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A reconstruir la centroizquierda

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Francisco Huenchumilla

Huenchumilla advierte: «El Gobierno está haciendo todo lo posible para que nos transformemos en oposición»

marzo 28, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

El senador Francisco Huenchumilla criticó el inicio del Gobierno del Presidente Gabriel Boric, y advirtió que están «haciendo todo lo posible» para que la DC se «transforme en oposición».

El legislador indicó que «a los ministros de La Moneda les corresponde manejar diálogo, relaciones humanas, responder teléfonos y el Gobierno está en deuda».

«Lo digo como parlamentario que no soy de Gobierno, pero tengo la mejor disposición a colaborar con los cambios que promete esta nueva administración», recalcó el senador.

«Yo trabajé y voté por el Presidente Boric. No soy opositor, tampoco formo parte del Ejecutivo. Me considero senador independiente dispuesto a colaborar, pero el Gobierno está haciendo todo lo posible para que nos transformemos en oposición, a 16 días de llegar a La Moneda», alertó Huenchumilla.

Respecto a la urgencia que puso el Gobierno al proyecto de indulto a los presos del estallido, Huenchumilla señaló que «tiene derecho a poner urgencia y los parlamentarios a votar y no eludir su responsabilidad».

«He sido partidario de este proyecto, estoy disponible para alegarlo en la Sala y votarlo favorablemente. Ha sido lamentable lo que pasó entre los parlamentarios oficialistas y su propio Gobierno», aseguró a El Mercurio.

Sin embargo, respecto a un eventual proyecto de quinto retiro de fondo de pensiones, el senador enfatizó que es «otra demostración del déficit político del Gobierno. Son sus propios parlamentarios los que están impulsando el retiro y poniendo a su Gobierno en una situación difícil. Si en los primeros 10 días no puede manejar a su propia coalición, comete el mismo error que criticó al Presidente Piñera».

Huechumilla recalcó que «tal vez esta nueva generación de políticos no logra entender que en política no se inventa nada, que la vida y la política no están hechas de puros nietos, padres o abuelos».

«Hay que combinar la sabiduría y experiencia de los viejos con el ímpetu y fuerza de los jóvenes. Tal vez es el error: pensaron que podían construir Chile de cero y la vida no es así», sostuvo el senador.

El legislador, además, abordó la primera aproximación de la ministra del Interior, Izkia Siches, a la Región de La Araucanía, y aseguró que su intento de visita a Temucuicui fue «un error de su equipo».

«No se preparó bien la visita de la ministra; esta no es cualquier región, hay muchos actores. No se puede exponer a la ministra que recién asume, una figura nueva y ascendente en la política nacional a un bochorno así», fustigó.

«Hubo un error de su equipo y de la ministra, al punto que han pasado 10 díaz y el Gobierno no nos dice qué va a hacer. El diálogo es un método de trabajo, no una solución a los problemas de los habitantes de La Araucanía. Debe haber respuesta a las tierras agrícolas y forestales; a las víctimas que han sufrido atentados y daños; al rol de Carabineros en los servicios de inteligencia, a la violencia, al crimen organizado», cerró.

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Francisco Huenchumilla, Senador

Senador Huenchumilla por incidente de Siches: «Ir a Temucuicui requiere análisis previo»

marzo 16, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

El parlamentario valoró la disposición al diálogo del Ejecutivo, pero recalcó que dialogar es “un procedimiento, no es lo sustantivo”. El senador de la DC pidió al gobierno “mostrar sus cartas (…) Nunca hemos entrado al fondo de la interpelación que hace el pueblo mapuche sobre de la restitución de sus tierras», publica ElDesconcierto.cl. 

El senador Francisco Huenchumilla se refirió este martes al incidente que sufrió la ministra del Interior y Seguridad Pública, Izkia Siches, al visitar la comunidad de Temucuicui en la Región de La Araucanía. Junto con lamentar la situación, el parlamentario señaló que probablemente «faltó preparación».

