• Saltar al contenido principal
  • Skip to secondary navigation

En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos
  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos

COVID19

Colmed, Confusam, FECh, alcaldías y organizaciones forman alianza para enfrentar la pandemia desde la Atención Primaria de Salud

junio 12, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Luego de varias sesiones de trabajo conjunto, este amplio grupo de actores y agrupaciones comenzará un trabajo profundo para fortalecer la Atención Primaria de Salud (APS), tarea en la que se incluirá a las y los estudiantes de la Universidad de Chile, reforzando la trazabilidad territorial. La presidenta del Colmed, Izkia Siches, adelantó que presentarán su propuesta ante la Mesa Social Covid-19.

Este jueves, varias organizaciones de la sociedad civil y representantes presentaron un nuevo espacio de articulación que tiene como objetivo reforzar la Atención Primaria de Salud (APS), cuyo servicio se ha convertido en un aporte clave en el tratamiento y la contención de la pandemia en los territorios. Desde este grupo se elaboró un documento con propuestas que será presentado próximamente ante la Mesa Social Covid-19.

Al respecto, la vicepresidenta de la FECh, Nicole Martínez, explicó que “ante esta pandemia, el gobierno ha tenido una gestión sumamente negligente e irresponsable. No ha escuchado la voz de expertas y expertos, ni mucho menos a la sociedad civil organizada. Es por eso que hoy, las organizaciones sociales y territoriales, hemos decidido dar paso a la organización como respuesta a la protección de nuestras vidas”.

Respecto de esta nueva articulación, la dirigenta señaló que “esto es una muestra de que la salida a esta crisis va a ser colectiva y con organización. Esperamos que esta iniciativa permee en otros espacios y podamos tener un despliegue regional. Comenzaremos como piloto en la Región Metropolitana. pero es importante que las universidades del Estado se sumen con fuerza a esta respuesta de gestión comunitaria”.

“Las y los estudiantes hemos decidido reforzar la primera línea de la salud, entrando directamente a la trazabilidad de la APS. Nos vamos a sumar a un equipo de coordinación territorial y vamos a poner todas nuestras fuerzas en aportar”, comentó Martínez sobre una de las tareas que ha planteado el grupo de trabajo.

Por su parte, la presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, expresó que espera que “esta tremenda pandemia sea una oportunidad de cambiar el paradigma de cómo entendemos la salud en nuestro país, fortaleciendo la APS y también trabajando de forma más colaborativa. Que esta pandemia no se lleve todos los fallecidos que tenemos, sino que también nos deje un tremendo trabajo por delante. Espero que este sea el puntapié inicial y el dia de mañana, cuando presentemos en la Mesa Social, el Gobierno vea la robustez del proyecto que hay detrás y avancemos rápidamente en los desafíos que hay por delante”.

Entre las organizaciones y representantes adherentes se encuentra la FECh, la Colegio Médico, la Confederación Nacional de Funcionarios de Salud Municipal (Confusam), el alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp; el alcalde de La Granja, Felipe Delpin; el alcalde de Renca, Claudio Castro; el alcalde de Independencia, Gonzalo Durán, entre otros. Universidades, académicos de las mismas y gremios de la salud también forman parte de este grupo de trabajo.

*Video lanzamiento propuesta APS:

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: APS, Confusam, Coronavirus, COVID19, DC, Democracia Cristiana, Felipe Delpin, Gonzalo Durán

No podemos abandonar a la gente: Hambre en Chile

junio 11, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Pablo Santander Acevedo
Ingeniero Civil Químico y Magister(c) Gestión integrada Medioambiente y RSE

En marzo de este año 2020, la Organización para la cooperación y el desarrollo económico, publicó un estudio titulado ¿Como es la vida en Chile?, en este documento indica que el 53% de los chilenos está en riesgo de caer en la pobreza si no recibe ingresos durante tres meses, esto demuestra el nivel de vulnerabilidad económica que existe en las familias de nuestro país, cabe destacar que de los 28 países OCDE que cuentan con este dato estadístico, Chile ocupa el quinto lugar dentro de los más altos niveles de riesgo y esta pandemia por Covid-19 ha dejado en evidencia que lo indicado en el estudio no está lejos de la realidad.

