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A reconstruir la centroizquierda

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Medio Ambiente

Sequía: La crisis que nos ataca en silencio

junio 17, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Giovanni Calderón Bassi

Director Ejecutivo de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático

Chile atraviesa el momento más difícil desde que la pandemia del COVID-19 llegó a nuestro país en marzo, sin embargo, otra crisis avanza en silencio y parece no tener freno: la megasequía que afecta a gran parte del territorio, pero con mayor fuerza en la zona central y que se ha transformado en la peor desde 1915.

Si bien, en un clima mediterráneo como el de nuestro país, la sequía es algo común, ya cumplimos 10 años de escasez extrema de lluvias, lo que bajo ningún parámetro es un escenario normal y ha terminado afectando no solo el consumo para las personas, también a los caudales de los ríos, las cuencas y distintos sectores industriales como la agricultura, vitivinícola, forestal y la minería, a esto se suman los efectos adversos del cambio climático, como el aumento de las temperaturas. En concreto, se ha generado la mezcla perfecta para que la situación se vuelva un “terremoto silencioso”.

Por eso hoy, como cada 17 de junio se celebra el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, fecha con la cual Naciones Unidas busca concientizar acerca de las iniciativas internacionales para combatir estos fenómenos, este hito nos recuerda que se puede neutralizar la degradación de las tierras y la adaptación frente a la sequía, mediante la búsqueda de soluciones con una firme participación de las comunidades y la cooperación en todos los niveles.

Para el 2025 dos tercios del mundo vivirán en condiciones de «estrés hídrico» y 1.800 millones de personas experimentarán una escasez absoluta de agua, según cifras de la ONU. Asimismo, la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD) indicó que de aquí al 2050 más del 90% de los ecosistemas naturales del mundo serán transformados para otros usos, lo que podría implicar que a causa de la desertificación, millones de personas deban desplazarse de donde viven si no se gestiona de buena manera la tierra y sus recursos.

Frenar la degradación de nuestros suelos mediante la rehabilitación de tierras, la expansión de terrenos gestionados sosteniblemente y el incremento de iniciativas de reparación, es una de las principales vías hacia una mayor capacidad de adaptación y un mejor equilibrio ecológico.

De igual importancia es enfrentar la sequía que afecta a nuestro país y que afecta a más del 72% de la población, equivalente a más de 55 millones de hectáreas. La sequía corre de forma paralela a la crisis sanitaria y no podemos desentendernos, por eso en la Agencia de Sustentabilidad y CamSEQUio Climático estamos trabajamos continuamente en Acuerdos de Producción Limpia (APL) que incorporen la eficiencia y seguridad hídrica.

En este contexto se enmarca también el compromiso del gobierno a través de las NDC (Contribución Determinada a Nivel Nacional) de manejar y recuperar 200 mil hectáreas de bosque nativo y forestar otras 200 mil hectáreas, acciones que en conjunto con el Ministerio de Agricultura y otros servicios de la industria del agro, buscan revertir y mitigar el proceso de desertificación en el país.

Hoy el llamado es a la acción con simples, pero eficientes medidas, que todos podemos aplicar: cuida el consumo de agua, no desperdiciemos ni dejemos llaves abiertas; protege la vegetación y reforesta con plantas nativas que requieren poco mantenimiento, contribuyen a la regulación hídrica y conservan la biodiversidad. No olvidemos que el futuro del planeta y de las generaciones futuras depende de las decisiones que tomemos hoy.//ELF

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: Cambio climático, columna, Columnista, Coronavirus, COVID19, Desarrollo sostenible, Giovanni Calderón, Medio Ambiente, Sequía

Día internacional del Medio Ambiente: El deber ético y la urgencia por salvar el planeta

junio 5, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Rodrigo Andrade

Demasiados son los diagnósticos y razones para comprender cabalmente que la ventana de oportunidad que tenemos como humanidad para salvar el planeta está a punto de cerrarse.

Paradójicamente, la pandemia del coronavirus ha significado un freno a la caída libre en la que se encontraba la causa ambiental y climática ante el rotundo fracaso de la COP 25, debido a la obligación de encerrarse por parte de una enorme porción de la población mundial, lo que a su vez ha producido efectos directos en la disminución de emisiones, aplacando la locura compulsiva de consumir más allá de lo necesario, una revalorización inaudita de lo público, junto a orientar la mirada hacia lo humanista por sobre lo economicista.

