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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Padre

Mariano Puga, el “cura obrero” de La Legua y Villa Francia, murió a los 88 años

marzo 14, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

El Arzobispado de Santiago informa el fallecimiento del padre Mariano Puga, a los 88 años de edad. Fue el pasado jueves 12 de marzo. 

La Iglesia invitar a los creyentes a mantenerse unidos en oración por el descanso eterno del querido padre Mariano.

*Datos biográficos del padre Mariano Puga:

Mariano Puga Concha fue un sacerdote diocesano chileno. Conocido como “cura obrero”, ex párroco de La Legua, creador de la Parroquia Universitaria y defensor de los Derechos Humanos durante la dictadura militar de Chile.

Nació el 25 de abril de 1931 en el barrio Concha y Toro, en pleno centro de Santiago, donde se crió junto a seis hermanos en el seno de una familia tradicional, republicana y aristocrática, entre cuyos ancestros figuran don Mateo de Toro Zambrano. Su padre, Mariano Puga Vega, fue un ilustre parlamentario y embajador en Estados Unidos. Su madre, Elena Concha Subercaseaux, era hija de Melchor Concha y Toro, por lo que estaba emparentada directamente con los dueños de Viña Concha y Toro.

Realizó sus estudios primarios y parte de los secundarios en Londres, donde se había establecido temporalmente su familia. Al regresar a Chile asistió al Colegio Grange y continuó en la Escuela Militar, para finalmente cursar estudios superiores en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde abandonó la carrera de Arquitectura para seguir su vocación sacerdotal, que surgió cuando un trabajo relacionado con vivienda social lo condujo junto a algunos compañeros al campamento de San Manuel, en la comuna de San Joaquín, donde entró en contacto con la extrema pobreza.

Tras un voluntariado permanente ayudando a los más pobres, optó por abandonar sus estudios universitarios para ingresar al Seminario Pontificio. Fue ordenado sacerdote en 1959 y enviado a París ese mismo año, para estudiar Liturgia. Desde ahí continúa estudios en Italia y Bélgica, obteniendo el grado de Doctor en Teología Moral, lo que le permitiría impartir cátedra teológica en la Universidad Católica de Chile.

También fue director espiritual del Seminario Pontificio Mayor de Santiago, en la década de los 60, cuando el seminario estaba en Apoquindo 7218, Las Condes, donde actualmente hay una sede de INACAP, y formador del mismo instituto formador de sacerdotes hasta 1972.

Además, fue uno de los gestores de dejar ese edificio para crear un nuevo estilo de seminario, en el cual los futuros sacerdotes vivían en parroquias o casas en sectores populares, en contacto más directo con las bases del catolicismo, y desde allí viajaban a realizar sus estudios. Esta experiencia duró diez años.

En la década de los 70 llega como nuevo sacerdote a la Villa Francia, en la comuna de Estación Central en Santiago, y trabaja como pioneta de la fábrica de casas Corvi. La cesantía lo llevó a ofrecer servicios como pintor de obra gruesa para capillas, colegios y ferreterías de la capital.

Ya en los 80′, y luego de un breve autoexilio a Perú, retornó a Chile para integrarse a la Bolsa de Cesantes con que la Vicaría de la Solidaridad buscó aliviar la crisis laboral y económica que hubo en la época.

En 1987 participó en la visita a Chile del Papa Juan Pablo II.

Por espacio de 12 años (1980-1992) ejerció el ministerio sacerdotal en Pudahuel y luego en la población La Legua, donde permaneció hasta 2002.

Desde la década de los 90, el padre Mariano Puga se hizo misionero en la Región de Los Lagos, específicamente en la localidad de Colo, isla de Chiloé, donde continuó su labor pastoral. Posteriormente vuelve a establecerse en Villa Francia.

Además, el padre Mariano fue uno de los fundadores y miembro de la Fraternidad Sacerdotal Iesus Charitas, inspirada en el carisma del beato Carlos de Foucauld, de la cual fue su responsable internacional entre 2000 y 2006.

Durante el ejercicio de su ministerio, Mariano Puga predicó numerosos retiros espirituales en diversas partes, tanto a sacerdotes, religiosas y laicos, además de dar clase de Liturgia.