No he podido quedar indiferente ante la necesidad de la gente, vivo en la comuna de Villa alemana en Chile y conformamos un equipo de trabajo, para poder llevar alimento a familias que en este momento están necesitando una mano, estamos realizando una campaña, la cual nos ha permitido en la primera semana entregar 120 almuerzos a 2 juntas de vecinos y, la semana de este lunes 8 de junio logramos llegar a los 400 almuerzos en 10 juntas de vecinos, en esta labor ha sido fundamental el apoyo de las y los dirigentes sociales, sin ellos no sería posible llegar con mayor facilidad a quienes realmente más lo necesitan.

Son ellos dirigentes sociales, quienes en verdad conocen la realidad que se vive en sus territorios, situación que ya lo advertía nuestra Diputada Carolina Marzán, quien en una entrevista realizada hace unos días, indicaba: “Sumemos a organizaciones sociales, porque tienen un diagnóstico certero de lo que está sucediendo en sus comunidades”, refiriéndose a cómo debemos enfrentar de mejor manera la pandemia actual, claramente ha sido y es necesario sumarlos a esta causa.

Es fuerte ver cuando llegan adultos mayores, con vergüenza y los ojos rojos de pena y rabia acumulada, de llanto contenido, por no tener recursos para llevar un plato de comida a su hogar, diciendo «Vengo a humillarme» cuando llegan a recibir un plato de almuerzo solidario, por supuesto que no es humillación nunca y menos en un momento como este, recurrir a la ayuda cuando no se tiene, esta pandemia solo debe sacar lo mejor de nosotros, más humanidad y solidaridad.

Sin embargo, se entiende la impotencia la gente, por eso la indignación ante esta situación debe transformarse en acción, nuestra iniciativa de comedor solidario claramente no va a solucionar el problema en toda la comuna, ni en el país o en el mundo, pero tengo la convicción de que pequeñas acciones unidas pueden generar grandes cambios, y ya lo estamos viendo cuando dos de las juntas de vecinos donde comenzamos, están realizando su propio comedor en los días en que nosotros no podemos acudir, precisamente es esta actitud la que queremos motivar.

He sido testigo de que la comunidad en nuestro país se está organizando de forma solidaria implementando ollas comunes, iniciativas muy valiosas que debemos apoyar, pero que no deberían ser necesarias si tuviéramos un modelo económico, social y medioambiental más equilibrado, como ejemplo de esto, Chile está tercero dentro de los países más desiguales de la OCDE, con un coeficiente de Gini de 0.46, por todos estos motivos es que el estado debe tomar un rol protagónico, para proteger a las personas y sus vidas, es un deber y una prioridad en esta situación de pandemia actual.

¿Realmente podemos dormir bien mientras la gente, niños, niñas y adultos mayores están pasando hambre?

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: columna, Columnista, Coronavirus, COVID19, Opinión, Pablo Santander

Senado despachó proyecto que prohíbe corte de servicios básicos en pandemia

junio 11, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

La Sala del Senado despachó este jueves el proyecto que prohíbe el corte de los servicios básicos durante la vigencia del estado de catástrofe decretado por la pandemia del coronavirus.

La Cámara Alta aprobó el informe de la comisión Mixta con 28 votos a favor, 0 en contra y 10 abstenciones, en su mayoría de senadores oficialistas.

De esta forma, la iniciativa que prohíbe el corte de luz, agua y gas durante alertas sanitarias, quedó en condición de convertirse en ley de la República.

El proyecto establece que, durante los 90 días siguientes a la publicación de esta ley, las empresas proveedoras de servicios sanitarios, empresas y cooperativas de distribución de electricidad y las empresas de distribución de gas de red, no podrán cortar el suministro por mora en el pago a los siguientes clientes:

-Usuarios residenciales o domiciliarios.

-Hospitales y centros de salud.

-Cárceles y recintos penitenciarios.

-Hogares de menores en riesgo social, abandono o compromiso delictual.

-Hogares y establecimientos de larga estadía de adultos mayores.

-Bomberos.

-Organizaciones sin fines de lucro.

-Microempresas.

