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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Osvaldo Artaza

«Salud para todos» en el Día Mundial de la Salud

marzo 31, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Osvaldo Artaza
Por Osvaldo Artaza

Exministro de Salud

El Día Mundial de la Salud, que se celebra todos los años el 7 de abril, se centra cada año en un tema de salud pública específico. El tema de este 2023 es “Salud para Todos”, en el contexto de que OMS celebrará su nuevo aniversario bajo el lema “75 años mejorando la salud pública”.

En 1948, los países del mundo se unieron y fundaron la OMS para promover la salud, preservar la seguridad del mundo y servir a los vulnerables, de modo que todas las personas, en todas partes, pudieran alcanzar el más alto grado de salud y bienestar. Este año tenemos la oportunidad de celebrar éxitos evidentes de la salud pública, que han mejorado la calidad de vida de millones de seres humanos, y de reflexionar sobre los cambios en la estructura, gobernanza y herramientas que la OMS requiere para poder cumplir cabalmente el rol de autoridad sanitaria global.

La pandemia de COVID-19, señaló grandes debilidades para conducir la mayor emergencia sanitaria de los tiempos actuales. Los países actuaron de manera egoísta, se acapararon vacunas e insumos esenciales, los países más pobres más que nada fuimos objeto de experimentación y de limosna. Claramente, la institucionalidad de OMS no dio el ancho. Esta dura realidad no permite complacencia. Es el momento de sacar lecciones y desde allí, desde la evidencia, plantear reformas profundas.

Por otra parte, que lejos estamos de “Salud para Todos”, un lema surgido hace ya más de 40 años por los líderes del mundo en Alma Ata. Es cosa de ver las grandes e injustas diferencias en el acceso a servicios de salud oportunos y de calidad. La salud en nuestro país aún no es un derecho para la gran mayoría de chilenos, por ello aún no es para todos.

En estos días se ha estado debatiendo sobre las isapres y las consecuencias financieras que un fallo de la Corte Suprema ha colocado sobre la sostenibilidad de dicho negocio. Es curioso, que en un país donde el 82% de la población tiene grandes dificultades para un acceso digno (es cosa de ver las listas de espera), el debate esté centrado en la suerte de una industria que vende seguros para el 18% restante. Quizás esto explica las dificultades para reformar la salud en Chile, ya que la única preocupación real está en lo que les suceda a las élites. Así jamás lograremos “Salud para Todos”.//ELF

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Isapres: Tiempo de proteger a las personas

febrero 8, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Osvaldo Artaza

Exministro de Salud 

De manera inédita, en pocas horas la Corte Suprema contesta un recurso aclaratorio de la Superintendencia de Salud (SIS) y reitera el mandato a que, en ejercicio de sus facultades y dentro de un plazo máximo de seis meses, determine una metodología para hacer efectiva la adecuación del precio final, de todos los contratos de salud administrados por las isapres, a los términos de la Tabla Única de Factores de la Circular IF/N°343, elaborada por la Superintendencia de Salud en 2019.

Lo anterior, implica analizar 995 tablas distintas y más de 42 mil planes individuales que se encuentran vigentes, de los cuales más 35 mil todavía mantienen las tablas anteriores, a objeto de precisar si los valores cobrados por las isapres durante dicho periodo fueron mayores a los que correspondían según el cálculo basado en la Tabla Única de Factores, de modo de establecer las medidas administrativas para que se devuelvan esos dineros en forma de excedentes.

Adicionalmente, la aplicación del procedimiento de recálculo no podrá, en ningún caso, significar un alza del precio final de dichos contratos, salvo cuando se funde en la incorporación de nuevas cargas o beneficiarios y/o hasta que la nueva carga cumpla dos años en caso de ser recién nacido o menor de esa edad.

La actual situación de las isapres se viene arrastrando desde hace años. La situación financiera actual de la industria de las isapres pone en evidencia un modelo que está agotado, que es discriminatorio, inequitativo, abusivo, que no se sustenta en criterios sanitarios, sino que en la capacidad de pago de las personas, si tienen o no tienen dinero para pagar su salud.

