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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Felipe Berríos

Sacerdote Berríos y la migración: “El gobierno ya hace tiempo que no gobierna»

febrero 19, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

“Este gobierno ya hace tiempo que no gobierna y menos en este tema. Es mejor esperar autoridades nuevas, con una nueva mirada y que hagan realidad lo que cantamos con tanta pasión en los estadios, de que Chile es el asilo contra la opresión”, dijo. 

Con estas declaraciones el sacerdote jesuita Felipe Berríos criticó la gestión migratoria del gobierno de Sebastián Piñera, y que ha redundado en un creciente sentimiento de rechazo hacia los migrantes que intentan establecerse en Chile con el fin de mejorar sus condiciones de vida.

En ese sentido, Felipe Berríos expresó su esperanza en que el nuevo gobierno encabezado por Gabriel Boric realice una gestión más inteligente frente a la cuestión migratoria, aun cuando reconoce que “no tiene una vara mágica para resolver un problema complejo y múltiple como es el de la migración, que entre otros tiene un aspecto migratorio, otro de seguridad, otro de centralismo, etc”.

No obstante, Berríos aclaró a El Mercurio que al menos verá en la nueva administración un enfoque centrado en el diálogo, así como “una mirada más humana de los migrantes que puede ayudar mucho a una buena resolución del conflicto”.

Asimismo, el jesuita, quien reside en Antofagasta, pidió despolitizar el tema y dejar de simplificarlo en función de las miradas ideológicas que cada uno tiene, y que atribuye al adversario político intencionalidades que se construyen sobre caricaturas. “Si alguien es de izquierda se piensa que cree que no debe a ver ninguna traba para la migración y se debe dejar entrar a cualquiera”, señaló Berríos, mientras que “por otro lado, si alguien es de derecha, se piensa que no debería entrar nadie, como si esto fuera posible o exigir visas a quienes no pueden sacarlas. Estas simplificaciones impiden soluciones adecuadas y realistas”.

Sobre la nueva Ley de Migraciones y Extranjería que entró en vigencia, Berríos pidió advirtió que la normativa será letra muerta “si la actitud hacia la migración es de rechazo y al mismo tiempo que se aplica la ley, se comunica al país solo aspectos negativos de la migración”.

Publicado en: Politica, Slider Etiquetado como: Felipe Berríos

Felipe Berríos por crisis migratoria en Colchane: «La visita de los tres ministros es una especie de Caravana de la Muerte»

febrero 11, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

En La Fontana republicamos la entrevista al jesuita, quien conversó con El Desconcierto sobre el manejo gubernamental de la crisis migratoria que se vive por estos días en Colchane, comuna fronteriza con Bolivia, catalogando a la estrategia de La Moneda de «una crueldad increíble». Además, reflexionó sobre la mirada centralista en la política migratoria, respecto de la politización de un tema humanitario y la falta de diálogo entre los distintos actores políticos.

Este miércoles el gobierno cumplió su palabra y expulsó a 138 migrantes que ingresaron irregularmente al país, 87 en un vuelo especial de la FACH con destino a Venezuela y a 52 personas que salieron en buses en dirección a Perú y Bolivia.

Las medidas buscan frenar el ingreso de extranjeros a Chile y dar solución a la crisis migratoria que se vive en el pueblo de Colchane, ubicado al interior de la Región de Tarapacá y en plena frontera con Bolivia.

Se trata de una postura cruel y deshumanizada, según la mirada del sacerdote jesuita Felipe Berríos, quien desde Antofagasta conversó sobre esta crisis con El Desconcierto.

«La visita de los tres ministros es una especie de Caravana de la Muerte, ya por aire saltarse a las autoridades locales y a esa gente que ha recorrido el continente entero a pie con niños, mujeres, sedientos, enfermos, y que los manden de vuelta en avión, que gastemos la plata en eso lo encuentro de una crueldad increíble«, dice Berríos al recordar la visita a Colchane de este martes de los ministros del Interior, Rodrigo Delgado, de Defensa, Baldo Prokurica y de Relaciones Exteriores, Andrés Allamand.

