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A reconstruir la centroizquierda

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Politica

Los abismos chilenos

mayo 11, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

El triunfo de la extrema derecha en las recientes elecciones en Chile deja a este sector, opuesto al reemplazo de la Constitución de 1980, como principal fuerza del nuevo Consejo Constitucional. Con una campaña alejada del debate constitucional y centrada en cuestiones como la inseguridad, el progresismo sufrió una dura derrota que impactará sobre el gobierno de Gabriel Boric.

Desde hace un tiempo, Chile había vuelto a ocupar un lugar especial en el corazón del progresismo mundial. En 2019, las protestas sociales contra el neoliberalismo derivaron en un proceso democrático para dejar atrás la Constitución impuesta por la dictadura de Augusto Pinochet en 1980. En 2021, Gabriel Boric, un ex-dirigente estudiantil de 36 años, fue elegido presidente e inició lo que algunos han señalado como una nueva ola de gobiernos progresistas en Latinoamérica.

Sin embargo, en septiembre pasado la población rechazó masivamente en las urnas el texto constitucional que buscaba reemplazar la antigua Constitución, lo que obligó a los partidos a iniciar un nuevo proceso mucho más tutelado que el anterior. Y esto sería solo la antesala: en las elecciones para el nuevo Consejo Constitucional, celebradas el 7 de mayo pasado, la extrema derecha representada en el Partido Republicano (PR) de José Antonio Kast logró 35,41% de los votos. De esta forma, le pasó por encima a la derecha tradicional (21,1%) y derrotó al oficialismo progresista (que compitió en listas separadas, un error que dará mucho que hablar y reparar). Además, el PR obtuvo por sí solo poder de veto y, en conjunto con la derecha tradicional, logró dos tercios de representación para vetar cualquier modificación que sugiera la comisión experta al borrador de nueva Constitución.

Todo lo anterior dificulta enormemente cualquier acuerdo entre la izquierda y la derecha tradicional (quién habría dicho que se añoraría esa posibilidad). Aunque inevitablemente los resultados dinamitaron la posición negociadora del gobierno para llevar a cabo un programa que ya venía a cuestas por carecer de mayoría parlamentaria, lo cierto es que la mayoría de extrema derecha en el Consejo Constitucional no tiene el camino asegurado hacia un triunfo en las próximas presidenciales. En realidad, los tiempos de las «identidades negativas» y el rechazo a todo lo que huela a poder vienen mostrando justo lo contrario: sin experiencia y puesta a liderar un proceso con expectativas que no podrá cumplir, la extrema derecha puede enfrentar su propio proceso de degradación, tal como la izquierda tuvo el suyo con la primera Convención Constitucional.

Idas y venidas constituyentes

Aunque aún es muy pronto para extraer conclusiones sobre el comportamiento electoral, hay varias cuestiones que mencionar. En primer lugar, la introducción del voto obligatorio desde el año pasado ha estabilizado un alto porcentaje de participación que cambia por completo el mapa electoral. Si en 2022 la participación fue de 86%, esta vez se ubicó en casi 85%. Pareciera que el desinterés ciudadano hacia el actual proceso constituyente, en vez de convertirse en abstención, se ha expresado en votos nulos y blancos: estos sumaron 21,54% del total. Por otro lado, el resto de los votantes que no había acudido a las urnas anteriormente (ni en el primer proceso constituyente ni en la elección del presidente Boric, cuando el voto era aún opcional), esta vez, con voto obligatorio, ha optado por la extrema derecha.