Lo que se observa es consecuencia de una falla, advertida con mucha anterioridad, de un modelo de negocios que por años obtuvo millonarias utilidades, pero que, al no invertir en mejorar los planes de salud de las personas, no encargarse de contener una inducción irracional a la demanda, no contener los costos con los prestadores, no invertir en prevención, ni disminuir los altos costos de administración y ventas, entró ya en una fase de crisis terminal, agravada por los consistentes fallos judiciales y el aumento de consumo de prestaciones y licencias médicas. Sin duda que las propias isapres son las principales causantes del estado actual de cosas. La responsabilidad del negocio de las isapres les corresponde a sus administradores; intentar culpar a otros de las distorsiones del modelo, responde a la habitual falta de autocrítica que tienen las propias isapres.

Las isapres no pueden exigir a la SIS nada que esté fuera de la ley y la prudencia. Es una anomalía que los regulados busquen coaccionar al regulador –de hecho, las fallas regulatorias pueden contribuir a explicar que los regulados pudieren capturar al regulador, al punto de que las “vocerías” de las isapres suelen ser asumidas por algunos exsuperintendentes–. La SIS no tiene que responder a las aspiraciones de los regulados que son las isapres, tiene que responder al mandato legal que tiene como institución reguladora y fiscalizadora del sistema de salud. La SIS está actuando con racionalidad y prudencia en el cumplimiento del fallo en sus atribuciones reguladoras y fiscalizadoras.

Los límites de la metodología que debe implementar la SIS están dados por el fallo, por la legalidad vigente y por la racionalidad, la responsabilidad y la prudencia.

Hay que reconocer que la Asociación de Isapres, desde la presidencia de René Merino, fueron promoviendo tímidos cambios tales como un plan garantizado, pero sin que esto afectara a la débil institucionalidad regulatoria ni las bases del modelo de negocios existente, tanto así que quien reemplazó a Merino, Rafael Caviedes, llegó a confesar públicamente que el sistema “no puede darse el lujo de recibir personas enfermas”.

También hay que reconocer que, habiendo consenso en los actores políticos sobre la necesidad de un modelo mixto prestador, ha existido una suerte de parálisis legislativa que ha puesto en los cajones del Legislativo a numerosos proyectos, pues no se ha podido superar la pugna ideológica existente por décadas a nivel del aseguramiento, entre un modelo llamado “multiseguros”, que propicia la derecha, y las opciones de la izquierda –que no son únicas, pues también hay pugnas internas–, donde los privados, en la función aseguradora, solo participen transformándose en seguros complementarios.

Justamente esta parálisis, sumada a la acción de miles de personas que han judicializado sus requerimientos, empujaron al Poder Judicial a actuar. Pretender que esta controversia se resuelva en breve tiempo de manera definitiva en el Parlamento, es ilusorio. Luego de la respuesta de la Corte al recurso de aclaración de la SIS, que cierra toda pretensión de resolver la crisis por vía administrativa, no queda otro camino que el Legislativo para medidas de corto plazo que den protección a las personas.

Dentro de dichas medidas legislativas, está la necesidad de fortalecer Fonasa para que las personas puedan hacer uso de los prestadores privados a través de una modalidad de libre elección con mejores coberturas y mayor protección financiera. Ello, es una gran oportunidad para millones de chilenos. En conjunto, el Ejecutivo, a través de la vía legislativa, deberá a la brevedad velar por dar seguridad y protección a quienes hoy están en las isapres. No hay espacio para arreglos “administrativos” o para “salvatajes” de la industria, menos cuando esta ha sido miope en reconocer sus defectos y abusiva en sus prácticas.