-¿Qué le provocó la imagen de los expulsados en un avión de la FACH este miércoles?

-Pensé que cómo en Chile vamos a cantar que somos “el asilo contra la opresión” ¿con qué cara vamos a cantar eso en la canción nacional? Si usamos todo el aparataje del Estado para expulsar a la gente que ha venido desesperadamente por ayuda, el mismo país donde el Presidente fue a invitarlos a que vinieran. Encuentro tan cruel el silencio de las autoridades, de los políticos, de la Iglesia Católica, de los obispos, de la jerarquía. Tenemos un arzobispo de Santiago, que recién fue nombrado Cardenal de la Iglesia Católica, y ha tenido un silencio absoluto, como si no existiera. Se acerca el Miércoles de Ceniza (17 de febrero), van a estar todos echándose la ceniza y aquí se está pisoteando al ser humano y nos quedamos callados.

-¿Qué simboliza la expulsión como solución a esta crisis migratoria?

-Simboliza un país egoísta y que no sabe arreglar los problemas de la región. Un país que le da la espalda a la región y que nos pone cada vez más violentos, más egoístas entre los chilenos, porque no se trata así a los seres humanos. Si no eres capaz de conmoverte con una mujer con su niño, una persona que ha recorrido (kilómetros) con frío y con hambre, o sea olvídate cómo va a ser el trato que vamos a tener entre nosotros los chilenos.

Decisiones centralistas y politizadas frente a la crisis

El alcalde de Colchane, Javier García, ha denunciado falta de diálogo y acercamiento por parte de la autoridades de gobierno, especialmente durante la visita mencionada de los tres ministros para anunciar el «Plan Colchane». Sobre el ministro Delgado, el sacerdote reflexiona respecto del rol desempeñado en esta estrategia de expulsión. «Me llamó la atención que viniendo de una alcaldía (Estación Central) no tome en cuenta al alcalde de Colchane, diciendo él mismo que los alcaldes son los que más conocen a la gente y su territorio, lo nombran y parece que se le olvidó lo que decía«.

Berríos agrega que con este nivel de manejo, «ha quedado demostrado durante toda la pandemia que las regiones no existimos, todas las decisiones se toman en Santiago. O sea, las autoridades locales están desde marzo advirtiendo esto, ellos conocen su gente, ahí hay una comunidad Aymara y llegan estos tres ministros por aire, no se juntan con el alcalde, con la comunidad. Es de una prepotencia de los santiaguinos que es inaudita«.

-¿Cómo ha visto la situación desde Antofagasta?

-Lo que pasa es que todas las decisiones de migración las toma un burócrata en Santiago que piensa que toda la gente que llega al país lo hace por avión con su visa y no se da cuenta que, primero, hay una cultura altiplánica, nosotros efectivamente estamos más cerca de Perú y Bolivia que de Santiago. Para los santiaguinos psicológicamente Chile termina en La Serena, a lo demás le llaman “el norte”. Entonces no se dan cuenta que las fronteras en Chile son totalmente abiertas. Por eso que no se escuche a la gente que vive acá, es no entender el problema.

-El 2019 el presidente viajó a Cúcuta, frontera entre Colombia y Venezuela, a entregar su apoyo y ayuda humanitaria a eventuales migrantes venezolanos ¿A qué cree que se debe su cambio de postura frente a la llegada de ellos al país?

-Eso pasa cuando se politizan los problemas humanitarios y se les trata de sacar ventaja, tú los ahondas más en vez de solucionarlos. Por eso es tremendo cuando los politizas en tiempos de elecciones. Y también que se llene de mitos, de que vienen a quitarnos el trabajo, que los migrantes vienen con Covid, que traen a los sicarios, la droga. Además de no ser verdad, no ayudan a solucionar el problema de seres humanos. Jesús nació de inmigrante en otro país.