Se remarca que, por el plazo ya indicado, quedarán suspendidas las normas que permiten la aplicación de interés por mora y la suspensión del servicio para dichos clientes.

Se excluye de la aplicación de la presente ley a las empresas sanitarias con menos de 12 mil clientes que constituyan una sola unidad económica y no sean filial de otra empresa sanitaria; y a las cooperativas y comités de agua potable rural, sin perjuicio de los convenios, descuentos o facilidades de pago que otorguen a sus clientes.

Publicado en: Notas Etiquetado como: Cámara Alta, Coronavirus, COVID19, Proyecto de Ley, Senado, Servicios básicos

Como ovejas en medio de lobos

junio 9, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Eduardo Reyes

Administrador público y cientista político 

Cuando todos los miedos se suman, emerge la valentía de los comunes, que ya nada tienen que perder

Cuando Jesús dice a sus discípulos, que los va a enviar “como a ovejas en medio de lobos”, tenía muy claro que su metáfora animal entrañaba en sí misma una condición elemental del ser humano. Los que son ovejas siempre están en peligro cuando los lobos están cerca y Jesús les dice, vayan hacia los lobos. Entonces, ¿de qué mensaje estamos hablando aquí?; hablamos de uno que entiende que el mundo está gobernado por lobos, que estos en toda literatura representan el impulso de poder y de sed de sangre.

Por su parte, quienes son representados como ovejas (como olvidar “Fuente Ovejuna”) estarán siempre señalados como los débiles, como los que aun sumando más, están en permanente temor, su instinto es a huir y no a enfrentar. Luego, lo que dice el llamado es que las ovejas deben ir hacia los lobos, sabiendo que eso es una actitud temeraria y de alto costo para las ovejas, pero se hace inevitable cuando se trata de supervivencia.

Los chilenos no somos ignorantes de estos significados, ya lo decía Violeta Parra en su “Mazúrquica Modérnica”: “varias matáncicas tiene la histórica, en sus pagínicas bien imprentádicas, para montárlica, hicieron fáltica, las resbalósicas revoluciónicas….”, haciendo notar lo ridículo que es tapar la realidad con relatos ilusorios, utópicos, fácticos o pragmáticos. La sabia Violeta nos entrega con fina sabiduría, lo que es un sentir común de los ciudadanos, transmitidos de generación en generación.

Esto es que cada cierto tiempo los postergados del país, los vulnerados por una élite que usa al Estado para defender sus intereses, se ponen de pie, y como ovejas en medio de lobos, se paran frente a las balas, para recuperar lo que es de todos pues nada tienen más que perder.

La pandemia ha desnudado en el mundo las carencias de la política, el error que implicó que por cuarenta años el mundo haya puesto a la economía por sobre la política, al mercado sobre el estado, al individuo sobre la persona y al consumidor sobre el ciudadano. La promesa, jamás cumplida del Neoliberalismo en Chile, fue aprovechar el cambio tecnológico para aumentar y mejorar el rol del sector privado en la economía y la sociedad. La privatización de empresas públicas, por su parte, tenía por fin mejorar su gestión y entregar más beneficios a los ciudadanos. Pero en la práctica, fue un robo del mundo privado contra el Estado que es de propiedad de todos los chilenos (María Olivia Monckeberg, 2013).

La desregulación de la actividad económica, pensada para crear mercados competitivos, en la práctica generó mayor concentración económica y el desarrollo de monopolios en todas las áreas estratégicas de la economía nacional, a tal punto que hoy la gran mayoría de la población vive en la frontera entre la dignidad y la pobreza, debido a la incertidumbre de poder pagar las deudas contraídas con las privatizadas.

Cuando Thomas Hobbes escribe “Leviatán” (1651), entendía claramente esta cuestión, que no es posible que una condición de dominación y control absolutos, sean capaces de traer la paz a la comunidad. Por eso es que el autor entiende como necesario, crear el monstruo humano y divino, construido con la cesión de nuestra voluntad soberana, para que el fruto de nuestras decisiones, estén cautivas en la norma legal, en instituciones que luego toman dinámica propia y someten por el peso de su investidura. Por tanto, si hemos cedido parte de nuestra soberanía a favor del gran Leviatán, lo mínimo exigible es que este monstruo creado, no termine comiéndose a sus creadores, o a gran parte de éstos, pues ¿cómo va a ser posible que elijamos representantes para luego ser pasto de su fuego, objetos de su voluntad?