Lo real es esperar que la SIS haga su trabajo, donde no tiene más espacio que hacer cumplir la ley; que el Ejecutivo envíe, a la brevedad, un proyecto de ley que dé protección a las personas, otorgando capacidades al Fonasa para recibir a capas medias que deseen seguir utilizando prestadores privados y dando protección y certezas en el corto plazo a las personas que deban continuar en las isapres, sea por tratamientos en curso, o por sus preexistencias, o por lo que fuera, en una transición razonable, dado que la controversia por la “reforma estructural del sistema” probablemente continúe por un buen tiempo más y las personas no tienen por qué sufrir incertidumbre en la espera. Justamente porque son las personas las únicas que no tienen responsabilidad en esta crisis ya por años llamada como de “crónica de una muerte anunciada”.

A lo que hay que agregar varios otros pendientes, tales como reformar el sistema de licencias médicas y el obsoleto marco administrativo que limita la eficiencia del sector prestador público. La gran reforma del sector salud tiene para un buen tiempo. Y, hoy, las personas exigen certezas. Es tiempo de dar certidumbres, de dar protección. //ELF

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Osvaldo Artaza: «Chile no tiene un sistema de seguridad social en salud, sino segmentos que no dan cuenta de las necesidades de las personas»

diciembre 16, 2022 by En La Fontana Deja un comentario

En La Fontana conversamos con el exministro de Salud, Osvaldo Artaza, quien habló del actual estado de la salud en Chile y de los problemas que viene presentando hace décadas.

A mediados de año, el Presidente Gabriel Boric, en su primera cuenta pública, anunció medidas, en el marco de la reforma a la salud. Contempla, la presentación de un proyecto que crea un Fondo Universal de Salud, un plan para disminuir las listas de espera quirúrgica, y una iniciativa que establece el derecho a la eutanasia en Chile, entre otras temáticas.

La ministra de Salud, Ximena Aguilera, ha dicho que el próximo año se conocerán mayores definiciones de la reforma, pero por el momento “podemos asegurar que las Isapres serán seguros voluntarios, por tanto, no administrarán el 7% de la cotización de los afiliados”.

“En relación a nuestra aspiración de llegar a un mecanismo de mancomunación de fondos o Fondo Único de Salud (FUS), la empezaríamos a discutir a principios del 2023 en una fase prelegislativa, porque el calendario enviado originalmente por el Presidente, ha tenido ajustes ya que se han priorizado las reformas tributaria y previsional. Por lo tanto, entraríamos después de esas leyes”, detalló Aguilera, en Comisión de Salud del Senado, en octubre pasado.

Sobre esta temática, Artaza plantea:«La pandemia no ha hecho otra cosa sino visibilizar un problema no resuelto desde hace décadas. Chile no tiene un sistema de seguridad social en salud, sino segmentos y fragmentos que no dan cuenta de la complejidad de las necesidades integrales de las personas, las familias y sus comunidades».

Y añade: «Urge entonces varias reformas, en el ámbito de la acción sobre las determinantes sociales de la salud, del financiamiento, de la prestación de servicios y de la protección en caso de enfermedad. En este último ámbito -de la protección- la licencia es parte esencial de la recuperación y de la prevención terciaria».

«Desde hace décadas estamos percibiendo diversos síntomas de que nuestra institucionalidad en salud no da cuenta de los tiempos», dice Artaza En La Fontana.

-¿Y qué componentes debe tener esa reforma a la salud?

-Se requiere de una institución sólida que no debe hacer distingos entre subsector público o privado, con una legislación y recursos que genere incentivos para el uso correcto de este instrumento y que de capacidades para un debido control y sanciones tanto para quien solicita y quien da licencias indebidas, teniendo en cuenta que el uso incorrecto de este importante instrumento de protección no solo es anti ético sino que quita recursos – que siempre serán escasos- para aumentar cobertura y calidad.

-¿Con el actual Gobierno del Presidente, Gabriel Boric, usted cree que se revierta la situación?

