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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Discurso

«No olvido su abrazo»: Senadora Allende recordó la última vez que estuvo con su padre antes del bombardeo a La Moneda

septiembre 11, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Hoy, la senadora socialista Isabel Allende homenajeó a su padre, el expresidente Salvador Allende, en el acto central efectuado en La Moneda. Por otro lado, criticó a quienes justifican el golpe de Estado

Cuando hizo uso de la palabra, la congresista manifestó que «a 50 años del Golpe, he tratado de hacer un relato. No ha sido fácil, más bien ha sido triste y doloroso. Me tocó ser la última persona, del entorno de mi padre y entrar al Palacio a ese día junto a otras personas. Teníamos un mandato que contar lo que pasó entonces, lo que significaba la Unidad Popular y también la barbarie que comenzaba a imponerse”.

Acto seguido, la legisladora añadió: «Mi marido se encargó de mis dos hijos para que yo pudiera llegar hasta acá, sorteando muchas dificultades. Eran cerca las 9 de la mañana cuando logré entrar a Morandé 80. Mi hermana Beatriz, ‘Tati’, trabajaba en la secretaría privada con mi padre. Y aunque tenía un embarazo de siete meses, nunca dudó de estar al lado de mi padre, en la resistencia y la defensa de la democracia».

“A pesar del fuerte ataque de blindado de infantería, sabiendo que venía un bombardeo aéreo, ninguna de las dos queríamos partir. Pero no estábamos solas, el presidente tampoco. Me tocó ver un extraordinario grupo humano que lo acompañaba más allá de sus responsabilidades y que tenía decidido quedarse hasta las últimas consecuencias. Esos más de 40 hombres y mujeres que estuvieron ese día en La Moneda y en los edificios de los alrededores, actuaron con lealtad, convicción y amor al proyecto colectivo construido”, conmemoró Allende.

Luego, ella comentó: «Antes de exigirnos, yo diría casi implorarnos, que saliéramos junto a mi hermana Beatriz, Frida Modak y Nancy Julien, caminamos aún incrédulas por el costado de esta plaza desierta, porque ya venía el vuelo de los aviones para destruir el Palacio de Gobierno y nos pidió que denunciáramos lo que estaba ocurriendo, que fuera una lección moral para los que atentaban contra la libertad, contra la democracia, contra la vida».

“No olvido su último abrazo, su calidez, su amor infinito, su amor (…) Si bien ese negro 11 de septiembre es inseparable de su nombre, mi padre tuvo una larga trayectoria de un liderazgo muy especial. Forjó un camino pensando en las mayorías del país”, resaltó.

Valoró el acuerdo por la democracia. «La memoria es un primer paso para llegar a la verdad, pero necesitamos mucho más para alcanzar la justicia, reparación y asegurar la no repetición de esos hechos de ese día. Por eso suscribo completamente el lema: memoria, es democracia y futuro (…) Este cruento golpe militar y civil de Chile ha intentado ser justificado por sectores que cerraron los ojos ante las violaciones de los derechos humanos; en estos últimos meses, hemos visto con dolor, con preocupación, que se promueva un revisionismo histórico, se ha intentado invertir la responsabilidad de la tragedia que vivimos en los últimos 17 años más oscuros de nuestra historia».

«El golpe de Estado fue un crimen y no hay contexto, ideología política, contingencia o razones que legitimen el despojo de la voluntad popular y la dignidad humana, del horror (…) Puede haber muchas interpretaciones de lo que significó la Unidad Popular, pero nunca más un golpe de Estado debiera ser el consenso de todas las fuerzas políticas democráticas», concluyó.

🧿Ver discurso completo acá👇

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Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: A 50 años del golpe de Estado, Discurso, Isabel Allende, senadora ps

Discurso de diputado Ricardo Cifuentes (DC) tras asumir presidencia de la Cámara

julio 25, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

*Imagen La Tercera

En La Fontana publicamos discurso de diputado DC, Ricardo Cifuentes, al asumir la Presidencia de la Cámara de Diputadas y Diputados:

«Quiero comenzar mandando un fraterno saludo a nuestro camarada diputado Héctor “Tito” Barría, quien se encuentra recuperándose de una enfermedad que imposibilitó que estuviera aquí, pero contamos siempre con su apoyo

Muchas gracias estimadas y estimados colegas por la confianza que han depositado en nosotros.

Agradezco a la bancada de mi partido, la Democracia Cristiana, a los partidos de las coaliciones de gobierno y a todos los parlamentarios que dieron cumplimiento al pacto administrativo que ha permitido darle gobernabilidad a nuestra Cámara. Esta es la muestra de una voluntad de entendimiento que nos está permitiendo cumplir de buena forma con nuestras obligaciones constitucionales.

En este momento tengo muy presente a mi tierra, la Región de Coquimbo, a su gente, a sus comunidades, a la que he dedicado mi vida y a la que tanto me ha dado.

Agradezco la dedicación y entrega de la mesa saliente por su labor en los agitados meses que les ha tocado conducir a esta Cámara desde la testera.

Desde que recuperamos la democracia, más de 30 hombres y mujeres han asumido, con altura de miras y patriotismo, la presidencia de la Cámara, buscando dar respuesta a los anhelos y necesidades de nuestros compatriotas en cada momento histórico. Hoy hacemos honor a esa tradición que honra a esta corporación y que es lo que necesita Chile.

Sabemos que los tiempos agitados están lejos de haber concluido, y por eso estoy convencido de que, mientras más se exige y espere de nosotros, debemos tener más espíritu republicano, más esfuerzo debemos poner en el diálogo y más apertura a escuchar.

En un ambiente con tanta frecuencia agitado, donde a veces no ha estado ausente la crispación y la agresividad, queremos ayudar a establecer la calma, imponer el debate con convicciones firmes pero respetuosas. Dar inicio a este nuevo tiempo buscando el predominio del bien común.

¿Y qué es lo que necesitamos en esta hora de nuestro país? Lo que necesitamos es construir una ruta posible, un camino ancho por donde todos podamos confluir, aportando desde las más diferentes miradas.

En pocas palabras, lo que necesitamos es concentrarnos en las grandes prioridades y evitar la dispersión. Conectar con las prioridades nacionales es conectar con el espíritu más constructivo de Chile y tocar la fibra ciudadana más profunda. Si ellos y ellas ven y comprueban que nos importan sus anhelos y angustias, entonces les importará lo que aquí se discuta, debata y decida.

Queremos marcar un sello que nos aparte de las ansiedades que a veces parecen consumirnos. Recuperar la calma y mantener el timón firme. La experiencia sirve. No hay que agitarse mucho, sino caminar, sin prisa, pero sin pausa en la dirección correcta. Tengan la certeza que esta es la intención que nos anima.

No es trabajo lo que nos falta, sino focalizarnos en lo fundamental. Desde marzo 2022 hasta hoy la Cámara de Diputados y Diputadas ha despachado 207 proyectos que ya son ley de la República.

Desde el 11 de marzo del año pasado se han presentado 814 mociones en esta Cámara, de los 1.235 proyectos de ley que han ingresado, sea como mensaje presidencial o mociones.

Por si fuera poco, 5.152 proyectos de ley se encuentran en diversos trámites constitucionales. Pero esa misma sobrecarga de trabajo nos puede llevar al predominio de la dispersión y lo más importante se puede perder entre tantas tareas que sacar adelante. Necesitamos ordenar en base a prioridades y actuar con visión estratégica.

Sé perfectamente que no todo depende de nosotros, son muchas las voluntades que tienen que aportar en esta hora en que es tanto lo que se decide. Pero también estoy convencido de que, si nosotros fallamos, al país no le puede ir bien.

Tenemos que escoger entre repetir los conflictos del pasado y hacer que nuestras diferencias predominen o, por el contrario, comportarnos como los adelantados de un mejor futuro y hacer que nuestros acuerdos se expandan. De nosotros depende.

Si cada cual cumple con su parte nos espera un mañana mejor. Por eso nuestro camino ha de ser el del diálogo, la confluencia y la participación. No nos vamos a prestigiar aislándonos, sino acercándonos a las personas y a sus comunidades.

Si se mantiene el acuerdo que dio continuidad al proceso constitucional, las reglas del juego harán necesario que exista una misma mayoría en el Ejecutivo y en el Legislativo. Ahora, se trata de lograr con voluntad, diálogo y una gran capacidad de entendimiento el adelantar soluciones a los problemas más urgentes y de superar obstáculos estructurales que ponen límites a un desarrollo equitativo.

Más allá de nuestras obligaciones constitucionales, es nuestro compromiso con Chile el que nos impulsa a avanzar, en la medida que nuestros acuerdos lo hagan posible.

Hay que ser pragmáticos y esforzarnos al máximo para lograr todos los acuerdos alcanzables, sin desestimar los consensos únicamente porque no son perfectos. Pero hay que ser visionarios y entender que tenemos en esta Cámara cinco agendas que se necesitan y se vinculan entre sí.

Tenemos una primera agenda de las reformas tributaria y previsional, es el compromiso de transformaciones estructurales, postergadas por años y por la que seremos juzgados. En segundo lugar, tenemos la agenda de seguridad ciudadana que se encuentra en implementación, pero que debe completarse en todas sus facetas. En tercer lugar, tenemos una agenda del crecimiento económico y de un pacto fiscal, que nos permita tener un mejor y más eficiente Estado, más fuerte en regiones y comunas. En cuarto lugar, tenemos la agenda de la transparencia y de la probidad para asegurar que los recursos de todos los chilenos les llegan efectivamente a todos los chilenos. En quinto lugar, tenemos la obligación de fortalecer la Cámara de Diputadas y Diputados, modernizarla, acercarla a los ciudadanos y agilizar sus procesos.
Estoy convencido de que se trata de una mesa de cinco patas, que no se sostiene bien si una de ellas falla. Por eso el pragmatismo no basta.

Se requiere de una visión de conjunto. No vamos a conseguir acuerdos tratando a cada segmento como si se tratara de estancos separados. El acuerdo está allí donde es posible alcanzar mayor equidad, más crecimiento y un mejor Estado.

El acuerdo nacional será integral o no será. Se trata de obtener un auténtico cambio y también de entregar un país mejor y no solo quedarnos en buenas intenciones.

Ayudar a destrabar es ayudar a instalar la confianza suficiente de que estamos construyendo una misma agenda con cinco dimensiones necesarias. Y no hay confianza sin diálogo, ni diálogo sin participación.

Por eso estimo que esta Cámara puede contribuir eficazmente a la búsqueda de acuerdos, ofreciendo al gobierno, a los partidos, a las organizaciones sociales y a los centros de estudio la realización de los encuentros que se consideren pertinentes para destrabar los escoyos encontrados en el camino de las agendas.

En esta dirección se dirigirán mis primeros pasos y las primeras reuniones que ya estamos programando. Ustedes comprenderán que, como tantos de los que estamos aquí, venimos de provincia y los que somos de regiones sabemos perfectamente cuando nos escuchan y cuando nos ignoran.

Yo creo en el diálogo que es también diálogo con la sociedad, con los actores sociales, con los líderes de la descentralización. A ellos y ellas también me dirijo, porque entiendo que el proceso legislativo no ha de ser una caja angosta sino una puerta abierta y de encuentro social. Para contribuir a los acuerdos nacionales, todos tienen que ser llamados y es lo que me propongo hacer.

Para mantener nuestras diferencias no se necesita el Parlamento, para encontrar consensos aceptables y suficientes sí lo necesitamos. Por eso desempeñamos un papel insustituible.

Los maximalismos no nos van a servir de nada. El que busque ver realizados el 100% de sus aspiraciones para alcanzar acuerdos, conseguirá un 0% de efectividad. Si todos hacemos lo mismo el fracaso es seguro.