Si esto significa una ampliación de la penetración cultural del conservadurismo en Chile dependerá de si el PR mantiene sus buenos resultados en el tiempo. Por ahora se pueden aventurar tres cosas. Primero, que la votación por el Rechazo al borrador en el plebiscito pasado es similar al porcentaje de apoyo a la oposición, en ambos casos en torno de 62%. Segundo: el centro político ha terminado de desfondarse luego de que la alianza entre la Democracia Cristiana y el Partido por la Democracia (PPD, del ex-presidente Ricardo Lagos), bautizada Todo por Chile, decidiera ir por fuera del bloque oficialista y no obtuviera ningún escaño. Tercero, y quizás lo más importante: pareciera que la extrema derecha está capitalizando coyunturalmente un voto de repudio al establishment político que no es demasiado distinto del que movilizó a los votantes de la nueva izquierda chilena en el último tiempo. Como ya ha pasado en otros países, las elecciones se están definiendo por las denominadas «identidades negativas», y quien gana las elecciones ve diluido su poder en un abrir y cerrar de ojos.

Ahora bien, para entender más precisamente qué es lo que los chilenos están castigando en esta ocasión, hay que remitirse a la seguidilla de idas y venidas constituyentes de las que deriva el proceso actual. La persistencia del problema constitucional chileno radica en que, a pesar de las múltiples reformas que ha tenido la Constitución de 1980, esta no se desenvuelve como pacto fundante de la comunidad política ni tampoco sirve de base para dirimir las diferencias entre los ciudadanos. Además de su herencia dictatorial, el texto degradó aún más su legitimidad al bloquear reformas que pudieran alterar el carácter subsidiario del Estado.

Tras el estallido social de octubre de 2019, el mundo creyó que todo eso quedaría atrás con la Convención Constitucional y sus innovaciones democráticas inéditas en materia de paridad de género y protección del medio ambiente. Sin embargo, el borrador fue rotundamente rechazado por casi 62% de los votantes en todas las regiones del país. Aunque algunos todavía culpan a la campaña de desinformación conservadora, lo cierto es que esta solo pudo tener éxito debido a un error estratégico y también ideológico por parte de la izquierda: se confundió la redacción de una Constitución con el despliegue y materialización de un innovador programa de gobierno progresista. El problema estructural con la ratificación de nuevas constituciones por referéndum es que cuanto más extenso es el texto, más razones tienen los votantes para rechazarlo. En el caso de Chile, por ejemplo, gran parte de los nuevos votantes de sectores populares interpretaron la «plurinacionalidad» como un ataque a su identidad patriótica.

Con el borrador anterior rechazado, el Congreso Nacional echó a andar un nuevo proceso mucho más limitado por el poder constituido. Aunque esto fue un balde de agua fría para las expectativas de la izquierda, cualquier otra cosa habría dado armas a la derecha. Al igual que en la Convención, el nuevo órgano estableció quórums contramayoritarios, en particular, tres quintos en una asamblea de 51 electos (el acuerdo original contempló 50 escaños, al que se agregarían cupos indígenas en caso de obtener el 1,5% de la votación total del país en una papeleta separada; este fue el caso de Alihuén Antileo, elegido por ese cupo). Y, tal como le ocurrió antes a la derecha, la escasa representación de la centroizquierda en el proceso actual implica que los quórums no cumplirán su objetivo de avanzar en los pactos. Además, la derecha tenía tres exigencias: 12 bases institucionales intocables durante el proceso (como la imposibilidad de eliminar el Senado y la mención explícita a la existencia de las Fuerzas Armadas y Carabineros en la Constitución, dos puntos polémicos en la pasada Convención), una comisión de expertos compuesta proporcionalmente por las fuerzas representadas en el Congreso y un comité de árbitros para asegurar la tutela sobre el poder constituyente. La primera paradoja es que, con los resultados electorales favorables a la extrema derecha, estos contornos podrían darle, en el mejor de los casos, un cierto grado de influencia a la izquierda (y ya no a los conservadores, como originalmente) y, en el peor de los casos, resultarían irrelevantes. La segunda paradoja electoral es que un partido como el PR, que defiende la continuidad de la Constitución de 1980, quedó a cargo del cambio constitucional.

