• Saltar al contenido principal
  • Skip to secondary navigation

En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos
  • Noticias
  • Política
    • Congreso
    • Ejecutivo
    • Municipio
    • Otros
  • Entrevistas
  • Opinión
    • Editorial
    • Columnas
  • Clipping Noticioso
  • Archivos con Historia
  • En La Fontana TV
  • Quienes Somos

Sergio Velasco

El obispo rojo

septiembre 29, 2021 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Sergio Velasco

Exdiputado, profesor y militante DC

«Quiero que en mi país vivan con dignidad», Raúl Silva Henríquez.

La Iglesia Católica chilena que hoy pasa por sus peores momentos, a causa de los sucesivos escándalos al interior de la curia por las lapidarias acusaciones de pedófila y corrupción; sin embargo, a quienes profesamos la fe nos mueve una obligación moral de recordar a quien fuera el denominado «obispo rojo» de nuestra sufrida y maltratada nación.

Como dato biográfico, nació en Talca, el 27 de septiembre de 1907. Se cumplen 114 años de su natalicio. Fue sacerdote salesiano, obispo de Valparaíso, sucesor del cardenal José María Caro. El papa Juan XXIII lo nombró la máxima autoridad de la Iglesia Católica chilena.

Curioso nunca fue el postulante preferido, por el contrario, Emilio Tagle era la carta de la burguesía conservadora de la época. Este joven obispo fue muy adelantado para esos tiempos, tiempos de cambios indispensables en una sociedad vergonzosamente injusta.

Conducir la poderosa Iglesia Católica, que mantenía una relación directa con el poder político patriarcal, era su misión terrenal, la cual estaba destinada a guardar y proteger los arcaicos apellidos, la propiedad privada de la tierra, y la explotación a los peones.

Cambiar esto era una osadía y atrevimiento inaudito, sin precedente alguno.

El segundo cardenal de Chile aprendió del extinto presidente radical, del Frente Popular, don Pedro Aguirre Cerda, cuyo histórico lema fue «gobernar es educar». Una enseñanza que lo marcó durante toda su vida sacerdotal como cura educador.

Su sensibilidad social quedó impregnada en su quehacer a partir de sus primeros pasos en el sacerdocio, donde su objetivo principal fue la creación y fundación de colegios, escuelas industriales, y distintas universidades, para dar oportunidad a las y los jóvenes que no podían acceder a la educación formal, y menos a la superior.

Fui con mucho orgullo uno de sus colaboradores en este y otros proyectos educativos, del cual me honra de ser uno de tantos directores de la Fundación DUOC, «el compromiso de la Universidad Católica, con el pueblo», miles de estudiantes pasaron por sus aulas, a los que les cambió sus vidas, a ellos y a sus familias.

Todo un proceso revolucionario de educación popular, para quienes, teniendo talento y capacidad, jamás podrían alcanzar una especialización en alguna carrera técnica que le sirviera en su porvenir.

El director ejecutivo, P. Juan Baga Ballus, bajo el auspicio del rector Fernando Castillo, nombrado después de la reforma universitaria, logró abrir 103 sedes, en todo el país. Lamentablemente, ahora esta casa de estudios profesionales es una institución mercantilista, a la que sólo le preocupa el lucro a todo evento, antes que promover al necesitado estudiante egresado de enseñanza media, que no puede ingresar a la universidad por recursos o por puntaje, en la PSU.

Don Raúl tuvo una especial sensibilidad social, quedó reflejada en un libro titulado «Mi sueño de Chile», patética su necesidad de justicia, donde todos y todas vivamos con dignidad, donde la lucha contra la miseria sea una tarea de la cual nadie puede sentirse excluido. Aspiraba a un país donde no exista tanta miseria, moral y material, especialmente para los pobres, la educación sea igualitaria para que cada niño o niña tenga una escuela donde estudiar; casi profético que los enfermos, especialmente los terminales, puedan acceder fácilmente a la salud pública, reclamaba una y otra vez en sus predicas, que los jefes de hogar tengan un trabajo estable y un sueldo justo que les permita sustentar y alimentar a su familia.

«La caridad de Cristo nos urge» fue su lema y su orgullo cardenalicio, nada ni nadie lo hicieron separarse de ese concepto de vida sacerdotal. Dirigió y modernizó la anquilosada Iglesia de Santiago, creando nuevas vicarias, acercando el evangelio a la gente, no sólo con el don de la palabra de Jesús, si no con hechos concretos que permitieran tener confianza en una institución comprometida verdaderamente con la gente.

La situación de la mitad de la población era paupérrima y un tercio vivía en la miseria más absoluta, muchas familias alojaban en cuevas, en campamentos y conventillos. El alcoholismo y la desnutrición infantil mataban a miles de niños, hombres y mujeres enfermos de tuberculosis, sífilis, pestes y epidemias letales.

Fundó Caritas-Chile, del cual fue su presidente mundial, consiguiendo alimento, medicina y casas pre-fabricadas, con la ayuda alemana de «Misereor» la que respondió con creces a sus reiteradas solicitudes, confiando plenamente en su incorruptible prestigio y rectitud.

La reforma agraria, del asesinado ex Presidente Eduardo Frei Montalva, que le dio dignidad y justicia al campesinado chileno, se inició cuando el cuestionado obispo Silva Henríquez entregó las propiedades agrícolas de la Iglesia Católica, formando cooperativas campesinas para quien la trabajara y produjera.

«He amado intensamente a mi país», por tanto habló y dialogó con cuanta autoridad mundial estuvo a su alcance para evitar la guerra entre Chile y Argentina, logró que el papa lo escuchara, a minutos de iniciarse la confrontación, el Vaticano aceptó ser mediador nombrando al cardenal Samoré como el interlocutor válido para ambas partes.

