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En la Fontana

A reconstruir la centroizquierda

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Entrevista

Aldo Mardones, expresidente de la DC En La Fontana: «Una nueva convivencia se pueda llegar a generar entre camaradas después de la Junta Nacional, saliendo de la discusión de trincheras y generando propuestas de país»

noviembre 12, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

«Yo respetaré lo que resuelva la Junta Nacional y el Consejo Nacional», manifiesta el ahora expresidente de la Democracia Cristiana (DC), Aldo Mardones En La Fontana, en entrevista en nuestro programa #SángucheDePalta, del canal de Yotube, EnLaFontanaTV.

«Si nos quedamos solo en las trincheras y que nuestras diferencias políticas son irreconciliables y netamente por espacio de poder, o por proyectos individuales, veo complejo que salgamos así de la crisis. Eso está pasando en la DC», añade.

Sin embargo, se mantiene optimista, pese a su advertenci anterior. «Una nueva convivencia se pueda llegar a generar entre camaradas después de la Junta Nacional, saliendo de la discusión de trincheras y generando propuestas de país. Y como ya incorporamos a nuevos actores en la mesa nacional, ahora debemos apuntar a que podamos mirarnos a la cara con los jefes de bancadas de la Cámara y del Senado, para que integran este proyecto político, pensando en el interés superior del partido, dando gestos de unidad interna y hacia afuera. Creo que ese es el camino que puede revitalizar a la DC», argumenta Mardones, en el contexto de la Junta Nacional del partido que se está llevando a cabo este fin de semana, en la sede nacional.

«Históricamente, hemos vivido con estas dos almas en la DC, y hemos enfrentado varias crisis internas, que hemos superado con unidad. No hay otra fórmula (…) Pese a todas estas crisis, la falange sigue subsistiendo. Y los que se han ido de la DC pasan al anonimato», sostiene.

«La fuerza del espiritu de la DC radica en que sus valores de humanismo-cristiano trascienden en en el tiempo. Obviamente, que hay ir adaptando esos principios a las demandas de la actual época en la que vivimos, pero, a la larga, son aspectos relevantes que apuntan al centro de la persona, su dignidad, a la vida en comunidad, por sobre la izquierda y derecha, y por eso, tienen plena vigencia», concluye en este video que peude ver acá, pinchando abajo en el video.

 

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Aldo Mardones, EnLaFontanaTV, Entrevista, SángucheDePalta

Camila Briceño, excandidata a diputada En La Fontana: «Como mujer y joven, que lleva más de 16 años en la DC, he decidido darle una última oportunidad a mi partido»

noviembre 3, 2022 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Con el fin de conocer su visión sobre la crisis que azota a la Democracia Cristiana (DC), partido donde milita, conversamos En La Fontana con Camila Briceño Carrasco.

Excandidata a diputada por el distrito 14, que incluye las comunas de María Pinto, Alhue, Peñaflor, Talagante, San Pedro, Calera de Tango, Curacaví, Paine, San Bernardo, El Monte, Isla de Maipo, Buin, Padre Hurtado y Melipilla.

Abogada de profesión y profesora universitaria. Fue candidata a constituyente en el mismo distrito por la falange. Entrega una mirada crítica de lo que ocurre en la actualidad con la DC, la fuga de militantes históricos y lo que espera de la colectividad, de aquí al futuro.

«Han sido días difíciles para el PDC, que por cierto, si esto no se logra contener y generar acuerdos mínimos de convivencia y diálogo, será una crisis que terminará en una muerte política de la DC en un breve plazo. Este es el nivel de desafío que enfrentamos los militantes, así este 12 de noviembre la Junta Nacional tiene dos objetivos mínimos», parte diciendo en nuestro medio.

A lo cual, añade: «1. Apoyar una integración de la mesa actual, con un nuevo presidente nacional, buscando un liderazgo que genere consenso y que sea capaz de llevar adelante tareas importantes y en el corto plazo.
2. Resolver plazos y formas para llevar a cabo el congreso refundacional que esta pendiente, y que no puede esperar un año más, en este proceso debemos reflexionar sobre la vigencia del instrumento partidario (incluyendo el debate de la superación positiva, cambio de nombre y fusión de partidos) y nuestra vigencia doctrinaria, mas no podemos incorporar elementos programáticos, ya que lo que se requiere es una carta de navegación breve y no un programa de gobierno que termine en un cajón».

Para Briceño, esta discusión interna partidista debe ser acotada, pero con apertura, «con sinceridad, respecto de la magnitud de la crisis, y por supuesto, teniendo en cuenta además los desafíos país. La DC debe hablar de futuro y dejar de pensar y vivir del pasado».

-¿Debería renunciar toda la directiva actual de la DC, como ya lo hizo Felipe Delpin?

