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A reconstruir la centroizquierda

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Crisis social

2020, el paraíso soñado

diciembre 29, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Daniel Matamala

Periodista de CNN Chile 

Se acabó el tiempo del paraíso soñado”, cantó alguna vez Aparato Raro. Una frase que calza perfecto con el año que comienza. Porque 2020 alguna vez fue ese paraíso soñado.

En 2020, Chile sería un país desarrollado, nos dijo el entonces ministro de Hacienda Andrés Velasco en 2007. En 2020, los chilenos se pensionarían con el 100% de su sueldo, nos explicó la Asociación de AFP en 2000.

Examinemos esas promesas, a solo horas de que se puedan declarar oficialmente fallidas.

El pronóstico de Velasco fue uno más de una larga serie. Ya en 1984, la dictadura proclamaba que estábamos a las puertas del desarrollo. Luego, ministros y presidentes movieron el paraíso soñado para 2000, 2010, 2015, 2018, 2020, 2025 y por última vez -lo dijo el Presidente Piñera el año pasado- para 2030.

“Si seguimos creciendo a esta velocidad, el año 2020 alcanzaremos los ingresos de un país, por ejemplo, como Portugal. Entonces podremos decir que somos desarrollados”, decía Velasco.

La Asociación de AFP basaba su cálculo en que los fondos tendrían una rentabilidad de entre 6 y 7%, “que es la pronosticada por expertos del sistema para Chile”, decían.

Las trampas son parecidas. Primero, suponer que el futuro se mueve en línea recta, y que tanto el crecimiento gracias al modelo extractivista como las altas rentabilidades de los 80 y 90 podían proyectarse hasta el infinito sin reformas profundas.

Y segundo, reducir la compleja realidad a un solo número, sin entender que un sistema previsional moderno depende de una serie de factores más allá de la rentabilidad (tasas de cotización, esperanza de vida, ahorro colectivo, solidaridad).

Menos, que el desarrollo no es solo un asunto de “ingresos”, sino también de otras variables, como la igualdad, la cohesión social o la complejidad de la economía.

Sí, el PIB per cápita de Catar, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait es mayor que el de Suecia, Suiza, Canadá o Alemania, pero sería absurdo sostener que son por ello sociedades más desarrolladas. Tener un país desigual que vende materias primas no es sinónimo de desarrollo.

Nuestro 2020 tiene su espejo histórico, hace justo un siglo. Estas trampas no son nuevas; estas cegueras sobre el futuro son apenas el eco de otras.

La república parlamentaria nació en 1891, tras el trauma de la Guerra Civil. Nuestra república contemporánea nació en 1990, tras el trauma de la dictadura. Ambas crecieron al abrigo de una economía monoexportadora (salitre antes; cobre ahora) que deja enormes rentas en manos de unos pocos. Cómodas en ese arreglo, ambas oligarquías se resistieron a evolucionar junto a las sociedades que gobernaban, permaneciendo como circuitos de poder cerrados, con relaciones espurias entre el poder político y económico.

“El presente no es satisfactorio y el porvenir aparece entre sombras que producen la intranquilidad. En una palabra: ¿Progresamos?”, se preguntaba hace 100 años Enrique Mac Iver, una de las voces lúcidas que interpelaban a una dirigencia autocomplaciente.

La irrupción de la clase obrera, presa de la miseria y la insalubridad, pero cada vez más organizada en ciudades y salitreras, fue enfrentada con indiferencia por la oligarquía. “De problemas sociales no se hablaba”, advertía el historiador Guillermo Subercaseux.

La respuesta a la agitación social fue la represión, como en la huelga de la carne y la matanza de la Escuela Santa María. La tensión subió hasta 1920, con la elección del populista Arturo Alessandri, quien proponía impuestos directos y reformas sociales. Pero la institucionalidad fue incapaz de canalizar el cambio, desatando una larga crisis: la caída de la república parlamentaria, golpes y revueltas militares, la Constitución de 1925, la dictadura de Ibáñez, experimentos exóticos como los 12 días de “República Socialista”, el regreso de Alessandri y la Masacre del Seguro Obrero.

Un siglo después, nuestra “cuestión social” es distinta: ahora se trata de la irrupción de una clase media con acceso al consumo y a la educación superior, organizada espontáneamente en torno a redes virtuales. Pero el quid del asunto se repite: una clase dirigente demasiado cerrada en su composición, demasiado estrecha en su mirada del país, demasiado cómoda en la repartición de rentas que dependen de la extracción y no de la innovación.

