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A reconstruir la centroizquierda

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Contingencia

Recolectores de basura exigen implementos básicos para prevenir el contagio de coronavirus

abril 3, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

La FNRB se contactó con las empresas para exigir implementos como agua, jabón, alcohol gel, guantes especiales y mascarillas de traslado para los trabajadores.

La Federación Nacional de Recolectores de Basura (FNRB) exigió a las empresas y a la Subsecretaría del Trabajo implementos básicos para prevenir el contagio de Covid-19 mientras realizan su labor.

El presidente de la FNRB, Armando Soto, explicó que “la federación se ha contactado con las empresas en donde les hemos exigido que tiene dotar a todos los camiones recolectores con: agua, jabón, alcohol gel, guantes especiales y mascarillas de traslado para los trabajadores, eso lo estamos fiscalizando y la mayoría de las empresas lo está haciendo”.

“Hay algunas a las que hemos estado presionando porque el argumento que usan es que no se encuentran los elementos en el mercado”, añadió. El timonel señaló que “otra cosa que solicitamos a la Subsecretaría del Trabajo es que, si la situación lo amerita, los trabajadores tienen que usar esos overoles desechables, que podamos usar todo el día y posteriormente botarlos”.

Cabe mencionar que otro de los puntos que exigen los recolectores de basura es la vacunación contra la influenza para todos los trabajadores.

Publicado en: Notas Etiquetado como: Contingencia, Coronavirus, pandemia, recolectores de basura, sindicatos

El neoliberalismo avasallador: Rememorando el cuento de «Los Viajes de Gulliver»

abril 3, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Jorge Lindemann S.
Profesor de Estado
Militante DC

Dentro de mi cuarentena y rescatando el legítimo un derecho al ocio le he dado vuelta al cuento de «Los viajes de Gulliver», historia de un médico viajero que naufraga (primera sutileza del autor), y sobrevive a orillas de una isla, esto me ayuda a pensar un poquito.

Para no dar mucha lata quiero detenerme en una parte del cuento, en el momento en que el gigante (que en ese contexto de realidad lo era sin serlo, segunda sutileza del autor) despertó de un agotador esfuerzo atado de fuertes cuerdas, por unos seres diminutos y frágiles, en la isla de los liliputienses (llamados hombrecillos por el autor, tercera sutileza). Recuerden, los que están al tanto del cuento, que este pueblo tenía como preocupación existencial su guerra permanente con un enemigo común de otra isla, cuyo motivo de la histórica disputa era que para los liliputienses esos eran un pueblo muy malo (textual), pues se comían los huevos pasados por agua haciéndole un hoyo por el lado redondo de este y no por la punta como ellos, esto lo encontraban un asco, siendo que su pueblo lo hacía a la inversa, cuestión que gigante Gulliver encontraba una ridiculez y absurdo. Bueno, este astutamente se transforma en aliado de esta intrascendente causa para él, pero muy relevante para ese pueblo, esto hace que dejen de temerle y cultiva empatía, genera certezas, proyectándose para ser su gran protector y a la vez ser protegido por el emperador (cuarta sutileza del autor); y aquí me detengo; pues deseo hacer una analogía con nuestra propia historia que no es tan lejana a la fantasía de un cuento.

La llegada del neoliberalismo avasallador, gigante y temerario en los años 60`, fue contenido con ideologías fuertes, cuerdas, firmes, con un pueblo culto, (aunque de élites), con luchas nobles, que luego fueron debilitándose en las sombras, transformándose en escuálidos lazos con dosis de entreguismos y trueques blandos, por el dorado y los espejismos, soltando las amarras del gigante, que pronto se transforma en un generoso garantista del bien, constructor de magias y sueños, superior al bien y el mal, dueño de todos los eros. El cuento relata que solicita al emperador del pueblo barras metálicas con las cuales construye anzuelos, con los que le ayudará combatir a esos enemigos que pensaban distinto y arrebatarles sus poderes de guerra (quinta sutileza del autor). Camina de villano a héroe, al poder sobre la corte real, sus mentes y planes, de su presente y futuro.

Todos sabemos el significado literario y mítico de los metales y anzuelos, son armas, símbolos de milicia para el poder, espadas para conquistarlo, dominarlo o arrebatarlo.
Así, entonces, este gigante arrastra 50 barcos de guerra para gloria del emperador (sexta sutileza del autor), empoderándose en este reino de nuestro cuento y de la realidad.

