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A reconstruir la centroizquierda

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Marcelo Trivelli

Reactivación educativa

marzo 18, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Marcelo Trivelli

Fundación Semilla

El Plan de Reactivación Educativa 2023 fue dado a conocer en enero pasado y consiste en mitigar y superar los efectos de dos años de no presencialidad, aumentando los esfuerzos en la convivencia, salud mental, aprendizajes y vinculación de las y los estudiantes y sus familias con los establecimientos educativos.

Ver PDF👇

https://reactivacioneducativa.mineduc.cl/wp-content/uploads/sites/127/2023/01/Plan-Reactivacion-.pdf

El gobierno ha destinado importantes recursos económicos, profesionales y de materiales pedagógicos para abordar los desafíos antes mencionados. El Plan va acompañado de una campaña publicitaria dirigida a madres, padres y apoderados con un mensaje que pretende reforzar la asistencia y evitar la deserción: “que no falte el compromiso con la educación porque el jardín y el colegio te dan herramientas que te servirán para toda la vida”.

Existen suficientes estudios en el ámbito publicitario que concluyen que apelar a la racionalidad no genera los cambios de conducta deseados. El consumo de tabaco, alcohol y otras drogas duras no disminuye por campañas publicitarias que entregan información sobre el daño que produce su consumo. Lo mismo sucede con alimentos altos en azúcar, sodio y/o grasas saturadas, el sedentarismo o la obesidad.

En el ámbito público hemos visto que el deterioro urbano no se detiene con campañas publicitarias, sino que con una toma de conciencia ciudadana integral y transversal junto con acciones participativas y de apropiación del territorio por parte de las comunidades.

Si bien el Plan de Reactivación es bien intencionado y logra identificar bien los problemas que se deben abordar, una vez más es una política pública diseñada desde la cúpula gubernamental, académica y gremial y no desde la mirada y necesidades de niñas, niños y jóvenes estudiantes.

No se hace cargo de la imperiosa necesidad de renovar el Currículum Nacional y repriorizar los objetivos de enseñanza respondiendo preguntas tales como: ¿Cómo enseñar arte, para desarrollar el potencial creativo? ¿Cómo potenciar la investigación científica con el trabajo en equipo? ¿Cuál es el rol del o la profesora jefe para hacer de la sala de clases un lugar de convivencia y no de violencia ni agresión? ¿Cómo transformar la escuela en un lugar de entretención y no de aburrimiento? ¿Cómo enfrentar la historia y la filosofía para desarrollar el pensamiento crítico y no sólo memorizar frases y fechas?

En resumen, ¿cómo invitar y convocar desde la más temprana edad a niñas, niños y jóvenes a adentrarse en la hermosa y maravillosa aventura del conocimiento y de la socialización con sus pares y referentes educativos?

El presidente Gabriel Boric, en su discurso con ocasión del cambio de gabinete, interpeló al Ministro de Educación con las siguientes palabras: “Ministro Ávila, la reactivación educativa es prioridad. No podemos permitir que en nuestra patria haya niños sin matrícula, que están desertando o que tengan ausentismo grave. Los queremos de vuelta en las escuelas”.

El regreso a la escuela no es garantía de socialización, aprendizaje, entretención, bienestar ni entretención. Para ello se necesita una revisión profunda del sistema educativo. // ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: columna, Columnas, Columnista, Marcelo Trivelli, Opinión

Individualismo vs colaboración

noviembre 19, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Marcelo Trivelli

Exintendente Metropolitano y coodinador Fundación Semilla

Las sociedades completamente individualistas no funcionan, como tampoco funcionan aquellas totalmente colectivas. Una persona por sí sola no es capaz de sobrevivir y aquella que carece de identidad, porque está mimetizada en la masa, se convierte en un engranaje sin vida propia.

Enfrentamos hoy el desafío de buscar un equilibrio entre individualismo y colaboración. En otras palabras, ¿cuánto creemos que la vida depende del esfuerzo personal y cuánto de la colaboración con los demás?

A nivel planetario tenemos el desafío de revertir la crisis climática y la COP 27 reafirma la convicción: que nadie, ni persona ni país, pueden lograr éxito de manera individual. “Nuestro planeta se acerca rápidamente a un punto de inflexión que hará irreversible el caos climático”, advirtió Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, al tiempo que advirtió: “la humanidad tiene una opción: cooperar o perecer”.

La colaboración no sólo nos propone un camino de salvación, sino que además nos abre las posibilidades de un mayor bienestar individual.

El individualismo es hoy la cultura hegemónica que domina las relaciones entre países y entre personas. Cada día más, el mundo avanza en un proceso de individualización que tiene impactos negativos en el bienestar de las personas aún cuando no hay plena conciencia de ello. No nos damos cuenta como el individualismo exacerbado está deteriorando nuestra salud mental y nuestras relaciones, aumentando las brechas económicas, sociales, culturales y ambientales.