-De todas maneras, hay países que lo están abordado distinto, por ejemplo, el gobierno colombiano anunció el Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos.

-Los inmigrantes no son un problema, son una riqueza, pero si tú los aíslas y los concentras en algunas ciudades, y dentro de esas ciudades en algunos lugares y no los integras, los agarran las mafias y no aportan al país. Además, se ha visto en estadísticas que los que están regulares son los que más pagan las imposiciones. Creo que el gobierno colombiano, además de tener una actitud humanitaria, se ha dado cuenta que económicamente le conviene mucho más que la gente esté regular y aporte al país. Acá se quiere hacer ver que ellos (el gobierno) son los que van a limpiar el país, ¿limpiar de qué? Si mira todos los apellidos de los senadores y diputados, la mayoría vienen de afuera, lo que pasa es que vienen de Europa. Como son caucásicos les abrimos las puertas y no reclamamos.

La vacuna y la esperanza del diálogo

-En relación al anuncio realizado por el ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Allamand, quien informó la decisión del gobierno de excluir a los turistas extranjeros y a los migrantes irregulares del proceso de vacunación contra el COVID-19, Berríos comenta que «no tiene ninguna lógica, porque las mismas autoridades de salud nos han dicho que lo importante es que se vacunen todos. Entonces es absurdo que haya personas en nuestro país que no se vayan a poder vacunar».

Sin embargo, también destaca la gestión gubernamental cuyos resultados ya certifican sobre un millón de personas vacunadas (con una y las dos dosis) hasta el momento. «Que se haya enfrentado el problema con un solo cuerpo, no dividiéndolo entre privados y públicos, son decisiones que nos han permitido darnos cuenta de que es posible tener un mejor sistema de salud. Nos hacía falta, encuentro que eso ha producido alegría en la gente».

-A propósito del proceso de vacunación, ¿Qué aprendizaje cree que está dejando la pandemia?

-Creo que ha habido un aprendizaje importante. Espero que todo esto se vea reflejado en el diálogo, sobre todo en la discusión por la nueva Constitución.

-¿Cómo cree que marcan estas situaciones, como la de Colchane, los procesos eleccionarios que enfrentaremos en abril?

-A mí lo que más me preocupa es el lenguaje agresivo, sobre todo de las autoridades, creo que tenemos que bajar un poquito el acelerador y tener un lenguaje más colaborativo. No mirar al que piensa distinto como un enemigo. Realmente comenzar un diálogo que nos hacía falta a los chilenos desde hace mucho tiempo, necesitamos repensar el país, nuestros derechos. A mí me da mucha confianza el proceso constituyente, me da mucha confianza que la mitad sean mujeres, porque la mujer tiende al diálogo y a la protección del más débil.

-Pero ese diálogo también se ha visto interrumpido, lo vimos con los partidos de izquierda cuando no lograron acordar primarias a nivel nacional, o de parte del mismo gobierno con la gestión de la crisis migratoria.

-Somos hijos del mercado, de esta ideología de que el almacén más grande tiene que aplastar al más chico, de la competencia, creo que tenemos que cambiar esa óptica. Ser más colaborativos. Entonces ese momento de que yo te dejo callado con mi argumento, o yo gano las elecciones por dos o tres votos más (…) creo que hay una actitud agresiva que no la aguantamos más, necesitamos más diálogo, si lo que aprendimos en la dictadura, con sangre, es que nadie sobra en Chile, todos tenemos algo que decir.

Publicado en: Entrevista, Notas Etiquetado como: Felipe Berríos

Padre Felipe Berríos En La Fontana: «Los curas tenemos que dejar de ser protagonistas y adherir más a la idea de que las mujeres religiosas lleven el pandero»

febrero 29, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

En La Fontana, el padre católico, Felipe Berríos, entrega sus impresiones acerca del rol de la Iglesia durante el estallido social y explica su voz ausente. También aboga por un rol más protagonista de las mujeres. 