Nos encontramos justo en el punto medio de la balanza histórica de Chile. A 50 años de nuestra mayor tragedia, nos toca tomar decisiones que nos permitan asegurar 50 años de estabilidad y fortalecimiento institucional.

Somos, en conjunto, un eslabón que no se puede ni se debe romper. Somos los hijos y herederos de aquellos que entregaron su vida por recuperar la democracia que hoy tenemos; somos también los padres fundadores de un nuevo pacto de convivencia perdurable.

Dos palabras finales. En cuanto a la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado, les propongo como guía para nuestra conducta las palabras del primer Presidente electo tras la recuperación de la democracia, de Patricio Aylwin Azócar, quien supo decir en ese acto memorable en el Estadio Nacional: “Sí compatriotas, Chile es uno solo”.

Recuperar el diálogo es recuperar el alma de Chile y por eso este 11 de septiembre nos encontrará conviviendo en paz los que pensamos distinto, pero amamos por igual a nuestra patria. Ese será nuestro mejor homenaje a los caídos.

Finalmente, quiero decirles que tengo un sueño que espero ver hecho realidad muy pronto. Espero que este Congreso y esta Cámara le entregue un regalo a Chile y a mi región. Yo espero que mi región sea la primera que tenga nombre de una mujer chilena y que podamos decir al presentarnos al mundo: Mi país es Chile, mi región es Coquimbo de Gabriela Mistral.

Muchas gracias».

📖Palabras de Ricardo Cifuentes al asumir la Presidencia de la Cámara de Diputadas y Diputados.

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Discurso, Presidente de la Cámara, Ricardo Cifuentes

Lea discurso de Salvador Allende el 11 de julio de 1971 por nacionalización del cobre

julio 17, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

El 11 de julio de 1971, en la Plaza de Los Héroes de Rancagua, con motivo de la promulgación de la ley que nacionalizó la Gran Minería del Cobre, el presidente Salvador Allende realizó una de los discursos más recordados y que aquí te lo compartimos, publica Revistadefrente.cl.

🧿Discurso de Salvador Allende el 11 de julio de 1971 Nacionalización del cobre👇

«Hoy es el día de la dignidad nacional y de la solidaridad. Es el día de la dignidad, porque Chile rompe con el pasado; se yergue con fe de futuro y empieza el camino definitivo de su independencia económica, que significa su plena independencia política.

Por eso, nada más significativo el que haya escogido para hablarle a la patria como Presidente de ella, Rancagua, la Plaza de los Héroes. Aquí se sienten el ayer y el pasado, el heroísmo de los que lucharon y sacrificaron sus vidas para darnos sentido y contenido de pueblo. Aquí esta presente la imagen de O’Higgins y aquí podemos decirle al padre de la patria que somos sus legítimos herederos, y que fue el pueblo el que ganó esta batalla de la independencia y la dignidad nacional.

Es el día de la solidaridad, porque Chile ha sido castigado por la fuerza de la naturaleza.

Hace poco, temporales, lluvias implacables, el frío y el peso de la nieve golpearon las casas, las industrias; destruyeron parte de las instalaciones, de los trabajos agrícolas. Y ahora hace pocas horas, minutos, por así decirlo, tres provincias: Valparaíso, Aconcagua, en el departamento de Petorca y Coquimbo, en Illapel, han sido sacudidas violentamente por un sismo que ha significado dolor, miseria y sufrimiento para cientos y miles de nuestros compatriotas. En este día, que debía haber sido de plena alegría, el pesar y la congoja viven sus horas largas en los hogares de miles y miles de chilenos, con 82 muertos, 182 lesionados graves, 80 menos graves y 185 lesionados leves, que son el reguero de pesar que deja el sismo. Sin embargo, hay algo más. Y hay algo más que, por cierto, no puede compararse con las vidas de personas y los hombres y mujeres que podrán quedar inválidos Y que tendrán, muchos de ellos, aunque heridos no muy graves, largos días para poder reincorporarse a sus hogares y a la producción; estas provincias han sido azotadas en el campo, en la industria, en los servicios públicos fundamenta1es. En el caso, por ejemplo, de Valparaíso, las industrias textiles fundamentales, y un número crecido de industrias pequeñas y medianas, no podrán seguir trabajando de inmediato. Ello significa amenaza de cesantía e inquietud para muchos hogares.

De la misma manera, ocurre en el departamento de Petorca y en Illapel. También hemos sufrido seriamente daños en la planta de ENAMI en Las Ventanas, en el puerto de San Antonio y en la ENAP de Concón. En cuanto a los servicios púb1icos, el daño es muy crecido en los hospitales. Diecinueve de ellos están inservibles, fundamentalmente los de Combarbalá, Illapel, Melipilla y Casablanca. Un somero estudio significa que debemos invertir más de nueve millones de escudos para reparar los hospitales y los consultorios. También hay que señalar la destrucción de un número crecido de oficinas públicas y no menos de cuarenta comisarías y retenes de Carabineros. Quiero señalar la magnitud del sismo diciéndoles a ustedes que en la provincia de Coquimbo el 30% de las viviendas están dañadas. En Aconcagua, el 40%, en el departamento de Petorca. En Santiago, el 4%; en Valparaíso y Viña, el 32%. Un dato más preciso nos hace ver que en Illapel hay 718 casas que no pueden ser habitadas y 298 semidestruidas. Es por eso que este día, que es el día de la dignidad, tiene que ser el día de la solidaridad, y aquellas provincias y aquellos hombres y mujeres de Chile que fueron azotados por el viento, por la lluvia y por la nieve, tendrán que tener coraje como el resto de nuestros compañeros, como el resto de los ciudadanos, para levantarse y estar junto a las provincias azotadas por el terremoto. Así, Chile demostrará su entereza y la voluntad del pueblo.

Destaco lo extraordinario de este acto. Cómo se ha reunido el pueblo de Rancagua, cómo están aquí campesinos, empleados, profesionales, técnicos, mujeres y jóvenes. Cómo diviso desde esta tribuna los cascos de los mineros que traen, en la palabra de sus dirigentes, el compromiso ante la historia y su conciencia de ser ejemplares trabajadores para hacer producir más al cobre y entregarlo al servicio de la patria.

Están aquí ministros de Estado, subsecretarios, dirigentes nacionales de organismos relacionados con el cobre; dirigentes de la CORFO; está en esta tribuna el compañero presidente de la CUT. Lo están también el comandante de la Guarnición, coronel Raúl Martínez; el coronel de la Fuerza Aérea señor Claudio Sepúlveda, director de la Sociedad Minera de El Teniente, y el jefe de la Tercera Zona de Carabineros, general Sergio Moller. He querido nombrar, destacando la significación que tiene la presencia en esta tribuna, habiendo venido especialmente de Santiago, para ello, del cardenal de la Iglesia chilena, Raúl Silva Henríquez. Por sobre profesiones, ideas, principios de doctrinas o creencias, en el crisol de Chile, tesón del pueblo para gritar ¡Viva Chile, independiente y soberano! Compañeras y compañeros de la patria: quiero hacer un informe más que un discurso propiamente tal. Es indispensable que cada uno pese, recuerde, aprenda, para que pueda cumplir el compromiso y el desafío a que estamos abocados. Este momento histórico no habría podido suceder si el pueblo no lo hubiera alcanzado en la victoria del 4 de septiembre. Hoy culmina una larga lucha de las fuerzas populares, para recuperar para Chile el cobre como su riqueza esencial, pero al mismo tiempo, y hay que repetirlo, queremos nosotros terminar con el latifundio, hacer que las riquezas mineras, no sólo el cobre, sean de nosotros. Estatizar los bancos y nacionalizar las empresas industriales monopólicas o fundamentales para Chile, estratégicas. Es por eso que cada hombre y cada mujer debe entender que queremos colocar al servicio del hombre de Chile la economía, y que los bienes de producción esenciales deben estar en el área de la economía social, para poder, de esta manera, aprovechar sus excedentes y elevar las condiciones materiales, la existencia del pueblo, y abrirles horizontes espirituales distintos. De aquí también que hoy, en que expresamos que Chile será dueño del cobre, tengamos también que agregar que, lamentablemente, no podremos aprovechar los excedentes del cobre y tendremos que invertir gran parte de las utilidades, si no todas ellas precisamente, en defender el cobre y hacer que éste alcance los índices de producción que son indispensables para Chile. Y eso se deberá a las condiciones en que recibimos las minas, como oportunamente lo destacaré.

Quiero insistir que, porque el pueblo es Gobierno, es posible que hoy día digamos que el cobre será de los chilenos. Porque los grupos minoritarios que gobernaron el país, las viejas y rancias oligarquías siempre estuvieron comprometidas con el capital foráneo y muchos de sus miembros defendieron los intereses extranjeros, postergando los sagrados intereses nacionales. Queremos que se entienda, entonces, que ha habido en los últimos decenios dos concepciones distintas. La primera, típicamente capitalista, para entregar el manejo del cobre, libremente, a las empresas, en el juego de la industria privada. Por eso, lamentablemente, también hay que recordar que, cuando se entregaron estas riquezas, se negó a los chilenos la capacidad de poder manejarlas. Se menospreció al hombre nuestro, y se nos entregó a la tutela extranjera. Ello no sólo permitió que salieran de la patria cantidades fabulosas de dinero, riquezas inmensas para ir a tonificar economías extrañas, sino que esta misma dependencia nos impuso no sólo, repito, la salida de recursos económicos, sino, al mismo tiempo, limitó nuestras posibilidades de preparación técnica. Vivimos, y nos quisieron imponer desde fuera, en el manejo técnico de la más fundamental de las riquezas nuestras, limitando las posibilidades de acceso a los altos mandos de la ciencia y de la técnica para nuestros profesionales, situación que, por cierto, colocaba en inferioridad al chileno frente al extranjero. Baste recordar la responsabilidad de los que han tenido el manejo del país, señalando, por ejemplo, que éste, que es un país riquísimo en yacimientos mineros, y en donde ni siquiera hay un catastro completo de las posibilidades que tenemos, que, en este aspecto, no hay organismo centralizado y nacional que concentre a los geólogos, por ejemplo; como tampoco se creó el Instituto de Investigación Cuprera. Es decir, nos mantuvimos sometidos, sin comprender y mirar el futuro y sin avizorar la importancia transcendente que tiene y tendrá el preparar a los chilenos para que asuman la responsabilidad de hacer producir sus minas, ahora, sobre todo, cuando las minas son del pueblo y son de Chile.

Y hubo largos años sin el más leve control, satisfechos tan sólo los gobernantes con recibir un porcentaje de las utilidades. Hubo largos años, lentamente, por la acción del pueblo y de sus partidos de vanguardia, que se fue creando la conciencia que obligaba a los poderes públicos a comprender que no podía continuar la manera irresponsable como se había dirigido nada menos que la explotación más importante para el país: el cobre. Y debo recordar que como consecuencia de haber presentado un proyecto los sectores populares, proyecto que llevaba mi firma para crear la Corporación del Cobre primero y la Corporación de los Minerales Básicos después, nació, en un momento difícil para Chile en que había acumulado un gran stock, CODELCO, vale decir la Corporación del Cobre, que empezó a ser un organismo que siquiera permitía a los chilenos mirar en sus grandes líneas, sin poder intervenir en la dirección de las empresas, lo que ocurrió en el cobre. Sin embargo, en la conciencia de las masas populares, en la concepción de los partidos de vanguardia y en la lucha de los trabajadores, estaba impresa la voluntad insobornable de seguir avanzando. La batalla electoral de 1964 se dio fundamentalmente ante dos criterios: los que sostenían la llamada chilenización del cobre y los que sosteníamos la nacionalización del cobre. Los documentos públicos plantearon la diferencia de ambas concepciones y me correspondió el 64 recorrer Chile entero para decir al hombre del pueblo por qué luchábamos por la nacionalización, como me corresponde ahora como Presidente del pueblo convertirla en realidad.