En 2009 es condecorado con el premio «Héroe de la Paz», que anualmente otorga la Universidad Alberto Hurtado. La ceremonia, efectuada en dependencias del Congreso Nacional, fue encabezada por la entonces presidenta de Chile, Michelle Bachelet.

En 2019 abandona Villa Francia y viaja al Encuentro Mundial por la Fraternidad, celebrado en Filipinas. De regreso en Chile, comienza en abril del mismo año el tratamiento contra el cáncer linfático.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Cura obrero, La Legua, Mariano Puga, Padre, Sacerdote, Villa Francia

Padre Felipe Berríos En La Fontana: «Los curas tenemos que dejar de ser protagonistas y adherir más a la idea de que las mujeres religiosas lleven el pandero»

febrero 29, 2020 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

En La Fontana, el padre católico, Felipe Berríos, entrega sus impresiones acerca del rol de la Iglesia durante el estallido social y explica su voz ausente. También aboga por un rol más protagonista de las mujeres. 

Apunta, del mismo modo, a las claves que podrían ir superando la crisis en Chile, transitando hacia un país más comunitario y menos individualista.

Berríos es sincero y dice lo que piensa. Opina de la realidad que lo circunda con opiniones, que puede molestar a parte de la Iglesia más conservadora, pero no se inmuta. Por ende, habla de política, de lo necesario de una una constitución en Chile, sobre religión y fútbol.

No es parte de la jerarquía eclesiástica y prefiere vivir el evengelio predicando con la gente, en sitios donde las personas tienen más necesidades. A partir del año 2015, dejó todo para establecerse en el campamento de la Chimba desde donde construyó una iglesia, en Antofagasta, además de un centro de formación técnica y un comedor que recibe a cientos de niños y permita a sus madres y padres trabajar.

«Cuando en Chile hablamos de la Iglesia, entendemos que nos referimos a la jerarquía, pero en realidad la base de la Iglesia somos todos los bautizados, y esa es la Iglesia que ha estado, y muchos de ellos han protestado, pidiendo cambios. La Iglesia jerárquica es la que ha estado muda, porque en realidad tiene poco que decir. Ha estado poco en contacto con el pueblo de Dios y de ahí su silencio», parte diciendo En La Fontana.

-La Iglesia no ha mandado ningún mensaje de unidad…

-Es que esos mensajes, para que tengan efectividad, tienen que tener autoridad de quien lo dice, legitimada por la gente. Y si la Iglesia se mantuvo en silencio por distintas razones y también cuando le sacaban los ojos a los jóvenes, o cuando se provocaban incendios, bueno, decir ahora algo como un llamado a la paz es como un huevo pasado por agua. Ya no valdría la pena.

-¿El proceso constituyente puede calmar un poco las aguas en esta crisis social que enfrentamos? 

-No hay que dejarse confundir por unos pequeños grupos que pueden armar violencia. Hay que tratar de aislarlos y controlarlos. Yo creo que lo importante es que el pueblo de Chile, que desde el Gobierno anterior de Michelle Bachelet se planteó un cambio constitucional, no es que sea algo que estén pidiendo en masa, a gritos en la calle, pero sí la gente está pidiendo cambios fundamentales que son imposibles hacerlos sin un cambio de Constitución, como es el rol del Estado, que no sea subsidiario, sino que tenga un rol en la educación pública, en las universidades, que el Estado tenga un rol en las pensiones, en distintas cosas que son claves en la sociedad.

-¿Usted espera un Estado más fuerte y un mercado más débil en el nuevo Chile que deberá emerger? 

-El mercado es excelente para lo que es. Se trata de un animal muy bonito y admirable, pero si el león se sale del zoológico y está metido en el living de tu casa, o en el comedor se transforma en algo peligroso, es decir, se convierte en peligroso cuando empieza a determinar la salud y la educación, que son cosas que le pertenecen al Estado.

-¿Falta introducir el principio de solidaridad que reemplace el de subsidiariedad en la nueva Constitución?

