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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Entrevista

Dr. Jorge Gibert: “Hay muchos temas pertinentes para el desarrollo nacional que no se están investigando”

diciembre 4, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

*En La Fontana republicanos  entrevista al Dr. Jorge Gilbert, aparecida en CienciaenChile.cl. 

El académico de la Universidad de Valparaíso publicó en 2011  la investigación titulada “La construcción social del científico. Notas sobre Identidad intelectual y social de comunidades científicas en Chile”. En el estudio se abordó el quehacer científico de los académicos e investigadores, su identidad y rol en la sociedad chilena. De la misma manera se evalúo preliminarmente el rol del Estado y las universidades para con los científicos.

También, el estudio abordó algunas de las razones por las que diversos profesionales optaban por el oficio de “profesor universitario” permanente o de planta. Entre otras, la existencia de un mercado con bajas barreras de entrada y una actividad menos estresante en comparación con otras actividades laborales.

Sin embargo, bajo el contexto Neoliberal y en especial luego del ingreso de Chile a la OCDE, el mundo universitario ha cambiado mucho. La atmósfera dentro de la academia hoy es muy competitiva y aunque se hace ciencia de primer nivel en varias universidades, el sistema en general no garantiza o potencia el quehacer académico serio. Las huelgas estudiantiles, la escasez de presupuesto, el exceso de reuniones, direcciones erráticas de las facultades y departamentos o institutos y hasta de las universidades, incluso con algunas de ellas en quiebra permanente; habrían permeado y contaminado la actividad de investigación, en todas las disciplinas. El investigador afirmaba en esa época que el rol asignado a las universidades se había mantenido en lo que históricamente se le confió: “la mera reproducción de funcionarios, primero de la Capitanía General y ahora de la Sociedad de la Información”.

En resumen, el estudio revelaba una identidad social de los científicos frágil y que su evolución dependería más de la dinámica de las prácticas institucionales al interior de las universidades que de los incentivos del Estado o del mercado.

A casi 10 años de este artículo tuvimos una conversación en profundidad con el Dr. Jorge Gibert Galassi, donde abordamos los temas expuestos en su investigación y cómo el veía de manera general estos rasgos en la actualidad.

Respecto a la identidad social del científico ¿La seguiría considerando frágil?

Quizás desde el punto de vista comparativo, las identidades científicas siguen siendo débiles y esto debido a que en las universidades, la principal institución que nos acoge, el científico sigue siendo una minoría. De los más de 63 mil profesores universitarios de tiempo completo o parcial, solo 13 o 14 mil son investigadores activos. Pero también se podría decir que desde el punto de vista social, político e institucional la investigación y los científicos han sido revalorizados, y existe un prestigio en aumento. Si le sumas que cuando yo escribí este paper recién se había dado la marcha de los científicos frente al CONICYT en providencia… desde ese minuto hasta ahora han pasado muchas cosas. En la actualidad hay muchas personas que defienden el status o rol del científico en la sociedad sin ser científicos. En Chile existe un movimiento a favor de las ciencias, hay muchas ONG y fundaciones que antes no existían. Además, ahora tenemos el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Evidentemente todo eso ha hecho que la identidad del científico se fortalezca al menos en el discurso público y el imaginario colectivo. Pero el número de investigadores es más bien bajo y la cultura científica y tecnológica no ha logrado permear a la sociedad chilena.

Sobre el último punto, si bien en un comienzo la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación tuvo una gran aceptación. ¿Hoy, con el recorte presupuestario como que se vinieron abajo un poco las esperanzas depositadas?

Yo creo que la respuesta a esta pregunta es bien clara. La creación misma del Ministerio tuvo entre sus razones políticas de peso establecer un diálogo de igual a igual con Hacienda, de ministro a ministro, para negociar mejor el presupuesto. Al menos eso decían los científicos. Pero esa esperanza no se ha cumplido. Además, no necesariamente el ministro de CTCI tiene que ser un científico. Probablemente un representante que ha trabajado toda su vida en política y comprende bien el rol de las ciencias no hubiese permitido este recorte, quizás  hubiese peleado por un aumento o pudo haber llegado a otro tipo de negociación. Independientemente de cómo se maneje en temas presupuestarios, ser un destacado científico no te transforma automáticamente en apto o idóneo para el cargo de Ministro de Ciencias. El cargo debe funcionar como vínculo entre el mundo científico y los otros mundos, el mundo social, de la empresa, del gobierno y de la cultura. No solamente como guardián de los privilegios corporativos de los científicos establecidos.

Aparte de la Creación del Ministerio de CTCI, ¿existen otras acciones que usted consideraría relevantes al momento de afirmar que la identidad del científico se ha reforzado y fortalecido?