En este sentido, el legislador democratacristiano indicó que «éste es un gobierno nuevo, que recién parte, tiene un buen diagnóstico sí del problema, porque señala que éste es de naturaleza política (…) ahora, ir a Temucuicui requiere de un análisis previo bastante acucioso, porque no estamos hablando de cualquier comunidad. Esto demuestra que a lo mejor faltó un poco más de procedimiento”.

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“Lamento que se haya dado este problema, probablemente por falta de un proceso de anticipación respecto de lo complejo que es la estructura social mapuche. A lo mejor algo no se previó adecuadamente (…) todos estamos con buenas vibras que le vaya bien al gobierno, pero a lo mejor hay que afinar un poquito los procesos”, agregó en conversación con Radio Cooperativa.

Para el senador por La Araucanía, los hechos de este martes dan cuenta de “una realidad en Chile, hay un profundo desconocimiento. Ha fallado lo intercultural. Una cuestión tan básica como es conocer cómo funcionan las sociedades al interior del estado chileno. Y el mundo mapuche es una sociedad muy especial, que viene caminando hace siglos”, planteó.

Preparación

Por otro lado, el parlamentario detalló en una entrevista con Radio Biobío que “la sociedad mapuche tiene sus propios códigos, su propia cultura, su propia manera de relacionarse. Lo primero que tú tienes que saber es que para llegar a una comunidad tú tienes que hablar con el jefe de la comunidad, para preparar el día, la hora, los términos de la visita y el objetivo de la visita (…) Eso es lo primero”.

“En segundo lugar, hay que tener claro que hay comunidades de distinta naturaleza y con distinta visión de lo que es el conflicto mapuche. Y la comunidad de Temucuicui, emblemática, está en una posición de lucha respecto del estado chileno muy fuerte”, recordó el legislador.

“Entonces, seguramente no se preparó bien, lo desconozco porque no he hablado con el gobierno ni con la ministra (…) Marcelo Catrillanca es una persona muy querida, es un símbolo, por lo que pasó con su hijo, pero probablemente no sea el jefe de la comunidad ni esté entre los jefes. Entonces, yo creo que eso fue lo que a lo mejor falló en esta visita”, fue parte de su diagnóstico.

Más allá del diálogo

El parlamentario declaró a continuación que “tenemos uno de los más graves problemas en Chile, que es la relación entre el estado de Chile y el pueblo mapuche. Entonces eso requiere un gran esfuerzo para comprender los códigos y la manera cómo hay que pretender iniciar un diálogo”.

Sin embargo, y respecto de ese diálogo, Huenchumilla indicó que “es un método. No es una cosa sustantiva. Es un procedimiento respecto de encarar un problema (…) yo creo que lo importante es qué hay detrás del diálogo; sustantivamente, cuáles son las cartas del gobierno para resolver el tema de las tierras, de la violencia, de las víctimas, de los servicios de inteligencia, del rol de Carabineros”.

Para el legislador, los hechos ocurridos con la ministra Siches demuestran “la gravedad y la naturaleza del problema (…) es una señal potente de que estamos frente a problema potente. Por eso hay que ser más precisos, respecto de si este diálogo se va a hacer simplemente como un método, sin que tú muestres las cartas de lo que realmente quieres hacer. Todos los gobiernos han tenido diálogo, lo que ha faltado siempre es el problema de fondo, de cuál es tu proposición de solución como gobierno”, apuntó.

El rol de las forestales

Como complemento al “problema de fondo”, el parlamentario recordó finalmente que “uno de los núcleos centrales de este conflicto son las forestales. Pero con las forestales y con la tierra el diagnóstico está hecho. El estudio más grande está en la Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato que presidió el presidente Aylwin (…) nunca se ha colocado en práctica”, acusó.

“Ahí se dice lo que es, lo que fue, y lo que debería ser. Y entonces, las forestales forman parte crucial del problema. A mí me parece que ese diálogo con las forestales es el que tiene que producirse al más alto nivel y decir, bueno, ¿de qué estamos hablando? ¿Cuántas hectáreas están dispuestas a entregar las forestales? ¿y las tierras agrícolas? (…) vamos a lo concreto. Porque vuelvo a repetir, el diálogo es el lenguaje, y el lenguaje es un método, pero el lenguaje tiene que tener un contenido, un objetivo, una solución«, concluyó.

