-La famosa ley de Murphy es un enunciado basado en un principio empírico que trata de explicar hechos acontecidos en todo tipo de ámbitos. A grandes rasgos, se basa en el adagio siguiente: «Si algo malo puede pasar, pasará». Acá una aplicación a la realidad política de Chile y la DC.
Por Don Délano
1. Si algo puede salir mal, saldrá mal
Que esperaba usted después de un año de nada de nada, de intentonas a medio morir saltando, de egos desatados, de niños revolucionarios que creen que la historia comienza con ellos y de partidos que buscan identidad a costa de separarse de con quienes han caminado por mas de 30 años. Salió mal y muy mal. No había otra posibilidad. Porque, a decir verdad, las cosas ya venían bastante podridas y jodidas.
2. La tostada siempre cae en el lado de la mantequilla
Las cosas son lo que son y caen donde tienen que caer. Así debería ser siempre, pero pretender un día ser oposición y al otro día querer actuar con independencia de lo que uno es y ha sido, apareciendo como paladín de los acuerdos y consensos puede hacer pensar al resto que uno finalmente “no es chicha ni limoná”.
3. La información más importante de cualquier mapa está en el doblez o en el borde
Esto de la letra chica viene como anillo al dedo. No importa tanto los lenguajes rimbombantes ni las laminas de PPT que nos muestren. Donde tenemos que colocar la atención es en aquellos pequeños detalles que están fuera del mapa o del espacio que vemos y que determinan y pesan en la realidad, más si uno se mueve por el borde izquierdo y derecho al mismo tiempo e intenta que a lo menos uno de los dos lados no sea visible para quienes buscan establecer la ruta del recorrido o la cartografía existente.
4. Los pares de calcetines siempre van de dos en dos antes de entrar a la lavadora y de uno en uno al salir de ella.
A veces, uno cree que tiene todo bajo control, los mecanismos autoritarios tienden a esa lógica de acción. Mira el espacio y cree ser capaz de observar todos y cada uno de los actores y fuerzas que actúan, pero la verdad no siempre es así. O, mejor dicho, la gran mayoría de las veces no es así. Y entonces, emulando a ese gran pensador de la policía uniformada, “el choclo se empieza a desgranar”. No todos los diputados están en esta, los senadores juegan a no hacer caso, la reforma de estatutos se cae y aunque en el espacio de formalidad de poder se instala la lógica del triunfo, este queda a media tinta, un poco ensombrecido, cuestionado.
5. No importa cuántas veces se demuestre una mentira, siempre quedará un porcentaje de personas que creerá que es verdad
Verdad inmutable desde que el tiempo es tiempo. Más aun todavía en tiempos de post verdad y tanta palabra en inglés que busca describir estos días que nos consumen las redes sociales. La verdad no es, solo depende de quien la diga, de como la comunique y de donde la comunique. Y eso es lo que ha ocurrido, se instala una sola verdad, una sola dimensión de las cosas, sin permitir que las otras verdades afloren y movilicen reflexión y crítica. Y así nadie puede.
Que alguien le diga por favor que las leyes de Murphi si funcionan.