Pero, “he aquí, que yo os envío como a ovejas en medio de lobos”. Luego entonces, es necesario preguntarnos acerca de cuál debiera ser la virtud, que hace finalmente, que las ovejas puedan triunfar en un mundo dominado por lobos. Mucho se ha hablado en este tiempo acerca de la pérdida de confianza, como un valor intrínseco de las personas para la relación social, y por ende base de las relaciones políticas al interior de una sociedad dada. Y es tan importante, porque cuando hay ausencia de confianza individual y social, naturalmente se inhibe los actos de reciprocidad, y sin éstos, la cooperación se hace imposible. Suele plantearse la confianza como una tríada, integrada por una persona que confía, una segunda persona en quien se deposita esa confianza y luego está también el interés común, que es la razón por la cual se establece dicha relación (Hardin, 2004).

Pero, ¿cómo puede haber confianza entre meros consumidores? En un mundo regulado por transacciones puntuales y efímeras, la confianza nace y desaparece en el acto de vender y comprar. Luego entonces, qué hace que la confianza sea genuina y perdurable, de largo aliento. Esa confianza, que se gana a través del tiempo, responde a una trayectoria histórica de un vínculo que se nutre y es capaz de proyectarse hacia el futuro. El mercado puede desarrollarse y funcionar perfectamente siempre que se apoye en una comunidad fuerte, con sentido de identidad, que sabe que en los otros encontrará refugio y consuelo durante los momentos difíciles; a la vez que encontrará oportunidades y logros en los momentos de bonanza. Cuando no existe esta comunidad fuerte, que sólo se desarrolla al amparo de instituciones igualitarias e inclusivas, el mercado actúa de manera cruel (Aylwin, 1990), se aprovecha de la debilidad de la comunidad y abusa del monopolio, aprovechándose de la desprotección estatal.

Una de las características del tiempo presente en nuestro país, es cuantas veces los gobernantes y en particular el presidente, apelan a dios para intentar empatizar con las creencias del pueblo chileno. Pero de tanto manipularlo verbalmente, el concepto comienza a convertirse en un uso vano, carente de contenido sustancial, como en una realidad hueca, sin contenido ni sentido, lo que es más propio de las distintas formas de hipocresía, formalista y normalmente falso. Es pues finalmente, usar el nombre de dios sin verdad alguna.

¿Qué es entonces lo que mueve ideológicamente al gobierno de Sebastián Piñera, a desarrollar políticas asistencialistas y paternales para paliar los efectos sociales de la pandemia? La idea de que se puede ser conservador y a la vez actuar en favor de los más carenciados, sin por ello negar la virtud del actuar individual en la sociedad, es lo que en los EE.UU. se ha denominado “conservadurismo compasivo”, término con que los halcones del “neocon” estadounidense blindaron a George Bush, en la disputa de las primarias republicanas del 2000.

Esta ideología, que entronca perfecto con la historia de la oligarquía social y económica chilena, y que subyace en los gobiernos derechistas de Sudamérica, ha sido definida por el premio nobel de economía Paul Krugman (2007), como un “silbato para perros” hacia los conservadores cristianos, que basan su actuar social en administrar el paternalismo asistencialista del Estado, para mejorar el bienestar de los más carenciados.

En lo profundo de esta creencia está la idea, que con soltura y liviandad subrayó la diputada de la UDI María José Hoffman, cuando plantea que no debe ocurrir que “los pobres se acostumbren a depender del Estado”. Detrás de la acción social compasiva del gobierno, respira con afán la convicción histórica de la derecha chilena, de que el pobre debe ayudarse a sí mismo, que no es la sociedad la culpable de su pobreza, y que por tanto la caridad que se hace en esta acciones, merece asumir que el donante tiene el derecho de investigar, y de alguna forma también, dictar en la vida del receptor de la compasión.