Ahora bien, ¿Qué habría ocurrido si en el cuento se hubiesen incorporado otros elementos y personajes? ¿Si un grupo de jóvenes liliputienses (hombrecillos), vestidos de estudiantes se hubiesen revelado frente al poderoso gigante y desnudado su omnímodo poder?, ¿si este acto se hubiese transformado en un despertar del imaginario de los liliputienses?, ¿Qué este despabilamiento hubiese significado el darse cuenta de estar divididos por un huevo y sometidos a un poderoso aparentemente indestructible?, ¿Qué dormían distraídos por la presencia de un gigante real y endiosado por el imaginario colectivo, además de una corte real obsecuente, dependiente y cohabitada?.

Si hubiese mutado así el cuento, ¿Cuál hubiese sido el epílogo de este?, ¿Qué hacer con este personaje de Gulliver? ¡¡¡¡Esa es la cuestión!!!!, …gran problema…

Pues era tan potente e incuestionada su presencia, el temor por sus garras y poder ya arraigado y legitimado, su doctrina penetrada en todas las raíces de un pueblo, su organización y estructura dominante que llenaría de incertidumbre el desenlace de este cuento.

Un final que se esperaba que nos liberara de un invasor con tanto poder y maquiavélico encanto, era un sueño.

Pero en todo cuento siempre aparece una inesperada salida a un desenlace encantado. Agreguémosle un factor, que cuando Jonathan Seift lo escribió a comienzos del S.XVIII, en ese tiempo no estaba en su pluma el incluir en su relato una plaga mortal, invisible, cruel y despiadada, que amenazaba toda la historia presente y futura, que destruye toda la cordura de realidad, que viene a poner todo este relato en la crisis más inesperada e inimaginable de todo el cuento. Un fin que desarmaría juicios y paradigmas, debilitaría todos los poderes, cuestionaría los saberes, esfumaría la autoridad, pulverizaría la soberbia, los gigantes se transformarían en enanos, los enemigos dejarían de serlo, los superlativos arrogantes, clasistas y discriminadores sucumbirían frente a la fragilidad de la existencia.

El cuento original termina cuando Gulliver huye al ser acusado de traicionero. Le perdonaron la vida porque les era útil, solo le arrancarían los ojos (importante séptima sutileza del autor), se lanza al mar adentro de un vetusto bergantín del emperador (octava sutileza), es encontrado flotando en este galeón robado, que para su tamaño parecía que estaba dentro un barril.

Bueno, concluyo, que esto ya sucedió en mi imaginación y reescribiría el cuento.

La naturaleza, aunque a veces cruel y despiadada siempre rescata la esencia pura de la vida, lo más profundo de cada ser. Se burla de lo humano, satiriza lo absoluto y rescate cósmico del universo. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: columna, Columnista, Contingencia, Coronavirus, Jorge Lindemann, Los Viajes de Gulliver, neoliberalismo

Gobierno ordenó cierre de todos los centros comerciales y malls del país

marzo 19, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

La medida empezará a regir desde este jueves 19 de marzo, permitiendo solamente la apertura de locales que entreguen productos y servicios de primera necesidad, como supermercados, bancos, centros de salud y farmacias.

El ministro de Economía, Lucas Palacios, informó el cierre de todos los centros comerciales y malls del país a contar de este jueves 19 de marzo como medida para frenar los contagios por el coronavirus COVID-19.

Según informó el secretario de Estado, la medida dejará fuera a recintos que entreguen productos y servicios de primera necesidad.

Es decir, únicamente podrán abrir los supermercados, bancos, centros de salud y farmacias, independiente si están dentro o fuera de los centros comerciales.

Sobre los locales más pequeños, Palacios indicó que la apertura quedará a criterio de sus dueño.

Consignar que la medida se decretó luego de que el Presidente Sebastián Piñera declarara Estado de Catástrofe en todo el país por la pandemia del COVID-19.

Según informó el Mandatario, la medida de emergencia tiene como objetivo garantizar una serie de servicios y derechos de las personas para evitar mayores complicaciones en la nación.