El sorpasso de la extrema derecha

El cambio en la hegemonía de la derecha chilena es total. Desde hoy, Kast no es tan solo el ex-candidato presidencial de la derecha que obtuvo 44% en la segunda vuelta de 2021, sino que su partido acaba de sumar más del doble de representantes que las fuerzas clásicas de la derecha, entre ellos Renovación Nacional (del ex-presidente Sebastián Piñera) y la Unión Demócrata Independiente (UDI, fundada por Jaime Guzmán, uno de los ideólogos de la dictadura).

La prensa internacional ha catalogado a Kast como la simple adaptación chilena de populistas como Donald Trump o Jair Bolsonaro, lo que cobra sentido considerando las conexiones del PR con las principales organizaciones de extrema derecha en el mundo. En el plano discursivo, desde 2017 Kast apela al peligro que viven los valores de la familia tradicional y su estabilidad económica. ¿La amenaza? La clásica red conspiranoica de enemigos coordinados: la izquierda, los operadores políticos, la «ideología de género» y los inmigrantes. Nada muy diferente al discurso de la Alt-Right que crece en el resto del mundo.

Desde que Boric salió elegido en 2022, el contexto económico, la crisis migratoria y la crisis de seguridad (particularmente, con el fuerte crecimiento de delitos de alta repercusión social) no solo han dado lugar a una reacción contra el gobierno, sino que además han vigorizado discursos como el de los republicanos, que se las arreglan para ser percibidos como outsiders que vienen a desplegar la «mano dura» contra la delincuencia. En efecto, toda la campaña electoral para el nuevo Consejo Constitucional estuvo marcada por mensajes sobre el descontrol de la seguridad que poco tenían que ver con la Constitución y le sirvieron al PR para antagonizar con el oficialismo.

Ahora bien, ¿es realmente Kast un outsider? A diferencia de algunos de sus pares internacionales, es un político de larga trayectoria que lleva ocupando cargos públicos desde el año 1996 y, hasta su primera campaña presidencial en 2017, siempre se había postulado por la UDI. En particular, Kast proviene del corazón de una de las culturas políticas más tradicionales de la derecha chilena. Cuando estudiaba Derecho en la Universidad Católica, Jaime Guzmán fue su tutor, y así se volvió militante del Movimiento Gremial, un grupo corporativista y religioso, que luego se convertiría en la semilla del partido. Por otro lado, su hermano, Miguel Kast, fue un Chicago boy formado por Milton Friedman que luego se convirtió en ministro de Pinochet. Justo cuando Guzmán y Miguel Kast iban a fundar la UDI, este último falleció, de modo que la figura de José Antonio pasó a ocupar un rol simbólico fundacional que se refleja en innumerables discursos y homenajes.

Todo esto es extremadamente relevante para intuir la forma en que Kast y los republicanos intentarán conducir a su grupo en el Consejo Constitucional. ¿Seguirán antagonizando con el resto de los partidos ahora que les toca conducir? El actual presidente de la UDI, Javier Macaya, se mostró confiado de que esto cambie cuando remarcó que «casi el 90% de los electos de Republicanos viene de la UDI». Aunque no sabemos qué papel elegirá jugar Kast hasta la culminación del proceso, puede que presente algunas diferencias con el guión del populismo de derecha de otras latitudes.

Progresismo chileno: ¿y ahora qué?

Chile eligió el presidente más izquierdista desde el retorno a la democracia pero, al mismo tiempo, votó un Congreso mayoritariamente de derecha. Fue tal la algarabía que desató lo primero, intensificada tal vez por las expectativas del proceso constituyente inicial, que la izquierda cometió un error estratégico: olvidarse de lo segundo. Así, en vez de tramitar de inmediato las principales reformas del programa de gobierno, usando la cada vez más corta luna de miel de los gobiernos, decidió esperar a los resultados del plebiscito de septiembre de 2022, pensando que el triunfo potenciaría el poder de negociación del Ejecutivo en el Congreso. Sin embargo, con el borrador rechazado, el oficialismo se quedó con gran parte del programa de gobierno cuesta arriba, y tras los resultados del 7 de mayo no solo se ha escogido al órgano político más derechista en décadas, sino que la posición de negociación en el Congreso ha vuelto a empeorar.

