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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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columna

Consolidar la regionalización

diciembre 4, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Henry Saldivar Canales

Cientista político, Pontificia Universidad Católica de Chile

El proceso de regionalización, entendido como distribución de poder territorial, ha dado como resultado la creación de un gobierno autónomo, de nivel subnacional, acotado a una demarcación administrativa del Estado denominada región, cuya finalidad es el desarrollo.

Al contrario de lo que se cree -que la regionalización fue obra exclusiva de la dictadura- las regiones fueron diseñadas por una larga tradición de burócratas iluministas, que partió en la CORFO, en los años 50, y fueron determinadas en 1966 por ODEPLAN. Establecidas en un decreto del Ministerio del Interior en 1968 y aplicada por la CONARA en 1974. Su inspiración tuvo un carácter económico: estaba vinculado al desarrollo de la industria nacional, primero, y posteriormente, al potencial de la oferta exportadora que podría significar una asociación de provincias. Esta asociación de provincias, como una amplia base territorial y un perfil geoeconómico sustentable, era necesaria para la conformación de la autonomía y la autogestión territorial.

Sin embargo, para los militares fue solo algo más que una nueva división territorial: una división desconcentrada del poder en territorios suficientemente grandes como para ser gobernados por oficiales con rango de General. Al recuperar la democracia, en 1991 se crean los gobiernos regionales con un régimen mixto: una parte de la administración regional tendrá consejeros electos por los concejales en 1992 y un Ejecutivo será designado por el Presidente de la República, denominándose Intendente.

El Consejo Regional (CORE), por tanto, es la institución regional más antigua y sobre la cual se construye toda la institucionalidad democrática ulterior. Pasaron más de 31 años para la conformación de gobiernos regionales, elegidos íntegramente por el voto popular, debido a la fuerte oposición transversal que se manifestaba en el Congreso.

La Presidenta Bachelet jugó un papel clave en los avances más sustantivos para la elección directa de las autoridades regionales. A fines de su primer gobierno, democratizó los COREs, y bajo su segundo gobierno, presentó la ley -cuya tramitación se prolongó más de tres años- dotando a los gobiernos regionales de una autoridad electa, con ampliación de las facultades de los COREs, presupuesto propio y, un conjunto de competencias y facultades que ejerce como una entidad autónoma del gobierno central.

Esto significó la creación de un gobierno subnacional en un país unitario. Entre los expertos se conocía de cerca la experiencia francesa que sirvió de modelo inspirador y motivador. Además, se contaba con el beneficio de conocer la experiencia de Estados de Suramérica como Colombia, Perú, y contrastarlos con Estados como Argentina o España, de inclinación más federalista.

Se contaba también con el beneficio de la duda. Era mejor comenzar en forma modesta, para recorrer un camino estimado de una década y evaluar la acción de estos nuevos organismos del Estado en el territorio. Esta cautela hizo que el motor del sistema fuera el mecanismo de transferencia de competencias, contemplado en la ley.

Este es un procedimiento que formaliza la relación entre los gobiernos regionales y la Presidencia de la República, para establecer nuevas competencias y facultades en materias relacionadas al desarrollo en las respectivas regiones. Esto significa gradualidad y razones legitimadoras -establecidas por expertos- en la transferencia de poder.

El mecanismo puede ser usado por ambas partes y puede ser rechazado por alguna, como ocurrió recientemente con el GORE de Valparaíso. El mecanismo está limitado a las materias que la ley expresamente señala. De modo que ni el gobierno nacional ni los gobiernos regionales, pueden otorgar o solicitar competencias en otras materias -como seguridad, por ejemplo- sin recurrir al Congreso.

Los hechos de malversación de fondos -e incluso de corrupción- han alcanzado a los gobiernos regionales, y se investigan los mecanismos de adjudicación directa de recursos en manos de los gobernadores. Expuestos ante la opinión pública, ha dado motivo para alertar sobre los mecanismos decisorios, la falta de control preventivo, la opacidad del cuadro administrativo y el personalismo con que se gobiernan los actuales ejecutivos regionales.

Estos problemas se han presentado cuando los gobiernos regionales no han terminado la implementación de todos los órganos con que la ley les dota, siendo especialmente llamativo que pasada ya la mitad del mandato de los actuales gobiernos, aún no se constituya el Consejo Regional Asesor. La configuración institucional definitiva de los gobiernos regionales entonces, todavía está en curso.

