En La Fontana publicamos discurso de diputado y Presidente de la Democracia Cristiana (DC), Alberto Undurraga, en Junta Nacional de la colectividad.
"Estimadas y estimados camaradas:
Estamos viviendo todos la alegría de volver a encontrarnos en cuerpo y alma en una Junta Nacional. Bienvenidos y bienvenidas, tanto a los que hemos podido llegar a este reciento, como a quienes nos acompañan por vía telemática.
Hace poco más de dos meses nos reuníamos por zoom en otra Junta Nacional del partido, donde delineábamos lo que debía ser el rumbo a tomar. Parece que hubiera pasado mucho más tiempo, por la gran cantidad de acontecimientos que se han sucedido y por el cambio de clima político en el país y de convivencia dentro del partido.
Por naturaleza soy optimista, pero por experiencia sé que debemos tener los pies bien puestos en la tierra. Todos sabemos que venimos de una larga crisis. Nos ha cambiado el ánimo, ha cambiado el foco de nuestra atención, hemos tenido logros, pero sabemos que queda mucho por hacer y que nuestra recuperación requerirá mucha constancia y perseverancia.
Vamos por buen camino, pero queda mucho por caminar. Hemos superado lo peor de la crisis, nos hemos empezado a recuperar, pero el fortalecimiento partidario y la buena convivencia entre nosotros no puede ni debe tener paréntesis para asegurar el futuro de la Democracia Cristiana.
Ninguno de nosotros ha estado inactivos camaradas, y quiero agradecerlo y valorarlo Hemos empleado bien este corto tiempo, como lo podemos comprobar simplemente revisando lo que fueron nuestros propósitos declarados en la Junta anterior.
En noviembre del año pasado, decíamos que el partido, como comunidad política tenía siete tareas que cumplir: (1) construir una sana convivencia; (2) construir propuestas de amplio respaldo, (3) reconstruir el cuerpo del partido; (4) construir una alternativa electoral solvente; (5) reconstruir la presencia DC en el debate nacional; (6) poner a la DC en la construcción de una mayoría política; (7) decidir con autonomía y actuar en consecuencia.
Tenemos como directiva nacional la satisfacción de poder decir que hemos ido avanzando en cada una de estas tareas y que eso se nota en lo que estamos haciendo y también en cómo estamos siendo vistos por los otros actores políticos y por los medios de comunicación.
Quien haya visto la prensa de los últimos días y la de hoy, verá que la pregunta que todos se hacen sobre nosotros están todas en positivo y en vista de las decisiones políticas más importantes: ¿qué hará la Democracia Cristiana? ¿qué rumbo decidirá? ¿apoyará la idea de las dos listas? ¿consolidará su diálogo con el Socialismo Democrático?
Todos y todas podemos tener una idea al respecto de cada una de estas preguntas, pero lo que podemos advertir es que ya no nos están interrogando sobre nuestra crisis, sino sobre nuestras acciones; ya no nos interrogan sobre lo aislados que estamos, sino sobre los socios que queremos tener y sobre los que no queremos tener; ya no nos preguntan sobre nuestras rencillas, sino sobre nuestras propuestas.
Este cambio en la forma en que está siendo visto el partido va de la mano de la recuperar de nuestra convivencia. Empieza a ser normal que el Consejo Nacional del partido se reúna y lo que sale de allí sea una declaración de amplio consenso. Mi valoración a todos los consejeros y consejeras, así como a los presidentes regionales y representantes de los distintos frentes y departamentos. Especial saludo a la JDC, en quienes tenemos puesto la esperanza de renovación y cuyo voto hoy se someterá a la votación de esta junta, y hago un llamado a respaldarlo, en los desafíos de mediano plazo, empieza a tomar forma el Congreso Raíces, Comunidad y Esperanza para actualizar nuestro mensaje humanista cristiano, tomar nuevas definiciones y reinventarnos como partido, en una sociedad marcada por un cambio de ciclo.
Asimismo, ahora puedo decir que junto a la Secretaria Nacional, Cecilia Valdés, en representación de la directiva nacional nos hemos reunido en forma simultánea con nuestras bancadas de senadores y diputados, los que han sido liderados por los camaradas Yasna Provoste y Eric
Aedo y que a partir de ello hemos establecido puntos comunes para la estrategia a seguir en los diferentes temas del PDC.
