En La Fontana entrevistamos al escritor Jorge Baradit, autor de la trilogía de superventas Historia secreta de Chile. Va por el emblemático distrito 10, que comprende las comunas de Santiago, Ñuñoa, Providencia, Macul, La Granja y San Joaquín. Compite como independiente y va en «Lista del Apruebo». Quiere obtener los votos suficientes, este 11 de abril, que le permitan ser uno de los 155 delegados constituyentes que escriban la nueva carta fundamental en Chile.
Consultado acerca de cuáles derechos sociales le gustaría defender en la Convención, señala: «Más que un listado de derechos (que, por supuesto, sí o sí, deben estar, en la nueva Constitución) lo que debemos evitar son las prohibiciones que explícitamente tenía la Constitución pinochetista en contra del ejercicio de esos derechos. Por ejemplo, las barreras que impiden que el Estado participe de actividades económicas o que haya control civil de las Fuerzas Armadas y de las policías… o que la Constitución impida que las leyes puedan otorgarle mayores poderes a los sindicatos y trabajadores, como dice la actual».
Sobre aquello añade: «Lo que debe establecerse en la nueva Constitución es el resguardo de los Derechos Humanos de todas y todos los ciudadanos y el levantamiento de cualquier prohibición que impida que futuros gobiernos propongan políticas públicas que promuevan y profundicen esos derechos».
Y profundiza en los anterior, aseverando: «Debe estar explícito que es obligación de los futuros gobiernos, sean del signo que sean, actuar promoviendo y profundizando esos derechos y que no hacerlo sería un acto contrario a la Constitución. La Constitución es el marco que definimos entre tod@s para organizar nuestra vida en común. En ella definimos nada menos que cómo se distribuye el poder y las posibilidades de desarrollo individual y colectivo de todas y todos los chilenos. Tremendo desafío».
-¿Está por un sistema previsional solidario? ¿Salud para todos, como derecho?
-Por supuesto, en ambos casos deben priorizar el interés de las grandes mayorías, no de las empresas o de los ricos que es lo que la actual Constitución promueve. Como dije antes, al margen de las políticas públicas concretas (que son imprescindibles), lo que debe estar en la Constitución es que las y los ciudadanos son el único eje de cualquier política pública y que, sin respetar sus derechos, no puede dictarse ninguna política pública referida a ninguna materia. Ahora, si me preguntas sobre ambas políticas públicas yo creo en el fin del sistema previsional actual y su reemplazo por uno solidario y en el fortalecimiento absoluto de la salud pública para que las Isapres se conviertan apenas en seguros complementarios para quien lo quiera.

-¿Qué sacaría de la actual Constitución?
-La actual constitución tiene un origen ilegítimo, no tiene una validez reconocida por tod@s: fue escrita en la dictadura de Pinochet y fue sometida a plebiscito en 1980, el que no contó con garantías democráticas básicas. No había registro electoral y por lo tanto no había control real del proceso de votación. Tampoco se permitió a la oposición hacer campaña para informar lo que estaba en juego. Por eso hay que cambiarla radicalmente. La pregunta debería ser otra, por ejemplo, ¿qué dejaría de la Constitución actual? Y creo que son muy pocas cosas.
-¿En Unidad Constituyente fueron en distinta lista con Frente Amplio y el PC, eso puede favorecer a Chile Vamos?
-Siempre he propuesto que la unidad de la oposición de centroizquierda y de izquierda es imprescindible para derrotar a la derecha y al Gobierno, y para tener una constitución que realmente represente a las grandes mayorías.
Hasta ahora no ha sido posible, pero espero que en la Convención Constitucional y en el futuro actuemos unidos porque el veredicto de las y los chilenos ha sido clarísimo: el 80% se pronunció por un nuevo Chile y los partidos políticos, los constituyentes, todas y todos debemos que estar a la altura del pueblo chileno.
-¿Qué rol debe jugar el Estado en la nueva constitución?,¿Sacaría el principio de Estado subsidiario?
-Por supuesto, es lo primero que debemos hacer. Es impresentable que en pleno siglo XXI la Constitución actual establezca un sistema económico neoliberal, que genera desigualdad e injusticias para la gran mayoría de los chilen@s. Una de las consecuencias principales es que entrega las grandes riquezas del país a los privados e impide que ellas sean explotadas en beneficio de los intereses de las grandes mayorías. Necesitamos una nueva Constitución que le de al Estado herramientas para que pueda participar de la economía en beneficio de las grandes mayorías y que pueda controlar a los privados cuando incumplan sus obligaciones.
-¿Cómo ve el proceso constituyente, en medio de elecciones y el Covid-19 y posibles manifestaciones?
-El pueblo chileno es muy sabio. El 18 de octubre comenzó un proceso que es irreversible. Lo confirmamos con el 80% de votación en contra de los que quieren establecer el statu quo. Y estoy seguro de que en abril dará otra lección democrática. Estamos haciendo historia entre todas y todos.//ELF