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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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columna

Expansión portuaria: Una discusión postergada en 4 años

abril 20, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Marcelo Barraza Vivar

Ciudadano de Valparaíso, candidato a alcalde.

En mayo los porteños debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Está Valparaíso mejor hoy que hace 4 años atrás? La respuesta para la mayoría de nosotros es clara y categórica: Valparaíso está peor.

Valparaíso se encuentra empobrecido, sin oportunidades. La ampliación portuaria, uno de los proyectos de inversión más importantes que podrían haber contribuido a evitar la caída, fue sistemáticamente obstaculizado por quienes hoy presentan como un triunfo la detención o suspensión de este proyecto.

En los últimos 15 años, Valparaíso dejó de ser el puerto principal de nuestro país, con enormes costos económicos para la ciudad. Al cierre del tercer trimestre del año 2020, los dos terminales de San Antonio transfirieron en conjunto 1.165.636 TEU´s, mientras el único frente de atraque real de nuestro puerto -TPS- sólo muestra 530.535 TEU´s sumado a los escuálidos 3.440 TEU´s de TCVAL. En otras palabras, la diferencia de carga en favor de San Antonio se debe a la existencia de dos frentes concesionados que funcionan a su máxima capacidad, mientras que en Valparaíso sólo uno gracias a una década perdida.

El Estudio Impacto Económico de la Actividad Portuaria de la Universidad Adolfo Ibáñez del año 2015, y el de Evaluación del Impacto Económico de la Operación del Puerto en Valparaíso de la Universidad de Valparaíso del año 2008, son coincidentes en cifrar en alrededor de 15.000 los puestos de trabajo que genera la actividad portuaria en la región, y en cerca de los 8.000 directamente en la comuna, incluso se ha podido dimensionar que se crean 2,06 puestos de trabajos por cada 100 contenedores que pasan a través del puerto. Esas son las fuentes laborales perdidas por el capricho de quienes niegan la vocación portuaria de Valparaíso. Este es uno de los motivos por los que me declaro ProPuerto, al igual que el hecho de haber sido el lugar en donde comencé mi vida laboral, a la orilla del barco estibando y desestibando por turnos, al igual que muchos que hoy claman por empleo.

Como todo porteño exijo que la ampliación portuaria se realice con los menores impactos negativos a la ciudad, y mitigando generosamente aquellos inevitables, pero también no olvido que Valparaíso es más que el cerro Concepción. Los impactos y beneficios también deben ser evaluados desde Barón, Avenida Alemania, Taqueadero, La Bala, Cajilla, Mesana entre otros.

Debemos dejar atrás a una administración municipal que irracionalmente se ha opuesto a todo proyecto de desarrollo, no sólo de la ampliación portuaria, si no también del que ha sido victima el comercio detallista, los locatarios nocturnos, y en general todo comerciante oficialmente establecido, y bregar decididamente en pos de concretar un proyecto portuario que permita a recuperar el tiempo, la importancia y los empleos perdidos.//ELF

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En pandemia, que ningún estudiante se quede atrás

abril 18, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Claudio Castro

Alcalde de Renca

En medio de un año en el que se discute no solo la Constitución que merecemos, sino el tipo de sociedad que queremos que esa Constitución ampare, desde Renca cada día constatamos realidades a las que es necesario responder con urgencia y donde la mirada local es irremplazable.

Que la pandemia ha golpeado a todo el mundo, es algo sabido. Pero ciertamente hay quienes han sido más golpeados que otros. La educación no es la excepción. Un informe del Banco Mundial y el Mineduc estima que la pérdida de aprendizajes en los sectores más vulnerables podría llegar al 95%. Por otro lado, si hasta el año pasado se calculaba que más de 186 mil niños, niñas y jóvenes de entre 5 y 21 años estaban fuera del sistema escolar, recientemente el Mineduc informó que a esa cifra se suman 40 mil nuevos ex estudiantes, que este año no se matricularon en ningún establecimiento.