En un escenario adverso, el progresismo necesita despercudirse rápidamente de su derrota y recoger las autocríticas, no para fomentar la autoflagelación, sino para mirar hacia adelante. ¿Qué elementos del proceso constituyente hasta ahora deben ser recuperados y cuáles abandonados? ¿Cuáles son los consensos necesarios para recuperar la legitimidad de nuestra vida común en un contexto como el descrito?

Si hay algo claro es que la izquierda no puede desentenderse del proceso constituyente. A fin de cuentas, fue la que le propuso al país una nueva Constitución destinada a habilitar un periodo de justicia social. Así, aunque toque hacer múltiples concesiones, sería mucho más perjudicial renunciar a un acuerdo con la derecha tradicional. Por un lado, esto permitiría consensuar un texto con mayores posibilidades de ser aprobado en diciembre de 2023 para zanjar de una vez por todas el proceso. Por otro, se sentaría un precedente para cerrar caminos de autoritarismo.

La era de las identidades políticas negativas también implica que en Chile podría haber espacio para construir una identidad en contra de la extrema derecha, algo que hasta cierto punto se generó en la segunda vuelta presidencial de 2021. Aunque la pregunta es si para construir tal antagonismo basta con denunciar que el PR «no es democrático» justo cuando acaba de ganar las elecciones. En vez de eso, vale la pena volver al origen: la razón por la que comenzamos este largo camino de idas y venidas desde el estallido social fue el malestar con la subsidiariedad del Estado consagrada en la Constitución de 1980. Si se considera la lógica del plebiscito ratificatorio, que no distingue artículo por artículo, sino que somete la totalidad del borrador a votación, entonces lo más importante de cara a la votación final serán los anticuerpos que pueda inducir el nuevo texto. Si la derecha opta por constitucionalizar el rechazado sistema de administradoras de fondos de pensiones privadas (AFP) o las instituciones de salud previsional (ISAPRE, sistemas privados de seguros de salud), es muy plausible que gane nuevamente el Rechazo.

El dilema de Kast

Decíamos más arriba que el proceso constituyente quedó bajo la conducción de quienes rechazaban un proceso constituyente. Para graficar, basta un ejemplo: Luis Silva, el candidato más votado a escala nacional, indicó que el PR «no quiere una nueva Constitución». En pocas palabras, se podría decir que la propuesta constitucional del PR es la Constitución de 1980, ni más ni menos. Sin embargo, a pesar de las duras derrotas electorales de este año y el pasado, el plebiscito constitucional de 2020 aprobó con 78% de los votos la propuesta de cambiar el texto impuesto por la dictadura y reformado en múltiples ocasiones. En otras palabras, este es un capítulo que difícilmente se cerrará sin más con un nuevo rechazo.

Como se ve, la cuestión no es tan sencilla para el PR. Como la principal fuerza del Consejo con 23 bancas, un poder de veto autónomo y a solo ocho votos de lograr los tres quintos (quórum para aprobar los artículos), la responsabilidad del curso del proceso recae ahora sobre sus espaldas en la misma medida que el apoyo popular recibido en la votación. Y aunque habrá más de un intento de desmarcarse de su responsabilidad, lo cierto es que las expectativas de cierre de la crisis social e institucional de Chile no han desaparecido, a pesar de que la seguridad y la inmigración pasaron a ser cuestiones centrales en la agenda ciudadana.