Puedo decir que la directiva nacional y el presidente que les habla hemos empezado nuestras visitas a regiones y que estamos empezando a concentrarnos en las tareas de la representación del partido en el territorio.
Especial saludo en ello a nuestros gobernadores, CORES, alcaldes y concejales, que dan testimonio de los valores y principios del humanismo cristiano en sus regiones y comunas. Nos enorgullecemos del rol de cada uno y una de ustedes, y ejemplifico en el rol nacional que impulsan la Presidenta de la Asociación Chilena de Municipios y alcaldesa de Peñalolén, Camarada Carolina Leitao, el vicepresidente de la Asociación y alcalde de Concepción Camarada Álvaro Ortiz y la Camarada María Margarita Indo como representante de nuestras y nuestros concejales.
Asimismo, han jugado un rol importante los camaradas integrantes de la directiva que se despliegan a diario en su región. Me refiero a los camaradas Aldo Mardones, en Concepción, Héctor Barría en la Región de los Lagos, Patricio Ferreira en Alto Hospicio y toda la región de Tarapacá y Gianni Rivera en la Región de Valparaíso, y ahora recién integrada la camarada Alexandra “Lula” Núñez en Atacama y Ana María Hernández, de la también Región Metropolitana.
Previamente al despliegue en terreno, liderados por nuestra Vicepresidenta Francisca Hernández y con apoyo del CDC y destacadas camaradas, nos desplegamos en cuatro regiones del país con encuentros zonales con camaradas acerca de los desafíos para aumentar la participación política de mujeres en Chile y en nuestro partido, encuentros que fueron muy valorados y nos desafían para este año 2023.
En el plano de la opinión pública, somos varios las y los demócratas cristianos que están opinando a diario en los medios de comunicación. Ahora, lo que la prensa destaca no es lo que dijo o replicó un camarada a otro camarada, sino qué es lo que le estamos proponiendo al país.
En suma, es el inicio de la reconstrucción de una sana convivencia, es una expresión más frecuente de muestra fraternidad lo que nos está permitiendo reposicionarnos.
Volvemos a tener alegrías compartidas. El partido tiene un alma común. Cuando una demócrata cristiana como Gabriela Flores gana la CONFUSAM, es todo el partido el que se alegra porque nos sentimos orgullosos de que una de las nuestras dé testimonio de entrega y servicio a los trabajadores y trabajadoras. También saludamos los buenos resultados en la ANEF liderados por Ivonne Rozas, y el esfuerzo notable de Miriam Verdugo y el equipo que lideró para volver a ocupar lugares relevantes en el Colegio de Periodistas.
Pongámonos una mano en el corazón, camaradas. Si hace dos meses alguien les hubiera dicho que la DC se plantaría firme ante una decisión de gobierno de presentar una lista única y que lograría apoyos importantes para una posición distinta ¿cuántos lo hubieran creído?
Sin embargo, nosotros nos jugamos y nos adelantamos y a mediados de diciembre afirmáramos que dos listas era lo que más le convenía a Chile, a los partidos oficialistas y al PDC respaldados por una argumentación fuerte y vinculados con nuestras convicciones y nuestra estrategia de largo plazo. Sin la firme y decidida posición demócrata cristiana, el proceso de revisión y cuestionamiento del planteamiento original de una lista, no se hubiera producido. Dijimos que íbamos a decidir con autonomía y actuar en consecuencia y lo estamos haciendo.
Nos parece indispensable que los objetivos electorales estén subordinado al objetivo político mayor de establecer una alianza estable de centroizquierda de largo plazo, como condición de conformar una alternativa de poder frente a los polos de la derecha y de la izquierda radical.
Sabíamos que este objetivo político tiene varios planos, incluye el electoral, pero también la política de alianza, la definición de contenidos programáticos compartidos y eso se expresaría en negociación inmediata con otros partidos del ámbito de la centroizquierda.
Es un consenso partidario que el PDC no quiere ni debe quedar aislado, pero que nuestra preferencia debía estar en aliarnos con los partidos.
del Socialismo Democrático. Por eso iniciamos un debate con los partidos de las coaliciones de gobierno, dentro de los cuales un sector prefiere una lista única oficialistº
¿Qué hemos planteado nosotros y que han empezado a argumentar otros partidos desde el mes de diciembre?
Primero, que una lista única convierte la elección de consejeros constituyentes en un plebiscito sobre la gestión de gobierno, lo que solo puede favorecer a la derecha.