Sin duda, en estos 10 años hubo un cambio muy sustantivo que se refleja precisamente en los jóvenes doctores que volvieron después de haber cursado estudios de posgrado gracias a Becas Chile, creadas en el primer gobierno de la presidenta Bachelet. Ellos, hoy en día se posicionan como  referentes de distintas discusiones técnicas, científicas e intelectuales dentro de la esfera pública y ese es un gran cambio. Tu abres cualquier periódico y encuentras a jóvenes científicos que están diciendo cosas súper inteligentes y súper importantes. Te das cuenta que ellos han tenido una educación de postgrado extraordinaria y son un gran aporte. Diría que la mitad de los investigadores activos hoy en Chile provienen de esa notable política pública.

Entonces… ¿Qué es lo que hace que la cantidad de investigadores siga siendo tan baja?

En el actual sistema chileno, podríamos decir que existen entre 10 y 15 universidades que en realidad tiene una masa de científicos que nos permitiría poder hablar de universidades de investigación. En el resto de las universidades, podríamos decir que son muy parecidas a un buen instituto de formación técnica, de hecho hay institutos que se han transformado en universidades. Pero como la educación superior es un negocio y como el Estado entrega fondos basales insuficientes, en general las universidades no tienen recursos para una política de formación de investigadores y entonces cuando necesitan investigadores, contratan a gente ya posgraduada. Además, las empresas públicas y privadas contratan pocos investigadores, y eso no contribuye a que crezca la oferta.

¿Cuál sería la raíz de este problema?

Las universidades del tercer mundo surgen en general como respuestas institucionales a lo que es la construcción de la república. El concepto mismo de Academia siempre se desarrolla en hibridación con las funciones que efectivamente la construcción de la república le demanda a la universidad, lo que se traduce principalmente en la formación de profesionales. Si analizamos la primera función de la Universidad de Chile no fue crear una comunidad de profesores y estudiantes sino ser la Superintendencia de Educación de la época. Muy después se transforma en una organización que forma profesionales que principalmente se desempeñaran en el Estado o algunas industrias emergentes. La raíz del problema es el colonialismo, que te dice que no somos capaces de pensar y que, por tanto, tenemos que comprar las soluciones para nuestros problemas en el mundo desarrollado y reducirnos a formar técnicos para administrar esas soluciones.

Sumado a esto tenemos algunos incentivos en las universidades, que a veces te marginan de la población funcionaria, generando una suerte de categoría especial del científico dentro de la universidad. Por una vereda, están los académicos que se homologan de manera errónea con un docente y, por otro lado, están los investigadores, como si ellos fueran individuos exóticos fuera del mundo académico. Afortunadamente, esto ha cambiado. Cada día más, el investigador es reconocido en su doble rol de académico-investigador. El rol de mero reproductor de contenidos fijados de antemano no es sostenible. La universidad cada día requiere menos profesores Wikipedia y más profesores que tengan sus áreas de investigación activas, que entreguen un conocimiento de frontera para que efectivamente la universidad cumpla su función como tal.

¿Cuáles serían las causas de estos incentivos por parte de las universidades y que existen hasta el día de hoy en Chile?

Bueno, muchas de las exigencias que tiene Chile por el hecho de pertenecer a la OCDE obligan a ciertas instituciones universitarias a funcionar de determinada manera. Para ser un miembro de la OCDE hay que fortalecer el sistema universitario y uno de los principales indicadores de eso es la publicación científica indexada en los grandes directorios de revistas especializadas. Estos requerimientos se traducen en obligar a quienes aspiran a ser académicos o profesores universitarios a concursar por fondos para investigación. Si uno ve qué buscan las universidades para contratar es: un investigador que tenga grado de doctor y que además de hacer clases tiene que publicar mucho. Sumado a esto, los concursos son hechos en su mayoría para personas ya formadas y que ya poseen prestigio y publicaciones, de esta manera cumplir los parámetros para pertenecer a la OCDE. Esto es positivo, porque cumples con el atributo creador que desde siempre define al universitario. Pero también existe un lado opaco, cual es el de publicar cuestiones que tributan a las agendas de investigación de los países centrales, esto es trabajar para otros, no para nosotros o el país.

En ese sentido la UNESCO creo que es más sabia, porque no solo hace una evaluación de las publicaciones científicas a través de las publicaciones indexadas, sino que ha sugerido una serie de indicadores científicos que tienen que ver con el impacto de la investigación científica en la economía, en la cultura, en la política y en general en la sociedad. Yo creo que eso es mucho más necesario para un país como Chile y lamentablemente no se ve mucho.

¿Por qué diría que no se aprecian o no se ven los beneficios de las investigaciones en el país?