Apunta, del mismo modo, a las claves que podrían ir superando la crisis en Chile, transitando hacia un país más comunitario y menos individualista.

Berríos es sincero y dice lo que piensa. Opina de la realidad que lo circunda con opiniones, que puede molestar a parte de la Iglesia más conservadora, pero no se inmuta. Por ende, habla de política, de lo necesario de una una constitución en Chile, sobre religión y fútbol.

No es parte de la jerarquía eclesiástica y prefiere vivir el evengelio predicando con la gente, en sitios donde las personas tienen más necesidades. A partir del año 2015, dejó todo para establecerse en el campamento de la Chimba desde donde construyó una iglesia, en Antofagasta, además de un centro de formación técnica y un comedor que recibe a cientos de niños y permita a sus madres y padres trabajar.

«Cuando en Chile hablamos de la Iglesia, entendemos que nos referimos a la jerarquía, pero en realidad la base de la Iglesia somos todos los bautizados, y esa es la Iglesia que ha estado, y muchos de ellos han protestado, pidiendo cambios. La Iglesia jerárquica es la que ha estado muda, porque en realidad tiene poco que decir. Ha estado poco en contacto con el pueblo de Dios y de ahí su silencio», parte diciendo En La Fontana.

-La Iglesia no ha mandado ningún mensaje de unidad…

-Es que esos mensajes, para que tengan efectividad, tienen que tener autoridad de quien lo dice, legitimada por la gente. Y si la Iglesia se mantuvo en silencio por distintas razones y también cuando le sacaban los ojos a los jóvenes, o cuando se provocaban incendios, bueno, decir ahora algo como un llamado a la paz es como un huevo pasado por agua. Ya no valdría la pena.

-¿El proceso constituyente puede calmar un poco las aguas en esta crisis social que enfrentamos? 

-No hay que dejarse confundir por unos pequeños grupos que pueden armar violencia. Hay que tratar de aislarlos y controlarlos. Yo creo que lo importante es que el pueblo de Chile, que desde el Gobierno anterior de Michelle Bachelet se planteó un cambio constitucional, no es que sea algo que estén pidiendo en masa, a gritos en la calle, pero sí la gente está pidiendo cambios fundamentales que son imposibles hacerlos sin un cambio de Constitución, como es el rol del Estado, que no sea subsidiario, sino que tenga un rol en la educación pública, en las universidades, que el Estado tenga un rol en las pensiones, en distintas cosas que son claves en la sociedad.

-¿Usted espera un Estado más fuerte y un mercado más débil en el nuevo Chile que deberá emerger? 

-El mercado es excelente para lo que es. Se trata de un animal muy bonito y admirable, pero si el león se sale del zoológico y está metido en el living de tu casa, o en el comedor se transforma en algo peligroso, es decir, se convierte en peligroso cuando empieza a determinar la salud y la educación, que son cosas que le pertenecen al Estado.

-¿Falta introducir el principio de solidaridad que reemplace el de subsidiariedad en la nueva Constitución?

-Lo que pasa es que debemos entender al país como una comunidad. Y no como una máquina dispensadora donde yo saco lo que necesito y si no tengo plata, mala suerte. Uno está aterrado porque no puede estudiar, o los jóvenes terminan el colegio y no van a poder pagar algún estudio superior, o están aterrados de llegar a viejo y no se va a poder mantener, o porque no quiere enfermarse, etc. Entonces, acá en Chile no hay comunidad, cada uno se rasca con sus uñas. Y eso es lo que se trata de cambiar. No se trata de destruir lo bueno que se ha hecho. Se han hecho muchas cosas buenas en el país, pero llega un momento en que tenemos que pensar qué Chile queremos proyectar hacia adelante. Un Chile en el que cada uno se rasque con sus propias uñas o que el Estado te garantice ciertos derechos mínimos.