En medio de la triple crisis sanitaria, económica y social, hay muchas variables explican esta situación: la falta de espacios adecuados para el aprendizaje en casa, la dificultad para que los padres o adultos responsables sean tutores del aprendizaje de sus hijos e hijas, y la falta de infraestructura tecnológica para el aprendizaje de las familias más pobres.

Respecto a esto último, en Renca lo vivimos en carne propia. Sabemos que en muchos casos no se cuenta con un dispositivo tecnológico en casa, o que cuando existe debe compartirse, o que no se cuenta con un plan de datos que permita el aprendizaje a distancia y la descarga de materiales, ni mucho menos la participación en una clase sincrónica.

Estas diferencias en el acceso a las tecnologías y la conectividad han afectado a nuestros estudiantes, a pesar de los esfuerzos que hemos hecho para mantener el vínculo entre los establecimientos, las y los profesores y sus estudiantes. Prueba de ello es el lanzamiento en diciembre pasado, del libro “La Educación Pública de Renca en Tiempos de Pandemia”, que sintetiza las iniciativas de nuestras comunidades escolares en esta línea.

Queda claro que hoy la tecnología y la conectividad no pueden ser más un “premio” o un privilegio. Ya no podemos esperar hasta séptimo básico para que los estudiantes se conecten para aprender, como versa el programa que entrega un computador a cada estudiante de ese nivel en un colegio público. La pandemia nos demostró que los recursos de conectividad son básicos para el aprendizaje, y que el acceso o la falta de acceso a ellos marcan una brecha que se suma a todas las otras que existen en la educación chilena.

Tal como el Minsal hizo bien en diversificar su estrategia de vacunación, apostando a todas las vacunas existentes, el Mineduc hizo mal al jugarse por una estrategia enfocada sólo al regreso de las clases presenciales. Lo correcto sería que las políticas públicas centrales garantizaran el ejercicio del derecho a la educación en todo contexto, y hoy, eso significa un dispositivo conectado a internet para todas y todos los niños.

Desde el municipio hicimos un esfuerzo enorme para entregar 500 tablets y 1500 chips con internet para las y los estudiantes de nuestras 14 escuelas y liceos, identificando a aquellos que habían tenido más dificultades de conexión. Porque sabemos que en cada estudiante que no logra conectarse a sus clases o que siente que no accede al aprendizaje, hay un riesgo de rezago que puede costar superar, llevando a algunos a un riesgo de frustración y de deserción que tenemos la obligación de evitar.

Sabemos que nuestro esfuerzo no es suficiente. Debemos llegar a todas las niñas y niños que lo necesiten, sin importar el tipo de establecimiento al que asisten. En esta tarea están puestas todas nuestras energías desde el territorio, y para esto hemos convocado a la red de instituciones comunales junto a instituciones de amplia experiencia a nivel nacional, como el CIAE de la Universidad de Chile, la Fundación Súmate del Hogar de Cristo, UNESCO, UNICEF y Educación 2020. Hacia esa tarea, también, deben orientarse todos los esfuerzos del Estado, si queremos que las brechas que sufre Chile no se conviertan en abismos.

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Presidente en beneficio propio

abril 12, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Camilo Escalona

Exsenador PS y expresidente del Senado

Al iniciarse la campaña de vacunación contra la influenza, el lunes pasado, Sebastián Piñera fue incapaz de hacerse cargo de la responsabilidad que le cabe al Gobierno en la violenta expansión del Covid-19 en el país, por el contrario, lavándose las manos, afirmó que «nunca hemos subestimamos la epidemia».

Pero los hechos indican que esa frase no es la verdad. La irresponsabilidad llegó al extremo que el entonces ministro de Salud, señaló: «Esta enfermedad ataca pocas personas» y que su efecto era «leve». De modo que el diseño oficial fueron medidas de corto alcance, pensando en resultados rápidos y exitosos porque el virus podía devenir en «buena persona».

Además, hasta junio no se incluyó ayuda económica a la población sin la cual no hay cómo sostener la resistencia social a la pandemia. Por ello, las decisiones fueron ineficaces y si agudizó al máximo el descalabro social, por la incapacidad de controlar el impacto de la pandemia en Chile.

