del Picó

Somos quienes nos quedamos, aquellos y aquellas que no renunciamos y que seguimos creyendo en la alternativa del humanismo cristiano para alcanzar el bien común. Ese bien común que nos habla de solidaridad, de colaboración, de ecología, de comunidad. Somos, por tanto, quienes, siguiendo el ejemplo, la huella y compromiso de nuestros padres fundadores, creemos en la palabra dignidad: dignidad de empleos y no sacrificios; dignidad de salarios y no miserias; dignidad de pensiones y no mendrugos; dignidad de salud y no bingos; dignidad de educación y no deudas, por lo tanto, creemos en un Estado social y democrático de derechos, continuando la senda del ideal cristiano.

Somos también quienes, en medio de una las crisis más profundas que ha tenido nuestro partido a lo largo de su historia, seguimos apostando por él y su vigencia. Seguimos creyendo en que solo la unidad, nos hará salir de este momento de cambios, con la mirada puesta en el fortalecimiento de los lazos y el cariño con quienes se han quedado y no en quienes decidieron partir.

Promovemos generar el máximo de acuerdos, posponiendo incluso legítimos intereses, a objeto de respetar y fortalecer nuestra institucionalidad y una conducción que nos proponga, no sólo sanar éticamente nuestro partido, sino también la práctica democrática a través de la renovación de todas nuestras estructuras orgánicas.

En el mismo sentido, es imperativo llevar a cabo el VI Congreso ideológico y prepararnos para la futura convención constituyente, donde no solo importarán los nombres propuestos, sino que también la plataforma a discutir.

Lea columna anterior de autor Eduardo Reveco: Mario, semilla de libertad

Para tales efectos, tenemos los mejores cuadros de constitucionalistas que sabrán entregar los contenidos de manera rigurosa y pertinente.

Estar por el partido significa también aclarar y transparentar los gastos incurridos por las directivas anteriores, incluidas las llamadas “ventas opacas” de parte de nuestra infraestructura material. Queremos, por tanto, sanear y ordenar nuestra casa para desde esta nueva cara, salir a recuperar las confianzas de muchos que se han quedado en sus hogares ante tanto desorden e incertidumbre. Solo de esta manera haremos frente a la situación de aislamiento del cariño y respeto de nuestros hermanos y hermanas.

Somos quienes buscamos liderazgos distintos a aquellos narcisistas, mesiánicos y cargados de egocentrismo, donde la humildad, la amistad cívica, la fraternidad y el respeto hacia el otro y sus cosmovisiones, han quedado olvidadas. Lo nuestro no son los proyectos personales, ni las imposiciones de caudillos. Somos un equipo que ofrece lealtad, manos limpias, humildad, transparencia y prácticas de construcción de partido con todos y todas, de manera horizontal e inclusiva. Queremos reponer estas prácticas que enaltecieron a la Democracia Cristiana.

Camaradas: En estas horas de crisis, debemos estar presentes. Invitamos a nuestros y nuestras camaradas a hacerse parte de este esfuerzo de reconstrucción partidaria. Ya el plebiscito quedó atrás y lo único que nos motiva, sobre todo a quienes votamos apruebo, es recuperar las confianzas y la fraternidad de aquellos camaradas que, en la soledad de la urna, lo hicieron por otra alternativa.

Queremos decirles que continuamos acá, que no renunciaremos y que seguiremos trabajando por nuestros sueños compartidos.

A este esfuerzo, noble y fraterno de reencuentro con nuestra alma profunda queremos invitarlos e invitarlas. //ELF

“Porque nadie es más grande que el Partido”

          Somos más DC que nunca

 

Publicado en: Columnas, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: columna, Columnas, Democracia Cristiana, Eduardo Reveco, militantes DC, Partido Demócrata Cristiano, PDC

Tribunal Supremo de la DC suspendió militancia de Chahín por su apoyo al Rechazo

noviembre 4, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

El Tribunal Supremo (TS) de la Democracia Cristiana (DC) suspendió la militancia del expresidente del partido Fuad Chahín por su decisión de apoyar el Rechazo en el plebiscito constitucional de salida, pese a que la Junta Nacional de la colectividad se había decantado por el Apruebo.