Siempre dijimos que la chilenización, que podía estimarse por algunos como un paso hacia adelante, era incompleta, que los llamados convenios perjudicaban el interés del país en beneficio de las empresas. Quiero dar algunas cifras: a la Anaconda a cambio del 51% de las acciones se le entregaron pagarés por 175 millones de dólares. En ese momento el valor libro de esa empresa era de 181 millones. Es decir, por el 51% de las acciones prácticamente pagamos el total de la empresa. En el caso de El Teniente, como así lo dijera el compañero Moraga, se pagaron a la Branden 80 millones de dólares aunque el valor libro era inferior a esa cifra. Además nuestro Gobierno avaló un crédito por 125 millones de dólares tomando en cuenta los intereses. No existe un compromiso en relación con el 49% de las acciones de la Braden, lo que podía haber permitido que después de los planes de expansión el valor de esas acciones, si hubiera querido comprarlas Chile, habría alcanzado un alto precio. Hay que destacar también que la administración quedó, a pesar de tener tan solo el 49%, en poder de los americanos. Con la Anaconda se llegó a un convenio que daba a Chile opción para adquirir el 49% de las acciones pendientes.

Pero el precio dependería de las utilidades obtenidas en los dos años anteriores a esta compra, lo que presumiblemente también, según los cálculos haría que por este 49% se pagara una suma muy alzada. Las empresas, como consecuencia de lo que estoy planteando, para aumentar la producción y la rentabilidad de los próximos años, han hecho una explotación a destajo de los minerales, totalmente inconveniente para los intereses nacionales y a expensas de la explotación en el futuro. Antes de entrar a exponer la política del Gobierno Popular, quiero referirme brevemente a lo sucedido hasta ahora, lo sucedido en la explotación del cobre por las empresas privadas en manos extranjeras. Quiero recordar tan solo que las inversiones iniciales se aprecian en 50 y 80 millones de dólares. Quiero decirles que de 1930 a 1970 las utilidades de las empresas alcanzaron a 1.576 millones de dólares y que los valores no retornados, es decir, que quedaban fuera de Chile, llegan a este período a 2.673 millones de dólares. Mientras tanto, entre el año 1930 y el 1970, se hacen inversiones netas por un valor de 647 millones de dólares. Pero esta inversión neta se hace a crédito y hoy las compañías están debiendo 700 millones de dólares al propio Gobierno; por los dividendos, cerca de 100 millones, y además, a CODELCO, 71 millones, y 31 millones de dólares al comercio nacional e internacional.

Contrastan estas cifras con las utilidades obtenidas, que también voy a dar a conocer. Pero quiero que ustedes entiendan que los llamados planes de inversiones han significado deudas, mejor dicho compromisos del cobre con instituciones internacionales, para el llamado plan de inversiones. Por ejemplo, la Compañía Minera El Teniente, 239 millones, que con los créditos alcanzan a 321. La Minera Andina, 132 millones, que llegan a 159 con los créditos. Es decir, se invirtieron 132 y se deben 159. Chuquicamata, el plan de inversiones representa 147 millones, y se deben 132. En total, repito, el plan de inversiones ha significado 622 millones de dólares, y las deudas son 704 millones de dólares. Sin embargo, frente a esto, que pesará sobre nuestros compromisos que tendremos que cumplir, porque el Gobierno del pueblo sabrá respetar los compromisos internacionales de Chile -y no queremos de ninguna manera dejarlos de cumplir, aunque, lamentablemente, tengamos que señalar que esas son cifras cuantiosas que pesan sobre el presente y el futuro de nuestra patria-, el Gobierno Popular cumplirá con los créditos de Chile para demostrar que el Gobierno asume plenamente la responsabilidad de las gestiones.

Sin embargo, por qué hay que plantearse este endeudamiento cuando las empresas tuvieron utilidades como las que voy a señalar. La Braden, entre 1960 y 1964, obtuvo 62 millones de dólares de utilidad, y entre 1965 y 1970, 156 millones. El Salvador, de 1960 a 1964, 9,9 millones de dólares, y de 1965 a 1970, 71 millones de dólares; Chuquicamata, de 1960 a 1964, 141 millones de dólares, y de 1965 a 1970, 325 millones de dólares. Cifra total: de 1960 al 1964, sumando El Teniente, El Salvador y Chuqui, 213 millones de dólares; de 1965 a 1970, sumando las utilidades de las 3 compañías que he nombrado, 552 millones de dólares. Pero veamos los promedios anuales: las compañías obtuvieron de 1960 a 1964, cuando eran dueñas totales de las acciones, en el caso de El Teniente, 12 millones; y esa misma compañía, con el 49%, entre 1965 y 1970, ha obtenido un promedio anual de 26 millones. Es decir, se ha duplicado la utilidad de la compañía teniendo tan sólo el 49% de las acciones. En el caso de El Salvador, con el 100%, entre 1960 y 1968, un promedio anual de 5,1 millones de dólares, y de 1969 a 1970, con el 49% de las acciones, esa compañía saca 12 millones de promedio anual. Y en el caso de Chuqui, de 1960 a 1968, con el 100%, tienen un promedio de 45,5 millones de dólares al año, y entre el año 1969 y 1970, teniendo tan sólo el 49% de las acciones, tienen un promedio de utilidad de 82,5 millones de dólares. Por eso nosotros criticamos los convenios del cobre, criticamos la chilenización y criticamos la nacionalización pactada, y por eso dijimos siempre, y lo confirmamos ahora, que éramos partidarios de la nacionalización integral, para que no vayan saliendo de la patria ingentes sumas, para que Chile no siga siendo un país mendicante que pide con la mano tendida unos cuantos millones de dólares mientras salen de nuestras fronteras cifras siderales que van a ir a fortalecer a los grandes imperios internacionales del cobre.

No queremos ser un país en vías de desarrollo que exporte capitales; no queremos seguir vendiendo barato y comprando caro. Por eso, ahí está el programa de la Unidad Popular, que es un programa esencialmente patriótico, puesto al servicio de Chile y los chilenos. Y por eso estoy aquí, como Presidente del pueblo, para cumplir implacablemente ese programa.

Quiero repetir que las compañías sacaron, entre el año 1965 y 1970, 552 millones de dólares. De esta cantidad no quedó un centavo en los programas de expansión, los que se están debiendo en su totalidad. Por eso, hecho este balance somero del ayer y de hoy, se puede pensar que se entiende cuál es la posición del Gobierno Popular, cuál es la posición de ustedes, que son gobierno, compañeros. Lógicamente que nosotros diferimos de los que con criterio increíble durante años y años toleraron y aceptaron el manejo irrestricto de la empresa privada a su arbitrio y capricho. Y diferimos también de la Democracia Cristiana en su criterio frente a los convenios y la nacionalización pactada y chilenización.

Para que Chile pueda utilizar a plenitud la riqueza esencial del cobre es que debe ser, como lo he dicho hace un instante, incorporado plenamente al área social de la economía. Y por eso, el Gobierno Popular estableció tres medidas esenciales: nacionalizar las minas, determinar en qué estado están y aumentar racionalmente la producción. Veamos el proyecto de nacionalización. Sostuvimos que era lo más importante. Y fue el primer proyecto enviado al Congreso Nacional.

Unos sostenían que bastaba una ley. Nosotros dijimos que no, que era preciso una reforma constitucional. Era la única manera de deshacer la maraña jurídico-económica que nos amarraba con las empresas, terminar con los llamados contratos-leyes, los convenios y la chilenización, y la nacionalización pactada. También era fundamental que en esa reforma se fijara el valor de libro, las utilidades obtenidas por las compañías por el promedio mundial y el plazo para pagar las indemnizaciones. Además, era indispensable destacar y señalar a quién correspondía el pago de las indemnizaciones para obreros, empleados y técnicos. Quiero decir, honestamente, que me opuse a que quedaran consignados en la reforma constitucional los derechos de los trabajadores del cobre. Me opuse, óiganlo bien, compañeros, porque al hacerlo, y quedó establecido así, hay como una desconfianza al propio Gobierno de ustedes. Yo he pensado siempre que en la Carta Fundamental no pueden incorporarse ni siquiera las conquistas de un sector de la importancia de los trabajadores del cobre. Además, quise hacer entender a los trabajadores del cobre que la garantía no está en la boca de la Carta Fundamental, sino en la conciencia de los trabajadores y en su presencia en el Gobierno de la República.

No voy a vetar el precepto que está incorporado, pero señalo que es innecesario. Además, queríamos que todos los yacimientos mineros a nombre de terceros, que pueden estar y deben pertenecer a las compañías, pasaran al Estado. Es fundamental que se entienda cómo ha sido despachado el proyecto que esta tarde votará el Congreso. Y destaco que, a pesar de que no salió como nosotros deseábamos, es un paso hacia adelante, y por cierto que respetamos la decisión del Congreso, como el Congreso deberá respetar también la nuestra, y veremos después de la votación de esta tarde si acaso es necesario o no vetar el proyecto de reforma constitucional.

Nosotros pensamos que en este proyecto se otorgan a los concesionarios demasiadas garantías y facultades; me refiero a los concesionarios de minas, que los convierten en casi un propietario. El plazo para pagar las indemnizaciones, que originalmente era de 30 años, ahora podrá ser inferior. Originalmente el interés era tan solo de un 3% anual. Ahora podrá elevarse. En el proyecto nuestro se responsabilizaba a las administraciones actuales de las empresas de la situación de los bienes a su cargo. En su cargo. En el proyecto votado por el Congreso se suprime esta disposición. El proyecto original disolvía las sociedades mixtas formadas en virtud de los convenios, y facultaba al Presidente de la República para organizar la explotación de las mismas por cuenta del Estado. El proyecto que votará el Congreso reconoce las sociedades mixtas y establece nuevas sociedades que serán continuación de aquéllas. El cambio tiene por objeto salvar los resultados de los convenios. Esta razón política sólo ha servido para hacer más confusas algunas disposiciones del proyecto.

En el proyecto original, el Estado tenía facultades más amplias para resolver las deudas de las empresas que pagaba. El proyecto actual tiene, además, otros vacíos que no podremos analizar para no dar argumentos precisamente a las empresas que seguramente van a defender sus derechos. Y destaco que están tan garantizadas sus posibilidades de defensa de sus derechos, demostrando la equidad de este Gobierno y también del Congreso, cuando se establece que será el Controlador General de la República el que fije el monto de las indemnizaciones, cuando se entrega al Jefe del Estado la apreciación de lo que debe descontarse por las sobreutilidades obtenidas sobre el promedio internacional, y cuando este mismo Presidente de la República pueda fijar el plazo en que deben pagarse estas indemnizaciones. Además establece un tribunal ante el cual pueden apelar las compañías, formado por dos ministros de la Corte, por el jefe de Impuestos Internos y además por un representante del Tribunal Constitucional, que tendrá que constituirse, y por el vicepresidente de la CORFO. Con ello estamos demostrando que este Gobierno Popular, que es un gobierno revolucionario, le da aun a los que han explotado a Chile la posibilidad de defender sus derechos, y legítimamente pueden hacerlo. Nosotros procedemos con responsabilidad y mostrando que el pueblo no necesita apropiarse de lo ajeno, sino, sencillamente, ventilar, con conciencia revolucionaria, la verdad de las empresas. Y pagaremos indemnizaciones si es justo, y no pagaremos indemnización si es injusto.