Fue perseguido y vilipendiado, hasta por sus propios colegas obispos, «por ser la voz de los sin voz «, en plena dictadura militar, toda una hazaña, primero con el Comité Pro-Paz y luego con la Vicaría de la Solidaridad, en defensa de los perseguidos, detenidos-desaparecidos, torturados, presos políticos, relegados y exiliados, fue la excusa para que sus odiosos enemigos le motejaran como el «cura rojo».

Miles de chilenos y chilenas, en todo el país lo despidieron a su fallecimiento, acompañándolo a su última morada para estar junto a Cristo, a quien sirvió con pasión, algunos en silencio sepulcral, otros con la desesperanza de quedar huérfanos, llorando desconsoladamente, hombres mujeres, jóvenes y niños, se unían en un solo grito fúnebre: «Raúl, amigo, el pueblo está contigo», ahora y siempre.//ELF

*Columna publicada en Cooperativa.cl.

Publicado en: Columnas, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: columna, Columnas, Columnista, Destacado, En La Fontana, Sergio Velasco

Falso positivo

octubre 14, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Sergio Velasco

Presidente del centro de estudios Pensar Chile en San Antonio.

Dicen los que saben, que todo tiempo pasado fue mejor, parece que en el caso nuestro no ha sido así. Sufrimos de plagas, terremotos, tsunamis, incendios feroces, sequías larguísimas, las que estoicamente hemos superamos entre todos.

La madre naturaleza nos pega fuerte, sin piedad alguna, ahora como si fuera poco la letal pandemia que cubre al mundo entero, nos ataca donde más fallamos, como si conociera nuestra debilidad: la salud pública.

En consecuencia, hoy en día creo que gran parte de la población se ha familiarizado con una jerga médica que antes de covid 19, no utilizábamos, ni intentábamos entenderla.

Poníamos poco interés en ello, retirándonos a espacios de mayor comodidad, o simplemente vivíamos en el pequeño círculo de la ignorancia.

Entregamos el control total a los expertos en el manejo de las complejas situaciones y causas que afectaban a la comunidad en temas sanitarios.

No somos la excepción y al igual que en el resto del planeta, comenzaron a aparecer una cantidad inusitada de epidemiólogos, con una variedad de hipótesis que desean imponerlas como verdaderas y resultan que no son más que falsos positivos.

Crean confusión, desorientación, y alarma, en vez del desesperado alivio que se requiere en estas aciagas horas.

Especialmente para los sectores a quienes les han robado la posibilidad de mantener la esperanza en un día futuro, en que puedan encontrar la vacuna salvadora que definitivamente erradique la mortal enfermedad.

No es una misión imposible si se deja a un lado el espíritu mercantilista del proceso de elaboración de la misma.

Permítanos que sea la humanidad toda quien cruce la meta final y no un grupo exclusivo que está compitiendo por ver quien logra en llegar primero, asegurándose la mayor tajada del pastel del negocio de los medicamentos en el mudo de hoy.

Hay quienes acaparan para sí, poder, fama y fortuna, quizás un merecido Premio Nobel, fruto de sus denodados esfuerzos, en el ámbito en que atraviesa la comunidad internacional, tambaleándose todo el entramado de su enorme poderío bélico, económico y científico, ante un virus imbatible.

Al que hasta el momento no han podido vencer.

En medio de esta pandemia, a un año del estallido social del 18-O, nos encontramos con otro desafío, como es ganar con el APRUEBO el 25 de octubre será tan grande como el histórico triunfo del NO, donde chilenos y chilenas, van a conquistar su independencia de una constitución que solo representa los intereses y beneficios individuales de unos pocos

La espuria carta magna del 80 impuesta por la fuerza de las armas, sobre una ciudadanía indefensa de sus mínimos derechos y garantías, tenemos que cambiarla: Eduardo Frei Montalva, como lo señalara en el Caupolicán, es la ilegitimidad del texto en su totalidad, representando unitariamente a toda la oposición a la dictadura cívico-militar.

Fue un acto heroico para el ex-presidente vilmente asesinado en su lecho de enfermo, como también para todos los que estuvimos presente y fuimos parte de la rebelión pacifica, ante las sistemáticas violaciones a los derechos humanos.

Una lección de unidad en los propósitos y los objetivos que iban más allá de los personalismos o caudillismos los que empaña la política y decepcionan a la juventud.

Violentistas de ambos extremos, no caben en esta sociedad cansada de ser víctima de los apetitos de unos pocos, ante una mayoría que desea un país inclusivo, para vivir en paz.

Por ello debemos estar vigilantes que sectores ajenos al proceso intenten empañar el acto plebiscitario. Estableciendo a priori la paridad de género en los convencionales electos

El falso positivo es hacer creer a los y las ciudadanas, que la nueva constitución “per se” resolverá en forma inmediata todos los problemas que arrastramos por décadas.

Lo que si abra será una mayor participación en el destino del país.

A no olvidar que el poder por si mismo no consigue ser efectivo si no se convierte en virtud, y si este no se pone al servicio del pueblo, sin excluir a nadie, buscando como horizonte primario la reconciliación nacional.

Chile está compuesto de hombres y mujeres libres que hemos alcanzado la madurez política para reconocer al de enfrente como igual a mí y que sus garantías estarán protegidas en ese acuerdo nacional que será la nueva Constitución Política de la República: “al margen de ella nada, por encima de ella nadie”.

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: columinista, columna, Falso positivo, Sergio Velasco

Copyright © 2026 · Author Pro on Genesis Framework · WordPress · Acceder

Enviar WhatsApp