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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Gloria Fuentes

Las razones políticas y de principios de algunos ex militantes DC para renunciar al partido

marzo 16, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Para nadie es misterio la crisis que ha vivido la Democracia Cristiana (DC), en los últimos años. Después de la partida de figuras históricas como Soledad Alvear, Gutemberg Martínez o Mariana Aylwin, durante los últimos 4 meses y tras el estallido social del 18-O, esta situación no ha parado.

Si bien han refichado exmilitantes e ingresado nuevos, también es cierto que muchos camaradas históricos dejaron la falange. Ya sea por convicción, porque no se sienten identificados con el actual ideario de la DC, o por decisiones de la mesa directiva, que gatillaron salida de estas personas.

En La Fontana conocimos el testimonio de tres ex DC: Leonél Sánchez, Gloria Fuentes y Pilar Gutiérrez para dejar el partido. Los tres coinciden en que el partido ya no es un motor de cambio social, como lo era antaño y que sus principios de humanismo cristiano se han ido diluyendo en el tiempo.

«Las razones son muchas, variadas y complejas, pero dicen relación con la imposibilidad de seguir militando en un partido que no ha sabido ponerse al lado del pueblo de Chile. La gota que rebalsó el vaso fue la votación de los senadores DC aprobando la reforma constitucional que permitirá a Piñera sacar a las FF.AA. a la calle; pero también están, entre otras razones, las últimas leyes aprobadas en el Congreso Nacional —con votos de parlamentarios/as DC— que criminalizan las movilizaciones sociales producidas en Chile a partir del estallido social del 18 de octubre, en un marco de violaciones sistemáticas de los DD.HH», dijo Leonel Sánchez, militante DC de comuna San Joaquín, de 1986 hasta enero de 2020.

Y añade: «En toda mi vida de militante DC —más de tres décadas— he creído que un partido es un instrumento de transformación social para la construcción de una sociedad más justa y solidaria. En tal sentido, he dado una lucha interna, en forma comunitaria junto a muchos y muchas militantes; lucha que en los últimos 10 años ha sido a través del Movimiento Refundación PDC y la discusión por una Asamblea Constituyente que redacte una Nueva Constitución Política.»

Por lo mismo, concluye: «Hoy llego a la absoluta convicción que el PDC ya no es y no puede ser dicho instrumento de transformación social, siendo una institución oligarquizada que se ha apartado de los valores y principios del humanismo cristiano. Mi reconocimiento a las y los miles de militantes DC que aún están, y a los que ya se fueron de la DC, que se han mantenido fieles a dichos principios y valores. Nos seguiremos encontrando en los cientos de caminos que ofrece la vida comunitaria, social y política de un país que cambió. ¡Hasta que la dignidad se haga costumbre!».

En esa misma línea, la ex consejera nacional del PDC, Pilar Gutiérrez, señaló: «Lo primero es señalar que mi renuncia es de las decisiones más difíciles y dolorosas que he tomado. La Democracia Cristiana ha sido mi familia política durante más de la mitad de mi vida. En la DC están muchos de mis más grandes amigos y compañeros de luchas desde que era una joven estudiante. Los principios humanistas del partido, la teoría política que compone la democracia cristiana siguen identificándome plenamente».

Acto seguido, añadió: «El problema estuvo en la disociación entre esos principios y la realidad. Siempre entendí que por estar la DC más al centro del espectro político, había naturalmente personas con una tendencia mayor hacia alguno de los extremos. El progresismo y lo conservador convivieron siempre y más allá de la posición en un tema específico, siempre lo sentí como algo natural y hasta sano».

Gloria Fuentes, en tanto, ex militante falangista, comentó: «El partido Demócrata Cristiano ya no es un instrumento de transformación; no es un partido que permita lograr la justicia social. Hay un claro desgaste de la estructura partidaria, del rol de las comunas y regiones, también un desgaste de la forma de trato y relaciones internas, como también veo una baja comprensión y conocimiento sobre nuestros principios doctrinarios y por sobre todo respecto de la coherencia con dichos principios. Algunas personas han querido hacer parecer que este es un partido de centro cuando jamás se ha definido de esta manera. La doctrina de la DC es profundamente revolucionaria y transformadora».