Par eso, podemos decir que el proyecto inicial defendía, a nuestro juicio, mejor los intereses de Chile. Sin embargo, el proyecto que esperamos salga aprobado en el Congreso es una herramienta que nos permitirá, junto con tomar estas medidas de tipo administrativo, defender esos intereses. Chile va a nacionalizar el cobre en virtud de un acto soberano, acto soberano que inclusive está consagrado en la Declaración de las Naciones Unidas, que establece que los países tienen derecho a nacionalizar sus riquezas esenciales. Par eso quiero señalar una vez más esta primera batalla muy larga y permanentemente dada por los partidos populares. Los dos primeros proyectos de nacionalización del cobre llevan la firma de Salvador Ocampo, hoy día viviendo en México, y que fue senador comunista ayer, y de ese viejo admirable que fuera presidente del Partido Comunista y mi amigo personal, Elías Lafertte. Y el otro proyecto de nacionalización del cobre lleva mi firma, y fue presentado a nombre de los parlamentarios socialistas. Es decir, esta batalla ha sida larga, pero hay que destacar que la conciencia del pueblo ha permitido que hoy día en Chile la inmensa mayoría de los chilenos estén junto a Chile y su futuro, y que sientan este día como el día propio. El Congreso Nacional, al aprobar la idea modificadora de la Constitución, para que podamos nacionalizar el cobre, ha escuchado el clamor, la potencia y la fuerza con que el pueblo ha luchado y luchará par recuperar las riquezas de Chile en manos del capital foráneo.

Llega en estos momentos una información de los trabajadores de El Salvador y el pueblo debe escucharla. Ayer sábado, los trabajadores de El Salvador batieron todos los récords de producción en la historia de la mina. Produjeron 52.000 toneladas, que es el doble de la producción normal, superior en 15.000 toneladas a lo que se había alcanzado como más alta cifra en 1966. Sa1udo desde aquí con orgullo patriótico a los trabajadores del cobre de El Salvador que en este día entregan esta cifra que refleja su conciencia revolucionaria y su voluntad de chilenos.

Dije que la primera medida era la reforma constitucional. Enseguida, la segunda, establecer como recibíamos las minas, el balance de ellas. Quiero, antes de entrar al detalle de esto, recordar los siguientes antecedentes previos para que se vea la magnitud de lo que es el cobre para Chile.

Tenemos las más grandes reservas del mundo. Un poco más de la cuarta parte de las reservas del orbe. Sin embargo, nuestra producción ha ido descendiendo en escala internacional. Hoy es sólo de un 13% de la producción mundial. Hace 20 años era un 20%. Al detallar las condiciones en que recibimos las minas me voy a referir tan solo a esos dos grandes gigantes que son Chuquicamata y El Teniente. Chuquicamata, la más grande mina del mundo a tajo abierto, que es un gigante prematuramente envejecido, y El Teniente, la mayor mina de cobre subterránea del mundo y que es un gigante deformado, compañeros.

Nosotros hemos heredado la forma irracional de explotación de las empresas privadas extranjeras, a las que interesó fundamentalmente obtener el máximo de utilidades en breve plazo sin considerar el interés nacional y el futuro de las minas. Por eso es que ha hecho bien aquí el representante de los supervisores, compañero Rodríguez, en señalar que muchas veces los técnicos, aunque no alcanzaron los niveles superiores del conocimiento del manejo de las minas, los planes geológicos y los detalles de los planes de desarrollo que fueron impuestos desde afuera, criticaron cómo se desarrollaba esta explotación. Por eso es que nosotros, tomando en cuenta la importancia trascendente de lo que representa el que Chile entero y el mundo sepan en qué condiciones están las minas y cómo las vamos a recibir, hemos solicitado un informe de un organismo importante, como es la Sociedad Francesa de Minas, que tiene más de 2.000 técnicos y un prestigio nacional e internacional indiscutible. Además de contratar a estos técnicos franceses, que son asesores de servicios en su propio país y en otros, Chile ha contado con el estudio que han hecho compañeros que han venido de los países socialistas y fundamentalmente con una delegación de técnicos enviados por la Unión Soviética a requerimiento del que habla; por lo tanto, lo que vamos a decir y que Chile debe conocer, la realidad y el balance de cómo recibimos las minas, tiene como base el informe esencial de un organismo de prestigio internacional y además la opinión de técnicos socialistas que tienen la misma solvencia y que han hablado el mismo lenguaje que los franceses.

Dice el informe francés que resumo para ustedes: Chuquicamata: el informe destaca que el yacimiento se explotó pensando sólo en recibir utilidades inmediatas. Por ejemplo, en los últimos años la compañía se ha dedicado intensivamente a extraer mineral de cobre sin retirar el ripio, lo que hace muy difícil continuar el trabajo. Y retirar el ripio, según cálculos, es una cifra superior a los 20 millones de dólares. Las reservas de material preparadas para su extracción sólo alcanzan para pocos meses. Retirar aceleradamente el lastre nos ha aumentado el costo de producción.

Además, dice el informe francés: las instalaciones actuales de mantención del equipo minero no corresponden al tamaño de la empresa y están en mal estado. Para dejar la mina en condiciones de explotación racional es necesario invertir más de 30 millones de dólares. Óiganlo bien, a nosotros que se nos acusa de haber echado a los técnicos extranjeros cuando reiteradamente les dijimos a aquéllos que suponíamos con capacidad técnica que se quedaran, les dijimos que nosotros jamás negaríamos el conocimiento de ningún hombre, cualquiera que fuera el país donde había nacido, o cualquiera que fueran sus ideas, siempre que aceptara ser un técnico y respetara la orientación que Chile quería darle a la explotación de las minas. Piensen ustedes: en 15 años en Chuquicamata, han pasado 13 superintendentes generales; por el concentrado de Chuqui, en los últimos 3 años, 6 superintendentes; es decir, que el éxodo, la salida de los técnicos, ha venido produciéndose hace muchos años, porque los técnicos que trabajan las minas en Chile forman parte de un gran consorcio internacional y para ellos había expectativas de orden económico con otros países. Por eso hemos tenido que reclamar nosotros, y que se sepa que nuestra actitud no ha sido ni será jamás la de renunciar a aprovechar la capacidad técnica de un hombre, sea cual sea su posición política y el país donde haya nacido. Dice el informe francés: el conjunto de las plantas se encuentra en un estado alarmante, porque no se han tomado a tiempo las medidas adecuadas; escuchen compañeros jóvenes. Por ejemplo, la planta de molibdeno es una ruina y las celdas de explotación de la planta principal no están mejor. Lo dicen los franceses, lo afirman los soviéticos.

Sigue textualmente el informe en la página 5, refiriéndose a los compatriotas nuestros: «Los responsables actuales han llegado a una situación tal que se ven enfrentados con todos los problemas al mismo tiempo, han heredado una situación tal». Es decir, nuestros técnicos, sin vasta experiencia, han tenido que esforzarse y han podido mantener niveles de producción y se reconocen el esfuerzo y la dedicación de los chilenos en los propios informes franceses y soviéticos. Por eso nosotros recordamos aquellos otros que no tienen fe en el pueblo y en la capacidad de nuestros hombres. Nosotros sabemos que es un gran desafío, y ese desafío, en la parte que llevamos hasta ahora, han podido cumplirlo, como lo hemos señalado, los técnicos, los empleados, los supervisores, los obreros del cobre, y el mejor ejemplo está aquí, en la producción de El Salvador que acabo de entregarles a ustedes.

Dice el informe francés: la instalación del tratamiento de óxidos, que data de principios de siglo -fíjense ustedes, tiene mas años que yo esa planta-, está hoy completamente obsoleta, es decir, que ya no sirve técnicamente. Los franceses agregan: en tales condiciones, debiendo combatirse continuamente dificultades de toda clase, debidas tanto a lo vetusto de los equipos de trabajo como a la naturaleza refractaria de los minerales de La Exótica, solamente puede felicitarse a los responsables actuales, quienes han logrado, a pesar de todo, asegurar una cierta producción.

Dice el informe de los franceses en relación con las fundiciones: los hornos de reverbero están mal implantados en relación con los convertidores. No existe ningún sistema de control físico químico que permita el manejo racional de las unidades de fusión. Agrega: los problemas de higiene y de seguridad de los trabajadores están mal solucionados. No hay mantención preventiva. Advierte, señala, condena: no se aprovechan los gases de los convertidores, perdiéndose más de 1.000 toneladas diarias de ácido sulfúrico. La recuperación del ácido no sólo será económicamente provechosa sino que mejoraría la salubridad de las faenas. Es decir, se pierden 1.000 toneladas diarias de ácido sulfúrico, como tampoco se han extraído el oro, la plata, el tungsteno, el renio que se llevaban en las barras.

Las refinerías, dice, la número 1 es caduca y mal conservada; la 2 está en buenas condiciones. Y éste es el informe francés. Y con él coinciden en sus grandes líneas los soviéticos y demuestran en qué condiciones recibimos la más grande mina a tajo abierto del mundo. Por eso he dicho que Chuquicamata es un gigante enfermo y nosotros tendremos que esforzarnos por hacer posible que los técnicos chilenos puedan, con una posición distinta de ingeniería y técnica, recuperar esa riqueza fundamental que ha desbaratado la avaricia de los empresarios privados que querían llevarse las utilidades sin invertir lo suficiente y necesario para preservar el futuro de las minas.

El caso de El Teniente no está, según el informe de los franceses, en muchas mejores condiciones, a pesar de que se reconoce que las instalaciones son indiscutiblemente mejores. Aunque el trabajo de la sección minas es en general satisfactorio, dicen, los nuevos tipos de rocas que se han encontrado obligan a modernizar el sistema de explotación. Es decir, lo que hasta hoy se ha hecho ha sido posible porque es blanda la roca. Entre la futura roca que hay que explotar y la actual hay una capa de agua, que además la roca que está debajo es muy dura y la explotación con los bloques hundidos requerirá un estudio profundo e innovaciones que van a costar mucho dinero que desde el punto de vista de los estudios de magnificación matemática debía haberse invertido hace mucho tiempo.

Esto significa que deben iniciarse de inmediato trabajos experimentales para elaborar los proyectos necesarios que requerirán la incorporación de especialistas muy bien calificados.

Dice el informe francés: la construcción del nuevo concentrador de Colón se limita por pésimo abastecimiento de agua. No se comprende cómo una inversión de expansión de la producción de 250 millones de dólares, pueda dejarse al azar del clima. Ya el año pasado hubo dificultades, pero la empresa administradora no hizo nada por superarlas. Una inversión, para tener el agua requerida, habría sido tan solo de 10 millones de dólares cuando se empezó la expansión. Ahora tendremos que invertir 15 ó 20 millones de dólares y nos demoraremos un año o un año y media para garantizar el agua necesaria.

Enseguida, en la fundición, como sabemos todos, se han presentado graves dificultades en la transición del sistema antiguo a uno más moderno. Hubo errores de planificación y la empresa administradora no envió oportunamente especialistas en la nueva tecnología. Se ha dañado seriamente la producción y hemos sido obligados a disminuir las entregas invocando causa mayor en esta empresa.

Las dificultades de gestión son mucho mayores que en Chuquicamata; si bien cada una de estas unidades puede estar relativamente bien administrada, el conjunto funciona mal y eso es de responsabilidad exclusivamente de la empresa administradora. Eso se deduce del informe de los franceses.

En el resto de las minas, vale decir, Exótica, El Salvador y Andina, también tenemos el informe de los franceses, pero no voy a entrar en sus detalles para no prolongar demasiado mi intervención. Tenemos entonces que ya llevamos explicadas, frente a ustedes, dos de las medidas: el proyecto de reforma constitucional y el informe de los franceses y el de los soviéticos, sobre las condiciones de las minas.

