• Saltar al contenido principal
  • Skip to secondary navigation

En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos
  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos

Frente de Trabajadores

Frente de Trabajadores de la DC expresa su respaldo al candidato presidencial Gabriel Boric para segunda vuelta

noviembre 24, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

El Frente de Trabajadores de la Democracia Cristiana (FTDC) expresa su apoyo a su reciente declaración después de reunirse con el candidato a la Presidencia de la República, Gabriel Boric.

En declaración pública señalan: «Propusimos a nuestra camarada Yasna Provoste, una propuesta democrática de
los y las trabajadoras. Dicha propuesta la promoveremos y defenderemos bajo cualquier circunstancia y
gobierno».

Y añaden: «Lucharemos por el respeto a los derechos humanos y la justicia social, por los derechos fundamentales
del trabajo, por la dignidad de las personas, sin discriminación de ningún tipo y principalmente por la democracia y la libertad».

«Hemos vivido momentos muy difíciles, antes y ahora, y siempre hemos logrado superarlos. Hoy sufrimos una derrota electoral y el pueblo nos puso ante dos opciones para decidir en segunda vuelta», dicen.

Al respecto explica: «En esta circunstancia, queremos ser muy claros y sin ambigüedades. La extrema derecha no es opción para los y las trabajadores demócratas cristianos. No nos merecemos un gobierno de extrema derecha.
Sin embargo, seremos claros en votar por Gabriel Boric y ser oposición a su gobierno en aquellas
propuestas de su programa que no nos representan».

En el FTDC, plantean: «Abstenerse o votar en blanco es eludir nuestra responsabilidad política, dando paso a un gobierno de extrema derecha, que no ayudara en nada para tener un Chile inclusivo, en paz, libre y democrático.
Esta será nuestra coherencia, pues no podemos dar paso al abuso sostenido con los hombres y mujeres trabajadoras y con los más vulnerables».

«La verdad histórica de cada etapa, con todos sus matices, debe ser puesta sobre la mesa para buscar el
entendimiento sincero y claro con todos y todas las que están dispuestos a avanzar en un nuevo orden
social, jurídico, político y económico», proponen.

Finalmente, sostienen: «La única forma de construir una verdadera alianza con otros, es la de la claridad del propio pensamiento, con la identidad afirmada y conociendo los límites hasta donde estamos dispuestos a llegar. La unidad del pueblo chileno y la sociedad justa que debe venir como consecuencia, se construye sobre la diversidad real que reconocemos. Esa es nuestra nítida posición».

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Frente de Trabajadores, FTDC

Algunas notas sobre los sindicatos, los acuerdos de libre comercio y la integración

noviembre 4, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Juan Manuel Sepúlveda

Exespecialista senior de la Organización Internacional del Trabajo; actualmente integrante del equipo de Trabajo de la candidata a la presidencia Yasna Provoste; del Frente de Trabajadores DC; miembro de las comisiones técnicas-políticas de trabajo e internacional de la DC.

Apuntes para sindicatos y acuerdos de libre comercio. 

• La integración no solo no destruye empleo ni deprime los salarios, sino que, por el contrario, refuerza el respeto a los derechos fundamentales, lo que constituye un elemento central de la estabilidad social y política y de la seguridad jurídica, necesarias para el aumento sostenido de la inversión, el crecimiento económico y la generación de empleo de calidad.

• La actuación de los sindicatos está, entre otros, fuertemente condicionada por los acuerdos de libre comercio (TLC) y por los procesos de integración que los obligan a ajustar sus propuestas y reivindicaciones a la marcha de esos acuerdos, empujándolos a reforzar sus intereses a escala supranacional.

• Los representantes de las organizaciones sindicales y sociales de nuestro país son, en general, favorables a los procesos de integración y al desarrollo de una dimensión social y laboral de los mismos y de los TLC, en especial la relacionada con el respeto a los derechos fundamentales del trabajo. Sin embargo, para el desarrollo de dichos procesos y de su dimensión socio-laboral la participación de los actores sociales es esencial.

• Ha sido importante el desarrollo normativo de los procesos de integración y en algunos acuerdos de libre comercio en lo relacionado con los derechos fundamentales en el trabajo, si bien requieren de un mayor desarrollo en nuestra legislación.

• Se debe tener presente que Chile es un Estado miembro de la OIT, por tanto tiene una obligación ante sí mismo y ante los compromisos adquiridos en tanto que Estado miembro de la organización de poner en práctica los principios generales que originan los derechos fundamentales del trabajo por cuanto éstos son expresión de unos valores que fueron aceptados al adherirse libremente a la Constitución de la OIT. Este es el mandato específico que fue especialmente confirmado en la Declaración de Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo de 1998 de la OIT, instrumento que confirma y reafirma el consenso mundial iniciado en Copenhague.

Sin embargo, nuestro país mantiene limitaciones en materia de aplicación de dichas normas y compromisos, tanto por la no observancia de la ley, como por la existencia de amplios sectores ocupacionales no cubiertos por la legislación laboral. Los comentarios de la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones, CEACR, de la OIT, evidencian los problemas existentes en materia de aplicación de la 2 normativa laboral internacional. Basta ver las recomendaciones de la OIT por las sucesivas Resoluciones del gobierno para despojar a los trabajadores del derecho a huelga en decenas de empresas.

• También existe un consenso en que no se deben promover ni aceptar competitividades espurias basadas en el no respeto a los derechos fundamentales en el trabajo. Los acuerdos de integración y de libre comercio deberían ser claros y taxativos al respecto.

• Es indudable que Chile requiere mejorar el nivel de aplicación de las normas y compromisos laborales incorporados en los acuerdos de integración y, en algunos acuerdos de libre comercio, si se quiere que los mismos no se conviertan en una mera declaración de buenas intenciones. Para ello es necesario fortalecer a las administraciones de trabajo y a los sindicatos, agentes directos del proceso.