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El Senado y la Convención

febrero 28, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Francisco Huenchumilla

Senador de la DC

¿Puede la Convención suprimir el Senado o modificar sustancialmente su composición? Si, claro; lo dice expresamente el artículo 138 de la Constitución. El problema es, qué criterios y fundamentos debiera tener la Convención para tomar una decisión en esa dirección. Se descarta, por ser contraria a la racionalidad que subyace a toda norma, que esa decisión fuera puramente caprichosa y carente de fundamentos y objetivos estratégicos; y que así fuera vista por el soberano a la hora de pronunciarse en el plebiscito de salida.

En este proceso constitucional no hay normas o instituciones intocables, salvo las limitaciones que la propia actual Carta Fundamental estableció, en su momento, cuándo se aprobaron las normas que sustentan la legitimidad de la Convención

Por ello, personalmente no tengo objeción a la decisión que hasta el momento se ha tomado, en orden a cuestionar el papel que ha jugado el Senado en el funcionamiento de nuestra institucionalidad. Mis dudas surgen, sin embargo, de las
razones que escuchado y leído como fundamentos de esa decisión, así como del texto publicado recientemente, que se habría consensuado en el seno de la Comisión respectiva.

Los argumentos que se han conocido se refieren básicamente a que:

1.- El Senado habría ejercido un rol paternalista, elitista y conservador, de revisión de las decisiones políticas, y por lo tanto no habría ejercido el rol de representación efectiva.

2.- El Senado habría obstaculizado los proyectos de ley, y estaría mal evaluado por la opinión pública.

3.- Sería una argucia sostener que mejora la calidad legislativa, toda vez que neutralizaría el debate político, evidenciando la hegemonía neoliberal con criterios de mercado; y

4.- La ciudadanía sentiría una desafección hacia el Congreso, por el procedimiento enrevesado del proceso legislativo.
No me logran convencer esos argumentos, por una razón muy simple: la razón de ser tanto de la Cámara como del Senado es la creación de la ley, en cuanto manifestación de la voluntad soberana, que debe manifestarse en la forma prescrita por la Constitución, como lo expresa el artículo 1º de nuestro Código Civil; en este sentido, la forma de manifestarse está expresada en el Párrafo “Formación de la ley”- art.65 a 75-de la Carta Fundamental, procedimientos que son exactamente igual para ambas Corporaciones.

De esta manera, no se ve de qué manera un procedimiento que es común para ambas Cámaras pudiera generar efectos perversos -como son los que atribuyen convencionales que han opinado sobre el punto- solamente en una de ellas, en circunstancias que, para la esencia y razón de ser de una y otra, ellas son instituciones espejos.

Todas las normas sobre la formación de la ley (la misión más importante y esencial del Poder Legislativo), implementadas por la LOC N° 18.918 en sus artículos 12 a 36, son exactamente iguales, tanto para la Cámara como para el Senado. No veo de qué manera el mismo procedimiento pueda generar para una -y no para la otra- un rol paternalista, tutelar, elitista, conservador, una mala evaluación ciudadana, una obstaculización de proyectos de ley, una neutralización del debate político, un efecto hegemónico neoliberal, o un procedimiento enrevesado del proceso legislativo.