Como era de esperarse, también comenzó una carrera de todo tipo de novedosas fórmulas y alianzas por parte de los grupos dominantes y sus nuevos rostros, para rescatar a toda costa los trazos fundamentales del modelo capitalista de desarrollo, con fórmulas como “reactivación resiliente” o “recuperación sostenible”, todas ellas valiosas por cierto, porque al menos llaman a la conversación y búsqueda de fórmulas, pero que a la vez no dan cuenta de ninguna lección aprendida a partir de octubre pasado, como del aprendizaje de necesitar más participación del Estado en decisiones que el mercado ya no fue capaz de regular o emprender, como por ejemplo, prever un sistema de salud que tuviera la capacidad de responder ante toda la población, aunque fuera “ineficiente” o “costoso” mantenerlo mientras no se requiriera; o bien, el considerar tener un salario de emergencia para la clase trabajadora y así sostener el mínimo de dignidad que cada ciudadano y familia necesita y merece.

Parece ser que el verdadero diálogo no será sobre el sueldo de las actuales autoridades, ni sobre sus excepcionales condiciones de trabajo, ni tampoco sobre qué partido político se sentará en la mesa del viejo y enfermo poder o se renueva en otro nuevo grupo lo suficientemente distinto para no ser considerado del pasado, y lo suficientemente parecido al anterior para así asegurar una cuota de poder a los socios de siempre.

El debate que debemos instalar con sentido de urgencia, tanto desde una perspectiva climático- ambiental como social y civilizatorio, considerando que hoy conmemoramos el Día Internacional del Medio Ambiente, se trata del modelo de sociedad que debemos construir considerando que la única manera de cumplir el Acuerdo de París es justamente en escenarios de baja actividad como el actual, el que pareciera ser una especie de entrenamiento para ir acostumbrándonos al tipo de vida al que debemos retornar, porque alguna vez lo tuvimos, si queremos mantenernos como especie humana en el bello y fascinante planeta en que vivimos.

Es imposible volver a atrás, a repensar una economía que se auto regula por mano divina, porque ya sabemos que no es cierto y que sólo sirve a una pequeña porción de la población. Debemos efectivamente hablar de economía, de educación, de pensiones y de aseguramiento de la calidad de vida de la población en su conjunto, pero desde la planificación a largo plazo con participación decidida del Estado. Quienes lo manejan y lo han manejado en la época reciente, deben hacerse cargos de sus vicios, de la corrupción que los capturó, de las ganas irrefrenables de permanecer por siempre en sus cargos, de su imposibilidad para bajarse siquiera sus sueldos millonarios e inmorales dejando a la deriva en esta crisis sanitaria a enormes porciones de población (connacionales e inmigrantes), y deben dar cuenta de ello al país de una vez por todas.

El futuro que nos espera y que tendremos que ofrecer a las nuevas generaciones ya fue vendido por las generaciones pasadas y no es prometedor, requiere de muchos sacrificios en estilos de vida, costumbres que deberemos dejar suspendidas en el tiempo y basarnos en principios éticos estrictos que nos reorienten, en el menor tiempo (y generaciones) posible, hacia una mirada de amor verdadero a la naturaleza y a la vida humana puesta en ella. La vida de las generaciones futuras que aún no están sobre el planeta depende ello.

Debemos ser capaces de construir proyectos políticos y de sociedad basados en la más profunda adhesión de los ciudadanos, comprometidos y activos, y líderes que sean merecedores de esa posición. Se acabó el tiempo de ir a votar por cualquier cosa sin proyecto ni futuro.

La única manera de emprender el desafío que tenemos por delante es con una sociedad empoderada y autoridades legítimas moral y socialmente, porque las medidas a largo plazo que debemos tomar no resisten ganancias individuales y acomodos de grupos de poder y mucho menos privilegios.
La tarea no es simple, de hecho, es cada vez más compleja, pero posible.

