Por Andrés Palma
Exministro y economista del Foro para el Desarrollo Justo y Sostenible
Hoy es 5 de octubre. Para los que tenemos más de 50 años es un día muy especial. Hace 32 años tuvimos la oportunidad de comenzar a cambiar la historia de Chile, nuestra historia.
Lo hicimos con incertidumbre respecto de lo que vendría y cómo sería el después, pero con mucha fe y paz, sin violencia, sin odio, con unidad de propósito.
Recuerdo el día anterior, 4 de octubre, día de San Francisco de Asís. Era el cumpleaños de mi hermano mayor, que había fallecido un año y medio antes, y pasé a saludar a mi madre por recordar a mi hermano. Ella me preguntó si tenía la certeza de que triunfaríamos, y yo le dije que sí. Entonces me contó una historia. Se trataba de un tiempo de sequía y una comunidad había pedido que se celebrara una misa para invocar por lluvia. El cura en su prédica, ante el asombro de todos, habría dicho que la invocación no daría resultado … porque nadie llevó paraguas.
De inmediato fui a comprar champaña para celebrar.
El día 5 todos cumplimos, votamos y triunfó el inicio del cambio.
El 6 y el 7 todos celebramos en calles y plazas, en orden y con banderas de unidad. Nos abrazamos con conocidos y desconocidos, era la alegría de iniciar un camino. Era estar en marcha nuevamente como un país.
Han pasado 32 años. En la sociedad el recuerdo se diluye, y en ese diluir fuimos perdiendo cohesión, fuimos olvidando nuestra historia, fuimos negando los triunfos y las derrotas, y fuimos distanciándonos.
Hasta que vino otro octubre que nos encontró nuevamente en las calles y plazas pidiendo retomar la marcha para terminar ese camino y empezar uno nuevo.
El 25 de octubre debe ser inolvidable para los y las menores de 45 años.
Ojalá podamos, los y las mayores, transmitirles la confianza que tuvimos hace 32 años y retomemos los caminos de compromiso con avanzar democráticamente en la construcción de una mejor sociedad. Esa construcción democrática requiere acuerdos, y el primer gran acuerdo es tener una Constitución que convoque, que una, que permita construir un país más justo y un planeta en que podamos seguir viviendo.
En recuerdo de las que lucharon y de los que aportaron, de los que se entregaron y las que compartieron, de los que mostraron el camino y de las que nos lo anuncian, por un triunfo que nos vuelva a reunir el 25 como hace 32 años:
Feliz 5 de octubre.//ELF