Hace un año, de Piñera-Mañalich emanaba autocomplacencia y arrogancia, trasmitiendo un discurso político narcisista y de autoelogios, diciendo haber tomado las medidas correspondientes para responder a la pandemia y controlar sus efectos. Ese exitismo, cuyo peak fue la oferta de médicos chilenos a China, era un gigante con pies de barro que se desplomó como «castillo de naipes», según reconoció Mañalich, en mayo de 2020, cuando advirtió que el virus se volvía incontenible y que su estrategia había cometido un error garrafal.

El gobernante seguramente pensó que sus publicitadas dotes de financista y manejo del poder le daban la preciosa e impensada ocasión de reponerse del estremecedor y duro golpe político que le significó el estallido social de octubre de 2019. No fue así. Una vez más la codicia fue mayor, su pertenencia al reducido núcleo oligárquico financiero que controla la economía determinó su conducta.

Lo esencial es que Piñera actuó con un criterio mezquino, en esencia clasista, a favor de los intereses oligárquicos, usando los ahorros del país para asegurar las megaganancias o el salvataje de los grandes financistas, de los grupos empresariales controladores, de los verdaderos imperios económicos que se configuraron en el sistema productivo y financiero en las últimas décadas.

Si había alguna duda que la política económica oficial era para resguardar los acaudalados intereses financieros de millonarios de alcance global, la despejó esta semana la revista Forbes al informar que en Chile un puñado de potentados hizo crecer sus voluminosas fortunas en medio del empobrecimiento y las penurias de decenas de millones de personas, entre ellos, Piñera el gobernante del país. La población se contagia y empobrece y el gobernante se enriquece. Por eso, su autoridad ante el país ha perdido toda legitimidad.

En suma, si la población no tiene como vivir con dignidad y en las casas no hay comida, el «equilibrio fiscal» pasa a ser un jugoso negocio para los controladores de las grandes finanzas, pero en una injusticia para la gran mayoría, por tanto, en amenaza para la estabilidad democrática. El impuesto a los súper ricos surge como corrección esencial en el balance-país.

El gobernante no actuó como Presidente de la República sino que como jerarca del grupo controlador de un consorcio o empresa transnacional optando por su interés particular en grave perjuicio del bien común, en rigor, operó como Presidente en beneficio propio y no como Presidente de Chile.

Así, el Gobierno negó la transferencia de recursos a la gente que perdía sus empleos o quedaba sin ingresos obligada al encierro, también regateó y pospuso las reducidas ayudas llegando tarde a la emergencia, además con engorrosos mecanismos hizo ineficaz o muy débil el rol institucional del Estado ya severamente golpeado por el estallido social.

Atraído por una eventual popularidad ocasional, Piñera montó un penoso show manipulando las necesidades de la gente al repartir en La Moneda el primer envío de cajas con alimentos para la población, un vistoso montaje propagandístico, sin transparencia, que cayó en el descrédito por la discriminación que favorecía a unos hogares y excluía a otros, a lo que se sumó la investigación de la Contraloría señalando los vergonzosos sobreprecios que se pagaron en la adquisición de las cajas con claras evidencias de vergonzosos negociados.

Con esa conducta el gobernante empujó la difícil situación sanitaria hacia una crisis social y económica que desde mediados del año pasado afecta duramente a la mayoría del país. Los datos son definitivos, Piñera pulverizó a la clase media y la redujo a la pobreza y la incertidumbre y al mundo popular lo envió al desempleo, la carestía y la proliferación de la delincuencia. Así, el ascendiente que le quedaba a Piñera terminó de desplomarse.

La pandemia retrocedía y el proceso de vacunación lo confirmaba, pero la neurosis por recuperar el proceso económico llenó de imprudencia la conducta del Gobierno, cuyas decisiones facilitaron la aglomeración y la circulación de la población cimentando la vía a otra catástrofe sanitaria, de modo que tuvo que declarar nuevas medidas sanitarias, reponer la cuarentena y sufrir un fracaso fulminante. Esta conducta errática recibió el nombre de «variante Piñera», ante ello, el Gobierno recrudeció las pretensiones de censura a los programas y medios capaces de dar una opinión independiente.

