El exdirector del Instituto Nacional de los Derechos Humanos (INDH), Sergio Micco, se refirió a su renuncia del organismo, hecho que se produjo el pasado 12 de julio.
En una entrevista dada a El Mercurio, el abogado y doctor en Filosofía manifestó que “esto partió con prejuicios en mi contra, y que terminó francamente en una cultura abiertamente de cancelación”.
“Evidentemente, yo no era una persona grata para el Poder Ejecutivo» y que ahora «me siento con toda la libertad. Desde el 18 de enero estábamos pidiendo una reunión con el Presidente electo: en ese momento, para tratar la agenda de verdad y justicia. No se dio nunca”, indicó.
Agregó que “luego de eso, más grave aún, se realizó una negociación con quienes se habían tomado la casa del INDH, nosotros nio siquiera fuimos informados, y se entregó la casa en una negociación en la cual participó el Ministerio de Justicia”.
“Diría que hubo bastante malos modales. Lo de ‘el golpe avisa’ me parece que es una pésima política de relaciones humanas en general, y en particular dentro de organismos públicos. Si yo tengo una objeción fundamental con respecto a una autoridad, le aviso previamente. Cuando uno es atacado por las ideas que defiende, lo considero hasta un honor. Yo peleé contra una dictadura militar por defender los derechos humanos y ahora por defender principios a rostro descubierto. Lo encuentro un honor”, expresó.
Micco aseveró que ahora “me siento con toda la libertad» para manifestar todo lo que vivió como director del INDH.