En este Día Internacional del Medio Ambiente debemos juramentarnos para que esta sea la última década en que sobreviva el viejo modelo autodestructivo, a organizarnos para tomar decisiones y decidirnos a dar el paso a una nueva sociedad, y todo indica que ya comenzó a hacerse porque se sienten los dolores de parto.//ELF

*Rodrigo Andrade, líder climático latinoamericano de The Climate Reality Project (del Ex VicePresidente Al Gore); Fundador Diálogo Energético Latinoamericano y LatamSustentable.
TW: @randrader

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: Cambio climático, columna, Columnista, Coronavirus, Desarrollo sostenible, Medio Ambiente

Reactivación sustentable: Un pacto verde posible y necesario en tiempos de pandemia

junio 2, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Pablo Santander Acevedo

Ingeniero civil químico y Magister (c) Gestión integrada Medioambiente y RSE

Estamos viviendo una Pandemia mundial, por causa del coronavirus Covid-19, la cual ha dejado, no solo consecuencias sanitarias junto a la perdida lamentable de valiosas vidas humanas, también ha dejado en evidencia algunas debilidades del modelo actual, por ejemplo, efectos sociales negativos como inseguridad laboral, alimentaria y deficiencias en el acceso a la salud, entre otras. Esta situación provoca incertidumbre y temor en la comunidad, que no tiene certeza de lo que pueda pasar a futuro, sin embargo, también se abre la posibilidad de generar cambios y nuevas ideas, nuevas formas de hacer las cosas de manera colectiva, mas humana y solidaria.

Hemos visto como en momentos de crisis, la comunidad organizada da ejemplo de cooperación y trabajo solidario, se han creado iniciativas de recolección de alimentos y también comedores solidarios vecinales para ir en ayuda de quienes están necesitando un apoyo, pero lejos de romantizar estas muy valorables iniciativas, quisiera dejar en claro que esto no debería estar sucediendo, necesitamos un modelo que nos permita un desarrollo sustentable que ponga la vida como centro y no otros intereses particulares que van en desmedro de un desarrollo social equilibrado, donde la economía sea consciente de las necesidades de las personas y de los ecosistemas, que no permita la degradación ecológica indiscriminada solo por ambición de unos pocos, que mire el bien común y no el bien individual y tenga una mirada de futuro, urge la necesidad de nuevas respuestas, mas justas, mas igualitarias y mas solidarias. Todo esto se debe traducir en políticas publicas que transformen las deficiencias de hoy en las fortalezas del mañana.

Tenemos la oportunidad de seguir un camino nuevo y por eso debemos tomar medidas para impulsar una reactivación económica que sea social y medioambientalmente sustentable, en la unión europea, numerosos países y representantes han solicitado que se utilice el Pacto Verde Europeo como herramienta de recuperación de la economía, ya que hay voces que pretenden ablandar las medidas de protección al medioambiente con la excusa de reactivar la economía, este plan incluye cincuenta acciones concretas para la lucha contra el cambio climático y pretende convertir a Europa en el primer continente climáticamente neutro al año 2050, “el objetivo de este ‘EU Green Deal’ es que Europa tenga una economía limpia, con cero emisiones, y proteger nuestro hábitat natural para mejorar el bienestar de las personas, de las empresas y que tome el liderazgo en la acción climática en todo el planeta” indica la web oficial de la unión europea.

¿Qué medidas tomar en Chile? Necesitamos inversión pública y privada para reactivar nuestra economía y es importante aprovechar que Chile ya definió sus contribuciones nacionales determinadas, las cuales van de la mano con el cumplimiento de los objetivos del desarrollo sostenible contenidos en la Agenda 2030, para que esta reactivación sea acorde a lo ya comprometido.

En estos momentos es primordial proteger a las familias y las PYMES que han sido las mas golpeadas, por eso esta reactivación requiere preocupación del estado para brindarles apoyo durante esta pandemia, es una inversión justa y necesaria.

La ruta hacia una reactivación sustentable debe ir acompañada de fomento a las energías renovables no convencionales, ya la semana pasada supimos del cierre anticipado de las termoeléctricas bocamina I y II en coronel, tras muchos años de presión ciudadana y el camino es fortalecer las inversiones en energías limpias en desmedro de proyectos con tecnologías obsoletas y contaminantes, en Chile el 24,6% de la matriz energética son ERNC, se ha avanzado, pero aun tenemos camino por recorrer ya que la política energética de Chile dice que al año 2035 deberíamos alcanzar un 60%.

No podemos dejar de mencionar el acceso al agua, que debe ser un derecho, no podemos llamar a la gente a lavarse las manos frecuentemente cuando algunas comunidades sufren por la escasez, en ese sentido se debe invertir en agua potable y saneamiento, ya que en nuestro país aun hay mas de 350.000 hogares que carecen del servicio de agua potable continuamente.