Si la Convención estima necesario -y tiene competencias para ello- revisar el rol del Poder Legislativo, creo que debe alejarse del subjetivismo y del voluntarismo, para centrarse en lo que son, a mi juicio, los puntos más sustanciales y pertinentes del debate. Por ejemplo, la crisis de representatividad, que es un problema de alcance mundial: la vieja democracia, nacida bajo el alero de la revolución americana en su dimensión representativa ha hecho crisis porque respondía a otra época que ha quedado desfasada con la revolución tecnológica de las comunicaciones y del transporte, haciendo que las nuevas generaciones no solo vivan en tiempo real, sino que culturalmente tengamos una sociedad de la inmediatez, del individualismo neoliberal, y de la transparencia. Por ello, los intermediarios políticos han quedado en
entredicho, y su credibilidad se ha visto afectada…

La tarea es, entonces, definir de qué manera tenemos una democracia representativa, participativa, proba, transparente y 2.0 en este siglo XXI.
También es legítimo que la Convención pueda preguntarse si, después de 200 años la nueva Constitución persista con este sistema bicameral, o bien cambiarlo por una fórmula hibrida, como pretende una indicación de un grupo de convencionales. Sustancialmente debería concluirse, a mi entender, que ninguna de las crisis que ha tenido la República en los siglos XIX o XX puede atribuirse al bicameralismo. Al revés, creo que la historia señala que el Senado ha jugado un papel morigerador de esos procesos; pero, sin embargo, creo que es pertinente preguntarse -cosa que no he visto- si se justifica después de esta experiencia bicentenaria tener Cámaras “espejos” que hacen exactamente lo mismo en la formación de la ley.

Actualmente, sin embargo, tiendo a pensar que todos los epítetos lanzados al Senado no tienen ninguna evidencia empírica y, que es más: los pocos estudios nacionales y extranjeros que existen demuestran lo contrario de lo sostenido
por sus detractores. Si hay alguna explicación para las características del proceso legislativo, y la forma como cada una de las Cámaras lo ha enfrentado, ella hay que buscarla en el argumento del Profesor Atria en “La Constitución Tramposa”, respecto de los quorum supra mayoritarios (arts. 66 Y 127 de la Constitución de 1980), que obliga a una permanente, agotadora y a veces indefinida negociación entre los bloques políticos que hasta el día de hoy nos persiguen, y no en la actitud personal de algún o algunos parlamentarios; este es un bloqueo institucionalizado, que explica la larga demora en
la tramitación de los proyectos, y en la necesidad de ceder a veces en cuestiones vitales, bajo la amenaza de que ellos fueran rechazados, o de que se recurriera al Tribunal Constitucional, que actuaba y actúa de facto como una tercera
cámara.

Ello podría explicar la actitud cautelosa de optar por la paralización de un proyecto antes exponerse a una derrota segura por no alcanzarse los quorum requeridos.

Pero aquí no sirven los ejemplos específicos respecto de la actuación de una u otra Cámara: si fuera por eso, yo podría señalar el caso del TPP11, que fue aprobado por una instancia, pero el Senado no estuvo disponible para ello; o la arquitectura jurídica de la Convención, con sus escaños reservados e independientes incluidos -en virtud de la cual está trabajando la Convención- que fue hecha básicamente por la Comisión de Constitución de la Cámara Alta. Todo lo anterior, sin olvidar que ambas Cámaras son revisoras recíprocamente, porque los proyectos pueden tener origen, salvo un par de excepciones, en cualquiera de ellas; mal podría, entonces, jugar el Senado un rol tutelar. Es importante aclarar que el mayor peso político que pueda tener el Senado no emana de la naturaleza bicameral del sistema, sino de intangibles asociados al peso específico de cada senador por diversas razones: experiencia, apoyo electoral, sistema electoral, etc.

Creo que aún es tiempo que la Convención pueda hacer un cambio adecuado y pertinente con los nuevos tiempos, pero con argumentos que vayan al fondo de los requerimientos de una democracia moderna, y no basándose en meros reproches subjetivistas y voluntaristas. Esos cambios deben ser sistémicos con la forma de Estado, y con la debida descentralización, facultades y financiamiento de las regiones y territorios; y además, con un sistema electoral pertinente.
Creo que debería buscarse una variante a la naturaleza de espejo de ambas Instituciones, donde el Senado deje de ser cámara de origen y sea sólo cámara revisora, respecto de materias que hoy son propias de ley orgánica constitucional; además de leyes respecto de los tributos y descentralización, por ejemplo.