Para la derecha chilena, las acciones de octubre son un desafío a la autoridad del Estado, como si éste fuera algo distinto y aparte de los ciudadanos, como si las leyes no fueran creadas para el amparo de los derechos civiles, sino para proteger los privilegios de una minoría que financia las campañas y administra grandes cuotas de poder político y económico, desde fuera de las instituciones, queriendo confundir el sagrado derecho democrático a la protesta, con una suerte de carnaval de violencia, producto de mentes afiebradas y no representativas.

Los marchas de varios millones en todo el país, quieren mostrárnoslas como violentismo desestabilizador, hablando incluso de terrorismo, ofendiendo de este modo a quienes masiva y pacíficamente se han manifestado. Han mezclado conscientemente hechos violentos y repudiables (que el gobierno debe perseguir y aclarar) con el enfado justo de la mayoría de los chilenos con la marcha del país, protestas que deben ser respetadas y protegidas por el Estado, en la búsqueda de tener una cada vez mejor democracia.

Trabajar por la unidad política y social para cambios estructurales del modelo, es la necesaria salida al conflicto desatado entre los chilenos y sus gobernantes. Pero esta unidad de propósitos no es un producto de fácil construcción, la democracia debe producirse y fortalecerse desde la base y dese las regiones, asumiendo con todos el destino común. La idea de “unidad” vinculada a la idea de “guerra”, discurso que ha elegido el presidente Piñera, considera la crítica como una amenaza y los argumentos de los ciudadanos informados, como un estorbo cuando contradicen la idea preconcebida por el gobernante.

Esto lo hemos observado en las respuestas del ministro de salud a las observaciones de la prensa y a los documentos académicos de variada índole, que pusieron en duda la estrategia del gobierno. Sólo cuando el error y la mentira fueron evidentes, entonces recularon y llamaron a hacer un acuerdo. Pero pedir unidad en esas condiciones es pedir obediencia sobre un discurso vacío.

La enfermedad que obliga a encerrarnos, ha desnudado todas las debilidades de nuestro sistema político, por eso mantenerse en la creencia de que los chilenos más vulnerados pueden hacerse responsables de su propio destino, no sólo es cruel, sino que niega la importancia para el desarrollo del país de una inmensa masa de ciudadanos, que sólo podrán florecer cuando el Estado provea de reales oportunidades a todos los que nacen bajo el sol de Chile.

Hoy, sin embargo, las “ovejas” ha perdido el pudor, la pandemia galopante las ha reunido en torno a una “olla común”, compartiendo el plato tibio, con los que sienten y viven como ellos, guardando su impotencia y su dolor para más adelante; han transmutado su natural temor en coraje, que le permitirá, cuando el actual trote pandémico vaya disminuyendo, enfrentarse a los “lobos”, porque han dejado de ser masa informe, para concebir la idea de un futuro mejor, construido juntando las manos y volviendo a confiar en el prójimo; la historia demuestra, desde Roma hasta nuestros días que cuando eso ha ocurrido, a las ovejas les ha ido bien.

¿Cómo es entonces que salvaremos al Estado de sus actuales manejadores? A comienzos de abril, el premio nobel de economía Joseph E. Stiglitz, en una entrevista al diario madrileño El País, dijo: “Se está demostrando el error fundamental del liberalismo y es que los mercados por sí solos no pueden manejar esta crisis, por eso estamos acudiendo al Gobierno. Los mercados tampoco nos prepararon porque siempre tienen una visión incompleta de los riesgos. En Estados Unidos los hospitales no tenían camas extra y las empresas funcionaban con sistemas de inventario ‘just in time’. Todo bien hasta que tienes un problema. Entonces es un desastre. Es como llevar el coche sin rueda de repuesto. Si pinchas, los costes son enormes”.

Por cierto esta no es una opinión única ni aislada, varios premios nobel y pensadores en el campo de las ciencias sociales, han sido de la opinión de que el Estado vuelva a asumir un rol protagónico en regular los mercados, particularmente con los sistemas de seguridad social, aunque sin que eso implique estatizar la economía. Hoy, después de varias décadas, son muchas las voces que consideran necesario retomar algunos de los postulados de lo que históricamente se llamó el “Estado de Bienestar”. Entre otras cosas, se piensa con razón, que al subvencionar la educación, la salud y fortalecer la garantía de los derechos laborales, las personas actuarán de manera menos egoísta y se reforzará el capital social comunitario, recuperando la confianza social y política.

