Te invitamos a leer En La Fontana el texto que elaboró el Comité de Expertos, que a partir de junio tiene que ratificar o modificar el Consejo Constitucional.
⚫Texto anteproyecto constitucional👇
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A reconstruir la centroizquierda
Te invitamos a leer En La Fontana el texto que elaboró el Comité de Expertos, que a partir de junio tiene que ratificar o modificar el Consejo Constitucional.
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El diputado René Alinco, pidió en la comisión de educación de la cámara de diputados, que el Estado, a través del ministerio de educación, intervenga la universidad de Aysén, luego de conocerse detalles, de los graves problemas económicos, administrativos, y de gestión que afectan a la casa de estudios.
En la instancia, el parlamentario comenzó su alocución señalando que “Un pueblo que no se educa, está destinado a vivir en la esclavitud” (cita de Luis Emilio Recabarren). Para luego detallar que “el grave problema que tiene nuestra querida universidad pública de Aysén, la cual prácticamente está quebrada, económicamente quebrada. Pero como se supone que las instituciones públicas no quiebran, se utiliza el concepto “sobregirada”. Con un déficit millonario que supera los cinco mil millones de pesos. Sumado a esto, hemos perdido patrimonio en nuestra universidad, bajo la rectoría de la señora María Teresa Marshall. La cuál “devolvió” 16 de las 39 hectáreas que el Estado le entregó a la universidad pública de Aysén, a través de bienes nacionales. Hectáreas que hoy son “felizmente” explotadas por la sociedad Nacional de Agricultura, en donde coincidentemente, la señora Marshall es socia activa, en el rubro de la fruticultura mundial”.
Con todo, Alinco manifestó que “hoy nuestros estudiantes de la universidad de Aysén, llevan tres semanas de movilización, y todas las sedes, y oficinas que están arrendadas por nuestra universidad, han sido tomadas por los estudiantes. En ese aspecto cabe destacar que la administración de la universidad, paga más de mil millones de
pesos en arriendo. Ya que todavía no se coloca ni la primera piedra, en donde se construiría la casa central. Y eso que se tienen los terrenos, los planos, estaba el financiamiento, etcétera».
Y añadió: «Entonces todas estas irregularidades económicas y de administración, son argumentos suficientes, para oficiar al ministro de educación, y a la subsecretaría de educación superior, para que intervengan la universidad pública de Aysén, como lo faculta la ley 20.800 de educación, ante antecedentes graves que hacen suponer que una institución de educación superior, se encuentra en peligro de no seguir funcionando, debido a incumplimientos financieros, administrativos, laborales, e incumplimiento de los compromisos académicos asumidos con los estudiantes”.
Por Aldo Schiappacasse
Periodista deportivo de radio y TV
Para Carlos Caszely, el notable goleador de aquel Colo Colo, no hay dudas: “Ese 29 de mayo el juez brasileño Arppi Filho nos robó la final”. “El gol que anoté para ganarle a Independiente en el Estadio Nacional no debió ser anulado. No hubo posición de adelanto”.
Cincuenta años después, y analizando la jugada con los medios digitales hoy disponibles, Caszely tiene razón: no hubo posición de adelanto y, por lo tanto, Colo Colo se habría coronado esa noche del 29 de mayo de 1973 como campeón de América. El empate, sin embargo, los obligó a jugar un partido de definición en Montevideo, que el cuadro de Avellaneda ganó para levantar su segunda Libertadores, consolidando un ciclo que lo llevaría a obtener cuatro trofeos consecutivos.
Fue un año político convulsionado aquel 1973 en Chile. En marzo, justo cuando se iniciaba la disputa de la Copa, las elecciones parlamentarias demostraron la polarización de fuerzas entre el Gobierno encabezado por Salvador Allende y la oposición. Mientras el conglomerado oficialista de la Unidad Popular obtenía el 43% de los votos, la fuerza opositora que comprendía a los partidos de centro y derecha se quedaba con el 53%, consiguiendo mayoría, pero no determinante, en el Parlamento. La inflación estaba desatada, había desabastecimiento, violencia y una planificación internacional para desestabilizar al mandatario.