• No parece conveniente para la propia legitimidad social del proceso de integración en general, y para el TPP11 en particular, mantener los actuales bajos niveles de participación o la ausencia de los actores sindicales y sociales.

• Es fundamental considerar el traspaso de información y de experiencias como base del desarrollo nacional. Es necesario explorar estrategias que permitan un acceso igualitario a la buena información y a la difusión de buenas practicas laborales.

• Para mejorar la aplicación de las normas relativas a los derechos fundamentales en el trabajo se requiere no solo el fortalecimiento de las instituciones de inspección del trabajo y de justicia laboral, en general de toda la administración del trabajo sino también el desarrollo de campañas orientadas a fomentar una cultura de aceptación de que el respeto a esos derechos no es solo una obligación ética y social, sino también una exigencia para la estabilidad política y una buena inversión económica, al menos en el largo plazo.

• La mayor participación de los sindicatos y los actores sociales en las instancias y organismos de integración, así como en los procesos de negociación propiamente dicho, otorgará mayor dinamismo a los mismos y les proveerá del apoyo social del que en ocasiones carecen. En consecuencia, impulsar y facilitar esa mayor participación de los sindicatos y actores sociales debería ser una de las prioridades del programa de gobierno del Nuevo Pacto Social como una política integral de relaciones internacionales.

• Se deberían desarrollar con detalle y desde una perspectiva global proyectos de cooperación multilaterales y bilaterales que permitan 3 reforzar el objetivo de cumplimiento de los derecho fundamentales. Dichos proyectos deben buscar una verdadera efectividad, reflejar las necesidades y buscar formulas de trabajo que se adapten a las nuevas situaciones de cumplimiento de los principios en el contexto de la globalización.

• Finalmente y a efecto de lograr una aplicación efectiva de los principios y derechos fundamentales en el trabajo, además de reforzar los mecanismos existentes, detectar y desarrollar medidas legales y políticas innovadoras capaces de incluir a las micro, pequeñas empresas y empresas de los sectores rurales es urgente.

Publicado en: Columnas, Slider Etiquetado como: columna, Columnas, DC, Frente de Trabajadores, FTDC, Juan Manuel Sepúlveda

Frente de trabajadores de la DC exigen la renuncia del ministro de Justicia y DD.HH. por su defensa a Colonia Dignidad

octubre 22, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

En La Fontana publicamos declaració pública del Frente de Trabajadores Demócrata Cristianos. 

«Uno de los pasajes más oscuros e indignos de la historia reciente de nuestro país, señala que el enclave alemán fundado por el enfermero y ex miembro de las Juventudes Hitlerianas Paul Schäfer, en Chile en 1961, Colonia Dignidad, actual Villa Baviera, resulta una realidad indesmentible.

Una secta que durante décadas, mediante el encierro y el adoctrinamiento, creó «autómatas» humanos, un sitio donde se abusó sexualmente de decenas de menores y en cuyo hospital se administraron psicofármacos ilegales y se aplicaron electroshocks a miembros de la comunidad.

Se convirtió en un centro clandestino de detención, torturas y desaparición de disidentes tras el golpe cívico-militar en 1973.

La enorme cantidad de abusos y delitos cometidos en su interior, de los cuales hoy encontramos víctimas padeciendo el horror y vejámenes del cual fueron objeto y muchas familias aún no encuentran los restos de sus seres queridos.

Queremos verdad y justicia. Queremos saber cuántos desaparecidos hubo en Colonia Dignidad, creemos que fueron más de un centenar, cuáles eran sus nombres y cuál fue su destino final. Además, queremos que se sigan buscando más fosas comunes en el predio; sabemos de 8 o 9, pero podría haber más.

Queremos que Chile y Alemania se comprometan a formar una comisión bilateral de esclarecimiento, justicia y reparaciones, además de establecer las responsabilidades de cada uno de los Estados en los hechos.

Sin embargo, para investigar los hechos y avanzar en justicia Paul Schäfer y Colonia Dignidad, contaron con poderosos aliados y amigos, que se encargaron de su férrea defensa, en tal tarea encontramos al Sr. Hernán Larraín, quien usó sus vínculos y recursos para defender incansablemente dicho espacio y a los autores de los horrores.

Resulta a lo menos preocupante, que el mismo individuo que ayer defendió con fuerza a dicho enclave y sus tropelías, hoy ejerza de Ministro de Justicia y Derechos Humanos, una paradoja que resulta un insulto y burla para todas las víctimas, para todos los chilenos y chilenas, reparable solo con su renuncia y acto de restablecimiento en favor de los muchos que sufrieron en dicho lugar.

Mucha gente de la zona y dirigentes sindicales que sufrieron persecución en dictadura están muy pendientes, de cómo estamos todos los trabajadores y trabajadoras de Chile».

Frente de Trabajadores de la Democracia Cristiana.

✴️María Antonieta Escobar Silva Secretaria

✴️Flavio Garrido Sepúlveda Presidente

✴️Irene Celis Ramírez Vicepresidente

✴️Patricio Argandoña Rojas Vicepresidente

✴️Jorge Consales Carvajal Vicepresidente

UNIDAD AMPLIA Y DIVERSA

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Frente de Trabajadores, FTDC

Frente de Trabajadores DC pide a Carmen Frei que consideren sus aportes y propuestas sociales dentro de la falange en esta «nueva realidad que enfrenta el partido»

junio 25, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

*En La Fontana publicamos carta del Frente de Trabajadores de la DC dirigida a directiva DC y a la presidenta de la falange, Caemen Frei.

Piden que se consideren a los frentes sociales dentro del partido, se fortalezcan inciativas del PDC en favor de gremios y sindicatos, que el parrido tenga propuestas sociales y solicitan audiencia con la timonel DC.