Pero la generalidad de las leyes simples y las mociones pudieran tramitarse solo en la Cámara de origen. Si se quiere evitar un retardo y demora indefinida en el trámite de la Cámara revisora, se podría establecer una suerte de “silencio administrativo”, tal como sucede hoy en determinadas materias en la actual Constitución (art. 53 Nº 5,,67 y 77).

El Senado debería constituirse en el centro del debate de los grandes temas estratégicos; conforme a los objetivos nacionales, atendida la nueva realidad que debemos afrontar en este mundo de la inteligencia artificial, de la economía
financiera, del cambio climático, de la globalización y de los cambios geopolíticos, de las migraciones, del desafío de las nuevas tecnologías, de las desigualdades y de la pobreza; del desarrollo del capitalismo y de la economía de mercado, de la política de defensa y de la inteligencia política y estratégica. Ahí, el Estado debería centrar sus grandes lineamientos para enfrentar el futuro Un buen ejemplo de esto es el Congreso del Futuro que nació en el Senado bajo el liderazgo
del Senador Guido Girardi, y de otros miembros de esta cámara; con un sentido estratégico para el país, más allá de la contingencia y de la lucha política cotidiana.

Antes de terminar, una cuestión formal, pero significativa. La historia, las tradiciones y las cuestiones ancestrales -bien lo saben loa pueblos originarios- también importan en las sociedades humanas. ¿Por qué cambiar el nombre del Senado? Tiene una larga historia, desde los tiempos de los romanos, y lo conservan las grandes democracias occidentales. Se me ocurre recordar a Quintiliano, que hace dos mil años, decía que los grandes y pequeños cambios deben hacerse suaviter in modo, fortiter in re.

Termino manifestando mi inquietud, por la posibilidad de que los pueblos originarios pudieran perder poder, si no se calibra adecuadamente esta nueva estructura institucional que tendría el Estado chileno, dado el cruce de conceptos en que se privilegie lo táctico por sobre lo estratégico. La plurinacionalidad es un concepto que atañe al Estado de Chile, primeramente; y a los pueblos originarios, donde su prioridad debe ser la Autonomía. Conforme a ésta, y fijados por el Estado el Imperium y las competencias, deben ser los propios pueblos originarios quienes libremente, y en virtud del principio de autodeterminación, resolverán si se quieren o no integrar a los órganos del Estado y bajo qué condiciones.

Resolverán el tipo de propiedad y economía que deseen tener; resolverán, también, la forma práctica y efectiva con que aplicarán el pluralismo jurídico en sus comunidades y territorios, bajo el paraguas de los principios universales de los derechos humanos. Resolverán libremente, en definitiva, cómo desean vivir.//ELF

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Los límites y el sentido de la Convención Constitucional

febrero 15, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Francisco Huenchumilla

Senador y militante DC

En las últimas semanas, se ha ido creando un cierto clima en la opinión pública, respecto del alcance y resultado final de la Convención, alimentado-y difundido por distintos intereses-por variadas y discutibles proposiciones
todavía en fase de Comisiones, pero que generan interrogantes e incertidumbres respecto de si responden exactamente a las expectativas implícitas en el contundente resultado del plebiscito que sancionó este proceso constitucional.

Creo que nadie debería sorprenderse por cuanto la composición de ese órgano responde a una realidad social que refleja lo que es el Chile real, ajeno históricamente al espacio público que dio lugar a la conformación del estado y emanado de la voluntad de la soberanía popular.

Se equivocó si alguien esperaba una cosa distinta. Todo aquí nació como una hoja en blanco, partiendo por su instalación, como tuvimos la oportunidad de verlo en vivo y en directo. No es de extrañar, entonces, que todo se escriba en tiempo real y con ello surjan proposiciones que aparecen como políticamente incorrectas o derechamente extravagantes.

El problema es si los convencionales están conscientes de los límites y del sentido estratégico que tiene su tarea y por ende de la responsabilidad en el éxito del plebiscito de salida que debería coronar su trabajo.