Piñera enfatizó que el Estado de Catástrofe permitirá:

Dar mayor seguridad a los hospitales y todos los servicios donde se entreguen servicios de salud.
Proteger la cadena logísticas de traslado de insumos médicos.
Facilitar el traslado de pacientes y personal médico cuando sea necesario.
Resguardar el cumplimiento de las cuarentenas y las medidas de aislamiento social .
Garantizar el normal funcionamiento de la cadena de abastecimiento.
Proteger y resguardar mejor las fronteras.
Restringir las reuniones para evitar aglomeraciones.
Asegurar los bienes de servicios y ordenar la reserva de alimentos par asegurar la subsistencia de la población.
Establecer cuarentenas o toques de queda.
Permitir el trabajo de las Fuerzas Armadas mediante la designación de los jefes de la Defensa Nacional, asumiendo el mando de las fuerzas de orden y velar por el orden público.
“Las medidas que se vayan adoptando serán en función del conocimiento, la ciencia y opinión de expertos y según la evolución del virus en el país”, señaló la autoridad.

Asimismo el jefe de Estado enfatizó que “las Fuerzas Armadas podrán actuar como lo han hecho en otras emergencias, como verdaderas fuerzas sanitarias y de ayuda, colaborando con nuestros funcionarios de salud”.

Piñera hizo un llamado a respetar todas las medidas anunciadas, junto a tener “tranquilidad y disciplina para enfrentar la pandemia”.

“Cuidemos nuestra salud y sobre todo la de las personas más vulnerables. Cuidémonos entre todos”, sentenció.

Publicado en: Politica Etiquetado como: Chile, cierre mall, Contingencia, Coronavirus, Estado de catástrofe, Mundo

La noche del 26 de abril: una oportunidad que no se ha dado en 200 años

febrero 19, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

El plebiscito es una oportunidad única. Por primera vez en nuestros más de 200 años, la ciudadanía toda, es decir, el soberano, se pronunciará sobre la necesidad de tener una nueva Carta Magna. Todo indica que la mayoría de los chilenos votará a favor de una nueva Constitución. ¿Cuáles serán los efectos políticos del plebiscito? ¿En qué condición quedarán las autoridades también elegidas por mandato popular? Legalmente, tanto la Presidencia como el Congreso tienen la más plena legalidad, porque su mandato proviene de una decisión soberana. El problema no es la legalidad de las autoridades, sino su legitimidad.

Por Gabriel Gaspar

Exsubsecretario de Fuerzas Armadas y ex embajador en Cuba

Chile entra a una importante etapa de su historia moderna. Por primera vez en nuestros más de 200 años, la ciudadanía toda, es decir, el soberano, se pronunciará sobre la necesidad de tener una nueva Constitución.

Nacimos como nación independiente señalando que Chile no dependía de ningún rey. Por cierto, tampoco el poder en nuestro país tiene origen divino. Los chilenos todos somos los titulares de nuestra soberanía, es el principio de nuestra institucionalidad.

Pero por diversas razones, las constituciones que hemos tenido en estos más de 200 años han sido redactadas por comisiones de expertos, no han surgido de una voluntad nacional manifiesta.

La última, la de 1980, fue redactada cuando en Chile no existían registros electorales, los partidos estaban prohibidos, no había libertad de prensa y el Gobierno de entonces era condenado cada año por la comunidad internacional por una sistemática violación de los Derechos Humanos.

Por cierto, la redactó la llamada comisión Ortúzar y su teórico principal fue el fundador de la UDI, Jaime Guzmán. Es cierto que se le han hecho ajustes, unos más profundos que otros, pero hoy, el Chile del siglo XXI está maduro para decidir sobre su nuevo pacto social y político, porque eso es la Constitución, la definición de las reglas básicas de convivencia de la nación.

La demanda por una nueva Carta Magna es antigua, prácticamente desde que se inició el retorno democrático. Pero esa demanda fue satanizada por algunos, y otros colocaron la prioridad en otras urgencias, como lo era el fin del régimen de Pinochet sin traumas políticos ni económicos. Es evidente que el estallido social del 18/O creó las condiciones para el acuerdo de convocar al plebiscito del 26 de abril próximo.

De esta manera, a fines de abril, la ciudadanía chilena concurrirá libre y democráticamente a decidir si aprueba o rechaza un cambio constitucional. En caso de ganar la aprobación –lo más probable– se iniciará un proceso para la elección de los constituyentes en octubre próximo. Y un año mas tarde los constituyentes someterán a la ciudadanía la aprobación del nuevo texto constitucional.

Es decir, entraremos por primer vez en nuestra historia en un proceso constituyente ciudadano. Será lo mas importante que haya generado la movilización social y, también, un buen camino institucional para recomponer las bases del pacto social. Por libre elección ciudadana y ya no por otro tipo de urgencias. Cuidar este proceso es una tarea vital de todo demócrata.

