Mario Martínez, es un gran dirigente de la Usach y Demócrata Cristiano, con convicción de la organización estudiantil y el trabajo comunitario, luchador por la democracia y la libertad de expresión en los tiempos más oscuros de Chile, lo sitúa en los cuadros de los destacados falangistas que han marcado la historia de Chile, su lucha por las organizaciones estudiantiles en todas sus esferas, son nuestra misión y deuda como partido.
Por Cristian Oyadener
Militante de la JDC
Martínez lideró las federaciones de estudiantes y los centros estudiantiles, transformándose hoy en día en los desafíos de los jóvenes que chile necesita, donde el humanismo cristiano nos va mostrando el camino.
Desde mi opinión, lo primero que nos convoca es: Perseverar en que la J.D.C tiene cuide la memoria y de la misma forma que acompañamos a la gran Carmen Freí, exigiendo justicia para nuestro presidente asesinado, tenemos que estar y acompañar a las organizaciones de detenidos desaparecidos y victimas de la dictadura militar, en su búsqueda, exigiendo verdad y justicia. Por Eduardo Freí por Mario Martínez y por tanto otros que ya no están… y velar por la democracia y los DDHH en todos los países.
Como segunda meta, persistir en la formación y apoyo a los jóvenes en la política seria, centrada en el razonamiento y pensamiento humanista cristiano, ir permeando sus vidas y así ellos sean agentes de cambio en sus comunidades y organizaciones. Como dice nuestro presidente Manuel Gallardo: “que la cabeza esté donde estén los pies”.
Un tercer desafío, es ser joven con coraje y valentía de discrepancia a lo que nos queda bien, no tener miedo a “quebrar huevos”, ser discrepante con fraternidad y respeto, pero sin tener que apagar nuestro ímpetu de juventud.
El cuarto desafío, tiene referencia a seguir siendo el frente que debe mirar el partido que queremos construir y de donde queremos estar, qué clase de Chile queremos construir, uno clasista o uno inclusivo, un Chile xenofóbico o uno diverso, un país egoísta o uno solidario, uno individualista o uno comunitario. Hay que poner todos los esfuerzos en generar en cada espacio donde este un joven demócrata cristiano, el comunitarismo como guía de nuestros liderazgos. Promoviendo el dialogo, la integración y la diversidad como rasgos indiscutibles de nuestra formación.
Como quinto objetivo, apunto a lo que relata largamente el Papa Francisco en su encíclica “Laudato si`”, a través del cual nos convoca a cuidar la casa común, un joven demócrata cristiano tiene que ser necesariamente un joven comprometido y cuidadoso del medio ambiente, donde seamos nosotros los promotores de conciencia de cuidar la casa común. Donde nuestros pensamientos y acciones estén comprometidos con la sustentabilidad. Y seamos nosotros quienes motivemos en nuestros representantes políticos, (senadores, diputados, alcaldes y concejales) el compromiso irrestricto con el medio ambiente.
Por último, hablo de nuestro compromiso inclaudicable con la equidad de género, trabajando para convertir la J.D.C en un espacio igualdad que potencia los liderazgos de nuestras camaradas y que se declara contrario a toda violencia de género, un lugar de las inclusión social y política, que sostiene la bandera reivindicativa de los derechos de las mujeres.
Estos son los desafíos que a 33 años de asesinato de Mario Martínez por la dictadura militar, nos interpelan, y donde nuestros esfuerzos tienen que estar.
El premio instaurado por la mesa de la J.D.C liderado por Manuel Gallardo, llega a resaltar la importancia de no olvidar, y que todas las generaciones venideras conozcan la figura de Mario Daniel Martínez Rodríguez.
#GeneracionEnMarcha #MarioMartínez #JuventudChilenaAdelante.







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