-Me parece que la actual directiva, más allá de la discusión de las renuncias masivas, tiene el deber de reflexionar sobre su incapacidad para conducir la crisis, que es del todo clara y por ende, debe buscar integrar liderazgos que permitan descomprimir nudos internos y también generar vocerías que sintonicen con la crisis que vive el PDC y el país, ya que una de las cosas por la que nos mantenemos desconectados de la ciudadanía, es que los voceros de nuestro partido parecen más apasionados en hablarle a sus “lotes internos” que conducir políticamente el partido y proponer a la ciudadanía en conjunto con las bancadas de diputados y senadores y nuestras autoridades locales y regionales temas país, esa inactividad nos ha costado caro.

-¿Qué espera de la actual mesa?

-Estamos en un periodo muy difícil para Chile, en dónde la DC debe cumplir un rol, guiar y liderar los acuerdos nacionales en seguridad pública, recesión económica, migración y pensiones son prioritarios, por eso me parece importante está renovación. Proponer soluciones y salidas a nuestros compatriotas es nuestro desafío.

-¿Qué le parece que Claudio Orrego, y Patricio Vallespín junto a los senadores rincón y Walker y otros militantes históricos hayan renunciado?, ¿Usted está en reflexión igual para ver si sigue o no militando en la DC?

-La renuncias de los gobernadores y senadores nos pega muy fuerte, no solo por su calidad de militantes y porque integraron por tantos años la familia demócrata cristiana, sino también por su representación popular. Creo que no hemos sido capaces de conversar y resolver nuestra crisis en diversas dimensiones como de identidad, de pertenencia, de convivencia y política, nos perdemos en el bosque en peleas internas que no resuelven nada, sin reflexionar si nuestro instrumento sigue vigente. Por mi parte, por supuesto que he estado en reflexión, especialmente este año, post campaña electoral, donde vi y sufrí en carne propia la debilidad del instrumento, en donde la fraternidad y lealtad partidaria simplemente estaban destruidas, vi alcaldes y ex alcaldes apoyando a candidatos de otros partidos, entre tantas otras cosas que prefiero no recordar.

-Entonces, sigue en la DC…

–Como mujer y joven, -ambas condiciones difíciles y minoritarias- que lleva más de 16 años en el PDC, he decidido darle una última oportunidad a mi partido, espero poder participar activamente del proceso refundacional, pero me temo que si siguen las peleas de poder y la falta de generosidad, para una generación como la nuestra no queda mucho espacio.

«Hoy mas que nunca, Chile requiere de una centroizquierda unida, ese espacio que por caminos propios o intereses individuales de todos los partidos y personeros de éstos, se ha perdido, y no solo eso, si no que se ha permitido que irrumpan partidos o movimientos instrumentales y neopopulistas», dice Briceño En La Fontana.

-¿Qué postura debe tener la DC frente al nuevo proceso constituyente, pese a la división interna que existe entre militantes y parlamentarios?

-Lo primero es que el presidente o presidenta del PDC debe estar en sintonía con nuestros parlamentarios, somos un partido demócrata y debemos buscar los acuerdos para tener una constitución redactada en forma democrática, el mecanismo debe ser elecciones libres en dónde la paridad sea prioritaria, respecto a los mínimos comunes o los llamados bordes, me parece que este nuevo órgano, a diferencia del anterior, debe tener un ordenamiento previo, un reglamento que los apoye y por supuesto un marco democrático mínimo para funcionar, las y los ciudadanos este 4 de septiembre nos dijeron fuerte y claro que los cambios no pueden confundirse en refundaciones o maximalismos.

– ¿Cómo ve que se pueda rearmar la DC, de cara al futuro, tras el triunfo del rechazo y las divisiones internas?, ¿Nuevo referente como plantea diputado Alberto Undurraga?

-El diputado Undurraga ha liderado un proceso muy difícil y valiente y muchos jóvenes lo hemos acompañado en eso, cual es, intentar que nuestra militancia y autoridades dimensionen la crisis y den solución a ésta, ha señalado en reiteradas ocasiones y en especial en el texto enviado a la militancia posibles caminos, entre otros la construcción de un nuevo referente de centro izquierda, por mi parte creo que estos liderazgos son importantes en este momento de crisis, por sobre todo para buscar soluciones desde adentro y no simplemente buscar su camino propio.
Ojalá no se pierda está liderazgo y seamos capaces de potenciarlo.

-¿La DC debe mirar más a la centroderecha y tranzar con PDG, RN y Amarillos por Chile, o se debe mantener en la centroizquierda?