Lo responderé con un ejemplo. La renta básica universal es un tema que se ha discutido mucho en la sociedad chilena. A modo personal, sólo conozco dos trabajos que han surgido sobre ese tema desde universidades chilenas. A lo mejor han salido más trabajos pero aún siguen siendo pocos. En una situación de crisis sanitaria, económica y política como la que está viviendo Chile, claramente este tema debería estar siendo investigado de manera mucho más profunda o con mucha mayor frecuencia, como una solución para el mundo post-pandemia que deberemos vivir. Pero para el mundo político y empresarial, formado en universidades donde se reproduce un pensamiento más bien homogéneo, quizás esto es muy comunista o muy europeo. Por lo tanto, es considerado un planteamiento inútil. Mientras la ciencia sea vista como un lujo por la elite económica y política, el país seguirá siendo de segunda categoría y los presupuestos seguirán siendo bajos. Pero si concebimos a la ciencia y a la tecnología como los motores de nuestra sociedad, probablemente se genere un efecto cascada, aumentaran los presupuestos, el número de investigadores, habrá mayor vinculación entre el mundo científico y el mundo empresarial, se concretaran mayores beneficios sociales y económicos, etc.

En la actualidad  hay muchos temas pertinentes para el desarrollo nacional que no se están investigando, temas de productividad, temas de energía, temas de convivencia social, etc.

¿Esto no significaría que la condición de investigador siga igual o no sea más valorada que hace 10 años atrás?

Claro que no… y una expresión de esto es que la investigación ha sido incorporada en muchas visiones estratégicas de facultades e incluso de las universidades. Es más, la investigación científica se destaca en la definición de identidad institucional y se transforma en parte consustancial de la actividad universitaria. Desde ese punto de vista se podría destacar el rol que los científicos han tomado al interior de las instituciones en los años recientes.

Y… ¿Cuál sería el escenario fuera de las instituciones? ¿Son más escuchados los científicos que hace 10 años?

Es difícil saber si los científicos son más escuchados que hace 10 años. Desde el punto de vista de la comunicación política, los científicos están más presentes en la conversación política y en las discusiones pero no estoy tan seguro si es que son tomados más en cuenta que hace 10 años. Hay cuestiones interesantes como que en la Cumbre del Cambio Climático en Madrid hubo varios expertos chilenos que fueron parte de la organización y, además, expositores principales. Eso refleja que la política y la ciencia no tienen por qué estar en caminos separados y pueden trabajar en conjunto para enfrentar los desafíos que enfrentamos hoy como país y como humanidad.

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica Etiquetado como: Ciencia en Chile, doctor, Jorge Gilbert

Alexander Muñoz, candidato a presidente de la JDC En La Fontana: «La Juventud tiene mucho que hacer en la recuperación de la confianza en la ciudadanía»

noviembre 30, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Alexander Guillermo Muñoz Lincovil (29) es técnico deportivo, y actualmente estudia administración pública. Es presidente regional de la Juventud Demócrata Cristiana Región de los Lagos. Desde el año 2011 que milita en la DC, desde la comuna de Quinchao, Chiloé. 

Quiere liderar las riendas de la Juventud, pero a nivel nacional. Reflexiona, sin embargo, respecto de si es necesario que en los partidos políticos existan grupos de jóvenes, que marquen futuros liderazgos.

«La pregunta de moda el último tiempo es si las juventudes políticas de los partidos tradicionales tienen sentido. Pregunta que viene alentada por la aparición de nuevas fuerzas políticas que tienen su origen en espacios en que la mayoría son jóvenes. Ahora bien, es una pregunta sesgada y que sostiene un tenor moral que no le hace bien a la política. Por ello, estoy convencido de que los frentes de la juventud de los partidos tradicionales son importantes, se constituyen como espacios de encuentro y de formación militante, cuestión que es fundamental para el nuevo ciclo político que se inicia», comenta.

El acto de militar -dice- llegó para quedarse: «Estamos frente una nueva cultura política en ciernes, donde la sociedad en su conjunto busca ser parte de una mejor democracia, de la toma de decisiones y de las transformaciones que el país requiere. Allí la juventud tiene un rol crucial, para impulsar lo que la población nos viene diciendo desde la revuelta social y que ratificó en el plebiscito del 25 de octubre. Rompiendo el status quo de la Juventud Democratacristiana siendo de región, de familia mapuche – Huilliche, me motiva aún más a ser presidente de la JDC».

Continuidad de gestión

-¿Es usted la continuidad de la gestión de la actual directiva nacional, que encabeza Manuel Gallardo?

-Hablar de continuidad cuando la sociedad chilena reclama a gritos transformaciones no es el concepto más afortunado. No obstante, es difícil hablar si una u otra opción en la JDC es la continuidad es muy relativa ya que la mayoría de nosotros han sido parte de la actual gestión. Por otra parte, conozco el trabajo de Manuel, he vivido de cerca esta gestión de la juventud, la cual ha marcado los énfasis para volvernos relevantes en la estructura partidaria (…) La juventud demócrata-cristiana tiene mucho que hacer en la recuperación de la confianza en la ciudadanía, no es posible que siempre tengamos que pedir explicaciones a nuestros tomadores de decisión y que esa sea nuestra forma de pronunciarnos. La JDC del futuro será un actor más en la toma de decisiones y trabajaremos sin cansancio por ello.

-¿Qué opinión tiene de la gestión de la mesa nacional que encabeza Fuad Chahín?

