• Saltar al contenido principal
  • Skip to secondary navigation

En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos
  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos

Villa Francia

Queman bus del Transantiago en Villa Francia

mayo 19, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Tras las fuertes manifestaciones registradas durante la jornada en la comuna de El Bosque al acusar falta de ayuda de parte de las autoridades, en otros sectores de la capital han ocurrido movilizaciones en el marco de las críticas al gobierno por el manejo de la pandemia de Covid-19.

Durante la tarde, en Villa Francia, Estación Central, en medio de manifestaciones, sujetos realizaron barricadas en la vía pública e incendiaron un bus del Transantiago, lo que ha sido ampliamente difundido a través de las redes sociales.

El hecho se registró en la intersección de calle Quemchi con 5 de Abril, hasta donde se trasladó personal de Bomberos y Carabineros. Personal de Fuerzas Especiales ingresó al sector para reprimir las manifestaciones.

Las protestas comenzaron más temprano en El Bosque, donde pobladores se enfrentaron con personal de Carabineros tras acusar falta de apoyo y de alimentos de las autoridades en medio de la cuarentena decretada en 38 comunas de la Región Metropolitana.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Coronavirus, Hambre, Protesta, Queman bus, Villa Francia

Mariano Puga, el “cura obrero” de La Legua y Villa Francia, murió a los 88 años

marzo 14, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

El Arzobispado de Santiago informa el fallecimiento del padre Mariano Puga, a los 88 años de edad. Fue el pasado jueves 12 de marzo. 

La Iglesia invitar a los creyentes a mantenerse unidos en oración por el descanso eterno del querido padre Mariano.

*Datos biográficos del padre Mariano Puga:

Mariano Puga Concha fue un sacerdote diocesano chileno. Conocido como “cura obrero”, ex párroco de La Legua, creador de la Parroquia Universitaria y defensor de los Derechos Humanos durante la dictadura militar de Chile.

Nació el 25 de abril de 1931 en el barrio Concha y Toro, en pleno centro de Santiago, donde se crió junto a seis hermanos en el seno de una familia tradicional, republicana y aristocrática, entre cuyos ancestros figuran don Mateo de Toro Zambrano. Su padre, Mariano Puga Vega, fue un ilustre parlamentario y embajador en Estados Unidos. Su madre, Elena Concha Subercaseaux, era hija de Melchor Concha y Toro, por lo que estaba emparentada directamente con los dueños de Viña Concha y Toro.

Realizó sus estudios primarios y parte de los secundarios en Londres, donde se había establecido temporalmente su familia. Al regresar a Chile asistió al Colegio Grange y continuó en la Escuela Militar, para finalmente cursar estudios superiores en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde abandonó la carrera de Arquitectura para seguir su vocación sacerdotal, que surgió cuando un trabajo relacionado con vivienda social lo condujo junto a algunos compañeros al campamento de San Manuel, en la comuna de San Joaquín, donde entró en contacto con la extrema pobreza.

Tras un voluntariado permanente ayudando a los más pobres, optó por abandonar sus estudios universitarios para ingresar al Seminario Pontificio. Fue ordenado sacerdote en 1959 y enviado a París ese mismo año, para estudiar Liturgia. Desde ahí continúa estudios en Italia y Bélgica, obteniendo el grado de Doctor en Teología Moral, lo que le permitiría impartir cátedra teológica en la Universidad Católica de Chile.

También fue director espiritual del Seminario Pontificio Mayor de Santiago, en la década de los 60, cuando el seminario estaba en Apoquindo 7218, Las Condes, donde actualmente hay una sede de INACAP, y formador del mismo instituto formador de sacerdotes hasta 1972.

Además, fue uno de los gestores de dejar ese edificio para crear un nuevo estilo de seminario, en el cual los futuros sacerdotes vivían en parroquias o casas en sectores populares, en contacto más directo con las bases del catolicismo, y desde allí viajaban a realizar sus estudios. Esta experiencia duró diez años.

En la década de los 70 llega como nuevo sacerdote a la Villa Francia, en la comuna de Estación Central en Santiago, y trabaja como pioneta de la fábrica de casas Corvi. La cesantía lo llevó a ofrecer servicios como pintor de obra gruesa para capillas, colegios y ferreterías de la capital.

Ya en los 80′, y luego de un breve autoexilio a Perú, retornó a Chile para integrarse a la Bolsa de Cesantes con que la Vicaría de la Solidaridad buscó aliviar la crisis laboral y económica que hubo en la época.

En 1987 participó en la visita a Chile del Papa Juan Pablo II.

Por espacio de 12 años (1980-1992) ejerció el ministerio sacerdotal en Pudahuel y luego en la población La Legua, donde permaneció hasta 2002.