Aunque la autoridad lo esconda son muchos los hechos que confirman la tragedia, incluso el mismo día que el gobernante negaba su irresponsable exitismo, en Viña del Mar, el club deportivo Everton debía informar el deceso por Covid de uno de sus trabajadores, Alejandro Valdés, que murió esperando en su hogar la ambulancia que nunca llegó porque el servicio de salud ya no tenía cómo responder a exigencias que lo tenían totalmente «colapsado».

En suma, el balance es devastador, más de 30 mil víctimas fatales y más de un millón de contagios remarcan la violencia de la expansión de la pandemia y el colapso de la estrategia de la autoridad. Piñera no podrá tapar el sol con un dedo, aunque una ancha sonrisa cruce su cara cuando vuelva a leer que está en la lista de los hombres más ricos del mundo, el rechazo ciudadano lo seguirá adónde vaya, es impresentable que la gestión presidencial sea en beneficio propio del gobernante.

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La dignidad como principio rector de un nuevo Pacto Social

abril 8, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Ximena Rincón

Senadora y candidata presidencial DC

Como en toda crisis sistémica, Chile debe redefinir su estrategia de desarrollo. El crecimiento económico, esencial en toda sociedad moderna, no es sostenible en el largo plazo en contextos con altos niveles de desigualdad e inequidad.

El desgarrador grito de un niño en una residencia a cargo de los cuidados de niños, niñas y adolescentes (NNA) en la comuna de Providencia, que conocimos hace unas semanas, es una de las expresiones cotidianas, muchas veces soterradas, del estallido social de nuestro país. Un estallido cuya raíz es la marginalidad en la que aún viven miles de chilenas y chilenos.

Esa marginalidad la comprenden los NNA de hogares de menores; los habitantes de poblaciones tomadas por el narcotráfico y la delincuencia; las personas que no tienen acceso a una vivienda digna; los ciudadanos sin acceso a agua potable; los trabajadores que reciben un sueldo insuficiente; todos simplemente excluidos por un modelo que ya no da para más.

Como en toda crisis sistémica, Chile debe redefinir su estrategia de desarrollo. El crecimiento económico, esencial en toda sociedad moderna, no es sostenible en el largo plazo en contextos con altos niveles de desigualdad e inequidad. Si el modelo económico de un país que aspira a ser desarrollado no dispone de mecanismos y reglas del juego que posibiliten que la dignidad humana sea el mínimo común para toda la población, más temprano que tarde, el sistema dará muestras de agotamiento.

No se trata de desconocer los avances que ha tenido el país durante los últimos 30 años. La disminución de la pobreza de un 40 % a un 8 % es un dato irrefutable. El modelo de desarrollo definido postdictadura estuvo acorde con los tiempos que se vivían y nos permitió posicionarnos, hasta hoy, como un ejemplo a nivel regional. Sin embargo, mientras Chile se constituyó como el país más abierto del mundo en materia comercial –con buenos resultados en términos de crecimiento–, el Estado no avanzó con la misma velocidad en sectores primordiales del desarrollo social. Dicho de otra manera, a pesar de los esfuerzos realizados, hemos quedado al debe en áreas tan esenciales como pensiones, salud, vivienda, educación, derechos laborales, por mencionar algunas.

Pero hoy estamos ante una gran oportunidad. Chile está viviendo un proceso constituyente histórico que sentará las bases institucionales para los próximos 30-40 años. Claro está, la nueva Constitución no definirá per se las políticas públicas necesarias para avanzar hacia un Estado social garante de derechos. Ello demandará un trabajo colectivo, liderado desde el Estado, que cuente con la participación de la sociedad civil; del sector privado; de las regiones; de las mayorías y de las minorías; y de todos quienes estén comprometidos con que la dignidad sea el mínimo común para relacionarnos.