-Lo que pasa es que debemos entender al país como una comunidad. Y no como una máquina dispensadora donde yo saco lo que necesito y si no tengo plata, mala suerte. Uno está aterrado porque no puede estudiar, o los jóvenes terminan el colegio y no van a poder pagar algún estudio superior, o están aterrados de llegar a viejo y no se va a poder mantener, o porque no quiere enfermarse, etc. Entonces, acá en Chile no hay comunidad, cada uno se rasca con sus uñas. Y eso es lo que se trata de cambiar. No se trata de destruir lo bueno que se ha hecho. Se han hecho muchas cosas buenas en el país, pero llega un momento en que tenemos que pensar qué Chile queremos proyectar hacia adelante. Un Chile en el que cada uno se rasque con sus propias uñas o que el Estado te garantice ciertos derechos mínimos.

-¿Tampoco la idea es que sea todo gratis? 

-Nadie está pidiendo las cosas gratis. No se trata tampoco de esa pelea infantil de si es mejor lo privado o público. O cuando te preguntaban si es mejor la mamá o el papá. Los dos son necesarios en colaborar entre el sector público y privado, pero eso no resta el hecho de que el Estado tiene que tener una presencia real en ciertas cosas básicas como lo son la salud, educación y pensiones.

-¿Falta un llamado a la paz por parte de la Iglesia católica y terminar con su silencio? 

-Lo que pasa es que el problema con la jerarquía de la Iglesia católica es un problema de credibilidad, entonces, la ciudadanía no la siente cercana. No ven a la Iglesia en las micros, en las poblaciones, la gente ve a la jerarquía eclesiástica defender las institución más que vivir el evangelio, y mientras eso esté así, su palabra va a ser insignificante.

-¿Qué mensaje le diría a la población chilena? 

-No nos dejemos llevar por el miedo, porque es mal consejero. La idea es que no entremos a la polarizaciones y nos descalifiquemos los unos a los otros. No hay que tratar de enemigo al adversario político, porque tiene algo que aportar y nadie sobra en el país. No hay que tener miedo y debatir con altura de miras, escuchar al otro y dejar de lado las descalificaciones y la violencia.

-¿Valora que sacerdotes hagan un trabajo comunitario, como el padre Mariano Puga en Villa Francia? 

-Yo creo que los curas tenemos que dejar de ser protagonistas y adherir más a la idea de que las mujeres religiosas lleven el pandero, y dejemos que ellas organicen las cosas, junto con los laicos. Ya pasó el momento en el que los curas éramos los profesores jefes. El Concilio Vaticano II hace muchos años planteó que los sacerdotes teníamos que tener un rol más secundario. // ELF

Publicado en: Entrevista Etiquetado como: Cura, Entrevista, Felipe Berríos, Iglesia Católica, Mariano Puga, Padre, Sacerdote

Padre Felipe Berríos y estallido social: «Este movimiento no nació de los pobres, fue de la clase media que están aterrados que un familiar se enferme»

febrero 17, 2020 by Admin Istrador 2 comentarios

El padre católico, Felipe Berríos, se ha transformado en un ícono pop de nuestro país, dice lo que piensa, le moleste a quien le moleste, no tiene pelos en la lengua para hablar de política, religión y fútbol.

Es un hombre consecuente que hace cinco años dejó todo para establecerse en el campamento de la Chimba desde donde construyó una iglesia, un centro de formación técnica y un comedor que recibe a cientos de niños y permita a sus madres y padres trabajar. Llegamos hasta Antofagasta para conversar con él sobre el estallido social.

«Me sorprendió que en una sociedad consumista e individualista, la gente quería estar junta en las plazas, en las calles, se cantaba el baile de los que sobran y el derecho de vivir en paz. Lo convocó un Chile más digno, es la dignidad la que quiere recuperar el pueblo. Este movimiento no nació de los pobres, fue de la clase media y media baja que están aterrados de que un familiar se enferme de cáncer, envejezca o que se genere un gasto extra y se cae en la pobreza, que viven endeudados, más que clase media yo le llamaría la clase endeudada», dijo en Fortin Mapocho.

