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aislamiento social

El impacto psicológico del aisilamiento social

abril 27, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Gregorio Valenzuela Gambi

Psicólogo Clínico Infanto Juvenil

El aislamiento social impacta en el aparato psíquico de cada uno de forma distinta. En algunos, se acopla a la personalidad y enfoca el modo supervivencia iniciando procesos más bien pragmáticos y focalizados en las necesidades de primer orden.

No permite conectarse con fragilidades ni temores. Otros más ansiosos viven ésta situación con preocupaciones intensas, miedos frecuentes y prolongados, que pueden interferir el día a día con síntomas variados, agitación, tensión, taquicardia, debilidad física, agotamiento, problemas gástricos, insomnio, dificultad para concentrarse, etc.

En el aspecto adaptativo se espera una variedad de emociones tristeza, pena, miedo, temor, rabia, las cuales experimentadas en su función de alerta, dada la situación contextual, se consideran normales y ponen al sistema en un punto alto de funcionamiento.

La perpetuación de estos emociones a lo largo del tiempo, agota el aparato psíquico transformándose en un trastorno adaptativo, dada la respuesta desadaptativa ante el foco de estrés, el cual puede durar 6 meses aproximadamente, trascurrido ese tiempo habría que diferenciar el diagnostico. Especial atención daría a las depresiones reactivas, en las cuales la desesperanza, tristeza, falta de energía, pensamiento más lento, desmotivación, falta de fuentes de placer, se posiciona en el ánimo, deteriorando la vivencia subjetivas del sujeto durante este aislamiento, que en general no es tan infrecuente en éste perfil.

En cuanto a la relación con la muerte y la elaboración de pérdidas que se estuvieran desarrollando con dificultades se puede pensar en el aumento de la inseguridad, la vivencia de catástrofe se acentúa en esta situación de emergencia sanitaria. El trauma se actualiza, la percepción de riesgo se activa y los comportamientos se alteran. Algunos se aceleran, los impulsos dominan, las obsesiones controlan, la ansiedad se dispara, los atracones se multiplican, el consumo de sustancias aumenta, el duelo se vuelve patológico.

Los cambios que se esperan en este procesos pueden entenderse desde las tareas o etapas del duelo, donde la negación, es un primera etapa que va en la ruta de adaptarnos a la nueva realidad. Si observas cambios que no consideras “normales” que, interfieren en el desarrollo de nuevas habilidades para sobrellevar las tareas problemáticas habituales del proceso en que nos encontramos, consulta, busca apoyo psicológico o farmacológico -según la necesidad.

Los cambios aparentemente continuaran y al parecer la normalidad es cambiar constantemente y los procesos de psicoterapia abordan esos aspectos de tu identidad que debes evolucionar en este proceso de cambio continuo. El apoyo psicológico hace el rol de “yo auxilar”. Y es beneficioso para todo aquel que siente que tiene alguno de los trastornos mencionados con anterioridad. //ELF

Publicado en: Columnas Etiquetado como: aislamiento social, columna, Columnista, confinamiento, Coronavirus, COVID19, Gregorio Valenzuela Gambi, psicólogo

Simbolizar el aislamiento social

abril 8, 2020 by Admin Istrador Deja un comentario

Por Gregorio Valenzuela Gambi

Psicólogo Clínico
www.saludmanquehue.cl

Navegamos en aguas turbulentas… no sabemos cuándo pasara la tormenta. Algunos piensan en abril, otros mayo, septiembre, dos años… van fijando plazos para ir evaluando paulatinamente las variables que – aparentemente- podemos controlar en ésta pandemia sanitaria multisectorial, con impacto estructural global y particular; económico, habitacional, laboral, educacional, sanitario, tecnológico, ambiental, entre muchas otras dimensiones.

Pienso que visualizar el escenario en su amplitud facilita manejar y elaborar la carga emocional que llevamos. Al levantar la mirada y visualizar el horizonte vemos solidaridad, comunidad, organización, prevención, sincronización. Aspectos positivos de esta situación en lo social “sin tocarnos”.

En lo individual, vemos: templanza, calma, paciencia, disciplina, organización, creatividad, sabiduría. También podemos observar: ansiedad, temor, obsesión, angustia, hipocondrías, egocentrismo, falta de empatía, soledad, desorientación, insomnio, desborde, impulsividad, falta de contención, ausencia de redes de apoyo. Como nos hacemos cargo? En quien apoyamos nuestro mundo interno? Es momento de replantarse nuestros pilares, más allá de nuestra fundación centrada en bienes materiales.

Es momento de volver a lo espiritual, a la disciplina, a la autobservación de nuestra mente, como se encadenan nuestros pensamientos? Que nos guía en éste camino? Las relaciones, los vínculos, los lazos emociónenles son capaces de sobrepasar este aislamiento concreto, el mundo abstracto de las interacciones afianza la continuidad del sistema.
La red emocional a la cual pertenecemos nos sostiene en éste aislamiento.

La expresión afectiva, se vuelve fundamental la capacidad de poner en palabras las emociones, permite simbolizar y tramitar las vivencias. Por contrario, la ausencia de herramientas discursivas que permitan elaborar la “tensión” desequilibra el sistema, sobrecarga los aspectos emocionales y facilita la ocurrencia de conductas desadaptativas.

Dentro de estos, están efectos de postergar la expresión de temores, ansiedad y angustias. No poder comentarle al otro para no sobrecargarlo, la inhabilidad de expresar en palabras las emociones. Alexitima (incapacidad de expresar lo que estoy sintiendo y pensando) como dicen los expertos, “no quiero molestar” es una de las frases que viene de la mano, no puedo pedir apoyo, porque no tuve las redes de apoyo a quienes expresarle mi necesidad, no me supieron apoyar, no quisieron, no pudieron…

Expresa tus pensamientos, compártelos con tus seres queridos… todos estamos viviendo cosas parecidas, todos estamos pasando por la misma situación. Cómo nos sostenemos? Quienes nos sostienen? La fuerza de los lazos invisibles, se hacen evidentes. Los vínculos emocionales se tornan centrales en la capacidad de mantener el equilibrio.//ELF

Publicado en: Columnas Etiquetado como: aislamiento social, columna, Columnista, Coronavirus, COVID19, Gregorio Valenzuela Gambi, psicólogo

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