El gobierno que suceda a la actual administración tendrá la gran responsabilidad de iniciar una “Revolución de la Dignidad”. Una revolución que debe garantizar a la población el bienestar y la calidad de vida que goza un ciudadano de un país OCDE. Si no estamos dispuestos a avanzar en este propósito, nuestra pertenencia a dicha organización pierde consistencia.

La anhelada paz social que todas y todos deseamos no puede disociarse de la violencia cotidiana que viven miles de compatriotas. El condenable episodio vivido por un niñx es, sin duda, parte constitutivo de esa violencia. También lo es, que un adultx mayor reciba 150 mil pesos de pensión, habiendo trabajado toda su vida. Igualmente lo es que existan 969 campamentos en Chile y que haya aumentado en un 70 % el número de familias que viven en ellos.

Para hacer la Revolución de la Dignidad, como sociedad tenemos el deber de hacernos cargo de cada una de estas deudas con nuestra gente. Con determinación, debemos avanzar hacia un nuevo pacto social, donde la dignidad sea el principio básico universal que defina al nuevo Chile.

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El anticomunismo que sirve a la derecha: una visión distinta a la de Ignacio Walker

abril 5, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Ricardo Hormazábal

Abogado y militante DC

En la última elección apoya a Carolina Goic, le redactan un programa neoliberal, no permiten un debate interno sobre ello y luego imponen un camino sin “izquierdistas”. Obtienen el 5,88% de los votos, la derrota más dramática vivida por la DC. ¿Quién gana con esta estrategia? La derecha. Tengo la esperanza fundada de que Ignacio Walker no influya en la DC y en la candidatura de Ximena Rincón. Anhelo que se mantenga la decisión de buscar la unidad más amplia en torno a un programa de cambio para los próximos 4 años, que incorpore a todas las fuerzas que se den cuenta de la gravedad del momento, y se movilicen social y electoralmente en forma pacífica.

“El comunismo sigue al capitalismo como la sombra al cuerpo. Nuestra oposición al materialismo comunista no puede significar nunca una ayuda indirecta pero categórica al materialismo capitalista”. Estas ideas de Eduardo Frei Montalva fueron publicadas en la Revista Política y Espíritu en noviembre de 1947, época en que el comunismo controlaba dos tercios del planeta y en Chile se preparaba para dictar, con apoyo de la derecha, el radicalismo y el socialismo, una ley que lo dejaba fuera de la ley.

Radomiro Tomic, entonces diputado, pronunció en 1948 un discurso explicando por qué –siendo la Falange contraria a la doctrina, a la práctica y a muchas acciones del PC– rechazaba esa antidemocrática propuesta. Su marco doctrinario fue una enseñanza de Jacques Maritain, que nos trasmitieron a las generaciones venideras: «Cuando el hereje político se compromete en la actividad política, encontrará frente a él, para hacerla fracasar, la actividad política opuesta, libremente practicada por otros ciudadanos”. Y este gran filósofo enseñaba que cuando había herejes políticos que se comprometían en una actividad ilegal, intentando usar la violencia, debía actuar el Estado con firmeza, pero sin dejar de reconocerle nunca las garantías institucionales de la justicia y la ley. (El Hombre y el Estado, página, 134).

Siguiendo esas enseñanzas, el PDC llegó a convertirse en la primera fuerza en la juventud estudiantil, poblacional, en las personas que trabajan, obreros, empleados, profesionales, en las zonas campesinas, en los municipios y en el Parlamento promoviendo un programa de cambios de fondo, usando métodos pacíficos, confrontando al marxismo y al liberalismo con nuestra doctrina y acción concreta.

Por ello llegamos al Gobierno, cumplimos buena parte de lo prometido, pero errores propios y la magnitud de la crisis mundial que generaba la Guerra Fría nos llevó a la derrota, que aceptamos con dignidad y, luego, la debilidad de las ideas democráticas en la derecha y la izquierda nos condujo al horror de la dictadura.