Y por eso su respuesta ante el desafío social que se incubó por años fue, de nuevo, una mezcla de impericia, frivolidad y represión.

“Los poderosos siempre buscan el control total del gobierno, menoscabando el progreso social en favor de su codicia”, advierte el execonomista jefe del Fondo Monetario Internacional Simon Johnson. “Contrólelos mediante una democracia efectiva o verá cómo fracasa su país”, concluye.

Ahora que llegamos a 2020 y constatamos que ese paraíso soñado ya no existe, es el momento: o construimos esa democracia efectiva o vemos cómo la advertencia de Johnson se convierte en realidad.

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: columna, Columnista, Crisis social, Daniel Matamala, Manifestaciones sociales, Movilizaciones

De qué estamos hablando

diciembre 22, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Daniel Matamala 

Periodista de CNN Chile

Bastó que, en una entrevista radial, la periodista Verónica Franco preguntara al Presidente Piñera por un “cambio de modelo” para provocar este monólogo:

Si usted cuando me habla de cambio de modelo está pensando en el modelo venezolano…

No…

… donde destruyeron la democracia…

-No…

-… donde atropellan los derechos humanos todos los santos días, donde tienen al pueblo entero condenado a la muerte por hambre o por falta de medicamentos…

-… Es que no es dicotómico, Presidente…

-Entonces cuando hablamos de cambio de modelo, yo quiero decir, ¿de qué estamos hablando?

Le dicen “cambio de modelo” y él escucha “Venezuela”. El abismo entre la burbuja presidencial y el resto del país es enorme.

Entonces, ¿de qué estamos hablando?

Ni en las protestas abundan las banderas venezolanas, ni en la consulta de los municipios los ciudadanos votaron por un régimen chavista, ni en ninguna encuesta seria los chilenos piden convertirse en Chilezuela. Esa fantasía sólo existe en las mentes de un puñado de extremistas de izquierda y derecha (algunos, lamentablemente, muy escuchados en La Moneda).

Lo que los chilenos exigen se parece mucho más a cualquier informe de organismos internacionales capitalistas que a alguna asamblea revolucionaria.

La calle y la OCDE hablan a coro. Veamos.

Más del 94% de los 2 millones y medio de votantes de la consulta ciudadana está a favor de un IVA menor para productos de primera necesidad. Coinciden en ello con una de las principales críticas de la OCDE a nuestro país: que nuestro sistema tributario está patas para arriba. Se basa en impuestos al consumo, que golpean a los más pobres, y no en los tributos a la riqueza. Chile recauda el 41% de sus impuestos a través del IVA, contra apenas el 20% de promedio en la OCDE. Por eso, el organismo nos recomienda “incrementar impuestos ambientales, sobre la propiedad y a la renta para aumentar la equidad y estimular el crecimiento”.

Un modelo en que paguen más, no los que compran pan o leche, sino los que más contaminan, más ganan y más tienen. De eso estamos hablando.

La calle también exige frenar la destrucción del medio ambiente y los efectos de la privatización del agua. En la consulta municipal de Coquimbo, 90% apoyó que el agua sea pública.

Pues bien, según la Cepal, somos el país OCDE que menos invierte en proteger el medio ambiente: 0,1% del PIB. Y la OCDE advierte que en Chile “la contaminación atmosférica de las zonas urbanas es permanentemente alta, el agua es escasa y está contaminada, se está perdiendo hábitat y existe gran vulnerabilidad al cambio climático”. Por eso, el club de los países desarrollados nos exige tipificar el delito ambiental, con penas de cárcel efectiva.

Un modelo que cuide medio ambiente y castigue a los que lo destruyen. De eso estamos hablando.

“Mejorar las pensiones” es la primera prioridad de los chilenos según la consulta municipal. Nuestra tasa de reemplazo (la jubilación comparada con los últimos sueldos) es de 33,5% en los hombres y de 30,3% en las mujeres, la mitad del promedio OCDE (63%).

El Centro Internacional para la Gestión de Pensiones advierte que “la crisis de las pensiones chilenas no se puede resolver dentro de los límites del sistema actual” y que es necesario crear un “tercer pilar” (junto al ahorro individual y las pensiones solidarias) que “incluya elementos colectivos para mitigar riesgos entre generaciones”.

Un modelo de pensiones mixto y sustentable. De eso estamos hablando.