–Hoy mas que nunca, Chile requiere de una centroizquierda unida, ese espacio que por caminos propios o intereses individuales de todos los partidos y personeros de éstos, se ha perdido, y no solo eso, si no que se ha permitido que irrumpan partidos o movimientos instrumentales y neopopulistas, que no le hacen bien a la democracia, que confunden a la ciudadanía, cuando hablamos de la centro izquierda, hablamos de este amplio arco que permitió que muchas familias chilenas salieran de la pobreza y mejoró su calidad de vida, pero este desafío obliga también a que los partidos tradicionales se modernicen y den paso a nuevos liderazgos, avanzar en cambios profundos pero graduales y responsables es nuestra vocación y estoy segura que el progresismo de centro izquierda debe estar unida para darle gobernabilidad a Chile y por tanto ese debe seguir siendo nuestro domicilio político.

-¿Qué desafíos ve para la DC en el corto plazo?

-Por lo pronto, nuestro desafío es proponer y ser parte de la solución a las problemáticas de seguridad y economía, ambos temas que hoy preocupan a la gente y que deben estar en primer lugar en el quehacer de la política chilena.//ELF

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: Camila Briceño, DC, Democracia Cristiana, Entrevista, excandidata, PDC

Gabriela Flores, presidenta de la Confusam En La Fontana por per cápita de $100 para APS: «Creemos que se caen los discursos de decir que se iba a potenciar la salud pública»

octubre 31, 2022 by Gabriel Angulo González Deja un comentario

Se ha levantado una polémica nacional, en las últimas semanas, en torno al aumento de solo 100 pesos per cápita en el Presupuesto 2023 para la Atención Primaria de Salud (APS), que se discute en el Congreso. Al respecto, el directo de Fonasa, Camilo Cid, declaró: “El presupuesto para salud aumentó en un 7,1%, por tanto, hay cierta prioridad en salud, pero está abierta la discusión para el per cápita de atención primaria que constituye el 20% de los recursos destinados a salud”.

Sin embargo, en diferentes gremios de la salud, y el descontento de parlamentarios se ha hecho notar con fuerza. Desde la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipalizada (Confusam), su presidenta, Gabriela Flores, conversó En La Fontana para abordar esta temática, que le preocupa de sobremanera, puesto que en salud territorial se requieren más y no menos recursos para otorgar atención de calidad a la población.

«Nuestra organización está en alerta nacional debido al presupuesto que ingresó el Minsal, respecto del per cápita basal para atención primaria de solo $100, lo que ni siquiera alcanza para comprar un caramelo. La salud tiene que ser la prioridad, tal como lo señaló el Gobierno hace algún tiempo,  y fortalecer la APS, pero con esto estamos lejos de lo que se dijo y de lo que el mismo Presidente Boric señaló en nuestra sede nacional, que el per cápita iba estar en $10.000 para 2023», parte señalando Flores.

«Creemos que se caen los discursos de decir que se iba a potenciar la salud pública, porque con este per cápita no se financia mucho, y es un monto muy bajo en comparación a los últimos cinco años», dice Gabriela Flores de Confusam En La Fontana.

Acerca de lo anterior añade: «Lo que ofrece hoy el Gobierno, es un 6,3%, lejos de la inflación proyectada por el Banco Central, que es un 12%. Eso $100 significan hoy un 1,04% de aumento, lo que verdaderamente va a provocar situaciones críticas para algunas comunas, dado que es muy bajo presupuestos para medicamentos e implementos para la APS».

Por otro lado, según Flores, con esta situación, se le cae el relato al Ejecutivo, que ha indicado que la salud es su prioridad, pero que por la contingencia de aumento de la violencia y delincuencia, le ha dado hincapié más bien al ámbito de la seguridad.

«Creemos que se caen los discursos de decir que se iba a potenciar la salud pública, porque con este per cápita no se financia mucho, y es un monto muy bajo en comparación a los últimos cinco años. Entonces, cuando un Gobierno dice que va a estar a la vanguardia en resolver los problemas y demandas sociales, como una mejor salud y de calidad, con este bajo presupuesto, lo que genera es que la gente ya no cree y provoca más crisis en la salud pública».

Reforma a la salud

Dentro del programa gubernamental del Presidente, Gabriel Boric, se plantea una reforma a la salud, profunda, donde la APS juega un rol primordial.

«Esperemos que las reuniones sobre reforma de salud para la APS, sean vinculantes y que se tomen en cuenta nuestras opiniones como organización a los trabajadores, desde Arica a Magallanes. Por lo tanto, quien mejor que nosotros conoce el territorio de cómo funciona la APS, y para eso, es necesario inyectar recursos y no recortarlos», comenta Flores.