El Gobierno está llamado a jugar un rol constructivo en la total implementación del sistema de gobierno regional, compuesto por una serie de órganos que no tienen, todavía, una articulación clara con la acción general de los gobernadores.

El Senado también tiene algo que decir: dado que la naturaleza de su representación es regional, podría aportar una mayor reflexión sobre los resultados y las consecuencias del pleno funcionamiento de los gobiernos regionales, a partir de sus respectivas experiencias. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Reportajes, Slider Etiquetado como: columna, Columnas, Descentralización, Regionalización

Hora de negociar y resolver en salud

diciembre 3, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Ozvaldo Artaza

Exministro de Salud

A estas alturas, es evidente la urgencia de aprobar la ley corta en trámite en el Senado y que su aprobación no es suficiente para resolver las urgencias del corto plazo en salud. Dada esta afirmación, más obvia que la cordillera, es momento de más allá de declaraciones tremendistas y representativas de los intereses en juego, sincerar cuáles son los elementos esenciales para una negociación exitosa que ponga en el centro a las personas y transparente los escenarios posibles con frio pragmatismo.

Es un hecho que las isapre deberán cumplir con los fallos y que nadie quiere un desplome de éstas, que pudiera afectar a las personas. Independiente del monto de la deuda que se fije y de las herramientas que se diseñen para cumplir con el fallo, las isapre deberán subir el valor de los precios base a objeto sobrevivir y pagar, ya que los muertos no son sujetos de acreencias. En simple, sea lo que sea que se decida en la ley corta, las isapres -asunto que habrá que resolver en el más corto plazo- se verán obligadas a sostenerse exclusivamente para el sector de la población que pueda pagar las primas que resulten de dichos arreglos, lo que obliga además a que estas cambien su modelo de negocio.

Lo anterior exige de una ley complementaria, que posibilite a las aseguradoras privadas poner fin a las discriminaciones por sexo y edad, con un sistema de compensación de riesgo, y modificar sus mecanismos de pago a los prestadores. En suma, junto a la ley corta se debe presentar otro proyecto de ley que posibilite un espacio transicional razonable y prudente. La oposición debe aceptar un Fonasa que sea atractivo para las clases medias acostumbradas a utilizar la modalidad de libre elección con buenos seguros complementarios, colaborar en la instalación unánimemente celebrada de una atención primaria universal y reconocer definitivamente que las isapres tal como están no tienen remedio.

Mientras que el oficialismo deberá aceptar la necesidad de una transición con un nuevo sistema asegurador privado para cerca de un 10% de la población que siga las reglas de la seguridad social en salud. Lo anterior da espacio y tiempo para consensuar reformas de más largo plazo, en sintonía con lo que han propuesto recientemente tanto diversos expertos como exministras y exministros de salud de distinto pensamiento. Llegó la hora de pensar en grande y sentarse a negociar. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: columna, Columnas, Crisis en salud, Osvaldo Artaza

Día de la no violencia contra la mujer: Una lucha por la igualdad y dignidad de la mujer

noviembre 25, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Colegio de Enfermer@s de Chile

El 25 de noviembre se conmemora el Día de la No Violencia contra la Mujer, una fecha dedicada al objetivo de concientizar y denunciar la violencia que se perpetúa en contra de las mujeres en sus múltiples formas, como la violencia doméstica, el acoso sexual, la violencia de género y otras manifestaciones basadas en el género.

Es esencial destacar que la violencia contra las mujeres es un problema global que afecta a mujeres de todas las edades, razas, religiones y clases sociales. En este día, se busca promover la igualdad de género, el respeto y la dignidad de las mujeres, así como visibilizar la necesidad de prevenir y erradicar esta violencia.

Al mismo tiempo, en Chile, se ha promulgado el Convenio 190 de la OIT, lo cual representa un compromiso para promover el respeto y la igualdad en el ámbito laboral. Este convenio busca eliminar cualquier forma de violencia y acoso en el trabajo, protegiendo los derechos y la dignidad de las trabajadoras del país. Por medio de esta promulgación, Chile busca fortalecer su legislación laboral y asegurar condiciones de trabajo justas y seguras para todas las mujeres, incluyendo a las enfermeras, quienes conforman un gremio altamente feminizado.