Quiero hablar brevemente sobre la producción. Los sectores opositores al Gobierno han insistido en la baja de la producción comparando las cifras alcanzadas este año con las cifras estimadas por el plan de expansión elaborado por ellos. Veamos lo que pasó antes.

Para 1968 se programaron 566.000 toneladas métricas y sólo se produjeron 519; para el 1969 se programaron 564 y sólo se produjeron 540; para 1970 se programaron 676.000 toneladas métricas y sólo se alcanzó a 540. Para darles una idea de lo que esto significa, cuando en 1970 Chile produjo 136.000 toneladas menos de lo programado, esto representó para el país un menor ingreso de divisas de cerca de 550 millones de dólares. Las proyecciones de producción que el Gobierno anterior dio a conocer con motivo de sus convenios de chilenización y de nacionalización pactada, han resultado muy diferentes a la realidad. Se dijo que habría un aumento de un 70%. Eso ha significado 17.000 toneladas más.

Por eso es que nosotros rechazamos el que se quiera culpar al Gobierno Popular de la menor producción, sobre todo desconociendo la realidad en que están las minas, ignorando los informes que nosotros tenemos y cuya solvencia nadie puede negar. Nos preguntamos: ¿por qué antes de firmar los convenios, por qué antes de aceptar la nacionalización pactada o la chilenización, no se hizo un estudio exhaustivo de la realidad de las minas? Cuánto nos habríamos evitado, cuántas dificultades que hoy se presentan no las habríamos tenido si se hubiera actuado con un criterio preventivo. Por eso nosotros, antes de entrar a discutir las indemnizaciones, hemos querido tener los informes para que Chile y el mundo sepan por qué es la cuantía que nosotros estimamos que debemos pagar o no pagar, porque reafirmo, sobre la base de estos informes y la realidad de las minas actuará con decisión, con coraje, con valentía, con ecuanimidad, el Gobierno de ustedes, el Gobierno del pueblo. Reconocemos que el aumento de la producción que hay en estos primeros seis meses, comparados con los del año pasado, se debe a que han entrado en producción las minas Exótica y Andina, y declaramos que en El Teniente hemos tenido que enfrentar graves problemas y la menor producción se debe a la escasez de agua, a fallas técnicas de los convertidores, a la reparación de un horno de reverbero y a consecuencias del temporal de junio que afectó el suministro eléctrico, paralizando por seis días las plantas de Colón y la fundición. Pero yo tengo fe en el pueblo, que son ustedes, compañeros trabajadores de El Teniente. Tengo confianza en los técnicos, en los profesionales, en los empleados, y fundamentalmente tengo confianza en ustedes, compañeros mineros, obreros de El Teniente. Yo, que tantas veces fui a conversar con ustedes, volveré a subir a la blanca montaña, para hundirme en el pique, en el hogar, en las secciones, para decirle al hombre de El Teniente que tiene que responder a su conciencia y a la historia, que el pueblo espera a los obreros de El Teniente, su presencia en el trabajo, menos ausencia, su responsabilidad, que se hagan ciertas las palabras del compañero dirigente Moraga; yo tengo confianza en ustedes y no sólo los obreros de El Salvador con orgullo hablarán de la mayor producción, sino que ustedes, compañeros de El Teniente, se sacrificarán más porque un centavo más de producción, una tonelada más de producción, representan millones y millones para Chile. Yo les entrego, en este día histórico, la gran tarea de superar las dificultades de El Teniente y convertirse ustedes en los pioneros de la producción del metal rojo. Y esto es tanto más importante cuanto que Chile ha sufrido, como lo dijera hace poco, en sus industrias, en la agricultura, y por eso la riqueza esencial nuestra tiene que ser incrementada, sobre todo si tomamos en cuenta cómo el cobre ha bajado de precio en el mercado internacional.

Vean estas cifras: el promedio de los seis años anteriores fue de 61 centavos la libra de cobre. El promedio de estos seis meses de Gobierno Popular ha sido sólo de 50 centavos, 11 centavos menos de ingreso en estos meses por libra de cobre. En los actuales niveles de producción la diferencia de un centavo significa un menor ingreso anual de divisas para el país de 17 millones de dólares y para el presupuesto fiscal, de 14 millones de dólares. 61 centavos de promedio de la libra de cobre en los seis años anteriores. En estos meses, sólo 50 centavos.

La disminución de un centavo en la libra de cobre significa 14 millones menos al año para el presupuesto nacional y 17 millones en el ingreso de las divisas. Lamentablemente no habrá, según las expectativas, alzas bruscas del precio del cobre. Sólo hay que pensar que, estando las minas norteamericanas en huelga, sólo el cobre ha subido ahora a 52 centavos.

Quiero señalar que indiscutiblemente el precio del cobre también se ha mantenido alto por el conflicto de Vietnam, pero los chilenos, en la conciencia nuestra, preferimos que el cobre baje, pero que se deje de agredir a un pueblo pequeño y digno que lucha por su independencia. Nosotros tenemos la suficiente conciencia revolucionaria para entender que puede bajar el precio del cobre, y lo toleramos, siempre que la paz llegue a Vietnam y la gente de Vietnam tenga derecho a vivir su propia vida.

Compañeros, deseo ahora trazar las tareas para el futuro. Por fin y por primera vez en nuestra historia, Chile va a tener una política nacional sobre minería. Ya no habrá empresas foráneas, extranjeras, dueñas de las grandes minas del cobre. Desde los pirquineros hasta las empresas estatizadas de la gran minería, todos tendrán que confluir hacia una política nacional, hacia un plan que permita aprovechar al máximo estas riquezas con un profundo sentido chileno, nacional y patriótico, hasta crear el gran complejo minero industrial del cobre. Tenemos que aumentar la refinación, tenemos que aprovechar los subproductos que se van, o se iban en las barras de cobre, oro, plata, renio, tungsteno, ácido sulfúrico. Tenemos que crear la gran industria moderna. La elaboración de productos manufacturados para consumo interno y de exportación. Quiero ponerles un solo ejemplo: en este instante, en el departamento de Chañaral corre un río que se llama el río Salado. Allí se vuelca el relave de Potrerillos. Durante años, particulares han sacado cobre de ese relave, y según cifras que tenemos, dos firmas sacaban cerca de 8 millones de dólares al año como consecuencia del cobre que se iba por el relave del río Salado, que además perjudicaba a la agricultura de la zona.

Ahora hay una verdadera California del cobre, y algunos compañeros cesantes, pero también empleados públicos, profesionales, empleados y obreros con trabajo, están lavando en la forma más primitiva las aguas del río para sacar el cobre. Cuántos años, cuánta riqueza entregada a particulares y cómo el espejismo de un sentido privado lleva a algunos chilenos a tratar de obtener para ellos esa riqueza que no les pertenece. Y este Gobierno dará trabajo a los cesantes, pero este Gobierno no va a aceptar, y ya han caducado las dos concesiones que hicieron multimillonarias a dos firmas, y este Gobierno les dirá al resto de la gente que está ahí, que vuelvan a sus trabajos porque ese cobre debe ser para todo Chile y fundamentalmente para elevar las condiciones de los trabajadores de Chañaral.

Fuera de la trascendencia económica que he señalado, tenemos una trascendencia política que es necesario meditar. Con el paso que vamos a dar, rompemos la dependencia, la dependencia económica. Eso significa la independencia política. Seremos nosotros los dueños de nuestro propio futuro, soberanos de verdad de nuestro destino. Lo que se haga en el cobre dependerá de nosotros, de nuestra capacidad, de nuestro esfuerzo, de nuestra entrega sacrificada a hacer que el cobre se siembre en Chile para el progreso de la patria. Será el pueblo el que tendrá que entender, y lo entiende, que éste es un gran desafío nacional, que no sólo tienen que responder a él los trabajadores de las minas sino el pueblo entero. Tenemos que responder entonces entendiendo que esto, repito, es algo que debemos encarar y es también un desafío técnico. Tenemos que crear una tecnología propia, de acuerdo a nuestra realidad, aprovechando la experiencia de otros pueblos, cualquiera que sea su latitud en el mundo. Tenemos que crear un centro de investigación minero-metalúrgica. Tenemos que crear un servicio nacional de geología. Tenemos que aprovechar la capacidad de técnicos e ingenieros que hay en la ENDESA, en la CAP, en el ENAMI y en la CORFO, en la universidad o en las universidades, y hacer de ellos un equipo superior para que entreguen sus conocimientos a esto que es fundamental para nosotros.

Nosotros no hemos podido desarrollar la capacidad de nuestra gente, limitada bajo la tutela extranjera que nos imponían los planes de desarrollo y de explotación desde fuera. Debemos también entender que éste es un desafío a nuestra capacidad, no sólo en la explotación, no sólo en la elaboración del metal rojo, sino en su propia comercialización. Tenemos que romper la dependencia en este sentido y crear nuestra propia comercialización, pero piensen ustedes que las ventas de cobre significan un volumen anual superior a los 1.100 millones de dólares. Eso lo van a manejar los chilenos, nuestros compatriotas en el mercado mundial y por suerte tenemos un lenguaje de entendimiento con Zambia, con el Congo, con el Perú, y se ha formado a escala internacional la CIPEC, que está destinada a defender los intereses de los países pequeños productores como el nuestro. Es por lo tanto un desafío a toda la capacidad organizativa de Chile y los chilenos. Fundamentalmente de los trabajadores del cobre; entendiendo por tales a obreros, empleados y técnicos.

Tenemos que superar los grandes problemas que hemos heredado, las prácticas irracionales de trabajo que son tan dañinas como las deficiencias técnicas. Deben resolverse con cambios revolucionarios las relaciones de trabajo en los propios centros de trabajo que sólo un Gobierno de trabajadores puede poner en marcha. Hay que romper la división entre la dirección de las empresas y los trabajadores. La presencia de los trabajadores en la dirección de ellas estará demostrando cómo confiamos en su capacidad y cómo les entregamos esta responsabilidad. Queremos que se multipliquen los Comités de Producción, para que se vean el empuje y el esfuerzo de los trabajadores y al mismo tiempo su capacidad resolutiva. Compañeros, esto es caminar en la dirección de las empresas del Estado, hacer del esfuerzo común el esfuerzo indispensable que permita sobreponerse a las deficiencias y a las dificultades; esto es comenzar a manejar las grandes empresas que Chile tiene ahora para ponerlas no al servicio del hombre del cobre, si no al servicio del hombre de todo Chile. Lo hemos dicho, y sabemos que se entiende nuestro lenguaje, los trabajadores del cobre no serán dueños de las minas para beneficio exclusivo de ellos, son dueños de las minas en cuanto las minas les pertenecen al pueblo, y los trabajadores del cobre forman parte del pueblo, y los trabajadores del cobre tienen que entender, lo saben y lo van a vivir, que el esfuerzo de ellos estará destinado a hacer posible que cambie la vida del niño y la mujer chilena, que el esfuerzo de ellos y el cobre estarán destinados al progreso de la patria, y al sudar trabajando el fondo de la mina están haciéndolo por un Chile distinto, por una sociedad nueva, por el camino que abrimos hacia el socialismo. Compañeros mineros, trabajadores duros del rojo metal: una vez más debo recordarles que el cobre es el sueldo de Chile, así como la tierra es su pan. El pan de Chile lo van a garantizar los campesinos con su conciencia revolucionaria. El futuro de la patria, el sueldo de Chile, está en las manos de ustedes. A trabajar más, a producir más, a defender la revolución desde el punto de vista político con la Unidad Popular y defender la revolución con la producción que afianzará el Gobierno del pueblo». //ELF

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Undurraga en Junta Nacional DC: “Camarada Eduardo Frei Montalva, ¡Presente! Tu partido continúa tu tarea»

enero 21, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

En La Fontana publicamos discurso de diputado y Presidente de la Democracia Cristiana (DC), Alberto Undurraga, en Junta Nacional de la colectividad. 