Fue a mediados de julio cuando dos militantes de la DC, Roberto Alvarado y Guido Iturriaga, acudieron al TS para denunciar a Chahín, al expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle y a los senadores -que renunciaron al partido- Ximena Rincón y Matías Walker por dicho motivo.

Alvarado e Iturriaga argumentaron que una cosa «es el ejercicio de la libertad personal en la urna y emitir un voto de acuerdo a convicciones propias, y otra muy distinta es utilizar tribuna publica, lograda en los cargos obtenidos como militantes del partido, para abiertamente ir en contra de lo decidido por los órganos partidarios pertinentes”.

Finalmente, el tribunal de la falange acogió la demanda e imputó a Chahín “graves faltas a la disciplina partidaria al haber desconocido el acuerdo ya referido de la Junta Nacional y haber trabajado públicamente por la opción contraria”.

“No satisfecho con lo anterior, dicho militante ha continuado con una campaña de desprestigio y de ofensas a la institucionalidad del partido, representada principalmente en este caso por la Directiva Nacional que legítimamente preside los destinos de nuestro partido cuya elección fue sancionada por el propio TS”, añadió.

En respuesta, el exconvencional afirmó que la determinación “es bastante esperable» y afirmó que el TS no tiene legitimidad.

«Yo he dicho que hace rato no existe este TS, no tiene ninguna legitimidad, no está legalmente constituido y tal como lo han señalado los mismos miembros que han renunciado últimamente, actúa completamente al margen de la ley y de los estatutos, como una especie de sicarios de la conducción política de turno, como una especie de policía política”, consignó el exdiputado.

Además, advirtió que la resolución ocurre debido a que este viernes vence el plazo para inscribirse como candidato al Consejo Nacional: «Me habían pedido que me inscribiera, saben que gano como primera mayoría, por eso no quieren que compita”.

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: DC, Democracia Cristiana, Fuad Chahín, Partido Demócrata Cristiano, PDC, suspensión de militancia

Camila Briceño, excandidata a diputada En La Fontana: «Como mujer y joven, que lleva más de 16 años en la DC, he decidido darle una última oportunidad a mi partido»

noviembre 3, 2022 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Con el fin de conocer su visión sobre la crisis que azota a la Democracia Cristiana (DC), partido donde milita, conversamos En La Fontana con Camila Briceño Carrasco.

Excandidata a diputada por el distrito 14, que incluye las comunas de María Pinto, Alhue, Peñaflor, Talagante, San Pedro, Calera de Tango, Curacaví, Paine, San Bernardo, El Monte, Isla de Maipo, Buin, Padre Hurtado y Melipilla.

Abogada de profesión y profesora universitaria. Fue candidata a constituyente en el mismo distrito por la falange. Entrega una mirada crítica de lo que ocurre en la actualidad con la DC, la fuga de militantes históricos y lo que espera de la colectividad, de aquí al futuro.

«Han sido días difíciles para el PDC, que por cierto, si esto no se logra contener y generar acuerdos mínimos de convivencia y diálogo, será una crisis que terminará en una muerte política de la DC en un breve plazo. Este es el nivel de desafío que enfrentamos los militantes, así este 12 de noviembre la Junta Nacional tiene dos objetivos mínimos», parte diciendo en nuestro medio.

A lo cual, añade: «1. Apoyar una integración de la mesa actual, con un nuevo presidente nacional, buscando un liderazgo que genere consenso y que sea capaz de llevar adelante tareas importantes y en el corto plazo.
2. Resolver plazos y formas para llevar a cabo el congreso refundacional que esta pendiente, y que no puede esperar un año más, en este proceso debemos reflexionar sobre la vigencia del instrumento partidario (incluyendo el debate de la superación positiva, cambio de nombre y fusión de partidos) y nuestra vigencia doctrinaria, mas no podemos incorporar elementos programáticos, ya que lo que se requiere es una carta de navegación breve y no un programa de gobierno que termine en un cajón».