A diferencia del plebiscito pasado, capitalizar un nuevo rechazo ya no es posible para la derecha. La facilidad con que pueden construir los tres quintos e incluso dos tercios con Chile Vamos implica que los costos del proceso constituyente recaerán en buena parte sobre la derecha. Por eso, es probable que la apuesta del PR sea sacar adelante un borrador para ser aprobado en diciembre. Ello depende de las capacidades de la derecha, pero sobre todo del PR, de actuar de manera moderada. Algo que no es imposible si se considera que, a diferencia de buena parte de la izquierda independiente de la Convención, el PR tiene un líder y una estructura partidista mucho más vertical.

Sin embargo, esta no es la única posibilidad. El PR es un partido nuevo, con muchos cuadros que no se han fraguado en política ni están acostumbrados a debates institucionalizados, reglamentos de votación, apariciones públicas, etc., de modo que pueden cometer los mismos errores comunicacionales y tácticos que se cometieron, en abundancia, en la primera Convención Constitucional. No podemos olvidar que en la Cámara de Diputados y Diputadas los militantes y ex-militantes del PR han estado envueltos en diversas polémicas.

Con todo, mientras el camino de la nueva izquierda chilena encabezada por el presidente Boric enfrenta curvas peligrosas, el de la extrema derecha de Kast, si bien parece despejado, se enfrenta a los riesgos del exceso de velocidad. Deberá generar el marco de una nueva Constitución que debe aprobarse para mostrar que puede gobernar y generar «estabilidad», pero se tendría que cuidar de que sus ideas «ochentistas» no aparezcan en el nuevo texto. Mientras tanto, entre las curvas peligrosas y el exceso de velocidad, sigue creciendo un verdadero abismo entre la política y la sociedad.

🟣Fuente: Nuso.org👇

https://nuso.org/articulo/chile-elecciones-constitucion/

Publicado en: Columnas, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: columinista, Columnas, Elecciones

Superintendencia de Salud: Isapres deberán devolver a usuarios USD 1.415 millones por cobros excesivos

mayo 11, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

El superintendente de Salud, Víctor Torres, explicó ante la Comisión de Salud de la Cámara Alta que son USD 1.415 mil millones lo que deberán devolver las instituciones de salud privadas a poco más de 700 mil cotizantes, a raíz del fallo de la Corte Suprema.

En la instancia, la ministra Ximena Aguilera se refirió a los principales aspectos de la Ley Corta de Isapres, que en lo fundamental propone un plazo de seis meses a las Isapres para confeccionar un plan de pago de los montos que deberán restituir, el cual posteriormente debe ser analizado por una comisión experta y luego aprobado o rechazado por la Superintendencia.

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Víctor Torres

DC demanda unidad de la centroizquierda para frenar avance de la ultraderecha: Piden unidad programática y electoral

mayo 10, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

Tras el complejo escenario electoral y con el objeto de frenar a la ultraderecha representada por los Republicanos, la jefa de bancada de los senadores DC, Yasna Provoste y el jefe de bancada de los diputados DC, Eric Aedo, propusieron construir un importante acuerdo social y político de las fuerzas progresista del país.

«Para ambas bancadas de la DC, ya sea de senadores y de diputados, es indudable que tenemos que hacer un análisis de los resultados electorales ocurridos el fin de semana. En ese plano, no podemos claudicar en el esfuerzo de hacer pedagogía social y política, porque los resultados nos sorprendieron, nos conmueven, pero también nos conmina a trabajar con esperanza en los temas que creemos, como la acción política para mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía”, añadió la senadora DC.

Además, Yasna Provoste aclaró que “después de resultado electoral del domingo se requiere asumir el nuevo escenario y el avance de la ultraderecha en el mundo popular y las clases medias, por eso es vital concordar a la brevedad un pacto electoral del mundo progresista para las elecciones municipales y regionales del 2024 y las elecciones del 2025 donde apuntemos a revertir este avance de la ultraderecha mediante. Este pacto electoral debe ir acompañado de acuerdos programáticos donde lo principal sea darle prioridad a la lucha por la seguridad contra el crimen organizado, promover un plan de reactivación económica generadora de empleos y darle urgencia a una reforma previsional que permita incrementar las actuales pensiones, en especial, de los sectores medios”.