🟣Esto dice la carta👇

«Camarada Carmen Frei Presidenta

Partido Demócrata Cristiano Querida camarada,

Reciba nuestro apoyo y colaboración en representación de hombres y mujeres trabajadores militantes de nuestro partido en esta tarea que hoy día reclama profundas transformaciones. Nuestro apoyo en su compromiso para fortalecer las organizaciones sindicales, estudiantiles, juveniles, poblacionales, culturales y demás agrupaciones de ciudadanos que ya funcionan, y a crear nuevas formas de asociación, para que sea el pueblo organizado, consciente de sus derechos, el que promueva y conquiste las metas a que aspira.

Querida camarada presidenta, confiamos que finalmente sean considerados nuestros aportes para el Chile que queremos, como la formulación de propuestas para la previsión, la educación, la salud, la cultura, la seguridad ciudadana, el sistema financiero, el desarrollo armónico de las regiones, la cultura, el medio ambiente, que entre otros son desafíos urgentes.

Confiamos que los frentes sociales de nuestro partido sean considerados en su justa y legítima representación en los diferentes niveles de decisión partidaria y de esta manera construir una fuerza interna que acoja a los militantes que quieran superar el grupalismo mediocre y estéril, para construir en común una fuerza por el cambio, al servicio de la democracia y de la justicia social. Esto nos ofrece la oportunidad de volver a ganar la confianza del pueblo chileno.

Finalmente, si su tiempo le permite, concedernos una audiencia a la brevedad para darle a conocer nuestras inquietudes frente a la nueva realidad que enfrenta el partido, el movimiento sindical y el país en general.

Reciba nuestros afectuosos y fraternos saludos».

🔺Ver carta completa👇

[pdf-embedder url=»https://diarioenlafontana.cl/wp-content/uploads/2021/06/carta-Carmen-Frei-F.T.D.C-18-junio-2021-1.pdf» title=»carta Carmen Frei F.T.D.C 18 junio 2021 (1)»]

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: carta, FDT, Frente de Trabajadores, misiva

Frente de Trabajadores DC pidió el 01 de mayo un IFE de $600.000 de carácter universal para las familias chilenas

mayo 4, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

El Frente de Trabajadores de la Democracia Cristiana hizo llegar su más afectuoso y solidario saludo a las mujeres y hombres trabajadores del país, en una hora tan dura para la inmensa mayoría de las familias chilenas.

En ese marco, emitió la siguiente declaración pública:

«El 1 de mayo es un día de recuerdo y de rememoración. Para rendir un homenaje a todos/as aquellos que cayeron luchando por hacer más digna la vida de hombres y mujeres y conquistar la auténtica libertad.

Para recordar a quienes conquistaron el nivel mas elevado de desarrollo del sindicalismo durante los años de la reforma democrática de 1964 a 1973. Ni antes ni después existe parangón en las tres dimensiones básicas y universales en que es posible medir el poder e influencia del movimiento sindical: la sindicalización, la negociación colectiva y el ejercicio del derecho a huelga.

Para recordar a todos los que enfrentaron la dictadura, que se mantuvieron organizados en un movimiento sindical unitario, activo, comprometido, con poder de movilización, en el cual todos tenían un lugar y una responsabilidad. A pesar de la cruenta represión los trabajadores se movilizaron masiva y valerosamente a favor de la igualdad, la justicia social, la libertad, la democracia y por mejores condiciones de vida. Eran los objetivos comunes a pesar de las diferencias. Unidad en la diversidad fue la clave que condujo a la derrota definitiva de la dictadura.

Han pasado 31 años de ese Primero de Mayo que los trabajadores y trabajadoras lo celebramos en libertad. Hoy día nos encontramos con un Chile más democrático, con más libertad y justicia social.

Es cierto que la democracia política ha sido indispensable para garantizar los Derechos Fundamentales en el Trabajo, pero no ha sido suficiente por sí misma. Dicho de otro modo, su advenimiento no ha significado que todos los trabajadores puedan ejercer sus derechos fundamentales, de hecho son cada vez menos los que pueden ejercerlo, basta ver los niveles de sindicalización y cobertura de la negociación colectiva.

La tarea para las organizaciones sindicales aún es ardua. La doctrina neoliberal se mantiene a la ofensiva. Su impacto se deja sentir en la alarmante desigualdad persistente en nuestro país; en los niveles de pobreza extrema que subsisten y que están en aumento; en las tasas de desempleo y subempleo que resultan de su lógica de predominio absoluto del mercado; y en la grave situación de desprotección que afecta sobre todo a trabajadores/as jóvenes, trabajadoras mujeres y otros colectivos especialmente vulnerables. Todo lo anterior desnudado y agravado por la pandemia, COVID-19.

Estamos viviendo, sin dudas, las horas más duras que enfrentará esta generación y, desgraciadamente, ello nos encuentra con un gobierno indolente, que prefiere proteger a los empresarios, antes que a los trabajadores y sus familias, que han sido, en toda la historia del país, los principales sostenedores de su desarrollo.

Hoy, sumidos en una fuerte crisis sanitaria y sus consecuencias económicas y sociales, va nuestro especial saludo a las y los trabajadores de la salud, que salvan vidas de sus compatriotas, con un esfuerzo que todos nosotros y la historia, les reconocerá; a las y los trabajadores del aseo, que han dado una muestra de entrega, corriendo cada día los riesgos sanitarios que ello implica; a las y los profesores, que continúan tratando de formar a niños y jóvenes, pese a las circunstancias; aportando su creatividad y esfuerzo para nuevos métodos de enseñanza telemática, muchas veces en precarias condiciones de ellos mismos y también de sus estudiantes. Para las y los trabajadores municipales y del sector público, que han entregado su mejor compromiso en estas horas. Para todos y todas, nuestra gratitud y reconocimiento.