«Estimadas y estimados camaradas:

Estamos viviendo todos la alegría de volver a encontrarnos en cuerpo y alma en una Junta Nacional. Bienvenidos y bienvenidas, tanto a los que hemos podido llegar a este reciento, como a quienes nos acompañan por vía telemática.

Hace poco más de dos meses nos reuníamos por zoom en otra Junta Nacional del partido, donde delineábamos lo que debía ser el rumbo a tomar. Parece que hubiera pasado mucho más tiempo, por la gran cantidad de acontecimientos que se han sucedido y por el cambio de clima político en el país y de convivencia dentro del partido.

Por naturaleza soy optimista, pero por experiencia sé que debemos tener los pies bien puestos en la tierra. Todos sabemos que venimos de una larga crisis. Nos ha cambiado el ánimo, ha cambiado el foco de nuestra atención, hemos tenido logros, pero sabemos que queda mucho por hacer y que nuestra recuperación requerirá mucha constancia y perseverancia.

Vamos por buen camino, pero queda mucho por caminar. Hemos superado lo peor de la crisis, nos hemos empezado a recuperar, pero el fortalecimiento partidario y la buena convivencia entre nosotros no puede ni debe tener paréntesis para asegurar el futuro de la Democracia Cristiana.

Ninguno de nosotros ha estado inactivos camaradas, y quiero agradecerlo y valorarlo Hemos empleado bien este corto tiempo, como lo podemos comprobar simplemente revisando lo que fueron nuestros propósitos declarados en la Junta anterior.

En noviembre del año pasado, decíamos que el partido, como comunidad política tenía siete tareas que cumplir: (1) construir una sana convivencia; (2) construir propuestas de amplio respaldo, (3) reconstruir el cuerpo del partido; (4) construir una alternativa electoral solvente; (5) reconstruir la presencia DC en el debate nacional; (6) poner a la DC en la construcción de una mayoría política; (7) decidir con autonomía y actuar en consecuencia.

Tenemos como directiva nacional la satisfacción de poder decir que hemos ido avanzando en cada una de estas tareas y que eso se nota en lo que estamos haciendo y también en cómo estamos siendo vistos por los otros actores políticos y por los medios de comunicación.

Quien haya visto la prensa de los últimos días y la de hoy, verá que la pregunta que todos se hacen sobre nosotros están todas en positivo y en vista de las decisiones políticas más importantes: ¿qué hará la Democracia Cristiana? ¿qué rumbo decidirá? ¿apoyará la idea de las dos listas? ¿consolidará su diálogo con el Socialismo Democrático?

Todos y todas podemos tener una idea al respecto de cada una de estas preguntas, pero lo que podemos advertir es que ya no nos están interrogando sobre nuestra crisis, sino sobre nuestras acciones; ya no nos interrogan sobre lo aislados que estamos, sino sobre los socios que queremos tener y sobre los que no queremos tener; ya no nos preguntan sobre nuestras rencillas, sino sobre nuestras propuestas.

Este cambio en la forma en que está siendo visto el partido va de la mano de la recuperar de nuestra convivencia. Empieza a ser normal que el Consejo Nacional del partido se reúna y lo que sale de allí sea una declaración de amplio consenso. Mi valoración a todos los consejeros y consejeras, así como a los presidentes regionales y representantes de los distintos frentes y departamentos. Especial saludo a la JDC, en quienes tenemos puesto la esperanza de renovación y cuyo voto hoy se someterá a la votación de esta junta, y hago un llamado a respaldarlo, en los desafíos de mediano plazo, empieza a tomar forma el Congreso Raíces, Comunidad y Esperanza para actualizar nuestro mensaje humanista cristiano, tomar nuevas definiciones y reinventarnos como partido, en una sociedad marcada por un cambio de ciclo.

Asimismo, ahora puedo decir que junto a la Secretaria Nacional, Cecilia Valdés, en representación de la directiva nacional nos hemos reunido en forma simultánea con nuestras bancadas de senadores y diputados, los que han sido liderados por los camaradas Yasna Provoste y Eric

Aedo y que a partir de ello hemos establecido puntos comunes para la estrategia a seguir en los diferentes temas del PDC.

Puedo decir que la directiva nacional y el presidente que les habla hemos empezado nuestras visitas a regiones y que estamos empezando a concentrarnos en las tareas de la representación del partido en el territorio.

Especial saludo en ello a nuestros gobernadores, CORES, alcaldes y concejales, que dan testimonio de los valores y principios del humanismo cristiano en sus regiones y comunas. Nos enorgullecemos del rol de cada uno y una de ustedes, y ejemplifico en el rol nacional que impulsan la Presidenta de la Asociación Chilena de Municipios y alcaldesa de Peñalolén, Camarada Carolina Leitao, el vicepresidente de la Asociación y alcalde de Concepción Camarada Álvaro Ortiz y la Camarada María Margarita Indo como representante de nuestras y nuestros concejales.

Asimismo, han jugado un rol importante los camaradas integrantes de la directiva que se despliegan a diario en su región. Me refiero a los camaradas Aldo Mardones, en Concepción, Héctor Barría en la Región de los Lagos, Patricio Ferreira en Alto Hospicio y toda la región de Tarapacá y Gianni Rivera en la Región de Valparaíso, y ahora recién integrada la camarada Alexandra “Lula” Núñez en Atacama y Ana María Hernández, de la también Región Metropolitana.

Previamente al despliegue en terreno, liderados por nuestra Vicepresidenta Francisca Hernández y con apoyo del CDC y destacadas camaradas, nos desplegamos en cuatro regiones del país con encuentros zonales con camaradas acerca de los desafíos para aumentar la participación política de mujeres en Chile y en nuestro partido, encuentros que fueron muy valorados y nos desafían para este año 2023.

En el plano de la opinión pública, somos varios las y los demócratas cristianos que están opinando a diario en los medios de comunicación. Ahora, lo que la prensa destaca no es lo que dijo o replicó un camarada a otro camarada, sino qué es lo que le estamos proponiendo al país.

En suma, es el inicio de la reconstrucción de una sana convivencia, es una expresión más frecuente de muestra fraternidad lo que nos está permitiendo reposicionarnos.

Volvemos a tener alegrías compartidas. El partido tiene un alma común. Cuando una demócrata cristiana como Gabriela Flores gana la CONFUSAM, es todo el partido el que se alegra porque nos sentimos orgullosos de que una de las nuestras dé testimonio de entrega y servicio a los trabajadores y trabajadoras. También saludamos los buenos resultados en la ANEF liderados por Ivonne Rozas, y el esfuerzo notable de Miriam Verdugo y el equipo que lideró para volver a ocupar lugares relevantes en el Colegio de Periodistas.

Pongámonos una mano en el corazón, camaradas. Si hace dos meses alguien les hubiera dicho que la DC se plantaría firme ante una decisión de gobierno de presentar una lista única y que lograría apoyos importantes para una posición distinta ¿cuántos lo hubieran creído?

Sin embargo, nosotros nos jugamos y nos adelantamos y a mediados de diciembre afirmáramos que dos listas era lo que más le convenía a Chile, a los partidos oficialistas y al PDC respaldados por una argumentación fuerte y vinculados con nuestras convicciones y nuestra estrategia de largo plazo. Sin la firme y decidida posición demócrata cristiana, el proceso de revisión y cuestionamiento del planteamiento original de una lista, no se hubiera producido. Dijimos que íbamos a decidir con autonomía y actuar en consecuencia y lo estamos haciendo.

Nos parece indispensable que los objetivos electorales estén subordinado al objetivo político mayor de establecer una alianza estable de centroizquierda de largo plazo, como condición de conformar una alternativa de poder frente a los polos de la derecha y de la izquierda radical.

Sabíamos que este objetivo político tiene varios planos, incluye el electoral, pero también la política de alianza, la definición de contenidos programáticos compartidos y eso se expresaría en negociación inmediata con otros partidos del ámbito de la centroizquierda.

Es un consenso partidario que el PDC no quiere ni debe quedar aislado, pero que nuestra preferencia debía estar en aliarnos con los partidos.

del Socialismo Democrático. Por eso iniciamos un debate con los partidos de las coaliciones de gobierno, dentro de los cuales un sector prefiere una lista única oficialistº

¿Qué hemos planteado nosotros y que han empezado a argumentar otros partidos desde el mes de diciembre?

Primero, que una lista única convierte la elección de consejeros constituyentes en un plebiscito sobre la gestión de gobierno, lo que solo puede favorecer a la derecha.

Segundo, que la lista única apuesta a conservar el apoyo que tiene el Gobierno, pero la merma oficialista ya producida que se refleja en todas las encuestas hace que, en realidad, se decrecerá en un porcentaje no calculado. La lista única es una lista para perder y para retroceder. En cambio, nosotros buscamos crecer junto a nuestros socios.

Tercero, que las dos listas permiten crecer hacia el centro, un espacio que se pierde en la partida al presentar una sola lista, incluyendo Apruebo Dignidad, un socio no aceptable para un electorado que sí puede votar por la lista con claro perfil de centroizquierda. Una lista única pierde electorado de izquierda porque vamos nosotros, y pierde electorado de centro porque va la izquierda dura. Es decir, perdemos todos.

En cuarto lugar, nosotros entendemos que el sector moderado está en disputa abierta, y ese espacio o se ocupa o se cede. El último plebiscito mostro que, siguiendo al sector más radicalizado, lo actores moderados no resultan creíbles. No hay que ceder espacio a nuevos proyectos como Amarillos y Demócratas que podrían captar parte de su electorado si nosotros lo abandonamos.

En quinto lugar, estamos convencidos que se termina sumando más si las listas se conforman por proximidad política. Deben presentarse juntos los que estén dispuestos a seguir presentándose juntos en el futuro cercano. No hay manera de recuperar adhesión ciudadana y acotar el espacio que está ocupando la derecha sin superar la división del Apruebo y Rechazo del anterior plebiscito. Si se repiten las opciones, se repetirá el resultado.

En este proceso constituyente, y tras la elección de consejeros constitucionales, nuestro propósito es cambiar la constitución del 1980 reformada el 2005 por una nueva Constitución, en una dirección en la que todos los demócratas cristianos estemos de acuerdo, aglutinando una mayoría que permita su aprobación, proceso al que contribuimos al Acuerdo por Chile, que habilita la nueva oportunidad que tiene el país para tener una Nueva Constitución.

Quiero agradecer el apoyo mutuo y la sintonía política que hemos logrado con la Presidenta del PPD, Natalia Piergentili y la del presidente del PR, Leonardo Cubillos, partidos que ya se han pronunciado públicamente y por las mismas razones por las dos listas. Seguiremos dialogando para que todos los partidos de Socialismo Democrático lleguen al mismo convencimiento.

Para que esto sea posible necesitamos a muchos reunirnos con el mismo propósito, lo sabemos muy bien. Pero sabemos muy bien algo complementario: Sin la DC no se puede, sin la DC no se alcanza, sin la DC no hay referente nuevo que parezca y sea distinto, sin la DC se instala la duda entre los moderados por quién hay que votar.

La DC no se va a destacar por sus dudas sino por sus decisiones y por una determinación que se expresa clara y nítidamente. Hace poco dijimos: “las conformaciones de listas le corresponde a los partidos, no al gobierno, por lo tanto, si el gobierno persevera en presionar para que haya lista única, ello es una acción hostil hacia la DC». Vamos a volver a hablar igual cada vez que sea necesario.