El 97,4% de los votantes en la consulta apoya sanciones más duras para la corrupción. Un informe de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), recomienda lo mismo: la pena máxima para el uso de información privilegiada hoy es una multa de hasta $420 millones, sin cárcel efectiva. En Estados Unidos o Corea del Sur, esos delitos suponen hasta 20 años de prisión.

Un modelo que se tome la libre competencia en serio y, por lo tanto, castigue a quienes hacen trampa. De eso estamos hablando.

La crítica al sistema extractivista se da por igual en cabildos, organizaciones sociales y en la academia. “Chile debe diversificar su economía hacia actividades no relacionadas con los recursos naturales. La economía sigue siendo muy dependiente del cobre (…) los bajos niveles de inversión en innovación e investigación y desarrollo (I+D) frenan la productividad”, dice la OCDE.

Un modelo que no se base en extraer piedras, sino en generar conocimiento e innovación, saliendo de nuestro vergonzoso puesto de colistas de la OCDE en I+D. De eso estamos hablando.

Quien mejor resume el desafío de Chile es el físico César Hidalgo, cocreador del Índice de Complejidad Económica, un ranking en que llevamos 40 años estancados (en 1980 éramos 61º; hoy somos 60º). Los datos del índice demuestran que crecimiento e igualdad no son metas contradictorias: ambas dependen de que Chile se vuelva más complejo y deje atrás “una economía primitiva y estática”, dice Hidalgo.

Ya lo hicieron en su momento países que eran más pobres que nosotros, como Corea o Singapur: pasar de un modelo básico, extractivista y vertical, que ya dio todo lo que podía dar, a uno basado en la innovación y el conocimiento.

Presidente: de eso estamos hablando.

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: columna, Columnista, Crisis en Chile, Crisis social, Daniel Matamala

Unidad Social dispuesta a pasar Navidad en «campamento de la dignidad» entre Congreso y Tribunales

diciembre 17, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

Según Biobío Chile, a una semana de haberse instalado con carpas a las afueras del edificio de los Tribunales de Justicia, frente a la sede del Congreso en Santiago, las organizaciones que integran la Mesa de Unidad Social hicieron un positivo balance de la participación y el espacio que ha generado para la deliberación ciudadana el denominado “campamento de la dignidad”, donde seguirán instalados y no descartaron pasar la noche de Navidad.

Diversos conversatorios sobre las demandas sociales que ha dejado el estallido del 18 de octubre han sido los temas que se han abordado, pese a que muchos de ellos no han tenido la respuesta que esperaban de las autoridades de Gobierno.

Doris González, vocera del movimiento Ukamau, hizo referencia al acuerdo de paz que impulsó el Ejecutivo, desacreditando la instancia a la luz de los cientos de casos de violaciones a los Derechos Humanos que han constatado diversos organismos internacionales, el último por parte de Naciones Unidas.

Además, los dirigentes de la mesa valoraron la masiva participación que tuvo la consulta ciudadana de la Asociación Chilena de Municipalidades, calificando como contundentes los resultados de la votación, donde de forma mayoritaria la gente se inclinó por cambiar la Constitución.

El presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, emplazó al Gobierno a impulsar una Asamblea Constituyente, pero sin letra chica.

«La consulta, si bien tuvo todos los bemoles de municipios que no lo hicieron, y que se restaron, el cómputo final de 3 millones de votantes me parece positivo», comentó Aguilar.

Sobre la categorización de las demandas sociales que hizo la gente que participó de la consulta, uno de los temas más importantes fue la mejora de las pensiones, donde el vocero de No+AFP, Luis Mesina, señaló que el Gobierno y el Congreso le siguen cerrando la puerta a cambios estructurales del sistema, agregando que la capitalización individual ha sido un fracaso, más aún, con un modelo laboral precarizado.

“Con 2% que vaya a reparto las pensiones mejoran inmediatamente en más de $56 mil pesos y con un 4% todas las pensiones de más de dos millones de chilenos pasarían a mejorarse $120 mil. Esos son datos elocuentes, irrefutables que dan cuenta que la única forma de mejorar las pensiones es entregando más solidaridad”, dijo.

Publicado en: Notas, Politica, Sin categoría Etiquetado como: Crisis social, Manifestaciones sociales, Unidad Social, US

Se llenó el vaso: La ceguera de la clase política

octubre 28, 2019 by Roberto Gatica Deja un comentario

Por Roberto Gatica

La Marcha Social, no es una sorpresa, no es nada nuevo, se fue gestando casi como un proceso natural de maduración.