Para Briceño, esta discusión interna partidista debe ser acotada, pero con apertura, «con sinceridad, respecto de la magnitud de la crisis, y por supuesto, teniendo en cuenta además los desafíos país. La DC debe hablar de futuro y dejar de pensar y vivir del pasado».

-¿Debería renunciar toda la directiva actual de la DC, como ya lo hizo Felipe Delpin?

-Me parece que la actual directiva, más allá de la discusión de las renuncias masivas, tiene el deber de reflexionar sobre su incapacidad para conducir la crisis, que es del todo clara y por ende, debe buscar integrar liderazgos que permitan descomprimir nudos internos y también generar vocerías que sintonicen con la crisis que vive el PDC y el país, ya que una de las cosas por la que nos mantenemos desconectados de la ciudadanía, es que los voceros de nuestro partido parecen más apasionados en hablarle a sus “lotes internos” que conducir políticamente el partido y proponer a la ciudadanía en conjunto con las bancadas de diputados y senadores y nuestras autoridades locales y regionales temas país, esa inactividad nos ha costado caro.

-¿Qué espera de la actual mesa?

-Estamos en un periodo muy difícil para Chile, en dónde la DC debe cumplir un rol, guiar y liderar los acuerdos nacionales en seguridad pública, recesión económica, migración y pensiones son prioritarios, por eso me parece importante está renovación. Proponer soluciones y salidas a nuestros compatriotas es nuestro desafío.

-¿Qué le parece que Claudio Orrego, y Patricio Vallespín junto a los senadores rincón y Walker y otros militantes históricos hayan renunciado?, ¿Usted está en reflexión igual para ver si sigue o no militando en la DC?

-La renuncias de los gobernadores y senadores nos pega muy fuerte, no solo por su calidad de militantes y porque integraron por tantos años la familia demócrata cristiana, sino también por su representación popular. Creo que no hemos sido capaces de conversar y resolver nuestra crisis en diversas dimensiones como de identidad, de pertenencia, de convivencia y política, nos perdemos en el bosque en peleas internas que no resuelven nada, sin reflexionar si nuestro instrumento sigue vigente. Por mi parte, por supuesto que he estado en reflexión, especialmente este año, post campaña electoral, donde vi y sufrí en carne propia la debilidad del instrumento, en donde la fraternidad y lealtad partidaria simplemente estaban destruidas, vi alcaldes y ex alcaldes apoyando a candidatos de otros partidos, entre tantas otras cosas que prefiero no recordar.

-Entonces, sigue en la DC…

–Como mujer y joven, -ambas condiciones difíciles y minoritarias- que lleva más de 16 años en el PDC, he decidido darle una última oportunidad a mi partido, espero poder participar activamente del proceso refundacional, pero me temo que si siguen las peleas de poder y la falta de generosidad, para una generación como la nuestra no queda mucho espacio.

«Hoy mas que nunca, Chile requiere de una centroizquierda unida, ese espacio que por caminos propios o intereses individuales de todos los partidos y personeros de éstos, se ha perdido, y no solo eso, si no que se ha permitido que irrumpan partidos o movimientos instrumentales y neopopulistas», dice Briceño En La Fontana.

-¿Qué postura debe tener la DC frente al nuevo proceso constituyente, pese a la división interna que existe entre militantes y parlamentarios?

-Lo primero es que el presidente o presidenta del PDC debe estar en sintonía con nuestros parlamentarios, somos un partido demócrata y debemos buscar los acuerdos para tener una constitución redactada en forma democrática, el mecanismo debe ser elecciones libres en dónde la paridad sea prioritaria, respecto a los mínimos comunes o los llamados bordes, me parece que este nuevo órgano, a diferencia del anterior, debe tener un ordenamiento previo, un reglamento que los apoye y por supuesto un marco democrático mínimo para funcionar, las y los ciudadanos este 4 de septiembre nos dijeron fuerte y claro que los cambios no pueden confundirse en refundaciones o maximalismos.