-Tengo una muy buena opinión de la gestión del presidente nacional, Fuad Chahín, y de la mesa en su conjunto. Hemos sido capaces de recuperar agenda a nivel nacional y si bien se han cometido errores, nos recuperamos después del estado alicaído en el que quedamos posterior a la derrota en primera vuelta de nuestra camarada y senadora Carolina Goic. Ahora bien, hay que mirar el futuro y verlo con esperanza, tal como lo dice nuestra vicepresidenta Carmen Frei. Ahí la unidad de las fuerzas democráticas y progresistas es esencial, tenemos que jugárnoslas por enfrentar los desafíos electorales que vienen con una mirada unitaria, donde converjamos en la construcción de un proyecto colaborativo, donde los sueños y sentires del pueblo se vean reflejados.

-¿Qué propuestas tiene para liderar este desafío de la Juventudes DC?

-Mis propuestas se centran en tres áreas. La primera, territorial. Tenemos un imperativo categórico, no solo competir en elecciones y buscar ser representantes de la ciudadanía y así recuperar su confianza, sino también debemos instalarnos en los territorios, hacer comunidad, corregir la individualidad en la cual estamos absorbidos. Al final del día, eso se traduce en escuchar más, hablar menos y hacer más, estar en la calle, ocupar el transporte público, como la gran mayoría de los ciudadanos de todas las regiones.

La segunda, formativa. Hay un discurso que se está instalando motivado por el descontento e indignación que es básicamente el relato anti-partido. La democracia no se concibe sin partidos políticos, estos son escuelas democráticas y es por eso que debemos empujar a entregar una formación integra a nuestros jóvenes militantes.

La tercera, de vinculación con la sociedad civil. La Juventud debe vincularse con el entorno y generar incidencia. Para ello, debemos establecer coordinaciones con organizaciones que nos permitan robustecer nuestro rol público. Estamos evaluando la creación de una corporación que pueda acceder a fondos públicos y también hacer estudios para así acompañar el trabajo legislativo de nuestras bancadas.

-¿La renovación de la militancia no es solo de ideas, sino también de rostros?

-Sin duda. La renovación es de las ideas y de los rostros. Ahora bien, con humildad, nosotros no creemos que por el hecho de ser jóvenes estamos legitimados. Tenemos que trabajar arduamente, no decepcionar a la ciudadanía y hacer grande el partido democratacristiano. En esta generación, la DC tiene una oportunidad.

-¿Qué espera de Unidad Constituyente para ordenar a la centroizquierda en desafío de la Convención Constituyente y en las elecciones que se aproximan?

Espero que existan máximos dos listas, sino no podremos conseguir un número de escaños relevantes para empujar las transformaciones que la inmensa mayoría de los chilenos y chilenas demandan. La constitución es de todos y todas, pero está claro que será un proceso transformador, de redefinición de las reglas del juego, todo lo contrario, a lo que quieren las fuerzas conservadoras que buscan mantener el status quo.

-Por último, ¿Con quiénes se ve haciendo política en el futuro?

-Me veo haciendo política con la tremenda generación de jóvenes, hombres y mujeres, que tiene hoy la Democracia Cristiana. Liderazgos que buscan transformar Chile y construir un mejor país.//ELF

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica Etiquetado como: Alexander Muñoz, Entrevista, Fuad Chahín, JDC, Juventud Demócrata Cristiana, Los Lagos, Manuel Gallardo

Alberto Undurraga, precandidato presidencial: «El próximo Presidente de Chile debe tener olor a alcalde»

noviembre 28, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

*En La Fontana republicamos entrevista a exalcalde por parte de Time Line.

Recursos naturales, impuestos territoriales y desarrollo regional fueron parte de los temas que el precandidato presidencial de la Democracia Cristiana (DC), Alberto Undurraga, conversó con Timeline.cl en su paso por la región de Antofagasta donde se reunió con distintos dirigentes y actores sociales.

– En el marco de una nueva Constitución ¿Usted cree que se debiera nacionalizar empresas estratégicas?

-Los recursos naturales son de todos los chilenos y chilenas. Ello no obsta a que el estado pueda definir reglas para que puedan ser gestionados por privados. En ese caso, junto con la protección del medioambiente debemos asegurarnos que se tenga una justa retribución al estado por ello.

–Si de usted dependiera ¿Qué cambios incorporaría a una nueva Constitución respecto a la relación de los territorios con las industrias?

-Las inversiones tienen que tener una retribución específica en el territorio donde se ejecutan. Y ello es válido para mineras, forestales y proyectos de energía e industriales, entre otros.

– ¿Cree que las regiones que sufren las externalidades negativas de la actividad industrial debieran recibir una tributación diferenciada por parte de las empresas en desmedro de recursos que podrían ir a las arcas fiscales del país?

-No lo llamaría en desmedro de recursos fiscales, sino que hacer justicia con territorios y comunidades que reciben las externalidades negativas de proyectos. Y en ese sentido es justo que haya una tributación especial.