Junto con el desplome del imperio soviético, tuvimos una segunda oportunidad y fuimos capaces de actuar en común con adversarios del ayer para construir una patria para todos. Nos vimos obligados a enfrentar la inhumana represión de la dictadura, que le costó al país miles de víctimas, entre ellas, Eduardo Frei Montalva y Bernardo Leighton, líderes de nuestro partido. También, por consecuencia, enfrentamos nuestras propuestas con la violencia de sectores de izquierda, incluido el PC, ya que consolidaban a la dictadura, porque, en materia de terrorismo, el Estado dictatorial era más fuerte y eficaz.

Logramos tener éxito y se logró un gran acuerdo, al que luego se sumaron tímidamente sectores de derecha. La grandeza de líderes DC como Aylwin, Fuentealba, Valdés, Tomic, tuvo su contrapartida en la izquierda con Aniceto Rodríguez, Carlos Briones, Clodomiro Almeyda, Enrique Silva y otros, lo que permitió consolidar una fuerza que logró derrotar políticamente al tirano, aunque se tuvo que aceptar la permanencia de instituciones, personas y practicas económicas que no eran justas.

Los DC nos inspiramos en una base doctrinaria y otra política. La primera, es otra enseñanza de Maritain: “Hombres mutuamente opuestos en sus concepciones teóricas, pueden llegar a un acuerdo puramente práctico sobre una enumeración de derechos humanos” (obra citada, página 93).

¿Alguien puede dudar de la magnitud de las violaciones de los derechos humanos bajo la dictadura militar-civil? Ellas fueron de tal magnitud que, aún en estos días, a más de 30 años del fin de la dictadura, los tribunales continúan juzgando y condenando a los responsables de esos actos criminales.

Este proceso puede ser criticado, pero el pueblo chileno lo respaldó de manera categórica. Primero en el plebiscito de 1989, donde el 92% votó a favor de los acuerdos y luego eligió por claras mayorías a cuatro presidentes seguidos de la Concertación.

La enseñanza política es la convicción de los DC, planteada con fuerza a fines de los sesenta del siglo pasado y más vigente que nunca, que no hay cambios de fondo posibles por la vía democrática sin una gran mayoría política, institucional y social. La izquierda, dominada entonces por concepciones totalitarias, rechazó ese camino y ello fortaleció el accionar golpista de la derecha y el Gobierno de Nixon, permitiendo la instalación de una dictadura brutal, que generó dolor y abrió heridas que aún no cicatrizan.

En las últimas elecciones presidenciales, la DC lo olvidó y llegó la derecha al Gobierno, la que ha demostrado su tremenda incapacidad para responder a las angustias que vive la abrumadora mayoría de los habitantes del país.

Ignacio Walker huye de la responsabilidad de su sector

La tesis de Ignacio Walker es que esta coalición fue derrotada porque se izquierdizó, concepto que se usa por el anticomunismo derechista. Esta afirmación es inaceptable en un político que ha ocupado los cargos y ostenta grados académicos en entidades de prestigio.

Los hechos:

Patricio Aylwin, elegido en primera vuelta con una importante mayoría, entrega el cargo a Eduardo Frei Ruiz-Tagle, que obtiene aún más votos. Seis años después, Ricardo Lagos gana apenas por 30 mil votos y gana en segunda vuelta con apoyo del PC. En la elección siguiente, Michelle Bachelet no logra ganar en segunda vuelta y logra el triunfo con el apoyo comunista. En 10 años, la Concertación empieza a ser juzgada negativamente por la ciudadanía. Con Lagos y la señora Bachelet el país le muestra tarjeta amarilla a la Concertación y la roja la recibe Eduardo Frei Ruiz-Tagle en el 2010, a pesar del apoyo comunista en segunda vuelta.

Si la tesis de Ignacio Walker fuera correcta, los gobiernos de Frei, Lagos y Bachelet se izquierdizaron y, por eso, esa coalición perdió el poder. En esos gobiernos fueron ministros el propio Walker, Cortázar, Foxley, Ferreiro, De Gregorio, entre otros DC. No recuerdo algún ministro democratacristiano que hubiese representado las ideas de cambio. ¿Estuvieron ellos participando en gobiernos que se izquierdizaron y no renunciaron a sus cargos?