La promulgación de este convenio no es solamente un trámite legal, sino un cambio sustantivo en nuestro marco legal, un derecho que debemos resguardar y exigir su aplicación. Como enfermeras, este será nuestro llamado y lucha desde este momento en adelante. Este convenio no solo regula nuestro lugar de trabajo, sino también los espacios públicos y privados relacionados con él, buscando asegurar condiciones dignas en todos los aspectos. Esto incluye comedores, servicios de alimentación, servicios higiénicos, vestuarios, camarines y hasta el trayecto hacia y desde el lugar de trabajo.

En estos tiempos en los que se está escribiendo la historia de un nuevo pacto social y político en Chile, no podemos permitirnos dejar pasar este momento sin acción. Es el momento de dar el aporte de las mujeres, quienes han sido el pilar de la sociedad y han cuidado y promovido la salud de Chile. Como enfermeras, debemos estar a la altura y preparadas para unirnos y no permitir los retrocesos en nuestras conquistas de equidad e igualdad de género.

Es el momento de cambiar hacia espacios donde la autonomía y la autodeterminación integral de las mujeres no sean solamente aspiraciones, sino realidades. El colegio de enfermeras juega un rol fundamental como profesión y vocación ante la sociedad, tanto ahora como en el futuro.

La conquista de nuestros derechos continúa y, juntos, llevaremos a Chile hacia un futuro más justo y equitativo.

En Contra!!! de la Violencia Contra Nosotras!!! Por Políticas que promuevan, prevengan hagan justicia y reparen la violencia de género en todos los espacios en que nos desenvolvemos. //ELF

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Plebiscito del 17 de diciembre: En defensa de un rechazo

noviembre 8, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Ricardo Cifuentes (DC), Presidente de la Cámara de Diputados

Es frustrante tener que comprobar que la propuesta constitucional, tras este segundo intento, no recoge un acuerdo político y social que garantice la paz y la sana convivencia.

Es un proceso que se desvió en la etapa final, cuando era el consenso lo que garantizaba la paz y la posibilidad de enfrentar juntos los problemas sociales. El acuerdo parlamentario transversal del 19 de noviembre del 2019 fue desperdiciado, lo mismo pasó con el borrador del Comité Experto. Los acuerdos no se desperdician.

El texto no se hace cargo de la demanda social de mejoras relevantes en materia de salud, pensiones, equidad, acceso al agua. Lo que hace es cerrar la deliberación, imponiendo un modelo de sociedad que no interpreta a la mayoría del país.

Se reemplaza una Constitución de derecha por otra Constitución de derecha que cambia antiguos por nuevos cerrojos.

Se limita a imponer una mirada corta, ideológica, que confunde el bien de algunos con el bien común.

En una Constitución que consagra una ideología dominante no caben aquellos que no la compartimos.

El aprobar para reformar no es una opción. Al elevar los quorum esta será una Constitución más difícil de reformar que la actual. Reponer los 3/5 de la constitución original de Pinochet es literalmente un retroceso.

En este texto es la construcción de acuerdos la que se ve debilitada. Los diferentes puntos de vista no se integran. Como dijo Ricardo Lagos, no deja “ninguna posibilidad de representar a la Nación como un todo”.

Lo repito: no se hace cargo de las demandas sociales, de la urgente necesidad de mejorar la salud, las pensiones, la equidad, la seguridad y el acceso al agua.

Intenta cerrar la deliberación política y lo que consigue es dejar los temas abiertos. Llevará los conflictos a las cortes y al Tribunal Constitucional. Con este texto, la búsqueda de una solución a los problemas de los chilenos y las chilenas queda más lejos.

Hay que retomar la buena senda. Este proceso debe concluir y pronto, es lo que debe lograrse en el Parlamento, previamente a haber atendido las urgencias de los ciudadanos.

Si tenemos una Constitución de los consensos y no una Constitución de las divisiones, entonces podremos focalizarnos en dar respuestas efectivas a los problemas que aquejan a los chilenos y chilenas.