Finalmente, manifiesta: «Esperamos que la reforma a la salud fortalezca de verdad a la APS, mejore la red interna del Minsal y se inyecten más recursos, dado que acá se atiende más del 80% de la población».//ELF

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Trabajadores de la salud protestan frente al Minsal: Acusan discriminación

octubre 28, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

Una protesta frente a las oficinas del Ministerio de Salud (Minsal), en el sector de barrio Bellas Artes, en Santiago Centro, se registró durante la mañana de este viernes.

La convocatoria fue realizada por la Federación Nacional Coordinadora de Base de la Salud Pública, quienes solicitan respuestas por parte de las autoridades a «la inclusión de nuestra organización en la Mesa de Universalización de la APS (Atención Primaria de Salud), representando los intereses de los establecimientos dependientes de los Servicios de Salud».

A lo anterior, se suman nuevas convocatorias para noviembre por «el constante perjuicio que se hace hacia las y los trabajadores de la salud pública de Chile, uno de los sectores peor remunerados de la Administración del Estado».

Por su parte, Brisa Gálvez, representante de la organización, dijo que la marcha se realizó «por las demandas del APS centralizada, que están siendo discriminados de no integrarlos en la mesa de universalización de APS centralizada. Nosotros tenemos 14 Cesfam, demasiado importantes, para que no sean incluidos en esta mesa».

Por último, se piden mejores condiciones en temas de infraestructura, por lo que Gálvez declaró que «todos sabemos que la salud pública se está cayendo a pedazos, porque hay un abandono por parte de las distintas autoridades, de los distintos Gobiernos, en no llevar más recursos para no arreglar lo que tienen. Se van en que tienen proyectos de hacer hospitales y consultorios nuevos, pero al final no hacen nada y la gente sale perjudicada, porque finalmente no hacen nada».

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Vallespín y sus motivos de renuncia a la DC: «Me veo en algo un poco más progresista»

octubre 27, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

En La Fontana replicamos entrevista a gobernador de Los Lagos, Patricio Vallespín, exDC, aparecida en ElDesconcierto.cl. 

Asegura que «luchas internas» en la DC y «liderazgos que se creen dueños de la verdad» detonaron su salida. Además, descarta sumarse al Partido Demócrata, referente de los senadores Ximena Rincón y Matías Walker: «Ellos están en un proyecto distinto a lo que siento tenemos que cumplir en un polo socialdemócrata».

Patricio Vallespín (58), gobernador regional de Los Lagos, anunció su salida a la Democracia Cristiana tras 40 años de militancia. Se suma así al éxodo de importantes figuras de la falange, que van desde Claudio Orrego —el otro gobernador que tenía la DC— hasta René Cortázar y Jorge Burgos.

Meses antes, el exdiputado ya había advertido que su continuidad en el partido estaba en duda y que tenía en mente la posibilidad de renunciar. Sin embargo, en conversación con El Desconcierto, explica que en la colectividad «no hay una mirada adaptativa a los nuevos tiempos y los liderazgos no son capaces de ver que esto tiene que ser cooperativo. Es difícil avanzar porque se polarizan las posiciones».

–¿Cuáles fueron las razones de su salida de la DC?

Cada uno responde por sus actos. Esto yo lo venía considerando hace tiempo, analizando los escenarios que se estaban dando y creo que es un tema que todos los partidos tradicionales van a vivir, incluso en el Partido Comunista, el Frente Amplio o la misma derecha. Creo que se rebaraja un escenario y yo tomo la decisión en aras de tener más libertad, para poder convocar a muchos que quizás están buscando un nuevo referente que no tenemos, y así sintonizar con las grandes ideas o valores que hay que empezar a encarnar.

Cuando se ven los nuevos desafíos del país hay que pensar en nuevas alianzas y no quedarse pegados en lo que siempre han sido. La ciudadanía está esperando transformaciones con moderación y, mi impresión, es que la DC no tiene la capacidad de adaptarse a estos nuevos desafíos porque hay demasiadas luchas internas, sólo búsqueda de espacios de poder, para influir más que para aportar. Siento que la DC está muy entrampada en una mirada muy interna. Tampoco reaccionan los liderazgos al interior del partido.

– ¿Hace cuánto tiempo estaba pensado en renunciar al partido?

-Lo venía pensando hace bastante tiempo, desde que la DC decidió ir con candidato único, cuando eligió a Carolina Goic. Sentí que ahí se empezó a abrir un camino propio pensando que todavía hay una gran posibilidad de conglomerar a la gran mayoría de Chile, aunque consideré que no era momento de dar el paso. En ese momento empecé a sentir que estábamos desconectados de lo que estaba sucediendo.

Después, obviamente, se ratifica con el tema de la Convención, donde tuvimos un representante, que es la nada misma para un partido con tanta historia. En esa ocasión consideré que era momento de volver a reconectar con las personas, pero no pasó. Entonces, profundizó mis dudas.