Consultado sobre el acuerdo por la paz social del 15 de noviembre para una nueva constitución, manifestó:

«Esto no se resuelve de una sola vez, se resuelve con varias cosas. A la enfermedad directa hay que bajarle la fiebre, y la fiebre son las pensiones miserables, los sueldos bajos, la salud que es un negocio y la educación que también es un negocio, eso es lo inmediato. Pero también, es necesario ir a la causa de la enfermedad y ahí, se debe cambiar la Constitución, lo que quieren los chilenos es un trato distinto, no quieren chilenos de 1era y 2da clase. También se resuelve no dejando en la impunidad los delitos que han habido, que no quede en la impunidad a los chiquillos que les han sacado un ojo. La justicia tiene que ser en Chile no solo para los pobres sino para todos».

Y añadió: «Lo importante es que esto no se resuelve sin las instituciones, pedir la renuncia de Piñera, nos pone en un escenario complejo, la última vez que el senado acusó a un presidente fue con Allende y terminó en un golpe de estado. Hay que repararlo con las instituciones aunque sean débiles».

Al respecto, criticó la gestión del Gobierno: «Ha actuado tarde y mal, le pasó lo mismo que a la jerarquía de la iglesia, está hablando otro lenguaje, es por esto que esta frase Chile despertó es muy buena. Sin embargo, en el último tiempo me sorprendió que se quedara callado y dejará que la gente se exprese y haga cabildos creo que esa es la actitud que tiene que tomar. Hoy es tiempo que la gente se exprese ya no en las plazas ahora en los cabildos».

Por último, apuntó a los manifestantes que protestan de manera pacífica: «Ahora hay una segunda etapa, los cabildos, de conversar, de que no nos vendan la pomada, que esto no se resuelve sin las instituciones y las instituciones por muy débiles que sean son la protección al más débil y el muro del prepotente. En un país donde no hay instituciones, el prepotente y el poderoso reina. Ahora nos gustaría que las instituciones fueran más fuertes y funcionaran mejor. En esta segunda etapa, debemos sentarnos a conversar hay que tener cuidado con los iluminados de extrema derecha o quienes piden sacar a Piñera. Yo diría que la manera de protestar ahora es conversando qué país queremos y cómo soñamos Chile y escucharnos respetuosamente, un trato distinto entre los chilenos».

 

 

 

 

Lo importante es que esto no se resuelve sin las instituciones, pedir la renuncia de Piñera, nos pone en un escenario complejo, la última vez que el senado acusó a un presidente fue con Allende y terminó en un golpe de estado. Hay que repararlo con las instituciones aunque sean débiles.

 

¿Cómo ha visto el manejo del gobierno en esta crisis?

 

El Gobierno ha actuado tarde y mal, le pasó lo mismo que a la jerarquía de la iglesia, está hablando otro lenguaje, es por esto que esta frase Chile despertó es muy buena. Sin embargo, en el último tiempo me sorprendió que se quedara callado y dejará que la gente se exprese y haga cabildos creo que esa es la actitud que tiene que tomar. Hoy es tiempo que la gente se exprese ya no en las plazas ahora en los cabildos.

 

¿Cómo ha sido su experiencia participando de los cabildos que se han realizado en Antofagasta?

 

He participado de varios cabildos y la gente está sintiendo suyo el país, está diciendo lo que opina, ¿Cómo me gustaría Chile? ¿Qué me molesta del país? ¿Por qué sufro? y ha salido en todos lados, mejor salud, educación y pensiones, creo que esas son las tres propuestas más grandes y para que eso se pueda producir hay que cambiar la constitución.

 

¿Qué mensaje le entregaría a la gente que ha salido a las calles a manifestarse?

 

Ahora hay una segunda etapa, los cabildos, de conversar, de que no nos vendan la pomada, que esto no se resuelve sin las instituciones y las instituciones por muy débiles que sean son la protección al más débil y el muro del prepotente. En un país donde no hay instituciones, el prepotente y el poderoso reina. Ahora nos gustaría que las instituciones fueran más fuertes y funcionaran mejor. En esta segunda etapa, debemos sentarnos a conversar hay que tener cuidado con los iluminados de extrema derecha o quienes piden sacar a Piñera. Yo diría que la manera de protestar ahora es conversando qué país queremos y cómo soñamos Chile y escucharnos respetuosamente, un trato distinto entre los chilenos.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: #NuevaConstitucionParaChile, Felipe Berríos, Manifestación, Padre, Plebiscito

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