Otro concepto para avanzar hacia un reactivación sustentable es la Economía Circular, un modelo innovador que derriba el paradigma actual de “producir, consumir y tirar” y pasa a un modelo basado en el “reducir, reutilizar y reciclar”, toma el modelo cíclico que de la naturaleza y se preocupa de generar el menor impacto ambiental posible en toda la cadena de valor “desde la cuna a la cuna”, Chile ocupa el segundo lugar de reciclaje más bajo de los países de la OCDE la reutilización de residuos orgánicos alcanza apenas un 1% y solo el 8% de los residuos plásticos, podemos ver que existe una oportunidad de generar empleos verdes a partir de la industria del reciclaje.

Existen otras medidas que se pueden concretar en relación a protección de la biodiversidad, planificación territorial y construcción, transporte sustentable, cambio climático y seguridad alimentaria y es importante que nazcan propuestas desde la comunidad, hace menos de una semana adherí firmando un llamado a la acción a través del sitio web reactivacionsostenible.cl, donde se invita a trabajar unidos al Estado, la academia, gremios, gobiernos locales, sindicatos, pueblos originarios, parlamentarios, ONGs, inversionistas, empresarios, sociedad civil, partidos políticos, entre otros actores, para proponer medidas concretas para “Construir una sociedad más justa, inclusiva, sostenible, innovadora, con una economía competitiva que permita recuperar los equilibrios de la naturaleza”, creo que es una iniciativa muy valorable y ojala se sumen todos y todas para poder lograr resultados concretos, estoy convencido de que el cuidado del medioambiente y la sustentabilidad es un tema transversal, que nos afecta por igual, tenemos una oportunidad única y no podemos seguir esperando, por eso debemos involucrarnos en este pacto verde de reactivación sustentable, el momento es ahora. //ELF

Publicado en: Columnas, Notas Etiquetado como: columna, Columnista, Coronavirus, COVID19, Desarrollo sostenible, Medio Ambiente, Pablo Santander

Covid-19: Organizaciones ambientales entregan a autoridades propuesta de medidas “verdes” para reactivar la economía

abril 24, 2020 by Admin Istrador 1 comentario

Ante la crisis económica y social que traerá la pandemia por el Covid19, ONG Fima, Oceana, el Observatorio de Políticas Económicas, Chile Sustentable y Greenpeace entregan a autoridades chilenas una serie de medidas que integran condiciones ambientales a las líneas de créditos de grandes empresas, potenciamiento de las economías sustentables locales e incentivar la inversión privada verde.

Recientemente el Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipó que los efectos del COVID19 llevarán a una recesión incluso más profunda que la vivida durante la Gran Depresión. La expansión del virus no sólo traerá consecuencias sanitarias devastadoras sino que también tendrá efectos sociales considerables, lo cual sin duda agudizará los efectos de la crisis social en nuestro país.

En la línea del llamado internacional de no volver al mismo sistema económico y social que nos trajo a esta crisis y ser conscientes que la pandemia entrega una oportunidad de cambios profundos sociales y ambientales, es que ONG Fima, Oceana, el Observatorio de Políticas Económicas, Chile Sustentable y Greenpeace entregan a Presidencia, Ministerio de Economía, Ministerio de Hacienda, Gobiernos regionales y Seremis una serie de medidas para una reactivación sustentable.

“Los costos de la crisis no pueden ni debe ser una carga para las y los trabajadores de nuestro país, estamos en un momento clave para implementar políticas públicas que permitan el el cambio hacia un modelo de desarrollo económico sustentable, ecológico, equitativo y preocupado de los derechos laborales y sociales. Para esto, necesitamos redefinir los principios que han orientado la actividad económica del país hasta ahora y dar los primeros pasos hacia una economía centrada en el cuidado del medio ambiente, las personas, el desarrollo productivo más que sólo la ganancia de utilidades” afirma Luis Silva de OPES.

En este paquete de nueve propuestas que entregan las organizaciones se encuentran el establecimiento de condiciones a las líneas de créditos de grandes empresas, donde se entregue beneficio público a aquellas empresas que superen las 25 mil UF y que cumplan con requisitos medioambientales específicos de reducción de emisiones, estrategias de protección de cuencas, eficiencia y seguridad hídrica, protección de humedales, borde costero y restauración de ecosistemas terrestres.