Luego estuve tres años completamente fuera de la política por razones personales. Pero aún así avizoraba algo complejo. El golpe de gracia fue la dirección que tomó el partido que generó mucha controversia. Esto dio pie a que se crearan las condiciones para que hayan liderazgos que se creen dueños de la verdad. Esas fueron las razones detonantes de la salida de muchos militantes, incluyéndome, que estaban siendo arrastrados por una dinámica que es muy poco constructiva.

–¿Hay una interpretación errónea del partido de la realidad de la política?

-Hay que hacer una relectura de los nuevos actores que votaron en el proceso constituyente. Creo que ellos buscan más certidumbre en una sociedad que está muy imbuida en el miedo, la rabia y el temor a la incertidumbre, y eso, de alguna u otra manera, es porque nosotros no estamos leyendo su realidad adecuadamente.

Yo creo que la gran mayoría quiere una nueva Constitución, pero se hizo una propuesta extremadamente maximalista. Yo la apoyé porque creo que había siete temas que después se podrían haber reformado, porque sabía lo que iba a venir después. Pero ahora estamos en un nuevo proceso constituyente que ha demorado muchísimo más de lo que se esperaba, a pesar de la palabra empeñada por actores de todos los colores políticos.

No hay una visión compartida de lo que pudiera hacer ese proceso constituyente y vamos a terminar más bien con un sector político tradicional de este país, la derecha, alguna bastante extrema, que ni siquiera participa del proceso y solo quieren fijar condiciones. Igual tengo la esperanza que se va a cumplir.

Por otra parte, yo siento que tenemos un conjunto de personas que están defendiendo que los partidos deben centrarse en contribuir a un desarrollo económico sostenible. Además, luchar por los derechos humanos y sociales, incluida la seguridad pública. Para esto, se necesita un referente que pueda buscar caminos para efectivamente construir ese tipo de desarrollo, donde la libertad para emprender sea una cosa bastante importante, pero que esa libertad se ejerza sin abusos, con responsabilidad y solidaridad. Pero hacer eso es muy complicado en la lógica de los partidos tradicionales secuestrados por individualismos casi patológicos.

–¿A qué individualismos se refiere?

-No me atrevería a decir que hay corrientes. Años atrás sí, pero ya no queda nada de eso. Hoy más bien es una disputa entre liderazgos que quieren seguir siendo los jefes del partido bajo condiciones muy divididas y sin buscar espacio de encuentro. Cuando eso se da es porque estamos en posiciones que ya no son capaces ni siquiera aceptarse y escucharse. Eso es lo que está pasando

Lo que el país está esperando es que los humanistas se unan, no que se dividan. En ese sentido, antes de ser arrastrado por una situación en la que veo poca posibilidad de de concordia para buscar una salida integral, prefiero dar un paso al lado y, desde la libertad que da no ser militante, buscar cómo podemos construir algo distinto. Esto no es nada contra la DC, pero hay que armar algo más grande, un referente que de espacio para que las miradas socialdemócratas estén más vigentes.

–¿Su intención es sumarse al incipiente Partido Demócrata de los senadores Ximena Rincón y Matías Walker?

No está dentro de mis prioridades. Desconozco exactamente lo que ellos están proponiendo, probablemente en algunos temas de futuro habrán coincidencias para el bien del país. Más bien, me veo en algo un poco más progresista, ellos están en un proyecto distinto a lo que yo siento que tenemos que cumplir en un polo socialdemócrata.

A mí me acomoda mucho más un polo socialdemócrata, donde nos jugamos también por un Estado que sea capaz de garantizar el bienestar de los chilenos. Esa clase de cosas no sé como se ven reflejadas en este nuevo partido impulsados por los senadores. Mi objetivo también es impulsar un referente con un componente regional enfocado en la descentralización.

–¿Cree que el alejamiento de los senadores Rincón y Walker responde a intereses más bien personales?

No, creo que hay una intención genuina de construir algo que pueda aportar al país con una visión integral. No lo veo como una aventura personalista, pero me siento convocado más bien a otras iniciativas que no sé si existen o no.

Yo dejo esta militancia no para entrar a otra, sino para buscar un espacio de encuentro mucho mayor, donde los demócratas que queremos transformaciones con moderación se puedan materializar. Pero no tengo dentro de mis prioridades el unirme al Partido Demócrata, porque no sé exactamente la dirección que tendrá.

–¿Prefiere formar un partido propio?

No sé si propio, porque los personalismos son algo que le ha hecho mucho daño a la política. Lo que haga de aquí en adelante es distinto, hay que abrir algo que sea sin condiciones, confluyendo sobre la base de las miradas de país que queremos construir y de ahí ver quiénes estamos en esa sintonía. Ni siquiera tengo un diseño, solo una sensación de que hay un espacio importante para la moderación, teniendo en cuenta la demanda de una nueva Constitución, pero que se haga sin los maximalismos que tuvo, pero sin el minimalismo que defienden algunos sectores de derecha.