Segundo, que la lista única apuesta a conservar el apoyo que tiene el Gobierno, pero la merma oficialista ya producida que se refleja en todas las encuestas hace que, en realidad, se decrecerá en un porcentaje no calculado. La lista única es una lista para perder y para retroceder. En cambio, nosotros buscamos crecer junto a nuestros socios.
Tercero, que las dos listas permiten crecer hacia el centro, un espacio que se pierde en la partida al presentar una sola lista, incluyendo Apruebo Dignidad, un socio no aceptable para un electorado que sí puede votar por la lista con claro perfil de centroizquierda. Una lista única pierde electorado de izquierda porque vamos nosotros, y pierde electorado de centro porque va la izquierda dura. Es decir, perdemos todos.
En cuarto lugar, nosotros entendemos que el sector moderado está en disputa abierta, y ese espacio o se ocupa o se cede. El último plebiscito mostro que, siguiendo al sector más radicalizado, lo actores moderados no resultan creíbles. No hay que ceder espacio a nuevos proyectos como Amarillos y Demócratas que podrían captar parte de su electorado si nosotros lo abandonamos.
En quinto lugar, estamos convencidos que se termina sumando más si las listas se conforman por proximidad política. Deben presentarse juntos los que estén dispuestos a seguir presentándose juntos en el futuro cercano. No hay manera de recuperar adhesión ciudadana y acotar el espacio que está ocupando la derecha sin superar la división del Apruebo y Rechazo del anterior plebiscito. Si se repiten las opciones, se repetirá el resultado.
En este proceso constituyente, y tras la elección de consejeros constitucionales, nuestro propósito es cambiar la constitución del 1980 reformada el 2005 por una nueva Constitución, en una dirección en la que todos los demócratas cristianos estemos de acuerdo, aglutinando una mayoría que permita su aprobación, proceso al que contribuimos al Acuerdo por Chile, que habilita la nueva oportunidad que tiene el país para tener una Nueva Constitución.
Quiero agradecer el apoyo mutuo y la sintonía política que hemos logrado con la Presidenta del PPD, Natalia Piergentili y la del presidente del PR, Leonardo Cubillos, partidos que ya se han pronunciado públicamente y por las mismas razones por las dos listas. Seguiremos dialogando para que todos los partidos de Socialismo Democrático lleguen al mismo convencimiento.
Para que esto sea posible necesitamos a muchos reunirnos con el mismo propósito, lo sabemos muy bien. Pero sabemos muy bien algo complementario: Sin la DC no se puede, sin la DC no se alcanza, sin la DC no hay referente nuevo que parezca y sea distinto, sin la DC se instala la duda entre los moderados por quién hay que votar.
La DC no se va a destacar por sus dudas sino por sus decisiones y por una determinación que se expresa clara y nítidamente. Hace poco dijimos: “las conformaciones de listas le corresponde a los partidos, no al gobierno, por lo tanto, si el gobierno persevera en presionar para que haya lista única, ello es una acción hostil hacia la DC". Vamos a volver a hablar igual cada vez que sea necesario.
El objetivo político y la estrategia consiguiente el PDC han sido claramente establecidas por el Consejo Nacional del partido del 7 de enero de 2023 y que pedimos a esta Junta que ratifique y que dice textualmente: “En materia electoral, reafirmamos nuestra convicción de construir con otros y no tomar el camino en solitario. En ese marco, privilegiamos el desarrollo de una alianza electoral con los partidos que componen el Socialismo Democrático para las próximas elecciones de Consejo Constitucional. De esta manera, buscaremos también consolidar una alianza de largo plazo con miras a las siguientes elecciones municipales y regionales”.
Esta declaración del Consejo pasado es una convicción compartida, y punto de encuentro de distintas visiones en nuestro partido que nos permite construir hacia el futuro.
Lo que más importa es el rumbo que se tomará por largo tiempo. El único camino para crecer es atraer electorado nuevo, ahora en la modalidad de voto obligatorio.
Nuestro partido quiere crecer representando al electorado que será quien definida de ahora en adelante todas las elecciones.
Buscamos representar a aquellos que quieren cambios y transformaciones, pero al mismo tiempo valoran la estabilidad, a los chilenos y chilenas que quieren derechos sociales y, al mismo tiempo, quieren desarrollo económico, a los miles de compatriotas que exigen respeto irrestricto a los derechos humanos y al mismo tiempo seguridad ciudadana. Esta dualidad, en el pasado la hemos llamado “Revolución en Libertad”, o “Crecimiento con Equidad”, hoy muchos lo llamamos “Desarrollo con Dignidad”.
