• Saltar al contenido principal
  • Skip to secondary navigation

En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos
  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos

recordatorio

Mario, semilla de libertad

agosto 4, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Mario Penailillo Acevedo

Pete.

Mi muy querido y cristiano amigo, me robaron la agenda y no tengo tu dirección. Pero en términos prácticos, como hay estado, escribe hueón mal agradecido de universidad rural para saber cómo estás.

Acá la situación es difícil, a lo mejor en breve, me vas a ver en los diarios. La represión se ha concentrado en la UTE. Rechazaron las solicitudes de retiro temporal, 5 sumarios, intervención del ministerio del Interior, Rengifo requerido, Cristian lo mismo, 7 detenidos por fiscalía militar, eliminados académicamente, entrada de carabineros prácticamente día por medio, vigilancia a los dirigentes y el lunes hay una acción donde voy a estar.

La asociación académica fue desconocida con tutti. La Mónica Reyes se fue hoy domingo a Argentina a trabajar.
El Burotto y la demás gente puede ser relegada. En el centro y poblaciones queda la cagá. El miércoles tuvimos que salir a rayar y lanzar material de lectura y desinflar neumáticos con presencia militar, casi nos pescan.
Cuídate Pete (me contaron que un mitin se pegaron y ponte la pilas)».

Cuando Mario término de escribir la misiva volvió a leerla una y otra vez. Quería ser claro con su amigo Pedro en poder explicarle de la mejor forma posible como estaban las cosas en Santiago ese año 1986, pero además buscaba tener información de como el movimiento estudiantil se organizaba en Concepción para seguir enfrentando a la dictadura que encabezaba el General Augusto Pinochet.

El país vivía momentos decisivos, los sectores de mas duros de la izquierda habían definido ese año como “el decisivo” mientras que el gobierno autoritario endurecía la mano en las universidades y en las poblaciones y el joven dirigente democratacristiano de 24 años tenia absoluta claridad que se jugaban días y horas cruciales.

Su vida transcurría entre las salas de la carrera de Ingeniería industrial en la llamada Universidad de Santiago, pero que para los estudiantes de oposición seguía siendo la Universidad Técnica del Estado, aquella desde donde Victor Jara y tantos otros habían sido detenidos, torturados y eliminados a manos de los organismos de seguridad del régimen; y su rol de dirigente político y estudiantil como Secretario Ejecutivo de su federación de estudiantes y Secretario de finanzas de la incipiente Confederación de estudiantes de Chile, la CONFECH. Aun así, Mario mantenía su gusto por escribir y leer, hábitos que había conocido y aprendido al alero de su familia donde su madre, Lindaura era su máxima impulsora.

Eran tiempos difíciles y ya Mario conocía el rigor de la lucha que se daba contra la dictadura cívico militar. Durante septiembre del año 1985 ya había sido detenido al organizar y participar en una protesta y vigilia por el asesinato de Julio Santibáñez, estudiante de su misma universidad. Ante la posibilidad de ser relegado, escribió una carta a su familia por si se daban tales situaciones; en ella señalaba entre otras cosas: “Nosotros tenemos la certeza de una relegación, estamos preparando las cosas. Sería bueno que mandaran la mayor cantidad de galletas “baratieri”. Porque uno tiene que tener el paquete hecho.

Le dan cinco minutos para arreglar e irse. Lo otro es el tramite de congelamiento del semestre. Para eso saquen la tarjeta de pago y mis datos anotados en un papel. Saludos a Jorge, que se ponga a estudiar, a la Ana, la María Teresa, señora Sonia y Don Juan. A los compadres ya ustedes, papá y mamá, por supuesto. No se preocupen, estoy más que contento.” Mas que contento, así era Mario, pues pese al miedo y el horror de los asesinatos y las diarias violaciones a los derechos humanos que se producían incesantemente, el mantenía el optimismo y la fe en que las cosas cambiarían y que un nuevo amanecer llegaría a Chile.