Desde la década de los 90, el padre Mariano Puga se hizo misionero en la Región de Los Lagos, específicamente en la localidad de Colo, isla de Chiloé, donde continuó su labor pastoral. Posteriormente vuelve a establecerse en Villa Francia.

Además, el padre Mariano fue uno de los fundadores y miembro de la Fraternidad Sacerdotal Iesus Charitas, inspirada en el carisma del beato Carlos de Foucauld, de la cual fue su responsable internacional entre 2000 y 2006.

Durante el ejercicio de su ministerio, Mariano Puga predicó numerosos retiros espirituales en diversas partes, tanto a sacerdotes, religiosas y laicos, además de dar clase de Liturgia.

En 2009 es condecorado con el premio «Héroe de la Paz», que anualmente otorga la Universidad Alberto Hurtado. La ceremonia, efectuada en dependencias del Congreso Nacional, fue encabezada por la entonces presidenta de Chile, Michelle Bachelet.

En 2019 abandona Villa Francia y viaja al Encuentro Mundial por la Fraternidad, celebrado en Filipinas. De regreso en Chile, comienza en abril del mismo año el tratamiento contra el cáncer linfático.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Cura obrero, La Legua, Mariano Puga, Padre, Sacerdote, Villa Francia

La indignación del cura obrero Mariano Puga con el régimen de Piñera

febrero 17, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

El cura obrero Mariano Puga está indignado por cómo ha reaccionado el régimen de Sebastián Piñera ante las protestas de Chile. Hoy, enfermo de cáncer, y a sus 89 años, escribió una muy lúcida carta hacia el pueblo Chileno.

Por Mariano Puga

…»Aburrido hasta el tuétano. Despierto en la mañana y lo primero que me encuentro es con la parálisis política que da cuenta de falta de liderazgo. Discursos fomes, repetitivos, sin creatividad y estúpidos. Somos dictadura y prisioneros de Pinochet, prisioneros de nosotros mismos, de nuestras propias prisiones, de nuestros propios odios (…) Ese pueblo tiene el derecho a destruirlo todo porque todo le han destruido, habrá que preguntarse ¿¡Qué cariño le hemos tenido, qué hogar les hemos brindado!? ¿Qué amor les hemos dado? ¿Qué he hecho yo por afectar para mejor sus vidas?

Piñera no entiende lo que está detrás del clamor de la gente, él y muchos como él, no pueden entender el despertar del pueblo, no entiende que las leyes que sostienen el sistema social, de salud, de trabajo, de previsión es excluyente, egoísta, inhumano (…) La revolución no se hace con los poderosos, sino con aquellos que hacen suya la causa de los sin poder y ésos nos faltan hoy. No veo cómo este sistema los va a producir, más bien al revés, el sistema toma a los sin poder y los transforma en los adoradores del modelo de consumo.

Y la iglesia apenas musita declaraciones, la iglesia ha sido cómplice del sistema de mercado. ¿Qué les pasa a los pastores de Chile? Han perdido la capacidad de estar con el pueblo, hacer suyo sus gritos y gemidos, han perdido credibilidad porque hemos escandalizado a nuestro pueblo, le hemos dañado y mentido y ahora estamos en exilio en nuestra propia tierra, encerrados y exiliados en nuestra propia iglesia. Como decía Violeta ¿Qué dirá el santo padre? El proyecto no era de los hombres, era de Dios. La iglesia no es capaz de estar en sintonía con las demandas del pueblo porque dejo de ser pueblo, no entendemos a la gente ni a Jesús, más bien lo sacrificamos, lo destruimos, lo deshumanizamos, lo pisoteamos y lo transformamos en un rito de muertos, de misas convencionales, de ritos justificadores.

Qué soledad más increíble me embarga. Esta soledad no se soluciona ni con ansiolíticos, es la soledad de Jesús que grita “padre porque me has abandonado” es la soledad de los discípulos que también lo van a abandonar. Hoy leí “el llamado de Jesús” ese que dice comparte lo que tienes y parte a la misión. Qué miedo más grande, perderlo todo, perderme yo para que otros vivan (…).

Y me vuelvo a mí y me pregunto qué significa darme por entero. Anda Mariano, me dice Jesús, véndete, entrégate a los demás, sé mi colaborador, aunque nadie te entienda, aunque ni Dios sienta que está contigo, no me atrevo si quiera pedirte algo Señor, pero yo sé que todos vamos a pasar por ahí. En esto, empecé a ponerme creativo y entonces si pudiera estar ahí entre la gente que está levantando su voz y poniendo el cuerpo, levantaría una tarima en plaza Italia, agarraría a todos los acordeonistas y guitarristas e invitaría a bailar a la gente, a hacer de esa plaza un gran centro de baile en donde cada una y uno pueda mirar pal lado e invitar a otros que nunca han cantado, que nunca ha reído.

