El consejero del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Juan Carlos Cayo, abordó su primer mes al interior del organismo, y declaró que «es un honor que el Ejecutivo te nomine y hay que estar a disposición de poder hacerlo».
Tras la fallida nominación del historiador Fernando Pairicán, el ariqueño se convirtió en la carta de La Moneda para integrar el consejo presidido por Consuelo Contreras. En entrevista con radio Biobío, Cayo señaló que «más políticas de seguridad no es necesariamente violación a DD.HH.».
El abogado trabajó en la Municipalidad de Calama, en asesoría jurídica, y luego en la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco). Es máster en Derecho Constitucional y actualmente cursa un doctorado en Derecho.
En la conversación, declaró «estar a disposición de poder hacerlo» en cuanto fue nominado por el Presidente. «El rol del instituto, relacionado con la promoción y la educación en cuanto a derechos humanos, es fundamental para el Estado. (…) Entonces, es muy importante poder estar ahí, visibilizar la temática de los pueblos indígenas, y tratar de que en cada discusión relevar ese aspecto».
Respecto al balance de este primer mes de trabajo, dijo que «es intenso el trabajo en el instituto, sobre todo por las diferentes materias que vemos y porque también hay muchas cuestiones que ocurren en el día a día y que es necesario, si es que uno se dedica con seriedad al cargo, a ponerle mucha atención».
Sobre la gestión del exdirector Sergio Micco, comentó que «para mí esa pregunta es compleja, porque yo entro al instituto cuando él ya había renunciado, entonces ahora estoy recién formándome una opinión respecto de aquello, entonces a esta fecha que llevo poquito más de un mes, no te podría dar una opinión certera respecto de aquello. No porque no quiera, sino porque estoy en ese proceso de formarme una convicción más profunda».
«Siempre se ha visto o siempre se relacionan los derechos humanos desde una posición post violatoria, es decir, desde cuando ya ocurrió la vulneración, y ahí entra el instituto, se realizan los informes, las querellas, los recursos de protección, hay un trabajo ahí. Pero creo que también hoy día es muy importante educar en derechos humanos», profundizó respecto a su posición académica al respecto.
Acerca de las manifestaciones estudiantiles, dijo que «respecto de la violencia que vemos, efectivamente hay que condenarla y desde ahí en el caso de que eso pase a ribetes de otra naturaleza existe la institucionalidad que funciona y lo investiga y que también tiene que desde ahí actuar. Y también con respeto a los derechos humanos en el actuar de las fuerzas de orden y seguridad».
Al respecto, aclaró la línea del instituto sobre el actuar de las fuerzas policiales. «En el fondo tiene que haber un respeto irrestricto de los derechos humanos en cuanto a las manifestaciones. Creo que las manifestaciones de los estudiantes también encierra otra cosa, y que también nos tenemos que hacer cargo como sociedad y como país, el descontento y reclamo creo que no ha desaparecido, está ahí, y es por eso que los secundarios se siguen manifestando».
El Gobierno del Presidente Gabriel Boric ha autorizado 296 pensiones de gracia para víctimas del estallido social. Sobre esto, la directora del INDH Consuelo Contreras señaló que es una «política que no cumple con estándares de integralidad, proporcionalidad y universalidad».
En tanto, Cayo recalcó que «hubo violaciones a los derechos humanos en el periodo anterior y estamos en ese proceso de constantemente revisar la sistematicidad o no respecto de las mismas, pero creo que hubo violaciones graves, y que en algunos casos fueron constantes y fuertes respecto de los derechos humanos de las personas».
Por último, se refirió a la crisis de seguridad que vive el país. «El hecho de que existan mayores políticas de seguridad no implica necesariamente que se vulneren los derechos humanos de todas y de todos», señaló, agregando que «si es que queremos ser un país moderno que mira de frente el siglo XXI, tratar estos problemas de frente como es la seguridad del país y lo podemos hacer en serio y trabajar con todas las perspectiva, incluida la perspectiva de derechos humanos».