¿Por qué hablar de cuidar el proceso constituyente?
Aparte de las clásicas campañas basadas en el temor al cambio, todas las mediciones indican que en el país se han instalado dos preocupaciones en la población.

Es difícil medirlas con objetividad, pero es evidente que para un sector importante de la chilenidad, la prolongación de la crisis social genera inquietud por su efecto en el empleo, en una eventual inflación y en el decaimiento de la actividad económica en general. Mas aún cuando los agoreros del desastre profundizan esa visión.

La otra preocupación tiene que ver con el deterioro del orden público, especialmente en las principales ciudades. Ojo, esta preocupación, al menos para quien escribe, no tiene nada de crítico ni se debe confundir con las masivas movilizaciones por derechos sociales de las que hemos sido testigos, pero, como desde hace tiempo sabemos, esas movilizaciones han sido utilizadas para actos condenables de violencia. Lo vivíamos antes del 18/O después de algunos partidos de fútbol o de algunos conciertos, pero eran a escala controlable. Hoy eso se ha multiplicado, lo que se agrava con la crisis de Carabineros que sufre las consecuencias de un deficiente manejo de parte de las autoridades civiles y del descabezamiento masivo de su alto mando que experimentó a inicios del actual Gobierno.

Destacamos estas dos percepciones porque indudablemente van a influir en el resultado del plebiscito. Dos serán los indicadores de ello: primero, el número de votantes. Dado que esta consulta tendrá el carácter de voluntaria, la incertidumbre puede disminuir la participación. Con ello, la fuerza del mandato popular puede afectarse, porque hoy en día todas las mediciones indican que la aprobación ganaría por amplio margen. En segundo lugar, la votación por el mecanismo de reforma (convención o mecanismo mixto) será un indicador: los que se opongan a la reforma constitucional pretenden parapetarse en un mecanismo donde al menos la mitad provenga del actual Congreso.

Pese a lo anterior, todo indica que la mayoría de los chilenos votará a favor de una nueva Constitución. De este modo, la noche del 26 de abril las calles se llenarán de jubilosos ciudadanos que aspirarán a ser la primera generación de chilenos que podrán opinar sobre las bases de nuestra institucionalidad.

¿Cuáles serán los efectos políticos del plebiscito? ¿Seguirá todo igual? ¿En que condición quedarán las autoridades también elegidas por mandato popular?

No es fácil visualizar esa coyuntura. Legalmente tanto la Presidencia como el Congreso tienen la más plena legalidad, porque su mandato proviene de una decisión soberana. Nada más que se trata de una decisión anterior al plebiscito. Pero que seguiría siendo válida. El problema no es la legalidad de las autoridades sino su legitimidad. Porque hoy en día todas las mediciones muestran una aprobación mínima a la Presidencia y al Congreso.

Frente a esto, se vislumbran algunos escenarios que, de manera indicativa, pasaremos a exponer:

Escenario 1: Gobierno de unidad nacional que garantice la transición

La noche del 26 de abril promete ser una jornada en la que quedará más manifiesto que nunca el divorcio entre gobernantes y gobernados. La desconfianza se ha instalado hace rato y abarca a los partidos políticos, que en su mayoría se han parlamentarizado, es decir, han sido copados por la lógica de los parlamentarios.

Si la ciudadanía opta por aprobar una nueva Constitución, ese será el mandato popular más contundente e importante que todos debemos cuidar. Que su proceso se desarrolle de la mejor forma, que permita una amplia participación y que su resultado sea beneficioso para el país en su conjunto. Un Gobierno con ínfimos niveles de aprobación es difícil que pueda llevar adelante lo anterior. Serían dos años difíciles.

Lo más sensato será escuchar lo que la ciudadanía demanda. Si se va a llevar adelante un proceso constituyente, las autoridades deben dar y construir las mejores garantías para ello.

La fórmula la proporciona el actual sistema. El presidencialismo tiene amplias atribuciones, entre ellas, convocar a quien estime al Gobierno.

De este modo, es posible imaginar que, como fruto de una aprobación del proceso constituyente, el Presidente convoque a la formación de un Gobierno amplio, de unidad nacional, que vele por la transición al nuevo momento. En el pasado eso ha ocurrido, sin ningún drama.