– ¿Qué cambio realizaría usted en concreto para el desarrollo de las regiones?

-Justamente relacionado con lo anterior, el mayor poder de las regiones se ve en el presupuesto, con tres bajadas: En gasto, salvo lo que expresamente se defina nacional, en todo el resto la decisión se debe tomar 100% en la región. Respecto a que es de resorte nacional, la lista debe ser corta y acotada. En ingresos de las regiones, este debe estar parametrizado en función de las brechas para alcanzar los estándares sociales. Es importante que esté parametrizado para que no dependa del nivel central cuánto presupuesto se asigna a cada región. Si fuera dependiente del nivel central los gobernadores – y las regiones – perderían autonomía política a través del presupuesto, como sucede en otros países; y en nuevos ingresos, relacionado con la pregunta anterior, las regiones deberían tener opciones de tener impuestos regionales. Ello se puede acotar, pero debemos abrirnos a esa discusión.

– Usted fue Ministro de Obras Públicas ¿Cree que el modelo de las autopistas concesionadas es un camino que se debe seguir fortaleciendo o se debe cambiar?

-En materia de infraestructura lo importante es el orden de las preguntas. Primero qué país (o región) queremos, segundo qué infraestructura necesitamos, luego cómo la financiamos. Con los actuales niveles tributarios las concesiones siguen siendo una necesidad para el financiamiento, pero debemos revisar las políticas tarifarias, de manera que sean equitativas.

– Por último ¿Qué lo hace a usted mejor opción que los otros precandidatos presidenciales que asoman en la Ex Nueva Mayoría?

-Tenemos que construir un liderazgo de mayoría, con primarias participativas sucesivas, primero para elegir el candidato de cada partido, luego entre quienes ganemos en cada partido, para elegir el candidato de la coalición. En paralelo tenemos que construir participativamente el programa de gobierno, convocando al menos a 400.000 personas en ello.

Para todo esto se requieren liderazgos que combinen la visión de país y conocimiento del territorio, lo que desarrollé como ministro de Obras Públicas, con la mirada cercana, participativa y sentido de urgencia que da el haber sido alcalde, donde me desempeñe por dos periodos en Maipú. El próximo Presidente de Chile debe tener olor a alcalde.

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica Etiquetado como: Alberto Undurraga

Diputada Emilia Nuyado (PS), En La Fontana: «La derecha caricaturiza la representación de los pueblos originarios en la Convención Constituyente»

noviembre 24, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

En La Fontana conversamos con la diputada, Emilia Nuyado Ancapichún del Partido Socialista (PS). Dirigente social y congresista por el distrito N°25, Región de Los Lagos (período 2018-2022). Fue concejala por la comuna de San Pablo, desde el año 2000 al 2016.

Habló sobre los escaños reservados para pueblos originarios en la Convención Constituyente (CC), y de la situación de violencia que afecta a comunas de la Región de la Araucanía.

Casi fuera de plazo, está el Congreso para avanzar en el proyecto que permite reservar escaños a representantes indígenas en la CC, y por eso, Nuyado espera esta semana terminar su segundo trámite y apurar así la comisión mixta.

En la oposición defienden que su propuesta de cupos supernumerarios se trabajó con los representantes de los pueblos, mientras en el oficialismo acusan que la centroizquierda no ha querido ceder en nada.

-¿Llegará a buen puerto la iniciativa legal que permite escaños reservados para representación de pueblos originarios en la CC?

-Tengo la gran preocupación, porque los parlamentarios de derecha, en este caso senadores, estuvieron en la Comisión de Constitución revisando solamente el quorum que la derecha, quienes plantean que exista quorum de 29 votos (…) Solamente tenemos 26 votos a favor de este proyecto. El gobierno quiere que no sean no más de 10 o 15 cupos, en los Convencionales. Esa es su propuesta. Y exige que el quorum sea de 2/3. Lo que encuentro absurdo y inaceptable para escaños reservados de pueblos indígenas.

-¿Cómo evalúa la actuación del gobierno y la derecha en esta materia?

-El gobierno está teniendo una tremenda discriminación frente a los pueblos indígenas. No quieren que participen los pueblos en el proceso constituyente; así de simple. La derecha caricaturiza la representación de los pueblos originarios en la Convención Constituyente. Es decir, comparar la representación de pueblos originarios en la constituyente con representante de grupos religiosos, como cristianos o católicos, o todas las religiones existentes si se quiere, es absurdo. Las personas que profesan una religión en particular, tienen todo el derecho a hacerlo, pero de ahí a que su cosmovisión quede estipulada en la nueva constitución es algo que no corresponde. No hay que tener escaños reservados para eso. Entonces, se está caricaturizando la representación de los pueblos indígenas.

-¿Ve un real compromiso de la centroizquierda con la causa mapuche?

-Hay senadores que están comprometidos políticamente. Me imagino que todos los senadores de oposición están en favor de los escaños reservados. Ojala nadie use el pareo o se abstenga de votar. Creo que no sería bien visto ante la ciudadanía.