Particular mención, en este día internacional del trabajo, a las mujeres trabajadoras que han debido conciliar su vida laboral con su vida familiar, que han perdido sus trabajos o han tenido que quedar inactivas laboralmente, para dedicarse al cuidado de sus hijos, de su hogar, de sus enfermos, ancianos dependientes y personas con capacidades diferentes. Esta carga adicional llega sin duda mayoritariamente a las mujeres. Por tal razón, la cesantía que azota en su peor momento a un millón y medio de trabajadores y trabajadoras, golpea a las mujeres con mayor fuerza y en mayor proporción.

Del mismo modo, entregamos nuestra solidaridad a los más de 900.000 trabajadores y trabajadoras, hoy aún desocupados, por causa de la pandemia quienes han sufrido una dramática disminución de ingresos para sus familias.

En estas condiciones, llamamos a todas y todos, hombres y mujeres trabajadoras chilenos a seguir luchando, como en toda la historia hermosa de sus luchas por conseguir las condiciones mínimas de dignidad, que su condición de persona humana reclama.

El Estado no puede estar ausente de las urgentes necesidades que genera esta crisis y debe redoblar los esfuerzos de una política fiscal hasta ahora insuficiente. A lo menos, se debe reflejar en la satisfacción de la urgente demanda por un ingreso familiar de emergencia de $600.000 que alivie la crisis en los hogares afectados.

Tenemos como país, el desafío inmenso de reactivar nuestra economía y generar empleo digno en el menor plazo posible.

Nunca más serán las trabajadoras y los trabajadores, quienes sufran el mayor peso de la prueba en una emergencia nacional como la que vivimos. Nunca más la indefensión y el abuso de asumir la mayor parte del costo, con sus remuneraciones y con ahorros previsionales.

Es urgente defender agresivamente la libertad sindical y fomentar la organización de los trabajadores y trabajadoras, persiguiendo sin contemplaciones toda forma de hostigamiento y persecución sindical, incluida la organización por parte de algunos empresarios de sindicatos fantasmas supeditados a los dictados de esos empresarios.

La libertad sindical y la negociación colectiva son derechos que de forma más decisiva realza y expresa la dignidad del hombre y la mujer que trabajan. La democracia es esencial para el ejercicio pleno de la libertad sindical pero, también, la libertad sindical es esencial para la construcción y consolidación de un auténtico sistema democrático»-

Frente de Trabajadores Demócrata Cristianos

«Trabajadoras y trabajadores de la Patria, somos parte de sus sufrimientos por esta cruel pandemia, en sus principales demandas y estamos seguros que juntos contribuiremos en la lucha por mejorar nuestras condiciones de empleo, hasta construir, en justicia, un país que nos incluya a todas y todos», dice.

 Atte.,

UNIDAD AMPLIA Y DIVERSA

-María Antonieta Escobar Silva Secretaria

-Flavio Garrido Sepúlveda Presidente

-Irene Celis Ramírez Vicepresidente

-Patricio Argandoña Rojas Vicepresidente

-Jorge Consales Carvajal Vicepresidente

*Ver declaración en PDF:

[pdf-embedder url=»https://diarioenlafontana.cl/wp-content/uploads/2021/05/comunicado-F.T.D.C-01-mayo-2021.pdf» title=»comunicado F.T.D.C 01 mayo 2021″]

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Frente de Trabajadores

Frente de Trabajadores DC entregó sus aportes en materias laborales y sindicales, en el marco del VI Congreso Ideológico PDC

diciembre 12, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

En La Fontana publicamos la contribución del FTDC al VI Congreso Partido Demócrata Cristiano (PDC) al mundo de los trabajadores en Chile y de las políticas públicas que se deberían aplicar para mejorar el sector. 

El Frente de Trabajadores de la Democracia Cristiana hace llegar a ustedes, su contribución al VI Congreso del partido. Esto es el resultado de un largo trabajo y un diálogo directo con trabajadores y trabajadoras, dirigentes sindicales de nuestro partido y frentes sindicales de los partidos de la oposición. Recogimos las opiniones sobre temas de coyuntura en seis encuentros virtuales con dirigentes, parlamentarios y expertos. Es también el resultado de diversos análisis de documentos y publicaciones de la OIT, del movimiento sindical nacional e internacional y además, tuvimos siempre como marco orientador y referencial, la Encíclica Fratelli Tutti del Santo Padre Francisco, sobre la Fraternidad y la Amistad Social.

Esperamos que nuestro aporte favorezca el debate interno previo al VI Congreso y al mismo tiempo, apoye el proceso que hemos iniciado de reorganización y fortalecimiento del Frente de Trabajadores a nivel nacional como en cada región, con el fin de contar con un referente de los trabajadores y sindicalistas DC, que recupere el respeto a su institucionalidad y el protagonismo que por historia y doctrina le corresponde y también para que los trabajadoras y trabajadores, volvamos a tener el sitial que nos corresponde en el Partido.

Si se analiza el esfuerzo tesonero que muchos/as sindicalistas DC han realizado a través de la historia y de las difíciles situaciones vividas, si se conocen los aportes y las acciones que siguen entregando y el testimonio de muchos y muchas de ellas, surge la pregunta ¿y si han logrado superar todo eso, por qué no se puede ahora alcanzar esa meta?

Ese es el desafío urgente y prioritario. Que, en cada lugar de nuestro país, en el Partido y en todos los niveles de las distintas organizaciones de trabajadores/ras, se logre trascender y superar las individualidades, los problemas que desbordan a las direcciones, las carencias y las debilidades, las divisiones y roces, las malas experiencias y las decepciones. El incentivo para ello es la conciencia lúcida que unidos seremos mucho más, que la suma de recursos, y potencialidades de unos cuantos dirigentes. Comprometiendo a todos y todas en un esfuerzo que sea más que una simple sumatoria de acciones individuales. En el FTDC entendemos que lograr un Frente empoderado y activo, revitalizara la acción política de la Democracia Cristiana y a la vez, podremos volver a tener un rol preponderante en las definiciones partidarias y al interior del mundo sindical chileno.