Cuando hemos escuchado algunas voces que reclaman para sí -a la Convención me refiero- una autonomía sin límites, basada en la soberanía popular, admitamos que esto da para una pertinente y seria discusión académica ,pero la cruda realidad nos dice que más allá de esas disquisiciones existen limitaciones en ciertas materias específicas que emanan de la legislación que está en la base de su legitimación, y que se expresan en detalle en los artículos 135,136 , 137 y 138 de la actual Carta Fundamental que se presente sustituir.

Estos podríamos llamarlos límites jurídicos.

Sin embargo, creo que los límites más importantes, relevantes y determinantes son aquellos que podríamos denominar “políticos”; el primero de ellos sería la posibilidad de una nueva prórroga del plazo para cumplir su cometido (más allá de los 9 meses y de la auto prórroga por otros 3) que requeriría de una reforma constitucional , lo que implica la participación de otro actor institucional- como sería el Congreso- que sería el llamado a emitir un juicio de valor respecto del trabajo de la Convención en orden a si dicha petición de un nuevo plazo cumpliría con el mérito necesario como para
darle una nueva oportunidad para completar su cometido. Yo personalmente no me cierro a eso, si existen buenas razones sustantivas que privilegien el cumplir adecuadamente su cometido.

Sin embargo, a mi juicio, el nudo central del proceso dice relaciòn con el sentido estratégico que tiene la existencia de la Convención, en cuanto su razón de existir no es solo dictar un nuevo texto constitucional, sino que -la Constitución-pueda dar cuenta y respuesta no solo a los hechos fácticos que le dieron el impulso inicial, al respaldo contundente de la gente en el plebiscito de entrada, sino al “porqué” y “para qué” el país necesitaría nuevas reglas del juego en su organización y que ellas, al mismo tiempo, lainmensa mayoría las sienta como propias.

Está claro que el país se pronunció de la manera que conocemos en el plebiscito, para que dichas reglas fueran distintas a las contenidas en la Carta del 80, es decir para cambiar el tipo y modelo de sociedad que habíamos construido. Pero, además, la virtuosidad de estos cambios, para cerrar el círculo, es que la gente sienta que estas
nuevas reglas la interpretan adecuadamente y se muestre, entonces, con disposición de apoyar el plebiscito de salida.

Entonces, la pregunta política que surge es, ¿cuáles son los límites de estos cambios y que logren contar al mismo tiempo con el respaldo de la ciudadanía? ¿qué tan reales y efectivos deben ser estos cambios para no ser acusados de gatopardezcos? ¿pueden estos cambios ser tan en 180 grados que se vuelvan un bumerán y conciten el rechazo de la mayoría?

La sabiduría entonces de los convencionales es encontrar en punto de encuentro, en los 2/3 del quorum, que conjugue los cambios sustanciales y pertinentes demandados con la viabilidad del plebiscito de salida. Para ello es
fundamental dejar de lado los subjetivismos y los voluntarismos que no permiten objetivar el escenario en que se mueve hoy la sociedad chilena y, recurrir, como siempre lo ha sido, a la vieja, pero siempre presente arma de
la política que es el diálogo racional y el libre debate de las ideas. La peor retribución que pudiera recibir la Convención es que el fruto de su trabajo fuera rechazado por la ciudadanía. El país y la historia se los demandaría.

Para esto, es también muy importante que la derecha y el empresariado entiendan que cambiar el modelo neoliberal no es terminar con el capitalismo ni con la economía de mercado; existen, por supuesto, varios modelos de capitalismo. Y el gobierno del presidente electo Gabriel Boric y los partidos de su coalición ampliada, también entiendan que un rechazo en
el plebiscito sería un golpe a la línea de flotación del proyecto que él encarna y que nos llevaría a un complejo escenario.

Por lo tanto, tiene la obligación de hacerse cargo del tema y asumir la responsabilidad de que el destino de su gobierno está ligado indefectiblemente al éxito de la Convención y, en consecuencia, asumir esto como uno de sus objetivos estratégicos.