¿A quién invitarías a bailar tú? A mí me gustaría sacar a los paralíticos, a los ciegos, a los cabros volaos o alcoholizados, a los esquizofrénicos, a los negados en su condición u opción de vida, a los postergados y olvidados, a los que deben taparse la cara para contribuir con su cuota de violencia. Me gustaría invitarles a ellas y a ellos. Están tan cerca de nosotros y los despreciamos y nunca nadie les ha preguntado porqué de su vida o quiénes son. Transformaríamos la plaza en una fiesta donde nos tomaríamos de la mano con los que son pisoteados y haríamos de Chile, al menos por un rato, un baile chilote.

Quiero olvidarme de mí, de mi comida y de mis prioridades, de mis gustos y pertenencias, quiero olvidarme de mi yo. Solo para que el otro pueda tener lo que le hace feliz, tener lo que no tiene. Olvidarme de la imagen, de la falsa imagen de Jesús y poder producir lo que él dice “el que come y bebe conmigo es un hombre y mujer nuevo”. Estoy seguro de que la vida en Jesús sana, renueva, libera y que él no quiere ni necesita beatas ni beatos.

Me pregunto ¿Qué puedo dar yo? la única felicidad que puedo dar, después de haber sido odiado y amado, es servir hasta dar la vida por los demás, dar mi felicidad de ser calumniado, malinterpretado, perder la imagen, ser torturado y negado, pero a esta altura puedo decir que he ganado la posibilidad de amar, de sentirme hermano de los humillados, de los que no son amados, ni escuchados.

Estoy seguro de que ante esta pregunta de qué puedo dar yo, la respuesta de las personas sería lindísima, mucho más fuerte que todas las estupideces que nuestra máxima autoridad y su sequito está dando porque somos seres humanos, porque nos han quitado todo, menos la humanidad, que es un don de Dios y nadie puede quitar lo que Dios no dio, ni el peor de los dictadores puede quitar esa condición (…) , ese Dios es más fuerte que todas nuestras resistencias.

Ese Dios lo entienden los simples, yo te alabo padre porque te revelas a los pequeños a los considerados como nada. Sí padre, yo te alabo porque te diste a la maravilla de tu hermano, tú que dijiste haz con tu hermano lo que te gustaría que hicieran contigo, y lo haces porque crees que el Dios de los cristianos y el Dios de todas las religiones es pobre, un Dios sin poder, no milagroso, que se hizo último entre los últimos, asesinado, martirizado, como un inocente abandonado, como un “ejecutado político”. Ése es nuestro Dios, el que resucitó y proyectó un modelo de una humanidad nueva, para todas y todos.

Ese espíritu que lo animó a él es el que también anima a cada ser humano, ese espíritu es el que habla a través del profeta y es el que está diciendo que organizándonos nosotros, ayudándonos nosotros, podremos ayudarnos de él para salir de nuestras frustraciones, miedos, odios, decepciones, afanes de poder, ídolos. Voy a poner ese espíritu en ustedes y ustedes vivirán, y volverán a su tierra y la cultivarán para germinar en una sociedad nueva más linda que la de Allende, porque pasearán por las grandes alamedas de la humanidad entera y ahí nos daremos cuenta de que en el fondo, cada una y uno de éstos seres humanos, los que tocan las ollas, los que rompen el metro, los que silenciosamente buscan, arriesgan, dan la vida por un mundo distinto, todas y todos tenemos algo de Dios; de soñadores, constructores de equívocos y sueños, capaces de bailar, cantar, crear, construir belleza, colocando canto-teatro-vida, amor.

Quiero pedir a María, a María de Nazaret: tú que pariste al Dios de los sin poder, que descubriste al Dios de los débiles y no de los ricos, sé tú la madre de esta nueva humanidad. Al Papa Francisco, tú que elegiste al pobre pati pelao y su espíritu para gobernar la iglesia en estos tiempos, dale Señor tu mano y cuenta con nuestra pobre oración, perdona nuestro infatigable clericalismo.

¿Qué está pasando con los líderes nuestros,?¿dónde están? ¿dónde está el arte? (…) ¿Quién se hace voz de las esperanzas de la calle, qué cresta pasa con los artistas de lo nuevo? Cántennos, grítennos, enséñennos a soñar, sin ustedes no somos capaces, sin los otros y otras de este mundo, no somos capaces. ¡El despertar no tiene que morir nunca más! hasta que volvamos a ser seres humanos “yo te voy a sacar de sus sepulcros, pueblo mío, y te voy a llevar a la tierra” (…) recordemos la memoria subversiva de Jesús de Nazaret y no olvidemos que lo que le llevo a ser rechazado fueron sus gestos de amor y ternura, de opción radical entre y para los pobres de la tierra, el anuncio de la buena nueva, del Evangelio, pagado con su propia vida.