Por todas estas razones y desafíos, el Frente de Trabajadores de la Democracia Cristiana agradece el esfuerzo realizado de todos y todas para cumplir esta tarea y se complace en presentar este documento, como contribución al VI Congreso del PDC, con la esperanza de que se constituya en una fuente de inspiración, reflexión y compromiso político para transformar nuestra sociedad en favor de las grandes mayorías de nuestra Patria.

🔴Firman:

-Flavio Garrido Sepúlveda Presidente Nacional

-María A. Escobar Silva Secretaria Nacional

-Irene Celis Ramírez Vicepresidenta Nacional

-Jorge Consales Carvajal Vicepresidente Nacional

-Patricio Argandoña Rojas Vicepresidente Nacional

1.- INTRODUCCIÓN.

En octubre de 2007 nuestro partido realizó su V Congreso Ideológico y Programático

cuyos acuerdos y resoluciones las respaldamos unánimemente porque, además de representar nuestros valores y principios, nos trazaba el futuro camino a seguir frente al proceso de cambio que estaba en curso en el mundo y que estaba afectando de manera particular la organización del trabajo produciendo profundas transformaciones. Fue un Congreso visionario.

Han pasado 13 años desde aquellos acuerdos y resoluciones que han permanecido indiferentes a las distintas directivas nacionales del partido. Hoy ante el VI Congreso de la Democracia Cristiana reiteramos y afirmamos la vigencia de esos acuerdos y resoluciones.

La tarea para las organizaciones sindicales aún es ardua. La doctrina neoliberal se mantiene a la ofensiva. Su impacto se deja sentir en la alarmante desigualdad persistente en nuestro país; en los niveles de pobreza extrema que subsisten y que están en aumento; en las tasas de desempleo y subempleo que resultan de  su lógica de predominio absoluto del mercado; y en la grave situación de desprotección que afecta sobre todo a trabajadores/as jóvenes, trabajadoras mujeres y otros colectivos especialmente vulnerables. Todo lo anterior desnudado y agravado por la pandemia, COVID-19.

La agenda sindical se amplía más allá de los temas estrictamente salariales y de legislación laboral, a los temas de la política macroeconómica, de la política social y de la gestión gubernamental en general. Pero todavía se ha obtenido muy poco en términos de acuerdos concretos, limitándose sólo a avances en el debate público y en las discusiones que se llevan a cabo en algunos espacios de diálogo y concertación.

Hoy queremos hacer una mirada hacia el futuro y del Chile que queremos, nuestra prioridad no debería limitarse a debatir sobre los factores que causan los cambios en el mundo del trabajo ni sobre la cuantificación de esos cambios ya que, justamente por ser cambios, se modifican constantemente y, además, son cuestiones sobre las que se ha analizado y escrito mucho. Ello no quiere decir que ambas cuestiones deban ser dejadas de lado. En modo alguno, la Academia debe seguir atenta a la aparición de nuevos factores de cambio y a las transformaciones cualitativas y cuantitativas provocadas por dichos cambios.

2.- UNA BREVE MIRADA A NUESTRA REALIDAD.

Las relaciones laborales han cambiado. Las transformaciones en el escenario internacional y el predominio de políticas de corte neoliberal han acelerado la puesta en práctica de programas económicos de ajuste y flexibilización. De igual manera, los efectos de la globalización que han producido, tanto la reducción del papel del estado en la economía, como la desregulación jurídica de las relaciones de trabajo, han modificado los microcosmos donde se desarrollaban los contactos y acuerdos entre trabajadores/trabajadoras y empleadores/empleadoras.

Las organizaciones de trabajadores en nuestro país se asientan sobre un escenario particularmente adverso para el derecho de la libertad sindical. Chile ha sido sacudido por los mismos fenómenos –resultado de la globalización económica y hoy día por la pandemia del COVID19- que han agravado los desequilibrios sociales y económicos en todo el mundo. Los particulares procesos sociales y económicos han profundizado las consecuencias negativas de la globalización económica y multiplicaron los niveles de precariedad. La economía informal está creciendo en proporciones inimaginables e intolerables; la cobertura de las normas laborales y de la seguridad social disminuye; y la reducción del Estado, promovida por las corrientes neoliberales, ha implicado un menor énfasis en la efectividad de los derechos económicos, sociales y culturales. Se ha reeditado una muy antigua versión de la vida social y económica en la que sólo el mercado ordena y asigna los recursos.

Las organizaciones de trabajadores de nuestro país no siempre han podido afrontar con el éxito deseado los retos planteados por el nuevo escenario internacional y nacional, pero sus acciones y su persistencia, incluso en las condiciones más adversas, viene demostrado que las trasformaciones orientadas a la construcción de una sociedad justa y democrática es posible. Aún agobiadas por prácticas neoliberales y actos antisindicales, las organizaciones de trabajadoras y trabajadores de nuestro país han aportado esfuerzos y vidas de generaciones de hombres y mujeres trabajadoras para la construcción de la democracia. La dictadura fue abatida gracias a la acción organizada de los trabajadores y trabajadoras, que al luchar por la libertad sindical lucharon también por el respeto de todo el conjunto de libertades inherentes al ser humano; sin embargo, muchas políticas económicas orientadas a profundizar los desequilibrios impuestos por el mercado han permanecido.

3.- CARENCIAS Y DESAFÍOS.