Por eso, «muchas personas de mi generación ingresamos, con pasión por este llamado a conformar un país en que fuese posible la justicia social, el comunitarismo, superar el capitalismo y enfrentar de manera decidida el modelo neoliberal que ha generado profundas desigualdades para centrarnos en la persona humana y su dignidad. Hoy siento que la DC no ha estado a la altura de este reto, y menos del momento histórico en que nos encontramos».

Sobre lo anterior, ahondó: «Como mujer feminista, participé de la conformación del frente feminista del partido, el cual, si bien fue saludado con respeto y simpatía por un gran número de personas, también fue fuertemente cuestionado por personas al interior del partido, generándose inclusive algunos episodios de violencia en contra de integrantes, hechos que, a mi juicio, no fueron repudiados de manera enfática y en ocasiones se normalizó este trato. En este sentido, no basta marchar un 25 de noviembre o un 08 de marzo si no se vive con plenitud y coherencia el discurso por la igualdad de género. Sin embargo, guardo mucho cariño por quienes -sin compartir 100% la propuesta- alentaron o valoraron el que hubiese este frente dentro de la DC».

Por lo mismo, Fuentes concluyó: «Si bien mi militancia activa en el territorio me permitía estar conectada con la realidad, el abismo respecto de las vocerías y lo que sucede en Chile me hizo sentir que ya no era el partido en el que milité desde mi juventud. La cultura oligárquica caló hondo y creo que convirtió en un partido donde ya no se debate». //ELF

Publicado en: Politica Etiquetado como: Democracia Cristiana, ex DC, Gloria Fuentes, Leonel Sánchez Jorquera, Pilar Gutiérrez

Gloria Fuentes, ex DC En La Fontana y su renuncia a la falange: «Hay un claro desgaste de la estructura partidaria, en el rol de las comunas y regiones»

marzo 16, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Para seguir en línea con lo que hemos publicado En La Fontana, hablamos también con Gloria Fuentes. Otra militante histórica de la Democracia Cristiana (DC), que dejó el partido porque para ella la falange ya no es una plataforma de transformación social en Chile.

-¿Desde cuándo que estuvo en la DC y qué le gustaba de este partido?

-Ingresé a la DC en 1986-1987, primero a la DCU de la Universidad de Chile y me integré a militar a mi comuna, San Joaquín donde tuvimos activa participación en la lucha contra la dictadura y para el plebiscito del 88. Un tiempo me trasladé a vivir a Talagante donde participé de dicha comunal y luego, en 2004 retorné a San Joaquín.

-¿Por que motivó renuncia?, ¿Bajo qué contexto?

-Creo que el partido Demócrata Cristiano ya no es un instrumento de transformación; no es un partido que permita lograr la justicia social. Hay un claro desgaste de la estructura partidaria, del rol de las comunas y regiones, también un desgaste de la forma de trato y relaciones internas, como también veo una baja comprensión y conocimiento sobre nuestros principios doctrinarios y por sobre todo respecto de la coherencia con dichos principios. Algunas personas han querido hacer parecer que este es un partido de centro cuando jamás se ha definido de esta manera. La doctrina de la DC es profundamente revolucionaria y transformadora.

Por eso, muchas personas de mi generación ingresamos, con pasión por este llamado a conformar un país en que fuese posible la justicia social, el comunitarismo, superar el capitalismo y enfrentar de manera decidida el modelo neoliberal que ha generado profundas desigualdades para centrarnos en la persona humana y su dignidad. Hoy siento que la DC no ha estado a la altura de este reto, y menos del momento histórico en que nos encontramos.

Como mujer feminista, participé de la conformación del frente feminista del partido, el cual, si bien fue saludado con respeto y simpatía por un gran número de personas, también fue fuertemente cuestionado por personas al interior del partido, generándose inclusive algunos episodios de violencia en contra de integrantes, hechos que, a mi juicio, no fueron repudiados de manera enfática y en ocasiones se normalizó este trato. En este sentido, no basta marchar un 25 de noviembre o un 08 de marzo si no se vive con plenitud y coherencia el discurso por la igualdad de género. Sin embargo, guardo mucho cariño por quienes -sin compartir 100% la propuesta- alentaron o valoraron el que hubiese este frente dentro de la DC.

Creo que si bien mi militancia activa en el territorio me permitía estar conectada con la realidad, el abismo respecto de las vocerías y lo que sucede en Chile me hizo sentir que ya no era el partido en el que milité desde mi juventud. La cultura oligárquica caló hondo y creo que convirtió en un partido donde ya no se debate.