– ¿Cómo ve que se pueda rearmar la DC, de cara al futuro, tras el triunfo del rechazo y las divisiones internas?, ¿Nuevo referente como plantea diputado Alberto Undurraga?

-El diputado Undurraga ha liderado un proceso muy difícil y valiente y muchos jóvenes lo hemos acompañado en eso, cual es, intentar que nuestra militancia y autoridades dimensionen la crisis y den solución a ésta, ha señalado en reiteradas ocasiones y en especial en el texto enviado a la militancia posibles caminos, entre otros la construcción de un nuevo referente de centro izquierda, por mi parte creo que estos liderazgos son importantes en este momento de crisis, por sobre todo para buscar soluciones desde adentro y no simplemente buscar su camino propio.
Ojalá no se pierda está liderazgo y seamos capaces de potenciarlo.

-¿La DC debe mirar más a la centroderecha y tranzar con PDG, RN y Amarillos por Chile, o se debe mantener en la centroizquierda?

–Hoy mas que nunca, Chile requiere de una centroizquierda unida, ese espacio que por caminos propios o intereses individuales de todos los partidos y personeros de éstos, se ha perdido, y no solo eso, si no que se ha permitido que irrumpan partidos o movimientos instrumentales y neopopulistas, que no le hacen bien a la democracia, que confunden a la ciudadanía, cuando hablamos de la centro izquierda, hablamos de este amplio arco que permitió que muchas familias chilenas salieran de la pobreza y mejoró su calidad de vida, pero este desafío obliga también a que los partidos tradicionales se modernicen y den paso a nuevos liderazgos, avanzar en cambios profundos pero graduales y responsables es nuestra vocación y estoy segura que el progresismo de centro izquierda debe estar unida para darle gobernabilidad a Chile y por tanto ese debe seguir siendo nuestro domicilio político.

-¿Qué desafíos ve para la DC en el corto plazo?

-Por lo pronto, nuestro desafío es proponer y ser parte de la solución a las problemáticas de seguridad y economía, ambos temas que hoy preocupan a la gente y que deben estar en primer lugar en el quehacer de la política chilena.//ELF

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Camila Briceño, DC, Democracia Cristiana, Entrevista, excandidata, PDC

Crisis y Modernización de la DC: Bases para un acuerdo

octubre 29, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Alberto Undurraga 

Diputado DC, distrito 8

El PDC enfrenta una grave crisis, que tiene varias dimensiones que están interrelacionadas. Una crisis de identidad, toda vez que el PDC dejó de tener un mensaje nítido y distintivo.

Lo primero por desacuerdos al interior de la colectividad, y no procesar las diferencias entre las distintas visiones del partido, visiones distintas que para muchos constituía una fortaleza del PDC, por cuanto una adecuada síntesis ha permitido en el pasado avanzar en transformaciones sociales.

Lo segundo se produce aun cuando superemos lo anterior, por el cambio de contexto de la sociedad. Partidos con inspiraciones distintas tienen la misma oferta política que nosotros, que hace que nuestro mensaje sea muy similar, y por lo tanto poco diferenciador. A ello se suma la caída de la Iglesia Católica en la sociedad, lo que afecta el arraigo cultural del PDC, que aunque no es un partido confesional, ha estado ligado desde los principios a la Doctrina Social de la Iglesia Católica en Chile.

Una crisis de convivencia, toda vez que las diferencias de visiones y/o espacios de poder y representación han derivado en peleas irreconciliables, así como descalificaciones en público y en privado. Todo lo anterior deriva en una crisis de confianza y en la pérdida del “afecto societatis”. Un ejemplo de lo anterior es que la Bancada de Senadores, que no se reúne ni trabaja en conjunto.

Una crisis administrativa, en parte por la disminución de ingresos producto de la baja electoral y en parte por observaciones del SERVEL, y sus efectos jurídicos y políticos, respecto al manejo administrativo de recursos y bienes del Partido.