La estrategia de crecimiento económico de nuestro país, basada en las exportaciones, es a todas luces insuficiente para superar la heterogeneidad productiva y permitir la generación de un trabajo decente. Varios son los desafíos que se alzan para lograrlo. Entre ellos:

  • El desafío central es lograr un crecimiento económico y desarrollo que  promueva el trabajo decente.
  • Para impulsar este crecimiento y desarrollo falta impulsar la productividad de los sectores más rezagados
  • Así como la implementación de políticas complementarias en el mercado de trabajo. Ello representa un ingente esfuerzo considerando el enorme déficit del empleo formal.
  • Ello exige una tasa sostenida de crecimiento económico de al menos el 5% anual.
  • Así como la generación de políticas destinadas a elevar la productividad y a mejorar la competitividad de la economía.
  • Lo que finalmente redundaría en una expansión de la oferta de trabajo decente.

Estos desafíos nos muestran con claridad y precisión los alcances, más allá de lo avanzado, los caminos que faltan por recorrer, y más en particular, las implicancias y las exigencias que le plantea el trabajo decente a la Democracia Cristiana junto a sus mujeres y hombres trabajadores.

4.- EXIGENCIAS DE UN TRABAJO DECENTE.

En efecto, el trabajo decente:

  • Es aquel que permite mantener una perspectiva futura de estabilidad del puesto de trabajo.
  • Incluye condiciones de trabajo dignas, así como la salvaguarda del equilibrio entre el trabajo y la vida familiar.
  • Debe dar la posibilidad de enviar a los hijos a la escuela y de sustraerlos al trabajo infantil.
  • Supone la igualdad de género y la capacitación de las mujeres para que puedan asumir el control de sus vidas.
  • Así como las capacidades personales para competir en el mercado, la capacidad de mantenerse al día con las nuevas calificaciones tecnológicas.
  • Exige igualmente la conservación de la salud.
  • La posibilidad de recibir una parte equitativa de la riqueza que el trabajo ha ayudado a crear.
  • La seguridad de no ser objeto de discriminación.
  • La capacidad de tener una voz en el lugar de trabajo y en la comunidad.
  • La libertad para organizar y afiliarse a un sindicato, así como negociar colectivamente sus condiciones de trabajo.

5.- SUPERACIÓN DE LAS BRECHAS Y DESIGUALDADES EXISTENTES.

La importancia del trabajo decente estriba en que es el único que permite superar una variedad de desigualdades o brechas propias de la sociedad actual. Estas son principalmente:

  • En primer lugar “la brecha del empleo” que se expresa en un desempleo visible actual de alrededor de 13,1% y que el empleo informal alcanza al 40.5% la brecha sube escandalosamente.
  • En segundo lugar, “la brecha de los derechos”, que se expresa en la denegación y/o la limitación del derecho de libertad sindical y de negociación colectiva y la incidencia del trabajo forzado, la discriminación y el trabajo infantil.
  • En tercer lugar, “la brecha de la protección social” que se traduce en que el 80% de hombres y mujeres trabajadoras carecen del amparo de mecanismos de protección social adecuados.
  • En cuarto lugar, “la brecha del diálogo social”, que pone de relieve el déficit de representación en el mundo laboral y la exclusión consecuente de amplios segmentos de trabajadores/as de los procesos de diálogo y de integración social.
  • Hay una “brecha adicional”, que envuelve a las anteriores y las hace resistentes al diálogo. Se trata de la brecha cultural que separa los ámbitos de la economía y de la sociedad, en instituciones, lenguajes y prácticas incomunicables.

6.- CAMINOS DE SUPERACIÓN.

Para garantizar este trabajo decente, es necesario, como ya adelantábamos, tener claros los principales caminos de superación de las brechas y desigualdades que atentan contra la situación de vida y de trabajo de importantes sectores nacionales.

Entre ellos:

  • Garantizar un crecimiento y desarrollo económico sustentable

  • Asegurar la aplicación efectiva de los principios y derechos fundamentales en el trabajo.
  • Afianzar y consolidar la democracia y el diálogo social.
  • Lograr la ampliación y el fortalecimiento de los programas de prevención y protección social de los/as trabajadores.
  • Incrementar la inclusión social y laboral para reducir la desigualdad.

7.- EL ENORME VALOR DE LA LIBERTAD SINDICAL.

Quizás, lo primero que haya que reafirmar en este contexto es el enorme valor de la libertad sindical.

La libertad sindical es uno de los derechos que de forma más decisiva realza y expresa la dignidad del hombre y la mujer. Por ello, forma parte del catálogo de valores indispensables para la convivencia social, contenido en todas las declaraciones de derechos humanos de ámbito mundial y regional y en los convenios internacionales de la OIT.

Como corresponde a su condición de derecho humano, la libertad sindical ha desarrollado un rol preponderante para los trabajadores, hombres y mujeres, para el sistema productivo y para la democracia y la sociedad en su conjunto.

El derecho humano de libertad sindical ha permitido a millones de trabajadores y trabajadoras en el mundo hacer sentir su voz cuando el mercantilismo salvaje olvidaba que la riqueza de las naciones la construyen los hombres y mujeres que trabajan y no los capitales. Como ningún otro derecho, la libertad sindical ha des mercantilizado el valor del trabajo y ha devuelto centralidad a la persona en el proceso productivo, haciendo posible su participación en el escenario productivo y sociopolítico. En suma, la libertad sindical ha enseñado a los trabajadores/as de todo el mundo que el trabajo dignifica cuando convierte al hombre y la mujer en ciudadanos, dotado de voz y de derechos, esto es, cuando se trata de un trabajo decente.

Pero, además de ser consustancial a la dignidad humana, el derecho humano de libertad sindical ha contribuido y contribuye enormemente a la viabilidad de los sistemas productivos y al fortalecimiento de los sistemas democráticos.