Dicho Gobierno aseguraría las condiciones políticas y técnicas para garantizar la gobernabilidad del país en todo este proceso. El Presidente asumiría su rol de Jefe de Estado y recompondría el Gobierno. El mandato de las elecciones presidenciales del 2017 habría sido superado por la historia reciente del país y por la decisión ciudadana del 26 de abril del 2020.

Tarea central de esa nueva fórmula sería garantizar el desarrollo del proceso constituyente. Pero además, si se trata de escuchar al pueblo, se debería escuchar el reclamo mayoritario por las reformas sociales que hoy alimentan el malestar. El Congreso y La Moneda, en forma paralela al proceso constituyente, deberían abocarse a solucionar esas demandas (previsión, CAE, sueldo mínimo, entre otras), que son materia de ley y no necesariamente constitucionales.

¿Es posible ese escenario? Depende de los actores. De La Moneda y los partidos. En un país nórdico no habría mayor problema. Supone asumir responsabilidad de Estado y guardar la calculadora.

Escenario 2: la abdicación

La aprobación de una nueva Constitución será una derrota contundente de quienes se han opuesto históricamente a ello. Eso no quiere decir que los que voten por el rechazo no tengan legitimidad en su postura, pero claramente implicará que no son mayoría.

En esa posición quedará La Moneda la noche del 26 de abril. Mejor dicho, ya está en esa posición. Cuando la encuesta más laboriosa indica que solo el 6% de los ciudadanos aprueba su gestión, es evidente que la actual fórmula carece de fuerza política. No nos referimos a la derecha política, sino al Gobierno, al Presidente y sus funcionarios. Porque es claro que hoy una buena parte de los electores de derecha está disconforme con La Moneda.

Muchísimos analistas externos coinciden en el asombro de cómo un Gobierno puede seguir en pie luego de perder tanto apoyo político y social. La respuesta es una sola: pese a todo, la institucionalidad chilena resiste, las actuales autoridades tienen legalidad, pero la legitimidad se ha erosionado a niveles nunca vistos.

Esta situación se hará evidente la noche del plebiscito y en la calle se hará sentir. Ya se siente en los muros y en las redes sociales.

Ante ello, otro escenario puede ser el de provocar la vacancia presidencial. Esto ya se intentó a fines del año pasado por la vía de una acusación constitucional, pero fue rechazada.

Un Gobierno que no está en caída libre, pues cuando se tiene el 6% de apoyo, ya se cayó, que puede ser un lastre incluso para los partidos que ayer lo eligieron. Será muy difícil para las colectividades de derecha presentarse a una elección como las fuerzas que apoyaron a un Gobierno que no tiene apoyo y concita la desaprobación mayoritaria (80% en varias mediciones). Por ello muchos analistas, varios de ellos de derecha, sugieren que una vacancia presidencial modificaría el cuadro.

Es evidente que la abdicación no está en el ADN del actual Mandatario, pero en los pasillos del Congreso, después del 26 de abril, esta idea se puede instalar. De más está decir que una fórmula de este tipo contaría con a lo menos la desconfianza de amplios sectores de la población.

Escenario 3: más de lo mismo

Otro curso, es que nada cambie. El Gobierno intentará posicionarse –ya trata de hacerlo– como el líder de lo que debería ser la nueva Constitución. Tal pretensión nos reedita los fenómenos de autismo político. Sería no escuchar lo que ha pasado en Chile en los últimos meses y, sobre todo, desconocer la voluntad soberana del plebiscito.

Una fórmula de más de lo mismo… ¿Es posible? Sí. ¿Es Legal? Sí. ¿Tendría legitimidad? No. ¿Garantizaría gobernabilidad? No.

En resumidas cuentas, es posible. Es más, es lo que ha pasado en los últimos meses. Ejemplo de la nula percepción de la realidad, lo demuestra que en estos días, frente a desafíos tan trascendentes para el país en las próximas semanas, el Gobierno y todos sus funcionarios se fueron de vacaciones como si viviéramos en Nueva Zelandia o Canadá.

Lo peor en política es no percibir la realidad y eso pasa en todos los sectores. Pero cuando se está en el Gobierno es más complicado.

Resumiendo, los chilenos enfrentaremos un momento decisivo de nuestra vida republicana. Es más, es un momento necesario porque a nadie le quedan dudas de que la mayoría nacional está molesta y disconforme con muchos aspectos de su vida cotidiana. La demanda por derechos sociales, por una redistribución justa del fruto del crecimiento, el reclamo por la mochila del endeudamiento, en fin, son muchos aspectos que conforman la base del malestar. Se une esto a una desconfianza con las elites, porque la mayoría del país piensa que todo aquel que llega a alguna posición de poder, se aprovecha de ello con beneficios abusivos.