De inmediato se alzaron voces, en medio de la creciente crispación del debate, para buscar una salida militar al primer Gobierno socialista elegido en las urnas. Luis Urrutia, autor del libro El equipo que retrasó el golpe, asegura que antes de los partidos importantes, el presidente Allende llamaba al entrenador del equipo, Luis Alamos –conocido como El Zorro… para decirle que “Colo Colo es lo único que mantiene unido al país”.
Entre marzo y abril las noticias del fútbol dominaron en la actualidad nacional. Colo Colo, el cuadro más popular, bajó el tono del debate político al ganar su grupo ante los ecuatorianos de Emelec y El Nacional, más la Unión Española de Chile. Ya en semifinales, superó a Botafogo (con la primera victoria de un cuadro chileno en Maracaná incluida) y a Cerro Porteño de Paraguay. El camino a la final estaba allanado, aunque al frente estaba Independiente de Avellaneda, campeón defensor del certamen y que tenía en sus filas a Santoro, Pavoni, Francisco Sá, Daniel Bertoni y un crack que recién comenzaba a despuntar, Ricardo Bochini.
Transmisiones televisivas y un público jamás inferior a las 70.000 personas en el Estadio Nacional fueron generando un clima de fiesta permanente, semana a semana. Hasta que llegó la gran final, marcada siempre por las polémicas arbitrales que favorecían a los equipos poderosos del Atlántico (Argentina, Uruguay y Brasil).
Leonel Herrera, uno de los defensores de aquella escuadra, recuerda que hablaron con Héctor Gálvez, el presidente del club, para que trataran de compensar lo que creían era un factor decisivo. “Don Aladino (le decían así porque tenía una fábrica de lámparas) nos contestó que no había dinero para comprar a los jueces. Y así nos fue”. Herrera fue expulsado en el tercer partido de definición por tirarle los bigotes al uruguayo Pavoni. El triunfo fue para los argentinos por 2 a 1, lo que no impidió un recibimiento triunfal para Colo Colo en Santiago.
En su documental Sabor a victoria, el periodista Víctor Gómez también levanta la teoría de la postergación del golpe. De hecho, el 29 de junio, una vez jugada la final de la Copa, se produce el primer levantamiento militar, conocido como El Tanquetazo, donde se testeó la capacidad de movilización del ejército, esa vez neutralizada por las fuerzas de Gobierno.
Axel Pickett, en su libro Leyenda hay una sola, cita a Elson Beyruth, un brasileño goleador llegado a Colo Colo a finales de la década del sesenta: “Chile en ese momento vivía problemas políticos tremendos y cuando Colo Colo ganaba había mucho entusiasmo y era una semana de tranquilidad para las autoridades”.
Pero la Copa había terminado y sólo quedaba un apéndice futbolístico que podía retardar el asalto de los militares al poder. Los jugadores de Colo Colo eran el grueso de la selección chilena que disputaría la clasificación a Alemania 74, dirigida también por Luis Álamos. Ambos equipos habían jugado en mayo, ganando cada uno en condición de local. El partido definitorio fue fijado para el 5 de agosto de 1973 en Montevideo y el triunfo de Chile obligó a ir a un repechaje con la Unión Soviética.
El golpe llegó, finalmente, el 11 de septiembre, lo que apresuró la decisión de Carlos Caszely de marcharse al Levante español. Los principales jugadores chilenos –como Elías Figueroa, Carlos Reinoso o Alberto Quintano– jugaban en el exterior. Colo Colo ya hacía planes para habilitar su estadio en Pedrero, por lo que debería desprenderse de varias de sus principales figuras para recaudar fondos. Cuando la Junta entraba a La Moneda, se anticipaba el final de un ciclo brillante para El cacique.