La libertad sindical está en la base de toda la gama de derechos consagrados por las normas nacionales e internacionales en favor de los hombres y mujeres trabajadoras. Estas normas establecieron un conjunto de límites a las posibilidades de los empleadores de organizar el trabajo y la producción, y esos límites aseguraron la marcha óptima de los sistemas productivos. Hoy, superadas largamente las teorías económicas clásicas que atribuían a la sindicación efectos nocivos para la sociedad, la libertad sindical aparece como un factor clave para la sostenibilidad de los proyectos empresariales y como uno de los mecanismos más efectivos para incrementar la productividad y forjar el único modelo de competitividad admisible: aquel basado en el respeto de los derechos de hombres y mujeres trabajadoras. Aunque afirmar que la libertad sindical es un derecho humano debería ser suficiente para motivar su respeto irrestricto por parte de empleadores y gobiernos, hoy es posible afirmar también que la libertad sindical promueve la eficiencia de los sistemas productivos.

La libertad sindical también resulta sustancial para la construcción y consolidación de los sistemas democráticos. Como lo ha señalado la OIT, existe una relación estrecha entre la libertad sindical y la democracia: la democracia es esencial para el ejercicio pleno de la libertad sindical, pero, también, la libertad sindical es esencial para la construcción y consolidación de un auténtico sistema democrático. Sólo donde hay libertad sindical hay democracia y, por ello, las violaciones de la libertad sindical en nuestro país hablan claramente del aún claro predominio de una cultura autoritaria. Un régimen que viola o es testigo indolente de violaciones a los derechos sindicales evidencian su carácter autoritario, pues un atentado a la libertad sindical es, finalmente, un atentado contra la democracia.

La inclusión de la libertad sindical como el primero de los derechos fundamentales en el trabajo reafirma su condición de valor esencial para la humanidad. La Democracia Cristiana debe hacer esfuerzos urgentes para hacerla efectiva en este proceso de cambio que estamos viviendo y plasmarla en la Nueva Constitución.

8.- LAS RELACIONES LABORALES Y UN NUEVO CONTRATO SOCIAL.

La negociación colectiva y el diálogo social son los mecanismos más justos y eficientes para la mejora de las condiciones de empleo y la distribución de las oportunidades y la riqueza generada por las empresas y el país. Ambos mecanismos, basados en el consenso, son especialmente efectivos para distribuir los efectos de los períodos de bienestar y de crisis, promoviendo de esta forma un modelo de desarrollo social y económico participativo y no excluyente, propio de una auténtica democracia.

Hoy, cuando nos acercamos a cambiar la Constitución de nuestro país, mujeres y hombres trabajadores, a través de sus organizaciones, y por tanto del partido Demócrata Cristiano, aparecen como actores claves para la construcción de una auténtica cultura democrática, en la que negociación colectiva y el diálogo social se conviertan en el mecanismo natural para la definición de las condiciones de empleo y las políticas económicas y sociales a nivel nacional.

La Democracia Cristiana, está llamada a convertir al trabajo en el centro de las políticas económicas y consolidar procesos de integración con una marcada dimensión social.

Es urgente definir las bases para negociar un nuevo contrato social entre gobiernos, empresarios/as y trabajadores/as, que debería considerar:

  • La libertad sindical y la negociación colectiva como un derecho humano fundamental.
  • Una campaña nacional de salarios resulta primordial para garantizar que ningún trabajador cobre menos de un salario mínimo que le garantice poder vivir dignamente.
  • La protección social universal y la garantía de unos servicios públicos vitales resultan esenciales.
  • Las políticas extremistas, incluyendo xenofobia, racismo y toda forma de exclusión, deberán ser rechazadas en aras del bien común.

9.- LAS GRANDES CUESTIONES A DEBATIR SOBRE EL FUTURO DEL TRABAJO.

Se necesita con urgencia profundizar nuestro análisis y debatir nuevas propuestas respecto a cuatro cuestiones que pareciera que no son suficientemente debatidas y que, sin embargo, resultan cruciales para el futuro de trabajo: la desigualdad en el mercado de trabajo, las «nuevas» relaciones de trabajo, los desafíos que enfrentan los actores sociales y el diálogo social.

Existen ciertos consensos acerca de los efectos de los cambios tecnológicos actuales sobre el mundo del trabajo. Así, si bien se destruye empleo en algunos sectores, también se genera en otros, con un saldo neto que dependerá de la composición de la estructura productiva de nuestro país, de los niveles de educación-formación, de las migraciones, de la volatilidad geopolítica, entre otros.

A estos consensos se deben añadir otros. Uno de ellos es que producto de los cambios tecnológicos y de la reorganización de procesos productivos, surgen nuevas formas de utilización del trabajo y en ellas las relaciones laborales o no existen o son muy difusas. Otro consenso es que la normativa laboral tradicional no contemple adecuadamente el tipo de relación laboral que se desarrolla en estas nuevas formas de utilización del trabajo, por más que se quiera enmascarar dicha relación laboral, y que por ello es necesario adecuar y desarrollar la normativa laboral existente para que se pueda aplicar a estas nuevas formas de trabajo.

Un consenso más es el reconocimiento del debilitamiento en las últimas décadas de la organización sindical de los trabajadores/as y de las asociaciones de empleadores/as, lo que ha contribuido, además del desinterés de los gobiernos y empresarios, al debilitamiento, y en muchos casos desaparición, de los procesos de diálogo y concertación social. Adicionalmente a estos consensos señalados, también  hay acuerdo entre académicos, políticos y dirigentes sindicales y empresariales en que los actuales sistemas de educación y formación, si bien han servido para extender la cobertura de la educación, en especial la educación pública, adolece de unos problemas de calidad que hace que no esté contribuyendo adecuadamente a preparar a las personas para trabajos y empleos que, cada vez más, demandarán no solo una alta especialización sino también una gran capacidad de resolución de problemas.

Tomando en cuenta estos consensos básicos formulamos algunas líneas estratégicas en lo que a las políticas laborales para el futuro se refiere.