Sara Larraín de Chile Sustentable agrega «Estamos preocupados del lobby para relajar las regulaciones ambientales con la excusa de la reactivación económica. Hoy estamos demandando al gobierno atenerse rigurosamente a la regulación ambiental vigente y transparentar a los ciudadanos que los dineros públicos que se aporten para el salvataje de empresas y para la reactivación económica tengan claros condicionamientos sociales y ambientales; ajustadas a objetivos climáticos, protección de la biodiversidad y equidad social»

Otra medida a implementar es el rescate de empresas mediante su adquisición parcial o total, con prioridad en aquellas empresas cuyas metas institucionales sean acordes con los objetivos climáticos, la protección de la biodiversidad y de las cuencas hidrográficas, incluidos los glaciares y humedales, y que, al mismo tiempo, sean estratégicas en términos de generación de empleo; el cumplimiento de la normativa ambiental pese a condiciones externas desfavorables. .

“Esta crisis sanitaria y económica nos pone en posición de tomar medidas que apunten a cambiar el modelo de desarrollo. La reactivación económica, acá y en el mundo, debe ir en la línea de acelerar la transición hacia una economía realmente sustententable, que se haga cargo de la ineludible conexión con el medio ambiente. La transición es necesaria de cara a la crisis climática, pues no podemos continuar un sistema destructivo que nos tiene al borde de un colapso mayor al que vivimos en estos días”, señaló Ezio Costa, Director Ejecutivo de ONG FIMA

Entre otras de las medidas que proponen las diversas organizaciones se encuentran potenciar la inversión pública verde, a través del establecimiento de una red de agua potable y saneamiento total en el país, sobre todo en zonas rurales, que disminuya la brecha de carencia de alcantarillado y tratamiento de aguas.

En tanto, la pobreza energética es otro de los fenómenos que afecta diariamente a la población en el país, es por ello que el reacondicionamiento de hogares se vuelve fundamental, a través de subsidios en medidas de aislación y de recambio de cocinas y calefactores. Medida que traería una reducción importante en la emisión de contaminantes por quema de leña, la reducción del riesgo de enfermedades producidas por material particulado y ahorros monetarios para las familias que reciben el subsidio.

“La transición a un modelo ecológico debe comenzar ahora, la política pública debe aplicarse de manera multiescalar con estos fines, reconociendo y potenciando el valor de las economías ancestrales y locales sustentables, estableciendo incentivos para una inversión privada que promueva el respeto de los derechos humanos y a valores propios del bien común. Como también avanzar decididamente en la descarbonización de la matriz energética” puntualiza Matías Asún Director Nacional de Greenpeace

Impulsar acciones de restauración ecológica, que busquen restablecer ecosistemas que han sido degradados, dañados o destruidos e invertir en el desarrollo de una industria nacional de valorización de residuos, incentivando al mismo tiempo la transición hacia un modelo de economía circular son otros de los aspectos relevantes que deberían ser considerados por las autoridades para realizar una reactivación económica que sea sustentable con el medio ambiente.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: FMI, Medio Ambiente, ONG FIMA

Defensoría Ambiental presentó una orden para detener las faenas de hidroeléctrica Alto Maipo

abril 5, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

La ONG asegura que la construcción de uno de sus túneles provocó un reciente desprendimiento del glaciar Mesón Alto. La acción se enmarca en un recurso presentado en junio pasado, y que fue declarado admisible por la Corte de Apelaciones de Santiago, informa Cooperativa.cl.

La ONG Defensoría Ambiental presentó una orden de no innovar para detener las faenas de la hidroeléctrica Alto Maipo el pasado jueves.

La organización asegura que la construcción de uno de sus túneles provocó un desprendimiento del glaciar Mesón Alto, además de argumentar faltas a los Derechos de Agua.

La acción se enmarca en el recurso de protección presentado por la Red No Alto Maipo en junio del 2019, que fue declarado admisible por la Corte de Apelaciones de Santiago.

Dicho documento acusa a la Superintendencia del Medio Ambiente de aprobar modificaciones en la forma de construcción de la planta sin previa consulta a las autoridades competentes, es decir, a la Dirección General de Aguas (DGA).

«Hace una semana atrás tuvo lugar un desprendimiento bien grande de una masa importante del glaciar Mesón Alto, que está ubicada en la zona del embalse El Yeso, y eso fue porque días antes en ese sector se ejecutaron tronaduras, y eso tuvo una relación directa», afirmó María Jesús Martínez, integrante de la Red Metropolitana No Alto Maipo.