Situación de La Araucanía

«El pueblo mapuche, a raíz de asesinato del waichafe, Camilo Catrillanca, señaló que no quieren militarización del pueblo mapuche en la zona. Ellos necesitan la conformación de una comisión que pueda esclarecer la pérdida territorial del pueblo mapuche, viendo el tema de desalojos y represiones; ver también el tema de la compensación del Estado ante al pueblo mapuche por la pérdida territorial, con justicia y reparación», dice En La Fontana. 

-¿Qué rol espera del nuevo ministro del Interior, Rodrigo Delgado, en resolver el conflicto en La Araucanía?

-Utilizar a personas, que hoy no tienen por qué ser los voceros del gobierno, como el nuevo ministro del Interior, es otro error del Ejecutivo para no llegar a un acuerdo de fondo, con los voceros mapuche, que son los representantes tradicionales en el Walmapu. Esta forma de hacer política, molesta en el Walmapu, porque con ello no se resuelve el tema principal del reconocimiento. El gobierno da a entender que no quiere apoyar el derecho de participación efectiva que tienen los pueblos indígenas, respecto de los escaños reservados.

-¿Quién o quiénes son los principales responsable de lo que ocurre en esta zona?

-La responsabilidad primera, es del Gobierno que llega tarde y no se anticipa a los hechos de violencia en la zona de La Araucanía. Tampoco dialoga con los diferentes representantes del pueblo mapuche, por tanto, ellos tendrán que hablar con todos. Esa es su responsabilidad, y el pueblo mapuche, a raíz de asesinato del waichafe, Camilo Catrillanca, señaló que no quieren militarización del pueblo mapuche en la zona. Ellos necesitan la conformación de una comisión que pueda esclarecer la pérdida territorial del pueblo mapuche, viendo el tema de desalojos y represiones; ver también el tema de la compensación del Estado ante al pueblo mapuche por la pérdida territorial, con justicia y reparación.

-O sea, ¿Espera una mesa de diálogo?

-El Estado debe instalar el diálogo, pero sin la represión que tuvo el exministro (Víctor) Pérez cuando llegó a La Araucanía. Quien fue a provocar, en lugar de encontrar diálogo. Delgado debería tener otro tono.

Carta fundamental

-¿Qué espera de la nueva constitución redactada en democracia?

-Espero una amplia participación ejercida por los ciudadanos, y los partido políticos que tienen que abrir espacio a independientes y representantes de organizaciones civiles. En esta nueva carta fundamental, tienen que estar plasmados los sueños de muchas personas, que piden mayor igualdad social, y mejores condiciones de vida. Se tienen que garantizar los derechos de los pueblos indígenas, como el reconocimiento constitucional en un Estado plurinacional y multicultural (…) Todos debemos sentirnos más representados en esta nueva constitución, y que exista mayor equidad para que la mayoría disfrute del desarrollo y no solo una elite privilegiada goce de aquello, como ha sido hasta hoy.

-¿Qué le parece que el Presidente, Sebastián Piñera, recurriera al TC para impedir reforma constitucional, que permite un segundo retiro del 10%?

-Entendiendo la incapacidad de gobernar, que ha tenido, decidió recurrir al TC. Ha sido incapaz de incorporar medidas que lleguen de mejor manera a la ciudadanía. Por tanto, los trabajadores merecen su 10%. Piñera perdió toda su decencia al recurrir al TC y eso le puede pasar la cuenta ante la ciudadanía. //ELF

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica Etiquetado como: Bancada PS, Emilia Nuyado, Entrevista

Nicolás Delpin (DC), candidato a alcalde por Santiago En La Fontana: «Apostamos por la renovación de ideas y también de nuevos rostros»

noviembre 19, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Conversamos En La Fontana con Nicolás Delpin (32). Ingeniero Comercial de la U. Católica de Valparaíso, MBA de la Universidad de Chile y Posgrado en Desarrollo Sostenible en el Reino Unido. Es fundador de la Fundación Comunidad 2030, que busca políticas públicas más sostenibles. Fue un activo dirigente estudiantil y actualmente es Consejero Nacional de la JDC, desde hace tres años. 

Es sobrino de Felipe Delpin, actual edil de La Granja e histórico demócrata cristiano. Hace solo un mes fue proclamado como la carta de la Democracia Cristiana (DC) para el sillón edilicio en Santiago. Circunstancia que lo motiva a cabalidad.

«Es una apuesta colectiva. No es un trabajo personal. Venimos hace ya bastante tiempo trabajando, con tal de poder hacer una renovación no solamente las ideas, sino también de caras, que es algo relevante respecto del momento político que está viviendo el país. Entonces, es una apuesta colectiva que apuesta a la renovación de las ideas y también de los rostros», dice.

El 13 de diciembre -cuenta- serían las primarias para alcaldes dentro de la centroizquierda representada en el pacto electoral: Unidad Constituyente.