–El gobernador Orrego le recordó al Presidente Boric que, entre sus propuestas, estaba eliminar la figura del delegado presidencial. ¿Hay que darle más atribuciones a los gobernadores?

-Sin ninguna duda, es un proceso en el que confío plenamente en la palabra del Presidente y se lo formalizamos a la ministra Tohá en nuestro encuentro en Ñuble, donde salieron las conclusiones que se tienen sobre ese compromiso.

Aunque aún no se manifiesta, esto se ha ido haciendo poco a poco mediante el traspaso de competencias, aunque hasta ahora nada de eso viene con personal ni recursos humanos asociados. Entonces, no queremos que pase lo mismo que pasó con los municipios, que se les va llenando de funciones y no se le complementan con el personal respectivo. Esto no se trata de acumular competencias, si no que tener relevancia en la toma de decisiones de las regiones.

–En cuanto al tema de la seguridad pública ¿debería haber más de énfasis de parte del gobierno central y a la vez que se pudiera reforzar este tema en las regiones?

Claro, es algo que hemos impulsado con el gobernador Orrego ante la ministra del Interior en La Moneda. Queremos implementar la minuta de impacto nacional por la seguridad pública y ciudadana. Consideramos que acá tienen que estar todos los colores políticos, porque el tema de seguridad tiene que ser una lucha integral y no debe ser usada para criticar al gobierno de turno.

Debe haber un acuerdo nacional para avanzar en esto y los gobiernos regionales sin duda que queremos jugar un rol importante, porque sabemos lo que sufren las personas y, de hecho, colocamos muchos recursos en eso.

Por tanto creemos que en materia de prevención tenemos mucho que hacer, pero espero, y leo con optimismo la noticia, que la ministra está avanzando en poder tener las bases para ese gran acuerdo en los municipios y los gobiernos regionales.//.

Publicado en: Entrevista, Notas, Politica, Slider Etiquetado como: El Desconcierto, Entrevista, gobernador de Los Lagos, Patricio Vallespín, Renuncia, renuncia a la DC

Cristóbal Bellolio, académico: «Cambió el clima político y la Convención no tomó nota»

octubre 14, 2022 by Admin Istrador Deja un comentario

En La Fontana reproducimos entrevista al analista político aparecida en Página 12, medio argentino.

En el libro “El momento populista”, el académico indaga sobre las excepcionalidades chilenas, entre ellas, un estallido social y un proceso constituyente que no prosperó. Y asegura que «las ideas de la derecha no han ganado. El rechazo ganó a pesar, y no gracias, a la derecha.»

En los últimos años, Chile ha experimentado un ciclo político y social que incluyó un estallido social en octubre de 2019 con más de un millón de personas (sólo en Santiago) protestando contra el gobierno de Sebastián Piñera y los de la Concertación, la pandemia de Covid-19, las elecciones que darían como ganador al progresista Gabriel Boric frente a José Antonio Kast —para muchos, el Bolsonaro chileno— y un proceso constituyente para redactar una constitución que remplazaría a la de Pinochet que tras ser aprobado por casi un 80% en 2020 fue rechazado en el plebiscito de salida hace un mes por un 61%.

Al calor de todas estas contingencias, el cientista político y académico de la U. Adolfo Ibañez, Cristóbal Bellolio acaba de lanzar El momento populista (Debate, 2022) donde intenta enmarcar la actualidad chilena a través de la hipótesis de un populismo, tanto de derecha como de izquierda y donde repasa conceptos, puntos de vista y distintas miradas. Para él más que entregar una respuesta definitiva, lo que le interesa es definir el fenómeno y dejar que el lector pueda llegar a sus propias conclusiones, lo que no es tan sencillo debido a cierto “excepcionalismo” chileno donde los ciudadanos aprecian el orden y la disciplina, los empresarios son figuras populares (en lugar de esconderse como en Argentina), Kast no explotó todo al arsenal populista disponible y donde la indignación social no tuvo partidos políticos ni movimientos de base.

“La literatura más tradicional sostiene la tesis de la excepcionalidad chilena al respecto, sobre todo por la presencia de un corsé institucional como le llama Claudio Riveros, que generalmente se traduce en un sistema de partidos fuerte. Pero hay otros autores que ven elementos populistas en la experiencia del siglo XX, como Alessandri, Ibáñez e incluso el proyecto popular de Allende”, señala Bellolio. “No he hecho el ejercicio de revisitar la historia a partir de las distintas conceptualizaciones que ofrezco en el libro. Es un ejercicio que hago sobre el presente: el estallido social y José Antonio Kast”.