Por ello postulo, lo que han dicho distinguidos Profesores, en orden a que la tarea que tenemos como país es tener una Constitución que sea La Casa Común o La Casa de todas y todos.//ELF

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Bancada de Senadores DC acuerda presentar como candidato a la presidencia del Senado a Francisco Huenchumilla

enero 27, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Según Cambio21.cl, lo dijo tajante el expresidente de la Cámara de Diputados y recientemente electo senador, Iván Flores en el Congreso:

«No nos merecemos el trato que le están dando a la DC. Nos han ninguneado…Nosotros nunca dijimos oficialmente que seríamos oposición a Boric. Al revés, dijimos que íbamos a apoyar al candidato Gabriel Boric sin condiciones y trabajamos intensamente para que él llegara a ser Presidente. Fuimos a votar por él y fuimos apoderados para defender sus votos. El trato que nos están dando es ningunearnos. No puedo quedarme callado. No hablo de los cargos…apoyamos a Boric sin condiciones, ni aspiramos a ser Gobierno».

Y el senador Flores que asume este cargo el 11 de marzo el mismo día que Boric, fue duro en su frase final: «No nos merecemos el trato que nos están dando. No hablo de cargos…Si le quieren dar un portazo a la DC, ojo con la fuerza del portazo, porque a veces, esa fuerza se puede transformar en una puerta de vaivén».

El portazo y el vaivén: Huenchumilla será el candidato a presidente del Senado y la derecha tendrá el segundo cargo más importante de la República

A raíz del «ninguneo» del equipo de Boric, denunciado por el diputado Flores, los 5 senadores DC (el 10% del Senado) se reunieron y tomaron varias decisiones.

Y estas decisiones tendrán su corolario político inmediato: En la Cámara Alta, a partir del 11 de marzo, la derecha tiene 25 senadores de 50.

Y el futuro Gobierno de Boric, Frente Amplio, partido Comunista, partido Socialista, PPD y otros tiene sólo 19 senadores.

Hay un independiente que vota siempre con la centro izquierda, Karim Bianchi y los cinco restantes son senadores DC.

Si hay elecciones para Presidente/a del Senado y los aliados del gobierno de Boric presentan candidato/a tendrán sólo 19 votos. No les alcanza para elegir Presidente. Con lo cual, a tres bandas, con la DC llevando a Huenchumilla, quizás apoyado por Bianchi, el próximo presidente del Senado que entregará la banda a Boric será un senador o senadora de derecha que tendrá 25 votos. Esa es la «puerta de vaivén» que se refiere el futuro senador Flores.

La bancada de senadores DC se compone de los todavía diputados Matías Walker e Iván Flores -que fueron electos senadores en los comicios del pasado 21 de noviembre- se unirán a la bancada en que continuarán la actual presidenta del Senado, Ximena Rincón, la ex abanderada de la colectividad, Yasna Provoste, y el ex intendente de la Araucanía, Francisco Huenchumilla.

Este miércoles, se dio a conocer que Francisco Huenchumilla será carta DC para presidir la Mesa del Senado. Huenchumilla se suma así al extenso listado de parlamentarios que se dice buscarían encabezar el órgano, como Manuel José Ossandón (RN), Juan Antonio Coloma (UDI), Alfonso de Urresti o Álvaro Elizalde (PS), además de Ximena Órdenes y Pedro Araya (PPD).

El grupo de senadores de la falange se organizó para que, a excepción de Huenchumilla, cada uno de los parlamentarios ejerza un año del período como jefe de bancada: Ximena Rincón en 2022, Yasna Provoste en 2023, Matías Walker en 2024 e Iván Flores en 2025.

Gabriel Boric anunció que no habrá militantes de la Democracia Cristiana en el nombramiento de subsecretarios y tampoco nombró a ningún DC en los ministerios. Pero sí nombró a ex concertacionistas y ex Nueva Mayoría, militantes socialistas, PPD, radicales e incluso liberales en su gabinete.