Por tanto, lo relevante hoy es cambiar la perspectiva de la cultura política en Chile, la que ha sido dominada desde la dictadura hasta hoy, por la idea de que la política es una actividad particular de individuos, que actúan en la vida social a partir de visiones únicas, las que al chocar con otras visiones únicas, provocan un resultado que afecta y condiciona lo común.

Es como si la sociedad fuera el producto de decisiones y acciones dirigidas por una élite consiente, que concibe el mundo como algo dado y no problemático. Esta concepción ve las estructuras sociales como meros agregados de actos individuales, pero no da cuenta del comportamiento de la sociedad como un todo único, con identidad propia, distinta a los individuos que la componen y la sufren o disfrutan.

Finalmente el conflicto que se ha producido entre los chilenos y sus instituciones, se puede observar como el choque de placas tectónicas, primero la placa de la impugnación al modelo de sociedad, que no ha logrado generar desarrollo para una amplia mayoría, versus la placa institucional, que sostiene este modelo, y que ha significado la creación de una verdadera casta de privilegiados, los cuales no conocen ni se vinculan con los vulnerados del modelo. Esta situación ya no es soportable para la mayoría, porque provoca inequidad, injusticia social y separación entre los chilenos.

Las ovejas ya no tienen nada que perder, frente a eso, sólo queda conocer cuanto va a costar acceder y aceptar las demandas de la ciudadanía, o en caso contrario, como parece querer el gobierno, se va a deslegitimar las razones de la protesta y se va a criminalizar a quienes salgan a pedir justicia social. Hay que estar en el lado correcto, y éste no es otro que unirse a las demandas ciudadanas por un cambio al modelo de desarrollo.//ELF

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: columna, Columnista, Coronavirus, COVID19, Eduardo Reyes, lobos, ovejas

Base cero o nota cero

junio 9, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Andrés Palma

Exministro DC

El Gobierno sabe que se debe gastar más. Lo que no quiere es comprometer un incremento tributario para financiar ese mayor gasto, una vez superada la pandemia y retomado el crecimiento de la economía, pero eso será inevitable. Lo grave es que ello paralice las iniciativas que son imprescindibles para salir de la triple crisis en que nos encontramos. Así vistas las cosas, el “Presupuesto Base Cero Ajustado” no contribuye a que el país salga adelante y dificulta el acuerdo para superar la crisis económica derivada de la crisis sanitaria.

El Gobierno ha convocado a un grupo limitado de economistas y dirigentes políticos con la intención, loable, de buscar un acuerdo para superar la crisis económica derivada de la crisis sanitaria y reactivar la economía. La palabra clave es reactivación y esta viene de la mano de un mayor gasto de todos los actores en la economía.

Obviamente no se puede gastar si no se tiene, cuestión que es clara para las familias, los consumidores y los inversionistas. Todos ellos pueden gastar solo lo que disponen de sus ingresos, de sus ahorros y de su capacidad de endeudarse. Para todos ellos, la capacidad de endeudarse depende a su vez de sus ingresos, ahorros y patrimonio, pero principalmente de sus ingresos. Y cuando la economía está en recesión, los ingresos caen y, con esa caída, bajan tanto el gasto como la capacidad de endeudarse.

En ese contexto, surgen las preguntas sobre qué magnitud y cuánto durará la caída, para proyectar cuándo y cuánto se podrá gastar en el futuro o cuánto se podrá solicitar prestado. Y las respuestas dependerán del origen de la crisis y de las acciones que se implementen para superarla.

En este contexto de necesidad de aumentar el gasto, el ministro de Hacienda ha anunciado, primero, una reasignación de recursos del presupuesto de este año, que incluye una reducción de la inversión pública de más de US$ 1.200 millones, y un marco presupuestario para el 2020 que ha denominado “Presupuesto Base Cero Ajustado”, que establece que las reparticiones públicas solo podrán solicitar recursos “con un tope máximo de 90% del presupuesto aprobado en la Ley 2020”.