Debemos llegar a acuerdos en materia tributaria, para contar con recursos para mejorar la vida de todos y todas. Debemos llegar a acuerdos en materia previsional, ya no es posible que la angustia de miles de chilenos se siga eternizando. Debemos llegar a acuerdos en materia de salud porque el sistema debe mejorar para permitir el acceso oportuno. Debemos llegar a acuerdos en materia de seguridad, porque podemos y debemos tener un país que asegure dignidad a sus habitantes.

Los acuerdos son la única forma que tiene Chile de aprovechar el potencial de su pueblo y lograr un crecimiento sustentable con equidad.

No se trata de lograr la victoria de unos compatriotas sobre otros. No existe un Chile de izquierda y un Chile de derecha. Como dijo Patricio Aylwin “Chile es uno solo” y eso no queda reflejado en el texto que se nos entrega hoy.

Se trata de recuperar espacios de diálogo, que la ciudadanía demanda y reclama. Esta propuesta constitucional no se hace cargo de las necesidades de la nación. Reconocerlo nos deja más cerca de retomar los acuerdos en que todos y todas nos veamos representados.

Anuncio que mi opción es “En contra”. //ELF

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Mi decisión para el plebiscito constitucional del 17 de Diciembre: No puedo aprobar, prefiero diablo conocido

noviembre 5, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Pablo Jaeger Cousiño

Abogado de la Universidad de Chile, con estudios de post grado en Economía y en Derecho de Recursos Naturales, en Chile y el extranjero.

Otra vez, he terminado mi reflexión política y análisis profesional (como abogado) sobre la nueva constitución que se nos propone a los chilenos. Ahora la propuesta es de un Consejo Constitucional con una clara mayoría de representantes de la derecha política, que tampoco estuvo a la altura delos requerimientos de la patria y ha propuesto un texto que no privilegia los acuerdos.

Es obvio que ningún texto constitucional será del agrado de todos. Por definición una constitución es un pacto en que las partes llegan a acuerdos y ceden renunciando a legítimas aspiraciones. Así, la decisión a su respecto debe sopesar el alcance de las normas que nos disgustan, las que sí nos parecen apropiadas y las consecuencias políticas de la decisión.

En lo que se refiere alas consecuencias políticas, en este caso la decisión es especialmente compleja, ya que si el texto propuesto es rechazado seguirá rigiendo la Constitución del 80 en su versión modificada de 2005. Personalmente he realizado toda mi vida de adulto en política luchando por cambiar la Constitución de 1980, insistiendo en su ilegitimidad de origen.H

oy quiero cerrar el tema constitucional. Chile necesita clausurar este tema y concentrarse en dar solución a los múltiples problemas que nos aquejan, para lo cual es indispensable la estabilidad en las reglas del juego democrático.

El año pasado señalé que no podía aprobar el texto propuesto por la ConvenciónConstitucional, estando consciente de que“seguirá rigiendo la constitución vigente. Eso no me gusta, pero creo que es menos malo que aprobar un texto peor”.

En esta oportunidad también optaré por NO APROBAR, pero daré por cerrado el tema constitucional, entendiendo que si gana el rechazo el pueblo habrá dado por legitimada la constitución vigente.

En cuanto a las normas propuestas, creo que existen varios temas en que se evoluciona en el sentido correcto, entre ellas: en el Sistema Político, solo los partidos que logren más del 5% de la votación tendrán representación parlamentaria, y los congresistas que renuncien a su partido perderán su escaño. Se mantiene la iniciativa exclusiva de ley del Presidente de la República, quien en su cuenta pública anual deberá priorizar tres proyectos que deberán ser despachados en un año; en elPoder Judicial se avanza en separar las funciones administrativas de las jurisdiccionales, destacando en éstas los principios de“imparcialidad, independencia y responsabilidad”,aunque también se aumenta el riesgo de “corporativismo”,con malas normas en materia de calificaciones y nombramientos; en los derechos de las mujeres, se logra establecer, aunque no es suficiente, el“acceso equilibrado de mujeres y hombres a las candidaturas a cargos de elección popular, así como su participación en condiciones de igualdad en los distintos ámbitos de la vida nacional”.

Además,“el Estado garantizará el ejercicio de la participación política de las mujeres”,y se“proscribe la discriminación arbitraria en materia de retribución por trabajo”.Se consagra una norma de paridad de salida en elecciones; existe por primera vez un reconocimiento de los“pueblos originarios”,conderechos individuales y colectivos, en el contexto de la nación chilena única e indivisible. La ley deberá establecer mecanismos de participación política.