El objetivo político y la estrategia consiguiente el PDC han sido claramente establecidas por el Consejo Nacional del partido del 7 de enero de 2023 y que pedimos a esta Junta que ratifique y que dice textualmente: “En materia electoral, reafirmamos nuestra convicción de construir con otros y no tomar el camino en solitario. En ese marco, privilegiamos el desarrollo de una alianza electoral con los partidos que componen el Socialismo Democrático para las próximas elecciones de Consejo Constitucional. De esta manera, buscaremos también consolidar una alianza de largo plazo con miras a las siguientes elecciones municipales y regionales”.

Esta declaración del Consejo pasado es una convicción compartida, y punto de encuentro de distintas visiones en nuestro partido que nos permite construir hacia el futuro.

Lo que más importa es el rumbo que se tomará por largo tiempo. El único camino para crecer es atraer electorado nuevo, ahora en la modalidad de voto obligatorio.

Nuestro partido quiere crecer representando al electorado que será quien definida de ahora en adelante todas las elecciones.

Buscamos representar a aquellos que quieren cambios y transformaciones, pero al mismo tiempo valoran la estabilidad, a los chilenos y chilenas que quieren derechos sociales y, al mismo tiempo, quieren desarrollo económico, a los miles de compatriotas que exigen respeto irrestricto a los derechos humanos y al mismo tiempo seguridad ciudadana. Esta dualidad, en el pasado la hemos llamado “Revolución en Libertad”, o “Crecimiento con Equidad”, hoy muchos lo llamamos “Desarrollo con Dignidad”.

Nosotros no somos ni apocados ni nos contentamos con poco cuando se trata de Chile. Somos como la delegación chilena que consiguió que se hiciera el mundial de futbol en Chile: “porque no tenemos nada lo haremos todo”.

Nosotros no le criticamos gobierno que aspire a mucho, sino que consiga muy poco. A la derecha se la enfrenta con una solida coalición de gobierno de centroizquierda, que es lo que aspiramos a tener en el futuro. Las grandes metas hay que saber conseguirlas. Y sabemos que para ello hay que sumar voluntades. La Democracia Cristiana tiene votos en el Parlamento y aporta con sus votos para las grandes causas, pero es más que eso. Tenemos presencia territorial y estamos junto a la gente día a día, pero somos más que eso. Lo que nosotros aportamos es la capacidad de concertar acuerdos amplios, fructíferos y sólidos, que llegan para quedarse. Chile requiere retomar los acuerdos amplios para avanzar, Chile requiere una nueva temporada de acuerdos en Seguridad Ciudadana, Pensiones, Vivienda, Salud, Educación, Recuperación Económica y Reforma Tributaria, para empezar.

Aspiramos a mucho y por eso, por Chile y para Chile, buscamos aportar a reformas que sean de calidad y tengan el alcance necesario. Este gobierno no siempre lo consigue. Tiene dos coaliciones y no tiene la misma estrategia. Por eso oscila en sus decisiones y porque sus tendencias internas son distintas y diferentes, tiene medidas para dejar contentos a unos y otras medidas para dejar contentos a otros. El resultado es un permanente retroceder y avanzar. No se gobierna con intermitente señalizando a un lado y otro a cada rato.

Cuando se estaba a punto de cerrar un acuerdo nacional por la seguridad (señal para un lado), se deciden los indultos mal ejecutados y peor decididos (señal para el otro lado). Al final, lo que se consigue es que aún tenemos acuerdo nacional en seguridad y el gobierno se arrepiente del modo como procedió en los indultos. Al final nadie queda contento ni dentro ni fuera de las filas de gobierno. Por eso se avanza poco, se avanza mal, se consigue poco y se decepciona mucho. Nosotros aspiramos a más. Por eso colaboramos, pero no somos parte del Gobierno.

Un Gobierno como este no va a impedir el regreso de la derecha, incluso la llegada de la derecha más dura al poder. No queremos que eso suceda. Una izquierda más radical es y seguirá siendo una minoría en Chile. Solo un nuevo referente de centroizquierda puede cambiar la situación. En eso queremos tener un rol protagónico y para poder tenerlo, la Democracia Cristiana debe fortalecer mucho más.

Emplazo a la derecha democrática a no dejarse arrastrar por los republicanos, nostálgicos de la dictadura, como lo han hecho recién en la acusación constitucional contra el ministro Jackson. Asimismo, emplazamos a la derecha para que se integre a las mesas convocadas para acuerdo en seguridad y prontamente en materia de pensiones. La mirada debe estar puesta en el país, no en sus intereses políticos.

Emplazo a la izquierda de Apruebo Dignidad a competir bajo sus banderas, sus prioridades y con su proyecto constitucional, representando a su electorado. Nosotros haremos lo mismo, que la ciudadanía decida quién representa más y mejor los anhelos y las esperanzas del pueblo de Chile.

En la Junta Nacional anterior, les decía: “soy creyente, pero ahora no espero un milagro. Lo único que pido, lo único que espero, a lo único que los convoco es a que pongamos, nuevamente, a la Democracia Cristiana de pie”. Yo tengo una alegría en el corazón: la alegría de estar presenciando cómo el partido se está poniendo nuevamente de pie.

Mañana, cuando rindamos homenaje a Eduardo Frei Montalva, cuando depositemos la ofrenda floral ante su tumba, cuando entreguemos nuestro saludo y nuestro reconocimiento ante su estatua, podremos llegar allí caminando erguido, con la frente en alto y decir con voz firme: “Camarada Eduardo Frei Montalva, ¡presente! Tu partido continúa tu tarea, retoma tus banderas, sigue tu ejemplo y vuelve a ser una esperanza para Chile”.

Para esto estamos aquí camaradas, para reencontrarnos y Transformar Chile

Muchas gracias». //ELF

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Undurraga en Junta Nacional DC: «Les pido que confíen en tod@s aquell@s que nos toca servir desde la conducción del partido»

noviembre 12, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

En La Fontana publicamos discurso del Presidente Nacional de la Democracia Cristiana (DC), Alberto Undurraga, en Junta Nacional  de hoy 12 de noviembre de 2022. 

«Estimadas y estimados camaradas:

Asumo la presidencia del partido con plena conciencia del honor que se me hace y de la responsabilidad que adquiero.

Las tareas que tenemos por delante son inmensas. Superan con mucho lo que una persona aislada puede hacer. No asumiría esta responsabilidad si no fuera por la certeza de compartir con ustedes el mismo amor por nuestro partido y el mismo sentido del deber heredado de nuestros líderes. A nuestros fundadores no solo hay que admirarlos, hay que imitarlos, si lo hacemos vamos por camino seguro.

Hemos atravesado y estamos atravesando por prolongadas turbulencias, producto de una seria crisis con varias dimensiones: administrativa, política, pero sobre todo de identidad, de convivencia y falta de propuestas compartidas, lo cual ha generado desafectos y muchos conflictos.

Lo que esta crisis nos ha enseñado es que debemos reaprender a procesar nuestras diferencias sin dejar de poner por delante los puntos de común acuerdo. Nos ha enseñado que nuestras propuestas se pierden cuando nos peleamos entre nosotros y dejamos que otros le hablen al país.

Hemos aprendido que, así como la desconfianza se cultiva y se puede llegar a tener peleas irreconciliables, así también la confianza se cultiva y los reencuentros parten por el respeto mutuo.

Sin embargo, estoy profundamente convencido de que juntos podemos salir de la crisis y juntos, todas y todos nosotros, vamos a darle una oportunidad al PDC para seguir sirviendo a Chile.

Lo que nos debemos proponer en conjunto es superar la crisis múltiple que vivimos. Tengo la profunda convicción de que nuestra tarea no es superior a nuestras fuerzas cuando actuamos con coherencia y convicción.

Lo que me propongo, junto a la Directiva Nacional, es reanudar nuestra permanente vocación por el diálogo y el entendimiento.

Primera tarea: Re construir una sana convivencia

Mi primer propósito es trabajar por recuperar la convivencia interna y que todas y todos los camaradas puedan ver en el PDC una comunidad en que cada militante y simpatizante se sienta reflejado y reflejada en un mismo mensaje nítido de transformaciones sociales con responsabilidad. La tarea es que se reconozcan y valoren las diferencias para la construcción del alma común que nos une.

Todos las y los demócratas cristianos tenemos una obligación: darle una oportunidad de resurgimiento a la Democracia Cristiana. Cuando entramos como militantes juramos, comprometiéndonos a tratar a los demás y a ser tratados como camaradas. Tenemos que ser fieles a ese juramento.

A la Democracia Cristiana no se le dice lo que hay que hacer. Se resuelve en conjunto lo que decidimos realizar. Por eso me propongo darme la oportunidad de conversar con los militantes y dirigentes de cada una de las regiones del país.

Necesitamos volver a vernos y escucharnos. Recuperar la convivencia interna no es una tarea más. Es el punto de partida para cualquier cosa que nos propongamos.

Ya hace algunos días tuve la oportunidad de reunirme con muchos de nuestros concejales y concejalas en Osorno, en el marco del Congreso Anual de Concejales de Chile, donde estuve también con los camaradas alcalde de Osorno Emeterio Carrillo y de La Granja y ex presidente nacional, Felipe Delpin, junto a los Vicepresidentes Diputado Héctor Barría y Diputada Joanna Pérez.

He renovado mi convicción de que, cuando nos comportamos con fraternidad, nuestros problemas no son más grandes que el partido.

La Democracia Cristiana sólo existe como comunidad, que se reconoce compartiendo y tratando de vivir los mismos valores y practicando el mismo respeto mutuo.

La Democracia Cristiana es un partido que ha sabido convivir con sus diferencias. El debate interno ha permitido tomar decisiones más sólidas y decantadas. Pero las opiniones no son almas. Se trata de un alma común.

Lo que todos los demócratas cristianos queremos es recuperar nuestra alma común, que no es otra cosa que la comunidad fraterna que siempre hemos sido. Cuando decidimos entrar a militar, resolvimos entrar a un partido, no a un segmento del partido. En cada debate podemos tener distintas opiniones, pero más importante que las opiniones particulares es la causa común.

Con cariño y respeto, todo el debate que se quiera, nada con intransigencia y sectarismo. Con fraternidad, la pluralidad interna de opiniones es una riqueza.

La Democracia Cristiana ha de ser un partido fiel a sus principios y a su objetivo central. Queremos construir comunidades fraternas de personas dignas y respetadas. Es lo que debe ser el partido. Nos proponemos unir a Chile para tener un país más justo y libre. Para eso el partido debe estar unido primero.

Segunda tarea: construir propuestas de amplio respaldo

Un segundo desafío es abordar nuestro “Congreso DC, Raíces, Comunidad y Esperanza” y tomar las definiciones fundamentales en un plazo breve, es decir, antes de que termine el primer semestre del próximo año.

Tenemos mucho tiempo para ponernos de acuerdo en los detalles, pero tenemos poco tiempo para definir las líneas centrales de un proyecto DC para Chile. Vamos a pronunciarnos respecto de los principales temas presentes en nuestro país, en los desafíos políticos, sociales, económicos y culturales de nuestra sociedad, y vamos a defender una misma posición en lo sustantivo.

Reafirmo mi convicción de que el PDC es un partido que nació para transformaciones sociales y económicas profundas, planteadas con responsabilidad y pensadas para perdurar.

Ponemos en el centro a la persona humana por sobre cualquier ideología y fomentamos la colaboración y la comunidad por sobre el individualismo. Impulsamos la justicia social y al mismo tiempo el desarrollo económico.

Proponemos la paridad en nuestra sociedad. Queremos dignificar el trabajo y defendemos a las y los trabajadores. Creemos en la iniciativa privada y en el rol del Estado en el marco de una Economía Social de Mercado. Impulsamos la descentralización, lo que es reconocido en Chile al ser el principal partido en alcaldes(as) y concejales(as). Creemos en la gradualidad para hacer posibles las transformaciones sociales. Tenemos un firme compromiso con la protección ambiental.