En ese clima, el primer avión que despegó desde Santiago tras el ascenso de Pinochet al poder fue el que llevaba a la selección chilena a enfrentar el duelo con la Unión Soviética en Moscú, que terminó empatado sin goles. El duelo de revancha jamás llegó a disputarse pues el Kremlin no quiso presentar a su equipo en Santiago, señalando que pese al visado de la FIFA y la Cruz Roja, el Estadio Nacional era campo de detención y tortura, como lo demuestra el documental Estadio Nacional de Carmen Luz Parot.
Terminaba el año y, como lo habían dicho los mismos protagonistas, ese plantel de Colo Colo fue lo único que logró unir al país. Pero no llegó a impedir la fractura más feroz y sangrienta de la historia. Quizás, apenas, la retrasó un poco. //ELF
*Columna publicada en El País de España:
https://elpais.com/chile/2023-05-29/las-paradojas-del-cambio-constitucional-chileno.html
Ver nota EnLaFontana.cl: https://l1nq.com/oShIq
Ver nota en La Tercera:
Ver nota en Cambio21.cl: https://l1nq.com/rhYPq
Ver nota en Publimetro.cl:
Ver nota en BioBioChile.cl: https://l1nq.com/uRkad
Ver nota en Interferencia.cl: https://l1nq.com/HW5r3
Ver nota en ElDesconcierto.cl: https://l1nq.com/EbyyR
Ver nota en ElDinamo.cl:
Ver nota en ElMostrador.cl:
Ver nota en ElClarin.cl: https://l1nq.com/5W6m2
Ver nota en ElSiglo.cl: https://l1nq.com/YsKM0
Ver nota en Emol.com:
Más de un tercio de los chilenos (36%) creen que las Fuerzas Armadas “tenían razón para dar el golpe de Estado” de 1973 contra el presidente Salvador Allende, según reveló la última encuesta CERC-MORI.
A poco más de tres meses de cumplirse los 50 años del golpe, el sondeo refleja un aumento de 20 puntos porcentuales de quienes justificaron el hecho hace una década, que alcanzaba un 16%.
Dentro de las principales conclusiones, el informe indica que a 33 años de la reinauguración de la democracia y a 50 del golpe militar de 1973, “en Chile el pinochetismo se valida en medio de la crisis social, política y económica más importante desde el retorno a la democracia».
Por otra parte, sólo un 41% de los encuestados, 17% menos que en 2013, aseguró que “nunca hay razón para dar un golpe”.
Incluso la crítica de los jóvenes es moderada, ya que “mientras el 51% de quienes sí vivieron la dictadura la relativiza, indicando que fue en parte buena y en parte mala, el 40% de los menores de 35 años expresa una opinión blanda hacia ella y un tercio (29%) dice que fue solo mala».
En todo caso, tal como se apuntó al entregar las cifras, el 36% de quienes justifican el golpe de 1973 es el mismo que se registraba hace dos décadas, cuando en 2003 se realizó el mismo sondeo.
En su intervención en sala de la Cámara de Diputados, el legislador, Alberto Undurraga, manifestó que «los APR son sumamente importante en Chile y debemos apoyarlos. De acuerdo a cifras oficiales son 2368 los sistemas de APR que abastecen a más de 2 millones de personas con agua potable, por eso vamos a votar a favor de la exención del IVA a para los APR y asi corregir el error de la Reforma Tributaria que fue para financiar la PGU durante la legislatura anterior».
A lo anterior, añadió: «La tarea es recoger las distintas criticas, que puedan tener las distintas organizaciones, para facilitar la implementación de esta ley, para facilitar la inscripcion en los registros, que me parece es algo que la subdirección de serviios sanitarios del MOP puede resolver Y la reflexión no tiene que ver con los APR, sino que más bien con el tema tributario, si estamos aprobando hoy dia una ley que exime de pago del IVA a los APR podemos también tener presente que existen otras actividades economicas que tambien que por distintas razones también esten eximidas del IVA».
🔴Ver intervención de diputado acá👇
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