Una crisis política, a partir de los resultados del plebiscito y las tensiones a partir de los roles jugados por diferentes camaradas.

Si bien el PDC definió legítimamente y conforme a sus estatutos y organización interna una posición para el plebiscito, quienes se rebelaron de esta decisión estuvieron más conectadas con el pueblo de Chile, y con toda seguridad con nuestro electorado.

El problema se genera por un lado porque entre quienes supieron conectar mejor con el pueblo de Chile pasaron a llevar los acuerdos y han sido pasados al Tribunal de Disciplina – no todos los pasados al TS pasaron a llevar los acuerdos, que incluían libertad de conciencia – y porque, por otro lado, quienes estuvieron por la opción ganadora quieren cambiar la directiva actual, la que se niega argumentando que fue electa legítimamente por los militantes, y tiene razón en ello.

El conjunto de estas crisis hacen que muchos militantes hayan renunciado al partido, agravando con ello la crisis, lo que tiene mayor efecto cuando se trata de militantes reconocidos y con representación ciudadana, como es la reciente renuncia del Gobernador Claudio Orrego.

Asimismo, el no abordar la crisis sólo la acrecentará, por lo que es imperativo hacer una propuesta de solución integral, la que debe tener un horizonte conocido, de manera de señalarle a los militantes vigentes y a quienes desde fuera del PDC esperan una solución, que estamos trabajando en ella y con plazos acotados.

Las propuestas que no son solución

En diversos ambientes partidarios se han planteado diversas propuestas de solución a la crisis que en realidad no son la solución:

El llamado “divorcio pactado”, que consiste en separar el partido en dos, en función de visiones distintas que existirían. Esto no es solución, porque muchos valoramos las co- existencia de visiones diferentes al interior del humanismo cristiano y en el PDC, y por tanto el desafío es procesar bien dichas diferencias, para con ello enriquecer el mensaje y ampliar el alcance de éste.

Adicionalmente, muchos en algunos aspectos tenemos una mirada coincidente con un sector, y en otros aspectos con el otro sector, y si este fuera el camino, nuestro camino no estaría en ninguna de esas alternativas.

La expulsión de quienes participaron en la franja del rechazo contraviniendo los acuerdos partidarios. Ello no es solución y sólo agravaría a crisis, toda vez que los problemas políticos no se deben resolver de forma administrativa.

El choque de posiciones en la junta nacional próxima. Ello puede derivar en la caída de la Mesa actual, o bien en la renuncia importante de un sector de los militantes y dirigentes. No es claro qué sector tenga más apoyo, toda vez que hay un amplio espectro que quiere una solución de acuerdo.

Negarse a las discusiones de fondo, resolviendo sólo el corto plazo. Entre los nudos importantes a discutir y por ningún motivo evitar, están los aspectos doctrinarios e ideológicos a resolver, así como la discusión respecto del instrumento partidario, ya sea su modernización, cambio de nombre y/o superación positiva del instrumento partidario, similar al tránsito que se hizo desde Falange a Democracia Cristiana, sumando actores nuevos en el proceso.

No hacer nada. Esto es esperar que sólo el tiempo tempere las cosas, lo que es un error, porque la inacción de algunos no significa la inacción de otros, que siguen algunas de las salidas señaladas arriba. Asimismo, la inacción acrecienta el riesgo de nuevas renuncias.

Criterios para salir de la crisis

Es importante reflexionar acerca de cuáles son los criterios necesarios para salir de la crisis, se proponen los siguientes:

Un criterio básico es que de la crisis del PDC se sale con acuerdos. Ello implica reconocer que el partido no le pertenece a ningún militante en particular, ni a ningún grupo, sino que a todos por igual. Asimismo, el implícito en ello es que es deseable que existan visiones diferentes en el partido, en la medida que ellas se procesan de buena forma, y de esta forma se enriquece el mensaje y se amplía el alcance.