-¿Tampoco la idea es que sea todo gratis? 

-Nadie está pidiendo las cosas gratis. No se trata tampoco de esa pelea infantil de si es mejor lo privado o público. O cuando te preguntaban si es mejor la mamá o el papá. Los dos son necesarios en colaborar entre el sector público y privado, pero eso no resta el hecho de que el Estado tiene que tener una presencia real en ciertas cosas básicas como lo son la salud, educación y pensiones.

-¿Falta un llamado a la paz por parte de la Iglesia católica y terminar con su silencio? 

-Lo que pasa es que el problema con la jerarquía de la Iglesia católica es un problema de credibilidad, entonces, la ciudadanía no la siente cercana. No ven a la Iglesia en las micros, en las poblaciones, la gente ve a la jerarquía eclesiástica defender las institución más que vivir el evangelio, y mientras eso esté así, su palabra va a ser insignificante.

-¿Qué mensaje le diría a la población chilena? 

-No nos dejemos llevar por el miedo, porque es mal consejero. La idea es que no entremos a la polarizaciones y nos descalifiquemos los unos a los otros. No hay que tratar de enemigo al adversario político, porque tiene algo que aportar y nadie sobra en el país. No hay que tener miedo y debatir con altura de miras, escuchar al otro y dejar de lado las descalificaciones y la violencia.

-¿Valora que sacerdotes hagan un trabajo comunitario, como el padre Mariano Puga en Villa Francia? 

-Yo creo que los curas tenemos que dejar de ser protagonistas y adherir más a la idea de que las mujeres religiosas lleven el pandero, y dejemos que ellas organicen las cosas, junto con los laicos. Ya pasó el momento en el que los curas éramos los profesores jefes. El Concilio Vaticano II hace muchos años planteó que los sacerdotes teníamos que tener un rol más secundario. // ELF

Publicado en: Entrevista Etiquetado como: Cura, Entrevista, Felipe Berríos, Iglesia Católica, Mariano Puga, Padre, Sacerdote

Padre Felipe Berríos y estallido social: «Este movimiento no nació de los pobres, fue de la clase media que están aterrados que un familiar se enferme»

febrero 17, 2020 by Admin Istrador 2 comentarios

El padre católico, Felipe Berríos, se ha transformado en un ícono pop de nuestro país, dice lo que piensa, le moleste a quien le moleste, no tiene pelos en la lengua para hablar de política, religión y fútbol.

Es un hombre consecuente que hace cinco años dejó todo para establecerse en el campamento de la Chimba desde donde construyó una iglesia, un centro de formación técnica y un comedor que recibe a cientos de niños y permita a sus madres y padres trabajar. Llegamos hasta Antofagasta para conversar con él sobre el estallido social.

«Me sorprendió que en una sociedad consumista e individualista, la gente quería estar junta en las plazas, en las calles, se cantaba el baile de los que sobran y el derecho de vivir en paz. Lo convocó un Chile más digno, es la dignidad la que quiere recuperar el pueblo. Este movimiento no nació de los pobres, fue de la clase media y media baja que están aterrados de que un familiar se enferme de cáncer, envejezca o que se genere un gasto extra y se cae en la pobreza, que viven endeudados, más que clase media yo le llamaría la clase endeudada», dijo en Fortin Mapocho.

Consultado sobre el acuerdo por la paz social del 15 de noviembre para una nueva constitución, manifestó:

«Esto no se resuelve de una sola vez, se resuelve con varias cosas. A la enfermedad directa hay que bajarle la fiebre, y la fiebre son las pensiones miserables, los sueldos bajos, la salud que es un negocio y la educación que también es un negocio, eso es lo inmediato. Pero también, es necesario ir a la causa de la enfermedad y ahí, se debe cambiar la Constitución, lo que quieren los chilenos es un trato distinto, no quieren chilenos de 1era y 2da clase. También se resuelve no dejando en la impunidad los delitos que han habido, que no quede en la impunidad a los chiquillos que les han sacado un ojo. La justicia tiene que ser en Chile no solo para los pobres sino para todos».