He visto listas de abusos, de injusticias del sistema, nóminas de responsables, todos sumados como si los antiguos abusos los tocara hoy en el recuerdo y en el presente.

Tal vez lo que más maravilla es quienes son los que están en la calle y en las plazas, esos los que no votan, pero no porque si, sino aquellos que nos convino tener fuera, no los motivamos, ni los invitamos, solo los dejamos fuera.

¿Para qué hicimos eso?, ¿Con el objeto de mantener el sistema?, ¿El modelo de SOCIEDAD? Si hasta tuvimos slogan de «rectificar el modelo». No nos gustan las AFP, pero hubo varios que estaban felices en sus directorios. No estamos felices con las Isapres, pero si puedo arrancar de Fonasa y desprestigiar el sistema público, lo hago.

Nada de lo que vemos es nuevo, solo que ahora se llenó el vaso.

Les acusarán de «millennials buscando una épica», de «izquierdistas oportunistas», de «comunistas sin Marx», los acusaran de todo, los denostarán, incluso muchos de los que antes fueron hermanos en las luchas.

A nosotros nos dirán que «inventamos nuevas peleas» porque somos políticos derrotados, a nosotros la derecha nos derrotó dos veces, a nosotros no nos motivó nuestro propio gobierno. Fuimos condescendientes con nosotros mismos, tal vez flojos, aburridos. Dejamos que otros ocuparan los espacios de liderazgo, nos dividimos, incluso nos peleamos.

Aún queda algo de eso, aún se escuchan quienes no han entendido que NO SON EL CENTRO, aún nos dicen «yo lo dije», «yo advertí», «yo propuse hace mucho esto», yo, yo, yo… antes que nada ni nadie, ellos y ellas no logran ver, porque no pueden ver si no cambian, se les ha obligado a bajar su renta de privilegio, pero no todos sus privilegios, no han entendido aún, y no se si lo lograrán entender. Tratan de cubrir sus pobres actuaciones con palabras de comunitarismo, de unidad, apelan a la historia y a los antiguos, pero siguen poniéndose ellos delante.

La realidad que veo es otra, si fueron a las marchas/concentraciones no fueron importantes, si fueron a un cabildo de amigos creyéndose en una reunión de partido, no fueron escuchados, si fueron de analistas a radios o programas de TV, no ha sido importante.

Ellos y ellas ya no son un aporte, deben caminar por la ruta del silencio, creo que eso les haría muy bien.

Nosotros, solo debemos apoyar, incorporar opiniones, tal vez hasta algunas ideas como reacción a lo que escuchamos, pero lo principal Escuchar y aprender.

Luego viene el momento de construir y en eso de reconocer lo que hemos hecho bien y mal, sin justificarse, solo esta hecho. Construir sin protagonizar, construir propuestas y construir una nueva forma de relacionarse.

Se llama ahora un «Nuevo Pacto», «Nuevo Acuerdo Nacional», como se quiera, creo que estamos iniciando un nuevo rumbo, ya no va hacia el norte, ahora regresa hacia nosotros mismo. Chile puede ser un país, puede construirse como una comunidad de hermanos, como un sociedad diversa e inclusiva, tendrá que golpear fuerte el suelo, tendrá que sufrir un poco más, todo esto escuchando y proponiendo, sumando ideas y restando otras, incluso las propias.

¡Aún no hemos conseguido nada!

Publicado en: Sin categoría Etiquetado como: columna, Comentario, Crisis social, Manifestaciones sociales, Opinión, Roberto Gatica

Chahín llama a un «pacto social» nacional y advierte que al gobierno no le queda tiempo

octubre 19, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

El Presidente de la Democracia Cristiana, Fuad Chahin, acompañado por los miembros de su directiva Rodrigo Albornoz, Cecilia Valdés, el alcalde Felipe Delpín, el Core Ramón Mallea, el diputado Gabriel Silber, y militantes, se refirió hoy a las protestas en Santiago, el agobio de los ciudadanos, el uso de la violencia y también a la declaración del Estado de Emergencia en la capital.

“Nosotros condenamos y rechazamos –sin matices- la violencia, la delincuencia y el vandalismo que hemos visto. Creemos que esto perfectamente se podría haber –al menos- mitigado, evitado, si hubiésemos tenido un Gobierno que actuara a tiempo. Las primeras señales que está ocurriendo partieron a inicios de la semana y vimos a un Gobierno ausente, indolente, errático, que parece haber renunciado a la política, y endosarle toda la responsabilidad a Carabineros, al Ejército, a nosotros nos parece que es fundamental reponer el orden público. Y desde ese punto de vista estimamos que hay que tomar las medidas necesarias”, indicó el Presidente DC.