Excepcionalismo chileno

—En El momento populista compara la elite empresarial chilena con la argentina. Dice que la chilena en vez de esconderse, ha figurado en los medios y la vida social en general. ¿Una excepcionalidad chilena que se modificó tras el estallido?

—La tesis de que el neoliberalismo encajó mejor en Chile mientras fue rechazado culturalmente en Argentina en la misma época es del sociólogo Tomás Undurraga. Es una idea que yo saco de su investigación. Si es cierto que el estallido produce algo así como un proceso de plebeyización tardío, entonces es natural que la elite empresarial no pueda pavonearse como antes, como en los noventa, por ejemplo. Los que antes se consideraban máquinas de crear empleos, ahora se miran como máquinas de defraudar. Los que antes eran buenos, ahora son malos. Una inversión de valores a la Nietzsche, sostengo en el libro.

—Se habla mucho del relato de la transición. Esa del país feliz, jaguar, en camino al desarrollo. Un lugar donde la palabra «pueblo» no se usaba. Algo que tiene raíces en la falta de plebeyización de Chile. Pero ahora, si se usa «pueblo» casi al mismo tiempo que se ha reemplazado el «trabajador» por «colaborador». ¿Podemos hablar de eso?

—Efectivamente el concepto pueblo había desaparecido del léxico político formal. Lo reemplazamos por la idea de ciudadanía, que es un concepto menos adversarial: todos caben. Pueblo tiene una connotación adversarial en la medida que se constituye, usando la fórmula de Laclau, a partir de una frontera de exclusión, de un ellos y nosotros. No es una distinción simétrica entre dos campos, como izquierda y derecha, porque casi nadie quiere identificarse con la elite. Todos quieren ser pueblo, especialmente si el pueblo es bueno y la elite es mala. Es interesante que la idea de plurinacionalidad volvió a generar una lógica de fragmentación que fue rechazada por una gran mayoría, que se siente chilena a secas. Antes del plebiscito leí a varios, desde Jorge Sharp (alcalde de Valparaíso) al académico Dante Contreras, sugiriendo que esta era una división entre el pueblo por las transformaciones del Apruebo y la resistencia del privilegio por el Rechazo. Varios advertimos que era un argumento arriesgado, porque te obliga ahora a concluir que el 62% es la elite y solo el 38% es el pueblo. Eso obviamente no es correcto. De ahí la tesis que hemos leído en estos días: la izquierda habló en nombre de un pueblo que en realidad no conocía.

—Sobre el estallido social señala que era subirse al carro sin identificar siquiera el «adversario» o las condiciones que facilitan la opresión. ¿No será eso mismo una de las razones del fracaso del plebiscito?

—Lo que yo sostengo es que para sentirte parte de la protesta de octubre de 2019 bastaba identificar un dolor y un villano. Un dolor que te permita estar en el lado de los oprimidos, los precarizados, los desplazados, las víctimas del sistema, aquellos cuyas demandas han sido sistemáticamente ignoradas la oligarquía dominante, y un villano que abuse de su poder, que secuestre los beneficios del progreso en su exclusivo beneficio. Por eso puede marchar el No+AFP codo a codo con el No+TAG ( N.de la R: en referencia a los que protestaban contra los cobros de peajes en las autopistas concesionadas). El problema, como le advertía Zizek al propio Laclau, es que en este caso el pueblo que se constituye no es necesariamente de izquierda. Por eso no creo que el estallido haya sido, en su sentido más extendido, una rebelión contra el neoliberalismo. El resultado del plebiscito parece confirmarlo: no había una demanda imperiosa de refundación del modelo, y las distintas identidades que hicieron causa común en el estallido tuvieron más dificultades cuando se trató de objetivar la categoría de minoría oprimida. Ahí caben los pueblos originarios, pero no los No+TAG, por decirlo de alguna manera.

—¿Cuál es tu lectura del Plebiscito y este proceso de Nueva Constitución donde la derecha -con algo de razón- se asume como ganadora.

—Mi lectura del plebiscito es conocida y es la misma que varios venimos haciendo desde marzo: cambió el clima político y la convención no tomó nota, los convencionales fueron un pasivo y no un activo, se exageró la reivindicación identitaria, el plebiscito sirvió como referéndum sobre Boric, y se optó conscientemente por la estrategia de ignorar a la derecha en lugar de apostar a la geometría variable de los dos tercios, lo que amplificó tu campo de perdedores con ganas de revancha y permitiste que te compararan con el maximalismo ideológico de Jaime Guzmán. Todas estas cosas se dijeron, pero los críticos fueron ferozmente tratados. Sobre lo segundo, las ideas de la derecha no han ganado acá. Que la derecha haya estado en el bando ganador es otro asunto. De hecho, tuvieron que esconder a sus figuras para que aparecieran las de centroizquierda. El rechazo ganó a pesar, y no gracias, a la derecha. Lo que es evidente es que ahora sus dirigentes vuelven a ser relevantes a la hora de negociar la continuidad del proceso, y es probable que ahora tengan los números para no sean ignorados. Esa, por ahora, es su única victoria real.