La visión de un académico 

Leamos lo que un destacado economista DC, Ricardo Ffrench-Davis, escribió el 8 de junio de 2012 en el Informe Económico 967 de la entidad Asuntos Públicos: “La opción de ‘continuidad y cambio’ que asumió la Concertación en condiciones tan restringidas, me sigue pareciendo la que correspondía y facilitaba una transición pacífica. En contraste, lo que me parece una desgraciada evolución es el creciente acomodamiento a la ‘continuidad’ y al renunciamiento o temor al ‘cambio’, que se produjo persistentemente años después, predominando en la conducción económica de la segunda mitad de los gobiernos de la Concertación, con diversos matices positivos, pero con un sesgo en esa dirección ‘continuista’ a expensas del ‘reformismo progresista’ y, a veces, autocerrándose espacios de corrección”.

Según el estudio citado: “Se produjo en algunos influyentes dirigentes una lamentable renegación de propuestas hechas contra las políticas de la dictadura en los ochentas y una adoración de parte de sus enfoques más liberales, consolidándose, así, centros de poder fuertemente opuestos a los cambios requeridos, para crecer efectivamente y con reducción de la desigualdad. Todo ello se aceleró con los retrocesos electorales y parlamentarios experimentados a partir de 1997”. Este gran académico concluye: “Algunos actores determinantes confundieron renovación con renegación del pensamiento previo”.

Con esos y otros antecedentes, otros hemos sostenido que la Concertación fue cooptada por el neoliberalismo y no solo mantuvo, sino que también fortaleció el modelo neoliberal, provocando la indignación de la clase media y los pobres, que siguen siendo victimizados por las AFP, las Isapres, las entidades financieras, el lucro en la educación, los servicios básicos del agua potable, las telecomunicaciones, la colusión de las farmacias y otras grandes empresas.

El apoyo popular a las candidaturas neoliberales de la DC

Ignacio Walker era presidente del PDC cuando se eligió a Claudio Orrego, un destacado representante del neoliberalismo, como candidato DC a las primarias concertacionistas. Fue derrotado ampliamente, llegando en tercer lugar, siendo superado por otro neoliberal, Andrés Velasco, ambos muy lejos de la señora Bachelet.

Claudio es una gran persona, que puede ser un gran Gobernador Regional, porque sí sabe administrar honesta y eficazmente.

Jorge «Pirincho» Navarrete, uno de los dirigentes de la campaña, renunció incluso al partido, asumiendo la responsabilidad de la derrota. Ignacio Walker, no solo no renunció, sino que culpó al candidato, señalando que había sido muy conservador. Ignacio rompió otra tradición DC: los presidentes del partido asumían la responsabilidad por resultados negativos, como lo hicieron Enrique Krauss al ser derrotado en primarias Andrés Zaldívar; Soledad Alvear y Carolina Goic, por malos resultados electorales. Yo renuncié, después de arreglar, de cara al país, un error cometido por personas que no siguieron las instrucciones que por escrito les entregamos.

Ignacio Walker se mantuvo en el cargo, nombró a René Cortázar y a Alejandro Micco –neoliberales reconocidos– para que se integraran a la elaboración del programa de la candidata ganadora. También es el presidente de la DC que firma un pacto electoral con el PC, que culmina con el ingreso de este partido al gabinete y otros cargos. ¿Qué hizo Ignacio? ¿Protestó por ello? No. Solo se preocupó de que se nombrara a Jorge Burgos, Alejandro Micco y otros de su sector en cargos importantes. Unos meses después, declara que no conocía el programa y torpedea, desde su perspectiva neoliberal, al Gobierno en que tuvo tanta influencia.

En la última elección apoya a Carolina Goic, le redactan un programa neoliberal, no permiten un debate interno sobre ello y luego imponen un camino solo, sin “izquierdistas”. ¿Qué apoyo popular logran con la plenitud de sus propuestas en acción ? Obtienen el 5,88% de los votos, ocupando el quinto lugar, la derrota más dramática vivida por la DC. ¿Quién gana con esta estrategia? La derecha.