–Desde hace décadas estamos percibiendo diversos síntomas de que nuestra institucionalidad en salud no da cuenta de los tiempos. Desafortunadamente, no ha habido voluntad ni capacidad política para buscar y lograr acuerdos que cambien el actual orden de cosas que ya ha dado suficientes pruebas de no ser capaz de resolver lo que las y lo chilenos esperan. //ELF

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Después del plebiscito: ¿Ahora qué en salud?

octubre 27, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Osvaldo Artaza

Exministro de Salud

La propuesta de nueva Constitución en el ámbito del derecho a la salud tenía la gran virtud (y por ella la promoví y defendí en diversos foros) de romper un empate político, que nos tiene por décadas imposibilitados de superar la actual ineficiente e inequitativa fragmentación y segmentación de nuestro sistema de salud. De haberse aprobado la propuesta, estaríamos de alguna manera forzados a negociar sobre la estructura y forma de funcionamiento de un órgano público encargado de mancomunar los fondos vía impuestos generales y cotizaciones, junto a democráticamente debatir y resolver la forma en que participaría el sector privado a nivel del aseguramiento y de la prestación. La cancha y sus reglas serían distintas y el debate tendría que ceñirse a cómo los diversos actores se acomodan a un sistema universal, con un modelo de atención común y con clara rectoría del Estado.

Eso ya no fue, la propuesta fue rechazada y estamos donde mismo. Lo triste es que tenemos ya a 2 millones de compatriotas esperando un promedio de 2 años por una consulta de especialidad y a varios centenares de miles por una cirugía. En el sector privado, los problemas no son menores, las isapres, además de seguir discriminando y dando insuficiente protección financiera, están quejándose de problemas de sostenibilidad y los tribunales de justicia en la práctica están supliendo la incapacidad de los legisladores de resolver los problemas del sector.

A su vez, los prestadores privados no tienen ningún incentivo a controlar el gasto, ya que transfieren todo el riesgo al usuario y los prestadores públicos hospitalarios, ningún incentivo a aumentar la producción y satisfacción usuaria, pues igual les transfieren más y más recursos, hagan o no hagan.

Lo curioso es que en el diagnóstico prácticamente todos están de acuerdo, pero no hemos logrado consensos básicos en el tratamiento, por lo que probablemente el enfermo seguirá agravándose. ¿Cuáles son los nudos para viabilizar transformaciones?

El primer nudo, es que a todos nos gustaría mancomunar fondos por razones de eficiencia, pero se paraliza la posibilidad de avanzar, sea ante la disyuntiva de que exista un solo seguro público o que los seguros privados, sobre todo lucrativos, puedan participar de un sistema de seguridad social en salud. Dado lo anterior, uno podría entonces plantearse solo mejorar lo que hay: hacer cambios legislativos para que el Ministerio de Salud defina un plan universal en salud basado en las recomendaciones de una sólida institución de evaluación de tecnologías (ETESA), donde el Fonasa tenga más autonomía y mejores capacidades para responsabilizarse de dicho plan y resolviendo los gruesos fallos de las isapres, de modo que estas otorguen el plan de salud universal, idealmente con el mismo modelo de atención (redes basadas en atención primaria), sin preexistencias, ni discriminación por sexo, edad o riesgo (tarifa plana) y relacionándose con los prestadores a través de mecanismos de pago que contengan costo e incentiven eficiencia e impacto sanitario. Pero tampoco hay disposición a mejorar lo que hay, ya que o se hace la “verdadera gran reforma” (la que yo quiero) o, si no, prefiero que todo siga igual.

El segundo nudo, guarda relación con la prestación pública. Hay ya varios informes independientes sobre los problemas de eficiencia del sector, guardados en los cajones del Parlamento o de la academia. Resolverlos implicaría sacar el gobierno de los hospitales del Ministerio de Salud y dar una gobernanza a las redes públicas diferente a la actual; hacer modificaciones legales que faciliten una mejor gestión y generar una relación salarial con los médicos que apunte a resultados e impacto (hoy se les paga por tiempo, independientemente de lo que hagan); aumentar de manera significativa el financiamiento y el rol de la atención primaria; y asumir que los usuarios y sus comunidades deben ejercer protagonismo y responsabilidad real. En la teoría parece haber acuerdos, pero a la hora de decidir e implementar, todos temen tocar los enormes intereses en juego y se escoge al cómodo statu quo.