Las normas más complejas se refieren a la configuración del “Estado social y democrático de derecho”. Aunque obviamente su consagración es un avance, la forma en que se realiza es muy deficiente: se extraña el compromiso del Estado con lograr y promover condiciones de bienestar para todos los chilenos, y se privilegia entenderlos derechos sociales (salud, educación y pensiones, por ejemplo) como medios para que las personas desarrollen sus capacidades individuales, a través de posibilidades de elección de regímenes públicos y privados, los cuales deberán tener un trato igualitario. Así, la provisión de los derechos sociales es ideológica, y busca hacer inconstitucionales los programas progresistas en la materia.Esta forma de entender la sociedad no me satisface, y habría querido privilegiar la comunidad y solidaridad.

Existen múltiples asuntos mal resueltos y que traerían graves problemas, entre otros: la judicialización del derecho a la seguridad y el combate a la delincuencia; se debilita la Contraloría General de la República al crear otro organismo que se ocupe de la “corrupción”;al proteger la vida de“quien está por nacer” se abren incertezas sobre asuntos que ya estaban superados, que sin lugar a dudas serán fuente de grandes conflictos; se debilita el derecho a huelga de los trabajadores; el derecho a la educación de vincula con los “voucher” y una mirada ideológica; la potestad reglamentaria se complejiza y dificulta.

Cualquiera sea el resultado del plebiscito, confío que se hagan los esfuerzos por fortalecer el sistema político, evitando la dispersión de partidos y buscando instrumentos que incentiven los acuerdos

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El periodismo debe denunciar los abusos

noviembre 4, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por María Marcela Damke, Felix Orellana y Ricardo W. Urzúa Munita, Consejeros Nacionales del Colegio de Periodistas de Chile, Mario Antonio Guzmán, integrante del Consejo Metropolitano del Colegio de Periodistas

Las recientes declaraciones del presidente Gabriel Boric, en el Encuentro Nacional de la Industria, donde dijo que casi no lee los diarios (El Mercurio, La Tercera y La Segunda), reflejan  el malestar del mandatario ante la actitud crítica de esos medios a su gestión gubernativa, pero también un desconocimiento acerca del rol social de los medios de comunicación.

Siempre ha sido del deseo de los gobernantes que los medios respondan a sus intereses propagandísticos, aunque cuando los políticos están en oposición, les seduce el rol del “perro guardián” de la prensa, aquel que no deja pasar nada, ni error ni irregularidad, para
denunciarlo de inmediato a la opinión pública. El caso del presidente no es la excepción, porque cuando era diputado destacaba el papel crítico que debía tener el periodismo. Sin embargo, ahora dijo “Cuando leo los diarios…en realidad leo poco los diarios a esta alturas; pero es impresionante el afán de preferir las malas noticias. Yo no sé como quienes siguen leyendo El Mercurio, La Tercera, La Segunda, quedan con el corazón después, porque, en verdad, es como si viviéramos en un país infernal”.

No se puede desconocer que los medios de comunicación tienen una mirada crítica del quehacer del actuar del Gobierno, pero ellos tienen entre sus funciones primordiales cuestionar, incomodar a quienes están en el poder, además de relacionar a la sociedad en sus
distintos aspectos.

¿ Cómo podrían soslayarse temas tan sensibles como la delincuencia, falta de viviendas, desempleo, conflicto en la zona mapuche; la falta de inversiones, educación, probidad funcionaria, etc?

Ya el Gobierno tuvo un matiz censurador cuando creó la Comisión contra la Desinformación que, en el fondo, trata de regular lo que se puede decir o no a través de las redes sociales, hoy una fuente importante de abastecimiento informativo de los medios nacionales o regionales, para conocer temas importantes de comunidades de pequeño tamaño.

El periodismo tiene el deber, no solo la posibilidad, de denunciar los abusos, las incompetencias, las deshonestidades y los problemas que afectan a la sociedad para que esta, en su conjunto, pueda buscarles soluciones adecuadas; y un Gobierno debe promover y
garantizar la libertad de expresión, no tratar de pautear o restringir lo que dicen los medios, porque eso le hace daño a la democracia, donde debe existir una pluralidad de informaciones y opiniones.

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