A Ignacio Walker no le preocupa, sigue el modelo que defiende y tiene amigos en el gabinete. Algunos de sus socios se van del partido, pero él sigue. Su misión no está completa. Tiene candidatos de su sector en las listas electorales actuales y su grupo pesa más militando en la DC que fuera de ella.

Tengo la esperanza fundada de que Ignacio Walker no influya en la DC y en la candidatura de Ximena Rincón. Anhelo que se mantenga la decisión de buscar la unidad más amplia en torno a un programa de cambio para los próximos 4 años, que incorpore a todas las fuerzas que se den cuenta de la gravedad del momento, y se movilicen social y electoralmente en forma pacífica.

Democracia en peligro

Una figura política de la UDI y otra de RN han declarado hace poco que el Gobierno ha estado a punto de caer. ¿Alguien cree que con la oposición que tenemos serán capaces hoy de asumir el Gobierno? Se necesitan más esfuerzos de unidad y claridad política para mantener la democracia y dar las respuestas que Chile exige. Y ello debe ser pronto. El peligro se acrecienta con millones de personas afectadas por la pandemia sanitaria, la incapacidad del Gobierno de dar respuestas apropiadas y una oposición que se dispara a los pies. Necesitamos constructores de esperanzas y no creadores de desastres.//ELF

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Por mi derecho a réplica

marzo 31, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

El domingo 28 de marzo, El Mercurio de Valparaíso publicó en su editorial una opinión respecto de audio filtrado desde WhatsApp, con opinión de militantes mujeres de la falange de Valparaíso, algo que atenta en contra de la privacidad y corrompe libertad de expresión de quienes plantean sus inquietudes. 

Al respecto En La Fontana republicamos columna aparecida en Enlacediario.cl sobre el tema.

Por Priscila Corsi Cáceres

Militante DC de Valparaíso

Cuando nos preguntamos cuáles son las barreras de género que a menudo protagonizamos las mujeres en política, pregúntenle a un director de medio de comunicación regional que quiere ser de un mundo imaginario al parecer, que parafrasea y realiza una mala analogía de la obra del gran Nicanor Parra, donde en su relato prevalece la discriminación y la misoginia.

Dedicar dos días columnas en la sección cahuines y editorial del domingo, ambas en anonimato y basada en soplos, citando solo opiniones de mujeres en grupos de WhatsApp de una organización política, supuestamente privada y de confianza, sin ir a la primera fuente; reafirma la decadencia del periodismo en Chile y la banalidad de defender los intereses económicos de los grandes Holding sobre los derechos de las personas y el respeto a mujeres en política.

Esto también, es no leer que Chile cambió y por tanto El Mercurio de Valparaíso se quedó tristemente en el pasado y como siempre “miente”. Ante este hecho, me pregunto si “el agente soplón” no envío fotos de las opiniones de los hombres en dichos grupos, ¿O es que ellos no son objeto de denigración en un medio de comunicación? Porque me consta que realizaron opiniones más fuertes incluso, pero que por respeto y porque tampoco no es mi estilo, no delataré.

Quiero dejar en claro, que NO estoy para prestarme como objeto de un ensayo periodístico de nadie, que carece de contexto, falta el respeto y denigra por dar una opinión, trasgrediendo la libertad de pensar y expresar en los espacios creados para aquello. Una opinión que di, no avalando una acción, si no más bien en primer término lamentando la falta de fraternidad partidaria y reflexionando sobre la cuestión desde otro punto de vista. Me gustaría que mostrara el mensaje completo, es más lo autorizo, para que se dé a conocer el contexto del texto que escribí y que nunca imaginé que se diera a conocer partes en un medio local.

Parece que efectivamente “el comunicador” tiene un mundo, una moral y ¡Una verdad imaginaria! El relativismo solo existe en su ideario imaginario.//ELF

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