“Algo nuevo está naciendo, con los pobres va creciendo, nuestro Dios se hizo pueblo” cantábamos en nuestros vía crucis, REINVENTÉMOSLA HOY, ARRIESGÁNDONOS HASTA EL PELLEJO»…

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: Cura, Cura del pueblo, Mariano Puga, Sacerdote, Villa Francia

Es la hora de los pobres…

enero 20, 2020 by Admin Istrador 1 comentario

Por Mariano Puga

Desde su Comunidad Cristo Liberador de Villa Francia, el sacerdote nos envía esta carta que nos invita a reflexiónar sobre los recientes hechos acaecidos en la Catedral de Santiago, el sábado 11 de Enero de 2020.

*A continuación, el texto completo de la misiva:

Estamos viviendo un estallido en Chile. Los que somos discípulos de Jesús podemos leer en él que la felicidad que prometió a los hambrientos y sedientos de justicia no aguantó más silenciosa, callada, miedosa. Esto se ha dicho a través de un abrazo fraterno que ha recorrido de norte a sur. Nos hemos encontrado sueños en que la justicia, la fraternidad, la equidad es posible. Puede que la alegría de sentirnos vivos vuelva a llegar a los rostros y que el odio y la venganza puedan quedar atrás. No hay más que abrir los ojos a que algo nuevo esta pasando en Chile. Y esto nos da la oportunidad de tener un corazón abierto y ojos de compasión. Así, podemos hacer de Chile nuestro país.

Ayer, en la Catedral de Santiago asumía el nuevo Arzobispo, nuestro pastor Celestino. Mientras se distribuía el cuerpo santo de Cristo, en plena misa, dos jóvenes fueron detenidos por Carabineros ante la impavidez de nuestros pastores, por tirar al suelo casquillos de perdigones y bombas lacrimógenas. Nuestra fe nos dice que esos casquillos que hirieron, mutilaron, flagelaron, mataron y dejaron ciego para toda la vida a hermanas y hermanos nuestros son también, sobre todo en este ahora, el cuerpo de Jesucristo, quien nos grita “todo lo que hiciste a tu hermano me lo hiciste a mí”.

Hay muchos rostros de Cristo clavados en cruz en la Catedral. Los postones, las balas, la violencia usada y abusada ¿No son los clavos de ayer que crucifican hoy al pueblo? ¿Por qué no los sacamos, por qué no nos atrevemos a sacarlos? Si no se le permite al pueblo denunciar en las calles ¿No podríamos hacerlo dentro de nuestros propios templos? ¿O son acaso templos donde el pueblo no se siente en casa? ¿Habría que preguntarle a Jesús a quienes sacaría hoy, con azotes, del templo?

El hecho es que los dos jóvenes que nos ayudaron a descubrir el rostro de Cristo en los baleados y violentados fueron detenidos, conducidos por carabineros a la comisaria y como, ha sido la tónica, no sabemos hasta ahora cuál es el motivo exacto por el que se les acusa ni cuál será su destino. Solo sabemos que Jesús los alienta y les dice “por mi causa están siendo atacados”. Los que, a diferencia de estos jóvenes, dispararon contra el pueblo e hirieron con postones y enceguecieron la vida de más de doscientas personas, ¿Dónde están? ¿Lo que hicieron estos jóvenes no se podría llamar, pensando en Gandhi y Mandela “la violencia de los pacíficos”? Esos jóvenes que nos recuerdan el rostro de Jesús en cada ser humano ¿No se merecen nuestra alabanza más que la cárcel? ¿No se merecen la gratitud de los pastores y de todas y todos nosotros por recordarnos al Jesús atropellado en tantos seres humanos en el momento mismo que estamos comulgando el cuerpo y sangre de Cristo?

Vivimos un momento privilegiado de Chile, aunque muchos tienen derecho a no verlo así. Sin embargo, los que creemos en Jesús de Nazaret y la esperanza que nos dejó, el que satisface a los pobres, el que consuela a los que lloran, el que asiste a los hambrientos, el que nos limpia el corazón, vemos en este kairos un magnifico momento para preguntarnos humildemente, ¿Estamos cumpliendo el mandamiento de Jesús “haz con tu hermano lo que quisieras que se hiciese contigo?”.

Los que firmamos esta carta somos cristianos participantes en la Cena del Señor, que estamos “en las calles haciendo lío” como nos pide nuestro papa Francisco, gritando que esta es la hora de los pobres, de los excluidos, ninguneados, es la hora de Jesús.

Comunidad Cristo Liberador de Villa Francia.

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: Crisis social, Cura, Mariano Puga, Párroco, Sacerdote, Villa Francia

  • « Ir a la página anterior
  • Página 1
  • Página 2

Copyright © 2026 · Author Pro on Genesis Framework · WordPress · Acceder

Enviar WhatsApp