La dirigente hizo hincapié en que «cuando hablamos de que hay una vulneración a los glaciares, hablamos de que también hay una vulneración al Derecho al Agua, porque los glaciares son las reservas o fuentes de agua de la Región Metropolitana».

Preocupación por escasez hídrica

Según No Alto Maipo, existen informes de la DGA que indican que al Río Maipo, principal abastecedor de agua de la región, le queda solo un 38 por ciento de agua.

Por tanto, la abogada y representante de la Defensoría Ambiental, Alejandra Donoso, estimó que «la escasez hídrica podría llegar incluso a la ciudad, no solamente al Cajón del Maipo, que ya está viendo sus repercusiones, lo cual es gravísimo».

La jurista remarcó en que este recurso básico es aún más fundamental debido a la emergencia por el Covid-19, «donde la principal medida preventiva es lavarse las manos con regularidad».

«Es por eso que le pedimos a la Corte de Apelaciones que ordenara la paralización de las obras, lo cual yo espero que resuelva a la brevedad», puntualizó.

Si bien no hay plazo, la Corte debería responder a Defensoría Ambiental dentro de los próximos días.

Hace casi tres semanas, trabajadores de la hidroeléctrica también pidieron que se paralizaran las faenas a las autoridades y a la empresa Aes Gener en razón de la crisis sanitaria que afecta al país.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Medio Ambiente, No Alto Maipo

Pandemia y crisis climática, desafíos para un nuevo pacto social

abril 2, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

En La Fontana publicamos Declaración de SCAC ante postergación de la COP 26

A causa de la pandemia Covid-19 se ha anunciado la postergación de la Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), que debía ocurrir en noviembre de este año. Desde la Sociedad Civil por la Acción Climática (SCAC) apoyamos esta decisión y consideramos que está a la altura de la crisis sanitaria que enfrentamos. Pero ¿Estaremos a la altura para enfrentar la crisis climática y ecológica?

Esta postergación, no es sinónimo de que los Estados puedan dejar de lado sus compromisos climáticos ni ambientales. La vulnerabilidad frente al cambio climático y la contaminación atmosférica nos hace más sensibles a este tipo de emergencias: Comunidades sin agua, como La Ligua y Petorca, no pueden cumplir con los mínimos de higiene necesarios y las personas que viven en zonas de sacrificio ambiental, como Coronel, Quintero, Puchuncaví y Ventanas, por mencionar solo algunas, se verán afectadas más gravemente al ser más susceptibles a padecer problemas respiratorios.

Esta crisis sanitaria está relacionada con la destrucción de la naturaleza y la pérdida de hábitats naturales de las otras especies; con la forma en la que nos alimentamos y conseguimos ese alimento y también en cómo nos entendemos como sociedad. Es por eso que hay que abordarla desde todos esos lugares.

Así mismo, las medidas de reactivación económica que pensemos, deben reconocer la oportunidad para acelerar la transición económica hacia un modelo centrado en el cuidado de las personas, la preservación de la vida y la una relación armónica entre la sociedad y el medio ambiente, avanzando hacia una sociedad más justa y equitativa. Es por ello que el proceso que enfrentamos no puede sacrificar los compromisos climáticos ni vulnerar los derechos humanos, debe enraizarse en ellos y utilizarlos como punto de partida.

Sería una enorme contradicción, en medio de esta crisis sanitaria así como en un futuro escenario de reactivación económica, que el Estado rescate empresas contaminantes, que dañen el medioambiente o vulneren derechos. Los recursos estatales se deben invertir en apoyar emprendimientos limpios, generar empleos en sectores compatibles con la salud y compromisos climáticos, en fomentar la investigación aplicada sobre los efectos antrópicos en nuestro territorio, con transferencia educativa hacia nuestras comunidades.

Este año no habrá COP 26, pero es el momento para que las naciones del mundo se replanteen sus compromisos y tal vez el mecanismo que se está utilizando para alcanzarlo, ya que en 26 años de negociaciones, seguimos estando muy atrás en lo que se requiere para mantener el calentamiento global por debajo de los 1,5ºC.

Esta crisis marcará un nuevo comienzo, en el que tenemos la oportunidad de acelerar las medidas para la preservación ambiental, el cuidado de la naturaleza y de las personas, lo cual será clave para seguir escribiendo la historia de la humanidad.

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Cambio climático, Medio Ambiente

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