Un segundo criterio importante es acordar un proceso de resolución de los nudos centrales del PDC en un horizonte relativamente corto. Ello es necesario por varias razones: es necesario hacerse cargo de los nudos centrales para salir de la crisis; es importante abordarlo a través de un proceso que garantice una reflexión amplia, y; el horizonte relativamente corto permite contener algunas de las renuncias de militantes que no ven cambios en el PDC.

Un tercer criterio es respetar la institucionalidad del PDC en la búsqueda de soluciones. En ese sentido, las soluciones deben considerar las instancias formales del partido. La Junta Nacional, el Consejo Nacional, la Mesa Nacional, y las estructuras regionales y comunales son importantes, y cada una tiene la validez que le dan los estatutos. Esto significa que los acuerdos antes señalados deben darse en esos espacios, y las modificaciones que se requieran o acuerden deben ser validadas por las instancias partidarias.

Un cuarto criterio es enfrentar las distintas dimensiones de la crisis de manera institucional, todas. La dimensión de identidad (falta de nitidez y de diferenciación en el mensaje), la crisis de convivencia, la crisis administrativa y la crisis política derivada de las distintas posiciones en el plebiscito.

Un quinto criterio, de carácter político, es que el PDC no es un partido de gobierno, ni pretende serlo. Ello es relevante porque nos da la autonomía para apoyar aquellas materias que son positivas para Chile, y oponernos y criticar en aquellos aspectos que consideramos que el Gobierno no lo hace bien, hoy seguridad pública y manejo económico, por ejemplo.

Algunas expresiones prácticas de un acuerdo para salir de la crisis.

Si se comparten los criterios, es tarea compartida el acordar una hoja de ruta, para lo cual se proponen algunas materias:

Integración de la mesa actual, conforme a los estatutos. En ello, es importante incorporar a los jefes de bancada de forma permanente y considerar otras incorporaciones que generen acuerdo.

Acordar hacer la reflexión partidaria acerca del instrumento partidario y los contenidos doctrinarios e ideológicos institucionalmente y en un plazo acotado, comprometiendo tener en marzo el proceso terminado. Esto es posible porque hay un trabajo del anterior Congreso Ideológico y ya está constituida y funcionando la nueva comisión Congreso, y a la vez es necesario porque compromete soluciones en nudos importantes en un horizonte relativamente corto, lo que permite que muchos y muchas militantes puedan recuperar la esperanza en la solución y nueva épica en el humanismo cristiano.

Fortalecimiento – en el caso que existan – o creación – en caso que no existan – de instancias partidarias ad hoc para abordar la necesaria modernización en la gestión política y comunicacional, así como para abordar la crisis administrativa y ajustar el PDC a su realidad económica. //ELF

🔴Ver en PDF👇

Loading Viewer...

 

Publicado en: Columnas, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Alberto Undurraga, columna, Columnas, DC, Democracia Cristiana, Partido Demócrata Cristiano, PDC

DC condenó hechos delictuales en marco conmemoración 18-O y llamó a renovar compromiso por una nueva Constitución

octubre 20, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

En La Fontana publicamos declaración pública el Partido Demócrata Cristiano (PDC) condena de forma categórica los hechos delictuales ocurridos a lo largo del país con pretexto de una nueva conmemoración del 18 de octubre.

Y añaden: «Creemos que es importante recordar en esta fecha, las urgentes demandas sociales, que ahí nacieron y que siguen vigentes. Así mismo relevar la manifestación ciudadana pacífica para el diálogo ciudadano a nivel país».

Finalmente, sostienen: «También renovar el compromiso con la voluntad soberana expresada el 25 de octubre del 2020, con una nueva Constitución nacida en democracia y redactada por un órgano 100% electo».

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: DC, Democracia Cristiana, Partido Demócrata Cristiano, PDC

  • « Ir a la página anterior
  • Página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Página 3
  • Página 4
  • Página 5
  • Página 6
  • Página 7
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Página 34
  • Ir a la página siguiente »

Copyright © 2026 · Author Pro on Genesis Framework · WordPress · Acceder

Enviar WhatsApp