-¿Qué le parece el actual estado del PDC?, ¿Ha actuado a la altura de las circunstancias desde el estallido social en adelante?

-Mi renuncia fue muy meditada. No es fácil después de más de 30 años de una activa militancia, dejar lo que para mí era un espacio desde el cual poder aportar. Con mucha desilusión percibo que muchas personas que hoy ocupan cargos no están contribuyendo a la fraternidad ni al diálogo que permita avanzar en conjunto. Tampoco veo que prime el debate de ideas. Salvo excepcionales espacios, la DC no pone en discusión sincera con toda la militancia las ideas fundamentales, los temas de fondo o la propuesta país ni respeta los órganos establecidos para tomar decisiones. Las vocerías diversas, que muchas veces responden a ideas individuales de personeros, incoherentes entre sí y muchas veces sin considerar las definiciones de los órganos de decisión generaron distanciamiento no solo con las bases sino con la ciudadanía. Como DC de base, muchas veces no supe de qué manera explicar las actuaciones del PDC al ser interpelada por mis vecinos y vecinas. La cultura oligárquica no reconoce ni visibiliza las voces de quienes están en los territorios o en temáticas y no coexiste un mecanismo para garantizar que la diversidad sea un aporte en lo concreto, ya que se aplasta en la práctica todo lo que no venga del establishment.

Asimismo, creo que la DC, salvo excepciones no supo estar a la altura de las circunstancias y diversos personeros parecen no haber entendido lo que estaba pasando, luego del estallido social; hasta el día de hoy algunas personas DC salen en prensa manifestado una clara distancia o indiferencia con la defensa de los derechos humanos. A veces parecen valorar más la infraestructura o bienes que las vidas humanas y eso es un aspecto fundamental de la DC que yo conocí y a la que entré. El PDC parece haber dejado de lado poner a la persona humana en el centro de su quehacer. Y eso gatilla mi distanciamiento con un partido que no está a la altura.

-¿Qué la DC pactara con el Gobierno en materias de reformas de pensiones y tributaria gatilló su decisión?

-Es un todo, si no se es claro con la defensa de los DD.HH. creo que no es posible pactar acuerdos cuando no hay verdad, justicia y reparación de las vulneraciones de los DD.HH. Nunca pensé que esto volvería a suceder y menos que un PDC que fue baluarte en cierta época, no siguiera esta senda. No bastan cartas o declaraciones sucesivas, requiere una posición firme y coherente.

-¿Qué debe hacer la centro izquierda para reencantar al electorado y ser alternativa real de gobierno en el futuro?

-Creo que ser una alternativa real de gobierno requiere que las personas que militan y que lideran, escuchen –en serio- el sentir de la gente. Cuando la gente manifiesta su molestia con la clase política debe abrir ojos y oídos para tomar en serio la crítica. No basta realizar una acción esporádica o reunirse con quienes son las personas electoras o de los círculos cercanos. Se debe disponer realmente a realizar la autocrítica y enmendar el rumbo. La política con la calculadora en mano, con las encuestas y otras prácticas, debe ser revisada. El PDC fue vanguardia en algunas temáticas, por ej con la paridad de género en sus órganos colegiados, formación de mujeres liderasas, pero no puede seguir haciendo política como lo hizo hasta el 18 de octubre. No puede seguir en la lógica del camino propio cuando Chile necesita la fuerza de la unidad. De no tener un trazado y posiciones claras, es un PDC que no será alternativa y que tampoco formará parte de una coalición gobernante.

-¿Qué le diría a los militantes que aún quedan en la DC?, ¿Cómo recuperar la mística partidaria de fraternidad, humanismo-cristiano y social democracia?

-Creo que muchas mujeres y hombres militantes tienen mística y son un tremendo aporte. Admiro profundamente a muchas personas y tengo muchas amigas y amigos que día a día se la juegan por sus ideales. Pero sé que muchas personas también están desencantadas y frustradas. Espero que tengan fuerza para seguir y que ojalá puedan acceder a la conducción del partido personas que puedan seguir la doctrina y el ejemplo de tantas mujeres y hombres demócrata cristianos que hicieron –o están haciendo- tanto por Chile. //ELF

Publicado en: Entrevista Etiquetado como: DC, ex DC, Gloria Fuentes, PDC

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