También es notoria la necesidad de restablecer el orden público, porque todos requerimos de certidumbres para nuestras vidas cotidianas y la seguridad de nuestras familias. Empezando por el empleo.

Consultar al ciudadano sobre estos y otros temas debiera fortalecer la democracia y las bases de nuestra institucionalidad. Nuestro proceso es visto con interés por muchos. Los chilenos tenemos la posibilidad de construir un mejor país para todos, con inclusión y protección social acorde a nuestro desarrollo. Y también con una nueva institucionalidad que fortalezca nuestro pacto social.

Tengo fe en Chile.

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: columna, Columnista, Contingencia, Gabriel Gaspar

Presidente de la Cámara de Diputados: “Ahora debe venir la reforma previsional que toque las AFP»

diciembre 3, 2019 by Admin Istrador 1 comentario

Iván Flores se reunió este viernes con el ministro de Segpres Felipe Ward y valoró los avances que ha tenido el gobierno, pero avisó que el siguiente paso para dar respuestas a la ciudadanía es hacer cambios más estructurales.

El presidente de la Cámara de Diputados Iván Flores llamó esta tarde al gobierno y al Congreso a hacer reformes más profundas, principalmente en materia de pensiones, luego de reunirse por largas horas con el ministro de la Secretaría General de la Presidencia Felipe Ward.

“Tenemos que hacer las cosas que nos faltan; la primera es subir el diálogo hacia las organizaciones sociales que son, hoy, conductores o representantes de la movilización ciudadana. Lo segundo es que, habiendo avanzado de manera importante en la coyuntura y en la urgencia en pensiones, lo que tiene que venir ahora es la gran reforma previsional que toque a las AFP, que toque de verdad en un modelo distinto a los pensionados”, dijo Flores tras el encuentro.

«Tenemos que comenzar a plantear algo más estructural​ de lo que, en buena hora, ya hemos logrado. Se nos está quedando todavía el Ingreso mínimo Garantizado porque la oferta actual es insuficiente. Tenemos que separar lo que significa la responsabilidad social de las grandes empresas, que tienen que asumir ellos su costo. Suficiente han ganado durante 30 años de democracia y antes de”, agregó el presidente de la cámara baja.

Flores también insistió en la participación de los representantes del mundo social en los diferentes acuerdos que, según sus palabras, aislarían los hechos de violencia y a los saqueadores.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Contingencia, Iván Flores, Presidente de la Cámara

Comisión de la Cámara de Diputados aprueba rebaja de un 50% de la dieta parlamentaria y de autoridades de Gobierno

noviembre 20, 2019 by Admin Istrador Deja un comentario

Esta rebaja aplicará desde que la ley se apruebe y hasta que opere el mecanismo a través del cual el Banco Central fijará los sueldos de todas las autoridades del Estado.

Uno de los puntos que más ha solicitado la ciudadanía estos últimos años es la reducción del sueldo de los parlamentarios, uno de los más altos del mundo.

Y este miércoles, la Comisión de Constitución de la Cámara aprobó, en forma unánime, la rebaja de 50% en dietas de autoridades del Gobierno, parlamentarios y autoridades regionales, excluyendo a concejales y consejeros regionales.

Esta rebaja operará desde que la ley se apruebe y hasta que opere el mecanismo a través del cual el Banco Central fijará los sueldos de todas las autoridades del Estado.

Cabe destacar que el pasado 22 de octubre la Comisión logró destrabar la discusión de la reducción del sueldo luego de sesis años y la Sala aprobó la iniciativa.

Asimismo, a principios de noviembre, la Comisión de Constitución aprobó el mecanismo mediante el cual se va a fijar el sueldo de los parlamentarios del proyecto presentado por los diputados del Frente Amplio Gabriel Boric y Giorgio Jackson.

En la discusión en particular, se votó, por unanimidad, que un organismo autónomo sea el que fije la dieta de los parlamentarios. En este caso, el Banco Central será quien se haga cargo y no los propios congresistas como se hacía hasta ahora.

El proyecto aprobado en la Comisión de Constitución establece también que el Banco Central sea el que fije las remuneraciones de otros organismos como el Poder Judicial, el Ministerio Público, el propio gobierno y el Tribunal Constitucional.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Cámara de Diputados, Contingencia, Rebaja de dieta

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