Además, la representante de Atacama indicó que van a estar muy atentos a la votación del salario mínimo, porque entendemos que el alza en el costo de la vida ha golpeado a todos los sectores, por lo tanto, nos parece que aquellos sectores que concurrieron a darle el apoyo a la ultraderecha también son sectores que aspiran a que el salario mínimo mejore, y por lo menos, los votos de la DC van a estar aumentar el salario mínimo de los trabajadores y trabajadoras. Y queremos ver cómo votan aquellos que recibieron el apoyo mayoritario de la ciudadanía el domingo pasado.

“Ningún partido, y por cierto, la DC, no puede pensar que va a enfrentar sólo la búsqueda de nuevas respuestas a las esperanzas y expectativas que tiene la ciudadanía. Y al menos nosotros desde nuestras bancadas hay relación con el gobierno para avanzar en todas aquellas iniciativas que permitan mejorar la gestión del gobierno y las políticas públicas”, detalló Provoste.

En tanto, consultada por el ingreso de la DC al gobierno, la jefa de bancada de los senadores DC, puntualizó que “es un decisión que está en el ámbito de la institucionalidad del partido, y nosotros como jefes de los comités DC en la Cámara y el Senado, nuestra preocupación es cómo somos capaces de mejorar las respuesta a las expectativas que tiene la ciudadanía, cómo desde este espacio político contribuimos con el gobierno en aquellas demandas que se conectan con la ciudadanía, y por cierto, cómo somos capaces de garantizar un pacto electoral que permita que la DC junto con las fuerzas progresistas del país, ser capaces de enfrentar los próximos escenarios electorales concretando las transformaciones que Chile requiere”.

Por su parte, el jefe de bancada de los diputados DC, Eric Aedo, sostuvo que hay que buscar una agenda legislativa concordada con el gobierno, tal como señala Yasna Provoste, en orden a dar respuesta a estas necesidades que tiene la sociedad y que parece encontró respuesta en la ultra derecha.

“Necesitamos dar respuesta a los temas de seguridad y de orden público, en los temas de migración, en la agenda social. Y esos son los temas legislativos que tenemos que empezar a levantar. Además, de salud y vivienda”, agregó.

Asimismo, el jefe de bancada de los diputados DC señaló que “más allá de plantearnos, de si entrar o no (al gobierno), hay que colaborar y en esa colaboración tiene que haber la construcción de un pacto político electoral en el futuro. No podemos ser indiferentes al resultado del domingo. No puede ser indiferente la DC al avance de la derecha dura, menos en el año que se conmemoran los 50 años del golpe militar.

“Es el momento de unir fuerzas con otros y de plantearnos una agenda legislativa, no solo progresista, si no que dé respuesta a las necesidades de la sociedad y un pacto electoral que nos ayude a enfrentar esta nueva realidad donde la ultra derecha ha avanzado”, concluyó Aedo.

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Yasna Provoste Campillay

Municipales 2024: Undurraga propone pacto entre la DC, oficialismo y centroizquierda por crecimiento electoral de Republicanos

mayo 10, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

El diputado y presidente de la Democracia Cristiana (DC), Alberto Undurraga, propuso un pacto entre la colectividad, el oficialismo y la centroizquierda para las elecciones municipales de 2024, ante el crecimiento electoral que tuvo el Partido Republicano en los comicios de consejeros constitucionales.

En entrevista con CNN Chile, el parlamentario sostuvo que “uno de los desafíos, no solo para la Democracia Cristiana, sino que también para la centroizquierda en general, es sentarnos a conversar para lograr un acuerdo que incorpore a todo el oficialismo y también a la Democracia Cristiana, y otras fuerzas que quieran sumarse, de cara a la próxima elección municipal”.

