La Directiva de la Juventud Demócrata Cristiana, ante las movilizaciones generadas por el alza en el pasaje del Metro de Santiago, declaramos lo siguiente:
1. Apoyamos decididamente las manifestaciones pacíficas generadas por el alza de precio en el pasaje del Metro. El gobierno de Sebastian Piñera ha generado falsas expectivativas para mejorar el transporte público y dicha medida, que afecta especialmente a las familias más vulnerables de la región metropolitana, lo demuestra.
2. Buscamos que la sociedad se manifieste de forma pacífica, pero entendemos que ante la ocurrencia de hechos de violencia la fuerza pública debe reaccionar de forma responsable y moderada, buscando reestablecer el orden público pero, al mismo tiempo, sin vulnerar los derechos fundamentales de las personas que transitan o se manifiestan en la vía pública.
3. En tal sentido, Carabineros de Chile debe actuar con cautela y criterio para evitar exceso de uso de la fuerza en el ejercicio de sus funciones: ninguna calle cortada, ni ningún destrozo justifica herir ciudadanos de gravedad o dejarlos con secuelas que los acompañen de por vida.
4. Estas manifestaciones no son una reacción espontánea ante un hecho puntual, sino que reflejan un creciente descontecto ciudadano frente a las promesas incumplidas por la clase política de mejorar la calidad de vida de todos los chilenos, y de un modelo que ha profundizado los abusos y la desigualdad.
5. El Presidente Piñera debe entender que la solución a los problemas país no pueden ser simples lavados de imagen (cambio de nombre al Transantiago) o proyectos de ley espúreos (“Admisión justa”, Control Preventivo de Identidad), sino que debe abrir un diálogo amplio entre la clase política y la ciudadanía que nos permita avanzar hacia un nuevo pacto social.
6. Finalmente, el gobierno debe dejar la autocomplacencia y asumir su fracasado manejo de los problemas políticos del país. El Ministro Chadwick debe renunciar como consecuencia de su incapacidad de ejercer acciones de orden público que satisfagan los estándares mínimos de una sociedad democrática.