  • En primer lugar, es preciso insistir en la necesidad de una profunda revisión de los sistemas de educación y formación a fin de que puedan responder adecuadamente a las auténticas demandas provenientes de la actividad productiva.
  • En segundo lugar, es necesaria una adecuación de la normativa laboral; adecuación que no solo reconozca la existencia de la relación laboral en las nuevas formas de utilización del trabajo, sino también que regule dicha relación, protegiendo los derechos laborales del trabajador, así como los derechos económicos del empleador
  • En tercer lugar, es urgente defender agresivamente la libertad sindical y fomentar la organización de los trabajadores, persiguiendo sin contemplaciones toda forma de hostigamiento y persecución sindical, incluida la organización por parte de algunos empresarios de sindicatos fantasmas supeditados a los dictados de esos empresarios.
  • Finalmente, es económica, social y políticamente importante fomentar un proceso de Diálogo y Concertación Social, todo ello en el marco de un nuevo

«contrato social» que establezca e institucionalice mecanismos democráticos que faciliten arribar a acuerdos que no solo protejan derechos y establezcan obligaciones de las partes, sino también que garanticen la libertad, la justicia social y el progreso económico individual y colectivo. Se trata, en suma,  de volver a algo tan evidente y a la vez sencillo como es el acuerdo, contrato o pacto que sume, frente al desacuerdo y el conflicto que restan.

 

  • – EL CHILE JUSTO QUE ASPIRAMOS HOY DÍA.

    • Una Nueva Constitución basada en el trabajo y que consagre los derechos económicos, sociales y culturales, como los derechos de salud, educación, vivienda, seguridad social. Como también mecanismos de consulta participativa, plebiscitos, iniciativa legal ciudadana y la revocación.
    • Un Estado de derecho social y democrático que promueva la Protección Ambiental incluido el Cambio Climático. Proteja los recursos naturales, especialmente cobre, litio y agua que deben recuperarse para el país y fortalecer CODELCO, ENAP, manteniendo su propiedad estatal, y de las demás empresas públicas, conjuntamente con una política nacional que promueva energías alternativas y sustentables.
    • Un Estado moderno, que cumpla un rol en favor de los sectores medios y populares, teniendo como eje lograr servicios de calidad, la dignificación de la función pública, el reconocimiento de los derechos individuales y colectivos de los trabajadores estatales, su estabilidad laboral y respeto a la carrera funcionaria. Asimismo, iniciar una verdadera descentralización con regiones que tengan autonomía financiera y política.
    • Chile es el único país en el mundo donde el agua; tanto sus fuentes de origen como la distribución han sido privatizadas. El agua es un recurso vital y mundialmente escaso, por eso debe ser un derecho humano garantizado en la nueva Constitución y definir una política pública de los recursos hídricos, eliminando el actual Código de Aguas.
    • Un nuevo sistema de pensiones, con un pilar contributivo de reparto y solidaridad inter e intra generacional, administrado por una entidad estatal y financiado tripartitamente, por Trabajadores, Estado y Empresarios, junto a una profunda reforma al régimen de AFP, y estableciendo plena libertad para elegir el régimen previsional y el destino de los aportes de seguridad social.
    • Promover y aplicar el convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales. Reconocer constitucionalmente a los pueblos indígenas y otorgarles niveles de autonomía política para su incorporación al desarrollo nacional con su propia identidad racial y cultural.
    • Avanzar en la desmunicipalización y fortalecer la educación pública, para lograr un sistema educacional de calidad, gratuito y sin segregación. Al mismo tiempo, mejorar la salud pública para que llegue, en oportunidad y calidad a todos los chilenos y chilenas, dotándola con más establecimientos, equipos, recursos y profesionales.
    • Acceso a la vivienda, con barrios y ciudades resilientes, integradores e inclusivos que fomenten la vida familiar y comunitaria y dotar a las organizaciones  vecinales de facultades que las transformen en actores relevantes del Gobierno Local.
    • Mejorar el transporte público, con un financiamiento estatal directo que favorezca alternativas no contaminantes, reduzca su costo del pasaje y los tiempos de traslado.
    • Nueva reforma tributaria, estableciendo un impuesto al patrimonio de los más ricos, y aumentar la carga tributaria de las grandes empresas, estableciendo un tratamiento especial e incentivos para la pequeña y microempresa.
    • Un Nuevo Código del Trabajo que promueva la organización sindical y reconozca el pleno derecho de huelga y la negociación colectiva a nivel de empresa, ramal, sectorial y nacional, para los trabajadores privados y públicos sin excepción.

Un modelo de Desarrollo Sostenible, que reemplace al actual modelo neoliberal y permita crecimiento con equidad social. Un modelo capaz de satisfacer las necesidades del presente sin comprometer el futuro de las nuevas generaciones. El crecimiento debe respetar la naturaleza y los seres humanos. Se requiere reformar patrones de consumo, y formas puramente extractivistas de producción. El Cambio Climático es un fenómeno cuyas consecuencias ambientales, sociales y económicas afectan de mayor manera a los más pobres, profundizando la desigualdad. Por ello, se debe incentivar el uso de las energías renovables, cambiar hábitos alimenticios y transformar la actividad de la construcción con la utilización de materiales con menor huella de carbono y mayor eficiencia energética.

🔴Ver documento completo acá👇

[pdf-embedder url=»https://diarioenlafontana.cl/wp-content/uploads/2020/12/FTDC-Presentación-y-Documento-nuestra-Propuesta-al-VI.-Congreso-versión-final-1.pdf» title=»FTDC Presentación y Documento nuestra Propuesta al VI. Congreso (versión final) 1″]

Publicado en: Notas, Politica Etiquetado como: Frente de Trabajadores, FTDC

  • « Ir a la página anterior
  • Página 1
  • Página 2
  • Página 3
  • Página 4
  • Ir a la página siguiente »

Copyright © 2026 · Author Pro on Genesis Framework · WordPress · Acceder

Enviar WhatsApp