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Bancada DC, carta para el Senado, Francisco Huenchumilla, Senador

Huenchumilla por gabinete anunciado por Boric: «Termina el ciclo histórico del trabajo conjunto de fuerzas de centroizquierda, desde el eje articulador entre el PS-DC»

enero 21, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

En La Fontana publicamos declaración pública del senador de la Democracia Cristiana (DC), Francisco Huenchumilla respecto del anuncio del  gabinete del gobierno entrante, del presidente Gabriel Boric. 

El parlamentario, señala al respecto, lo siguiente:

«1. Frente al nombramiento del gabinete por parte del presidente electo Gabriel Boric, deseamos expresar nuestras felicitaciones a todos y todas sus integrantes, y le deseamos pleno éxito en su difíciles y desafiantes tareas que tendrán que asumir a contar de marzo próximo. Nos ha quedado una positiva impresión de sus perfiles humanos y profesionales.

2. Con el presidente electo y su gabinete se inicia un nuevo ciclo en Chile: una nueva generación de chilenos y chilenas se hace cargo de la conducción del Estado y sus instituciones; el propósito y objetivo es dar un giro en el modelo y tipo de sociedad que se construyó a partir de las reglas del juego de la Constitución del 80, dejando atrás el capitalismo en su versión neoliberal, y caminar hacia uno más cercano con las economías sociales y ecológicas de mercado europeas; una nueva conjunción de fuerzas políticas accede al poder, entre las que se cuentan aquellas que fueron parte de la ex Concertación, con la salvedad de la Democracia Cristiana.

3. El nuevo gobierno tiene complejos problemas que enfrentar en materias de orden público, desarrollo económico, empleo y los equilibrios correspondientes, seguridad social, salud, vivienda, educación, superación de la pobreza, migraciones, conflicto de la macrozona sur, reforma tributaria y continuar enfrentando la crisis sanitaria. La Democracia Cristiana apoyó y trabajó en segunda vuelta por el triunfo del actual presidente electo.

En estas circunstancias, y por consiguiente, no somos oposición a su gobierno; pero tampoco somos integrantes de éste. Nuestro apoyo fue incondicional, sin exigencia alguna.

Pienso, en mi calidad de jefe de los senadores DC, que el país necesita los cambios discutidos en la campaña electoral, y que fueron parte de nuestro propio programa presidencial. Por lo tanto, espero que los diputados y senadores, desde nuestra independencia, podamos colaborar para la concreción de estos cambios con el mérito de los proyectos de ley que tengamos que discutir, en las instancias y circunstancias correspondientes, con los ritmos y la gradualidad que los problemas lo requieran, y buscando el progreso del país con estabilidad y gobernabilidad.
Creo, además, que el éxito de la Convención Constitucional debe ser un objetivo estratégico del nuevo gobierno y de las fuerzas políticas que lo acompañan; para lo cual, deberán hacerse los esfuerzos necesarios y pertinentes para que la nueva Carta Fundamental cuente con el apoyo mayoritario de la ciudadanía en el plebiscito de salida.
Esa es nuestra disposición, pero las relaciones con el Parlamento, desde siempre, son de responsabilidad y le corresponde el impulso y la iniciativa al Poder Ejecutivo. Quedamos atentos a ello.

4. Termina así también el ciclo histórico del trabajo conjunto de las fuerzas de centroizquierda, desde el eje articulador entre el PS-DC que, con sus luces y sombras, condujo el Estado en uno de los momentos de mayor progreso y estabilidad del país. Entendemos que los procesos sociales y políticos son dinámicos, y lo asumimos sin reparos. Sin embargo, creo que, en las formas, el procedimiento pudo haber sido más acorde con el affectio societatis que alguna vez nos unió. Espero que ello no sea óbice para que en el Senado podamos concordar un trabajo en conjunto, con respeto mutuo y espacios de responsabilidad, que nos permitan un pacto de gobernabilidad con los partidos de la derecha.

Atte.,

Senador Francisco Huenchumilla».

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Francisco Huenchumilla

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