El individualismo va aislando a las personas que dejan de confiar en sus semejantes y centran toda su atención en el esfuerzo individual. Hago lo que quiero o me las arreglo como puedo y quiero parecen ser las consignas de nuestros tiempos.

Según un estudio de Global Advisor – IPSOS (2022) realizado en treinta países muestra a Chile entre el tercio de menor confianza interpersonal. Solo un 20% de la población dice confiar en la mayoría de las personas; siendo aún menor entre mujeres (16%) y un poco más alto en hombres (24%).

La producción y liberación hormonal juegan un rol importante en cómo se sienten las personas. La colaboración mejora la confianza generando oxitocina, la principal hormona de la felicidad y el bienestar.

La conducta de la colaboración se adquiere en el ejercicio de la relación con otras personas y por ello la escuela es determinante en la socialización de niñas, niños y jóvenes. La suspensión de clases presenciales debido a la pandemia de COVID-19 y los problemas que enfrentaron los y las estudiantes, y también el mundo adulto, al regresar a clases presenciales, demostró empíricamente los beneficios de la colaboración v/s el individualismo.

Por desgracia, muy rápidamente nos estamos olvidando de estos aprendizajes relegando a un segundo plano el fomento de las relaciones sociales y la educación socioemocional en el sistema educativo.

 

Publicado en: Columnas, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: columinista, columna, Columnas, Marcelo Trivelli

Sin empatía no hay comunidad

noviembre 4, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Marcelo Trivelli

Exintendente Metropolitano y presidente de Fundación Semilla

Una educación de calidad debe ser capaz de aportar al desarrollo integral de las personas y uno de los pilares fundamentales es la educación socioemocional. Aprender y practicar para ponerse en el lugar del otro (empatía). Tomar conciencia de los cambios y de cómo estos afectan a las demás personas. No sólo pensar en uno mismo.

Llama la atención la declaración del Presidente de la República, Sebastián Piñera, quien señaló, a propósito del triunfo del Rechazo en el barrio alto de Santiago: “Yo creo que no es un problema de empatía, la empatía es algo personal, no es de dónde yo vivo, si en una comuna o en otra, son comunas de ingresos mucho más altos que el resto del país, que viven una realidad distinta y eso las hace ver el mundo distinto”.

Los dichos del presidente son un buen reflejo de su vida y su historia. Pero sobre todo es un buen exponente de cómo piensan y actúan las élites en nuestro país. Reconoce la existencia de ghettos de riqueza, pero la gravedad de sus palabras radica en que, por ser personas de alto nivel económico, se justifica que ven un mundo distinto.

Efectivamente, la empatía es algo de cada individuo, pero no se construye comunidad ni se logra cohesión social con personas que carecen de empatía y lamentablemente la educación de las élites carece de la dimensión socioemocional. Puede ser una educación eficiente en transmitir contenidos, pero pobre en formar ciudadanos y ciudadanas que estamos interrelacionados social, cultural y económicamente.

En un mundo que vive en permanente cambio impresiona ver como las élites desdeñan la empatía y cómo han dado un carácter negativo a la palabra incertidumbre. Solo se entiende este relato si, para ellos, ser empáticos significa reconocer privilegios y por ello ceder alguno de ellos o, si la incertidumbre que sienten es respecto de si lograran mantener sus privilegios en el nuevo ordenamiento institucional.

Pocas veces un proceso democrático, como lo fue el plebiscito del 25 de octubre, ha dejado de manifiesto cómo las élites se resisten a ponerse en el lugar de sus conciudadanos. El voto de mayoría fue de la ciudadanía y no de las élites. La gente busca una nueva institucionalidad, capaz de terminar con las injusticias, los privilegios y los abusos. Busca reemplazar una sociedad que refuerza los privilegios en vez crear una sociedad meritocrática. El orden institucional que comenzamos a dejar atrás le ha causado mucho daño a nuestro país y nuestro sistema democrático.

El Apruebo es el inicio de un camino que debemos construir con la participación de todas las personas y va requerir gran dosis de empatía en cada uno de nosotros. Quienes hemos sido privilegiados deberemos ser capaces de reconocerlo y renunciar a muchos de ellos. Para ello se requiere voluntad y diálogo. Si reconocemos que el sistema de educación no asumió con fuerza la dimensión socioemocional, el esfuerzo será aún mayor y también una lección para que la incorporemos con decisión y coraje en los programas educativos en el Chile que se comienza repensar.//ELF

Publicado en: Columnas, Notas, Politica Etiquetado como: columna, Columnista, Marcelo Trivelli

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