“Esto es necesario en el caso de las candidaturas a alcaldes y alcaldesas, cuando no existe segunda vuelta es muy necesario tener un acuerdo amplio”, indicó.

No obstante, Undurraga descartó que la propuesta signifique sumarse a la coalición de Gobierno.

“Son dos cosas distintas (…). En los pactos electorales nosotros creemos que tenemos que sentarnos desde ya, no el último día. Desde ya sentarnos a conversar cómo se enfrenta la próxima elección por el bien de los proyectos transformadores, de los proyectos que quieren cambio, pero también para ver cómo enfrentar este crecimiento del Partido Republicano”, sostuvo.

Finalmente, el diputado reiteró: “En la próxima elección municipal tenemos que hacerlo con un acuerdo amplio de todo el oficialismo, la Democracia Cristiana y otras fuerzas que quieran sumarse”.

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Alberto Undurraga, Democracia Cristiana, presidente de la DC

El mazazo

mayo 10, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

EDITORIAL

Lo del domingo  7-M fue el último mazazo.

El primero fue el 4 de septiembre del año pasado. El que vivimos hace algunas horas es el ultimo mazazo para cerrar un ciclo político que salto a nuestras vidas con el estallido social de octubre del 2019.

Para algunos es una forma pendular de movernos como ciudadanos, desde las expresiones libertarias y rebeldes de millones en las calles hasta el triunfo aplastante del Partido Republicano, un partido extremadamente conservador, que fue capaz de leer los miedos que la inseguridad y las crisis migratorias provocan en la gran mayoría de chilenos.

Así como para el segundo gobierno de Bachelet, el fin político estuvo amarrado a las estupideces de su hijo. Así como el gobierno de Piñera dos, finalizo entre quemas de metros, saqueos y la revuelta popular; así, el gobierno de Boric finaliza con la derrota de plebiscito de un nuevo texto constitucional. Los últimos tres gobiernos, digámoslo con claridad, no han tenido capacidad política para terminar sus periodos.

Entramos en tierras oscuras e inciertas, donde lo más probable es que nos encontremos a fin de año con un nuevo proyecto constitucional, nuevamente, rechazado y con un país donde las grandes mayorías políticas son la nueva extrema derecha y el Frente Amplio gobernando ya sin gobernar.

Y donde la paradoja más increíble de todas es que terminemos teniendo como constitución, aquel texto originado en la dictadura cívico militar que apostamos durante décadas de nuestra historia nacional borrar de la faz de este territorio.

Mazazo. No hay otra distinción que lo pueda expresar mejor. //ELF

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Senador Iván Flores (DC): “Si el Gobierno pide la incorporación de la DC, habrá que evaluarlo en su mérito”

mayo 10, 2023 by Admin Istrador Deja un comentario

El senador Iván Flores señaló que quienes dicen que la DC debiera ingresar al Gobierno “hasta este minuto solamente han sido comentarios de algunos actores políticos, pero nadie del Gobierno se ha manifestado y es al gobierno a quien le compete decir con quienes le interesa y con quienes no, gobernar”.

“Hemos colaborado en el Gobierno en la tramitación de varios proyectos y en lo territorial, pero no somos parte y así lo definió de la Junta nacional de la DC», dijo Flores.

El parlamentario dijo que «hasta el momento nadie del Gobierno ha invitado a la Democracia Cristiana a ser parte, y si esto llegase a ocurrir ahora, hay que evaluarlo en su mérito. Yo no me niego a nada a priori, pero el gobierno tiene que ser muy cuidadoso, si lo quiere hacer, cómo lo hace, porque la verdad es que el trato no ha sido muy bueno hasta el momento”.

El senador Iván Flores aseguró que “aquí no se trata de ingresar porque sí, ni mucho menos por cargos o pegas, debiera existir una conversación transparente y saber cuál es el rumbo que va a seguir el Gobierno”.

Publicado en: Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Iván Flores, Senador DC

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