El tercer nudo, no menos complejo, es el incentivo permanente que los prestadores privados tienen a inducir más prestaciones y de mayor costo, junto al nulo incentivo para evitar que las personas enfermen. En el discurso todos declaran la importancia de la prevención y el fomento de la salud, pero en la práctica el negocio está en la enfermedad.

Entonces, ¿Qué hacer? Luego de la derrota del 4S, del actual balance de poder en el Parlamento y de que probablemente una eventual nueva Constitución sea bastante más neutra y ligera en el ámbito de la salud, pareciera que el escenario más cómodo es que no pase nada. Esto, sería de una gravedad sin nombre e implicaría no comprender que la ciudadanía espera mejoras desde el diálogo y el acuerdo.

Quizás la única alternativa, nada de fácil, es intentar concordar un itinerario, como política de Estado, desde pasos intermedios en lo que genera mayor consenso y más alto impacto y que en un futuro posibiliten resolver los nudos de mayor disenso. ¿Será posible? Espero una respuesta afirmativa, en la medida que la ciudadanía lo exija cada vez con mayor fuerza. //ELF

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Exministro de Salud, Osvaldo Artaza, afirmó que aún no es seguro eliminar la mascarilla

agosto 29, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Este domingo, el exministro de Salud del gobierno de Ricardo Lagos, Osvaldo Artaza, se refirió a la posibilidad de eliminar el uso de la mascarilla en el país, en conversación con Meganoticias.

Sin embargo, el médico indicó que aún no es el momento, considerando que se aproximan las celebraciones de Fiestas Patrias, entre otras observaciones.

Entre las razones de por qué no considera correcto dejar de usarlas, explicó primeramente que «estamos todavía con un brote importante, con un número de contagiados que no es menor, y que va a decaer en las próximas semanas».

En segundo lugar, especificó que el clima aún no acompaña al proceso, y que espera «condiciones climáticas para una mejor ventilación, en las que podamos abrir todas las ventanas en las escuelas. Hoy día la condición climática no permite la ventilación que quisiéramos».

Como tercer punto, agregó que todavía no se han alcanzado las metas de vacunación, especialmente en los menores de edad.

«En adultos, tenemos un 94,2% que han recibido alguna vacuna, un 88% que ya recibió un refuerzo y 72% que ya tiene el segundo refuerzo. En los niños de 3 a 18 años, tenemos cifras que son bastante más bajas: 88,5% ha recibido alguna vacuna; esto baja a 72% con una vacuna de refuerzo y a un 22% con dos refuerzos» señaló.

El ex titular del Minsal instó a que «esperemos un poco de tiempo a que se den estas tres condiciones, creo que es lo más razonable si uno mira el cuidado de los niños como un eje central. Apurarse ahora no es bueno, no es prudente. Tres o cuatro semanas más, pasadas las fiestas, ahí sería bueno hacer esa evaluación, pero no ahora», añadió.

Sumado a lo anterior, recalcó que «tarea de la autoridad sanitaria es decir las cosas que corresponden desde el punto de vista de la educación, y el uso de mascarilla sigue siendo perentorio en espacios cerrados».

«El Covid llegó para quedarse y siempre vamos a tener pequeños brotes en algunas épocas, y lo que va a suceder es que nos vamos a tener que vacunar, como se vacuna para la gripe», finalizó el especialista.

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Osvaldo Artaza En La Fontana y Nueva Constitución: «En salud, la gran mayoría de quienes estamos comprometidos con las políticas públicas vemos en el artículo 44 una gran oportunidad»

agosto 10, 2022 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Para conocer su visión respecto de lo que consagra la Nueva Constitución que, de aprobarse en plebiscito del 04 de septiembre, garantizaría -entre otros- el derecho a la salud conversamos En La Fontana con el exministro de Salud, Osvaldo Artaza.