Ese sábado 2 de agosto, salió cerca de mediodía. Tenia como objetivo devolver algunos libros a un amigo. En sus pensamientos estaba el construir la forma y el funcionamiento de los sistemas de seguridad que operaban al interior de su Universidad, sabía que ahí había un nudo que era necesario explorar y exponer a la luz pública. En estos espacios represivos funcionaban verdaderas estructuras de espionaje y de información sobre la vida de las organizaciones estudiantiles que alimentaban a los aparatos de seguridad y que posibilitaban exponer la vida de muchos de los y las dirigentes que reconstruían el tejido social y que movilizaban a estudiantes en la búsqueda de derrocar al régimen militar.

Cuando vio el vehículo con los hombres de gafas negras supo lo que venía.
Que no llegara a su hogar ese día, no fue algo que preocupara a sus padres, su vida de dirigente estudiantil hacia que en muchas ocasiones se quedara en otras casas si la noche lo pillaba. Fue recién el domingo 3 cuando las alarmas se activaron, llamados por teléfono alertaron la ausencia de Mario y comenzaron las llamadas a hospitales y comisarias en una búsqueda que cada vez fue siendo más frenética y desesperada.

El lunes 4 la urgencia de la desaparición del joven democratacristiano llego a la ex UTE y los dirigentes y estudiantes comenzaron a movilizarse de forma rauda y unitaria, el clamor era claro y fuerte: ¡¡Queremos a Mario vivo!!!
Al pasar las horas todos comenzaron a sentir el miedo bajo la oscura mano de la dictadura y su oscuro organismo de inteligencia: la Central Nacional de Informaciones. Los dirigentes de su partido hacían infructuosas diligencias en distintos niveles buscando dar con el joven de pelo frondoso y gafas, pero los esfuerzos solo se perdían en el silencio y la indiferencia.

En la extensa playa grande de las Rocas de Santo Domingo el frio calaba hasta el alma, en la orilla, entre algunos roqueríos el cuerpo de un joven sin anteojos y con una mochila azul a su lado yacía. Era un día miércoles y el calendario marcaba 6 de agosto.

Aquel sábado 9 de agosto la Iglesia Recoleta Dominica estaba repleta, miles habían llegado a la cita. Sus camaradas de siempre, los compañeros de izquierda que respetaban su liderazgo e inteligencia, jóvenes que sin militar en ninguna organización querían entregar su última oración y plegaria. Las banderas llenas de colores flameando al viento, los gritos de siempre marcados por el dolor, pero también por un profundo deseo de justicia y esperanza. En el cerro colindante las fuerzas de seguridad observaban expectantes, buscando intimidar a todos y cada uno de los asistentes.

Cuando las puertas de la iglesia se abrieron de par en par, las voces se hicieron más fuertes y claras: camarada Mario Martínez, presente ¡¡¡¡¡¡ ahora y siempre ¡¡¡¡¡¡. El sol, tibio y generoso asomo entre las nubes de esa fría mañana para también despedirse del joven dirigente.

Nosotros, los que estábamos ahí entonces asumimos que nunca olvidaríamos, que nunca dejaríamos que tu sonrisa, tus gafas y tu pelo se nos olvidara, que siempre estarían nuestras voces, nuestras risas, nuestros pensamientos y emociones para tenerte vivo aquí, más que nunca, pues ese joven militante democratacristiano llamado Mario Daniel Martinez Rodríguez se había transformado en semilla de libertad. //ELF

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Camarada, Confech, Mario Martínez, Mario Peñailillo Acevedo, recordatorio

Patricio Aylwin Azocar: “El presidente que une a los chilenos”

abril 19, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Fernando Silva

Homenaje a cuatro años de su partida…
Viña del Mar, 26 de noviembre de 1918 Santiago, 19 de abril de 2016

A medida que transcurren los años, la vida de don Patricio Aylwin, su trayectoria política y especialmente su servicio como hombre público, dirigente político, Senador y Presidente de la República cobran mayor valor y vigencia.

Sus palabras, reflexiones, mensajes y forma de actuar, son hoy más necesarios que nunca. Su firmeza en las convicciones, valores y principios políticos, acompañado de su gran capacidad de diálogo y apertura, junto a un realismo histórico concreto, se extrañan en la acción política actual.