Nosotros no somos ni apocados ni nos contentamos con poco cuando se trata de Chile. Somos como la delegación chilena que consiguió que se hiciera el mundial de futbol en Chile: “porque no tenemos nada lo haremos todo”.
Nosotros no le criticamos gobierno que aspire a mucho, sino que consiga muy poco. A la derecha se la enfrenta con una solida coalición de gobierno de centroizquierda, que es lo que aspiramos a tener en el futuro. Las grandes metas hay que saber conseguirlas. Y sabemos que para ello hay que sumar voluntades. La Democracia Cristiana tiene votos en el Parlamento y aporta con sus votos para las grandes causas, pero es más que eso. Tenemos presencia territorial y estamos junto a la gente día a día, pero somos más que eso. Lo que nosotros aportamos es la capacidad de concertar acuerdos amplios, fructíferos y sólidos, que llegan para quedarse. Chile requiere retomar los acuerdos amplios para avanzar, Chile requiere una nueva temporada de acuerdos en Seguridad Ciudadana, Pensiones, Vivienda, Salud, Educación, Recuperación Económica y Reforma Tributaria, para empezar.
Aspiramos a mucho y por eso, por Chile y para Chile, buscamos aportar a reformas que sean de calidad y tengan el alcance necesario. Este gobierno no siempre lo consigue. Tiene dos coaliciones y no tiene la misma estrategia. Por eso oscila en sus decisiones y porque sus tendencias internas son distintas y diferentes, tiene medidas para dejar contentos a unos y otras medidas para dejar contentos a otros. El resultado es un permanente retroceder y avanzar. No se gobierna con intermitente señalizando a un lado y otro a cada rato.
Cuando se estaba a punto de cerrar un acuerdo nacional por la seguridad (señal para un lado), se deciden los indultos mal ejecutados y peor decididos (señal para el otro lado). Al final, lo que se consigue es que aún tenemos acuerdo nacional en seguridad y el gobierno se arrepiente del modo como procedió en los indultos. Al final nadie queda contento ni dentro ni fuera de las filas de gobierno. Por eso se avanza poco, se avanza mal, se consigue poco y se decepciona mucho. Nosotros aspiramos a más. Por eso colaboramos, pero no somos parte del Gobierno.
Un Gobierno como este no va a impedir el regreso de la derecha, incluso la llegada de la derecha más dura al poder. No queremos que eso suceda. Una izquierda más radical es y seguirá siendo una minoría en Chile. Solo un nuevo referente de centroizquierda puede cambiar la situación. En eso queremos tener un rol protagónico y para poder tenerlo, la Democracia Cristiana debe fortalecer mucho más.
Emplazo a la derecha democrática a no dejarse arrastrar por los republicanos, nostálgicos de la dictadura, como lo han hecho recién en la acusación constitucional contra el ministro Jackson. Asimismo, emplazamos a la derecha para que se integre a las mesas convocadas para acuerdo en seguridad y prontamente en materia de pensiones. La mirada debe estar puesta en el país, no en sus intereses políticos.
Emplazo a la izquierda de Apruebo Dignidad a competir bajo sus banderas, sus prioridades y con su proyecto constitucional, representando a su electorado. Nosotros haremos lo mismo, que la ciudadanía decida quién representa más y mejor los anhelos y las esperanzas del pueblo de Chile.
En la Junta Nacional anterior, les decía: “soy creyente, pero ahora no espero un milagro. Lo único que pido, lo único que espero, a lo único que los convoco es a que pongamos, nuevamente, a la Democracia Cristiana de pie”. Yo tengo una alegría en el corazón: la alegría de estar presenciando cómo el partido se está poniendo nuevamente de pie.
Mañana, cuando rindamos homenaje a Eduardo Frei Montalva, cuando depositemos la ofrenda floral ante su tumba, cuando entreguemos nuestro saludo y nuestro reconocimiento ante su estatua, podremos llegar allí caminando erguido, con la frente en alto y decir con voz firme: “Camarada Eduardo Frei Montalva, ¡presente! Tu partido continúa tu tarea, retoma tus banderas, sigue tu ejemplo y vuelve a ser una esperanza para Chile”.
Para esto estamos aquí camaradas, para reencontrarnos y Transformar Chile
Muchas gracias". //ELF
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