«Nosotros estamos impulsando las primarias, porque son el espacio donde la ciudadanía tiene que elegir a los mejores candidatos. De eso, nosotros no nos vamos a cansar. Vamos a impulsar esta instancia hasta que sean una realidad. Pero si no hay, no aceptaremos imposiciones ni blindajes de candidatos», asegura.

Gestión deficiente

Delpin es crítico respecto de gestión de Felipe Alessandri en la comuna que busca liderar, en cuyas calles la delincuencia y los vendedores ambulantes proliferan. «Santiago es una bomba de tiempo, entre una gestión deficiente donde no hay visión de futuro, y donde las contingencias no son bien abordadas. La comuna está cayendo en un letargo que al final no está proyectando un desarrollo a largo plazo; y eso es lo que sienten los vecinos y vecinas. Entienden que hay un abandono total de los espacios públicos y privados, en cuanto a seguridad. Las personas tienen que vivir encerrados. Y eso tiene que ver con una mala gestión municipal», comenta.

Y añade: «El grado de hacinamiento que tienen los barrios históricos de Santiago, son los mayores de la Región Metropolitana. Son comparables a Bajos de Mena o avenida Blanco Encalada de Estación Central. El tema es que esto crece y crece, año a año, y no hay una política a largo plazo para solucionar esto. Parece que a nadie le importa».

Por lo mismo, el ingeniero comercial se la juega por convertir a la capital en una ciudad sustentable. «Apostamos a que Santiago se convierta en la capital turística y sostenible de Latinoamérica, pero para eso,  tiene que haber voluntad política y haber una integración social y multicultural plena (…) Hay que tener una economía local adecuada a nuestros tiempos, una nueva política de seguridad para los vecinos, la dignidad para las personas mayores. Todo eso, es fundamental para el desarrollo capitalino».

Busca trabajar un modelo, que incorpore a las comunidades en la toma de decisión y que esté basado en 4 pilares: Integración social, entendiendo la multiculturalidad de la comuna, buscando entregar dignidad a todas y todos los Santiaguinos. Seguridad, logrando disminuir los índices de delincuencia, narcotráfico y violencia asociada a esto, aumentando la percepción de seguridad y recuperando espacios para los vecinos.

El tercer pilar de Delpin es la dignidad para el adulto mayor, entregando espacios de «esparcimiento, seguridad y felicidad». El cuarto, es hacer un Santiago sostenible que tenga planificación de largo plazo integrando al mundo público y privado.

«Hay que tener la voluntad política de querer hacer los cambios, teniendo una política de integración social clara. Por ejemplo, proponemos que extranjeros puedan vivir dignamente en las casonas abandonadas de Santiago. Hay muchos terrenos desocupados que se prestan para el narcotráfico o la violencia. Hay que recuperar esos espacios con la ayuda del Serviu, para que migrantes vivan dignamente», plantea Delpin.

Participación vinculante

El camarada DC considera que la participación ciudadana es fundamental para ejercer plena democracia en el municipio. «Sobre todo, respecto de cómo han ido cambiando los tiempos. La ciudadanía requiere saber lo que está pasando. Requiere saber en qué se están gastando sus recursos. Y eso, es lo principal. La grave crisis que tenemos es por la baja participación. Queremos saber lo que piensan los ciudadanos, a través de cabildos, encuestas, o diferentes mecanismos que nos permitan saber lo que la gente quiere, y que sean mecanismos vinculantes».

Consultado por su respaldo a la candidatura de Claudio Orrego (DC), como gobernador regional en la RM, contesta: «Apostamos por la renovación de ideas y también de nuevos rostros. Sin embargo, reconocemos la trayectoria de camaradas como Claudio Orrego. Al principio, luchó contra la dictadura. Luego fue alcalde e intendente. Él es un ejemplo para nosotros. Entonces, ahora, está esta nueva camada de jóvenes DC que se están atreviendo a realmente hacer los cambios».

Finalmente, se refiere al rol de los municipios y de las expectativas que tiene en la Convención Constituyente (CC). «Los gobiernos locales demostraron ser los únicos entender a cabalidad lo que ocurría con la ciudadanía en medio de la pandemia. Los municipios han cobrado relevancia, por tanto, se requiere que tengan espacio en la CC. Santiago ha perdido sentido de identidad. Ya no sienten ese orgullo de ser santiaguino. Y eso, no lo podemos permitir», sentencia. //ELF

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica Etiquetado como: Entrevista, Nicolás Delpin

Laura Albornoz (DC), candidata a constituyente En La Fontana: «Los grandes cambios que se puedan promover nos permiten mirar con esperanza la construcción de un país mejor»

noviembre 19, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

En La Fontana conversamos con Laura Albornoz Pollmann, en su calidad de candidata a delegada constituyente para la Convención Constituyente (CC) por la Democracia Cristiana (DC).