Bellolio, que es invitado permanente a paneles televisivos y columnas de opinión, es un académico que siempre se cuida de citar ideas y teorías de sus colegas. Aunque también de usar ejemplos de la cultura pop para que se entienda como el candidato que le disputó la presidencia a Boric fue capaz de unir a pinochetistas y evangélicos, antiglobalistas y “socialpatriotas”: “Como las tribus salvajes más allá del muro en la serie Game of Thrones, José Antonio Kast se transforma en su Mance Rayder: logra aunar todas estas sensibilidades aparentemente inconexas, bajo una sola candidatura”

Dice que escribir un libro es un proceso terapéutico para ajustar cuentas con uno mismo. “Uno consume mucho material sobre un tema, lo digiere y ofrece una lectura más o menos original, más o menos interesante, pero luego la reflexión se agota un poco, y a uno le dan ganas de pasar a otra cosa. Además, no hay tanto espacio en la cabeza, a veces hay que hacer limpieza para dejar lugar a otras cosas, y para no tirarlo todo a la basura del olvido, lo dejamos por escrito. Pero voy a seguir en dos temas vinculados, que son parte de mi agenda de investigación. Por un lado, el desafío que las epistemologías populistas le plantean al liberalismo de la razón pública, o la crítica “situada” a los modos de producción de conocimiento universalistas, la pregunta por la justificación de las premisas fácticas de la norma que aspira a ser legítima. Por el otro, la distinción entre fuerzas normativas fragmentadoras e integradoras, centrífugas o centrípetas. Desde este punto de vista, la tensión fundamental entre populismo y liberalismo estaría en la vocación esencialmente adversarial, y por tanto centrífuga, del populismo, y en la vocación consensual, y por tanto centrípeta, del liberalismo. Hay algo ahí que quiero seguir escarbando para saber si también nos ayuda a re-mapear los conceptos de izquierda y derecha, aunque no estoy seguro del desenlace”.

—Sobre Kast, dice que a diferencia de Trump o Bolsonaro, no es un líder populista. Al contrario: es integrista aunque utiliza algunas técnicas populistas como las redes sociales.

—Digo que Kast emplea técnicas populistas, como sugiere en enfoque estratégico-político a la Weyland, pero que no encaja tan bien con otras conceptualizaciones de populismo, como la sociocultural o performática que propone Ostiguy, o la idea tipo Viktor Orban de una democracia iliberal. Aunque sí expongo la forma en que Kast construye su discurso post 2016, es decir, después de ver a Trump, el Brexit y Bolsonaro, identificando una elite progre canceladora y globalista, lo que encaja bastante bien con el modelo populista de derecha en el mundo. Sin embargo, el Kast de la última segunda vuelta fue capaz de salirse un poco de estas guerras culturales, lo que quizás sugiere que el discurso populista de Kast es oportunista y no lo define ideológicamente, por así decirlo.

—¿El gobierno de Boric está totalmente libre del populismo?

–El Frente Amplio absorbe ciertos elementos populistas del clima intelectual y político, eso es claro. Un dirigente de Comunes hablaba incluso de la “casta”, a la usanza del Podemos español. La relación de Iglesias y Errejón con el proyecto frenteamplista es conocida. En esta tribu hay varios estudiosos de Laclau y Mouffe, también lo sabemos. Es una izquierda que superó el “esencialismo de clase” y apunta a la construcción de un “nuevo pueblo” como señala Carlos Ruiz, a partir del vínculo político de grupos identitarios precarizados. Es la radiografía de la nueva izquierda que hace una publicación reciente del IES. Pero en esa misma instancia, Noam Titelman sugiere que la trayectoria del Frente Amplio también debe leerse como parte de la renovación socialista, y tiene un buen punto. En un libro anterior sostuve que, si los partidos de la Concertación se hubieran renovado oportunamente en términos generacionales, si los viejos hubieran sido no solo más generosos sino más estratégicos, quizás Boric habría sido un orgulloso militante de la Juventudes Socialistas en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, en lugar de irse a fundar movimientos propios. El mismo Boric se define como socialista libertario, y esa es una sensibilidad consistente con la cultura PS chilena. Por tanto, Boric no me parece un caso claro de populismo, y por extensión me cuesta pensar en que su gobierno lo sea.

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