Es decir, se reduce el gasto en inversión este año, lo que reduce la creación de empleos directos e indirectos y tiene un efecto de contracción en la economía y anuncia una nueva contracción del gasto para el próximo año, cuando la recesión y sus efectos aún no van a haber sido superados. Se dice que se quiere reactivar y debemos creer que eso efectivamente es así, pero el principal instrumento para hacerlo se utiliza en el sentido contrario.

En lo que hoy vivimos, el origen es la pandemia, aunque tenemos otros dos problemas que la complican –la crisis social y la crisis internacional– y la magnitud como la duración de la crisis económica, van a depender de cuánto se prolongue y cuán graves sean las consecuencias sociales de la pandemia. Hasta ahora vamos mal en este aspecto. Todo indica que se han adoptado medidas insuficientes, tardías y con ineficacia, tanto en los aspectos propiamente sanitarios como en los económicos, vinculados al éxito de las medidas sanitarias.

Es casi unánime entre los especialistas que no forman parte del Gobierno, incluso aquellos que formaron parte del mismo y ya no están, que para que tengan éxito las medidas sanitarias se requiere para las familias en cuarentena un apoyo de mayor magnitud, por un mayor plazo y de un monto estable. Para lograrlo, el Gobierno debe aumentar el gasto público.

La diferencia entre el gasto público y el de las empresas, consumidores y familias, es que no depende exclusivamente de los ingresos y ahorros, y que la capacidad de endeudarse está relacionada con la confianza en las instituciones del Estado y la credibilidad de los gobiernos. En el caso de Chile, con una trayectoria de largos años de credibilidad institucional y bajo endeudamiento, las posibilidades de incrementar el gasto público son reales y necesarias, justamente para compensar las disminuciones en el gasto de las familias, consumidores y empresas –lo que se llama políticas contracíclicas o que no siguen el ciclo de crecimiento o caída– para que puedan acatar las medidas sanitarias que la superación de la pandemia exige.

En este contexto de necesidad de aumentar el gasto, el ministro de Hacienda ha anunciado, primero, una reasignación de recursos del presupuesto de este año, que incluye una reducción de la inversión pública de más de US$ 1.200 millones, y un marco presupuestario para el 2020 que ha denominado “Presupuesto Base Cero Ajustado”, que establece que las reparticiones públicas solo podrán solicitar recursos “con un tope máximo de 90% del presupuesto aprobado en la Ley 2020”.

Es decir, se reduce el gasto en inversión este año, lo que reduce la creación de empleos directos e indirectos y tiene un efecto de contracción en la economía y anuncia una nueva contracción del gasto para el próximo año, cuando la recesión y sus efectos aún no van a haber sido superados. Se dice que se quiere reactivar y debemos creer que eso efectivamente es así, pero el principal instrumento para hacerlo se utiliza en el sentido contrario.

El argumento para justificar esta contradicción se busca en la necesidad de equilibrio en las finanzas públicas, cuestión que nadie discute, pero que debe ser entendida correctamente. Ante una crisis de esta magnitud, hay que realizar un gasto compensatorio y reactivador que no será permanente, pero hay que realizarlo y pronto. Y el país tiene capacidad para hacerlo, utilizando sus ahorros o endeudándose. No hacerlo tendrá un costo sanitario, social y económico mucho mayor y, a la larga, deteriorará aún más la convergencia hacia los equilibrios en las finanzas públicas.

El Gobierno sabe que se debe gastar más. Lo que no quiere es comprometer un incremento tributario para financiar ese mayor gasto, una vez superada la pandemia y retomado el crecimiento de la economía, pero eso será inevitable. Lo grave es que ello paralice las iniciativas que son imprescindibles para salir de la triple crisis en que nos encontramos. Así vistas las cosas, el “Presupuesto Base Cero Ajustado” no contribuye a que el país salga adelante y dificulta el acuerdo para superar la crisis económica derivada de la crisis sanitaria. Una nota “cero” puede ser exagerada, pero de todas formas será roja, no da para cuatro.//ELF

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: Andrés Palma, Camarada, columna, Columnista, Coronavirus, COVID19, DC, Democracia Cristiana

CUT entrega propuesta de nuevo Plan Nacional de Emergencia a Mesa Social Covid-19

junio 9, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

El documento, con medidas sanitarias, económicas y sociales urgentes y de largo plazo, plantea la necesidad de una Renta Básica de Emergencia de $400.000 por grupo familiar durante 6 meses y la implementación de un impuesto permanente a los super ricos, informa ElSindical.cl.