Al asumir la difícil misión de hacer transitar el país de la Dictadura a la Democracia, junto a la responsabilidad de cambiar la situación de vida de millones de compatriotas quienes vivían en la miseria, lo llevo a implementar una acción política, “en la medida de lo posible”, que dio los frutos esperados. Al término de su mandato más del 40% de los chilenos había abandonado la pobreza, las oportunidades y acceso a mejor educación, salud y vivienda permitieron señalar que la “Patria Justa y Buena para todos” era el Chile que en eso años había construido.

Algunos escépticos desconfiaron de aquello y lo pusieron en duda. Pero la mejor demostración que la acción y obra del gobierno de Don Patricio había sido efectiva, la dieron millones de chilenos que salieron a despedirlo el día que inició su pascua. No tan sólo para agradecer lo hecho en lo material, sino para dar cuenta del valor que la gente le asignó a su forma de ser austero, consecuente y de una vida entregada al prójimo… Sean como él, nos gritaban en la calle, imítenlo, cumplan como él cumplió, nos interpelo la gente cuando transitamos al cementerio…

Se extraña al Presidente Aylwin, pero hoy su legado cobra mayor vigencia…!!!

El relato realizado por un Medio de Comunicación gráfica muy bien lo que señalamos:

Minutos antes de las nueve de la mañana, Irma Santibañez llegó a la intersección de las calles Diego de Almagro con Arturo Medina. Estaba abrigada. Tenía las manos en los bolsillos de su parka negra y una bufanda beige tejida por ella misma. En su cartera, un pañuelo blanco y una bandera. No fue la primera en acercarse a la casa del Presidente Patricio Aylwin Azócar, pero alcanzó a tomar uno de los mejores lugares hacia la residencia donde se realizaría una misa en honor del jefe de Estado fallecido a los 98 años el lunes 19 de abril.

Desde la calle, al borde de una valla papal, Irma esperó dos horas y media hasta el inicio del cortejo fúnebre que llevó al Mandatario desde su hogar hasta el salón principal de la sede de Santiago del Congreso Nacional. Cuando lo vio pasar, agitó su bandera -Vale la pena estar acá porque vine a despedir a un hombre que nos devolvió la alegría y que hizo lo que pedía un país completo. Hizo mucho por este país. Le debemos mucho más que un aplauso porque fue muy importante y querido-, explicó. Mientras Irma esperaba la última marcha de Aylwin, se aglutinaban más personas en el barrio de Providencia, la mayoría mujeres mayores, con pañuelos, flores y símbolos de Chile y la Democracia Cristiana.

Recordamos también con emoción como asumió una responsabilidad que no era de él, pero sí del Estado chileno, cuando pidió perdón a las familias, por las violaciones de los Derechos Humanos, los crímenes y las desapariciones de tantos chilenos…

El mismo espíritu fue el que inspiró a la Senadora Carolina Goic, Presidenta del PDC en esa fecha, quien nos interpretó plenamente al señalar:

“Yo hoy con esa misma humildad o mucha más, ante usted y ante todos los que estamos acá acompañándolo, también creo que es momento en que los políticos pidamos perdón. Perdón por no haber actuado a tiempo, perdón por los abusos de poder, perdón por la falta de ética, perdón por haber traicionado la confianza de aquellos que representamos, sirviendo a otros intereses y no la de las familias y chilenos y chilenas. Pedir perdón…y esperar poder seguir su ejemplo. Y comprometer hoy día un nunca más, que nunca más la política sea degradada”.

Rendimos Homenaje a este Humanista Cristiano a este Hombre Justo y Bueno, que sirvió con lealtad a Chile y los chilenos, don Patricio Aylwin Azocar.

Publicado en: Columnas Etiquetado como: Coronavirus, expresidente, homenaje, mandatario, Patricio Aylwin, PDC, recordatorio

Copyright © 2026 · Author Pro on Genesis Framework · WordPress · Acceder

Enviar WhatsApp