El médico pediatra tiene clara su postura respecto de lo que viene en materia de salud en Chile y lo que es mejor para la población en el marco de integrar y universalizar el sistema. Aunque no especifica su preferencia da luces de que está por los cambios y que estos son inevitables, ya sea gane el Apruebo o Rechazo.

-¿Va por el Apruebo «a secas» o «Apruebo para reformar»?, Si es así, ¿De qué manera la nueva Constitución asegurará el derecho a la salud, 

-Hay que señalar que la constitución del 80` colocó a rango constitucional el tema de salud como una posibilidad de elegir entre el sistema privado y el público, estableciendo entonces a rango constitucional la segmentación del sistema sanitario chileno. Dicha segmentación va en contra de los compromisos suscritos por Chile de lograr un sistema universal de salud, por lo que más allá del plebiscito de salida, tenemos la obligación de integrar el sistema (lo que no es igual a «sistema único»). El artículo 44 de la propuesta de Nueva Constitución no habla de sistema único, sino de sistema nacional de salud en que los fondos se mancomunan y los prestadores públicos y privados actúan de manera colaborativa bajo reglas comunes.

«En salud, la gran mayoría de quienes estamos comprometidos con las políticas públicas vemos en el artículo 44 de la propuesta una gran oportunidad. Más allá del Apruebo o el Rechazo, igualmente como país estamos obligados, por los compromisos suscritos, a materializar dicha propuesta a través de futuras legislaciones», dice Osvaldo Artaza En La Fontana.

-¿Con nuevo sistema de salud único y que podría perjudicar a las Isapres?

-La propuesta de NC deja al juego democrático, a través de futuras legislaciones, la manera en que funcionará el órgano público donde se mancomunará el financiamiento y la modalidad de la complementariedad público-privada. En el nuevo esquema, de aprobarse, las Isapres no podrán existir tal como ahora las conocemos (hay que señalar que no existen en otro lugar del mundo privados participando en la intermediación financiera en salud pudiendo discriminar por sexo, edad y preexistencias), quedando abierta la posibilidad de que futuras legislaciones fijen un marco distinto a la participación de privados.

-¿Qué expectativas tiene del Consejo para la universalización de la APS en Chile que anunció el Minsal?

-Que se genere aprendizaje para que la Atención Primaria sea efectivamente universal y el eje de un nuevo sistema de salud integrado.

-¿Qué le parece la conformación Comisión Nacional para la Universalización de la APS?, ¿Esta es una buena política de Estado por parte del Ministerio de Salud para beneficio de la población?

-Me parece adecuado que una política de tanta trascendencia se constituya como política de Estado

-¿De qué manera el gobierno debe manejar la posible crisis de expectativas que se generará por la aprobación de la Nueva Constitución y el establecimiento del Derecho a la Salud?

-Haciendo conciencia de que los derechos sociales no se materializan de manera inmediata y total, sino que de forma gradual y progresiva

-¿Qué le parece la reforma de salud que tiene contemplada el actual Gobierno y qué materias debería contener?, ¿Un AUGE para la mayoría de las patologías?

-El actual gobierno ha explicitado su voluntad de que la atención primaria sea universal y que se inicie una transición gradual y ordenada hacia una mancomunación de fondos donde las Isapres se transformen en seguros complementarios. Ambos aspectos forman parte de compromisos suscritos hacia ya muchos años por nuestro país con respecto a implementar el acceso y cobertura universal a la salud (acuerdo suscrito en OPS el año 2014)

-Por último, ¿Cómo aprecia el futuro de Chile, ya sea gane el Apruebo o Rechazo, habrá margen para llegar acuerdos y reformar la NC o que se redacte una nueva que sea realmente «La casa común de todos»?

–En salud, la gran mayoría de quienes estamos comprometidos con las políticas públicas vemos en el artículo 44 de la propuesta una gran oportunidad. Más allá del Apruebo o el Rechazo, igualmente como país estamos obligados, por los compromisos suscritos, a materializar dicha propuesta a través de futuras legislaciones. //ELF

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