En esta misma línea, Chahin advirtió que “simultáneamente hay que dar conducción política. Aquí lo que ocurre es que hay una rabia, un hastío, un malestar acumulado en las familias chilenas, porque no hemos sido capaces de priorizar la agenda política con las prioridades de la gente. La Familia chilena está cansada. Está cansada de que suban las cuentas de la electricidad, que suban los medicamentos, que suba el transporte público, que aumente la delincuencia. Pero lo que no suben son las pensiones, no suben los salarios, y la verdad es que hay que darle respuestas a la gente”.

Del mismo modo, el Timonel DC agregó que “el Gobierno en lugar de buscar un espacio para canalizar políticamente esto, ha tratado esto sólo como un tema de orden público, invocando la Ley de Seguridad del Estado y luego el Estado de Excepción. Y creo que es fundamental que el Gobierno no renuncie a gobernar, a dar respuestas a los chilenos. Nosotros como partido hace tiempo que hemos planteado un nuevo Pacto Social, justamente que nos permitan re sintonizar con las prioridades de las familias chilenas que a veces sienten que nuestros debates son muy distantes con lo que a ellos les sucede en su casa.

Asimismo, Chahin fue enfático en señalar que “nosotros comprendemos, empatizamos con ese malestar, pero no podemos compartir la violencia. Por eso hacemos un llamado a que el legítimo derecho a manifestarse se haga de manera pacífica. Y le decimos al Gobierno: no le queda tiempo. Es urgente que se tomen medidas. No sólo el congelamiento del alza de las tarifas, sino que efectivamente que se tome este llamado al Pacto Social, que se re sintonice la agenda legislativa, para dar respuestas. Hace mucho tiempo que hemos denunciado el riesgo del populismo en nuestro país. Pero no basta con denunciar los males del populismo, sino que las instituciones de la democracia, el gobierno, el parlamento, los partidos políticos, tenemos que ser capaces de articular soluciones a los problemas que agobian a los chilenos. De lo contrario, puede ser demasiado tarde”.

También, el Presidente DC denunció que “el Gobierno ha estado ausente. El Gobierno demostró una indolencia e indiferencia absoluta. Ante el alza del costo de la vida decía que había que comprar flores, ante el alza de los pasajes decía que había que levantarse más temprano simplemente. O sea, no se ponen en los pies de las chilenas y los chilenos. Tuvimos una Intendenta desaparecida que no fue capaz de dar la cara sino hasta las 02:00 am de hoy cuando ya se había declarado Estado de Excepción. Parece que el Gobierno está más preocupado de cuidar las cartas para su próxima elección que de responder a los chilenos”.

Asimismo, aclaró que “nosotros no queremos entrar en una lógica del oportunismo ni exacerbar la polarización. La polarización le hace mal al país. Hoy día lo responsable no es negar la realidad sino enfrentarla. Y eso se hace con conducción política. Y desde la DC queremos hacer un llamado a que ese Pacto Social del que hemos hablado todo este año, se haga realidad articulando soluciones. Y lo decimos con un sentido de autocrítica, de humildad: hagámonos cargo de que no hemos sido –probablemente- capaces de responder a demandas que se acumulan durante mucho tiempo, y los chilenos queremos respuestas y no diagnósticos. Más bien lo que uno quisiera es que los ministros y el Presidente Gobiernen, que conduzcan, que jueguen su rol. Parece que el Gobierno renunció a Gobernar y quiere de alguna manera suplir la ausencia del liderazgo político endosándole esa responsabilidad a los carabineros y militares”.

Finalmente, Chahin indicó que “los Carabineros y militares tienen que resguardar y reponer el orden público, la tranquilidad, el orden en la ciudad, pero eso no resuelve el problema de fondo para eso lo que se debe hacer es gestión política, abrir los canales de dialogo de canalización política y el Gobierno no lo ha hecho. Nosotros estamos disponibles para reunirnos con el Gobierno, pero no para hacer una medida dilatoria, distractora comunicacionales, nosotros estamos conscientes de la profundidad del problema y estamos trabajando para aportar en la solución y para eso jamás nos vamos a negar para ello, pero el Gobierno lo primero que tiene que hacer es generar la condiciones para que ese dialogo sea posible”.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Crisis social, DC, declaración pública, Democracia Cristiana, Evasión Metro

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