Lo que nuestro congreso hará es aterrizar al Chile de hoy los más exigentes y posibles avances en todas estas materias y otras que sean parte del debate para hacerlos realidad en los próximos años.

Tercera tarea: modernizar nuestro instrumento partidario

En el mismo orden, y en los mismos plazos, tenemos el desafío de modernizar nuestro instrumento partidario, nuestro partido. Ello implica abordar aspectos relativos a nuestra orgánica, a aspectos patrimoniales y de comunicación efectiva con la ciudadanía. También implica reflexionar acerca de la validez o modificaciones que requiere nuestro instrumento tal como lo conocemos hoy.

La crisis es de identidad, convivencia, política y administrativa. Pero nuestro instrumento partidario también requiere ser reflexionado, entre todos nosotros y con toda la militancia.

Contamos con menos recursos financieros y no podemos desperdiciarlos. Se hace necesario contar con un plan administrativo y aplicarlo con rigurosidad. Siempre será necesario ordenar la casa y vivir con lo que se tiene. Iremos dando cuenta próximamente de nuestras acciones al respecto.

Cuarta tarea: construir una alternativa electoral solvente

En lo electoral, debemos reforzar el trabajo iniciado con miras a las próximas elecciones municipales y regionales, y ratificar desde ya a nuestros candidatos y candidatas que van a la reelección y asimismo definir candidaturas con criterios electorales y de unidad interna.

El partido siempre termina ratificando a sus lideres comunales que están en condiciones de repostularse. Ahora necesitamos actuar con mucha anticipación.

Me propongo algo muy sencillo: empezar ratificando a los camaradas que estén dispuestos a repostularse. Estoy seguro de que esta propuesta de sentido común será ratificada por nuestro Junta y Consejo.

Hay que tener candidatos y candidatas, y el apoyo partidario a cada uno de ellos y ellas, conformar listas competitivas y para ello buscar socios. Es mi tarea, la de la directiva trabajar en todos estos aspectos, así como la delos distintos comités y comisiones que en conjunto con el Consejo definamos para ello.

Por cierto, estaremos atentos respecto del proceso constituyente, para preparar la estrategia en función de lo que se defina en el acuerdo nacional en que participamos.

No nos vamos a aislar ni dejaremos que nos aíslen. Para eso hay que empezar a trabajar desde ahora, partiendo por cuidar todos los liderazgos sin ninguna excepción.

Quinta tarea: reconstruir la presencia DC en el debate nacional

En el corto plazo, tenemos que trabajar para tener posición única en los temas urgentes y de mayor preocupación ciudadana, como son propuestas de seguridad y recuperación económica, en reforma tributaria y de pensiones y en el nuevo proceso constitucional, entre otras materias que están en la agenda actual, y donde participan destacados y destacadas camaradas.

Sexta tarea: poner a la DC en la construcción de una mayoría política

Para tener vigencia, la Democracia Cristiana no tiene que renunciar a nada. Al revés, tiene que recurrir a lo mejor del partido.

Chile necesita construir una alternativa de gobierno sólida y constructiva frente a la derecha y la izquierda radicales. Es lo que siempre hemos sabido hacer. Chile salió de la dictadura con la Democracia Cristiana en Concertación. Me propongo que el partido siga el ejemplo de Patricio Aylwin, Gabriel Valdés, Eduardo Frei Ruiz Tagle, Andrés Zaldívar, Carmen Frei, Manuel Bustos, María Rozas, Rodolfo Seguel y tantos otros que fueron actores claves y relevantes en ese proceso. Asimismo, en el pasado los ejemplos de Frei Montalva, Tomic y Leighton y tantos otros que los precedieron.

Mientras más fuerte sea la DC más posible es congregar a una mayoría que le entregue a Chile gobernabilidad y justicia. Por ello debemos construir junto a otras fuerzas políticas afines acuerdos y mayorías, por cierto para las próximas elecciones, pero por sobre todo, para contribuir desde ahí al desarrollo de un Chile más justo y con mayor bienestar para todas y todos.

Séptima tarea: decidir con autonomía y actuar en consecuencia

Ya la Democracia Cristiana ha fijado su posición respecto del gobierno de Gabriel Boric al inicio de su período: “El PDC no se propone ingresar al futuro gobierno y colaborará con todo lo que le haga bien a Chile”.

Lo que decide y opina el PDC lo deciden sus órganos regulares, buscando ser los primeros en definirnos, sin esperar las decisiones de gobierno. Cuando coincidimos, apoyamos, y cuando diferimos también sabremos decirlo. Siempre con altura de miras, siempre pensando en el bien común y siempre orientándonos por nuestros principios y valores.

Esta Junta Nacional, mis queridos y queridas camaradas, está convocada para dar inicio al reordenamiento partidario, así como para reanudar la tradicional discusión política. Espero que el espíritu de recuperación de la crisis que anima a la inmensa mayoría de los camaradas se exprese en la discusión y en los acuerdos que tomemos.

Estimados y estimadas camaradas:

Tenemos tareas que cumplir (eso es la Política), tenemos el corazón conmovido por todo lo que nos ha ocurrido (eso es nuestro Espíritu). No somos pura razón, también tenemos sentimientos. Y si estamos aquí es porque sabemos conmovernos.

Los que nos mantiene de pie, después de todo lo que nos ha tocado vivir, es porque amamos profundamente a nuestro partido y el humanismo cristiano. Estamos orgullosos de su historia, honramos nuestras grandes figuras, guardamos como un tesoro el recuerdo de los que partieron, cuando queremos traer a nuestra mente nuestros grandes ideales pensamos en una flecha roja en una bandera azul, nos duele el alma nuestras peleas y divisiones.

¿Quiénes somos nosotros? Nosotros somos aquellos para quienes estas luchas, estos héroes y heroínas, estos ideales y estos sueños tienen sentido. Solo de nosotros depende que esta historia continue. Tenemos una antorcha digna que pasar a nuevas generaciones. Y lo podemos hacer.

Yo no les pido que confíen en mí, ni siquiera les pido que confíen en todos y todas aquellos que nos tocar servir desde la conducción del partido. Lo que les pido es que confíen en ustedes mismos y en lo que cada uno puede lograr cuando saca a relucir lo mejor de lo nuestro en comunidad. Se los pido de corazón.

Yo soy creyente, pero ahora no espero un milagro. Lo único que pido, lo único que espero, a lo único que los convoco es a que pongamos, nuevamente, a la Democracia Cristiana de pie, y lo hagamos con la mayor unidad posible.

Muchas gracias. //ELF

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Presidente ante la ONU: «Los invito a trabajar para fortalecer la democracia»

septiembre 20, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

El Presidente Gabriel Boric se dirigió a los líderes mundiales en el marco del discurso que ofreció ante la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, Estados Unidos, instando a comprometerse con la paz y la justicia.

«Hoy es para mí un honor poder estar con ustedes en esta Asamblea General por primera vez. Vengo de Chile, un hermoso país situado en el sur en el extremo sur de América, entre la Cordillera de los Andes, que es la columna de nuestro continente y el majestuoso e imponente Océano Pacífico, un país que tiene una geografía diversa y paisajes conmovedores, en donde conviven juntos los cielos más claros con los mares más tempestuosos, el desierto más seco con ciudades hechas de lluvia», partió diciendo.

Luego, contó que «el pueblo chileno como quizás algunos de ustedes conocen, es trabajador y solidario. Gracias a su esfuerzo hemos pasado en algo más de dos siglos de ser la colonia más pobre de España en América, a ser un país independiente, libre, soberano y pujante, un país con tremendas oportunidades que hoy está a las puertas de un desarrollo integral y que estamos trabajando que sea para todos y no para unos pocos; un país que tiene cobre y litio para la electromovilidad; un país con hidrógeno verde en desarrollo para proveer de energías limpias al mundo; un país con largas costas y áreas marinas protegidas para cuidar al medio ambiente; también con universidades de primer nivel para crear y compartir conocimiento».

«Vengo a decirles estimados colegas, que e Chile necesita al mundo, el mundo también necesita a Chile. Y en esto nuestro país por cierto no es la excepción. Así la guerra de agresión, la injusta guerra de agresión desatada por Rusia en Ucrania, pueblo al que le expresamos nuestra solidaridad, empujó al alza el precio de los combustibles y causó desabastecimiento de granos y fertilizantes causando un fuerte impacto en nuestra economía, y de seguro también en las de muchos de ustedes también», fustigó.

También recordó que «la guerra comercial entre EEUU y China, desatada en 2018 bajo la administración anterior de Trump, como también la pandemia, desestabilizaron la economía global y afectaron también la nuestra, como seguro también la de ustedes en otra dimensión La crisis humanitaria en Venezuela producto de ya su prolongada crisis política ha generado un flujo migratorio que es inédito en nuestra región, y en nuestro país, poniendo una presión tremenda sobre nuestras instituciones y nuestra sociedad».

«Por último, como seguramente muchos de ustedes están viviendo, la crisis climática afecta con particular fuerza a nuestro continente americano, y también en particular al Caribe y a los sistemas de vida de nuestra gente. En Chile, de hecho, cumplimos con siete de los nueve criterios de vulnerabilidad establecidos por las Naciones Unidas, por nosotros mismos, áreas de borde costero de baja altura, zonas áridas y semi áridas, zonas de bosques, propensión a los desastres naturales, sequía y desertificación, zonas urbanas con contaminación atmosférica y ecosistemas montañosos», enumeró.

Igualmente, sostuvo que «nuestro país como seguramente muchos de los de ustedes, muchos de los del sur global, produce y es responsable de una parte mínima, en nuestro caso el 0,24% de las emisiones globales del efecto invernadero, mientras los países de las economías más grandes del G20, produce el 80% de los gases con efecto invernadero».

Por otra parte, hizo un llamado a «trabajar en conjunto para fortalecer la democracia en todos los espacios en cada país, y en la relación entre nosotros. Necesitamos una voz unida de América Latina, necesitamos más trabajo conjunto. Desde el sur global necesitamos unas Naciones Unidas modernizadas, en donde todos nos pongamos mismos objetivos, a comprometernos desde el multilateralismo, con la justicia y la paz en todo momento y en todo lugar, a realizar las acciones que sean necesarias y no solo declaraciones para detener la injusta guerra de Rusia contra Ucrania y poner fin a todos los abusos de los poderosos en cualquier lugar del mundo».

«A movilizar nuestros esfuerzos para detener la violencia contra las mujeres sea en Irán, en memoria de Mahsa Amini, muerta en manos de la policía esta semana, o en cualquier lugar del globo. A no naturalizar las permanentes violaciones a los derechos humanos contra el pueblo palestino, haciendo valer el derecho internacional y las resoluciones que año tras año esta misma asamblea establece que conduzcan a su derecho inalienable a establecer su propio estado libre y soberano, como también a garantizar el legítimo derecho de Israel a vivir dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas», dijo.

Instó también «a seguir trabajando para contribuir a la liberación de los presos políticos en Nicaragua, y trabajar para que en ningún lugar del mundo tener distintas ideas del Gobierno de turno pueda terminar en persecución o en vulneración de los derechos humanos. Estimados miembros de esta asamblea, el mundo entero demanda cambios, y quienes somos parte de las nuevas generaciones, aprendiendo de quienes nos antecedieron, tenemos el derecho y la responsabilidad de pensar y actuar para un futuro distinto».

«Los ciudadanos que más sufren las consecuencias de sociedades construidas desde la segregación y el abuso reclaman derechos, reclaman seguridad para vivir- Ese mundo de mayor bienestar solo lo podríamos lograr con mayor democracia, y ese es el llamado al que todos y todas debemos hoy día, atender, y desde Chile estamos disponibles para colaborar en cada lugar del mundo en aquello», finalizó.

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