Y añadió: «Lo importante es que esto no se resuelve sin las instituciones, pedir la renuncia de Piñera, nos pone en un escenario complejo, la última vez que el senado acusó a un presidente fue con Allende y terminó en un golpe de estado. Hay que repararlo con las instituciones aunque sean débiles».

Al respecto, criticó la gestión del Gobierno: «Ha actuado tarde y mal, le pasó lo mismo que a la jerarquía de la iglesia, está hablando otro lenguaje, es por esto que esta frase Chile despertó es muy buena. Sin embargo, en el último tiempo me sorprendió que se quedara callado y dejará que la gente se exprese y haga cabildos creo que esa es la actitud que tiene que tomar. Hoy es tiempo que la gente se exprese ya no en las plazas ahora en los cabildos».

Por último, apuntó a los manifestantes que protestan de manera pacífica: «Ahora hay una segunda etapa, los cabildos, de conversar, de que no nos vendan la pomada, que esto no se resuelve sin las instituciones y las instituciones por muy débiles que sean son la protección al más débil y el muro del prepotente. En un país donde no hay instituciones, el prepotente y el poderoso reina. Ahora nos gustaría que las instituciones fueran más fuertes y funcionaran mejor. En esta segunda etapa, debemos sentarnos a conversar hay que tener cuidado con los iluminados de extrema derecha o quienes piden sacar a Piñera. Yo diría que la manera de protestar ahora es conversando qué país queremos y cómo soñamos Chile y escucharnos respetuosamente, un trato distinto entre los chilenos».

 

 

 

 

Lo importante es que esto no se resuelve sin las instituciones, pedir la renuncia de Piñera, nos pone en un escenario complejo, la última vez que el senado acusó a un presidente fue con Allende y terminó en un golpe de estado. Hay que repararlo con las instituciones aunque sean débiles.

 

¿Cómo ha visto el manejo del gobierno en esta crisis?

 

El Gobierno ha actuado tarde y mal, le pasó lo mismo que a la jerarquía de la iglesia, está hablando otro lenguaje, es por esto que esta frase Chile despertó es muy buena. Sin embargo, en el último tiempo me sorprendió que se quedara callado y dejará que la gente se exprese y haga cabildos creo que esa es la actitud que tiene que tomar. Hoy es tiempo que la gente se exprese ya no en las plazas ahora en los cabildos.

 

¿Cómo ha sido su experiencia participando de los cabildos que se han realizado en Antofagasta?

 

He participado de varios cabildos y la gente está sintiendo suyo el país, está diciendo lo que opina, ¿Cómo me gustaría Chile? ¿Qué me molesta del país? ¿Por qué sufro? y ha salido en todos lados, mejor salud, educación y pensiones, creo que esas son las tres propuestas más grandes y para que eso se pueda producir hay que cambiar la constitución.

 

¿Qué mensaje le entregaría a la gente que ha salido a las calles a manifestarse?

 

Ahora hay una segunda etapa, los cabildos, de conversar, de que no nos vendan la pomada, que esto no se resuelve sin las instituciones y las instituciones por muy débiles que sean son la protección al más débil y el muro del prepotente. En un país donde no hay instituciones, el prepotente y el poderoso reina. Ahora nos gustaría que las instituciones fueran más fuertes y funcionaran mejor. En esta segunda etapa, debemos sentarnos a conversar hay que tener cuidado con los iluminados de extrema derecha o quienes piden sacar a Piñera. Yo diría que la manera de protestar ahora es conversando qué país queremos y cómo soñamos Chile y escucharnos respetuosamente, un trato distinto entre los chilenos.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: #NuevaConstitucionParaChile, Felipe Berríos, Manifestación, Padre, Plebiscito

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