A más de dos meses de su constitución, la Mesa Social Covid-19 recibió esta mañana, en una reunión virtual, a la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) para conocer el Segundo Plan Nacional de Emergencia que la multisindical elaboró a través de su Secretaría de Salud y que reúne propuestas para enfrentar la crisis en materia sanitaria, económica y social.

El documento, que se complementa con el primer plan presentado al Ministerio del Trabajo en marzo pasado, señala la urgencia de enmendar el rumbo de la estrategia socio sanitaria que se ha implementado, fortaleciendo la red sanitaria, redefiniendo el rol de la Atención Primaria, desarrollando una nueva estrategia comunicacional, tomando acciones en salud mental y en la protección de los trabajadores y funcionarios de la Salud.

“Cualquier medida que se tome en materia sanitaria tiene que venir acompañada de medidas cada vez más audaces en materia social y también en protección de empleo, no basta con las leyes que hasta ahora ha promulgado el Congreso ni mucho menos con las iniciativas que ha presentado el gobierno. Lo que hay hoy día es impunidad, tenemos sectores que se están enriqueciendo con la crisis y otros que están cayendo en la pobreza producto de las malas políticas de protección social”, enfatizó la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa.

La iniciativa presenta medidas de corto, mediano y largo plazo en materias económicas y sociales. “Es trascendental fortalecer y expandir el rol del Estado en el ámbito de la economía, dotándolo de mayores herramientas para otorgar efectiva protección social, mayor protección laboral, mejores sueldos y mejor distribución de la riqueza”, señala el documento.

En el caso de las medidas urgentes se plantea la implementación de un impuesto permanente a los super ricos por un 2,5% del total de su patrimonio (5.840 personas), una Renta Básica de Emergencia de $400.000 por grupo familiar durante 6 meses, reemplazar la entrega de canastas por transferencias monetarias y aumentar la deuda del Estado para obtener recursos para política fiscal, por al menos un 5% del PIB, entre otras.

En el mediano y largo plazo se propone aumentar la recaudación de impuesto en al menos 5%, la diversificación de la matriz productiva del país, consagrar la Negociación colectiva ramal, democratizar el trabajo con más espacios de participación de las y los trabajadores, entre otras.

“La tarea de generar un proyecto de recuperación económica se debe realizar escuchando a los actores sociales, políticos e intelectuales que estén por superar el modelo neoliberal, poniendo al centro la creación de un Estado Solidario, del cuidado del medioambiente, la protección de los derechos sociales, la disminución de la desigualdad, el aumento de los salarios y el fortalecimiento y extensión del diálogo social y la negociación colectiva”, afirma el documento.

Durante la reunión estuvieron presentes la presidenta y el secretario general de la CUT, Bárbara Figueroa y Nolberto Díaz, respectivamente; el presidente de la ANEF, José Pérez; la exministra de Salud, Carmen Castillo; el representante de la OMS en Chile, Fernando Leanes; el alcalde de Estación Central, Rodrigo Delgado; el rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi; El presidente de la Comunidad de Organizaciones Solidarias, Rodrigo Jordan; el biólogo Andrés Couve, y los ministros del Interior, Gonzalo Blumel y de Desarrollo Social y Familia, Sebastián Sichel.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Bárbara Figueroa, Central Unitaria de Trabajadores, Coronavirus, COVID19, CUT, iniciativa, Nolberto Díaz, Propuesta

  • « Ir a la página anterior
  • Página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Página 9
  • Página 10
  • Página 11
  • Página 12
  • Página 13
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Página 29
  • Ir a la página siguiente »

Copyright © 2026 · Author Pro on Genesis Framework · WordPress · Acceder

Enviar WhatsApp