Abogada, académica, investigadora y política chilena. Fue ministra de la Mujer de la presidenta Michelle Bachelet durante su primer Gobierno. Es doctora en derecho civil. Cree tener las competencias y la experiencia necesaria para el cargo de elección popular.

«Me siento motivada, porque por vez primera la constitución será redactada por una CC, como siempre lo ha promovido la doctrina humanista-cristiana y la DC. Y, porque además, se va constituir con paridad de género; mitad hombres y mitad mujeres (…) Soy profesora universitaria, y veo en esto la oportunidad para tratar de transmitir mi trabajo permanente con las nuevas generaciones y el mundo del derecho», parte diciendo sobre lo que la mueve a este desafío electoral.

El pasado 25 de octubre, Chile decidió en las urnas, por mayoría democrática, que necesita una nueva Constitución, la que será redactada por una CC compuesta por 155 miembros electos -y podrían ser 25 más escaños reservados para pueblos originarios- por votación popular el 11 de abril de 2021.

Los constituyentes tendrán 9 meses para presentar un nuevo texto constitucional, pudiendo ser ampliado por 3 meses más, en una sola oportunidad. De esta manera, a mediados de 2022, el país vivirá un nuevo Plebiscito de salida para aprobar o rechazar la nueva Constitución.

«He trabajado por las mujeres toda mi vida y hago clases en una universidad pública. Por tanto, quiero aportar con mi experiencia en la construcción de una nueva constitución escrita en democracia», añade Albornoz.

-¿Qué aspectos relacionados con derechos fundamentales le gustaría defender en la CC?

-Quiero defender el derecho a la vivienda y a la salud, que son los mínimos que debe garantizar el Estado, como derechos sociales. Este modelo que nos rige hoy, irá cambiando y así los ciudadanos tendrán un piso mínimo de garantías en estas materias. Pero también hay que mirar con preocupación el marco regulatorio de la lógica subsidiaria que hoy impera en materia de definición del rol del Estado. La constitución del 80´ define un rol estatal marcadamente subsidiario y, por tanto, secundario respecto de los actores del mercado. Y eso hace los ciudadanos se vean obligados a someterse a esta economía de mercado, que no reconoce las desigualdades y vulnerabilidades, sino que las reafirma. Además, este principio favorece la concentración económica.

-¿Cómo debería ser el «nuevo Estado chileno»?

-Tiene que haber un Estado más integrado con la ecología, la humanidad y con la dignidad de las personas. Y que reconozca el derecho del agua, como bien nacional de derecho público.

-¿Qué aspectos sacaría de la actual Constitución política?

-Sacaría el rol subsidiario y todo aquellos aspectos que suponen privatizar derechos y servicios sociales, que el Estado debería garantizar. No podemos seguir entregando al mercado la salud, la previsión social ni seguir diciéndoles a los chilenos, que en nuestro país cada cual se salva como puede. Esa lógica, no debe imperar en un Estado de nación. Debería imperar un espíritu de colaboración, fraternidad, solidaridad y humanidad.

-¿Cómo se les puede dar cabida a los independientes y ciudadanos que no pertenecen a los partidos políticos en la CC?

-Los ciudadanos independientes podrían ir en listas de independientes, sin partidos políticos, como establece la Ley y con algunas rebajas de requisitos, que no favorecían mucho a la postulación de independientes, pero hay que dar las facilidades para que participen (…) Porque representan a la ciudadanía y deben tener espacio para promover sus candidaturas, dentro o fuera de listas de partidos políticos establecidos.

Centroizquierda

-¿La Unidad Constituyente es un camino de la centroizquierda para unir fuerzas a eventual candidato presidencial de consenso que derrote a la derecha?

-Yo tiendo a pensar que sí es un camino de reencuentro de la centroizquierda, pero como no tengo una bolita mágica. No sé que irá a pasar. Yo sí creo que hay que buscar la mayor unidad posible, a lo menos, electoralmente hablando, luego veremos el ámbito programático. Ahora bien, las unidades son estratégicas, políticas. Y eso lo vinculo al éxito del proceso constituyente.

-¿Los grandes cambios garantizan las bases para la construcción de un nuevo Chile?

-Es cierto que el proceso constituyente se llevará a cabo en medio de la pandemia vigente del Covid-19, la crisis social y económica, y con las elecciones que se vienen encima. Sin embargo, hay voluntad política y esperanza en cambiar las cosas para mejor en Chile. Por tanto, creo que el deseo de la ciudadanía de poder hacer cambios estructurales, y que no verán ellos, sino que las futuras generaciones, es algo más esperanzador y unificador que las adversidades que nos toque enfrentar, como la crisis económica o la pandemia. Los grandes cambios que se puedan promover en una nueva constitución nos permiten mirar con esperanza la construcción de un país mejor y diferente, más equitativo, inclusivo y más diverso. Están todas las apuestas en eso y vamos hacer lo posible para que eso se cumpla.//ELF

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica Etiquetado como: DC, delegada constituyente, Laura Albornoz, mujeres de oposición

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